Autor: Cerebro

  • Peña Nieto y su estrategia de gobierno

    Peña Nieto y su estrategia de gobierno

    En la política y en la vida, siempre es bueno tener una estrategia. No existen recetas ni soluciones mágicas. Cuanto más personalizada sea la estrategia, más posibilidades de éxito, porque eso implica que estará mejor pensada y se ha analizado mejor el entorno.

    Peña Nieto y su estrategia de gobierno

    En el 2006, antes de que Calderón llegara a la silla presidencial, no sabíamos que iba a hacer. Emprendió un viaje por Europa donde parecía que el único objetivo era convencer a los empresarios de ese continente que invirtieran en nuestro país. Llegó a la presidencia, lanzó una cruzada contra el narco sin una estrategia sólida (6 años después ya vimos lo que pasó) y al final nunca supimos que quiso hacer. Todo el «lado bueno» de su administración no había sido su idea, más bien se encargó de reforzar y mejorar cosas que ya existían (estabilidad macroeconómica, Oportunidades, Seguro Popular).

    En las elecciones pasadas, AMLO mostró una estrategia de gobierno, algo que se agradecía. El «Peje» incluso armó un gabinete de lujo, como si fuera un «Barcelona» político, orientado a fortalecer esa estrategia, además como una forma estratégica y mediática de reducir las dudas que cernían sobre su capacidad.  Con el PRI no sabíamos como iba a ser esto. Algunas de las propuestas de Peña Nieto se veían buenas, pero juntas no llevaban a nada, no había ninguna convicción ideológica detrás. Las dudas sobre Peña Nieto no recaían en su estrategia, sino en su persona, en el historial y en el desempeño actual de su partido.

    Ahora que Peña Nieto ha salido de gira, vemos una estrategia más sólida que la que mostró Calderón. Habla de energías sustentables, de medidas migratorias, busca fortalecer alianzas, de ciencia y tecnología. Naturalmente su equipo cercano (entre ellos Luis Videgaray) juega un papel importante, dado que sabemos que Enrique Peña Nieto tiene más limitaciones intelectuales de las esperadas en un presidente  promedio y porque sabemos que no es él el líder de esta estrategia, sino que hay un equipo detrás (uno de ellos tiene orejas grandotas).

    Esto no quiere decir que toda la estrategia sea buena. Claro ejemplo es el cínico papel del PRI en la reforma laboral, y otras que contradicen lo que él y su partido hacen cotidianamente (como el tema de la transparencia). También sabemos que el PRI no va a soltar sus cotos de poder aunque eso retrase el progreso del país. También sabemos las condiciones en que Peña ganó la presidencia. Pero dentro de todo esto que nos preocupa mucho a los mexicanos, el haber una estrategia de gobierno, es mejor a que no exista nada.

    Ciertamente el PRI ha sido mejor estratega que lo que han sido los panistas. Durante muchos años (en especial ese lapso de entre Lázaro Cárdenas y López Mateos) se veía más estrategia que improvisación en el gobierno. A pesar de su autoritarismo y la corrupción, al menos veíamos progreso en el lado económico. Al PAN por alguna u otra razón le costó trabajo desempeñar ese papel, y más aún cuando no se necesita ser antidemócrata para tener una estrategia de gobierno.

    Que Peña tenga una estrategia de gobierno no es garantía de nada. No nos garantizará que su gobierno no va a ser un fiasco o un desastre. Pero de que haya una estrategia de gobierno a que no exista. Pues es mucho mejor lo primero, y creo que eso es un punto a favor de Peña y su equipo (junto con ya los muchos puntos en contra que les hemos puesto aquí)

     

  • No siempre ser positivo es bueno

    No siempre ser positivo es bueno

    Siempre en la vida nos enseñan que debemos tener una actitud positiva hacia las cosas, que debemos de pensar que siempre va a pensar lo mejor, que los planetas se van a alinear. Pero si el otro polo, la negatividad y el escepticismo existe en los seres humanos, por alguna razón es, posiblemente estas cualidades consideradas negativas tienen su función en la supervivencia del ser humano.

