Categoría: política

  • El Quinazo ¿Cuál será?

    El Quinazo ¿Cuál Será?Los quinazos han sido formas efectivas para que los presidentes se legitimen en el poder, ya sea porque llegaron a este por medio de elecciones dudosas, o bien porque su misma figura iba a ser tan criticada que necesitaban una acción para acallar las críticas. El primer quinazo, y es el que le da el nombre a este tipo de acciones, fue cuando Carlos Salinas encarceló a Joaquín Hernández Galicia «La Quina» lider sindical de Pemex en ese entonces, quien tenía varios antecedentes de corrupción. El quinazo fue realizado días después de que Salinas asumiera el poder tras fuertes denuncias de fraude electoral, con esto logró tranquilizar las aguas e incluso después de un crecimiento económico, Salinas pudo estar cómodo en el poder. Claro, luego la crisis que él provocara le estallaría en las manos a Zedillo.

    El propio Zedillo hizo lo mismo, si bien Zedillo ganó legítimamente las elecciones y no era una persona con algún antepasado oscuro necesitaba hacer algo, porque a la gente no le iba a caer bien otro priísta después de lo sucedido y se fue contra la misma familia Salinas, encarceló a su hermano Raúl Salinas y Carlos, el expresidente, tuvo que huir a Irlanda, de esta forma Zedillo se legitimó en el poder y salió avante al resarcir los daños económicos provocados por Carlos Salinas en su gestión. Incluso Zedillo se fue por la puerta grande al ser visto como el priista que permitió la alternancia en el poder. Pero Vicente Fox no necesitó realizar algo así, porque el llegaba a la presidencia con una buena imagen, como el demócrata, como el que iba a acabar con el PRI, las alimañas, los tepocatas. Aunque seis años más tardes el PAN por medio del todavía presidente Felipe Calderón tuvo que crear su propio quinazo, dado que más del 30% creía que las elecciones habían sido fraudulentas en perjuicio de Andrés Manuel López Obrador (ahora se habla de casi 50% de la población), la guerra contra el narcotráfico fue su quinazo, y en ese sentido le fue bien… a medias. Porque si bien con eso logró cierta legitimidad, los más de 50,000 muertos causados son un blanco de críticas y una de las razones por las cuales la gente vuelva a voltear a ver al PRI.

    En el incidente de la Ibero, a Peña Nieto se le vió nervioso, así lo reflejaban algunas grabaciones. Pero no parecían ser nervios por como este hecho podría repercutir en las encuestas, sino porque esto le mostró que de llegar al poder, contará con una gran antipatía por gran parte de la población, mucho mayor a la que tuvo Felipe Calderón, porque en este caso no son afines a López Obrador solamente quienes lo critican, también son panistas, perredistas, indecisos y anulistas; es decir todo aquel que no es del PRI. El hecho de que esto haya sido en una universidad privada, aunque si es cierto que la Ibero y las universidades de la red de los jesuitas son aquellas donde sus estudiantes tienen una mayor vocación social y de activismo, es preocupante; seguramente en una universidad como la UNAM o el Politécnico, hubiera salido con algunos huevazos en la cara cuando menos.

    Que yo recuerde, Peña Nieto es el candidato más repudiado de la historia reciente de México. Cierto, las redes sociales y el Internet ayudan a difundir información sobre este personaje y a la vez a transmitir la sensación de repudio e inconformidad ante un personaje construido en algun set de Televisa. Si Peña Nieto no ha sufrido más críticas de este tipo es porque sus asesores lo han cuidado demasiado y no lo han expuesto. Pero eso no lo podrán hacer en la presidencia y ahí si, Peña Nieto deberá estar demasiado preocupado, porque de ser presidente, contará con una fuertísima antipatía, por lo cual tal vez la solución sería otro quinazo, pero más contundente, lo suficiente para demostrar que es un presidente fuerte y no es solo un títere.

    Lancé la pregunta en Twitter, y vinieron tres principales nombres que podrían ser víctimas de ese quinazo: Humberto Moreira, Elba Esther Gordillo y Genaro García Luna. El primer caso se antoja difícil (por la cercanía de Peña con este personaje), pero entre las traiciones históricas en el priismo tampoco es algo imposible, encarcelar a Moreira (más que se tienen pruebas para ello) legitimaría a Peña Nieto por el simple hecho de que anularía cualquier relación con este personaje y mostraría a la gente que Peña Nieto si está dispuesto a acabar con los corruptos aún dentro de su partido. En el caso de Elba Esther Gordillo es complicado el asunto, todo indica que el PRI tiene un pacto con la maestra, es notable en la figura de Quadri quien ataca a Josefina y Obrador pero nunca lo hace con Peña Nieto; pero en el caso de que no fuere así, Elba Esther Gordillo podría ser la opción más viable. Si algo tiene más poder que Elba Esther Gordillo y el SNTE son los tentáculos corporativistas del PRI. A Peña Nieto se le reconocería el hecho de haber puesto fin a uno de los «cánceres» más grandes de nuestro país. Con Genaro García Luna, la situación sería un poco diferente, a los panistas no les agradaría que metieran a uno de los personajes más polémicos de la gestión de Felipe Calderón a la cárcel. Pero a los perredistas e indecisos si les podría agradar más la idea. Tal vez de las tres opciones es el que menor impacto tendría, pero sería el más fácil de ejecutar dado que se trata de un hombre de un partido rival con el que no se tiene compromiso alguno.

    Podrían haber otros personajes como Molinar Horcasitas, pero el impacto sería menor; posiblemente Mario Marín «El Gober Precioso» le ayudaría a recobrar algo de legitimidad, más cuando ni Felipe Calderón se atrevió a tocarlo. Se barajean muchos nombres. Pero la realidad es que con todo y «quinazo copeteado», lo más probable es que después de este, Peña Nieto y los que están detrás de él podrán hacer lo que quieran, y sí, en detrimento del país.

