Categoría: destacar

  • Peña Nieto y la venta de su logro

    Peña Nieto y la venta de su logro

    Todas las reformas se han aprobado. El gobierno de Peña Nieto logró hacer lo que ni Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón pudieron hacer juntos. En tan sólo poco más de dos años lograron pasar una avalancha de reformas. Y ese logro queda muy bien para el discurso, incluso para los debates posteriores a la Presidencia de Peña Nieto: -Yo creo que el gobierno de Peña fue malo porque… -Pero aprobó las reformas. -La corrupción y la inseguridad crecieron… -Pero aprobó las reformas.

    Peña Nieto y la venta de su logro

    Qué tan eficientes son las reformas, el tiempo lo dirá. A ojo de buen cubero, hay puntos que son acertados y hay otros que son preocupantes. Unas eran necesarias, otras mal instrumentadas, y existen otras como la Reforma Fiscal cuyos resultados ya conocemos, que ha sido un lastre para la economía. En el forma, ha sido un logro político del gobierno de Peña Nieto, el fondo está por verse, y el fondo es lo que deberá importar, no las formas.

    Pero las formas son las por el momento le sirven al gobierno para subirse al templete del éxito de una forma grandilocuente, por esto es que ahora se están dando a la tarea de presumir el logro y de convencer a los mexicanos por qué es un logro. Lo paradójico del caso es que lo están haciendo de una forma que causa fricción con ese supuesto espíritu liberador y progresista que se le ha tratado de dar a las reformas, y por eso, el primer acto fue aparecer en el programa «Hoy» con Andrea Legarreta y Raúl Araiza. Curiosamente en un programa de revista lleno de chismes, bailecitos insultos y demás contenido banal producido por una de las empresas que el Presidente Peña dijo combatir en la Reforma de las Telecomunicaciones. Había que convencer a ese auditorio que no conoce mucho del tema ni se interesa en él, pero que de alguna forma podrían correr la voz de que Peña es el héroe de las reformas.

    Naturalmente ni Raúl Araiza ni Andrea Legarreta son periodistas ni conocen del tema por lo que se limitaron a casi no hacer preguntas que les fueron dictadas. Incluso Araiza publicó un tweet que dice mucho de esa entrevista: «Gracias por su tiempo a todo el equipo de asesores de la Presidencia!»

    Pero naturalmente Peña tenía que dirigirse también a ese público que tiende a estar más informado que la gente que gusta de los programas de revista de las televisoras. Por eso es que el Fondo de Cultura Económica realizó en Palacio Nacional llamado «Conversaciones a Fondo» donde se invitó a varios periodistas para que entrevistaran al Presidente Peña Nieto ¿El problema? O que eran periodistas afines al gobierno, o personas que no son muy afines pero que no se caracterizan por ser muy duros (Leon Krauze, Denise Maerker). La idea era que el Presidente saliera bien parado, las críticas tuvieron que ver con algunas preguntas que todos los mexicanos se hacen «¿No se van a enriquecer algunos cuantos con Pemex? ¿De verdad nos beneficiará la Reforma Energética? Pero quedaron muchas otras, más controversiales, como las que tienen que ver con el «Pemexproa» o con el maiceo por medio de bonos a varios diputados para que votaran esta reforma. No se habló ni de Carlos Romero Deschamps, ni del Fracking. Parecio ser una puesta en escena para que el presidente tratara de «callar dudas».

    Pero ni siquiera en eso le fue bien. Peña Nieto fue muy ambiguo al tratar de responder los cuestionamientos de Krauze y Maerker. Cuando León Krauze le dijo que se comprometiera a que no se iban a enriquecer unos pocos con la Reforma Energética, Peña Nieto se trató de salirse por la tangente y redundó demasiado al hablar de «mecanismos» al equiparar la estructura de las reformas con el caso de Brasil y Noruega. Krauze incluso terminó exhibiendo la ignorancia del Presidente (que por cierto, fue notorio que hizo un gran esfuerzo para prepararse ante este evento) cuando debatieron sobre el problema de la corrupción en México.

