Categoría: reflexión

  • Obama, Romney y el huracán Sandy

    Obama, Romney y el huracán Sandy

    Obama, Romney y el huracán SandyEn realidad he estado un poco desconectado de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Creo que esto se debe a muchas razones. Primero, las elecciones en 2008 fueron más emocionantes porque se trataba de sacar con una patada a los republicanos que «comandados» por George W Bush pusieron al país y al mundo en un grave aprieto. Obama además representaba ese cambio. Un candidato que vino desde abajo, que al principio ni siquiera parecía tener posibilidades de ganar las elecciones primarias, y que se convertiría (y a la postre, lo hizo) en el primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos. Si bien Obama lo hizo mejor que su antecesor, creo que no cumplió las expectativas, al punto que no logró sacar a Estados Unidos de la crisis. Y para finalizar también influye el hecho de que los mexicanos vivimos unas elecciones muy agitadas, que a veces hablar de otras parece empalagoso.

    Pareciera que Obama lleva las de ganar sin ser nada todavía seguro. Mitt Romney sorprendió en el primer debate a Barack Obama, pero este último se repuso en los otros dos (debates, claro, mejor hechos que los mexicanos pero por mucho). Romney cometió algunos errores como decir que 47% de los estadounidenses se sentían víctimas y dependientes del gobierno. Un colega suyo del Tea Party (Richard Mourdock) incluso afirmó que en algunos casos las mujeres eran violadas porque Dios así quería que ocurriera. Naturalmente este conservadurismo duro y prejuicioso es el que hace que los republicanos tengan menos posibilidades de ganar que los demócratas. Más que muchas veces tienden a radicalizarse cuando se sienten en aprieto (John McCain en 2008).

    Obama hizo bien al abortar un rato la campaña (recordar que estamos en la recta final) debido al Huracán Sandy que azotó el oriente de Estados Unidos, teniendo a Nueva York como uno de sus principales afectados. Que vaya que es curioso ver a la «capital del mundo» sufrir un huracán, la Quinta Avenida inundada, los primeros pisos de edificios emblemáticos tapiados. Es la primera vez que vemos a la ciudad de Nueva York susceptible. Ah no esperen, sería la segunda vez, si fuera la primera se hubieran mandado a tapiar las torres gemelas.

    Y sinceramente espero que se reelija Obama. No tanto porque sea un gran Presidente. Sino que los republicanos son… republicanos. Están un poco tocados, tan es así que las religiones que apoyan a estos grupos hacen que los niños adoren a George W Bush y lo vean como el enviado de la divina providencia.

  • ¿Y si soy güerito valgo más?

    ¿Y si soy güerito valgo más?

    Si mi apariencia es caucásica, si tengo el pelo castaño o güero, si tengo una apariencia física distinta a la de la «raza mexicana» ¿Tengo privilegios sobre los demás? ¿Si soy güerito valgo más?.

    ¿Y si soy güerito valgo más?

    La foto de esta güerita se tomó en la ciudad de Zapopan Jalisco, específicamente en el cruce de Av. Vallarta y Niño Obrero. En la lateral de esta primera que normalmente acostumbro usar para dar la vuelta en «U». Yo no la había visto, pero se hizo famosa. Resulta que alguien se sorprendió porque una niña pobre fuera rubia. Subió esta foto a Facebook porque supuso que esta niña era robada, porque «un güero jamás debe de ser pobre». La niña dijo que su mamá era morena y de ojos cafés.

    Hay un doble sentido en esto. Debido a que es algo «extraño» uno duda si a esa niña no se la robaron y la pusieron a trabajar. Muchos han escuchado historias (muchas de ellas verdaderas) de niños que son robados, a los que se llevan a otras ciudades y los ponen a trabajar. Por otro lado está la suposición de que los rubios siempre deben de ser gente bien, y los morenitos son los que engrosan a la población pobre. Lo entiendo por una parte, pero por el otro lado nos deja entrever una actitud racista que ha sido tan asimilada que pasa a ser algo totalmente normal. También es cierto que existen niños pobres güeros, y no es suficiente con que la mamá sea morena para suponer que no es de ella porque basta con que un familiar directo suyo haya sido rubio para que esta niña tenga esta fisonomía.