    Actualización: Aquí mi artículo rápido sobre la detención de Elba Esther Gordillo

  • Peña Nieto, la Ibero y las clases medias

    Peña Nieto, la Ibero y las clases mediasUna amiga me preguntaba que por qué existía un odio generalizado de las clases medias frente a Enrique Peña Nieto, así como lo hubo con López Obrador en el 2006. Le comenté (sin pensar mucho) que esta caricaturización de Peña Nieto era debido al miedo del regreso de lo peor del PRI, pero luego me puse a pensar en esa pregunta más a fondo, porque a veces dicho odio se torna en agresividad sobre todo en redes sociales con hashtags como #EPNChingaTuMadre entre otros, ciertamente a pesar de la poca integridad del candidato a veces la agresividad llega ya a puntos extremos. La entiendo pero no la justifico, la entiendo por el sentimiento de miedo que genera la entrada de un candidato que representa la peor facción de un partido que pareciera tener todas las intenciones de regresar al autoritarismo y por el hecho de que se podría destruir lo que se ha avanzado en materia de democracia, democracia que si bien es incipiente, existió si, un avance, y no solo gracias al PAN como ellos creen, sino también a las izquierdas y al mismo Ernesto Zedillo. Pero no la justifico porque si bien los mexicanos nos gusta caricaturizar y burlarnos de las tragedias, creo que mentar madres no ayuda a construir, y tampoco ayuda al propósito que deberían tener aquellos que tienen miedo de la llegada de Peña Nieto que es hacer que la gente se de cuenta de que es y que representa.

    Creo que el repudio hacia Peña Nieto es genuino en su generalidad, si bien, en el 2006 cuando se odió a López Obrador, dicho odio fue creado por una guerra sucia, ahora este inició porque la gente de verdad tenía miedo y nadie tenía que venir a decírselos. Ciertmente Josefina inició una campaña de guerra sucia, pero esta se lanzó mucho después de que la gente mostrara su posición frente al priista e incluso ha tenido poco impacto. Lo que pasó en la Ibero es algo genuino, no hubo nada «arreglado» como sugiere el coordinador de campaña de Peña Nieto Luis Videgaray, ni Obrador metió las manos. Porque primero, en los videos se puede constatar que los «manifestantes» son los propios estudiantes, de clase media, media alta y alta, y eso se constata por su forma de vestir, por su apariencia y por el hecho de que varios de ellos traían iPhones, iPads y demás artefactos grabando lo sucedido. Pero por su parte si se pudieron ver militantes de Peña Nieto, gente más pobre que naturalmente uno se da cuenta que de ninguna manera podría ser estudiante de una universidad privada.

    El repudio de la Ibero hacia Peña Nieto nos explica el por qué el priísta no quería asistir a las universidades, tal vez por las críticas ante su objeción a debatir y abrirse a espacios públicos, decidieron hacerlo una vez para tratar de callar bocas, pero les salió el tiro por la culata. Es un hecho que Enrique Peña Nieto no es bienvenido a las universidades, no solo es el caso de la Ibero, en el ITESO en Guadalajara (otra universidad privada) se hizo un estudio donde cerca de la mitad de los estudiantes afirmaba que iba a votar por López Obrador (51%), en segundo lugar estaba Josefina Vázquez Mota (30%), y ya muy lejos, con nisiquiera el 7%, incluso había más anulistas que gente que pensaba votar por Peña Nieto.

    El incidente de la Ibero es un acto genuino donde los estudiantes ejercieron la libertad de expresión. Jamás se utilizó la violencia, se arrojaron objetos, y todo se limitó a consignas «Peña Nieto, entiende, la Ibero no te quiere», «Atenco no se olvida» o la más fuerte «Peña Nieto, asesino», máscaras de Carlos Salinas o carteles. Ni siquiera se escucharon palabras altisonantes como las que si se usan en Twitter, especialmente por los votantes «duros» de López Obrador o también por algunos panistas o indecisos que se dejan llevar por las emociones. Más bien lo preocupante es la posición del PRI ante estos hechos, su presidente Pedro Joaquín Coldwell dijo que se debería investigar y castigar a los estudiantes «involucrados», afortunadamene la Ibero le dio una respuesta negativa ante su petición. Naturalmente Peña Nieto estaba preocupado, pero no creo que sea tanta la preocupación que pueda haber sobre el comportamiento de las encuestas, sino la animadversión hacia su persona que habrá si llega a la presidencia. Si a Calderón lo odiaron los pejistas lo que le preocupó demasiado al panista, Peña Nieto tendrá en contra a panistas, perredistas, indecisos y anulistas, es decir, todo aquel sector de la población que no es priísta. No solo eso, la sociedad está organizándose para marchar y hacer lo posible civilmente para que Peña no llegue a la presidencia, ya se organizaron dos marchas, una en la Ciudad de México y otra en Guadalajara, marchas que al parecer son organizadas por ciudadanos y no por partidos políticos de oposición.

    Enrique Peña Nieto deberá estar preocupado, porque ante la tentación de regresar al autoritarismo, la olla de presión podría explotar. El PRI regresa con su sistema corporativista casi intacto, pero con una realidad diferente, cuando dejaron el poder, no había mucho más allá de Televisa y los medios predominantes. Ahora existen las redes sociales, Internet y varios medios alternativos. Si Peña, en caso de que llegue al poder, muestra señales de autoritarismo, podríamos ver algo así como la primavera árabe en México. La sociedad incluso es ya menos pasiva que hace 20 años y cada vez más personas están dispuestas a salir a las calles.

    Regresando al inicio, de ¿por qué la gente odia tanto a Peña Nieto?, hay que notar algo, y es que existe una cosa que es muy similar al odio que se le tuvo a George W Bush en Estados Unidos en sus últimos años de mandato. Peña Nieto no es un Salinas, no es el que orquestará todo en el gobierno, simplemente será igual que George W Bush, títere de varios intereses, la mayoría dentro de la facción más sucia de su partido, de televisoras y algunos otros agentes más, esto lo digo porque es fácil apuntar a Peña Nieto porque es lo visible, lo tocable, pero los de atrás se podrán lavar las manos fácilmente y hay que tomar en cuenta eso.

  • Josefina con quemaduras de Tercer Grado

    Josefina con quemaduras de Tercer GradoNo entiendo por qué Josefina Vázquez Mota accedió ir al programa de Tercer Grado en Televisa. Enrique Peña Nieto ha cancelado todos los debates que no son del IFE porque sabe que tiene las de perder, y tampoco ha querido asistir a las universidades porque sabe que va a salir abucheado por el alumnado. Es su estrategia y es entendible. Entonces por la misma razón Josefina Vázquez Mota no debió ir al programa porque ya sabemos cual era la intención de los pseudointelectuales de Tercer Grado (entre los que se encuentra un hijo ingrato, un payaso y una conductora de Big Brother). Todos sabíamos que en ese programa iban a tratar de destruir a Josefina Vázquez Mota, dado que Televisa es parte importante en la campaña de Enrique Peña Nieto. Por esa razón no debió ir, si López Obrador no fue a un debate en el 2006 por «ejtrategia«, y Peña Nieto también hace lo mismo, ella debió ser más estratega; más cuando en Televisa le iban a cobrar los ataques que le hizo a Peña Nieto en el debate.