    No siempre ser positivo es bueno

    Sé positivo con aquello que puedas controlar, sé profundamente escéptico con aquello que esté afuera de tu alcance – Cerebro

    Voy a poner un ejemplo (tal vez un poco extremo, pero es para que se entienda). Yo me dedico a desarrollar sitios web y además hago estudios de mercado. Últimamente muchas personas me han hablado para pedirme mis servicios. Si tengo una actitud ingenuamente positiva diré -Claro que sí, seguro que todos los proyectos me van a caer, no hay que ser negativos-. A priori esta actitud se oye muy bien, pero en realidad los resultados podrían ser nefastos. Imagínense que me caso con esa idea, entonces si me la creo, voy a actuar como tal. Si creo que todo va a salir bien, puedo actuar confiado, puedo incluso gastar dinero de más confiando en que los proyectos van a salir, ¿Qué pasa si no salen?. Me veré en muchos problemas.

    Entonces es donde el escepticismo es útil. Como dije en mi memorable frase, es bueno ser positivo con lo que uno puede controlar, porque naturalmente una buena actitud incide en los resultados. Porque la autoconfianza puede determinar el éxito o el fracaso. Pero hay situaciones que no podemos controlar. A los clientes que me hablaron seguramente yo hice mi óptimo esfuerzo para convencerlos, pero normalmente este tipo de decisiones también dependen de la otra persona, es un 50% y otro 50%. En esas ocasiones lo mejor es ser escéptico. Porque no tenemos muchas posibilidades de cambiar las variables.

    En aquellas circunstancias no controlables, que dependen de terceros, es indispensable guardar una postura escéptica porque naturalmente tenemos que aceptar la posibilidad de que las cosas salgan mal. Es más, se vale ser negativo, se vale serlo cuando la posibilidad real de que la cosas salgan mal, sean mayores a las de éxito. Se vale porque al ser algo que no está a nuestro alcance, la postura no incide de ninguna forma. Así si sabemos que las posibilidades son bajas, entonces crearemos una estrategia tomando en cuenta esa realidad. Si creemos que un cliente no nos va a contratar porque no tienen dinero, entonces crearemos un plan para buscar otro cliente.

    Ser escéptico también es bueno para nuestra psique. Si toman una postura demasiado positiva ante un evento, ante un eventual resultado inesperado el descalabro será más doloroso. En cambio, si se tienen expectativas reales y racionales ante tal evento (alguno cuya posibilidad sea escasa por lo cual aplique una postura negativa) entonces habrá mucho que ganar y poco que perder. Si se pierde, se tomará una postura donde ya se sabía que eso podría pasar y se estaba preparado para ello. En cambio si el resultado es bueno, la postura será de sorpresa y más euforia.

    La vida es una estrategia, y la actitud forma parte de esta. Pensar que siempre debemos ser positivos es muy simplista, como si fuera una receta fácil que existe para todos. En cambio si sabemos manejar las emociones, si apelamos a la racionalidad (que es un trabajo más difícil), entonces tendremos mayores posibilidades de éxito.

  • ¡Uh Ah, Chávez no se va!

    ¡Uh Ah, Chávez no se va!

    Penoso es saber que las elecciones venezolanas que hasta pareciera que fueron más limpias que las mexicanas (corrijo porque no lo puedo asegurar y quisiera esperar tiempo para ver si sale información, pero eso me parece hasta ahora). Habrían razones fuertes para pensar en irregularidades mayores allá en Venezuela. Un monigote que controla la mayor parte del poder, o bien, una oposición que podría ser respaldada por organizaciones internacionales. Pero no fue así, ganó el que ganó. Yo en lo personal esperaba que ganara Capriles, pero por alguna razón volvieron a elegir a Chávez.

    ¡Uh Ah, Chávez no se va!

    ¡Uh, Ah, Chávez no se va!.  Estas elecciones han sido las más cerradas que ha vivido Hugo Chávez. La oposición nunca había podido ganarle porque siempre fue débil, desorganizada, y porque habían gobernado muy mal antes de que llegara Chávez. Me llama la atención que a pesar de vivir en un sistema híbrido (que tiene algunos rasgos de democracia pero también de autoritarismo), hayan podido organizar unas elecciones decentes, esto a pesar de que Chávez sin problemas pudo haber intervenido en el proceso electoral.

    Hugo Chávez ganó con el 54%, pero lo cierto es que cada vez gana con un margen más estrecho. Capriles, quien hizo una muy buena campaña (y quien debería considerar volver a contender en un futuro) se quedó con el 44%. A excepción de Zulia, Hugo Chávez obtuvo menos porcentaje de votos en todas las regiones de Venezuela a comparación del 2007, con lo cual creo que en un futuro la oposición podrá llegar a Venezuela. Lo cierto es que con Chávez, Venezuela no avanza. La ciudad de Caracas parece haberse estacionado en los años ochenta. Aunque también ex presidentes como Rafael Caldera no hicieron mucho en los años noventa.