    México es un país profundamente racista, al punto que la raza determina en buena medida la posición social. Esta asimilación nos mete en un círculo vicioso, sobre todo cuando hablamos de mecanismos de supervivencia. Si ustedes van en la calle por la noche, generalmente tratarán de evitar más a la gente morena porque este sector, al vivir en condiciones más precarias, tienen más posibilidades de delinquir. Y en este caso posiblemente no exista la intención de ser racista, al menos a propósito. Pero sí se toma a la raza como un criterio para protegerse de cierta gente. Igual a la hora de contratar personal para ciertos puestos, uno puede presuponer que un moreno no tiene la preparación de un rubio, o bien, uno no lo contrata porque sabe que la gente va a rechazar su aspecto y eso puede mermar las ventas.

    En México es así, si tienes un aspecto caucásico o cercano a él, tendrás más posibilidades que un mestizo o un indígena. Que existan mestizos o indígenas que llegan a ser exitosos es cierto, pero eso implicó más esfuerzo y talento de su parte. Un güerito en México no debería valer más, porque no se puede discriminar a una persona por su raza. Pero vale más, desde un punto de vista práctico. Así nos lo han enseñado. Simplemente prendan la televisión y todos los actores o presentadores son caucásicos o morenos claros; incluso para representar a indígenas (la muchacha del aseo en una telenovela) se utilizan actrices mestizas que en realidad vivirían dentro de la clase media o clase media alta. María Mercedes (la de la telenovela) representada por Thalía, ¡era caucásica!.

    Creo que esa estructura vertical heredada de la colonia sigue vigente y no se ha hecho mucho por cambiar las cosas. Sigue habiendo una diferencia entre los caucásicos, los cuales son minoría, y en muchos casos gozan de presumir parentescos de otros países (la abuelita española, el bisabuelo frances); y los indígenas, o bien los mestizos, los cuales surgen de una prominente mezcla entre españoles e indígenas.

    Lo peor del caso es que lo vemos como lo más normal. Pero eso sí, nos hablan de racismo y lo que uno responde es -eso es de los nazis, del apartheid, aquí nada que ver-.

  • Del ostracismo social al rebaño

    Del ostracismo social al rebaño

    ¿Qué hubiera pasado si Einstein hubiera decidido ser como el individuo común? Posiblemente no hubiera logrado contribuir a la ciencia como lo hizo, es más, ni siquiera sabríamos quien es el tal Albert Einstein.

    Del ostracismo social al rebaño

    En este mundo siempre existen personas las cuales tienen un difícil proceso de adaptación a la sociedad. Algunas de ellas tienen este tipo de complicaciones porque son por ejemplo, inteligentes (y me centro en la inteligencia racional). Me comentaban que el «exceso de inteligencia» no dejaba de ser una anormalidad, y es cierto. Eso te hace ser «diferente» de la masa, la gente no te entiende, te ve raro (en especial en la infancia y la juventud).

    La inteligencia se ve como una virtud, pero muchas veces (y más en países atrasados) no se valora la capacidad de los inteligentes. Muchos de estos pasan por malos momentos, en algún momento pueden tener problemas de adaptación escolar, o bien crisis existenciales de las cuales los ciudadanos comunes no se preocupan. Las personas superdotadas o que tienen talentos extraordinarios, muchas veces tienen que lidiar con más cosas de lo que lo hace una persona normal, ya que no viven en un mundo, digamos, hecho para ellos.

    Es natural que el éxito de una persona superdotada tiene que ver con el poder superar estos problemas. Con adquirir al menos hasta cierto punto las habilidades sociales del individuo común para en ese terreno poder hacer uso de la ventaja que representa su capacidad intelectual sobre los demás. Pero es muy diferente tratar de adaptarse a la vida del individuo común, que negar su condición y aparentar ser, un individuo común.

    A pesar de su virtud, no a muchos les es fácil aceptar esa condición y al final del día tiran por la borda ese don que tienen en aras de sentirse parte de algo. Tristemente he visto casos de personas así, por ejemplo una que tenía un don especial para la pintura, lo cual dejó casi en su totalidad, y terminó dedicándose a seducir a hombres en fiestas para sentirse aceptada. Naturalmente la seducción era genital y su «inteligencia» no jugaba ningún papel en este arte. Se esmeraba tanto en ser una persona común que hacía lo que estaba bien hacer en sus círculos sociales. Su inteligencia le atrajo problemas en parte de su infancia y juventud, pero nunca supo sacar provecho de ella, la terminó negando.