    Ciertamente Tercer Grado no tiene la audiencia de un debate, pero al estar en el canal más importante de Televisa significa que Josefina iba a estar expuesta ante un sector razonable de la población. Josefina sabía que Televisa no iba a estar de su lado como lo estuvieron con Felipe Calderón (de una forma convenenciera), incluso la forma en que la trataron los «quesqueanalistas» como Carlos Marín, Ciro Gómez Leyva y Adela Micha, nos recordó mucho al trato que recibió López Obrador en el 2006 por parte de la televisora. La cuestionaron de todo, que su campaña está mal, que en el PAN no la quieren, que los 60,000 muertos, que su hermana que ejercía sin título, que por qué Molinar Horcasitas el responsable del caso ABC estaba en su equipo, que por qué criticó a Peña con el caso Paulette, que por qué le fue mal en el debate y perdió puntos, por qué de sus inasistencias en el congreso, e incluso los analistas estos sugirieron tácitamente que hubo un pacto con López Obrador para atacar a Peña Nieto. Claro, sin dejar de cuestionar a cada rato el por qué se autonombra «diferente».

    Josefina está sola porque los poderes fácticos no están con el PAN, y la influencia de esos poderes se pueden medir en el sentido de que sin ellos el PAN se ha debilitado muchísimo y está a punto de sufrir una escandalosa derrota en las elecciones (no solo la presidencial, también en estados y municipios). Quisieron jugar como el PRI y se los chamaquearon, no tenían el colmillo y ahí están las consecuencias. El PRI posiblemente en el 2006 apostó por el PAN (al considerar válidas las elecciones del 2006) porque con un Madrazo muy relegado que de antemano se veía perdido y no era la figura mejor vista en el partido, les plantearía el mejor escenario para ir preparando su arma mediática hacia el 2012, Peña Nieto fue promocionado desde antes de las elecciones del 2006 como un proyecto a largo plazo y vaya que les funcionó. Todo fue frio y calculado.

    Josefina Vázquez Mota quiso seguir con la imagen de una mujer moderada, bonachona, que a pesar de que los conductores de Tercer Grado querían destruírla, ella bromeaba -jjajajjaja Ciro-, pero no se atrevía a confrontarlos. Creo que si Josefina hubiera cuestionado en su propio programa las intenciones que tiene Televisa con Peña Nieto, le hubiera ido mejor, porque más que verse como radical, se hubiera visto como una candidata fuerte y con temple, y si algo le falta a Josefina es fortaleza, no deja de ser una candidata gris, a la cual le falta caracter e ideas.  Naturalmente estos comentaristas están mejor preparados que Peña para debatir, y con una actitud de «niña buena» pues se la iban a acabar y eso fue lo que ocurrió. A pesar de que Josefina intentó defenderse, y ciertamente se vio algo más natural y menos robótica, creo que los de Televisa terminaron ganones.

    Me da también curiosidad por qué Josefina no se atreve a atacar a la televisora, podría pensar que al ser un poder fáctico muy fuerte le podría afectar enemistarse con ellos, pero de todos modos tenían la intención de destruirla. No es que ella tenga que estar de acuerdo con López Obrador en casi nada, pero si algo concuerdan tanto panistas como perredistas como indecisos, es que Peña Nieto es un producto de Televisa, y creo que si dos candidatos estuvieran criticando a la televisora por este hecho, la teoría podría tener más peso y podría afectar más al mismo Peña Nieto y los intereses que lo rodean. Una persona como Clouthier por ejemplo, seguramente hubiera arremetido contra la televisora, pero esa debilidad de Josefina a veces nos hace pensar que el PAN tiene deudas no solo con la televisora, sino con lo que está detrás y una crítica severa podría meter en problemas a ella y su partido.

    Ciertamente las encuestas actuales también son productos del hastío de dos gobiernos sumamente mediocres del PAN. Pero la influencia de la televisora sobre los mexicanos sigue pesando mucho, y lamentablemente tienen el poder de decir quien es el próximo Presidente de la República. Lo peor es que si con el regreso del PRI regresa un sistema autoritario, la gente le reclamará al PAN el hecho de no haber defendido los principios democráticos que decían profesar, y los verán en parte como culpables de un posible retroceso democrático. Dadas estas circunstancias el PRD podría eregirse como la segunda fuerza, más si logra consolidarse y terminar por componer esas fracturas que le pesaron en el 2009, gente como Marcelo Ebrard, Mancera, o el jalisciense Enrique Alfaro podrían ser figuras importantes para el 2018, gente de izquierda moderada, socialdemócrata. Y si bien al PRD se le podría reclamar también el regreso del PRI, los ojos más bien solo apuntan a López Obrador y a nadie más.

    Creo que estamos viendo una probada de lo que será el siguiente sexenio. Afortunadamente existe Internet y las redes sociales, por lo cual si Peña Nieto pretende controlar la información como sus antepasados la tendrá mucho más difícil. Si en Venezuela, el Internet es libre y no tiene censura, menos nos podremos esperar que fueran censuradas en México. Pero mientras la panista se arriesgó a ir a donde no debió ir nunca. Con la televisora que será la oficialista en el sexenio 2012-2018.

  • Gil Zuarth, Josefina y sus nexos con Salinas

    Gil Zuarth, Josefina y sus nexos con SalinasAhora en campaña está de moda hablar lo que todos ya sabemos, que Salinas está detrás de Enrique Peña Nieto, eso es un tanto lógico y fácil de deducir, por eso no fue tan impactante (ni trascendente) para nosotros el hecho de que AMLO sacara la fotografía (de cabeza) de Peña Nieto con el «innombrable». Pero hay algo que también debemos pensar y es que Salinas parece que no solo tiene metidas las manos en la campaña de Peña Nieto, de hecho, se ha podido llevar bien con el PAN. Cuando Zedillo asumió el poder, Salinas tuvo que huir a Irlanda y su hermano fue metido a prisión, claramente el priísta ejerció el estado de derecho como debía de ser y Salinas en tanto su sucesor se rebelaba y buscaba poner orden en todo el «desmadre» que hizo, tuvo que esconderse. Llegó el PAN a la presidencia de mano de Vicente Fox, quien criticó en su campaña a Salinas y el PRI, pero curiosamente en su sexenio Salinas regresó a México muy tranquilo.

