Autor: Cerebro

  • La «República Amorosa» de López Obrador

    ¿La felicidad, el amor y la moral como leyes que emanen de la constitución?

    Mucho se ha hablado de la república amorosa que propone Andrés Manuel López Obrador, algunos se han burlado de él, y otros más han decidido darle el beneficio de la duda al ver el cambio dramático de un personaje irascible, polarizador, que critica de frente y no se calla nada, a una persona que viene a transmitir amor y felicidad. A mí me llama la atención tal vez más para mal que para bien. Tal vez las intenciones de López Obrador no sean malas (así como podemos hablar de las buenas intenciones de Calderón que terminaron en una escalada de violencia), pero el que el Estado quiera imponer una moral, se me hace poco más que preocupante.

    El análisis que hace López Obrador no está equivocado, ciertamente vivimos en una etapa donde los valores escasean y se antepone el materialismo, el consumismo, la egolatría entre otros, por encima de valores mas humanitarios. Tal vez si Andrés Manuel López Obrador fuera un filósofo y viviera lejos del Estado, estaría haciendo bien, pero me precupa el que se quieran imponer valores por medio del Estado, desechando la oportunidad al ser humano de darle la libertad de encontrarlos. Y es que si una persona es envidiosa, materialista, o lo que sea, no lo convierte en un delincuente per sé, por lo tanto no puede ser juzgado por el Estado.

    Algo que falta al mexicano es criterio propio, y eso es debido a la falta de educación y mediocridad intelectual, lo cual, efectivamente desembocan en esos antivalores que menciona López Obrador. Pero querer «imponer» una forma de pensar particular en general, por más válida que sea, me parece un error. Más bien López Obrador debería preocuparse por dotar a los mexicanos (en este caso niños y jóvenes) de herramientas para que se formen un criterio propio, y en base a esto, logren buscar sus valores morales y transmitirlos, sea por medio de la familia, entre ellos mismos. Que el mexicano tenga la libre elección de arroparse a la religión por un decir, o bien que busque los valores en un ámbito no religioso.

    El Estado no es quien deba de ofrecer amor y felicidad a los ciudadanos, debe ofrecer las herramientas para que estos los puedan encontrar. En varias constituciones se dice que el ser humano tiene el derecho a la «búsqueda de la felicidad» y no a «la felicidad». Los conceptos de amor y felicidad varían de acuerdo a la persona, y por lo tanto no se puede imponer un concepto propio a un conjunto de personas. Es decir, si no comulgo con los valores de López Obrador, por más válidos y sustentados que puedan estar, entonces estoy fuera del Estado.

    Cuando López Obrador empezó a hablar de valores, algunos analistas creyeron (tal vez con tino, tal vez no) que había leído al escritor ruso Tolstoi. A mí me suena un poco más a un sermón de misa, y su postura se me hace comparable con algunos actos de la Iglesia, la cual en muchos casos busca imponer sus normas y sus escalas de valores, nada más que si bien la Iglesia solo tiene el poder de la fe de sus seguidores, los ciudadanos tienen la opción de no seguirla si no comulgan con las creencias. El que el Estado las imponga ya es algo más peligroso, con algunos tintes fascistoides, donde ya no solo el Estado debe de tomar el control de la economía, sino que debe de ser el rector de la moral de una sociedad. A mi parecer también veo en una contradicción de AMLO al decir estar en un estado laico, donde supuestamente se respetan las creencias (ya sean morales o de cualquier índole mientras no se atente contra terceros) de los individuos.

    Sinceramente, a mi nadie me va a decir como yo tengo que ser feliz, eso es un asunto personal, no federal. Y es cierto que parte de esto tiene que ver la mercadotecnia, pero yo no me la voy a creer, yo creo en mi mismo, y de los mandatarios, espero simplemente que se encarguen de llevar a la nación por buen rumbo, de lo demás, somos responsables los individuos. No necesitamos populistas mentales, ni redentores para lograr un verdadero cambio en el país.

    Aquí pueden consultar los preceptos de su república amorosa.

  • Bastaron 2 semanas. ¡Que ya no hagan campaña!

