Categoría: reflexión

  • El mito de la religión, la inteligencia y el desarrollo

    El mito de la religión, la inteligencia y el desarrolloExisten personas que afirman que por más religiosa sea una persona, menos inteligente es, y también que por ende los países desarrollados es donde se practican menos las religiones. Es cierto, existen estudios donde llegaron a la conclusión de que los agnósticos y los ateos tienen un mayor cociente intelectual que los religiosos, y es cierto viendo incluso la información desglosada en un mapa, que en los países más desarrollados la gente es menos apegada a la religión. Pero estos datos podrían prestarse para malas interpretaciones, y como lo hacen los «antirreligiosos» mostrar estas estadísticas como un absoluto cuando no lo es así. Por ejemplo, la diferencia en el cociente intelectual es algo relativo. Mucha gente apegada a la religión (no toda) que suele ser conservadora y de derecha, dicen, que cuando eran niños mostraban una menor capacidad intelectual lo cual hizo que cuando crecieran buscaran el sentido de seguridad y de conservar las tradiciones, ante su dificultad para poder ver «más allá». Por este instinto de seguridad y de la preservación que es subsanado por corrientes derechistas esta gente suele apegarse más a una religión. Tal vez ahí encontramos por qué entre los religiosos existe un menor cociente intelectual (leve diferencia) que entre los no practicantes.

    Pero eso no quiere decir de ninguna forma que la gente que practique una religión sea ignorante, por el contrario, mucha de la gente destacada en diferentes ámbitos profesa una religión. Incluso muchas de las personas que construyeron el mundo sobre los que estamos parados profesaban una religión como Nicolás Copérnico, Gregor Mendel, Francesco Maria Grimaldi, Galileo Galilei (que a pesar de ser condenado por la Iglesia era cristiano católico), René Descartes, Lavoisier, Louis Pasteur entre muchos otros. Incluso muchos Premios Nobel han sido católicos o protestantes. Incluso yo he conocido muchas personas religiosas bastante inteligentes y destacadas. Simplemente lo que pasa es que la gente menos inteligente busca algo que le proporcione más seguridad, y arroparse en una religión es una de ellas. Pero muchas personas no buscan las religiones por esas razones, sino para safistacer una trascendencia espiritual.

    También es cierto, que en los países más desarrollados se practican menos las religiones. Pero no es que las religiones en si estén generando «atraso» en los países. Si bien es cierto que en siglos pasados si lo hicieron en las épocas de la Inquisición o en el México donde el alto clero dominaba, en la actualidad esto prácticamente no sucede. Josue Ferrer explica este fenómeno, y no es que el despojarse de las religiones provoque el desarrollo de un país, más bien es lo contrario, en un país desarrollado existen menos motivos por los cuales adherirse a una religión. En un país donde se viven condiciones de pobreza, injusticia social, o donde la economía no garantiza una seguridad personal la gente busca a las religiones como un mecanismo de supervivencia; en cambio en un país donde está garantizada la seguridad económica la gente tiene menos motivos por buscar una religión y por lo tanto existe un mayor grado de agnosticismo y ateísmo.

    El hecho de que las religiones ya no influyan directamente en el desarrollo de una nación (para mal), es porque los fieles se han alejado a cierto grado del dogmatismo que las instituciones religiosas han querido implementar. E incluso la propia Iglesia se presenta como «menos dogmática y anacrónica» que en decadas o siglos pasados. Ahora ese conservadurismo rancio y retrógrada, ese compuesto por señoras que queman libros de texto gratuito o hacen marchas en contra de los homosexuales o del condón, se ha convertido en un sector marginal. La mayoría de los mexicanos son católicos, pero estoy seguro que la mayoría no eligirán su voto en el 2012 porque la Iglesia les dijo por quien votar. La sociedad de hoy ha empezado a hacer la distinción entre religión e Iglesia. Y no es que quiera condenar directamente a la Iglesia, pero esta es una institución conformada por humanos, que al ser representante de una religión a nivel global ostenta poder, y en cualquier institución, el poder es el poder y sabemos para que lo utilizamos los seres humanos. Por lo tanto la Iglesia es una institución perfectible, no libre de corrupción e intereses ajenos a los principios que dicen defender.