    Naturalmente entre los opositores hay tristeza porque por primera vez tantearon la posibilidad de que Chávez se fuera. Capriles hizo un muy buen esfuerzo desde la plataforma de una izquierda moderada. Esa posición era estratégica porque para los antichavistas significaba una moderación de la política, pero para los chavistas no significaba entonces la pérdida de los programas sociales, a los cuales, Capriles se comprometió a continuar.

    Lo cierto es que por alguna razón los venezolanos lo reeligieron. Su carácter populista, su incitación al odio, su retórica antiimperialista, en conjunto con algunos de sus aciertos (que son menos frente a sus errores) posiblemente es lo que lo tiene ahí. Chávez ha sabido moverse dentro de las circunstancias, incluso aprovechar coyunturas a su favor como su enfermedad del cáncer. Esa enfermedad es lo único que podría poner en riesgo sus próximos 6 años de gobierno. Él dice que ya lo superó. yo francamente lo dudo.

    Para nosotros los mexicanos, debería ser preocupante que un país con serios problemas como Venezuela tiene elecciones mejor hechas, y con una gran participación ciudadana que rebasó el 80%. Un país donde el presidente si quiere, puede meter mano en las elecciones. Aún así hubo una gran participación y los venezolanos pensaron que podrían respetar el resultado. No son muchos los que dudan de la victoria de Chávez (así lo he visto en los sitios web donde opinan los opositores), pero más que una derrota, creo que deberían pensar que en un futuro puede haber una posibilidad.

    Una muestra más de que la democracia es mucho más que emitir un voto.

  • Sergio Sarmiento, un pseudolibertario

    Sergio Sarmiento, un pseudolibertario

    Entiendo que haya columnistas que tengan su línea, se vale ser derechistas, izquierdistas, priístas, panistas, perredistas, y hasta morenistas (con eso de que AMLO quiere engrosar la partidocracia con partidos innecesarios). Lo que yo repruebo es cuando una «pluma» se vende, deja de un lado sus ideas y se convierte en alguien quien hace el trabajo sucio. Sergio Sarmiento es uno de los casos:

    Sergio Sarmiento, un vendido pseudolibertario

    Hasta hace un tiempo, yo le tenía respeto a este columnista. No concordaba con todas sus ideas porque yo no soy precisamente un libertario, pero me gustaban sus artículos de «Jaque Mate» en el Reforma. A Sergio Sarmiento lo creía un tipo inteligente (y lo es), preparado, que sabía lo que decía, pero en algún momento sus patrones lo usaron como carne de cañón. Posiblemente muchos «pejistas» sean críticos de este periodista, pero curiosamente AMLO me viene a la mente cuando empecé a ver el «profesionalismo» de Sergio Sarmiento. Sucede que hace ya algunos años, en el 2007, los partidos políticos pasarían una reforma electoral que limitaría el margen de maniobra de las televisoras. Claro que estas hablaron de que les estaban coartando la libertad de expresión porque las televisoras querían que el gobierno no les impusieran espacios en su transmisión para los partidos políticos (recordemos que la señal de las televisoras es concesionada). De la otra forma, los partidos políticos entonces tendrían que comprar espacios en televisión para anunciarse.

    Sergio Sarmiento dijo que no fue en representación de ninguno de sus empleadores, pero queda claro que fue como carne de cañón (ya en otros eventos ha aparecido junto a Salinas Pliego y Emilio Azcárraga) y dio su discurso como si hablara desde una posición libertaria (recordemos que a los libertarios no les gustan en realidad los duopolios que han crecido con anuencia del gobierno). No solo eso. TV Azteca para chantajear al PAN, empezó a darle más exposición a AMLO y a todas sus críticas en cadena nacional. Curiosamente al siguiente día, Sergio Sarmiento publica una nota en su columna Jaque Mate donde habla muy bien de AMLO (siendo que ha sido muy crítico), donde dice que si bien no está de acuerdo con algunas de sus propuestas, es un gran líder social; una columna que si le cambiara de nombre posiblemente creería que fue publicada en La Jornada.