    No sé si la política en México esté viniendo a menos, o más bien la libertad de expresión (alimentada en gran parte por Internet y medios electrónicos) esté haciendo que nos demos cuenta de quienes realmente nos quieren gobernar. Pero que yo recuerde de acá a la fecha no había visto un escenario político tan triste y vergonzoso como el que se prepara para el 2012. ¿Por qué digo esto?, porque en solo dos semanas, los políticos que contienden a la presidencia nos han enseñado quienes son realmente. Y esas dos semanas me bastaron para formarme una opinión de ellos. Seguramente en la campaña, además de presentarnos propuestas vacías que dudamos mucho que vayan a cumplir (aunque firmen ante notario o cómo sea), nos mostrarán una extensión de lo mostrado en estas dos semanas.

    Lo de Enrique Peña Nieto es lo más penoso, y lo peor para él es que los «medios no alineados con el régimen» lo están poniendo en evidencia. No es tanto el hecho de si tuvo un desliz o no, sino que nos muestra, al no saber el salario mínimo, o el precio de la tortilla, que realmente le importa un «bledo» lo que realmente a un político le debería importar. Este político no es un estadista y no tiene por qué llegar a la presidencia. El mismo ha cometido casi el mismo número de errores que cometió Fox en su presidencia, y al igual que la gente se acuerda de todas las «pifias» de el exmandatario, seguramente la gente recordará las de Peña Nieto y, contrario a lo que dicen los pseudoperiodistas de Tercer Grado, si llega al 2012 en una elección cerrada, estos acontecimientos podrán pesar. El problema no es equivocarse, el problema es lo que hay debajo de esos errores y es lo realmente preocupante. Y a esto le debemos de sumar lo que ya sabíamos: Que es un candidato fabricado por Televisa, que detrás de el está Carlos Salinas y que hizo alianza con Elba Esther Gordillo y con el niño verde.

    En el PAN, las cosas también han ido bastante mal. Tanto Josefina como Ernesto Cordero se han enfrascado en un pleito donde sacaron a luz públicos cosas íntimas, donde Josefina Vázquez Mota afirmó que en su gestión en la Sedesol (en tiempos de Fox) redujo la pobreza a la mitad (jajajaj, si como no) y que a la llegada de Cordero se crearon más pobres. También Josefina presentó su libro donde se entrevistó con varios personajes de derecha, izquierda moderada o incluso futbolistas, libro donde no propuso absolutamente nada más que demagogia, apeló a la emoción del lector más que la razón, muestra de su falta de capacidad de construír una plataforma sólida, demostrándonos lo mal preparada que está para asumir el cargo de la presidencia. Simplemente, ni Josefina ni Cordero tienen las tablas para llegar a la presidencia, por más que se entrenen en estos 8 meses restantes (cosa que de seguro no harán, apostarán más por el marketing). Cordero no pinta, es gris, no sabe no solo de economía elemental, seguro que no sabe ni como se llama.

    Obrador era el único que iba bien. Pero hizo algo que a mi juicio, me habla de un cinismo y un descaro, y a pesar de que no se haya magnificado esta noticia (lo cual se me hace raro, porque en el 2006 cualquier tropezón era agrandado por los medios) creo que me da idea de este señor. Resulta que a AMLO se le ocurre ofrecerle a Bartlett una senaduría, ¿Quién es Bartlett?, es el expriísta que «tumbó el sistema» en las elecciones del 88. Tal vez la única lógica que le encuentro a esto, es que Bartlett fue junto al panista Javier Corral, quienes no permitieron el avance de la «Ley Televisa» y tal vez lo haya llamado con el objetivo de buscar deshacerse de las prácticas monopólicas de la televisora. Pero aún así no justifico esta decisión. ¿Cómo un candidato que proclamó fraude en el 2006 piensa en ofrecerle una senaduría al que ejecutó el fraude de 1988?. Además de tener a gente como Bejarano a su lado, la verdad que es de pensarse. De Fernández Noroña no hablo porque este tipo podrá ser un radical, un porro, un infantiloide, pero corrupto no es.

    Y todo esto ocurrió en dos semanas. Yo encantado de que aquí le pararan y la siguiente semana fueran las elecciones. A mí ya me dijeron todo. ¿Para que quiero 8 meses más de demagogia, cinismo y promesas que no van a cumplir? actos llevados a cabo con nuestros impuestos y que a fin de cuentas sería dinero tirado a la basura. Ni el PRI, PAN o PRD ofrecen algo nuevo, más bien los electores estamos preocupados y estamos analizando quien de ellos es el que va a destrozar menos el país.