    Salinas parece que tiene sus manos más extendidas de lo que creemos, resulta que el expresidente se la lleva muy bien con Gil Zuarth, el coordinador de campaña de Josefina Vázquez Mota, donde aparece con otros nombrecitos como Javier Duarte. Las fotografías datan del 20 de mayo del 2011, es decir, no tienen ni un año. Esto podríamos pasarlo un poco por alto si Gil Zuarth trabajara «por fuera» para la campaña de Josefina, es decir, si tuviera una empresa que trabaja para hacer campañas a distintos partidos. Pero no es así, Gil Zuarth es un político, diputado federal con licencia por el PAN y ha trabajado con Josefina desde su precampaña.

    También es curioso que en el PAN, partido que fuera ferreo detractor de Salinas, ya no hablen ni digan nada del ex-presidente. En el debate pasado Josefina Vázquez Mota no hizo la más mínima referencia a Salinas (ni lo ha hecho en toda su campaña). Si el PAN fuera un partido totalmente democrático y ejerciera el estado de derecho como dicen que hacen, Salinas estaría en la cárcel, pero lo peor es que Salinas parece tener también influencias en el PAN.

    Aquí están las fotografías de Gil Zuarth con Salinas, Duarte y otras fichitas de ese PRI corrupto que tanto «atacaba» el PAN. Gil Zuarth es el tercero a la derecha.

    Gil Zuarth

    En ese entonces, Zuarth quien parece simpatizar mucho con Salinas en las fotos, era diputado federal del PAN

    Gil Zuarth

    Y para que no quede ninguna duda, aquí Gil Zuarth con Josefina Vázquez Mota y todo el séquito panista (Gustavo Madero, Ramírez Acuña y el infame Molinar Horcasitas, responsable de la tragedia de la guardería ABC)

    Gil Zuarth Josefina

    Se podría decir que AMLO es el único que no tiene nexos con Salinas y por eso es el único que habla de él. Y es notorio que hay una rivalidad, pero es de notar que uno de sus cercanos es Manuel Bartlett, el que orquestó el fraude de 1988, y Camacho Solís, muy cercano a Salinas también (su Secretario de Gobernación), quien se enemistó porque Salinas no lo designó como próximo presidente y en vez de eso puso a Colosio.

    No cabe duda que no solo Salinas llegó para quedarse, sino que nunca se fue. Y si bien su proyecto es el de Peña Nieto, tampoco quedaría tan descontento con Josefina. Triste, pero así es nuestra realidad política. No hay para donde hacerse. Y esto es una muestra de que la cultura mexicana está podrida, y menos se va a arreglar con una república pseudoamorosa.

  • Debate presidencial, aclaraciones

    Debate Presidencial, AclaracionesYo estoy de acuerdo, la calidad del debate presidencial fue muy mala, por eso mi artículo anterior lo titulé, el peor debate en la historia de México. Pero muchos evalúan el debate como malo por las descalificaciones, y reclaman que los candidatos se limiten a proponer. Tenemos en mente eso de que la «propuesta» es lo bueno y la «descalificación» lo malo, cuando nosotros mismos caemos en ese juego que tanto criticamos; y para terminar de rematar, creemos que es un problema exclusivo de México. Pero se les olvida que esto es un debate, no un foro de propuestas, para eso están los mítines, los spots o las páginas web. Claro que en el debate se trae a colación las propuestas porque el candidato debe marcar una diferencia con los demás, pero no solo debe de señalar sus ventajas, sino los defectos de los demás, y en este caso es algo totalmente sano, permítanme explicar.

    ¿Creen que no es útil a la hora de elegir su voto saber que Enrique Peña Nieto es un candidato creado por Televisa y que encubrió a Montiel? ¿Creen que no es útil saber que Josefina se ausentó en el congreso y que Molinar Horcasitas, responsable de la guardería ABC quien debería estar en la cárcel está en su campaña? ¿Creen que no es útil saber que algunas de las propuestas de AMLO son demagógicas, populistas e inviables? ¿Creen que no es util saber que Quadri está ahí para mantener el registro del partido de Elba Esther, para que esta reciba más financiamiento? Claro que es útil, y tenemos derecho a saberlo. Más cuando la mayoría de las descalificaciones que se hicieron estuvieron fundamentadas.

    ¿Qué hubiera pasado si los candidatos se dedicaran solo a proponer? ahora los mismos que reclaman las descalificaciones estarían diciendo que el debate no existió y fue un simple foro de propuestas (que a fin de cuentas, muchas veces no se llegan a cumplir). La descalificación tiene una connotación negativa, pero tenemos que tomar en cuenta que los candidatos tienen que hacer todo por convencernos que son la mejor opción, y si para esto necesitan decirnos que el otro candidato es un corrupto porque eso marca la diferencia, pues lo van a hacer. Y esto no es exclusivo de México, en todos los países del mundo existe este tipo de descalificaciones, incluso en Estados Unidos en los debates las descalificaciones tienden a ser todavía más fuertes, y en algún que otro lugar han estado cerca de los golpes.

    Ahora, ¿Por qué fue un mal debate?, no fue por las descalificaciones, sino por la baja calidad política que mostraron los candidatos. Si tuviéramos candidatos aceptables, incluso podríamos hablar de un debate emocionante. El problema es que entre las descalificaciones nos damos cuenta que los políticos que nos quieren representar están lejísimos de ser una buena opción. El ver un Andrés Manuel en posición de víctima de los malos oligarcas donde el pueblo siempre es bueno y los ricos son siempre malos; el ver a una Josefina acartonada, sin ideas claras y sin madera para sentarse en la silla presidencial; a un Peña Nieto que no podía esquivar los golpes de los adversarios por el simple hecho de que tienen mucha cola que le pisen, o ver a Gabriel Quadri haciendo propuestas muy bonitas porque sabe que no va a ganar es lo que hace que la calidad del debate baje. Sin buenos políticos no puede haber un buen debate. También es muy cierto, las estrategias de los candidatos fueron bastante malitas, la forma en que atacaron no fue de lo más acertado, uno porque no sabe improvisar (Peña Nieto) otra por su personalidad gris (Josefina) y otro porque se confió (López Obrador).