    También Sergio Sarmiento hace un tiempo habló muy bien de Carlos Slim (cuando se llevaba bien con las televisoras). No es que sea malo hablar bien de Carlos Slim, sino es que desde su posición política supuestamente libertaria, Carlos Slim es muy criticado en los más altos círculos del libertarismo como CATO, donde lo tachan de monopolista y quienes afirman que el monopolio de Telmex frena la competencia en esta nación.

    En sus últimos artículos se ha notado muy afín a Enrique Peña Nieto. Es cierto que TV Azteca no ha apoyado tan descaradamente a Peña Nieto como lo ha hecho Televisa, pero también es cierto que el delfín de TV Azteca también fue Peña Nieto. Ahora dice que en Atenco no sucedió nada, que Peña Nieto todo hizo bien. Cierto que Atenco es un mal menor comparado con el 68, pero ese suceso nos habla de los tintes autoritarios de Peña Nieto. Parece que Sergio Sarmiento no está bien enterado de lo sucedido. Incluso conozco información relevante (y muy fuerte) de lo sucedido ahí, que no he comentado aquí, porque tal vez para mí la versión de mi amigo es muy valiosa, pero para ustedes, eso del «amigo del amigo» no es muy fiable.

    Sergio Sarmiento presume de ser muy estudiado, influenciado por la escuela austriaca y por personajes como Friedrich Hayek, Karl Popper, Ayn Rand, y por supuesto, Milton Friedman. Pero algunos de los artículos que escribe, son meritorios para que estos personajes se revuelquen en sus tumbas.

    En México existen muy pocos libertarios. Los muy pocos que se dicen libertarios son Sergio Sarmiento (un pseudo) y el ex candidato Gabriel Quadri (que por el amor de Dios, no puedes ser libertario y a la vez que Elba Esther Gordillo sea tu mami), pero pareciera ser que descubrieron que su ideología no se apega a la realidad mexicana y por lo tanto solo aparentan serlo.

    Lástima de periodista.

  • Moreira y la lejanía de la clase política

    Moreira y la lejanía de la clase política

    Moreira y la lejanía de la clase políticaMuy normal para nosotros de los mexicanos eso de «mover las influencias», decirle al «tío que está en ese puesto» que nos eche la mano y que nos dé preferencia sobre los demás. Muy normal porque todo sale muy bien cuando no somos víctimas del nepotismo, del tráfico de influencias y de preferencias.

    Es cierto, la muerte del hijo de Humberto Moreira no es para festejarse. Independientemente del móvil del crimen, seguramente esto está relacionado con el ambiente de corrupción en la que ellos viven. La viuda del occiso Lucero Davis pide la renuncia de Rubén Moreira (hermano de Humberto) y le dice que lo sucedido es culpa suya, dejando entrever algo de los conflictos e intereses que seguramente ha de haber detrás. Es extraño ver la fotografía de aquel personaje que dejó una deuda histórica envuelto en llanto. Algunos dicen que los políticos no deben de llorar en público para no mostrar su flaqueza. A Moreira no le importó, incluso puede lamentar profunda y auténticamente la muerte de su hijo y a la vez ser cínico.

    Parece que a nuestra clase política le dolíó mucho este incidente, que es sin lugar a dudas la muerte más polémica desde que Felipe Calderón inició la lucha contra el narcotráfico. Para Moreira la muerte de su hijo es «culpa de la guerra contra el narco», aunque recibió trato preferencial sobre los otros 60,000 muertos (o 50,000 u 80,000 o los que sean): ¿Es usted poderoso, es político, es pariente de Moreira?, si no, ¡Entonces fórmese!. Todo el Gobierno Federal cerró filas ante el suceso y se pusieron a trabajar como nunca lo han hecho con los ciudadanos. Ni Calderón ni García Luna le hablaron a Moreira para decirle que lo sienten, pero que son daños colaterales, y que la muerte de su hijo es signo inevitable de que se está ganando la lucha contra el narco, porque si están enojados es porque van perdiendo.

    Humberto Moreira tiene derecho a pedir justicia, pero si fuéramos justos, habrían varias razones para castigarlo también a él. Este cierre de filas nos deja ver que la clase política es un mundo y los ciudadanos somos otro. Y digo, es natural en un país donde a un político le satisfacen sus necesidades otros políticos, y la población solo importa en tiempos de elecciones. Lo que más llama la atención es que servidores públicos panistas como Alejandro Poiré se hayan apresurado a atender el caso. El caso de un político que hubiera sido repudiado por el PAN de antaño, pero que ahora tiene preferencia, es «importante».