    Y afirmo mi tesis, los políticos no cambiarán al país. Y lamentablemente, aunque nos duela, si representan a la ciudadanía. Entonces está en la ciudadanía cambiar. Si no cambiamos nosotros esto desde abajo, México será igual y cada seis años estaremos en las mismas. No le veo otra opción, o empezamos a involucrarnos, o esto se va a poner feo.

  • Los Diez Mandamientos a la mexicana.

    México dizque es un país muy católico, a la hora de hacer las entrevistas con los especialistas para el libro que planeo lanzar, un familiólogo y terapeuta mío me dijo que los mexicanos en la cuestión de la religión, parecemos niños de 15 años, nos quedamos en la catequesis. Y es que de esta manera entiendo en parte por qué el país está como está, a pesar de que los religiosos han tratado de inculcar valores. Y yo no me considero religioso, pero quien ejerce una religión, o una creencia filosófica, debe de conocerla muy bien para evitar eso que llamamos «doble moral». Aprovechando la coyuntura del aniversario de la aparición de La Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac, analizaré como estamos los mexicanos en relación a los 10 mandamientos que más del 80% de la población se jacta de seguir.

    1.- Amarás a Dios sobre todas las cosas.

    No se si una muestra de querer por ejemplo a mi papá, es pedirle a mis 29 años que me mantenga, me de para la gasolina, me compre un auto, ropa, me pague mis salidas. Y esto lo digo porque el mexicano quiere que Dios le haga todo, la gente se para al templo para «pedir, pedir y pedir». Una forma muy curiosa de amor.

    2.- No tomarás el nombre de Dios en vano.

    La gente no lo toma mucho porque ve a Dios como un símbolo sagrado y está bien. Cuando alguien me jura algo por Dios (cosa muy rara) le suelo creer, es de las pocas veces en que no me fallan. En este punto no tengo queja alguna.

    3.- Santificarás las fiestas.

    No se si el ir a misa los domingos y confesarse, esté bien, mientras de lunes a sábado me dedique a criticar con mala saña a los demás, a robar, a acostarme con la vecina casada, a ir al DF para que mi novia que salió embarazada pueda abortar.

    4.- Honrarás a tu padre y a tu madre.

    Aquí tenemos que ver a quien tomamos como padre. Muchos creen tácitamente que honrar a Felipe Calderón y decir que ha tenido una excelente gestión que no se vean los 60,000 muertitos ni Elba Esther Gordillo, o que alabar al mesías endiosado López Obrador y luchar contra sus detractores, o arrodillarme ante un copete acicalado por una gaviota es honrar a su padre y a su madre. Si los criticamos, según ellos, estamos faltando contra este mandamiento.

    5.- No matarás.

    Un pais «tan católico» y con 60,000 muertos provocados por el narco, los cárteles y la lucha del gobierno contra ellos, sumándole los otros cometidos por delito común, como que no está cumpliendo muy bien con este mandamiento.

    6.- No cometerás actos impuros.

    Aquí es donde entra la moral, gente que se dice ser católica con amantes, gente promiscua que se acuesta con otra por una apuesta (yo he conocido casos de esos), padrecitos que se divierten demasiado con los niños, mujeres que «abren las piernas» porque de otra forma los hombres no los pelan entre un largo etcétera, pero eso si, a todos esos los ves en misa los domingos.

    7.- No robarás.

    No, aquí si que excomulguen al país entero. El robo es pan de nuestro cada día, desde los pequeños hurtos, hasta los impuestos que no se declaran, las tranzas, los fraudes electorales, hasta el robo de conciencias. Aquí hay robo de todo. Y regreso a lo mismo, muchos de esos van a misa, o incluso tienen sus santitos.

    8.- No dirás falso testimonio, ni mentirás.

    Jajajaja. Aquí si ni como hacerle. Creo que todos los mexicanos tendríamos que hacer un viacrucis, nos tumben a latigazos, nos hagan cargar no solo una cruz, también piedras y nos pongan una corona de espinas eléctrica. Si la historia mexicana es una mentira, ¿como podemos esperar a que seamos fieles a este mandamiento?

    9.- No consentirás pensamientos ni deseos impuros.

    Igual católicamente puedo ser un ignorante, pero este mandamiento se me hace muy parecido al sexto, solo que este consiste en desear algo, que en el otro mandamiento se pone en la práctica. ¿Por qué no mejor consolidar estos dos mandamientos en uno?. No explico aquí nada, porque aplica el mismo argumento que el sexto.