    Pero el que alguien practique una religión no lo hace más tonto, estúpido, ni mucho menos se convierte en un agente para que su nación retroceda o se estanque. Las religiones no son malas, por el contrario, a muchas personas les sirve como una forma de trascendencia espiritual y es un aliciente para mantener una psique sana (aunque a mi juicio no es la única opción). El problema más bien son las instituciones, pero si desaparecemos a la Iglesia, surgirán otras instituciones que suplan esa función, dada la necesidad de cierta gente de arroparse a un sistema dogmático rígido. Pero lo digo, estas personas, que centran su vida en un dogma, que no requiere de racionalización, forman parte de un sector cada vez más marginal, pero religiosos siguen habiendo muchos, y a mi parecer, la religiosidad siempre existirá.

  • Activistas sociales, que no perdamos el tiempo dicen

    Activistas SocialesMéxico como una sociedad pasiva, paternalista, conservadora, patriarcal y de estructura vertical; como que no está muy acostumbrada a que la sociedad luche por sus derechos o por cambiar las cosas. Todos los poderes de facto nos han tratado de educar de una forma en que el prototipo es aquel individuo que obedece, que se somete, que no reclama, que trabaja duro, pero siguiendo las directrices de la sociedad «masa»; encajaría muy bien en eso que José Ingenieros llama «el hombre mediocre«. Bajo ese talante, el activista social es visto como una minoría, como algo casi detestable en la sociedad, alguien que busca romper con lo establecido. ¿Y que es lo establecido? es un régimen social autoritario patriarca construído por ese partido que duró 70 años en el poder y al cual ese partido de la derecha en la cacareada «transición democrática», se adhirió, y que incluso parte del sector de la izquierda lidereado por un mesiánico promete continuarlo bajo el disfraz del cambio. Además es fortalecido por los medios de comunicación tradicionales y por algunas instituciones religiosas que fungen más como cotos de poder que como una forma de propiciar un orden moral en las personas.

    Para un mexicano típico, que sigue las directrices sociales impuestas, el activista es algo así como un anarquista o comunista (si es que sabe que significan esos términos), un rebelde sin causa, desobediente, desobligado. Aunque curiosamente los activistas sociales, ya sea en reuniones (porque para desgracia de esos quesqueconservadores, muchos de ellos conforman organizaciones civiles que manejan estructuras parecidas a las de las empresas privadas para trabajar) o en manifestaciones, casi no se ve ya ese martillo con una hoz amarilla sobre una bandera roja, o sea «A» sobre un círculo. Tratan de etiquetar al activista, aun cuando es muy difícil hacerlo por la heterogeneidad que existe entre ellos, dicen que si no son comunistas, entonces son hipsters (que después la supuesta «gente bien» adopta como moda) chairos, y quien sabe que otros términos.

    El principal mito que han creado sobre los activistas es paradójico, porque los tachan de güevones. Al verlos acampar afuera de un centro comercial para manifestarse en contra de la insultante concentración de la riqueza, como una emulación del #occupywallstreet, les dicen que se pongan a trabajar. Curiosamente lo que buscan muchos de estos activistas son precisamente oportunidades de trabajo, desarrollo y bienestar. Yo en lo particular nunca he visto una pancarta que diga «Gobierno, manténgame y deme un puesto de aviador en una paraestatal». También curiosamente esa gente de intelecto mediocre cree que los activistas no trabajan. En realidad, a veces ellos se desgastan más que las personas que se limitan a trabajar 8 horas diarias cinco días a la semana para llegar a su casa a ver televisión. La mayoría de los activistas que he conocido trabajan, algunos en empresas, otros que para poder compaginar su activismo con el sustento económico trabajan como freelancers y aspiran a hacer crecer su negocio.

    Tan no son flojos, que muchos de ellos buscan seguir estudiando, leen, se capacitan, buscan maestrías si la economía y las oportunidades se los permiten. Muchos de ellos ni siquiera viven con sus padres, varios rentan departamentos lo que implica que tienen que pagar para costearse la luz, el agua, el techo y para eso tienen que trabajar. Y no, el gobierno no los subvenciona ni los mantiene, menos cuando para el gobierno, los activistas son unos «parásitos indeseables» porque muchas veces se oponen a sus políticas.

    Pero pues según aquellos mexicanos que confunden la sumisión con la disciplina, la rigidez mental con el orden, el sometimiento con el obedecimiento, ellos creen que los activistas pierden el tiempo. Pero cuando estos últimos logran un cambio positivo, los primeros lo disfrutan y ni se molestan en agradecer.

