Categoría: reflexión

  • ¿Es la universidad para todos?

    ¿Es la universidad para todos?

    En una sociedad se necesitan científicos, pedagogos, doctores, pintores, albañiles, intelectuales, actrices, empresarios, economistas entre muchos otros. Los perfiles son diferentes, unos requieren título universitario, otros requieren una carrera técnica, y otros la preparatoria terminada e incluso menos. ¿Qué pasaría si garantizáramos la universidad a todos los ciudadanos del país? ¿Si todos estudiaran para ser doctores o empresarios, dónde quedarían los albañiles o los pintores? El garantizar la universidad a todos no garantiza de ninguna forma que tengamos millones de empresarios o millones de intelectuales. Simplemente los más capaces terminarán tomando este papel y los menos, con todo y título universitario, tendrán que buscar puestos de albañiles y pintores. ¿Es la universidad para todos?

    ¿Es la universidad para todos?

    Lamentablemente nuestra economía no da para garantizar la universidad para todos. Y creo que tampoco todos los ciudadanos están preparados para cursar la universidad, aunque sí, en parte, el gobierno tiene responsabilidad sobre esto último. De hecho, conforme se permite entrar a personas no aptas, la reputación de la carrera universitaria, e incluso la de la universidad, podrá deteriorarse. Las personas más preparadas serían las más afectadas en una clase donde el profesor está preocupado porque todos los alumnos aprendan.

    Es cierto, en países como Corea del Sur o Finlandia, la gran mayoría de los estudiantes tiene acceso a la universidad. Pero pasan dos cosas: La educación elemental de estos países es lo suficientemente buena como para que sus habitantes tengan la capacidad de estudiar una carrera universitaria adecuadamente, y la economía (tanto del país como de los habitantes) es también lo suficientemente buena. El caso de Cuba que aparece como el primer lugar es un poco diferente. Los cubanos tienen una buena calidad educativa (con su dosis de adoctrinamiento), entonces de alguna manera tienen aptitudes para entrar a la universidad. La economía de Cuba será muy diferente a la de Corea o Venezuela, pero al ser una economía controlada por el gobierno y totalmente planificada, entonces se invierten muchísimos recursos en los estudios en detrimento de otras áreas. Pero México ni tiene una economía sólida, ni tiene una economía planificada, y tampoco tiene a parte de su población lo suficientemente preparada.

    Entonces tenemos que la universidad no es para todos. La UNAM y la U de G, aplican exámenes para determinar quienes son los más aptos (de acuerdo a su capacidad de recibir alumnado) para ingresar a estudiar a sus instalaciones (que los mecanismos de admisión sean mejorables es otra cosa). Y en realidad las universidades son las menos culpables, y tendríamos que apuntar a la educación básica e intermedia que deja mal preparados a los alumnos.

    En México existen universidades como el ITAM que tiene una cuota de ingreso y mensualidades muy altas. Pero para entrar ahí no es suficiente, también se debe de pasar un examen y acceder a una entrevista con el director de la carrera. De esta forma garantizan que los que entren sean personas capaces de brillar en la carrera, así como personas que se comprometan con sus estudios. Esto también se ven en muchas universidades de países desarrollados como Estados Unidos, Reino Unido, y Alemania.

    De ninguna manera es una falta a los derechos humanos de las personas. Es como si habláramos de un equipo de fútbol profesional. Van a invitar a jugar a los más aptos y no a cualquier persona que quiera inscribirse. La responsabilidad que conlleva el número de alumnos rechazados no se encuentra en la universidad, se encuentra en la educación elemental que genera personas no suficientemente preparadas, y no se exenta de esta a los alumnos que no han querido esforzarse.