    10.- No desearás las cosas ajenas.

    Como buenos materialistas y clase media «aspiracional» siempre vemos lo que trae el otro y lo envidiamos. Y para parecernos a el nos endeudamos y luego andamos chillando porque las cuentas no nos cuadran. A eso le sumamos que los mexicanos nos encanta ponerle el pie al que triunfa o al que destaca, aquí si, que decreten pecado mortal automático en la constitución.

    Ya no sigo más, y si alguien se sintió atacado, nunca fue mi intención de hacer mella de los preceptos de la Iglesia, más bien lo hago de aquellos que practican una doble moral cotidianamente. Y el que esté libre de culpa, que arroje la primera piedra. Y para ser sinceros, yo tampoco soy tan perfecto como para arrojarla, que si bien no soy religioso, la gran mayoría de los mandamientos son simple lógica moral universal pura.

  • La estrategia de Televisa

    Si ahí va a estar, digamos, el foco de ataques de la oposición, es muy débil, no les va a durar para mucho

    Ciro Gómez Leyva en referencia al tropiezo que tuvo Enrique Peña Nieto durante la FIL de Guadalajara, Tercer Grado.

    A simple vista lo anterior puede pasar como otra de las muchas y muy desesperadas defensas a Peña Nieto por parte de las televisoras tras su enorme “caída” en la FIL de Guadalajara, pero si lo pensamos un poco más, la cita anterior puede ser tomada como una advertencia de Televisa hacia la población mexicana que se opone al regreso del PRI: “Si no se callan se les volteará la tortilla”…

    Es obvio que Televisa no dejará morir a su candidato en medio del bombardeo de internet; lo más probable es que lo use como arma haciendo pasar a al candidato priísta como un pobre mártir víctima de los enemigos del país que no quieren ver como México se dirige hacia el futuro, o peor aún, señalar a Andrés Mauel como el dirigente de la ola de burlas contra el  ex gobernador mexiquense, así como lo insinuó Carlos Loret de Mola en su artículo “La Guerra Sucia contra Peña Nieto” publicado en el Universal:

    “La tunda a Peña en redes sociales va desde el inevitable ácido del planeta Twitter hasta lo que podría ser una campaña con financiamiento escondido para atacar al precandidato único priísta.”

    ¿Será Televisa tan hipócrita como para hacer un llamado al pueblo mexicano para que se respete la limpieza de las elecciones cuando  hace sólo 6 años dicha televisora no dio descanso al asedio contra AMLO cuando este último no aceptó ir al primer debate o cuando no accedió a contestar algunas preguntas en el espacio de Víctor Trujillo? Sinceramente la respuesta creo que es sí; sencillamente hay que ver como Denisse Maerker y Adela  Micha se atrevieron a decir que no es relevante que un presidente lea:

     Que (Peña Nieto) sea un lector voraz o no es completamente irrelevante a la hora de gobernar bien o mal

    -Adela Micha, Tercer Grado.

     No estoy convencida que ser un gran lector haya sido ni  la característica ni una condición indispensable para ser buen o mal presidente

    -Denisse Maerker, Tercer Grado.

     Claro está, que si el resbale hubiera sido del peje las anteriores declaraciones serían en referencia de que para querer gobernar un país hay que  tener un nivel de cultura y de conocimiento mínimo.

    Si algo sabe hacer muy bien Televisa es influenciar la opinión de las personas, y más aún de las que no cuentan con un medio informativo distinto a la televisión abierta, es por eso que es previsible que Televisa desvíe los ataques contra Peña Nieto  hacía el candidato de las izquierdas o, simplemente, a la oposición ciudadana, haciendo quedar como el malo del cuento a un tercero y limpiando un poco la cara, por ahora embarrada en lodo, de su querido candidato… El problema viene cuando notamos que Peña Nieto es un político gris cuyas declaraciones más relevantes en su carrera han sido las que soltó en la feria Internacional del Libro de Guadalajara; si bien en el pasado del priísta se  encuentra la mancha roja de Atenco, los medios  afines al regreso del partido de los 70 años se han encargado de  hacer parecer que fueron los violentos pobladores los que provocaron tal respuesta del gobierno mexiquense; las ideas políticas del apodado “copete” son nulas y sus decálogo de acciones son ordinarios y contradictorios; ¿cómo piensa reactivar el campo si, en otro punto, habla de una mayor apertura de fronteras )sabiendo que en el agro mexicano la mayoría de los productores no tienen tan siquiera tractor)?; además hay que poner en la ecuación la muy posible ofensiva priísta contra los que se atrevan a hablar mal de su candidato, tal como ocurrió durante la elección para gobernador en el Estado de México… ¿Por dónde atacara a un candidato que no tiene ideas propias?, ¿cómo atacar a un político que, ahora más que nunca, está protegido por su partido y por los medios?, ¿cómo evitar que Televisa haga de este títere un mártir?…hay que pensar en algo antes de que sea tarde.