    Creo yo que tener un don implica tener una responsabilidad. Aquel que es inteligente tiene más capacidad de contribuir a su entorno.  El negar su condición es negar la oportunidad de contribuir. Este tipo de personas deben de ser guiadas efectivamente en sus primeros años de vida para que logren una óptima adaptación en la sociedad, porque una vida en el ostracismo social no les será muy útil. Pero tampoco es bueno el otro extremo donde aquella persona con tal de encajar en la sociedad busca eliminar sus «características diferentes».

  • Un necesario análisis sobre nuestra realidad mexicana

    Un necesario análisis sobre nuestra realidad mexicana

    Los patrones de una cultura son muy difíciles de cambiar, pero se pueden cambiar. Estos son aprendidos y no genéticos, pareciera ser lo último por lo arraigados que estos están, pero la historia nos ha demostrado lo contrario. Culturas que antes fueron muy fuertes ahora son más débiles (los árabes por un ejemplo) y viceversa.

    Un necesario análisis sobre nuestra realidad mexicana

    El año pasado decidí escribir un libro enfocado en la participación ciudadana. Para esto no solo hice investigación en fuentes, sino que me entrevisté con actores importantes en la ciudad de Guadalajara como activistas, especialistas e incluso terapeutas. El libro quedó a un poco más de la mitad, pero el proyecto no quedó abandonado de ninguna manera, sino que quedó en una necesaria pausa. En tiempos de elecciones tuve mucho trabajo y surgieron movimientos como el #YoSoy132 entre otros. Debido a esto decidí pausar mi libro debido a que este acontecimiento podía ser un parteaguas y quería ver en que concluía todo esto. A finales de este año posiblemente retome mi libro, y lo lance el siguiente año, ya que las aguas estén más calmadas (creo que mi libro será más útil en una etapa de aletargamiento aunque con nuestro nuevo Presidente, no sé si con una metidita de pata pueda volver a agitar las cosas).

    Este libro me ha dejado muchas enseñanzas. Y me doy cuenta el peso que tiene nuestra cultura en el porvenir del país. Cómo es cierto que los políticos son una representación de la ciudadanía, empezando porque muchos de ellos antes de ser políticos fueron ciudadanos (y a los «otros» no me refiero así porque desde pequeños los adiestraron para ser políticos). Personajes criticados como Peña Nieto y López Obrador por un decir, podrían pasar a ser una especie de arquetipos de la sociedad mexicana. Se les critican sus defectos porque muchos los conocen muy bien, porque como dicen por ahí, «lo que te choca, te checa».

    La tesis de mi libro parte del antecedente de nuestra sociedad atrapada en el paternalismo, en el aletargamiento, en las estructuras verticales. Cosa que no fue inventada por el PRI (como muchos incluso sugieren, como si no existiera la historia antes de la Revolución Mexicana), sino que viene desde nuestros antepasados, los tlatoanis, del sometimiento histórico. Y en este aspecto la globalización puede jugar un aspecto positivo, dado que podemos absorber cosas positivas de otras culturas, cosas que funcionan. En mi obra relato como es que parte de este lento pero progresivo e importante despertar ciudadano, el exterior influye. Desde jóvenes que viajan a otros países y logran contrastar la realidad de un país desarrollado con el nuestro, universidades que también reciben influjos del exterior, debido a su «universalidad», a sus relaciones con entidades internacionales.

    El movimiento #YoSoy132 muestra un choque de dos generaciones. Aquella más abierta, y aquella más cerrada, atrapada en el pasado y en el burocratismo. La primera la vimos en el inicio del movimiento, que surgió en las universidades privadas como la UIA (Universidad Iberoamericana) o el ITAM. Jóvenes que se daban cuenta del papel oligopólico de los medios de comunicación y su capacidad de impulsar candidatos en su beneficio. Su postura ideológica era más pragmática y apartidista. En cambio la segunda, surgida de instituciones como la UNAM, parece estar más reacia a dejar al pasado, a las cosas que ya no funcionan. Con una postura evidentemente izquierdista, pero más parecida a una izquierda revolucionaria, que añora la economía en base al modelo ISI (sustitución de importaciones). Muestra una mayor verticalidad, burocratismo, cerrada al debate, a la reflexión, la cual pareciera tumbar un régimen hegemónico para tumbar otro. Su postura totalmente llena de ideología, claramente partidista, y quienes de estos disienten con López Obrador es porque lo ven «muy moderado» de acuerdo a lo que ellos creen que debería ser un mandatario.