  • El México Cínico

    México CínicoCuando la miseria de terceros en más grande que la propia- piensa Calderón- se vive en la riqueza… “Podríamos estar más jodidos” parece ser el argumento más reciente del gobierno calderonista:

    “Se están viniendo cada vez más empresas especializadas a nuestro país, no tanto porque los salarios sean muy bajos, que ciertamente habrá que mejorarlos, pero en China, por ejemplo, son infinitamente más bajos, o en India… porque, además de la cercanía con EUA, hay una gran calidad de nuestros ingenieros”, expresó Felipe Calderón Hinojosa durante una gira por el estado de Aguascalientes…

    Con el abandono de los conservadores mexicanos la caída del imperio de Maximiliano se aceleró y, como era de esperarse, las fuerzas juaristas triunfaron; con esto los sueños de conquista sobre tierras mexicanas de Napoleón III se vinieron abajo y su principal objetivo, frenar el acelerado crecimiento de los Estados Unidos en América, se destrozó. No eran erróneas las especulaciones francesas sobre los planes de los autoproclamados americanos, pues la mirada de los Estados Unidos se fijó, nuevamente, en México, ya no con las viejas manías del capitalismo europeo pues los yanquis ya habían evolucionado sus ideales expansionistas a las nuevas políticas mundiales; de esta manera ya no era el territorio lo que giraba en las cabezas de los dirigentes estadounidenses; era someter al vecino sureño a su mercado lo que buscaban; EUA  necesitaba de México sus recursos naturales para poder transformarlos en productos que serían comercializados tanto en su marcado interno como exportados a otros países; entre ellos México. De esta manera las materias primas serían extraídas de suelo mexicano y exportadas a Estados Unidos, allá serían transformadas en productos y luego vendidas, a un precio mayor que el de la importación de recursos “puros”, a México…

    “No tengo duda-decía el general Grant- que con la construcción de ferrocarriles podríamos adquirir de México esos productos, que, en vez de tenerlos de países antidemocráticos, esclavistas y de excesivos impuestos aduanales, los tendríamos de un país republicano cuyos derechos de exportación son menores- ¿a qué precio?- ya no el de nuestro dinero sino al de nuestros productos ( maquinaria, herramienta, artefactos ), que remitiremos a cambio de frutos”.

    -“Manuel González y su Gobierno en México” de Salvador Quevedo y Zubieta.

    Con la llegada de Porfirio Díaz a la presidencia, y con la “paz” que trajeron sus administraciones, se abrieron las puertas a los sectores inversionistas yanquis; no tuvieron problemas en aplastar a una burguesía naciente:

    “Para poder explotar a la clase campesina  e impedir el crecimiento de la burguesía nacional, los imperialistas trataron de conservar el carácter agrícola de México. La producción de enormes cantidades de materia prima por los capitalistas extranjeros los convierte en ricos hacendados: organizan plantaciones, concesiones forestales, mineras y petroleras, todo lo cual requiere amplias concesiones agrícolas…”

    -“Historia de las Revoluciones Mexicanas” de Andrés Volsky.

    Favorecieron, a la conquista económica extranjera, las reformas, aprobadas durante el Porfiriato, en las que se permitía la compra de territorios a partículares; incluyendo los tesoros naturales que pudieran existir en ella…

     …

    Las referencias históricas, que pudieran parecer en un principio un tanto fuera de lugar,  relatan cómo ocurrió, a grandes rasgos, la penetración económica extranjera durante el gobierno de Porfirio Díaz y, de la misma manera, cómo México se convirtió en una nación dependiente que básicamente cumple la función de una mina, entonces, regresando a las palabras del “mandatario” nacional, si las empresas vienen a México no es por “la calidad de nuestros ingenieros” (que no niego que exista) es porque de México obtienen las materias primas que utilizan para la fabricación de sus productos que, posteriormente, son exportados a un precio mayor que al que los importados; un claro ejemplo es el petróleo; de suelos mexicanos PEMEX extrae el crudo, el cual es exportado a Estados Unidos para refinarse y luego importado desde ese país para comercializarse como gasolina u otros derivados… Para las potencias comerciales no es conveniente que México desarrolle la tecnología necesaria para realizar los procesos industriales completos, pues, bajo las lógicas neoliberales que rigen nuestra actualidad, un país con recursos debe de mantenerse como proveedor y nada más,  la negativa  de nuestros representantes políticos ante la inversión en tecnología nacional y su positiva hacia la participación de la iniciativa privada en la vida nacional parten de ese principio.