  • Adiós Ninel… ¿Hola Peña Nieto?

    En 2002, durante su participación en el Congreso de la Lengua Española en Madrid, España, en el que también estuvo presente el rey Juan Carlos, Vicente Fox Quesada, en su carácter de presidente de México, citó a Jorge Luis Borges llamándolo “José Luis Borgues”, en lo que fue su primer desliz cultural importante.

    Años después, a 2 meses de ceder la Presidencia a Felipe Calderón, Fox Quesada volvió a dar muestras de su incultura literaria cuando, en una conferencia en Los Ángeles, dijo que «América Latina debe huir de la dictadura perfecta, como lo dijo el Premio Nobel colombiano de Literatura, Mario Vargas Llosa».

    Fox no sólo erró la nacionalidad del escritor peruano nacionalizado español, sino que además Vargas Llosa no había ganado el Nobel en el tiempo en que el exmandatario hizo dicha declaración, además de que éste, en su frase, se había referido a México y no a América Latina.

    Los y las mexicanas, sin embargo, ya nos habíamos acostumbrado a «las puntadas» del entonces Presidente, desde su ya famoso «comes y te vas» dicho a Fidel Castro en marzo de 2002, en la Cumbre Iberoamericana, con la intención de que no se encontrara con su homólogo estadounidense, George W. Bush; o con su comentario en febrero de 2006 de que «el 75 por ciento de los hogares de México tienen una lavadora, y no de dos patas o de dos piernas...», refiriéndose a las mujeres mexicanas.

    Sin embargo, por más gracioso que sus comentarios hubieran sido, no dejaba de ser preocupante que el país estuviera al mando de una persona con tan poco nivel cultural, no sólo porque era él quien nos representaba internacionalmente, sino porque sus decisiones podrían estar influenciadas por aquella notoria ignorancia. Tristemente, Fox se había convertido en el payaso del pueblo.

    Desde que era candidato, algunas personas nos dimos cuenta de que, detrás de esa actitud cínica y ruda que intentaba representar al típico macho mexicano, se escondía un excelente producto mercadológico, destinado a capturar a la ciudadanía, harta de las caras estiradas de los elitistas tecnócratas que lo habían antecedido.

    Lo insólito es que, a pesar de las evidentes consecuencias que vivimos, otro producto comenzó a gestarse desde su salida.

    Creado desde el principio como el candidato perfecto, Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional, ha estado evidentemente dirigido y amparado por Televisa y los dinosaurios innombrables del tricolor, que incluyen a Carlos Salinas de Gortari y a Elba Esther Gordillo; esta última, cual veleta, ha ido del priismo al panismo según le ha convenido, hasta terminar por fundar su propio partido político, sin embargo, no debemos olvidar que salió del cascarón durante el PRI dinosáurico.

    Por ser un producto artificial y no un político auténtico, se rumoraba que el año próximo iba a ser muy revelador acerca de la verdadera personalidad de Peña Nieto, a quien supuestamente sus promotores no lo dejaban salirse del script debido a su prácticamente nula capacidad de improvisación.

    Una probadita de ello la tuvimos el sábado en Guadalajara, cuando en la Feria Internacional del Libro le preguntaron si podía citar tres libros que hubieran marcado su vida, después de lo cual Enrique Peña vivió, probablemente, los peores 4 minutos de su carrera política, sin poder atinar a contestar claramente la pregunta.

    El precandidato tricolor a la Presidencia de la República dijo que uno de ellos era «definitivamente la Biblia…», la cual confesó no haber leído en su totalidad, pero después se le hizo bolas el engrudo al tratar de recordar títulos y autores. Afirmó que uno de ellos había sido La silla del águila, cuya autoría la atribuyó a Enrique Krauze, cuando es obra de Carlos Fuentes; después mencionó que también ha leído «ése de caudillos», y uno que habla de «las mentiras» del mismo autor.

