Autor: Cerebro

  • Lo bueno de Enrique Peña Nieto

    Lo bueno de Enrique Peña Nieto

    Todos los que han visto las películas de Star Wars recordarán que Darth Vader fue uno de los villanos más populares de la historia del cine, aunque en la película el más malo (u oscuro) era Darth Sidious. Despues de ser vencido por Luke Skywalker, ya en sus últimas le quita la vida a Sidious quien acababa con Skywalker, mostrando que dentro de toda maldad todavía quedaba algo de bondad en él. El PRI ahora es como un Darth Vader para muchos de nosotros los mexicanos (espero no relacionen a Padme con La Gaviota), pero así como el ex Jedi mostró algo de bondad, habría que preguntarse si el nuevo gobierno podría llegar a tener dentro de sí una genuina intención de mejorar al país o será un pretexto para regresar al lado oscuro de la corrupción.

    Lo bueno de Enrique Peña Nieto

    No vayan a pensar que Cerebro se vendió, no va por ahí. Simplemente quiero hacer un ejercicio donde pueda ver las cosas buenas que podrían haber en el nuevo régimen. Las malas ya las he recalcado y sería bueno darlas por sentado para no creer de ninguna manera que este artículo trata de ser «un comercial más de Peña Nieto». Se me ocurrió que dentro de toda la indignación que tenemos muchos mexicanos, podríamos pensar ¿Qué cosas buenas podrían haber?. Con un poco de trabajo, algo que veo bien son las siguientes cosas:

    Elba Esther Gordillo:

    Muchos pensaron (alguna vez también yo) que había pacto entre la maestra y Peña Nieto, o tal vez en algún momento sí lo hubo. Pero pareciera ser que el nombre de Chuayffet en la Secretaría de Educación habla de que no habrá una relación tan cercana. Incluso en su Pacto por México, Enrique Peña Nieto se comprometió a acabar con la repartición de plazas de maestros (una cosa es que lo diga y otra cosa es que lo haga). Alguna vez dije que el quinazo de Peña podría ser Elba Esther Gordillo, y puede ser que no me equivoque. Si se llega a dar un rompimiento, o remoción de la lideresa, habrá que ver si se logra realmente mejorar la educación, o más bien se coloca a otra figura (con Salinas se decía algo parecido de Jongitud aunque no era tan conocido, y fue removido para colocar a la maestra).

    Seguro Social Universal:

    Esta parte me gusta, no sé si lo mencioné aquí, pero desde campaña comenté que si algo me gustaba de las propuestas de Peña, era esta. Este seguro se financiará de un impuesto al consumo (es decir, se subirá el IVA) y ya no se cobrarán las cuotas ni al empleador ni al empleado. Esto podrá servir de contención para que quienes pierden su empleo puedan seguir gozando de sus prestaciones. Marcando las distancias claro, pero este tipo de esquema se maneja en Canadá, donde existe el empleo es mucho más flexible que aquí. En el caso de este país, un empleado al ser despedido puede buscar otro trabajo sin tantas preocupaciones como ocurre aquí.

    Pacto por México:

    Sí, es una estrategia de legitimación. Pero mejor que no exista a que no. Con este pacto, donde se incluyen temas como la reforma educativa, o la apertura de nuevas cadenas televisivas, el PRI termina comprometido a cumplir estos puntos. Claro, hay que ver como serían las formas, si son limpias o se maneja nivel de corrupción tal, que incluso el nuevo esquema sería peor. Aquí tienen una responsabilidad importante los partidos de oposición. Veo muy difícil que el PRI se logre desprender de todos intereses que propone, más cuando fueron los que lo hicieron llegar a la presidencia, pero al involucrar a los otros partidos, se puede avanzar aunque sea un poco.

    Habrán algunos menores, como alguno que otro miembro de su gabinete (aunque otros no me gustan). Pero si hay tres cosas que me agradarían del nuevo gobierno son estas. Como les dije, hay muchas (más que las buenas) cosas que me preocupan, y antecedentes de este gobierno que naturalmente provoca que tengamos un gran escepticismo (Atenco, Televisa, Elecciones). Por el momento no puedo mencionar más cosas. Espero que como sea este sea un buen sexenio, e insisto, insisto mucho en el papel del ciudadano. Solo la ciudadanía puede salvarse.