    Los políticos creen que viven en un mundo aparte, y no solo lo creen, sino que así lo hacen. No cumplen con la función de «servidores públicos» porque la mayoría de ellos se sirven a sí mismos. Preocupa que ni con el poder que tienen logren protegerse a ellos mismos porque de esa forma no podemos esperar que protejan a la ciudadanía. Políticos como los Moreira pretenden gobernarnos, pero ni con sus fuentes de poder logran gobernarse a ellos mismos. Es tanto su apetito que acaban ellos mismos traicionándose, canibalizándose.

    No, no se puede hacer un día de luto nacional por la muerte de un hijo de un personaje infame. La muerte se lamenta, pero no tiene razón alguna para ser mediatizada. Y tampoco debería tener todo el entramado político en su mano para hacer «su justicia» cuando el debió haber sido «ajusticiado» por entre muchas otras cosas, la deuda que dejó en Coahuila.

  • Minipost #124 Las corrientes ideológicas del PRI

    El PRI tiene varias corrientes ideológicas. Su ala izquierda se llama PRD, y su facción derechista se llama PAN.

  • Pobres españoles

    Pobres españoles

    Des Mèxic lamentem els moments de merda que està vivint la seva nació. Esperem que es recuperin el més aviat possible. Després el Barcelona ja no va a omplir el seu estadi.

    Pobres españoles

    No me gusta utilizar títulos que lleven conmiseración dentro de ellos, pero creo que ahora venía el caso. Y la verdad es que España la está pasando muy mal. Tienen una tasa como del 25% de desempleo. Para que tengan una idea, la tasa en México andaba como por el 5%. Es decir, mientras en México 1 de cada 20 no tiene trabajo, en España 1 de cada 4 no tiene.  Pobres españoles.

    Hay muchas explicaciones de lo que sucedió en España.Se habla de la burbuja inmobiliaria, el excesivo gasto social del gobierno (que un aeropuerto en un pueblito, un tren de alta velocidad en este otro), la especulación financiera, la baja competitividad de los españoles frente a otros países europeos le está pasando factura dicen, y muchas razones más. La realidad es que España está mal, muy mal, ni manifestaciones como el #15M el año pasado y ahora el #25s que se manifestó violentamente debido ya a una enorme frustación por la crisis han logrado nada  ante un gobierno encabezado por Mariano Rajoy, que no sabe que hacer, que pide recortes y también incumple promesas de campaña porque ya no aplican.

    Triste ver un país al cual alguna vez pensé irme, porque tenía la opinión contraria de ese país. Una amiga española hace algunos años me contaba lo bien que vivía cuando en ese entonces era soltera, y ahora afortunadamente no han perdido su trabajo, pero la situación es difícil. No se ve cuando los españoles vayan a salir de esta, y la pobreza en este país cada vez aumenta más. Digamos que la crisis en 1994 en México es un juego de niños comparado con lo que pasa en España, donde varias personas que todavía conservan su trabajo, lo han tenido que hacer aceptando reducciones de sueldo para que las empresas puedan solventar sus gastos.

    España es un país que hace varias décadas era igual de pobre (o más) que México en ese entonces. España transitó a la democracia cuando Franco dejó el poder, ingresó a la eurozona y nos rebasaron. La situación estriba en que si esto no se soluciona pronto, los españoles ya no nos van a «ganar por tanto», y más que por nuestros méritos, por la situación que ellos viven.  Ellos no son los únicos, Italia no está bien, Portugal tampoco, y Grecia, esos sí tienen un problema serio dado que vivieron por años en una economía irreal, incluso las olimpiadas del 2004 les pasaron factura.

    Por ahí dicen que el éxito en el deporte tiene relación con el éxito global de una nación. España demuestra lo contrario, en futbol presumen de tener una de las selecciones más ganadoras en la historia del balompié con 2 Eurocopas seguidas y un mundial ganado. Pero al tiempo que se hicieron buenos con el balón, se hicieron malos con la economía.

    Nuestra madre patria en la historia de la humanidad ha tenido «pincelazos», pero nunca ha logrado ya no una hegemonía mundial, sino ser considerada una nación fuerte a través de la historia. Tan es así que después de conquistarnos, su posterior debilitamiento incentivó la independencia de nuestro país. España se logró consolidar como un estado democrático, y logró ingresar al primer mundo, aunque ciudadanos de otros países como Inglaterra los han llegado a llamar cerdos o la escoria de Europa. La duda es si España se podrá mantener entre los países en desarrollo, o más bien va a caer. El tiempo lo dirá.

