Para los estadounidenses, el terrorista Bin Laden ha sido algo así como la némesis de su nación. El se adjudicó los atentados del 11 de Septiembre del 2001 (aunque hay todavía varias teorías conspiratorias empecinadas en decirnos que los mismos estadounidenses se tiraron las torres) por lo cual era entendible ese odio de la población estadounidense contra este terrorista árabe. Ahora que Osama Bin Laden ha muerto, la mayoría de los estadounidenses han salido a festejar a las calles como una forma de catarsis para paliar el resentimiento que tenían después de la muerte de miles de estadounidenses en aquel atentado.
¿Como pasó todo?. Resulta que la noche del Domingo 1ro de Mayo, Barack Obama anunció la muerte de Osama Bin Laden, en un operativo que encabezaron los Estados Unidos: «El terrorista más buscado del mundo murió durante un ataque de un equipo de estadounidenses en Abbotabad, una ciudad de Pakistán localizada a 50 kilómetros de Islamabad«. El cuerpo del terrorista fué arrojado al mar como lo mandan los ritos mortuorios propios de la religión islámica. Naturalmente los integrantes de Al-Qaeda y todo el séquito de musulmanes radicales amenazan con represalias por la muerte de su jefe mayor.
La muerte de Bin Laden me imagino que ha de traer felicidad y algarabía, a casi una década del aniversario del atentado de las torres gemelas. Para los estadounidenses se hizo justicia. Pero a pesar de todo ello no hay que olvidar todo lo que hubo detrás de esos atentados y todo lo que motivó a Bin Laden y sus hombres a cometer los atentados. No hay que olvidar que alguna vez los Estados Unidos apoyaron al grupo de Bin Laden al tratar de combatir el comunismo soviético, tampoco hay que olvidar los negocios que tenían los Bush con los Bin Laden en torno al petroleo, no hay que olvidar tampoco el trato que se les daba a las minorías árabes; pero tampoco hay que olvidar el radicalismo con el que se mueven algunos grupos extremistas en algunos lugares de Asia, pero también como este odio fue alimentado por los Estados Unidos y el occidente que trataron de imponerles su manera de pensar.
Es curioso que el mismo día en que había sido beatificado Juan Pablo II, Bin Laden haya sido muerto. Es como un reencuentro entre lo bueno y lo malo. Aunque para muchos lo bueno en realidad no era tan bueno (sobre todo por las acusaciones por la relación con Marcial Maciel) y lo malo, en realidad no era tan malo (porque había sido un odio alimentado por los Estados Unidos). pero para la mayoría de las personas Juan Pablo II y Osama Bin Laden representaron el bien y el mal en este mundo. Eran Dios y el Diablo.
Se va Bin Laden pero no se van las huellas de odio que quedaron diseminadas, gran parte del oeste asiático sigue odiando a Estados Unidos y viceversa, los grupos radicales siguen existiendo y seguirá siendo así hasta que lleguen a un común acuerdo y un respeto por sus creencias y sus costumbres, lo cual se ve bastante difícil, por la incompatibilidad entre las dos formas de interpretar al mundo.
Quien gana es Barack Obama, porque fué bajo su presidencia que se dió muerte al odiado terrorista árabe, y no bajo la de George W. Bush, quien había prometido que iba a mover mar y tierra para hayar vivo o muerto a Osama Bin Laden. Con este acto Obama logrará posiblemente calmar un poco las aguas en los sectores conservadores que tanto lo han criticado, porque aunque en realidad no tuvo nada que ver, ni siquiera comandó dicho ataque, si fué bajo su mandato que se dió esta agraciada muerte.
¿Que piensan ustedes sobre la muerte de Bin Laden? ¿Creen que por fin se hizo justicia? ¿Creen que Estados Unidos también debería de pagar? o ¿Solo lograron derrumbar un accesorio de un complejo entramado social que forman las redes de Al-Qaeda?
Sufragio efectivo, no reelección.
López Obrador había salido ardido por el artículo que
Ahora resulta que me encuentro con la noticia de que Felipe Calderón
Desde que Wikileaks filtró documentos confidenciales de México (los cuales fueron enviados a La Jornada), muchas personas de izquierda y sobre todo afines a López Obrador (más bien un amplio sector de la población), han estado esperando con ansias aquel cable que confirme que efectivamente hubo fraude en las elecciones del 2006. Hasta el momento se han quedado con las ganas, pero para su fortuna ya existe un cable que al menos aclara un poco lo que ocurrió en el 2006 y es que el cable 06MEXICO2409 revela que Manuel Espino, entonces presidente del PAN habló con el candidato Roberto Madrazo, el entonces candidato del PRI, para favorecer una alianza que conviniera a las dos partes:Atacar a López Obrador.
Me llamó mucho la atención de un reportaje de Denise Dresser en Reporte Índigo donde ella apoyaba las alianzas del PAN con el PRD alegando que el PRI no se ha modernizado y que la única forma de frenar al partido tricolor era quitándole los bastiones con los que el PRI iba a pavimentar su camino de regreso a Los Pinos, sobre todo en aquellos donde había mostrado rasgos autoritarios como fué en el caso de Oaxaca o Puebla donde recientemente perdieron gracias a la alianza PAN – PRD. Dresser no se equivoca en los argumentos en los que se basa, pero no estoy de acuerdo en su postura, porque las alianzas no solo representan de una orgía ideológica (que bien era justificable en 1988 cuando el objetivo era sacar a como dé lugar al PRI de la presidencia) sino por la incapacidad de ambos partidos de ofrecer una alternativa realmente diferente en la práctica.
Tremenda y cómica declaración se acaba de hechar el mandatario y «dictador democrático» de Venezuela. Se le ocurre decir que hubo vida en Marte y el capitalismo acabó con ella. Lo que no entiendo es como aquí con el capitalismo pasa lo contrario, los seres humanos nos seguimos reproduciendo como conejitos a pesar del capitalismo. Sobre todo en los países subdesarrollados, los cuales segun él son las principales víctimas del imperio del dinero y del capital, la polación sigue creciendo y creciendo, y paradójicamente los países que muestran un mayor estancamiento en la población son aquellos países dominantes, como lo son los países europeos, o Estados Unidos.
No recuerdo si fue con Díaz Ordaz o Echeverría, pero cada vez que hacían alguna obra, sacaban un slogan que decía «haz patria» (de ahí, la famosa frase de «haz patria, mata a un chilango») como una forma de presumir ante el pópulo la construcción de nuevos proyectos que estaba realizando el Gobierno Federal (La versión despectiva fué acuñada en Sonora según lo que pude encontrar en Internet). Era a todas luces una forma de demagogia para que tu ciudadano te dieras cuenta de que el gobierno si estaba trabajando por tu bienestar, no importa si esas obras fueran a ser eficientes o no.