    Siempre he pensado que el 68 fue uno de esos acontencimientos que pudo haber marcado un parteaguas, pero no lo hizo. Era el momento ideal para lograr una mayor apertura democrática, eran los últimos años en el cual el país avanzaba económicamente, y darle un giro democratizador podría haber consolidado dicho crecimiento. Pero eso no sucedió, debido a que el gobierno entrante de Luis Echeverría, supo absorber el movimiento (algunos estudiantes tuvieron puestos en gobierno, a otros se les becó en el extranjero). La figura del tlatoani prevaleció sobre el deseo de libertad. No alcanzamos a desprendernos del aparato burócrata vertical y autoritario.   Esta ala radical y burocratizada de #YoSoy132 es un reflejo de ese intento frustrado, que en su lucha posiblemente sincera, absorbieron esa cultura vertical y arbitraria de los gobiernos pasados.

    Ese verticalismo, ese aletargamiento, ese paternalismo, características de nuestros antecedentes culturales, son las que se deben extirpar porque si alguna vez funcionaron para cohesionar a la sociedad, pues es que la verdad ya no funcionan. Necesitamos hacer la transición a la democracia, no solo como gobierno, sino como sociedad, y eso significa aprender a vivir en libertad, aprender a ser tolerantes, a ser buenos ciudadanos. Esa transición no es fácil, es dolorosa. Pero no hay otra forma. De todos modos nuestro estancamiento es una forma de un dolor crónico.

  • El outsourcing

    El outsourcing

    Por razones «estructurales que México necesita» se ha puesto de moda el tema del outsourcing. Entidades muy satanizadas, pero a veces cuando uno trata con estas empresas, se da cuentas que hay unas más malas que otras, unas donde dentro de todo tienen un buen trato a quienes contratan, y otras donde la verdad te tratan como producto perecedero.

    El outsourcing

    Yo trabajé en HP dos veces en mi vida. En los dos casos prescindieron de mis servicios. En el primer caso tuvo que ver con el hecho de que entré a un área donde se me complicó desempeñarme dado que mis habilidades apuntaban a otra cosa, en el segundo lo decidieron hacer porque tenía un padecimiento (ahora totalmente controlado) que en realidad no interfería con el trabajo (porque este no me había dado algún problema de productividad en ninguno de los empleos que tuve en mi historia como empleado).

    En el primer caso entré a trabajar por medio de Farrera y Asociados S.C. A los dos meses de trabajar en HP no había cumplido con las métricas requeridas. Estaba en el área de facturación y generalmente yo he tenido problemas con los trabajos monótonos y repetitivos donde no te puedes equivocar. Antes de eso, la Team Leader se había enojado muy fuertemente conmigo, por lo cual personal de Farrera fue a platicar conmigo a las oficinas de HP. El comportamiento de ellos fue muy bueno, y sobre todo, fueron francos. Me dijeron que no estaba dando los resultados que se esperaban y que corría la posibilidad de que fueran a prescindir de mí. Así sucedió y me tuvieron que liquidar. A pesar de ser una empresa de «outsourcing» nunca había tenido tantas prestaciones en mi vida. Ganaba 6.500 pesos mensuales en ese entonces (en el 2004), trabajé dos meses y mi liquidación fue de ¡más de 6,000 pesos!. No solo eso, ellos supieron el por qué no pude desempeñarme bien en ese puesto, y un año después ellos mismos me dieron trabajo en una franquicia, en la cual si pude trabajar bien.