    Por cierto. Sobre lo de las manifestaciones. Queda claro que tanto en México D.F. como en Guadalajara, quienes se comportaron violentamente fueron grupos focalizados que se dicen anarquistas. Veremos si estos grupos son autónomos, o son mandados por alguien. Luego lo veremos.

  • Sobre la toma de protesta y la violencia

    Sobre la toma de protesta y la violencia

    1.- De lo que se puede rescatar en la toma de protesta es la civilidad que hubo a pesar de las fuertes inconformidades. No hubo toma de tribuna y Peña Nieto tomó protesta sin problema alguno. No es necesaria una toma de tribuna para recordarnos las ilegalidades en las elecciones, y creo que eso el tiempo nos lo ha enseñado.

    2.- Lo que se vivió afuera fue diferente. Se mostraron signos de intolerancia por ambos bandos, tanto el gobierno que coartó el libre tránsito al hacer un gran cerco en San Lázaro, más grande de lo necesario. Y por otro lado varios manifestantes que usaron la violencia y destruyeron tanto mobiliario urbano de la ciudad como propiedad privada.

    3.- En lo particular no creo que esas personas violentas e inadaptadas hayan sido estudiantes, posiblemente ni del movimiento #YoSoy132 (al menos el original, tomando en cuenta que cualquiera puede decir que es de ese movimiento sin serlo.). Pudieron haber sido varias cosas:

    • Gente inadaptada y subversiva que se integró a las manifestaciones para hacer destrozos.
    • Gente de algunos grupos de izquierda radical, o de intereses totalmente opuestos al gobierno; quienes quieren apoderarse de una legítima inconformidad social y encausarla a sus intereses. Sean macheteros, del SME, morenos o quienes hubieran podido ser.
    • O bien, fueron gente porril enviada por el gobierno actual para deslegitimar movimientos en su contra.
    • Pueden ser uno, varios o todos los casos mencionados al mismo tiempo.

    4.- La violencia es absurda. Si quisieran lograr «vencer al gobierno» por medio de la violencia necesitarían conformar un ejército más grande que el del propio gobierno y con mejores armas. Las revoluciones armadas suelen ser contraproducente (ej, Revolución Mexicana). Esta gente debería leer más teoría política, y leerse un librito que se llama «De la Dictadura a la Democracia»

    5.- Que Peña Nieto haya ganado por medio de la compra de voluntades y la ayuda de las televisoras aprovechando la ignorancia de la gente es algo totalmente deleznable y que se debe señalar. Pero también es deleznable que gente destruya propiedad privada, monumentos históricos o pinte paredes propiedad de terceros para mostrar su inconformidad, e igualmente se debe señalar.

    6.- El que se enoja pierde. La oposición a Peña perderá legitimidad gracias a unos cunatos vándalos. En cambio, Peña la gana dado que en su mensaje presidencial abordó los temas de nuevas televisoras y reforma educativa que deberían ser bandera de la sociedad (que lo vaya a hacer o si lo hace, lo haga de forma sucia, lo diría el tiempo).

    7.- No justifico de ninguna forma la violencia. Pero todo en la vida es causa y efecto. Y seguramente todo esto (exceptuando la posibilidad de infiltrados priístas solamente) tiene que ver el daño al inconsciente colectivo que causaron los gobiernos tricolores en el pasado. No soy creyente del Karma como algo que rebasa lo racional y lo lógico, pero si fuera así, se podría decir que el karma ha actuado. Un ejemplo, lo sucedido en Atenco alimentó la ira de un sector radical que dice representar esta causa.

    8.-  Sería grave que cualquier movimiento en contra del gobierno que sea pacífico, o inclusive propositivo termine siendo descalificado automáticamente por lo que unos han hecho. Máxime que se necesitan contrapesos ante un gobierno que a ojos de muchos deja dudas en el respeto a los derechos democráticos.

    9.- Hay muchas confusión es cierto, no sabemos si esto tuvo un interés oscuro (probablemente así sea), y tal vez nunca sepamos que fue. Pero esto no debe desalentar a los mexicanos a su lucha por un mejor país.

    10.- Ante estas situaciones debe de prevalecer la cordura. Quienes pudieran estar detrás procurarán que los ciudadanos se dejen llevar por las emociones y no por la razón.

    11.- Nunca he escuchado ni en México ni en otra parte del mundo, que un presidente democrático llegue al poder en medio de protestas y repudio por un gran sector de los ciudadanos del país. Podría ser la excepción, pero creo que más bien es la regla.