    Ver el video donde el aspirante lucha por 4 minutos y medio por traer un título o un autor a su mente, con las risitas de fondo de los y las presentes que atestiguaban ese mal momento, me llenó de una pena ajena tal que por poco cierro la página. Pero saber que ese hombre, que ni siquiera es capaz de retener el nombre de tres de sus libros favoritos o sus autores, ya sea porque en realidad no los recuerda, o porque no ha leído ninguno pero es incapaz de reconocerlo, es el que las encuestas marcan como el que tiene mayores posibilidades de ser el próximo Presidente, me llena de una combinación entre miedo e indignación por pensar en lo que podría ser el siguiente sexenio de este país: una repetición light de un mandatario que nunca dejó de ser candidato, mientras otros intereses se apoderan de México.

    Afortunadamente, Enrique Peña Nieto aún tiene que pasar por el escrutinio popular en los debates y entrevistas, que le permitirán salir del guión e improvisar, para que la ciudadanía pueda valorar realmente la asertividad, conocimientos y planes que tiene para con el país. Por lo pronto, el error le salió caro, pues en las redes sociales como Facebook o Twitter es ya objeto de burlas, críticas y nuevos chistes. En este último medio el hashtag #LibreriaPeñaNieto y #LaLibreriaDePeñaNieto son ya un trend topic a pesar de un supuesto intento de censura por parte de esta red social, donde se puede consultar desde el video donde Peña derrapa, hasta noticias de medios de comunicación internacionales como El País, quien cabecea la nota de esta forma: «El candidato presidencial que no es capaz de citar tres libros que le han marcado».

    Otras menciones al aspirante son menos profesionales, pero cargadas de humor y sarcasmo, entre ellas: «¿Mi libro favorito? ¡Ah!, pues el de La insoportable levedad del Gel. -Enrique Peña Nieto. #LibreríaPeñaNieto» o «Adios Ninel, Hola Peña Nieto. #Libreriapeñanieto»

  • Minipost #87 Maduración Ideológica

    El jóven marxista que se vuelve socialdemócrata, o el jóven fascista que se vuelve de centro-derecha muestran no solo una moderación en su postura ideológica, sino una madurez personal. El que se brinca de la izquierda a la derecha o viceversa, más bien lo hace por intereses personales y no por convicciones ideológicas.

  • Televisa, defender lo indefendible

    Homero, ¿qué no vas a entrar a la clase de literatura?. -¿Para qué?, si ya tengo una litera en mi casa.

    Los Simpsons

    Me dio curiosidad y, bueno, no prendí la TV, más bien fui a Youtube para ver el ya tan famoso el programa de quesequeanálisis llamado Tercer Grado. Sabía que iban hablar del tema Peña Nieto, así como lo hicieron con el asunto de Carmen Aristegui. Su candidato había sido calumniado y necesitaban resarcir los daños, si los ciudadanos en la redes sociales acabaron con Peña Nieto, Televisa entonces, tiene que ir a arreglar todo: -¿como puede ser que nuestro galán telenovelero con su hermoso copete y su «gaviota» quien le acicala su hermoso cabello, ser calumniado por parte de la plebe a quien tratamos de educar con nuestro contenido televisivo?-. Al principio Televisa no lo estaba haciendo mal, en sus noticieros presentó el desliz de Peña Nieto para hacer creer que Televisa no está controlando su campaña. Lógicamente solo pasaron la primera parte, pero no pasaron el video completo. Es decir, permitieron que el electorado cautivo de Peña Nieto (su mayoría no tiene Internet pero si una pantalla de TV) viera que si, se puede equivocar citando algunos libros, pero no iban a permitir que vieran lo que Peña Nieto terminó reflejando, y eso viene en la segunda parte del video,  que por lo que me cuentan, no fue transmitido en la TV.