    El segundo caso fue totalmente opuesto. Entre a trabajar a HP hace ya casi dos años por medio de una empresa que se llamaba Enlace Laboral o algo así. Decidí entrar porque necesitaba financiar mi negocio, naturalmente iba a estar ahí solo por un rato. Tal vez la paga era más alta (yo creo más bien que por el paso del tiempo que por otra cosa), pero las prestaciones eran muy magras, y en esta empresa se esmeraban a darte lo mínimo. La atención era pésima. Por ejemplo, en tu primer día de trabajo, personal de Farrera y Asociados te acompañan a las oficinas y te presentan con quienes vas a trabajar. En esta segunda empresa solo te dicen que vayas a las oficinas, y te asignan en tu lugar.

    Un día me puse mal y fui a la enfermería. Mi Team Leader me dijo que fuera a descansar a mi casa ese día. Y que ya nos veíamos el siguiente para seguir con la capacitación, cosa que así fue. Resulta que me hablan de la empresa de outsourcing pidiéndome que fuera a sus oficinas porque había un problema con el IMSS. Eso hice, y llegando ahí me   dijeron que mi jefe les dijo que mi curva de aprendizaje era lenta, por lo cual iban a reubicarme en otro puesto donde pudiera tener un mejor desempeño (nótense todos los eufemismos típicos de este tipo de empresas). Naturalmente no me despidieron por eso, sino por el padecimiento que en ese entonces tenía. Ni se molestaron en preguntarme en que consistía, ni mucho menos averiguar si este pudiera afectar mi desempeño. Le hablé a mi Team Leader y el me comentó que nunca les había dicho nada de eso, que por el contrario el estaba contento con mi trabajo, pero que ya eso era cuestión de la empresa de outsourcing que me contrató. Lógicamente nunca me hablaron, ni me dieron razón alguna.

    Este tipo de empresas se deben de regular. Porque están muy acostumbradas a pasarse por encima las leyes y para eso tienen abogados que saben encontrar lagunas dentro de estas. Me han tocado casos donde el abogado de una empresa de outsourcing que me finiquitó porque se cerró una empresa donde trabajaba, me amenazó y me dijo que si iba a conciliación y arbitraje, me olvidara incluso de mi finiquito.

    No todas son así, hay empresas de outsourcing que tienen respeto por los empleados que contratan como el primer caso que mencioné. Pero en otros casos, parece que lucran con los empleados como si se tratara de mercancía barata. El problema es que no se les puede castigar, como uno si puede castigar como consumidor, porque las empresas los siguen contratando.

  • No siempre ser positivo es bueno

    No siempre ser positivo es bueno

    Siempre en la vida nos enseñan que debemos tener una actitud positiva hacia las cosas, que debemos de pensar que siempre va a pensar lo mejor, que los planetas se van a alinear. Pero si el otro polo, la negatividad y el escepticismo existe en los seres humanos, por alguna razón es, posiblemente estas cualidades consideradas negativas tienen su función en la supervivencia del ser humano.

    No siempre ser positivo es bueno

    Sé positivo con aquello que puedas controlar, sé profundamente escéptico con aquello que esté afuera de tu alcance – Cerebro

    Voy a poner un ejemplo (tal vez un poco extremo, pero es para que se entienda). Yo me dedico a desarrollar sitios web y además hago estudios de mercado. Últimamente muchas personas me han hablado para pedirme mis servicios. Si tengo una actitud ingenuamente positiva diré -Claro que sí, seguro que todos los proyectos me van a caer, no hay que ser negativos-. A priori esta actitud se oye muy bien, pero en realidad los resultados podrían ser nefastos. Imagínense que me caso con esa idea, entonces si me la creo, voy a actuar como tal. Si creo que todo va a salir bien, puedo actuar confiado, puedo incluso gastar dinero de más confiando en que los proyectos van a salir, ¿Qué pasa si no salen?. Me veré en muchos problemas.

    Entonces es donde el escepticismo es útil. Como dije en mi memorable frase, es bueno ser positivo con lo que uno puede controlar, porque naturalmente una buena actitud incide en los resultados. Porque la autoconfianza puede determinar el éxito o el fracaso. Pero hay situaciones que no podemos controlar. A los clientes que me hablaron seguramente yo hice mi óptimo esfuerzo para convencerlos, pero normalmente este tipo de decisiones también dependen de la otra persona, es un 50% y otro 50%. En esas ocasiones lo mejor es ser escéptico. Porque no tenemos muchas posibilidades de cambiar las variables.