    Gracias a la era Neoliberal, y la idea de “todo para el patrón”, el desempleo se disparó y los salarios se volvieron  risibles; algo más de 57 pesos diarios:

    • Entre 1977 y 2006 el salario perdió 75% de su valor.
    • Entre 1982 y 2008 el costo de la canasta alimenticia recomendable se incremento 4.35 veces más que los salarios.
    • El deterioro acumulado de los trabajadores entre 1982 y 2008 es más de 82%
    • Bajo el gobierno de Calderón, tan sólo entre diciembre de 2006 y mayo del 2010, la pérdida del poder adquisitivo fue del 47.1%. En ese lapso la canasta alimenticia recomendable aumentó 93%; el salario mínimo sólo aumento 17%.
    • Un obrero tendría que trabajar 21 horas y 50 minutos para obtener la canasta alimenticia recomendable.
    • Según datos de la INEGI 5 millones 422 mil 647 trabajadores ganan el salario mínimo o menos.
    • Como todos lo salarios tienen como referencia el salario mínimo; la mayoría son bajos.
    • Más del 60%, según la INEGI, de  la clase productiva mexicana labura en el subempleo (sin seguro ni prestaciones).
    • Datos de la INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) y de Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la UNAM.

    Calderón nos dice que, comparados con China, no estamos tan mal, pero ¿y qué con el resto del mundo?

    Salarios mínimos en:

    • Francia e Inglaterra: 1 024 pesos diarios.
    • Japón: 790 pesos diarios
    • Estados Unidos: 825 pesos diarios
    • Brasil: 122 pesos diarios
    • México: 60 pesos diarios

    La desfachatez y la hipocresía con la que habla el que representa al ejecutivo es insultante, pero más aun es pararse a defender los “logros“ de los gobiernos panistas y/o priístas  que, como se ha demostrado, han sido beneficiosas sólo para un grupo selecto de empresarios y privilegiados;  aletargar a la industria mexicana y congelar salarios han sido “cuchillas” que han clavado los  políticos derechistas desde fines del siglo XX hasta la actualidad… POR EL BIEN DE MÉXICO… NO MÁS PRI… NI PAN.

  • No existe la gente normal

    No existe la gente normalRecuerdo hace como 6 años cuando entré a ese curso de superación personal/secta llamada Mexworks, en una de esas dinámicas a toda la gente (ya bajo el influjo del lavado de cerebro) nos hicieron confesar nuestras cosas más oscuras de nuestras vidas, y me quedé «chiquito», todos mis traumas de la niñez eran nada, y mis historias de «sufrimiento y dolor» se quedaban demasiado pequeñas. Fue impactante escuchar las historias de personas que asumía como normales, porque pues en realidad eran gente común y corriente de clases medias y altas, gente que uno asumía como normales pero no lo eran. Si este patrón se repite en la sociedad (que seguramente así es), entonces ¿qué es lo normal? tal vez lo normal es lo que la gente aparenta ser, pero en realidad no son «normales» porque esa normalidad es apariencia pura.

    Más bien lo normal es lo que nos han enseñado que tiene que ser normal, y muchas veces ser normal es algo contraproducente e incluso refleja una mediocridad de espíritu, porque lo normal es lo más común y lo común es lo mayoritario, y las masas son mayoritarias; entonces una persona que quiera asumirse como normal, espiritualmente es mediocre porque aspira a ser como «el rebaño» estandarizado y lineal, y no hace caso a su propio criterio (si es que se ha molestado en forjarlo) lo cual inevitablemente lo haría una persona diferente. Pero esas personas normales espiritualmente mediocres solo lo son en apariencia. Los medios, la televisión, la mass media, el mainstream nos dicen que «es lo normal»; su capacidad de modificar el comportamiento de las masas hace que incluso lo que ellos presentan como anormal termina siendo algo normal.

    Pero la normalidad es solo una apariencia, una forma de guardar las formas, tratamos de ser normales porque creemos que los demás lo son y entonces caemos en un círculo vicioso. Quien se quiera asumir como anormal, le costará dar ese paso por el riesgo a ser señalado por la sociedad, pero en realidad todos tendríamos motivos para asumirnos como anormales, porque en realidad nuestra cara normal es superflua, y nuestro rostro «anormal» está escondido, nosotros lo conocemos en su totalidad, nuestros seres cercanos tal vez de una forma parcial, y la gente común prácticamente no la conoce; a menos que la persona tenga la valentía para mostrarse tal y como es ante la sociedad lo que implicaría que fuera ante los ojos de muchos una persona anormal.

    Por eso creo que en realidad la gente normal no existe. Más bien lo que asumimos como «anormal» lo cual es más heterogeneo y diverso, debería ser lo normal y así yo lo podría concebir. Pero la sociedad no lo ve de esa manera, entonces aspiran a lo que ellos creen que es la normalidad, aunque en realidad es una utopía disfrazada de realidad. La supuesta normalidad está basada en los cánones que nos dicen que debemos de seguir, pero los seres humanos somos tan complejos para poder ser una réplica exacta de esos cánones, y lo más que podemos hacer es fingir serlo.