    El problema es que a mí me dejó con más dudas, especialmente con la instrumentación de la Reforma. Lo que vimos fue una retórica ensalzada, adornada, muy ambigua, con el fin de que esa verborrea superficial no pareciera tan superficial. Al final nos quedamos con lo mismo. Ciertamente más del 60% está en contra de la reforma por dos razones, una que no es válida y es la que tiene que ver con el absurdo nacionalismo donde el petróleo no se puede tocar, y la otra que tiene que ver con la corrupción que ha rodeado a este proceso y que es no sólo totalmente válida, sino indispensable para tomar en cuenta y que no nos lograron aclarar.

    Naturalmente Peña tratará de vender su éxito, sobre todo por razones políticas. Necesita más aprobación y le ha apostado tanto a las Reformas como a la inversión pública para tratar de enderezar aunque sea un poco la malograda economía de nuestro país. Sabe que si esto no da resultados, él y su partido estarán de patitas en la calle y ni las tortas ni las tarjetas de Soriana serán suficientes para poder consolidarse en el poder, lo cual es su máximo anhelo.

  • Sin tetas no hay Reforma Energética

    Sin tetas no hay Reforma Energética

    El PAN, el partido humanista, subsidiario, solidario, y quien sabe cuantos más adjetivos. El PAN, el partido que nos iba a traer la democracia. El PAN, que era la oposición del PRI, del partidazo. El PAN, ese partido moralista, que se opone a todo lo que no vaya de acuerdo con los preceptos de la Iglesia Católica. Pero en el PAN, en el de hoy, sin tetas no hay Reforma Energética, y hay que celebrar a cargo del erario -Güey, nos vamos a Barra de Navidad, contratamos a unas putas y nos las cogemos, les hacemos fracking ¿Cómo ve compa?-.

    Sin tetas no hay Reforma Energética

    El PAN representa esa doble moral, esa fricción entre el rancio conservadurismo y la modernidad. El liberalismo, o más bien el libertinaje adaptado al conservadurismo. Me opongo al aborto, me opongo al matrimonio entre homosexuales porque va contra esa institución sagrada que se llama familia. Pero sí que me puedo ir a acostar con unas teiboleras para festejar la reforma, -¿Y si se entera mi esposa?, baaah, no pasa nada ¡Que entienda que tengo necesidades sexuales! ¡Que la Carmencita entienda que quedé muy agitado por toda la presión de la Reforma Energética! -Me sentí muy amenazado porque los de Haliburton me decían: -¿Cómo vamos mi diputado? ¿Si va a pasar la Reforma tal como habíamos acordado verdad?-. -Entonces que mi señora esposa me entienda, de pronto me tengo que soltar.

    El problema es que el PAN siempre se dice defensor de los «valores morales». El problema es que los defiende sólo cuando les importa, o en muchos casos, no importa tanto cuando se trata del «hombre hombre». Porque en nuestro país es tradición: -No puedes ser gay, la señora se debe de quedar al cuidado del hogar, debes tener moral limpia, debes ir todos los domingos a la Iglesia. Pero el macho, el que manda en la casa, no, no tiene tanto problema en agarrar busto ajeno, se le permite.

    Pero cada caricia, cada nalguita agarrada, cada copulación, cada piropo, cada arrimón, todo eso, lo pagamos tú y yo con nuestros impuestos. Esa fiesta nos costó a los contribuyentes, un millón y medio de pesos. 

    Y el PAN se va a quemar más, y esto es una joya para los priistas, y es que como el PRI no tiene ideología, no pasa nada si ellos contratan a sus prostitutas, pero el padre de familia conservador no verá con buenos ojos que sus representantes hagan esto, y que lo hagan con el dinero de sus impuestos. Y estos son los que nos representan, aquellos que tienen esposas e hijos esperándolos en su casa: -Mi amor ¿Cómo te fue con la Reforma Energética?, estaba tan preocupada viendo el Canal del Congreso que hasta tu hijo Enriquito no quería ir a la escuela para ver que se aprobara-.