    La universidad será para todos cuando «todos» estemos preparados para cursar una carrera y por eso se debe de replantear la educación de México desde abajo: Les dejo un video sin ningún afán de discriminación de un candidato que se unió a la CCH porque fue constantemente rechazado en el proceso de admisión, y pregúntense si esta persona tiene las tablas para poder cursar una carrera eficientemente. Esta persona antes que criticar a la universidad, debió haber ido a las escuelas donde estudió y con sus maestros para recriminarle la educación de baja calidad que recibió:

     

  • ¿Si cambiamos los nombres de las calles?

    ¿Si cambiamos los nombres de las calles?

    ¿Si cambiamos los nombres de las calles?Con todo respeto, algo que me desagrada de mi país, es que cuando voy a cualquier ciudad, sus respectivos centros tienen los mismos nombres. Hidalgo, Morelos, Juárez, y todos «aquellos» que nos «dieron patria». Aquellos que vivimos en ciudades que son parte de una área metropolitana (como Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, entre otros), vemos el fenómeno repetido varias veces (debido a las cabeceras municipales). De esta forma, en Guadalajara por ejemplo, tenemos 4 avenidas que se llaman Hidalgo.

    ¿Y dónde está Iturbide, o Porfirio Díaz? Como son los villanos en el relato de ciencia ficción creado en el priato revolucionario llamado Historia Mexicana, entonces a lo mucho podremos ver alguna callecita que no pasa de las 4 cuadras con su nombre.  Entiendo que para generar una cohesión en una nación, la gente tiene que tener referencias donde pueda exaltar su nacionalismo (con nuestro peculiar nacionalismo sugiero, Av Chicharito, Viaducto Cuauhtemoc Blanco, Circunvalación Oribe Peralta), cuando las referencias pues son un poco dudosas (en especial las que se refieren a personajes, porque recuerden nuestras «playas» y nuestra «gente amable»), entonces hay que inventar héroes, o bien, magnificar sus virtudes a la vez que se minimizan sus defectos. Empezando por Hidalgo que ni siquiera tuvo el propósito de independizar a México, el cual tiene miles de calles a su nombre.

    Lo peor son aquellas avenidas con nombres de personajes destestables, que no entendemos por qué fueron nombradas así. En Monterrey, Díaz Ordaz es el nombre de una avenida importante, López Portillo es otra que se encuentra en el Valle de México. En Ecatepec hay una avenida llamada Carlos Hank González. Solo a Salinas de Gortari no la han hecho el honor de ponerle una avenida grande, y los presidentes posteriores (coincidente con la desinstauración del presidencialismo que ahora parece renacer de nuevo) ya no tuvieron calles importantes.

    Yo no veo que los estadounidenses coloquen en todos sus «downtowns» los nombres de Washington, Kennedy, Lincoln y demás. Incluso los nombres varían de un downtown a otro. Las calles aquí más bien funcionan como adoctrinación. Entiendo que se quiera poner nombres de algunos personajes a las calles pero ¿Hay necesidad de tener mil Morelos e Hidalgos? ¿Por qué no pueden ser de cualquier otra cosa o hasta números? ¿No hay más personajes importantes que Morelos, Juárez, Hidalgo y Lázaro Cárdenas? ¿Por qué en el centro de una ciudad importante es raro ver un Octavio Paz, José Vasconcelos, Cosío Villegas o Carlos Fuentes? ¿Por qué no un González Camarena, inventor de la TV a color?

    Es simplemente, otra expresión de nuestro nacionalismo mal entendido.

  • ¿Por qué no les doy dinero a los indigentes?

    ¿Por qué no les doy dinero a los indigentes?

    Empiezo, voy manejando sobre Niño Obrero para dar vuelta a la derecha en Vallarta. El lugar es una zona de clase media alta. Ahí se encuentra ubicada la CANACO (Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara) y una fábrica inmensa de aceite, dentro de una especie de pequeño complejo industrial enclavado dentro de una zona residencial y en cierta medida comercial. Lo primero que veo en ese crucero son niños pobres, sucios, indigentes, y una señora que parece ser quien se encarga de gobernarlos y que naturalmente los trata mal. Presumo que esta señora es quien tenía a esa niña güerita que causó tanta polémica en las redes sociales, dado que ese es el crucero donde ella pedía dinero. Naturalmente no es algo de agrado ver que entre unas vías donde conducen gente con cierta capacidad económica, se vea el contraste con gente que vive en condiciones miserables y tiene que hacer lo que sea para ganarse el pan. Pero ¿Por qué no les doy dinero a estos indigentes?