    Y me pregunto ¿Por qué la gente insiste en ser normal?. A mi realmente me da mucho tedio aspirar a tener un modo de vida ya escrito, ya moldeado, en vez de uno creado por mi propio criterio y mis necesidades.

  • Machismo y Hembrismo

    Josefina Vázquez MotaComo triunfadora indiscutible de los comicios internos del Partido Acción Nacional, Josefina Vázquez Mota se convierte en la primera mujer en la historia en tener posibilidades reales de llegar a la Presidencia de México.

    Siendo la candidata del partido gobernante, con una amplia experiencia en el ambiente político y un gran carisma, Josefina fue reduciendo la ventaja que llevaba Enrique Peña Nieto, aspirante del PRI, incluso antes de convertirse en la abanderada virtual de su partido, colocándose en un segundo lugar por delante de Andrés Manuel López Obrador, demostrando que es una contrincante seria, e incluso, peligrosa.

    Como mujer, me da gusto que una persona de mi sexo pueda llegar a ocupar el cargo político más alto del país, independientemente del partido que sea, pero como feminista, me preocupa –e incluso me molesta– que se use erróneamente el discurso de género.

    Me da gusto porque significa un avance en la lucha por la reivindicación del lugar de las mujeres en la sociedad, porque significa que la lucha feminista ha ido rindiendo frutos, y también porque, personalmente, considero que al ser mujer tiene una experiencia distinta de quienes la han precedido en el puesto, la cual requiere ser visibilizada y tomada en serio. Me agrada porque, independientemente del resultado, el tema de género estará presente durante todo el periodo electoral; sin embargo, me preocupa el hecho de que se intente lucrar políticamente con el resultado de una simple coincidencia cromosómica.

    Varias veces he sostenido que el ser mujer no nos hace por definición feministas, ni siquiera nos garantiza una sensibilidad de género. Así como hay hombres que luchan activamente por nuestros derechos, también hay muchas que parecen trabajar en contra. El machismo no es exclusivo del género masculino, también hay mujeres que resultan beneficiadas en la preservación de este injusto sistema de poder.

    Actualmente México continúa siendo un país sexista, aunque se han hecho grandes avances en el terreno de los derechos de las mujeres en los últimos tiempos, también ha habido serios retrocesos, los cuales han sido impulsados precisamente por el partido que hoy lanza democráticamente a una mujer a la Presidencia. Desde el gobierno, el Partido Acción Nacional ha emprendido cruzadas destinadas a restringir el poder de las mujeres, a limitarnos más el derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo, y a hacernos sentir culpables al ser violentadas sexualmente por la forma como vestimos o nos comportamos.

    Por supuesto que Acción Nacional no ha sido el único partido en intentar limitar el alcance de las mujeres, pero sí ha sido uno de los más radicales y persistentes. Es precisamente este fardo el que pesa hoy en día sobre la espalda de Vázquez Mota, y el cual hace que los hombres y mujeres que defendemos los derechos humanos no nos dejemos convencer tan fácilmente con el discurso de género de la candidata presidencial.

    Cometerían los panistas un error garrafal al creer que por el hecho de proyectar a una mujer a la Presidencia tendrían asegurado el voto femenino, pues dicho partido tiene una gran deuda con quienes abogamos por la equidad, quienes además sabemos que lo importante no es el sexo de la persona que esté en el poder, sino el conocimiento y la conciencia que ésta tenga, así como las políticas que implemente y promueva, lo cual se demuestra en sus actos a través de la historia.

    Josefina Vázquez no cuenta con un historial de lucha de género, no se le exige que lo tenga, pero no se ve bien que lo utilice como un ardid de campaña, ya que puede resultarle contraproducente, pues irónicamente estaría reproduciendo los mismos estereotipos del machismo que juzgan a la persona por su sexo biológico y no por su capacidad. Estaría cayendo entonces en el mujerismo, o hembrismo, que es la otra cara de una misma moneda: el sexismo.

  • La Utilidad de Dios

    Utilidad de Dios-El humano tambaleante, el humano desesperado, y el humano asustado tienen una coincidencia; Dios.

    Y es que Dios es sólo eso, una pared, o una mano amiga para no ser tan duros…

    -Pero…quién lo dice…¿tú?…¿tus grandes conocimiento teológicos? o…¿tú?…una verdadera mente desesperada en busca de una poco de razón…

    -Por si no te has dado cuenta Dios sólo ha existido para para explicar lo que el humano por sí sólo no puede; ¿acaso no se le denominaba una obra divina de Señor la lluvia o la saluda del Sol?

