Cada año, Televisa, en conjunto con otras empresas, realizan, como ya todos conocen, el Teletón. Un show mediático encaminado a ayudar a niños discapacitados (o como le decimos para que no se escuche tan feo, con capacidades diferentes) solicitando a la sociedad que aporte una cantidad de dinero para que esta sea utilizada para construír inmuebles destinados a ayudar a estos niños (llamados CRIT) o bien, para la manutención de estos. El Teletón es el organismo filantrópico más grande de México por las grandes cantidades de dinero que recauda año con año.
Teletón, al contrario de lo que muchos piensan, no fué idea de Televisa. Más bien fué idea de Fernando Landeros, quien ha realizado otras actividades filantrópicas (como Gente Nueva, y Un Kilo de Ayuda), y el fué quien propuso a la televisora la idea de hacer un Teletón para ayudar a los niños discapacitados. Seguramente la causa de Fernando Landeros fué genuina, y sostengo que todas las ideas que el ha propuesto han sido de buena fé. Pero la pregunta aquí es. ¿Televisa y las demás empresas están realmente interesadas en hacer un bien por la comunidad, o ven esta oportunidad como un negocio y una forma de legitimarse ante la sociedad?.
En México y muchos otros países, la filantropía es deducible de impuestos. En Estados Unidos, esta es una práctica muy común porque en ese país se desconfía mucho del estado y se cree que en manos privadas las cosas pueden funcionar mejor. No se si en la práctica sea así. Con este tipo de filantropía, el estado deja de recibir impuestos y ese dinero va destinado a asociaciones civiles elegidas por los donantes quienes en lugar de pagar el dinero a Hacienda, se lo entregan a dichas asociaciones. Hasta aquí no hay nada malo, de hecho yo estoy de acuerdo con que esa práctica se permita en el país, dado que mucha gente desconfía del estado y prefiere donar «sus impuestos» a las organizaciones civiles.
El único problema que acarrea la filantropía es la doble moral. Porque entonces muchas empresas donarán dinero en efectivo y en especie deducible de impuestos a asociaciones civiles, cosa que en realidad no representa ningún esfuerzo económico para ellas, pero si les ayuda a legitimarse ante la población como empresas caritativas que tratan de hacer algo por la sociedad. Este creo que es el caso de Televisa y el Teletón.
Que Teletón beneficia a muchos niños y jóvenes discapacitados es una realidad, eso no lo debemos de quitar de nuestra cabeza. Pero también es cierto que Televisa se ahorra mucho dinero en impuestos con el dinero que aporta la gente a la fundación, dado que la gente no sabe que puede hacer deducible de impuestos sus aportaciones. Supongo que por las críticas que ha recibido la organización, en la página hay un apartado donde la gente puede obtener un recibo deducible de impuestos por sus donaciones, pero en varios de los apartados el trámite es engorroso (por ejemplo, si donaste en un cajero, debes de saber el número de este), y en algunos casos como en el boteo no se puede solicitar dicho recibo. Entre la dificultad y la ignorancia de la gente, Televisa y las demás empresas se encargan de deducir impuestos de dinero que no solo aporta la Televisora, sino del dinero que aporta la gente (por eso es tanta la presión en el show de romper la millonaria meta del año pasado).
Al contrario de lo que también piensan muchas personas, lo que hace Televisa es perfectamente legal, no está quebrantando ninguna ley; pero si hacemos un juicio moral sobre lo que hacen las empresas que se benefician del Teletón, entonces ahí estamos hablando de otra cosa. El Teletón resulta ser un negocio redondo para dichas empresas, y si bien es cierto que muchas personas discapacitadas se van a beneficiar, también lo van a hacer las primeras, porque están deduciendo de impuestos dinero que originalmente no era suyo (sino que fué aportado por un sector de la sociedad mexicana), es decir, están haciendo negocio al no tener que pagar tantos impuestos, y a la vez están utilizando el evento como una campaña de mercadotecnia para legitimarse ante la sociedad.
No hay nada ilegal dentro de Teletón, pero sí me queda claro que si hay una gran contradicción y una doble moral. Poner a actores a llorar en televisión para que la gente done cuando en realidad Televisa no aporta ningún «esfuerzo económico» se me hace de lo más patético. Entiendo la ayuda que estarán recibiendo los niños, pero creo que el Teletón no es la única asociación civil a la que se le pueda donar dinero. De hecho yo me abstendría de donarles a ellos sabiendo que ya van a recibir raudales de dinero para seguir construyendo sus CRIT. Yo preferiría donar a aquellas asociaciones civiles que no tienen los recursos económicos ni mediáticos para sacar sus proyectos adelante.