  • Enrique Peña Nieto, Presidente de la República Mexicana

    Enrique Peña Nieto, Presidente de la República Mexicana

    Posiblemente, estés leyendo esto cuando Enrique Peña Nieto ya haya tomado posesión de la silla presidencial. Posiblemente le llames alternancia, o posiblemente le llames restauración, el tiempo (y no se necesitará mucho) dirá que fue en realidad. Llegó cuestionado por la forma en que se dieron las elecciones, pero a fin de cuentas el y su gente cercana tendrán el poder durante seis años si nada extraño pasa.

    Comprendo el miedo que genera en muchas personas el regreso del PRI al poder. El columnista en El Informador (diario de Guadalajara), Diego Petersen, afirma que si bien el PRI no es exactamente el mismo de antes y han habido gobiernos eficaces en los estados comandados por este partido, el gen ahí sigue, y afirma que el PRI se siente más cómodo dialogando con clientelas que con ciudadanos, a diferencia del PAN y PRD que se han mostrado abiertos. Yo no veo a un PRI muy diferente al que se fue, más bien se me hace muy parecido. Empero, la diferencia radicará en que el PRI gobernará a una sociedad que no es la misma de hace 18 años, cuando ganaron por última vez.

    El gabinete parece explicar lo que podría ser su gobierno, el cual puede tener anhelos de reformación, pero que añora a su vez, el pasado autoritario y antidemocrático. En el gabinete ciertamente existe gente capaz y preparada como José Antonio Meade, un destacado economista que suplió a Ernesto Cordero cuando este buscó fallidamente ser candidato del PAN. El problema es que Meade no será encargado de la Secretaría de Economía o Hacienda, sino de Relaciones Exteriores. Pedro Joaquín Coldwell es un político con una amplia trayectoria y experiencia, pero estudió lo que la mayoría de los políticos: Derecho. Además de ser un personaje intolerante (sobre todo por los comentarios dirigidos a los estudiantes de la Ibero a los que calificó de infiltrados) es un político muy capaz. Pero no tiene los conocimientos para desempeñar un cargo como Secretario de Energía y aún así, ahí estará. Manuel Mondragón fue Secretario de Seguridad Pública en el Gobierno de Marcelo Ebrard donde se lograron reducir los índices de inseguridad, y estará en el gabinete como subsecretario de planeación.

    Además de hombres capaces, que los hay, vemos también la fuerte influencia de Salinas, y también, claro está, la presencia del Grupo Atlacomulco, emanado del más rancio PRI y del cual formó parte Enrique Peña Nieto. Al menos algunos del Grupo Atlacomulco parecen sí, tener alguna capacidad, y no es un secreto escuchar que Chuayfett no tiene buena relación con Elba Esther Gordillo, lo cual podría ser uno de los puntos positivos del «peñanietismo». Hay otros personajes que en lo particular me preocupan, como Murillo Karam (PGR) y Osorio Chong (SEGOB) que no se me hacen personas precisamente con vocación democrática y de los cuales no me sorprendería ver salir a ese PRI que todos conocimos (desde Ordaz hasta Salinas).

    El gabinete de Calderón fue uno rodeado de sus más cercanos pero no de los más capaces. Con Peña Nieto es una mezcla, de los más cercanos, de los intereses satisfechos, y también de algunas personas con capacidad para desempeñarse bien, aunque algunos no estén en los puestos donde podrían desempeñarse mejor. Algo así como un equipo de futbol donde Messi fuera portero y Cech medio de contención. Hay otros nombres que sinceramente no los conozco, por lo cual me abstengo de opinar.

    Sea como sea, Peña Nieto es el Presidente de la República. Ante la inconformidad de muchos, los ciudadanos debemos tomar un papel más activo en la sociedad, que forma un contrapeso que más que oponerse y negar, busque construir a partir de los cuestionamientos que se hagan y se deben de hacer al gobierno en turno. Creo que parte del «regreso autoritario» o no, tendrá que ver con la posición que juegue la sociedad, y he aquí donde tenemos una responsabilidad. Donde el fin más que atacar al oponente, debe de ser el mejoramiento de nuestro país, aunque esto tenga que ser «a pesar de ese oponente».