    En aquellas circunstancias no controlables, que dependen de terceros, es indispensable guardar una postura escéptica porque naturalmente tenemos que aceptar la posibilidad de que las cosas salgan mal. Es más, se vale ser negativo, se vale serlo cuando la posibilidad real de que la cosas salgan mal, sean mayores a las de éxito. Se vale porque al ser algo que no está a nuestro alcance, la postura no incide de ninguna forma. Así si sabemos que las posibilidades son bajas, entonces crearemos una estrategia tomando en cuenta esa realidad. Si creemos que un cliente no nos va a contratar porque no tienen dinero, entonces crearemos un plan para buscar otro cliente.

    Ser escéptico también es bueno para nuestra psique. Si toman una postura demasiado positiva ante un evento, ante un eventual resultado inesperado el descalabro será más doloroso. En cambio, si se tienen expectativas reales y racionales ante tal evento (alguno cuya posibilidad sea escasa por lo cual aplique una postura negativa) entonces habrá mucho que ganar y poco que perder. Si se pierde, se tomará una postura donde ya se sabía que eso podría pasar y se estaba preparado para ello. En cambio si el resultado es bueno, la postura será de sorpresa y más euforia.

    La vida es una estrategia, y la actitud forma parte de esta. Pensar que siempre debemos ser positivos es muy simplista, como si fuera una receta fácil que existe para todos. En cambio si sabemos manejar las emociones, si apelamos a la racionalidad (que es un trabajo más difícil), entonces tendremos mayores posibilidades de éxito.

  • Pobres españoles

    Pobres españoles

    Des Mèxic lamentem els moments de merda que està vivint la seva nació. Esperem que es recuperin el més aviat possible. Després el Barcelona ja no va a omplir el seu estadi.

    Pobres españoles

    No me gusta utilizar títulos que lleven conmiseración dentro de ellos, pero creo que ahora venía el caso. Y la verdad es que España la está pasando muy mal. Tienen una tasa como del 25% de desempleo. Para que tengan una idea, la tasa en México andaba como por el 5%. Es decir, mientras en México 1 de cada 20 no tiene trabajo, en España 1 de cada 4 no tiene.  Pobres españoles.

    Hay muchas explicaciones de lo que sucedió en España.Se habla de la burbuja inmobiliaria, el excesivo gasto social del gobierno (que un aeropuerto en un pueblito, un tren de alta velocidad en este otro), la especulación financiera, la baja competitividad de los españoles frente a otros países europeos le está pasando factura dicen, y muchas razones más. La realidad es que España está mal, muy mal, ni manifestaciones como el #15M el año pasado y ahora el #25s que se manifestó violentamente debido ya a una enorme frustación por la crisis han logrado nada  ante un gobierno encabezado por Mariano Rajoy, que no sabe que hacer, que pide recortes y también incumple promesas de campaña porque ya no aplican.

    Triste ver un país al cual alguna vez pensé irme, porque tenía la opinión contraria de ese país. Una amiga española hace algunos años me contaba lo bien que vivía cuando en ese entonces era soltera, y ahora afortunadamente no han perdido su trabajo, pero la situación es difícil. No se ve cuando los españoles vayan a salir de esta, y la pobreza en este país cada vez aumenta más. Digamos que la crisis en 1994 en México es un juego de niños comparado con lo que pasa en España, donde varias personas que todavía conservan su trabajo, lo han tenido que hacer aceptando reducciones de sueldo para que las empresas puedan solventar sus gastos.

    España es un país que hace varias décadas era igual de pobre (o más) que México en ese entonces. España transitó a la democracia cuando Franco dejó el poder, ingresó a la eurozona y nos rebasaron. La situación estriba en que si esto no se soluciona pronto, los españoles ya no nos van a «ganar por tanto», y más que por nuestros méritos, por la situación que ellos viven.  Ellos no son los únicos, Italia no está bien, Portugal tampoco, y Grecia, esos sí tienen un problema serio dado que vivieron por años en una economía irreal, incluso las olimpiadas del 2004 les pasaron factura.

    Por ahí dicen que el éxito en el deporte tiene relación con el éxito global de una nación. España demuestra lo contrario, en futbol presumen de tener una de las selecciones más ganadoras en la historia del balompié con 2 Eurocopas seguidas y un mundial ganado. Pero al tiempo que se hicieron buenos con el balón, se hicieron malos con la economía.