    Ahora, sobre López Obrador, para mí es el perdedor y lo sigo sosteniendo. Ya hasta me dijeron priísta por decir eso, pero es que es fácil; de Josefina no esperaba mucho, porque su persona no puede dar más de lo que vimos y es la verdad, pero AMLO si podía dar más. Es cierto, el tenía que atacar a Peña Nieto, en ese sentido no estuvo mal, era la estrategia más adecuada. La forma fue la que estuvo equivocada, naturalmente no ensayó porque se creyó ganador desde un principio ¿les suena familiar? y al llegar tuvo que usar cinco réplicas para decir lo que pudo decir en una, que Peña Nieto era el candidato de Televisa emanado del PRI corrupto. López Obrador se vio lento, se radicalizó de más (si bien tenía que dejar de ser amoroso, no era para tanto) y hasta medio debate le pudo hacer algún daño a Peña Nieto. De hecho Peña Nieto se puso de pechito para que López Obrador lo noqueara y solo una vez lo pudo golpear, esa vez que Peña Nieto sacó a colación a Bejarano, a lo cual Obrador respondió que habría que agregar a Ponce quien está en la cárcel y que Bejarano también estuvo, mientras que Peña que encubrió a Montiel estaba ahí en el debate.

    Se notó que Peña Nieto no tenía mucho con que defenderse, y López Obrador lo desaprovechó, le faltó asertividad. Además en cuanto a propuestas, presentó las peores, las más demagógicas y populistas; se hubiera tomado el tiempo para mostrar propuestas mejores (que si las tiene) o presumir su gabinete, no lo hizo. Y por todo esto es que AMLO perdió, porque era el que más podía hacer, el que más expectativas generó y el que se quedó más corto. De Peña ya sabíamos que sin teleprompter iba a estar débil y a pesar de que trató de prepararse, al final así fue, y con Josefina lo mismo, vimos a la Josefina de siempre. También pareció que Obrador solo se estaba dirigiendo a la gente más ignorante (perdónenme por la palabra pero es la verdad) que es la que consume la TV como único medio de información, y no se dio cuenta que quienes se informan también estaban viendo el debate. Por lo mismo optó por radicalizarse, hablar insistentemente de la mafia. El problema es que no había necesidad de ser tan insistentes, porque tanto panistas, perredistas como indecisos saben que Peña Nieto es un producto de Televisa. También se equivocó al traer a Santa Ana, cuando pudo traer a colación las corruptelas del priísmo más reciente, como a Moreira, Hank Rhon, Mario Marín, Ulises Ruiz, entre otros, muchos de los cuales están ligados con Peña Nieto.

    Creo que (aunque yo no crea esa teoría) les volvió a hacer creer a sus detractores que podría ser un Hugo Chávez, por la dicotomía entre «buenos y malos», AMLO no se definió bien y eso le puede afectar. Si AMLO se hubiera preparado, en dos o tres intervenciones hubiera podido noquear a Peña Nieto y usar su tiempo restante para presentar propuestas, no lo hizo, e incluso ni tiempo le dio para sacarle todos los trapos al sol, un claro ejemplo, la masacre de Atenco. Por eso es el perdedor, porque es el que cumplió menos con las expectativas.

    Con Quadri, hay que recalcar porque algunos ya están pensando en votar por él. El se dedicó a proponer, pero era lo más cómodo porque no iba a recibir ataques y solo criticó algunas de las propuestas de Josefina y López Obrador (no me pregunten por qué). Por esta confusión de que la gente cree que un debate debe ser una «expo» de propuestas, se terminó viendo mejor y por eso es el ganador del debate, no porque deba serlo, sino porque para la percepción de la gente lo fue. Ciertamente, algunas de sus propuestas son interesantes, ciertamente es una persona inteligente y preparada, pero es fácil hablar y prometer cuando sabes que no vas a llegar a la presidencia; lo peor que votar por Quadri no hará de ninguna manera que esas promesas terminen aplicándose, más bien significarán más recursos para el partido de Elba Esther Gordillo y por ende, para ella misma.

    Creo que habrá un mejor debate cuando tengamos mejores políticos, y cuando el formato se adecue a lo que es un debate, porque ciertamente se pudieron criticar a pesar de las limitaciones, pero un formato más tipo estadounidense o frances hubiera sido más fructífero. Pero creo que las descalificaciones son inherentes a los debates, quien espere puros comentarios positivos se debe preocupar, porque no conocerá los defectos de los candidatos y estos sí o sí influirían en el candidato que llegara a la presidencia, y entonces tomaría por sorpresa a todos ¿quisieran eso ustedes?

    Lo triste fue con lo que se quedaron los mexicanos del debate. Un par de bubis, y una foto de Peña con Salinas «patas pa’rriba».

    Y si creen que las descalificaciones es algo solo en México, vean el debate de Hollande vs Sarkozy rumbo a la Presidencia de Francia, los ataques fueron incluso más personales que lo que vimos aquí:

  • El peor debate de la historia de México

    El peor debate de la historia de MéxicoTodos sabíamos que en este debate iban a existir confrontaciones. Era lógico dado que Enrique Peña Nieto es el puntero, pero creíamos que por el formato del debate, estas no iban a ser tan directas. La situación aquí es que hubo tanta descalificación que el mismo formato no importó. Antes del debate muchos decían que se debería adoptar el formato estadounidense o el frances, los cuales se prestan más para la confrontación y la descalificación, pero no fue necesario, porque hubo más descalificaciones que en cualquier debate de estos países (bueno, más bien en todos los países hay descalificaciones). El problema, y por lo que digo que es el peor debate de la historia de México, es porque los candidatos nos dejaron ver el bajo nivel político que tienen, lo que al menos a mí me orilla cada vez más a anular mi voto, no por estrategia, sino por principios. Vamos candidato por candidato:

    Enrique Peña Nieto

    Enrique Peña Nieto se preparó bien, en la mayoría de los cuestionamientos pudo responder (a veces con verdades, a veces con mentiras), pero ya no se vió ese fuerte titubeo y pudo aprender a salirse aunque sea un poco, del guión. El problema con Peña Nieto es que su tarea debería haber sido defensiva, el mismo dijo que no iba a dividir México, pero en el debate le entró con todo a la guerra sucia, e incluso empezó el debate descalificando la gestión del PAN, lo cual fue sorprendente. Otro error que cometió fue que lanzó varias acusaciones contra sus opositores donde el mismo Peña Nieto tenía una cola más larga que le pisen. Por ejemplo, acusó a López Obrador de los nexos con René Bejarano, pero Obrador o Josefina fácilmente lo revertían con nombres como Montiel o Salinas. Peña Nieto prefirió no divagar, prefirió verse seguro aunque para esto tuviera que mentir, como con las acusaciones que le hizo Josefina Vázquez Mota sobre su mal desempeño como Gobernador en el Estado de México. A pesar de eso, se notaba una falta de credibilidad en sus palabras.

    Peña Nieto lanzó propuestas (a medias), pero estas se dispersaron entre los pleitos que desencadenó contra Josefina y López Obrador; incluso sugirió que el PAN y el PRD se habían puesto de acuerdo para atacarlo. Aunque claramente, el también entró a la guerra de manera directa. Su estrategia no fue la mejor sinceramente, aunque se preparó para no depender tanto del guión y el teleprompter, se dejó llevar por los ataques y entró al ruedo, cosa que a él no le conviene, sobre todo porque ante sus detractores, no tiene mucha autoridad moral.

    Claramente Peña Nieto no es el ganador del debate, de hecho lo confinaría prácticamente al tercer lugar. Pero para efectos de las encuestas, creo que salió avante. No va a perder mucho y va a seguir manteniendo su ventaja, lo cual lo hará prácticamente el próximo Presidente de la República, más porque creo que en el siguiente debate, los otros candidatos no podrán ofrecer ya mucho, sobre todo porque ahora se les vió desesperados.

    Josefina Vázquez Mota

    Tal vez era la más predecible, en cuanto como iba a actuar. Sobre todo al principio, se notó ese efecto «robótico» en la oratoria. Criticó duramente a Peña Nieto, y en un principio parecía salir avante, porque a pesar de que Peña Nieto refutaba sus acusaciones, Josefina transmitía más credibilidad. El grave problema vino cuando Peña Nieto encontró su talón de aquiles en las inasistencias del congreso. Si cuando Cordero la acusó de ello, Josefina no supo defenderse, igual iba a pasar con Peña Nieto y en efecto así sucedió. Incluso Peña Nieto tergiversó premeditadamente los conceptos para decirle que si las reformas estructurales no se aprobaron, fue porque Josefina estuvo ausente. La panista volvió a divagar y a verse con falta de argumentos ante tal acusación.

    Tampoco fue prudente el asunto de Paulette, más cuando ese asunto fue algo meramente mediático. Josefina atacó, denigró, pero no se atrevió ir al fondo del asunto. Sus ataques no hicieron mucho daño a Peña Nieto. Además las propuestas de Josefina se notaron vagas, difusas (al igual que sucedió con Peña y Obrador) mientras que por el contrario Quadri fue muy concreto. Josefina se perdió, sobre todo al final, y no logró su cometido, seguramente seguirá (y si le va bien) en un lejano segundo lugar en las encuestas. Todavía no sabemos que propone Josefina, no sabemos cual es su plataforma política, incluso las propuestas de Peña Nieto suenan algo más atractivas (independientemente de si son de su autoría, de Videgaray o de algún alumno de la UP).

    Josefina ya no podrá hacer mucho. No se atrevió marcar la diferencia y vimos algo no muy distinto a lo de siempre, tal vez más agresiva, pero con una connotación más negativa. No solo no supo como bajar a Enrique Peña Nieto, sino que no hizo nada para poder ella subir. Se sigue viendo gris, sin personalidad, simplemente Josefina no tiene posibilidades ni la talla para llegar a la presidencia.

    Andrés Manuel López Obrador

    Andrés Manuel López Obrador fue definitivamente el perdedor del debate. Empezó mal, en algún momento se recompuso y volvió a caer, se puso de cabeza al igual que la fotografía de Carlos Salinas con Peña Nieto que presentó, fotografía que es imagen de este artículo porque representa lo que fue el debate. Ciertamente AMLO tenía que dejar un poco su «República Amorosa» y ser más confrontativo, pero se fue hasta el otro extremo y se radicalizó. En las primeras cuatro intervenciones habló de «la mafia en el poder», pero no supo ser incisivo, generalizó, y no fue hasta después que sus críticas fueron más directas. Escuchamos lo de siempre, y de todos fue el que menos propuestas presentó, aún y cuando tenía elementos para por medio de las propuestas hacer una diferencia.

    Perdió López Obrador porque él era el que tenía más oportunidad de marcar diferencia. Hace solo unos pocos días salió vitoreado de la Ibero e incluso se metió al Tec de Monterrey (Campus Monterrey) donde todos los alumnos de clase media alta y alta gritaron «Presidente, Presidente». No solo eso, varias de sus propuestas parecían buenas y parecían marcar diferencia; tuvo la oportunidad de «presumir» a su gran gabinete y no lo hizo. Prefirió acurrucarse en esa posición victimista, mirando al pasado, a lo que ya sucedió, al complot en su contra y creo que eso le podrá costar votos de las clases medias que hasta ahora le estaban dando el beneficio de la duda. Tal vez si, el le hizo un poco más daño a Peña Nieto que lo que le hizo Josefina porque fue más agresivo, y en algunas ocasiones Peña Nieto no supo defenderse contundentemente, pero en cuanto él mismo, se terminó viendo mal.

    López Obrador se confió, no fue a ensayar siquiera, creyó que siendo como él es (peor aún, sacando su peor versión). Todos sus seguidores creyeron que iban a masacrar a Peña Nieto y no lo hicieron, tan solo le ocasionó una que otra pequeña herida al priísta, las cuales pueden ser curadas con unas pocas puntadas. López Obrador se vio lento, eso le quitó tiempo; lo de la fotografía de Carlos Salinas es un claro ejemplo porque en su primera intervención no tuvo tiempo para mostrarla, y en la segunda la mostró de cabeza. Hasta el final mostró algunas de sus propuestas de forma muy vaga y ni siquiera dejó una impresión positiva con su discurso final como si lo hizo en el debate del 2006. Me pregunto, si el IFE hubiera accedido a organizar un debate por semaomo lo quería AMLO ¿aguantaríamos los ciudadanos volver a ver todo este cirquero pseudopolítico?