    Confío, a pesar de todas mis preocupaciones (el gabinete más que gustarme, me preocupa), que este sexenio será de mucho aprendizaje. El PRI llega ante una sociedad distinta y una realidad distinta, con más acceso a la información y una mayor pluralidad para un gran sector de ella (sobre todo la conectada a Internet). Eso hará a la sociedad más responsable también de su destino. No puedo de alguna manera cerrar filas con un gobierno en el que no creo, pero si deseo que como sea, este sea un buen sexenio. Prefiero que me callen la boca, a decirle a los demás desde las ruinas ¿Vieron? ¡se los dije!.

  • Las cadenas de correo, las cadenas mentales

    Las cadenas de correo, las cadenas mentales

    Internet es un muy buen lugar para informarnos. Tenemos vasta información a la mano y por lo tanto es mucho más difícil restringir la información a la sociedad, por lo mismo al final es algo más difícil controlarla. Pero para aprovechar toda la información que fluye se debe de estar preparado para poderla interpretar. Y he aquí donde muchas entidades tienen todavía la posibilidad de manipular a la gente, sobre todo aquella que digiere la información sin pasarla por criterios o filtros.

    Las cadenas de correo, las cadenas mentales

    Abro mi Whatsapp y veo dos mensajes similares de distintas personas que afirman que el servicio va a ser de pago (de hecho en el iOS casi siempre te cobran un dolar por bajarlo, aunque a veces lo dejan gratis), que va a pasar de ser verde a ser azul, que se va a tener que pagar dinero y que para evitarlo, se tiene que pasar la cadena a un determinado número de usuarios (mientras más, mejor). Y he aquí donde creo que los usuarios de Internet deberíamos ser más críticos con la información que nos llega, porque es un error descomunal pensar que lo que se ha publicado en Internet es cierto. Al no usar ese lado racional del cerebro, terminan imponiendo las emociones, y en lugar de decirnos dentro de nuestra mente -Este correo es falso, porque Whatsapp no haría tal cosa y porque es similar a las cadenas falsas de los correos-, mucha gente termina pensando -Nooo, ya no voy a tener Whatsapp-.

    Otras cadenas que me molestan, son las similares que tienen una connotación religiosa. Y es que son un insulto desde el punto de vista laico como del religioso. Crear una cadena donde se le diga una gente que por mandar tal correo a tantas personas hará que San Judas te hará un milagro ese burlarse del intelecto de la gente, y no solo eso, es una forma de burlarse y banalizar las creencias religiosas de los demás. ¿Acaso Jesús o Alá pactó con el cadenero para que por cada 10 correos que se manden otorgará un milagrito?

    Debido a estas cadenas, mucha gente termina por ya no creer en los mensajes o textos que en realidad tienen una buena causa. Estoy por subir a Facebook una invitación para que la gente done a una posada que organizaré junto con la OSC a la que pertenezco para ayudar a niños con cáncer. Y mucha gente seguramente podría pensar que se trata de «otra de esas cadenas» o de un fraude inclusive.

    No se vale jugar con los buenos deseos y las creencias de la gente. Cadenas como estas incluso pueden lograr que algunas personas tomen alguna pésima decisión, incluso económica. A la vez, la gente tiene que tener más criterio y ser más selectiva en lo que lee. Incluso de la información que parece más veraz y que está sustentada (supuestamente) en fuentes, uno tiene que tener una posición escéptica. Internet puede aportar mucho, pero es importante saber interpretar la información, de lo contrario el efecto podría ser contraproducente.

     

  • El cerco presidencial

    El cerco presidencial

    En casi cualquier país del mundo, cuando un nuevo presidente llega, se vive un buen ambiente, de esperanza, de pensar que el siguiente pueda hacerlo mejor que el que se va (independientemente de si lo logre). Pero en México no sucedió así, si bien no todos están contentos con la gestión de Calderón, pareciera que preocupa más el que viene.

    El cerco presidencial

    Hoy me dispuse a caminar más de 3 kilómetros de mi casa hacia el hotel Hilton donde José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA iba a dar una conferencia que abriría un encuentro llamado «La Calidad de las Democracias en América Latina». Después de más de 30 minutos de camino me dijeron que dicho personaje había cancelado el evento. En lugar de enojarme, aproveché mi camino de regreso para meditar sobre lo que ahora estoy escribiendo. Y es que sinceramente no veo muy buenos ánimos en la transición presidencial que viene.