    Nuestra madre patria en la historia de la humanidad ha tenido «pincelazos», pero nunca ha logrado ya no una hegemonía mundial, sino ser considerada una nación fuerte a través de la historia. Tan es así que después de conquistarnos, su posterior debilitamiento incentivó la independencia de nuestro país. España se logró consolidar como un estado democrático, y logró ingresar al primer mundo, aunque ciudadanos de otros países como Inglaterra los han llegado a llamar cerdos o la escoria de Europa. La duda es si España se podrá mantener entre los países en desarrollo, o más bien va a caer. El tiempo lo dirá.

     

  • Cuando te vas de este planeta

    Cuando te vas de este planeta

    A continuación les contaré algo humano, tan humano que voy a preocupar a más de uno y confrontar a otros tantos. Pero es por su bien muchachos.

    Cuando te vas de este planeta

    Extraño que la muerte de un político gris (buen académico, buena persona, pero… político gris) como Alonso Lujambio, me hizo reflexionar un poco sobre el legado que dejaré cuando mi vida termine. Todos los seres  humanos tenemos esa necesidad de autorrealización, de haber sido alguien en nuestras vidas y que la gente se acuerde de nosotros. Muchos dirán que no es así, pero saben que sí lo es.

    No se trata de ser megalomaniaco, pero hay que razonar un poco. ¿A quién no le gustaría irse de este mundo dejando una familia unida? ¿A quién no le gustaría irse sabiendo que logró crear una empresa, o bien de ser un empleado, terminó siendo un director ejecutivo?. Modalidades hay muchas que pueden tener que ver desde el amor o el dinero, hasta la espiritualidad. Pero la necesidad ahí está. Y la verdad que alguien que deja este mundo sin haber dejado nada fue cuando menos un mediocre. Una persona que no merecería ser aplaudida cuando su ataud es retirado del templo al final de la misa.

    Yo creo que todos los seres humanos tenemos una misión, algunas religiones lo interpretan así, y yo incluso lo veo igual desde un punto de vista más laico. Lo que podemos dejar en la vida va de acuerdo a nuestras capacidades para realizarlo. Pueden ser cosas no muy vistosas, pequeñas, pero trascendentales. Eso hace la diferencia entre quien ejerció su naturaleza de ser humano y quien vino a vegetar.  No necesariamente aquella persona que deja huella tiene que ser reconocida por todos, muchas veces lo que un humano deja en dado momento no es reconocido ni visto, pero esta persona sabe que lo dejó. No se trata de adquirir fama, porque todos te pueden aplaudir por no haber hecho nada, se trata de trascender, y en dicha trascendencia, lograr incidir positivamente en otras personas.

    Para trascender no importa el credo ni la ideología política. Se trata de ser valiente y tener una actitud positiva, de tratar redimirse como ser humano. De ser grande y no grandilocuente. Para dejar un legado es primero saber que es lo que uno quiere ofrecer. Vivir falsamente para los demás, es decir, el qué dirán, es una forma de autosabotaje. Aquellas personas que viven así son egoístas, porque no les importan los demás, les importa solamente su aprobación; alguna vez todos nos hemos preocupado por esto y dentro de nosotros sabíamos que éramos unos ególatras. La gente que busca hacer algo por los demás lo hace sabiendo que en ocasiones esa gente a la que quiere beneficiar no va a estar de acuerdo, y aceptará pagar el precio.

    La persona codependiente no va a ser recordada positivamente por aquellos que fueron objetos de su codependencia. ¡Paradójico! Pero totalmente real y cierto. Y no lo llamaría persona, porque el significado etimológico de esa palabra es «por delante de la cara». La gente codependiente, preocupada por lo que dicen los demás, están detrás de la cara. y una persona que se esconde, es una persona que no puede salir de sí misma, y es una persona que no puede dar a los demás.

    Yo si quisiera abandonar este mundo dejando mi legado. Que sepa que incidí positivamente en la vida de terceros. No sé que piensen ustedes, pero me sentiría frustrado si no lo logro. Y esa frustración es normal, si no me preocupara, tal vez no podría considerar un ser humano.