    Gabriel Quadri

    A pesar de ser de Nueva Alianza, a pesar de sus nexos con Elba Esther Gordillo que son demasiado obvios, podemos decir que fue el ganador del debate. Tal vez porque su posición le sugería proponer más y criticar menos. Creo que la maestra hizo una buena elección, porque Gabriel Quadri no solo fue propositivo y conciso en sus propuestas, sino porque a pesar de todo, es una persona inteligente y más preparada que los otros tres candidatos. Tal vez si Quadri fuera más popular le hubiera entrado también con todo a los garrotazos, pero con tal de conservar el registro de su patrona, se dedicó a proponer, porque sabiendo que los demás iban a criticarse y denigrar, el podía marcar diferencia para lograr el 2% que necesita su partido.

    Quadri habló de propuestas interesantes, relacionados con la ecología (tema que domina), la eliminación del subsidio a la gasolina para ese dinero usarlo en programas sociales y algunas otras cosas más. Aunque atacó muy poco, atacó a quienes sabíamos que iba a atacar, criticó algunas propuestas de Josefina y otras de Obrador, pero de Enrique Peña Nieto no dijo prácticamente nada ¿mera coincidencia?

    Conclusión:

    Simplemente, el peor debate que he visto, y eso en gran medida debido a la poca calidad de candidatos que tenemos. Ahora todos se autoproclaman ganadores, pero en realidad los tres principales candidatos perdieron. Tal vez Peña Nieto salió avante, pero si hacemos una analogía con un partido de liguilla de futbol, en el debate Peña Nieto perdió 2-0, cuando en el partido de ida había ganado 4-0. Quedan muchas dudas, pero la que más me ronda la cabeza es ¿Por qué fue Obrador y no Marcelo Ebrard?. Peña Nieto se puede ir a dormir tranquilo, a pesar de sus equivocaciones logró el cometido y este era que no lo bajaran y lo metieran a la pelea, seguramente las encuestas le seguirán dando una amplia ventaja.

  • Debate presidencial, listos para los güamazos

    Debate presidencial, listos para los güamazosLa hora prácticamente ha llegado. Desde que iniciaron las elecciones se había estado hablando del debate, y que yo recuerde, ningún debate había causado tanta expectativa en la historia moderna de México. Posiblemente porque Enrique Peña Nieto está de puntero, y muchos saben que esta es la única oportunidad para que tanto Josefina Vázquez Mota como Andrés Manuel López Obrador puedan hacer el milagro, la voltereta, o al menos reducir la ventaja de Peña Nieto para ponerlo en zona de combate. Entre los que nos interesa la política (aunque la odiemos por su mal ejercicio), esperamos con mucho más ansias el debate que un simple partido de futbol cuyo resultado luego podremos enterarnos en alguna página de Internet.

    Este debate a llevarse a cabo en el WTC en la Ciudad de México será más importante que el segundo que se realizará en junio en Guadalajara. Si bien los dos tendrán el mismo formato, y posiblemente el mismo alcance (bueno eso depende, porque ya no habrán partidos de liguilla, pero otro domingo a las 8 podría ser buen pretexto para que TV Azteca arranque su ciento catorceava generación de La Academia), en el primer debate podremos ver que tanto se pueden cambiar las cosas. Si Josefina y López Obrador que son los que están abajo, no logran cambiar las tendencias, difícilmente lo harán en el segundo; por el contrario si logran hacerlo, posiblemente en el debate de Guadalajara logren dar un paso más.

    No solo el teleprompter está prohibido, está prohibido también cualquier dispositivo electrónico como iPads, celulares o algún otro dispositivo móvil pero si podrán llevar sus notas y sus gráficos (los cuales siempre son utilizados para exhibir a los otros candidatos) ¿Esto por qué?, porque por medio de un iPad o iPhone por ejemplo, los candidatos podrían recibir información sobre lo que deben de decir en tiempo real por parte de sus asesores, lo cual los beneficiaría a la hora de recibir una crítica; por supuesto, este tipo de «acordeones» beneficiarían más a Enrique Peña Nieto dado que será el candidato atacado por el hecho de ser puntero, y por su poca capacidad de improvisación.

    Los candidatos en estos últimos días han reducido su actividad, se están preparando para el debate. Todos ellos están en el «cuarto de guerra» preparando junto con su equipo la estrategia a utilizar. Incluso es de notar que Enrique Peña Nieto ha mejorado hasta cierto punto su capacidad de improvisación como lo vimos en el Foro CNN, cuyo video pueden ver en este mismo sitio. Al menos lo es si lo comparamos con su «pifia» de la FIL o la entrevista con Jorge Ramos donde tuvo un «lapsus» cuando le preguntaron de qué murió su esposa. También los otros dos candidatos se han preparado, en el mismo foro vimos a una Josefina Vázquez Mota más suelta y menos «robótica», en cambio AMLO si bien no ha «mejorado tanto», tal vez es el menos obligado a hacerlo, porque el durante años ha sido un político confrontativo, con lo cual, por naturaleza, le da una ventaja en este tipo de eventos. Pero si probablemente está estudiando con sus asesores la forma en que puede atacar a Peña Nieto o incluso a Josefina Vázquez Mota.

    Lamentablemente el debate, por su formato, no se presta demasiado para hacer «debate». No habrá confrontación directa y los candidatos se tendrán que apegar a las estrictas normas. Si bien habrá contrarreplica donde los candidatos podrán atacar o cuestionar a sus oponentes, esta dinámica será limitada. Naturalmente los ciudadanos esperamos propuestas, pero dadas las circunstancias, no será raro que en este debate predominen los cuestionamientos y ataques. Posiblemente el que más proponga será Enrique Peña Nieto, dado que su primer lugar le obliga tener una posición defensiva. Pero los otros dos candidatos también tendrán que proponer, sobre todo por la experiencia vivida en el debate llevado a cabo en Jalisco, donde el panista Fernando Guzmán se empecinó a criticar al priísta Jorge Aristóteles, el panista terminó humillado por este último; en cambio Enrique Alfaro de Movimiento Ciudadano (candidato que a pesar de lo pequeño de su partido, tiene mucha fuerza en Jalisco) si bien criticó a Aristóteles, también se dedicó a realizar propuestas alternas a lo que criticaba, salió avante y para la mayoría de los que vieron dicho debate, Alfaro terminó ganando.