    No es que esto sea muy raro ni nuevo, más bien es que ahora se hizo público. El problema es que esto es sintomático del resquebrajamiento del PAN, de la pérdida de los principios con los que fue fundado. Esta es un ladrillo más para su ataúd.

    Y posiblemente en algunos años, muchos de estos diputados (que seguramente ya no lo serán, a menos de que brinquen como chapulines como su colega Javier Lozano) ya no podrán chupar del erario para hacer sus fiestas. Tal vez igual fue buena idea antes de que se cierre la llave del presupuesto público.

  • Las latas de Coca Cola con tu nombre

    Las latas de Coca Cola con tu nombre

    Coca Cola tiene la capacidad de lanzar campañas muy creativas, si algo les he admirado como mercadólogo que soy (de profesión) es eso. Saben crear sentimientos de pertenencia que coadyuven en el aumento de ventas y un mejor branding (vean sus latas si no), saben crear campañas que respondan a las fuertes críticas que reciben. El problema, y es ahí donde termina mi admiración, es cuando sabes que esas campañas tienen el fin de vender un producto que no es muy benéfico para la salud.

    Las latas de Coca Cola con tu nombre

    En Coca Cola entienden a la sociedad posmoderna vacía y necesitada de afecto. Por eso es que este tipo de campañas funcionan tan bien. Una sociedad cuya soledad hace que sus integrantes anhelen más likes en Facebook como supuesta muestra de la estima que los demás le tienen, es apta para venderle más coca colas. Tú abres el refrigerador de una tienda de conveniencia y de pronto ves una lata con tu nombre, y aunque sea algo inconsciente, te sientes reconocido y la compras, ves ese «Alberto», «María». -¡Qué padre, que bonito!. En realidad, Coca Cola lo que ha hecho es revisar bases de datos para ver cuales son los nombres más repetidos dentro de una población, e imprimirlos en latas, para que la gente los compre y obtenga más ventas.

    Seguramente dentro de las juntas de mercadotecnia, los directivos les dijeron que necesitaban más ventas, o necesitaban mantener su posicionamiento de marca. Los creativos, con el fin de conservar su trabajo, o ganar dinero, crearon la estrategia. No, Coca Cola no piensa en ti, ni se preocupa por ti. Sólo sabe que posiblemente necesitas afecto en base a algún estudio cuantitativo que hicieron previamente, y en base a ese conocimiento, crearon una fórmula para que compraras más refrescos para que obtuvieran las ventas que los directivos necesitaban.

    Yo hace más de dos años consumía mucha Coca Cola Light. Esto porque en mi casa acostumbraban a comprar mucha y porque «no engordaba», aunque paradójicamente en ese entonces estaba bastante más gordito que ahora. En algún momento dejé de consumir, comencé a tomar más agua natural, agua fresca, jugos, y bastaron pocos meses para que se notara un cambio en la salud. Me sentía más limpio, más sano, y así tuve mayor facilidad para bajar el peso en exceso que tenía. Era increíble la cantidad de químicos que estaba introduciendo a mi cuerpo.

    Cuando consumes Coca Cola, le das a tu cuerpo una gran cantidad de químicos procesados. La Coca Cola normal tiene mucha azúcar y quienes lo consumen son más propensos a la diabetes, esto sin olvidar la numerosa cantidad de químicos que aumentan el riesgo de contraer cáncer y otro tipo de enfermedades (y que aumentan con el refresco de dieta). Tomar Coca Cola como si fuera agua habla de un profundo desconocimiento o de una muy baja autoestima por darle productos químicos al cuerpo que solicita productos naturales.

    Coca Cola no es una empresa que se caracterice mucho por su honestidad. Pueden hablar de la paz en el mundo inclusive, pero sólo le están dando a este mundo un producto chatarra, que cuando mucho, debería ser consumido sólo en ocasiones especiales (fiestas) y no como si fuera un líquido vital. Patrocinan eventos deportivos como el Mundial de Futbol y a varios equipos, aunque dudo mucho que se les recomiende tomar Coca Cola a los deportistas para que tengan un mejor desempeño en la cancha y estén más sanos.