    El cerco presidencial, que tiene el objetivo evitar cualquier percance debido a las obvias manifestaciones, muestra la cara de una realidad donde hay descontento con la que será la nueva figura presidencial. Porque es el PRI, porque es Peña Nieto, porque muchos cuestionan la forma en que llegó al poder. Se vive entre muchos mexicanos un ambiente tenso sobre lo que podría pasar en su gestión. En cuestiones económicas algunos le dan el beneficio de la duda más no en las que conciernen a la democracia. Muchos temen el regreso del dinosaurio tal y como lo conocimos. Algunas reformas propuestas (como la desaparición de la SSP para concentrar más fuerza en la Secretaría de Gobernación) huelen a PRI rancio.

    Cuando ganó las elecciones. En las principales urbes del país, sobre todo en el Distrito Federal, se sintió un ambiente parecido como cuando eliminan a la selección mexicana de futbol de algún mundial. Ahora ese ambiente se vuelve a repetir, ese muro colocado en San Lázaro, ese cerco presidencial, del cual Murillo Karam se deslindó, y el cual Marcelo Ebrard criticó fuertemente. Todo indica que Peña Nieto solo se ganará el apoyo de la gente hasta que muestre resultados óptimos y estos se reflejen en la sociedad. Se antoja difícil que regrese el PRI tal y como era antes, no porque hayan cambiado (son los mismos), sino porque están ante una sociedad diferente, que critica los cercos, vacía el Zócalo, que busca informarse, que muestra un mayor escepticismo.

    El cerco lo refleja todo, un distanciamiento entre el presidente y los ciudadanos, un acto de desconfianza donde queda patente que quienes no votaron por él no lo quieren. La gente tiene miedo y tal vez tengan razón para tenerlo. Pero quienes llegan saben que tendrán que irse con mucho cuidado si no quieren prender la mecha. Será una tarea titánica lograr la unión nacional. Calderón no lo logró, Peña Nieto lo tendrá muy complicado.

  • Las 5 mentiras que las personas suelen hacerse

    Las 5 mentiras que las personas suelen hacerse

    Hace 3 años escribí un artículo sobre las chaquetas mentales que el ser humano se hace. Este artículo si bien tiene relación con el primero, no es una continuación, dado que una mentira no necesariamente es una chaqueta mental (aunque algunas de las que mencione aquí sí pueden pasar por chaquetas mentales). Quiero recalcarlas porque las personas tienen la costumbre de engañarse, y pues es necesario confrontarlas para que no se hagan tontas.

    Las 5 mentiras que las personas suelen hacerse

    1.- Todo pasa por algo

    Esa es una de esas mentiras que muchas personas se dicen cuando ocurre algún evento difícil o algún fracaso (aunque incluso también se llega a mencionar para sucesos con una connotación positiva). De esta forma la gente a veces le quiere atribuir, digamos, un toque divino, a todo aquello malo que le sucede con el fin de minimizar lo ocurrido y pensar que naturalmente de esto saldrá algo positivo. Nada pasa por algo, las cosas pasan y ya. El ser humano tiene la capacidad, ciertamente, de sobreponerse a los momentos difíciles, y muchas veces logra que esos momentos de crisis se traduzcan en un mediano o largo plazo, en algo muy benéfico. Pero para que esto ocurra se necesita de la voluntad y actitud, porque igual una persona puede sobreponerse, y otra puede acabar en el atolladero, vilmente.

    2.- Yo no discrimino

    A veces hay una fuerte confusión en torno a la discriminación, y una actitud de negación. No es lo mismo discriminar, a no respetar los derechos inherentes de terceras personas o minorías. El aceptar a ciertas minorías como los gays, discapacitados, extranjeros, no significa que no sea una persona que discrimine. Imagina que voy a una tienda, y en el aparador veo una Coca y una Pepsi, decido cual llevarme y elijo la Coca. Lo que hice fue discriminar a la Pepsi en favor de la Coca. Igual cuando elegimos a una mujer, o una mujer elige a un hombre. Al elegir una pareja seguramente discriminó otras opciones. Igualmente en sociedad, siempre habrá gente que nos caiga mejor que otra, habrá gente con la que nos sintamos cómodos y con la que no. Discriminamos, porque la discriminación es una función natural del ser humano.