    -¿Y qué me dices tú del Big Bang? ¿En verdad crees que toda esa energía estuvo ahí todo el tiempo?

    -El problema de los que defienden ese argumento es que no se dan cuenta de que es un arma de doble filo; entonces yo te digo; ¿De verdad crees que Dios estuvo ahí desde siempre?, o ¿en todo caso no es la misma incógnita que el origen de esa materia que siempre estuvo ahí?

    -Tal vez tengas razón en eso, pero ¿Nunca te has puesta pensar en la remota posibilidad de que esa energía sea Dios?

    -El creer en Dios o no creer es el problema de cada quién, pero insisto en que no tienen sentido; si fuera verdad que fuimos creados por Dios… ¿Cambiaría algo?…No. El creer en Dios o no creer en Dios no te hará más feliz, no te sacará de la mierda, sólo te hundirá más, puesto que pones tu vida en manos de algo cuya existencia es dudosa.

    -No toda la gente lo hace…Hay personas que creyendo en Dios manejan su vida…

    -Regreso a mi punto, si esas personas manejan su vida ¿Cuál es la utilidad de un Dios que no se preocupa por su creación?…si Dios nos ha abandonado, deberíamos abandonarlo igual.

    -Tú lo dijiste…Para ellas Dios significa una mano amiga con la que pueden confiar en los momentos difíciles, y los que creen confían en que algún día vuelva y nos vea, y tal vez…nos salve.

    -Pues entonces nunca aprenderán a levantarse solas.

    -Los ateos tampoco; todos necesitamos algo en que confiar, llámale Dios o llámale razón,  es una característica del humano el creer en algo. El creer en algo no es malo, el vivir confiando sólo en eso sí, sólo que la idea de Dios  histéricamente y hasta en la actualidad ha sido explotada para explotar personas por parte de las grandes potencias…¿Cuántas no dijeron “Todo aquél que sufre será recompensado con la vida eterna y el que se rebele arderá  en el infierno”?

    -Lo ves, Dios es una idea bárbara que se nutra de la ignorancia de el pueblo.

    -Te equivocas; ha sido deformada y aprovechada para intereses egoístas, tú que eres marxista deberías comprenderlo… ¿No pasó lo mismo con el marxismo durante la guerra fría?

    -Ja…Te concedo eso…

    ¿Nunca has pensado en la posibilidad de que hayamos sido creados por el diablo…míranos…destruyendo la Tierra, las aguas y alas otras formas de vida, de alguna forma somos los que estamos destruyendo lo que alguna vez Dios hizo con amor,  eso explicaría el por qué Dios nunca responde a nuestras plegarias.

    -Esa idea es macabra…tal vez tu eres el diablo y me quieres convertir jaja…O tal vez la naturaleza de todo ser superior en su entorno es el demostrase que es superior, lo que digo es que cuando humano pudo sobresalir de los demás animales tenía que creerse que desde un inicio era superior, y de esta manera creo a un Dios que lo creo  de manera especial para que por siempre fuera mejor que el resto de sus creaciones: Dios no creo al humano, sino que el humano creo Dios para crearse…

    -Eso es macabro jaja…eso puede explicar el por qué siempre los reyes y los emperadores han dicho que son de ascendencia divina.

    -Al fin ¿en qué quedamos?

    -No lo sé.

    -Tal vez nunca se sepa…

  • Sé un hombre de bien, esfuérzate, ¿y?

    Sé un hombre de bien, esfuérzateTomo un taxi en Río Churubusco a la altura de Coyoacán que me llevará al Foro Sol (sobre la misma avenida pero al otro lado de la Ciudad de México), son las 6:30 de la tarde, hay mucho tráfico y el trayecto dura aproximadamente una hora. El taxista me cobra $90 pesos. Saliendo del Foro Sol a las 12:00 de la noche, busco otro taxi, un poco asustado (la Delegación Iztacalco no es muy bonita que digamos) y después de media hora de caminar y buscar, encuentro uno que me llevará de regreso a Coyoacán, es decir, la misma ruta pero de regreso, al no haber tráfico el trayecto duró 10 minutos. Este taxista me cobró $250 pesos (casi el triple).