    Que encuentres una lata con tu nombre no significa nada, y no significa nada para Coca Cola (solamente ventas) así que para ti no debería significar nada. Si dejaras de consumir Coca Cola podría estar más sano y ver tu nombre en lugar de una lata común y corriente (alguna medalla, un diploma o un reconocimiento).

    Siempre Coca-Cola

  • Tercera Guerra Mundial

    Tercera Guerra Mundial

    A individuo de a pie no le importa mucho lo que sucede en el ámbito internacional, lo ve como algo muy lejano, lo archiva en su anecdotario. -Sí, que feo lo que sucede en la Franja de Gaza, pobres palestinos; -sí, que mal el avioncito ese que se cayó ¡Maldito Robben! ¿Por qué no ibas ahí tú?. Parecen ser noticias y hechos aislados. ¿Qué tiene que ver Ucrania con Israel o Rusia con Palestina?

    Tercera Guerra Mundial

    Umberto Eco afirma que una dependencia mutua entre Oriente y Occidente hace que sea imposible que se desate una Tercera Guerra Mundial en los próximos años. Si bien es difícil que ocurra, eso en lo particular a mí no me suena tan imposible. Si analizamos la situación geopolítica actual del globo terráqueo y tomamos en cuenta que los humanos somos siempre racionales, una guerra sería poco menos que imposible. Pero si tomamos en cuenta entonces, que el ser humano no es siempre racional y puede ser afectado por las emociones, entonces vemos que un escenario bélico se convierte en al menos «no tan imposible».

    Antes de la Primera Guerra Mundial existían muchas tensiones entre varios países europeos principalmente. Tuvo que ocurrir un caso aislado como el del archiduque Franz Ferninand que fue asesinado por un extremista serbio, lo cual hizo que Austria le declarara la guerra a Serbia, y de esta manera todas esas tensiones aparentemente controladas, salieran a flote y se desarrollara la Gran Guerra que dejó millones de personas muertas.

    Un Franz Ferninand puede ser un avión derribado, puede ser cualquier cosa, puede ser cualquier chispa que desate todo. Cierto, los mandatarios actualmente no ven viable una guerra, pero un pequeño incidente que termine por escalar puede hacerlos cambiar de opinión.

    Con esto no digo que vaya a ocurrir. De hecho lo más probable es que no ocurra nada, pero tampoco creo que sea imposible que llegara a pasar. Más porque el ser humano a través de su historia siempre ha sido bélico. Y el sistema político, el cual se asegura que previene las guerras, porque las guerras dicen, son provocadas por países autoritarios, no está en su mejor momento. Algunos desdeñan la democracia y miran a China, admiran a Vladimir Putin, votan por la ultraderecha.

    Después de la Segunda Guerra Mundial nunca tuvimos un conflicto bélico de escalas mayores gracias a la paradójica Guerra Fría, donde entre otras muchas cosas, las mutuas amenazas nucleares, disuadieron a las dos grandes potencias de ese entonces (Estados Unidos y la Unión Soviética). Se pensó que después de esto, un pensamiento único iba a reinar el mundo por siempre (la democracia liberal y capitalista), pero al no haber un contrapeso, las cosas no se pusieron bien, la avaricia aumentó, el mundo sufrió una fuerte crisis económica de la cual todavía no se recupera. Esta sacudida (junto con el surgimiento de nuevas potencias como Rusia y China y la exacerbación de conflictos internacionales) ha empezado a tambalear ese equilibrio que ha permitido a la mayoría de las naciones vivir pacíficamente.

    ¿Y México? Dentro de un conflicto tan grande, los países menos poderosos suelen intervenir menos, pero en un escenario hipotético, México seguramente no podrá seguir siendo tan «neutral» como lo ha sido en eventos anteriores. Los conflictos actuales no son algo que se deban menospreciar. Esperemos que dentro de la humanidad prevalezca la cordura, de lo contrario podríamos vernos en serios aprietos.

  • Estamos eliminados México

    Estamos eliminados México

    México. Estamos eliminados.