    Indigente_Pidiendo_Limosna

    Los niños son los que te pueden partir un poco más el corazón. Infantes que uno quisiera ver en la escuela, disfrutando su infancia, no lo hacen; tienen que ganarse la plata. Pero las condiciones en las que viven y trabajan son deplorables, sobre todo porque muchas veces tienen que sacar el dinero para evitar una golpiza. Aquí podría tener un conflicto: Si a los niños no les doy dinero, podría estar contribuyendo (por más que sea 1 de 1000 carros) a que puedan maltratarlo por no juntar el dinero suficiente. Pero si hago lo contrario estoy contribuyendo a que obligar a los niños pedir dinero sea algo redituable. Pero en sí, sé que al darle dinero a un niño no le soluciono la vida, porque esa moneda que le doy termina siendo un paliativo tanto para el niño como para la persona que los dirige. Peor saber que existen niños robados los cuales son obligados a pedir dinero en la calle ¿Esa moneda hará que el niño pueda tener alguna educación? No. ¿Ese niño podrá tener más posibilidades de crecer si le doy esa moneda? No. ¿Le daría una moneda a un niño? Ya saben la respuesta.

    Con los más creciditos no hay conflictos internos. No es no. Pena da ver gente en edad de trabajar que pide limosna, y no solo eso, que finge tener una discapacidad para que la gente se apiade de él. Son tantos los «actores» que a veces no se sabe si son más los honestos que los actores. La gente ya muy grande, gente de la tercera edad, tal vez pueda darme motivos para darles una moneda, pero nada más. ¿Cuál es el rasgo común entre los que piden en la calle? La conmiseración: La gente pobre apela a la lástima para recibir una moneda. La cara de ¡pobre de mí y mi condición, ayúdame!. y de verdad que esta actitud es la que me quita motivos para darles una moneda. Si de por sí es lastimoso verlos en la condición en que se encuentran, la actitud de degradación ante la moneda, termina poniendo la cereza en el pastel.

    El problema es que dar monedas a los indigentes no resuelve en nada su vida, y en algunos casos se convierte en pretexto para que algunas de estas personas no trabajen. No se trata de ignorarlos, al contrario. Pero deberían ser otros los mecanismos para ayudar a que estas personas tengan una vida más digna. Poder darles un trabajo, u oportunidades a los niños de la calle que viven en condiciones deleznables. Algunos lamentablemente no quieren trabajar, porque de alguna manera la limosna les llega a dejar más dinero, o simplemente porque no quieren.

    Es difícil la situación. Para acabar este problema se necesitaría un considerable crecimiento económico aunado a una eficiente distribución de la riqueza y de oportunidades. Naturalmente ese mal sabor de boca que nos deja ver a los indigentes en esa situación tiene que ver con el deseo de nunca estar en ese lugar. Lo cual genera, si se es inteligente, un sano entendimiento de los problemas de lo que sufren las personas de la calle, pero sin llegar a la conmiseración.

     

  • Lo importante no es competir, sino ganar

    Lo importante no es competir, sino ganar

    Recuerdo que en mi infancia estábamos jugando una tanda de penales contra otro equipo (yo era muy malo para el futbol, aclaro). Tenía yo el penal decisivo, pateo el balón, pega en el poste y sale. Yo con una de esas caras sonrientes pero a la vez nerviosas dije, ¡ah que bien, casi entró!. Parecía que esperaba aplausos, pero todos los de mi equipo se me quedaron viendo con cara de -en el vestidor te vamos a partir tu madre-. Mi pensamiento había sido mediocre: ¡Casi! ¡Ya merito! ¡estuvo cerca! Y esas miradas que quedaron en eso, me dieron una lección.