    Josefina Vázquez Mota y López Obrador tendrán que ser inteligentes en como atacan. López Obrador incluso deberá tantear con cuanta agresividad atacará Josefina a Peña para determinar su estrategia. También tendrán que proponer, y ser incisivos, más que Peña Nieto se está tratando de blindar para que estos debates no le afecten tanto. Sabe que este tipo de escenarios son adversos para él, y por eso mismo canceló el debate organizado por Carmen Aristegui, y los foros con estudiantes universitarios a donde si acudieron los demás candidatos. Peña va al debate a perder el menor número de puntos, y tanto el y su equipo deberán ensayar diversos escenarios de ataque para que sepa como puede responder.

    Posiblemente a quienes nos gusta informarnos mucho de la política, este debate no cambie en mucho nuestras preferencias, pero para los no tan informados, los que o bien no tienen acceso a Internet, o si lo tienen pero no lo usan para estar al día en estos temas, serán más proclives para que su opinión cambie. Lo que parece ser es que ya los candidatos están listos para los güamazos. ¿Y Quadri?, no sé, posiblemente se lleve una televisión portatil para ver el partido.

    Por cierto, sigan el debate en Twitter, estaré haciendo cobertura y opinando en vivo en @elcerebrohabla

  • El debate entre el debate y un partido de futbol

    El debate entre el debate y un partido de futbolSalinas Pliego es uno de los empresarios más nocivos de México y eso siempre lo he sostenido. Podrán decir que crea empleos, que genera riqueza; pero también es un antidemócrata, un empresario que lleva a cabo prácticas monopólicas, y que dentro de su barra de programación se exhiben programas insultantes al intelecto mexicano, incluso más que los de Televisa. Salinas Pliego destruye a las personas que le incomodan a su paso, como a los Saba que pretendían poner una tercera cadena, o a la empresa holandesa ING la cual tuvo que salir del país a raiz de una campaña de desprestigio orquestada por él. Ahora, el problema es el hecho de que programó la transmisión del partido Morelia vs Tigres a la misma hora del debate presidencial (recordemos que el equipo de Monarcas Morelia es de su propiedad), lo cual provocó una ferrea reacción entre los usuarios de Twitter, y a los cuales el mismo llamó autoritarios.

    Algunos afines a él alegan que la gente tiene libertad de elección, y en parte es cierto, la gente puede decidir ver o no el debate. Pero también es cierto que la señal que transmite TV Azteca es concesionada, lo cual si bien no sirve de mucho porque las leyes vigentes no obligan a TV Azteca a transmitir el debate, si nos dice que Salinas Pliego no está cumpliendo con su resposabilidad moral de fomentar la democracia (de la que tanto el habla en su «señal con valor») al decidir pasar un partido de futbol, el cual se pudo reprogramar sin ningún problema, en vez de pasar el debate. Mientras tanto Televisa decide pasar el debate por el Canal 5, que es el que menos audiencia tiene de sus canales nacionales, ¿a qué quieren llegar con esto?.

    La gente no tiene la obligación de ver el debate, pero el IFE y el gobierno, al presumirse entidades democráticas, tienen la obligación de generar el máximo interés posible en dicho debate, y las televisoras deberían de apegarse a ello dado que su señal es concesionada. Pero las televisoras hacen lo contrario, quieren estar arriba de lo político, quieren mangonearlos para salvaguardar sus intereses y extenderlos. El historiador Enrique Krauze, comenta bien al decir que Salinas Pliego se burla de la fragil democracia mexicana. También Zepeda Patterson y el comentarista deportivo José Ramón Fernandez afirman correctamente que Salinas Pliego quiere tratar a los mexicanos como simples consumidores y no como ciudadanos, y esto es más incongruente cuando en TV Azteca cada rato se presume del supuesto compromiso de la televisora para con el país.

    Sabemos que Televisa y TV Azteca son un duopolio, más que ser competencia, incluso se asocian en otros giros, como en el caso de Iusacell. Sabemos bien a que candidato promueve Televisa, y naturalmente TV Azteca colaborará. Televisa se encargará de transmitir el debate por un canal de menos rating, mientras que TV Azteca buscará que la gente vea en su lugar el partido de futbol, que ni siquiera es una final, es un simple partido de cuartos de final. Sabemos que los debates son prácticamente la única oportunidad que tienen Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador  de alcanzar a Enrique Peña Nieto. Sobre todo porque el candidato priísta extaría expuesto ante un auditorio que no está tan acostumbrado a informarse por Internet, y donde tiene más preferencias.

    Estas prácticas disfrazadas de «libertad» reflejan lo contrario, un dejo autoritario donde cierto grupo quiere tomar las riendas e imponer al candidato que satisfaga más sus necesidades. Ciertamente Enrique Peña Nieto va arriba en parte por la poca capacidad de los otros candidatos, pero también es cierto que Televisa ha construido su imagen al margen de las leyes del IFE, y lo ha hecho bastante bien, está demasiado cerca de ser el próximo Presidente de la República.

    Tal vez en un país desarrollado esto no tuviera gran efecto. Imaginemos en España que, el PP pacta con la liga para que pasen el Real Madrid – Barcelona a la hora del debate. Lo más probable es que si, la gente vea el partido, paro también verá el debate después por Internet y por algún otro medio, dado que la penetración de Internet es mucho mayor (porque es un país más desarrollado con todo y sus problemas actuales) y porque la gente se involucra en la política. En México al no tener eso, se debe buscar que la gente se involucre y se informe más, y claro, los ciudadanos tienen parte de responsabilidad al no involucrarse en los asuntos políticos que terminan afectando sus vidas, pero es un insulto una democracia no solo el que las televisoras sean indiferentes por el simple hecho de que ellas se presumen como «propulsoras de la democracia», sino que buscar alejar lo más posible a las masas de los asuntos políticos a su conveniencia. Pero las televisoras en realidad solo buscan sus intereses y buscan imponer su agenda, ese es su compromiso, y sabemos que lo van a cumplir.