    En Tercer Grado se dieron el lujo de abordar el tema, y naturalmente como analistas obedientes de su patrón, quien a su vez obedece a los de más allá arriba, se encargaron de minimizar el hecho. Como siempre sucede, Denisse Maerker es la única que habla con una postura crítica y a la que menos dejan participar por lo mismo (igual ocurrió en el caso Aristegui), todos los demás se dedicaron a minimizar el hecho, y no solo eso; Adela Micha dijo que no tiene nada de relevancia que un presidente no lea y además exhaltó sus pocos valores -si algo tiene Peña Nieto es que es una persona sumamente disciplinada-. Carlos Marín, como buen soldado oficialista, a su vez criticó a todos los twitteros, diciendo que «todos ellos» no leían. Televisa creyó que de esa forma iba a resarcir el daño que se provocó Enrique Peña Nieto, pero no fue así, si creyeron buscar influír a los de «más abajo», tal vez lo hicieron, pero no representa un efecto positivo, porque por su condición (la gente pobre no suele leer, no solo porque la educan para no hacerlo, sino que no tienen tiempo porque tienen que pensar primero en como sobrevivir) su posición ante Peña Nieto no cambió. Pero la gente de clase media y alta, aquellos que si tienen Internet y si, que no necesariamente leen, se pasaron por el arco del triunfo lo que dijeron los «tercergradistas». En Youtube, prácticamente todas las votaciones son negativas, y en Twitter terminó siendo Trending Topic por algunos momentos, casi todos criticando al programa y sobre todo a la declaración de Adela Micha.

    Pero Televisa no se iba a quedar atràs, porque todavía cree que tiene esa omnipotente influencia sobre los cibernautas. En su página de esmas.com lanzaron una encuesta, sesgadísima, que tenía el propósito de minimizar el incidente en el inconsciente de los usuarios. La pregunta era “Para usted qué es más importante, ¿Las propuestas de los candidatos a puestos de elección popular o sus conocimientos sobre literatura?”. A Televisa le volvió a salir mal el cálculo. Más del 75% votó que son más importantes sus conocimientos sobre literatura que sus propuestas.

    En Internet cuando alguien trata de censurar o cuando trata de cambiar percepciones e influír en la gente cuando no se tiene la suficiente autoridad moral, logra el efecto contrario al deseado. Por más que Televisa insista, lo único que va a lograr es quemar más a su candidato, y sobre todo, quemarse ellos, porque la gente ya da por sentado que Peña Nieto es una marioneta de Televisa y quien sabe que otros poderes y todo esto lo reafirma. Televisa ha perdido mucha influencia sobre un sector de la población, que si bien es minoritario, lo termina ahuyentando más con este tipo de «contracampañas».

    Televisa y Peña Nieto dan por sentada su victoria, y creen que este desliz es irreversible. Ciertamente en las porcentuales no verá una afectación mayor, es decir, no bajará muchos puntos, pero si perderá voto útil; ya no podrá convencer a los que todavía no definen por quien votar (que son muchos) porque estos reafirmarán que no quieren el regreso del «viejo PRI», menos con un candidato que además de ignorancia, tiene nula capacidad de improvisación. Peña Nieto debe estar preocupado, tiene todavía una amplia ventaja, pero de Julio hasta finales de Noviembre (así lo asevera un estudio de Reforma) su percepción favorable entre la población aumentó solo 3 puntos (esperemos a ver como afecta el incidente, dado que el estudio fue hecho antes de este), mientras que López Obrador con su nueva campaña y su «República Amorosa» donde ha dejado la radicalización a un lado y se ha ganado a medio círculo empresarial de Monterrey aumentó 8 puntos, y de paso, si bien sigue siendo el que tiene más percepción negativa, la bajó 8 puntos porcentuales. Por su parte Josefina Vázquez Mota se ha acaparado también con algo de voto útil (sobre todo porque era desconocida para muchos) y subió 10 puntos porcentuales.

    En 4 meses, la distancia de Peña Nieto con respecto a López Obrador se redujo del 18% al 13%. Si López Obrador continúa haciendo una buena campaña como hasta ahora la lleva haciendo y por su parte Vázquez Mota sigue tratando de acaparar voto útil, las elecciones no van a estar tan cantadas como creíamos. Por el contrario vendrán los debates, donde Peña Nieto no tendrá al frente ningún asesor de Televisa ni un teleprompter, y estará en clara desventaja ante AMLO y la muy posible candidata panista Vázquez Mota. Si siguen las tendencias y los opositores al regreso del PRI  hacen las cosas bien, probablemente Peña Nieto termine muy arrepentido de el error que cometió en la FIL, y también le recordará siempre el «intento de defensa» a su hija Paulina y de paso a Televisa, a menos de que como en 1988...

     

  • La pobreza y la desigualdad, he ahí la sutil diferencia.