    Lo importante no es competir, sino ganar

    El famoso barón Pierre de Coubertin, fundador de los juegos olímpicos, dijo una frase sumamente tonta: Lo importante no es ganar, sino competir. ¿Por qué tonta? Porque empezando es una frase contradictoria per sé. ¿Qué significa competir? La Real Academia de la Lengua Española nos dice lo siguiente: Competir significa «intr. Luchar, rivalizar entre sí varias personas por el logro de algún fin.» Es decir, uno compite para ganar. Entonces, esa frase que dice lo importante no es ganar, sino competir, se contradice por sí misma porque al decir que lo importante es competir, entonces lo importante es ganar. Si lo importante no es ganar, entonces tampoco sería importante competir. Es como si la frase dijera: -La riqueza económica no es importante, sino ganar dinero.

    Independientemente de la contradicción de la frase, lo que propuso Pierre de Coubertin es una muestra de mediocridad, más propio de un delegado deportivo con sobrepeso de la CONADE que del fundador de los Juegos Olímpicos. Cuando uno va a una competencia, va a ganar. La meta siempre es ganar. Hay quienes no pueden aspirar a una medalla pero aspiran a llegar a las olimpiadas. Podrán decir que lo importante para ellos es «competir», pero en realidad, lograr esa meta es ganar, es un deportista que se impuso sobre los otros deportistas de su país, y el premio es participar en un evento superior. Y al llegar a ese evento el objetivo no es «competir» (en el sentido de Coubertin), sino superar a los atletas que pueda superar. Aunque sepa que será casi imposible ganar el primer lugar, sabe que se sentirá mejor con el quinto lugar que con el noveno.

    Entonces, si le creo a Coubertin. Iré a mi trabajo y no me preocuparé por subir de puesto, por lograr un mejor ingreso; porque lo importante es «tener trabajo». ¿De qué sirve «tratar» si no se logra el objetivo? Todos los seres humanos tenemos una necesidad innata de ser mejores en algo, de redimirnos ante los demás. Puedo ser un pobre deportista, pero me sentiré bien si la gente me ve como una persona inteligente. Podré ser tonto, pero si soy el chico que atrae a las mujeres en la secundaria (o viceversa) me sentiré bien. Quienes no logran sentir que sobresalen en algo, generalmente se terminan sintiendo frustrados y creen que son personas con poca valía. Lo peor, es que los demás los pueden percibir así. No importa en que seas mejor. Puedes ser el mejor empresario, la persona más amable, la persona más apegada a su religión. Pero todos buscamos algo.

    Sí, siempre habrá una persona mejor que uno. Pero el hecho de quedar entre los destacados nos llena de satisfacción. Por eso para unos el éxito de tener las mejores calificaciones en la escuela. Por eso funciona la milicia, porque los militares se esfuerzan para sobresalir y obtener un alto rango. Por eso el capitalismo funciona mejor que el comunismo (aunque dista mucho de ser perfecto, aclaro). Todos tratamos de ser mejores. Los humanos no buscamos ser «iguales», buscamos sobresalir, en lo que sea.

    Por eso considero que la frase de Pierre de Coubertin es absurda. Gracias Vince Lombardi que llegó con su versión editada y más realista. Esa frase de -Lo más importante no es ganar, es lo único- que describe mejor la naturaleza humana.

    Por eso el balón que estrellé en el poste no fue una victoria. El «lo intenté» no sirvió de nada, no se reflejó en el marcador, no significó una diferencia.

  • Margaret Thatcher muere, ¡no, no, no!

    Margaret Thatcher muere, ¡no, no, no!