    2389864_big-lnd

    Hay pocos que se pueden sentir héroes hoy, uno es Miguel Herrera que rescató a la Selección Nacional de la basura, de la vergüenza. Es más, la selección no había merecido ir al mundial.

    El otro es Guillermo Ochoa, un porterazo, si no ocurre nada profundamente espectacular en los partidos que restan del mundial, debe llevarse el premio al mejor portero del mundial.

    Los demás seleccionados jugaron bien, a pesar de los errores que se pudieron cometer, se debería apuntar la mirada inquisitoria hacia otro lado, hacia los de pantalón largo. Hacia esos mismos que manejan el futbol y al mismo tiempo tienen preferencia presidencial en la Reforma de Telecomunicaciones.

    Pero estamos eliminados.

    La sensación tal vez fue un poco diferente. Antes la selección llegaba con expectativas, se soñaba con el quinto partido, y no pasaba nada. Ahora temíamos lo peor y vimos una selección que volvió a hacer soñar a sus aficionados, pero cuando comenzaron a soñar volvió a pasar lo mismo.

    No hay que buscar culpables. Mi muro de Facebook se llena de memes criticando al árbitro por marcar penal un clavado de Robben, pero se olvida que el árbitro no marcó un penal a favor de Holanda. El partido mostró la realidad del seleccionado, se juega bien contra los grandes, pero en algún momento aparecen los fantasmas.

    Y algunos creyeron, o más bien creíamos que se vencerían los fantasmas porque las selecciones menores y los jugadores olímpicos lo habían hecho. Pero estamos eliminados.

    Y posiblemente este sea el peor escenario para el futuro del futbol. Si México fracasaba estrepitosamente en el mundial se tocaría fondo y habría una urgente necesidad para quienes lo manejan de hacerlo crecer. Si se avanzaba a cuartos de final, las expectativas en los mundiales consecuentes serían más amplias y los hombres de pantalón largo tendrían que trabajar más. Pero al llegar a octavos, quedará muy bien el discurso de -Se hizo un mundial decoroso, rescatamos a la selección, el Piojo y bla bla-, y entonces no hay necesidad de hacer nada más que de mantener todo igual. Los bares se llenaron, todos contrataron Sky, Business are done. Y Televisa parece que será ganón en las reformas que se están discutendo en las cámaras.

    En esta historia hay héroes o villanos. Los héroes (director técnico y algunos jugadores) lo son a pesar de los villanos (directivos). El mal que aqueja al futbol es muy parecido al mal que aqueja a México como país, los intereses, la corrupción.

    Aunque el rendimiento de la selección no se puede comparar directamente con la situación actual del país. La selección dio motivos para soñar, el gobierno actual no. Y como sociedad incluso todavía no nos damos motivos para soñar.

    Y menos se puede equiparar a la afición. Todos, hasta los antifutbol y los que se referían a los demás como enajenados y que vieron al final todos los partidos, todo se unieron y se vistieron de verde y crearon una de las mejores aficiones del mundial. En la realidad no pasa eso, nuestro país está polarizado, somos intolerantes, discriminamos, somos clasistas (excepto cuando hay mundial, ahí sí abrazamos al «junior hijo de papi» o al «naco» para festejar). Y nuestros profundos análisis futboleros tampoco son equiparables contra nuestra profunda ignorancia y displicencia sobre lo que ocurre en el país.

    Y al final, el futbol es un espectáculo, que nos apasiona mucho, pero es un espectáculo. Ya lo dijo Jorge Valdano, el futbol es lo más importante de las cosas menos importantes.

     

     

  • ¡Hoy empieza! ¡Hoy empieza el mundial que emoción!. Pero espérense

    ¡Hoy empieza! ¡Hoy empieza el mundial que emoción!. Pero espérense

    Hoy arranca el Mundial de Brasil 2014. Hoy es de esos días esperados por muchos cada cuatro años, donde 11 monitos juegan contra otros 11 monitos por una pelota pero ¡A nivel mundial! Un monito se llama Neymar, otro se llama Messi. Son monitos que ganan mucho dinero por patear una pelota, pero no sólo hay eso, hay un imperio que controla a todos los monitos del mundo, un imperio oscuro, algo así como la fuerza oscura o el Mordor de los monitos, se llama FIFA.