El Teletón es un gran proyecto concebido desde sus orígenes: Es una muy buena idea, no lo voy a negar. Pero Televisa y las demás empresas lo han prostituído y lo han convertido en un gran negocio y en una gran campaña publicitaria. No es que prefiera que ese dinero le llegue al estado, pero preferiría donar el dinero a asociaciones donde no abunde tanto la doble moral.
P.D. Alguna vez yo doné al Teletón, y creo que fueron dos veces, pero ya jamás lo vuelvo a hacer, prometido.
¿Que creen?, esto se pone más candente. Había hablado la forma en que Wikileaks había cambiado para siempre la diplomacia mundial al sacar los trapitos sucios de varios países, entre ellos, los Estados Unidos. De México no sabíamos nada de nada, pero ahora ya empiezan a llegar los primeros cables de Wikileaks donde México está inmiscuído, y casi todo es en relación a las relaciones diplomáticas de Estados Unidos. Los cables tratan sobre la preocupación de los Estados Unidos en asuntos que ocurren en nuestro país:
Este Viernes 3 de Diciembre iré a ayudar a unos niños con cancer, y saben??, me da gusto hacerlo, pero a veces me dá un poco de miedo (más bien bastante) porque yo se que me va a confrontar muy seriamente conmigo mismo. Estoy rodeado de muchos problemas (que si no tengo dinero, que si tengo crisis existenciales, que si tengo problemas aquí, allá, acuyá, valga, los problemas que todo mundo tenemos) pero afortunadamente tengo algo que estos niños no tienen, eso que se llama salud. Estoy seguro que cuando vaya allá, mis problemas se van a hacer chiquitos chiquitos.
No cabe duda que después de la filtración de los documentos clasificados de Estados Unidos, la diplomacia tendrá que cambiar en su forma para seguir siendo eso, diplomacia. La diplomacia internacional (valga la redundancia) es algo así como los chismes de vecinas de lavadero, entre ellas parece que se respetan, pero se critican a sus espaldas; y que decir cuando hablan de los enemigos, hay que destruírlos a como dé lugar. Lo que aquí sucedió es que un pillo le dijo a las vecinas de lavadero todo lo que se dice detrás de ellas y ahora corren el riesgo de agarrarse del chongo.
Hoy ando muy hogareño, tal vez. Pero ahora quiero hablar sobre lo básico en los seres humanos, algo que tal vez se ha venido perdiendo un poco con el individualismo actual, y con el ajetreo que vivimos. Dicen por ahí que es en la familia donde el ser humano aprende sus habilidades sociales primordiales, y no es para menos, porque con los demás integrantes familiares es con quien convivimos la mayor parte del tiempo en nuestras vidas. Los padres son los que nos guían durante nuestros primeros años de vida y nos inculcan los valores que nos irán formando como personas. En cierto grado, nuestra personalidad y nuestra forma de pensar y actuar dentro de la sociedad es debida a nuestros padres (junto con otras personas como los maestros, amigos y por supuesto, nosotros mismos).
La Feria Internacional del Libro de Guadalajara es la segunda más importante a nivel mundial, solo después de la que se lleva a cabo en Frankfurt Alemania. Esta feria logra conglomerar a varios escritores e intelectuales de talla internacional, entre ellos a Premios Nobel como Vargas Llosa, Saramago, Pamuk, Stiglitz y muchos otros que con su presencia, han hecho de esta feria una gran fiesta. Pero el problema aquí es que esta feria, a pesar de su gran importancia, no ha logrado contagiar del hábito de lectura no solo a los tapatíos, sino al país en general que sigue sumido en la pobreza literaria.
No se sorprenda querido lector, pero esto de las terapias para curar gays existe y se me hace sorprendente que en pleno siglo XXI gobiernos como el del estado de Jalisco apoyen esta iniciativa. Se que ser gay no es natural, pero se que la homosexualidad es algo que siempre ha existido en la historia de la humanidad, existe y existirá. No se ha determinado si es algo genético, o bien es algo aprendido, pero aunque al sector conservador le duela, es una condición que existirá siempre en la humanidad.