    No comparto mucho sus ideas, ha dejado un fuerte legado en el mundo occidental, pionera en aplicar reformas impopulares (recortes a programas sociales, privatizaciones), las cuales todavía son cuestionadas por un sector de la sociedad inglesa.  Pero lo que marcó su gobierno ante los ojos de los ciudadanos del mundo, creo fue la Guerra de las Malvinas por lo cual fue en un inicio criticada por sus formas, pero al final fue reconocida por su capacidad y compromiso. Uno puede estar de acuerdo o no con las ideas de Margaret Thatcher, pero en lo que todos podemos coincidir es en su personalidad imponente y admirable, además de cautivadora. Un personalidad más imponente que la de la mayoría de los primeros ministros del Reino Unido.

    Margaret Thatcher muere, ¡no, no, no!

    Margaret Thatcher fue importante también en la caída de la URSS, se le consideró una promotora del fin del comunismo. Enemiga de los sindicatos ingleses con los que se enfrentó varias veces, enemiga de las empresas públicas las cuales privatizó y redució a nada, a excepción de la sanidad, con la que no pudo y hasta la fecha sigue siendo pública (con mejores resultados que la sanidad privada de los Estados Unidos). No fue gratuito el mote de «La Dama de Hierro» que le pusieron los soviéticos, imponía respeto y a veces hasta temor. Se plantaba en la cámara de los comunes como nadie lo hacía, y se lograba imponer solamente con su personalidad.

    A pesar de lo difíciles que resultaron sus recetas económicas en un corto plazo, se logró reelegir en dos ocasiones. Se opuso a la Unión Europea, lo cual afirman algunos, fue una de las razones de su caída cuando presentó su renuncia en 1990. Como conservadora, buscó defender la identidad nacional del Reino Unido, y a la fecha, el Reino Unido no se ha integrado por completo a la Unión Europea, empezando por el hecho de que ellos siguen usando su moneda y no los euros que se utilizan en todo el continente.

    Margaret Thatcher generó una especie de polarización en su país. Algunos la amaban, otros la odiaban e incluso con un rencor mal sano. Era dura a la hora de negociar, con el puño sobre la mesa (no tanto un desplante autoritario y más bien un desplante de personalidad) destruyó sindicatos, se enfrentó a la IRA, envió tropas a Las Islas Malvinas, criticó a la URSS. Eso trajo simpatías por parte de algunos ingleses, pero también repudio por parte de otros.

    Margaret Thatcher murió el 08 de Abril de 2013 (el día en que escribo este artículo) en Londres a los 87 años debido a una apoplejía. Defensora de Augusto Pinochet a quien recibió en Inglaterra, influenciada en materia económica por Milton Friedman. Fue una gran estadista de derechas, quien en sus últimos años padeció Alzheimer. Sus políticas fueron replicadas en varios países, mientras que los opositores las criticaron por inhumanas debido al costo social que generaban a corto plazo.

    Esa peculiar admiración que causa Margaret Thatcher fue motivo para filmar «The Iron Lady» cuyo papel fue excelsamente interpretado por Meryl Streep. Thatcher muere, pero el thatcherismo (igual que las reaganomics) sigue ahí. Inspiración para varios políticos. Personaje con el cual tal vez tengamos diferencias, pero si algo se ha de reconocerle, es su congruencia y apego a sus creencias, en un tiempo que vemos mandatarios que son de derecha e izquierda a la vez, y que incluso afirman no tener ideología.

    Descanse en paz Maggie.

  • 5 años de Cerebro

    5 años de Cerebro

    El tiempo vuela. Hoy este blog cumple cinco años y recuerdo el día que lo abrí como si fuera ayer. Técnicamente llevo más tiempo, pero yo suelo contar la edad de mi blog desde el momento en que le dí un dominio y hospedaje propio, y no desde cuando era uno de esos millones de blogs hospedados gratuitamente en blogger.