    A veces creemos que ante alguna acción obtendremos los mismos resultados y en realidad es una falacia, porque muchas circunstancias tanto endógenas como exógenas cambian totalmente las reglas del juego. Por el mismo servicio, dos taxistas me cobraron una tarifa totalmente diferente y el tiempo del recorrido del trayecto también cambió. La vida es un caos total; y no es que sea malo, es que así es pero muchas veces no lo entendemos y por lo mismo siempre buscamos aplicar en nuestras vidas especies de «recetas de cocina» presumiendo que estas tendrán éxito porque hemos visto que a alguna otra persona le funcionó, o en el peor de los casos, porque se transformó en una leyenda urbana. Me llega a la mente esa receta que dice, sé un hombre de bien, esfuérzate y todo lo demás vendrá por añadidura (palabrita que encanta a los religiosos).

    Y no es que esté invitando a los lectores a ser malos o a ser «güevones», simplemente que ese «universaloide» consejo que se les da a los niños y jóvenes en la familia o en la escuela termina siendo insuficiente para que per sé, me lleve al éxito. Aclaro, el éxito no significa como piensan muchos en convertirse en millonario, o seguir los estereotipos presentdos por el mundo consumista, sino en autorrealizarse como persona, en alcanzar una felicidad duradera. El problema es que ese consejo solo sienta las bases para muchísimas otras cosas que uno deberá de hacer para lograr lo que se propone. Haciendo la analogía del taxi, el decirle a una persona que sea un hombre de bien y se esfuerze, sería como decirle, toma el taxi de Coyoacán al Foro Sol, y al terminar el concierto te regresas. Pero lo que no le decimos es que para que el viaje sea eficiente tiene que buscar un taxi que sea más barato, o igual de regreso conseguir un aventón, o si el metro sigue abierto a esas horas, avanzar una estaciones y tomar el taxi en algún lugar donde los taxistas no se aprovechen con los precios altos (dado que siempre al terminar los conciertos y no solo en México D.F. ante la escasez para encontrar taxistas, estos aumentan sus precios).

    Posiblemente si hubiera tomado otra estrategia para trasladarme al Foro Sol, me hubiera ido mejor; aunque claro, el ejemplo que pongo es una nimiedad porque en un viaje como estos uno termina por no importarle tanto pagar ese dinero. Pero en el juego de la vida una mala estrategia como esa puede llevarte al fracaso, aunque seas un hombre de bien y aunque te esfuerzes. Y así yo conozco muchas personas que realmente se esfuerzan, tienen valores, pero les va mal en los negocios o en su empleo; e incluso en el amor, a pesar de que están matándose, trabajan horas extras y tienen que hacer traslados largos (a veces en camión) lo cual los deja con muy poco tiempo libre. Y es donde se preguntan ellos ¿Qué he hecho yo, por qué la vida es tan injusta?

    Más bien yo veo una deficiencia en la capacidad de adaptarse a los vaivenes de la vida, si el ser humano como plan de vida sigue ideas fijas y rígidas, por más valiosas que puedan ser, muy probablemente se condenará; porque tendrá poca capacidad de adaptación al entorno. Y es que esto último en realidad es difícil, porque para saber adaptarse es necesario salir de la zona de confort y a veces llega a ser un poco doloroso. En la vida se tiene que tener una estrategia, ni las buenas intenciones o el esfuerzo bastan a pesar de que van implícitas en ella como una primera condición. Pero disculpen que duela, pero si uno no actúa de una forma inteligente, la divina providencia no se encargará de llenar esos «huecos» que deja uno por las malas decisiones que toma en la vida (aunque sean de buena fe) ni tampoco el hecho de que uno se pare en el templo a pedir al Señor que la vida sea justa con él, si la persona no se dedica a obrar con inteligencia para obtener los mejores resultados posibles.

    No existe fórmula mágica como algunos piensan. Por eso soy recitente a los libros de autoayuda que te ofrecen soluciones puntuales y prefiero libros que se limiten a hacerte razonar. Lo que funciona para unos, no funciona para otros. Y es peor si reducimos la estrategia a simplemente «esforzarse y ser hombre de bien», ni no pregúntenle a los niños chinos que trabajan en las sweatshop. Prácticamente todos los que tenemos la capacidad de navegar en Internet y por ende, la posibilidad de ver este artículo, ganamos mucho más dinero que estos niños chinos y trabajamos menos horas. ¿Quién se esfuerza más? ellos, ¿A quienes les va mejor? a nosotros.

    Cada uno tiene la capacidad de forjar su vida, vida solo hay una y sería una absurda tontería tratar de sobrellevarla por medio de «fórmulas mágicas».