     

  • En la reforma laboral, Izquierda decepcionante ¿Es izquierda?

    En la reforma laboral, Izquierda decepcionante ¿Es izquierda?

    Si haces siempre lo mismo, no esperes resultados diferentes. Albert Einstein

    En estos últimos días, ha quedado constatado por qué nuestra izquierda (con sus excepciones) es muy pobre. Los petistas y una facción de los perredistas (esos cercanos a Bejarano) tomaron la tribuna, con lo cual no iban a evitar que pasara la reforma laboral. Para esta facción de los izquierda, no se debe aprobar nada, debemos de seguir en lo mismo. A pesar de mis dudas en algunos puntos de la reforma laboral (hay algunos temas en los que no estoy de acuerdo), y que no creo que esta nos va a llevar al desarrollo así nada más como lo he aclarado varias veces, y como lo han tratado de vender sus impulsores, no creo que sea mala, creo yo que es más buena que mala (no me voy a explayar porque ya he escrito mucho sobre ella).

    La izquierda busca o debería buscar la equidad social. Pero no veo que esta reforma vulnere mucho dicha equidad. Tal vez el punto donde se permita a las empresas despedir a los empleados por correo suene patético, pero la izquierda reclama los puntos que harán ley lo que ya es de facto, y eso que incluso ellos utilizan en el Gobierno de la Ciudad de México (outsourcing). No solo eso, pareciera que está tan poco informada o preparada para emitir una opinión sobre la reforma que correligionarios suyos como Mario Di Constanzo han corregido y desmentido.

    La izquierda pudo mejorar la reforma, pero hizo todo lo contrario. Le hizo el trabajo sucio al PRI porque un diputado del PT decidió votar en contra de la reforma que transparentaría a los sindicatos y le diera voto libre y secreto a los ciudadanos. Uno de los puntos que eran más positivos para la reforma. El PRI ahora está muy contento con esas izquierdas que reclamaban con justa razón, la «cochinez» de las elecciones».

    Se vale estar en contra de la reforma por principios ideológicos. Pero tomar la tribuna y cancelar la posibilidad de diálogo me parece una tontería. Peor lo que hizo el diputado del PT que se comportó como palero del PRI. Naturalmente esto genera recitencias, dudas, pero creer que esta reforma se hizo adrede para «joder a los trabajadores», y creerlo sin siquiera analizarla bien, es una tontería. Así como hay puntos que dejan dudas sobre si benefician al trabajador, o sobre si está cargado a favor de las empresas, hay unos otros que benefician a los trabajadores y de los cuales no dicen nada, un ejemplo es que los padres de familia tendrán 10 días libres con goce de sueldo cuando nazca su hijo (o los que sean) o que se podrán hacer contratos de trabajo para aquellas personas que trabajen a domicilio por Internet.

    Mi crítica siempre ha ido en función de que a veces las autoridades parece que creen que con esta reforma México va a saltar al desarrollo, y eso es completamente falso si no se implementan otras medidas en las cuales no los veo tan preocupados. La reforma funcionará en tanto se apliquen estas otras medidas. Y creo que las izquierdas deberían estar preparando propuestas cuando ni siquiera parece han pedido una reforma educativa, por citar un ejemplo.

    La izquierda no estuvo a la altura. Algunos se salvaron, la facción más cercana a Ebrard por un decir, se portó más decentemente y a la altura, también Ricardo Monreal, el jefe de la bancada de MC y ex coordinador de campaña de AMLO mostró decencia al elegir irse por el debate y negarse a la toma de la tribuna. Pero los bejaranos y los petistas decidieron sin ningún titubeo, tomar la cámara para mostrar su inconformidad ante una reforma en la cual ni siquiera lograron incidir. La reforma laboral iba a pasar de todos modos. Y esa facción «ultra» de la izquierda se quedó parada en el dogmatismo donde toda la reforma, absolutamente toda es mala porque la planteó Calderón. Una cosa es desconfiar de los políticos que están acostumbrados a trabajar para ellos, y otra cosa es no analizar lo que proponen, no tiene que ser malo en automático. Esa facción de la izquierda se dejó llevar por las emociones.