    5 años de Cerebro

    Les cuento la historia de este blog. Tendríamos que remontarnos a inicio del 2006 (7 años) . Resulta que un amigo y yo teníamos pensado crear una revista online. Iba a ser una revista de variedades, de temas como entretenimiento, cine, videojuegos, y también iba a existir un espacio de opinión. Mi amigo se iba a encargar del diseño y yo de la programación (en realidad no sabía programar y lo más que hacía era poner un banner y unas tablas con Dreamweaver). Íbamos a invitar a líderes de opinión (incluso una vez fuimos a tratar de entrevistar a Jorge Vergara y no nos recibió) y por supuesto, yo iba a escribir. Tampoco sabía escribir bien, lo más que había escrito era mi tesis. Entonces resulta que decidí abrir un blog gratuito con el fin de ir practicando redacción e ir formando un estilo.

    Al mes ya había escrito algunos artículos, y el proyecto de la página se empezaba a venir abajo, en parte porque le faltaba sustento al proyecto. Aún así me quedé con la costumbre de escribir y duré 6 meses con ese sitio. Después decidí que el nombre «alvarolsite» no era una buena idea para posicionar mi sitio si es que lo quería hacer crecer. Lo primero que se me vino a la mente fue una oreja, debido a que es un órgano que escucha y me latía una oreja como logotipo. Pero Juan José Origel me mostró el camino correcto, si mi sitio era «laoreja.com», la gente lo iba a relacionar totalmente con ese «programa» de chismes de Televisa. ¡Pésima idea!.

    Después se me ocurrió la idea de que podía ser un cerebro (y no fue algo egocéntrico o pretencioso como se puede pensar). Un cerebro puede emitir información, puede recibirla y puede retroalimentarla. En sí esa es la esencia de mi blog. Que yo hable sobre un tema, pero que la gente opine sobre ella y rebata. No se trataba de ninguna manera de hacer un espacio para presumir mis presuntas capacidades intelectuales. Por el contrario, más bien se trataba (y se trata) de darles a los lectores un punto de vista, que ellos tomen lo que deseen tomar, que debatan sobre el tema, generar conversación. Porque yo creo que una democracia sólida (que no tenemos en México como quisiéramos) es aquella donde sus ciudadanos investigan, analizan diferentes puntos de vista y se forman su propia opinión.

    Al principio el nombre del sitio sería elcerebro.com, pero ya estaba ocupado. Así que decidí elcerebrohabla.com, que digamos sugiere el uso de la razón sobre el de las emociones, aunado a todo lo que ya había comentado. El primer año (que no cuenta como aniversario) lo hospedé en blogger de nuevo (por lo que más bien era elcerebrohabla.blogspot.com), pero luego decidí que Cerebro merecía un hospedaje y dominio propio. Así que en 2008 hice el movimiento, y contraté al servicio de hospedaje suempresa.com para ponerlo en línea, empresa que este último año me dio un pésimo servicio, y casi coincidiendo con este quinto aniversario, decidí moverlo a hostgator.com donde hasta ahora he recibido una mejor calidad.

    Ha sido un placer escribir durante 5 años. Espero que todo lo que haya escrito le haya servido a toda la gente. No me importa en lo absoluto que haya gente que no esté de acuerdo conmigo, de eso se trata a veces. Incluso gracias a este blog he hecho dos amigos (amigas más bien) y eso que a mi no me gusta eso de conocer gente por Internet.

    Cerebro sigue de pie, me han tratado de hackear una vez, he recibido trolls priístas, pejistas. Y he aprendido a tomarme con filosofía aquellos comentarios que puedan tener el fin de atacar directamente. Alguna vez me publicaron en El Universal (se saturó el servidor) también en Reporte Índigo (un artículo mío que por cierto no me gustó). Gracias a este blog me invitaron a escribir en el Diario de Colima.

    Este es un espacio de reflexión y crítica. Al ser de crítica normalmente se señalan las cosas que están mal. Me preguntarán que donde está la propuesta, y para eso existen otros espacios más adecuados. He colaborado en asociaciones civiles como Movimiento Propuesta Ciudadana A.C., Fundación Rescatemos Guadalajara A.C.; e indirectamente he ayudado a otras como Ciudad Familia A.C. y Mi Gran Esperanza A.C. Yo soy un creyente de que la crítica es totalmente necesaria. La crítica señala lo que está mal, la propuesta se encarga de buscar soluciones a eso que señala la crítica, y luego viene la acción. Así que si buscan un lugar donde se alabe a Peña Nieto, al Peje, o a quien quieran, este no es el espacio indicado.