    ¡Hoy empieza! ¡Hoy empieza el mundial que emoción!. Pero espérense

    -¡Ah no bueeeno!-

    El Mundial de Brasil llega en medio de muchos problemas. La mayoría de los brasileños no quiere el mundial y eso ya es mucho decir. Los brasileños se hicieron a cargo de una empresa a la que ya sólo aspiran quedar avantes. Con Lula da Silva en el poder y un futuro promisorio Brasil se hizo de las sedes del mundial y de los Juegos Olímpicos que serán en dos años. Algunos aseguran ver paralelismos con las sedes de México 68 (Olimpiadas) y México 70 (Mundial) que fueron obtenidas cuando en México la economía avanzaba, y que inmediatamente después vino el declive económico del cual nunca hemos terminado de salir.

    -¡Qué lo vengan a ver, qué lo vengan a ver, ese no es un Cerebro, es una puta de cabaret!-

    Las redes sociales y el intercambio de información no han ayudado mucho ni a la reputación de la FIFA ni a la imagen que la gente puede tener del mundial. Gracias al intercambio de información se ha hecho evidente la corrupción de la FIFA donde hay denuncias por compras de votos para la sede de Qatar 2022 y cuya viabilidad está en riesgo. Ni que decir de la organización del Mundial del 2014 donde los costos se triplicaron en un país que no ha podido resolver sus problemas básicos y ha sacado a la gente a las calles. Dilma Roussef ya sólo aspira a que este evento salga bien para que el daño a su imagen (y por lo tanto sus posibilidades de reelegirse) sea mínimo. Por eso es que mediante un spot ha dicho querer combatir a los pesimistas (cuando son realistas, en realidad).

    -¡Ay ay ay ay, canta y no llores!-

    Como quiera que sea, con todos estos antecedentes, la gente tiene expectativas sobre el mundial. Los aficionados ya completaron su album Panini, ya hicieron sus quinielas, y ya contrataron su paquete de Sky (o quienes no somos tan asiduos a la TV y tenemos trabajo, ya vimos que canales de streaming transmitirán los partidos). Pero estos malos manejos al final sí merman el llamado «espíritu mundialista», si no, hay que remontarnos al Mundial de 2002 donde Corea del Sur pasó hasta semifinales gracias a los árbitros que pitaron descaradamente a su favor. El Mundial del 2002 no es un mundial de tan gratos recuerdos como otros.

    -¡De alfombra roja y caravana!- (Odio a Pietrasanta, es más, prefiero aguantar a Martinolli y al Doctor García que soportar a los comentaristas de Televisa)

    ¿México? Pues México tiene a la selección más chata de hace muchos mundiales. No aspiran a mucho, aunque eso de que México se crece ante los grandes hace que la gente albergue esperanzas en la selección. Ha habido un intenso bombardeo mediático para animar a que la gente apoye al Tricolor (casi al grado de hacerte sentir antipatriota si no lo haces). No es que no crea que haya posibilidades, el futbol como sabemos puede ser impredecible, sino simplemente que tenemos a una selección que no mereció calificar y que hizo el ridículo ante países pobres, pequeños y sin infraestructura, y que ha tenido poco tiempo para mejorar. El Piojo ha tenido poco tiempo y lo que llega a Brasil es una selección improvisada y mermada. Lo bueno es que los de pantalón largo ya ganaron su mundial.

    -¡FIFA Fair Play! (slogan más cínico que spot presidencial)

    Y por cierto, no hay que desentendernos de la política, porque mientras el mundial transcurre, nuestros legisladores discutirán en el pleno las Reformas de Telecomunicaciones y Energéti… No mames, solo, ¡GOOOOOOOOOOOOOOOL! ¡GOOOOL! A Brasil, ¡Les ganamos! ¡golazo de Oribe! ¡Tomen eso pesimistas!, ¡Tomen eso antipatriotas! #Quierocreer ¡#Quierocreer en @MiSeleccionMX!.