    Yo me pongo a pensar, como es que con tantos avances tecnológicos, biológicos entre un largo etcétera, creemos que la pobreza no ha disminuído, y aún, que la mayoría de las personas en este mundo son pobres. Haciendo una reflexión, llego a la conclusión de que la pobreza es un término en realidad relativo y no absoluto, un término que a través de los años cambia, cambian los parámetros para definir quien es un pobre y quien no lo es, y esos parámetros son determinados más por la desigualdad social, que la pobreza per sé.

    No sé, imagínense a un emperador romano, en su época se consideraba que era una persona rica y abundante, que concentraba las riquezas mientras el pueblo no tenía que comer. Pero si a ese emperador, lo traemos a la época actual, no podríamos considerarlo tan rico y abundante. Imaginemos que traemos al emperador Nerón, o a César Augusto, a quien ustedes decidan, por medio de una máquina del tiempo al mundo actual, y junto con él, traemos su bienes y sus riquezas. Para determinar en que nivel socioeconómico estaría en la actualidad, le aplicaremos un test, y utilizaré el del AMAI, quien es el que determina dichos niveles en México. Iré a la fortaleza de César Augusto y le realizaré las preguntas de dicho cuestionario.

    1. ¿Cual es el total de cuartos, piezas o habitaciones que incluye en su hogar?. Si algo no cambia a través del tiempo, es el tamaño de las propiedades, de hecho en los últimos tiempos se han reducido debido a la escasez de espacio en las urbes. Por eso le daremos la respuesta más alta. César Augusto tiene 7 o más habitaciones
    2. ¿Cuántos baños completos con regadera y W.C. tiene su hogar?. En la épocas romanas, se edificaron baños públicos y termas, en ellas habían baños al vapor, piscinas y no contaban con regadera, y el inodoro como lo conocemos se creó hasta 1597. Pasaremos por buenos estos detalles y entonces determinamos que César Augusto tiene un baño.
    3. ¿En su hogar cuenta con regadera funcionando en los baños? No existían.
    4. ¿Cuantos focos tiene su hogar? En la Roma antigua no existían focos, bien se usaban velas para iluminar los recintos. Pero la AMAI no las contempla como focos, así que determinamos que César Augusto no tiene focos.
    5. ¿Su hogar es de tierra, cemento, u otro tipo de suelo? Los palacios romanos tenían piso.
    6. ¿Cuantos automóviles tienen? En Roma no existían, ninguno.
    7. ¿Cuántas televisiones a color tiene su hogar? Tampoco existían.
    8. ¿Cuantas computadoras personales tiene su hogar? Si las TV no existían, estas menos.
    9. ¿Cuenta con estufa de gas o eléctrica? No existían
    10. ¿Tomando en cuenta el que aporta más ingresos al hogar, cual fue el su último grado de estudios? Si analizamos como era el estudio en Roma (y disculpen por traer un artículo de Wikipedia). Por lo que se les enseñaba a las personas en Roma, vendría a ser algo como lo equivalente a la secundaria.

    Ahora que ya tenemos todas las preguntas contestadas, haremos la suma total, que nos da un valor de 60. César Augusto viviría en el sector socioeconómico más pobre en el México actual que es el E. Y esto se reafirma si tomamos en cuenta que en la Roma antigua no se tenía ni siquiera un servicio médico de la calidad del Seguro Popular, porque los avances médicos eran muy precarios y muchas veces se recurría a ritos como la Alquimia. Tampoco tenían teléfono, ni correo, ni nada por el estilo. La única diferencia a favor del emperador con un mexicano de la pobreza extrema sería el tamaño de sus propiedades o tal vez la comida, en abundancia, pero probablemente no en calidad, por las condiciones higiénicas.

    Así, tal vez en unos 500 años. Una persona que tenga automóvil (o su equivalente, y puede que vuele), Internet, o juegos de video, podria considerárse que vive en pobreza extrema.

    ¿Entonces porque consideramos a los pobres, muy pobres, si tenían un estilo de vida parecido a la de un emperador romano?. Porque usamos como parámetro la desigualdad. Es decir, siempre los que estén abajo del escalafón socioeconómico serán pobres, jodidos o como les quieran llamar. Si combatimos la pobreza y no la desigualdad, seguirán existiendo pobres, porque al aumentar la riqueza en un todo, el concepto de pobre va a cambiar.

    Es la desigualdad, estúpido!!!