    Este sitio no solo es mío, también es de ustedes (y no en el tono ese de ¡Cerebro es de todos los mexicanos, no lo privaticen!) Sino en el sentido de que son libres de opinar y expresarse. Gracias a todos por estos 5 años ojalá sean muchos más. He sobrevivido a cambios de trabajo, cambios de gobierno, cambios de «compu» y aquí seguimos.

    Les recuerdo que pueden seguirme en Facebook, donde hay información exclusiva: http://www.facebook.com/elcerebrohabla

    Y mi Twitter: @elcerebrohabla

  • Soraya Jiménez y el club de los atletas muertos

    Soraya Jiménez y el club de los atletas muertos

    Quien no cree en la magia ni en asuntos astrales, se dará cuenta que es mera coincidencia que en el lapso de solo dos meses, mueran dos e los atletas que obtuvieron una medalla en los JJOO de Sidney 2000. En Enero murió Noé Hernández poco después de recibir un disparo en un tiroteo. Ahora muere Soraya Jiménez de un infarto al corazón. Las dos historias son trágicas. En el primer caso, el medallista de plata, recibió una bala que le destruyó el ojo izquierdo y deterioró el derecho. La recuperación fue rápida según palabras de su doctor y en pocos días dio declaraciones al público. Pero pocos días después falleció inesperadamente, posiblemente a consecuencia de un estrés severo que le ocasionó una muerte súbita.

    Soraya Jiménez y el club de los atletas muertos

    El caso de Soraya Jiménez es más doloroso. Después de su éxito en Sidney 2000, su vida vino a pique. Salió positivo en el control antidopaje en 2002, por lo cual fue inhabilitada 6 meses. Tuvo conflictos severos con Joaquín Vargas. Luego se le de acusó falsificar documentos de la UNAM que la acreditaban como pasante de la Licenciatura en Administración de Empresas para poder participar en la universiada del 2002 en Izmir, Turquía. Pero esos actos que pusieron en entredicho la reputación de Soraya Jiménez fueron los males menores. Soraya comenzó a enfermar mucho, le han operado 14 veces la pierna izquierda. Su ortopedista Antonio Miguel afirmaba que su pierna era la de una octogenaria. Debido a la influenza A/H1NI de la que enfermó varias veces y cayó en coma 15 días, tuvieron que retirarle un pulmón. Con todo eso, afirmaba correr 15 kilómetros diarios, nadar y levantar pesas.

    Aún así seguía esforzándose, estudió un diplomado para titularse como abogada, daba asesorías en asuntos legales para mantenerse, y fue patrocinada por Grupo Uribe, su único patrocinador por cierto, quien le da una beca mensual y cada dos años le renovaban su Mercedes Benz. Lamentablemente fue víctima de un infarto, producto posiblemente de su deteriorada condición. Su última aparición pública fue en el funeral de Noé Hernández precisamente.

    Era una noche del año 2000 en el que yo padecía de insomnio, y en la madrugada prendí la televisión para ver las olimpiadas (por la diferencia de horarios). Vi competir a la mexicana pensando en que iba a hacer una papel decoroso y nada más, porque nunca se habían logrados grandes cosas en halterofilia. Después de varios turnos nos dimos cuenta que había asegurado medalla y los cronistas de la televisión se sentían conformes con el color que fuera, porque ganar la de oro sería algo inesperado. Tenía que levantar 127.5 kilogramos para vencer a la norcoreana que se enfilaba al oro y lo logró, convirtiéndose así en la primera mujer mexicana que ganaba la medalla de oro en la historia de los Juegos Olímpicos y causando un gran júbilo en muchos de nosotros.