    Por cierto, al final si vivimos en un gobierno de simulación. ¡Se puede ser campeón en un juego de simulación!

     

  • El Pulso de la República, Chumel, Televisa y la oposición

    El Pulso de la República, Chumel, Televisa y la oposición

    ¿Como le hace un gobierno que es tan malo, que tiene al país a la deriva con números rojos en todos lados para poder mantener a la oposición relativamente tranquila cuando suponíamos que ya nos habíamos ido abajo lo suficiente para que esto explotara? ¡Absórbelos!

    El Pulso de la República, Chumel, Televisa y la oposición

    Ser absorbido por el sistema no es tentación fácil de dejar a un lado, no son muchos los que siguen en su postura a pesar de las intentonas por parte de los gobernantes, que cabe recordar que los priístas son expertos en absorber a los opositores. Y los que no tienen principios muy sólidos, son los que sucumben más fácilmente.

    Eso es lo que podría haber pasado con El Pulso de la República y Chumel Torres, al cual le dieron un espacio temporal en Televisa para hacer cápsulas para el Mundial de Futbol. Les prometieron lo que les prometen a sus otrora detractores como a Attolini de #YoSoy132. Libertad editorial, para que tengan la certeza de que no «serán absorbidos y callados».

    Attolini aseguró que seguiría peleando y luchando por una democratización de los medios. Pero ahora el #YoSoy132 del cual fue parte importante es poco más que humo. El Pulso de la República, a pesar de ser un noticiero digital humorístico, tiene la suficiente difusión como para propagar contenidos que incomodan a los gobernantes en turno, e incluso a pesar de su formato cómico tiene la capacidad de ser más objetivos que algunos noticieros oficiales a los cuales están expuestos muchos mexicanos (no necesariamente mérito de Chumel Torres como sí el pronunciado sesgo de estos noticieros).

    Basta ver con los comentarios vertidos en las redes sociales como para explicar el triunfo de Televisa y el régimen. Comentarios como -ya te vendiste-, -antes tenías crediblidad, te acabas de vender-, muestran que se está obteniendo el efecto deseado. Un hombre histriónico con buen manejo del sarcasmo fue seguido por millones de cibernautas dado que a pesar del poco rigor del formato, informa de forma cómica lo que pasa en el país, sin temor a tocar cualquier tema, entonces se vuelve peligroso.

    El gobierno no tiene la capacidad de meterse directamente a controlar Internet (por eso es que propone esas leyes secundarias de la Reforma de Telecomunicaciones) pero sí los puede sacar de ahí con dádivas y jugosas ofertas. No sé cual es la razón para que Chumel Torres aceptara una oferta de Televisa (a la cual criticó tanto) para crear spots relativos al mundial. Pudo haber sido una decisión ingenua donde le insistieron que no hay riesgos donde sí puede haber, no lo sabemos. Pero con haber anunciado esa decisión en los medios, el daño está hecho, su reputación ganada en base a mucho esfuerzo quedará en duda para muchos.

    De esta forma, ni Peña ni sus cercanos necesitan gobernar bien el país para mantener a la oposición en una calma relativa, con números tan rojos que en alguna otra parte del mundo se podría hablar de confrontaciones violentas y millones de manifestantes en las calles. Como lo dije, si el país va más mal, hay que tomarse más selfies, hay que crear más anuncios, hay que soltarle el billete a aquellos que incomodan. Hay que esforzarse en pintar un México que no existe y hacer responsables a los ciudadanos de sus desgracias (el cambio está en uno mismo, dicen) mientras ellos mismos promueven esa relación paternalista gobierno-pueblo.

    ¿Y si es una broma? Pues gané tráfico 🙂

    Ver segunda parte. «El Linchamiento mediático de Chumel Torres.