    3.- Todos valemos lo mismo

    Esa afirmación es algo que «debería ser» pero no es. Desde la ONU hasta las religiones siempre afirman que el ser humano tiene el mismo valor. Pero esto a mí me suena más a una aspiración que a una realidad. La verdad (y lo relaciono con el punto anterior), es que el ser humano le da un valor distinto a las personas. Si bien hay características que asume como iguales para todos (derechos), hay muchas otras que no, y tan le asigna a otras personas un valor diferente, que su comportamiento para con ellas esta supeditado a ese valor. Si bien el valor es subjetivo (varía de acuerdo a la persona que lo emite) y que existen diferentes tipos de valores, al final de cuenta existe una tendencia a valorar más cierto tipo de personas que a otras. Pongo ejemplos: Soy un comerciante, valoro más a un empresario exitoso con el cual puedo hacer negocios que a una persona con un empleo mediocre. Soy un ávido lector y valoro más a un escritor famoso que a una artista de farándula. Soy un padre de familia y valoro más a mis hijos que a los hijos del vecino. Quien logre satisfacer más las necesidad de las demás personas será más valioso para la sociedad, en tanto aquellas que no lo logren, serán menos valiosas.

    4.- No me tocaba

    Ya sea en el trabajo, en las relaciones de pareja, o en la vida diaria, mucha gente suele excusarse con eso de que «no le tocaba» como si su futuro estuviera predestinado o tuviera que ser de una u otra forma cuando en realidad la persona es un agente activísimo en eso de que «no le toque». Una vez me contaron que una mujer de más de 30 años  realizó una llamada a un «especialista» que transmitía un programa en radio. La mujer le comentó a ese conductor que tenía más de 30 años y no lograba tener ninguna relación de noviazgo. Este le dijo que «no le había llegado porque no le había tocado». Yo con ganas de pedir que corrieran al conductor por graves faltas a la ética, por que eso es absolutamente falso. Y regresamos al punto anterior del valor que se le da a las personas. Si los hombres «no la pelan» es porque la gente no la valora mucho, y generalmente la gente no valora a quien no se valora. Y no es que tenga que actuar para los demás, no, pero si está gordita, pues a hacer dieta; si no sabe hablar, que se meta a un curso de oratoria; si la ven como ignorante, pues que se ponga a leer.

    Cierto que en los temas de relaciones sentimentales existen muchos puntos sobre las íes. Tan es así que una mujer sin mucha suerte en el amor, puede tener la fortuna de que el único hombre que le hizo caso sea el hombre de su vida, mientras otra con suerte ha tenido muchas parejas pero con ninguna se ha sentido cómoda. Esto pasa igual en los negocios, con las amistades. Pero lo cierto es que el humano es un agente demasiado activo y que incide sobremanera en su suerte, como para afirmar de una forma absurda que «no le tocaba».

    5.- Actuar desinteresadamente

    El desinterés es algo que no existe. Nos han dicho que seamos personas desinteresadas, pero eso es como si nos pidieran que «usemos nuestras tres manos». Todos nuestros actos tienen un interés, ¡todos!. Mucha gente que ayuda a otras personas afirma que actúa desinteresadamente, eso es totalmente falso. Por un ejemplo, la Madre Teresa de Calcuta, que es puesta como un ejemplo de persona desinteresada a nivel mundial cuando nunca lo fue. Cuando ella ayudaba a las personas, sentía una satisfacción tanto personal como espiritual. En realidad lo que la mueve no es el ayudarlas en sí, sino la satisfacción personal que le genera ayudarlas. Con esto vemos que sus actos tienen un interés personal. Si ella no tuviera la capacidad de sentir esa satisfacción, simplemente no hubiera ayudado a nadie.

    Conclusión:

    Seguramente hay muchas otras mentiras que las personas nos solemos hacer. Coloqué estas cinco porque son las que generalmente más escucho y me resulta incómodo ver como la gente se cree algo que en realidad no es (aunque preferí convivir con esa realidad), y que lo usa generalmente como un mecanismo de defensa. Si ustedes conocen otras, compártanlas para sacar a la humanidad de sus propios engaños.

  • Minipost #126 United States of Felipe

    Calderón trató de ser más fino que Fox al final de su presidencia. El guanajuatense dijo que decía lo que quería porque al cabo ya se iba. Calderón más bien parece que hace lo que quiere, al cabo ya se va. Y no es que esté mal que nuestro país sea México y no Estados Unidos Mexicanos. Sino que es algo irrelevante y no es como que vaya a incidir en el desarrollo de nuestro país, por lo cual Calderón ha encontrado el momento justo para que una iniciativa aceptable termine siendo una tontería.