    En cambio, en el caso de Noé Hernández, el sabor fue agridulce. Llegó en tercer lugar en la marcha de 20 kilómetros, siendo el primer lugar para el mexicano Bernardo Segura. Pero cuando este último recibía una llamada de felicitación del entonces Presidente Ernesto Zedillo, un juez le mostraba la cartulina roja que lo descalificaba, para que de esta forma Noé se quedara con la plata. Aún así, Televisa y TV Azteca (que en entonces eran un poco más competidores y un poco menos duopólicos) pelearon para obtener una entrevista en exclusiva por medio de un volada.

    A veces la vida es ingrata, y más que la consumación del éxito posterior, la vida de Soraya Jiménez, así como la de algunos otros atletas, se fue a pique. Por errores suyos, sí, pero sobre todo por sus padecimientos. Murió joven, a los 35 años. Se va de este mundo consumada en el deporte al conseguir un oro histórico, no tanto así en su vida.

    Descanse en paz Soraya Jiménez. Seguramente será más recordada por sus aciertos, que por sus desaciertos.

  • Jesucristo murió por tus vacaciones

    Jesucristo murió por tus vacaciones

    Jesucristo murió por tus vacacionesJueves 28 de Marzo, Jueves Santo, gente de vacaciones, gente que huye de su insoportable trabajo, de 8 a 10 horas de lunes a viernes y a veces algunas horas en fin de semana. ¿Se acuerdan que alguna vez comenté que no pensamos ni un poquito en lo que se festeja? Básicamente los días festivos se han transformado en pretextos para salir de la rutina. Es algo oficial y no de facto, porque las mismas autoridades incluso han colocado el día de asueto fuera del día festivo con tal de que este primer día coincida con el fin de semana. De forma que los ciudadanos podrán tomar su puente, saldrán de sus ciudades, lo cual coadyuvará en una mayor derrama económica.

    Para vacacionar no importa si quiera coincidir con lo que se rememora. No importa que seas ateo, masón, agnóstico, budista. Igualmente los ultracatólicos conservadores salieron de puente en el natalicio de Benito Juárez. ¡Vale madre, vacaciones son vacaciones! ¡Jesucristo murió por tus vacaciones! ¡Gracias a los latigazos que recibió a ti te pusieron bronceador en tu flácido cuerpo! ¡Gracias a la corona de espinas que le pusieron a Jesucristo a ti te hicieron un delicioso masaje en la cabeza! ¡Gracias a que a Jesús lo clavaron en la cruz, tu te clavas a unas springbreakers aunque eso signifique pecar contra el sexto mandamiento!

    Algunos no saldremos de vacaciones porque tenemos que trabajar. Sobre a todos aquellos que nadie nos obliga a hacerlo, pero que sabemos que «time is money«, aunque bueno, también nos podemos dar el lujo de vacacionar en días no festivos. En lo particular yo no suelo festejar mucho en semana santa, porque en mi familia nunca salíamos y porque extrañamente (por mi trabajo) suelo vacacionar en días tan festivos. Aunque la verdad que sí, las pocas veces que he salido a vacacionar en «semana santa» han sido muy buenas vacaciones. Los otros sí acostumbrados a salir, debido al gran número de personas que salen, podrán hacer desmadre, podrán conocer nueva gente; pero también sufrirán con el tráfico carretero de regreso aunado a la depresión que genera pensar que el siguiente día hay que presentarse a trabajar a primera hora.

    No se me hace en lo absoluto malo que se aprovechen los puentes para vacacionar, más cuando en México no tenemos muchos días de descanso, al menos como en otros países (a pesar de nuestra naturaleza festiva). Pero creo que sí sería buena idea recordar y pensar un poco sobre lo que festeja.

    Así de cortito este post. Cerebro también está de vacaciones y sí me he decidido dar un descanso intelectual en esta semana.

    ¡Pórtense mal!