     

  • Cerebro contra la burocracia

    Excepto Hacienda, en realidad hace mucho tiempo que no me paraba en una dependencia pública a realizar un trámite, cuestión de años. ¿Misión?, en la asociación que pertenezco, Movimiento Propuesta Ciudadana, teníamos que pedir dos permisos para cerrar una calle porque estabamos pensando en hacer una Cine Colecta en beneficio del Pueblo Tarahumara. Levanté la mano y me ofrecí para ir a hacer los trámites. Para eso fui al Ayuntamiento de Guadalajara en el Centro Histórico, que siendo sincero, no se que le ven de bonito (a excepción de algunos murales, el Hospicio Cabañas y otra cosa) como para que sea un lugar tan turistico, está infestado de comercio ambulante. Bueno, llegando al Ayuntamiento de Guadalajara, vi que las dependencias lucen más modernas que hace algunos años, tienen computadoras con pantallas planas y el mobiliario es decente. Lo primero que me di cuenta es que los que trabajan ahí les va muy bien (si los mantenemos con nuestros impuestos), varios de esos tipos tienen la facha de ser Juniors, su peinadito tipo Peña Nieto, su saco y su camisa, una curioso cruce entre un Hipster y un Mirrey, algunos con su iPhone 4S en un trabajo que muchas veces no llega a cumplir las 8 horas diarias, donde hasta por el natalicio del perro del güarura de afuera se declara día de asueto.

    Es cierto, el servicio en general no es muy lento, al menos no como antes, pero el joven que te atiende te canaliza con una señora, y esta con otra, y luego con otra hasta que dan con la encargada. Esta me dice que tengo que sacar copias al permiso, pero a pesar de que ahí tenían impresoras, no se molestaron en hacerme el favor de sacar una copia. Para eso tuve que ir a un cybercafé donde no tenían copiadora, y tuve que reescribir la solicitud de permiso manualmente. En ese cyber el encargado me levantó la voz porque me dijo que fuera a la computadora 13 y yo le entendí la 3; no quedé lejos de darle un moquetazo para que se quitara lo «mamila» un moquetazo que coadyuvaría en un trauma psicológico para el empleado que por cierto tenía mal aliento y le olían mal las axilas (y era la mañana ¿qué no se bañó?), después no me quisieron prestar la pluma para firmar el documento y se la tuve que pedir prestado a una señora de una tienda. Regreso al ayuntamiento y me dicen que en una semana me resuelven el permiso, cuando precisamente en una semana teníamos el evento, por lo cual tuvimos que posponerlo.

    En vialidad donde tenía que sacar el otro permiso fue algo parecido, si bien los empleados eran más amables, tenían una burocracia terrible, me canalizaron con 3 personas distintas hasta que recibieron mi petición. Curiosamente atrás estaba Diego Monraz, el Secretario de Vialidad platicando de juergas y quien sabe quien más. Precisamente la carta tenía que estar dirigida a su nombre. En los dos casos tenía que hablar por teléfono para ver el status del trámite. En vialidad me dieron largas y más largas, al hablar por teléfono me canalizaron con 5 personas distintas y me prometieron que el jueves pasado me resolvían, pero para mi sorpresa todavía no tenían respuesta y me tenía que comunicar la siguiente semana. Luego hablé al ayuntamiento y me dijeron que no podían tramitar el permiso sin el acta constitutiva de la asociación (cosa que no me dijeron desde un principio),  y tuve que volver a darme la vuelta para llevarla. Después de eso me dicen -ven el martes por el permiso-. Voy el martes y me dicen que todavía no lo tienen, que les hable el jueves.

    En total tuve que ir al Ayuntamiento de Guadalajara 3 veces para no obtener nada, puras negligencias de los dependientes que por esos malos servicios tienen su buen coche y su iPhone 4S con el mentado Siri, el cual en México no sirve para nada. Mientras otros tenemos que preocuparnos por entregarles servicios de primera calidad a nuestros clientes, y no recibimos tanto dinero como estos dependientes gubernamentales, que algunos seguramente son amigos y parientes de Aristóteles, ese Alcalde de Guadalajara, que en un triénio gastó todo el presupuesto en pintar de rojo la infraestructura vial.

    Debido a que tuvimos que cancelar el evento por que nos salía más redituable instalar un centro de acopio pues se cancelaron los trámites, que de seguro no hubieran estado listos para este viernes. Pero es lamentable como el solicitar un simple permiso se vuelve un terrible dolor de cabeza, gasto de gasolina innecesario y también de camiones (porque utilicé tanto el automóvil como el transporte público para trasladarme). Y lo penoso es que ni siquiera son buenos para promover expresiones artísticas en sus recintos, como este que pueden ver a continuación, que por cierto, no se si sea una flor, pero tiene rayones que a primera vista parecen ser hechos por bándalos, y por supuesto, tiene ese estridente «rojo aristotélico»

    Aristóteles Sandoval