     

  • #QuieroCreer. México y el Mundial de Futbol

    #QuieroCreer. México y el Mundial de Futbol

    Falta un mes para el Mundial de Futbol. Y la verdad es que más allá de cuestiones políticas (no sólo las nuestras, sino las que se viven en Brasil) la gente ve a este evento como una gran fiesta. O más bien se nos invita a que lo veamos de tal forma. Son muchas las empresas que esperan obtener ganancias a través de este evento, y por ello hay que recordarle a la gente que se trata de eso, de una fiesta.

    #QuieroCreer. México y el Mundial de Futbol

    El hecho de que se lleve a cabo cada cuatro años (al igual que los Juegos Olímpicos) le da esa especie de magia. Pero también es cierto que alrededor de este evento existen muchos intereses (que estorban en cuanto corrompen el espíritu del juego) y problemas políticos que se buscan esconder.

    Los brasileños recibieron la sede en un momento de apogeo económico. Ahora que su economía está más deprimida, se han dado cuenta de que organizar este evento es algo complicado, estadios atrasados, y sobre todo una multitudinaria manifestación e inconformidad a la que inclusive forman parte futbolistas míticos de esta nación como Romario.

    En México las cosas no son tan diferentes. Incluso a nivel deportivo son peores. La Selección Mexicana hizo el ridículo en la eliminatoria ante equipos mucho más débiles por lo cual no merecía calificar al Mundial. Este problema no sólo tuvo que ver directamente con el pobre desempeño de los futbolistas y el cuerpo técnico. Tuvo que ver también con los intereses que hay detrás, que no son muy distintos a los que manejan el país. Incluso la forma de organizarse es parecida a la forma en que se hace política.

    El problema es que en México el aficionado se conforma con muy poco. Al borde de la eliminación con un partido ante Honduras en el Azteca que iban ganando con trabajos, la gente cantaba el cielito lindo. ¡Una cosa es apoyar a la selección y otra ser masoquista! Hubo mucha molestia, sí, pero el mexicano olvida rápido, y aún con todo, sueña con que México trascienda en el mundial, la fe puede más que la razón. Que si los futbolistas no son tan buenos o no andan en su mejor momento: -Pero vamos a ir al estadio y vamos a gritar sí se puede y los futbolistas se van a partir el alma, ya verás!-.

    Las televisoras y todos los involucrados saben que el pesimismo y la resignación se curan con fe y con spots. Por eso no es de extrañar que se realice un spot donde los seleccionados pidan perdón por haber «hecho sufrir» a los aficionados, como si el nivel de competencia de un país en un deporte se pudiera cambiar inusitadamente por medio de la fe. Y como el aficionado se conforma con tan poco, entonces no hay necesidad de mejorar el deporte que paradójicamente es por mucho, el más popular en el país y que a lo largo la historia no ha logrado trascender (excepto en divisiones menores y en las últimas olimpiadas). No importa que la selección nunca aspire a más de octavos, es suficiente para que la gente consuma y se exponga ante la publicidad en el mundial. A diferencia de países como Francia que castigan a su selección con la inasistencia cuando las cosas andan muy mal, los mexicanos siempre van a estar ahí, «apoyando en las buenas y en las malas», sin reconocer esa delgada línea que divide el fiel apoyo de una afición con la mediocridad de otra que se conforma, que no exige,  pero que sueña.

    Curiosamente esto es algo que se repite en temas más importantes como la sociedad y la política de nuestro país. El mexicano sueña, pero al mismo tiempo exige poco. Siente como si algo de afuera vendrá a cambiar súbitamente su realidad. Cuando la historia, tanto a nivel social como deportivo, nos ha mostrado que las naciones e instituciones cambian progresivamente en cuanto todos se empiezan a involucrar y a exigir.

    Hay lugares donde se puede usar la fe, la religión, o se puede tener fe en un ser querido. Pero cuando un deporte no funciona bien a causa de la mala organización y la corrupción, la fe da para mucho. Entonces ese #QuieroCreer saldrá sobrando. E incluso en el poco probable caso (más no imposible) de que esta selección llegara a trascender, esto no sera mérito de las instituciones que están detrás del futbol, sino a pesar de ellas.