  • Felipe Calderón se despide, adiós Calderón.

    Felipe Calderón se despide, adiós Calderón.

    Llegó la hora de despedir a Felipe Calderón desde este blog. Ya no será más nuestro Presidente de la República. Y ahora tendrá que esperar sentado (en Estados Unidos) a la historia, quien con el tiempo le dará un veredicto. Porque muchas veces no solo se trata de él, sino del contraste que se puede hacer contra el que lo suceda (en este caso Peña Nieto).

    Felipe Calderón se despide, adiós Calderón.

    ¡Ay!. ¡Difícil poder evaluar correctamente a Felipe Calderón!. Yo estoy convencido que no fue un buen presidente (algunos todavía no conocemos un buen presidente en nuestras vidas y posiblemente tendremos que esperar un sexenio más). Pero a la vez, creo que no fue tan malo como muchos otros (sobre todo los tricolores de las últimas décadas). No fue bueno porque si comparo a mi país del 2006 al de ahora no se ven muchas mejoras, posiblemente estábamos mejor en ese entonces (tomando en cuenta también que le tocó una crisis mundial y quien sabe que más). Podríamos evaluarlo por sus intenciones y su voluntad: ¡Fue valiente con el narco! ¡al menos le echó ganas!. Pero lo que cuentan son los resultados y siendo realistas, México no está bien, o al menos como podría estarlo.

    Creo que también la evaluación de Calderón va un poco en función a la postura ideológica de quien lo juzga. Algunos afirman que fue un gran presidente por su «mano dura» y otros que fue un pésimo presidente por su «mano dura». Pero lo cierto es que México tiene que enderezar el rumbo, y si se debe de enderezar es porque va chueco, y si va chueco es porque algo no se está haciendo bien, y si algo no se está haciendo bien es porque los principales agentes de este país, entre los cuales se encuentra el Presidente (que aclaro que no es el único, pero sí importante) están fallando en algo. Calderón, al igual que su antecesor, no tocó el aparato corporativo que aqueja al país. Hasta al final de su sexenio, pudo impulsar una reforma (la laboral). El PRI al llegar con todas sus estructuras y mayor capacidad de maniobra, seguramente aplicará todas esas reformas que el PAN intentó pasar, porque fueron bloqueadas… por el PRI.

    Con la salida de Calderón se va un PAN que no fue. Al cual muchos le tuvieron fe (y que en el 2000 incluso recibieron el voto útil de la izquierda), y ese cambio se quedó a medias. Ese «gran salto para el PAN solo fue un pequeño paso para los mexicanos». Calderón dejó a su partido como la tercera fuerza política, debilitado debido a los jaloneos entre el y sus opositores, y en un «me quedo a medias» respecto a la controversia electoral pasada. Calderón se portó como priísta a veces. Designó por dedazo a los presidentes de su partido.

    Se pueden mencionar logros del mandatario (estabilidad macroeconómica, programas sociales como Oportunidades o el Seguro Popular), pero en lo particular su gestión no me deja un buen sabor de boca, fue un gobierno totalmente gris, lo único que lo podría enclavar en la historia como «alguien» es el asunto del narcotráfico y no necesariamente para bien.

    Calderón quedó a deber, eso no es ningún secreto. Las «buenas intenciones» no bastan. Calderón llegó a la Presidencia en medio de una controversia y la entregó dentro de otra. Y quienes cuestionan al michoacano lo hacen cómplice de las dos. Máxime que a diferencia de muchos otros panistas, se apresuró a reconocer a Peña Nieto como el Presidente Electo que ganó dentro de unas «elecciones limpias» mientras sus colegas partidistas tenían denuncias en contra del mexiquense en sus manos. A estas altura, los que estamos a pie, no podemos saber con certeza si hubo un pacto o en que consistió (lo que más se sabe es la afirmación de algunos panistas que aseveran que así fue). Normalmente el tiempo suele clarificar lo sucedido en los procesos electorales, y si la posición de sus opositores fuera la cierta, seguramente la historia no juzgaría bien al presidente saliente.

    El tiempo situará a Felipe Calderón en su justo lugar. Prefiero no tomar una resolución definitiva, y darle tiempo al tiempo para que los mexicanos junto con la historia podamos tener un veredicto final. Posiblemente con el tiempo y con el saneamiento de la polarización, estemos en una posición más racional para hacer un juicio justo a este personaje que ya se va.