Autor: Cerebro

  • La esencia de las fiestas, de la reflexión a la peda

    La esencia de las fiestas, de la reflexión a la peda

    Caray que todas las fiestas religiosas se están secularizando. Me comentaban que debido a esto la navidad se empezaba a celebrar en países como China, algo más consumerista que religioso. Arguyen que solo de esta forma la «navidad» puede globalizarse más, pues al ser una fiesta cada vez más secular, entonces sociedades con otras religiones o bien ateas, las podrán aceptar con menos recitencia. Pero no se relativizan solamente los orígenes de la navidad, también la de las posadas o inclusive los de las fiestas patrias.

    La esencia de las fiestas, de la reflexión a la peda

    Llegamos un punto donde festejar en alguna fecha, más que conmemorar una tradición o un hecho histórico, sirve para desprendernos un poco de la rutina diaria. Si la «peda» es el 15 de septiembre, entonces estamos conmemorando el aniversario de la independencia, si esta es en las primeras semanas de diciembre, a esa peda le llamamos posada, si es el 24 o 25 le llamamos navidad. Todo depende de cuando esa peda o fiesta o reunión se lleve a cabo. Pero dentro de estas, ¿sabemos que se está festejando? ¿conocemos la esencia de las fiestas que por su simbolismo, son meritorias para tomarlas como día de asueto?

    En la noche buena pasada por ejemplo (hablo de mi familia) no hubo prácticamente ningún elemento que nos recordara la esencia de la navidad, y sí el consumerismo que implica esta. Cuando era niño, los papás nos ponían a leer trocitos de papel alusivos al nacimiento del «niño Dios». Ahora no existe nada de eso en realidad. La navidad es simplemente un pretexto para que la familia extensa se pueda reunir y en mi caso, pueda recordar su pasado. Pareciera que estamos festejando a la familia en sí, pero no veo ni arbolitos, ni niños dioses. Pero sí veo muchos iPhones, niños con regalos, adornos navideños que se entremezclan entre su versión tradicional (reyes magos, Virgen María) y su versión marketera (Santa Claus).

    El grito de independencia es otro caso. Siempre he sido un crítico por el hecho de que la gran mayoría de los mexicanos, no sabe bien a bien que se festeja. En sus cabezas solo les quedan reminiscencias históricas recibidas de los libros de texto gratuito en la primaria. Es algo así como festejar el «triunfo de la selección mexicana de futbol» pero sin futbol. Nos pintamos la cara de verde, blanco y rojo, ponemos una banderita en el auto y ¿Quién rayos es Josefa Ortíz de Dominguez? me suena, me suena. ¿No salía con Ninel Conde en la novela de las 5? ¿Quién es Hidalgo, Morelos, Guerrero? ¡Aaah ya sé! Así se llaman unas calles del centro de la ciudad, y quién sabe por qué, pero cuando voy a otras ciudades de México también se llaman así. Si digo, muchas veces no tenemos memoria histórica en base a los hechos que nos tocó vivir (un pelón por ahí), menos entenderemos lo que sucedió hace ya poco más de 200 años. El bicentenario tan jodido que celebramos y que tan solo nos dejó una suavicrema con tecnología más obsoleta que un Atari, es una muestra de ello.

    Gritémonos, abrazos, besos, gritos, puños erguidos. Todo en torno a un tarro de cerveza o una botella de tequila. Bar X, 3 botellas de tequila, 16 de Septiembre = Grito de Independencia. Bar X, 3 botellas de tequila, 18 de Diciembre = Posada, Bar X, 3 botellas de tequila, 31 de Diciembre = fin de año, ¿Qué, ya se acaba el año, que no era bisiesto? En un futuro no muy lejano: Bar X, 3 botellas de tequila = boda (seguramente te acordarás más de la peda que con quien te casaste, ponte buzo). Bar X, 3 botellas de tequila = velorio ¿Y el muerto, que no se han dado cuenta que alguien murió hoy y ustedes de parranda?

    Todo sea por las fiestas. Espero que cuando este sitio cumpla 5 años no se me vayan a ir de juerga sin acordarse que este sitio cumple, 5 años.

  • Santa Claus, Niño Dios, no existen

    Santa Claus, Niño Dios, no existen

    Diosito, Buda, el elefante de tres brazos, o quien esté allá arriba:

    Hola, ¿Cómo estás?. Soy Cerebrito Pérez Pito. Tengo 9 años, y escribo esta carta profundamente indignado porque he descubierto que quienes traen mis regalos son mis papás. No es Santa Claus ni el Niño Dios. Me molesté en escribir esta carta y amarrarla a un globo con helio, porque no puede ser que ustedes en el cielo no tengan ya no digo Twitter o una Fan Page de Facebook, sino que no tienen Internet, digo, hasta Benedicto ya tuitea. ¿Qué no ven que al usar papel estoy matando árboles y acabando con la naturaleza que creaste en 7 días?.

    Bueno, voy al grano. Disculpa que no escriba como niño y tenga un léxico profundamente avanzado, digamos que soy un niño inteligente, lo suficiente para darme cuenta de la verdad por mí solo. A ver. decídanse, me dicen que Santa Claus trae regalos y luego que es el Niño Dios. ¿Quién es el verdadero? ¿Acaso trabajan por regiones? ¿Se asignan la logística de ciertos países cada uno de ustedes?. Luego, dicen que Santa entra por una chimenea. ¡Por Dios! Estamos en México, aquí no hay chimeneas, ¿Cómo carajos entra Santa?. ¿Si creo en los dos por qué no me traen regalos los dos? No entiendo porque para como festejan la navidad, siempre creo que Santa Claus les da un ride a los tres reyes magos en su trineo para llegar a Belem que se encuentra en el polo norte.

    En la noche me quedé despierto porque quería ver que rollo. En eso escucho unos pasos y escucho el estornudo de papá. ¿Qué acaso mi papá le abre a Santa? ¿Mi papá tiene negociaciones con él?. Así lo pensé porque mi papá es el que me llevaba a la juguetería a ver que regalos quería que Santa Claus me trajera. Si de por sí no entiendo como puede Santa Claus entrar a todas las casas del mundo, no entiendo como tiene tiempo para charlar con todos los papás del mundo ¿Qué tal si algún papá está alcoholizado? ¿Qué tal si un papá es un loco despiadado y lo mata? ¿Por qué desde el año cero hasta ahora nunca le ha ocurrido nada? Igual tu te hacías tonto y decías que tu si puedes ver todo el mundo, pero ya tenemos Google Maps, y podemos contar ¡todas las casas que existen en este planeta inmundo!

    Te la voy a poner así. El año pasado reprobé dos materias y Santa Claus me trajo muy pocos regalos, tan pocos que ni se justificaba que estuviera en austeridad por la crisis económica. Este año me tiré a Vane, mi compañerita de salón, sí, a los 8 años, y varias veces. Mis papás nunca se enteraron, y curiosamente ahora Santa Claus sí me trajo muchos regalos. Es decir, Santa parece que solo se entera como me porté si saben mis papás. ¿Qué mis papás le entregan un reporte de mi conducta al año? ¿O es que son ellos los que me traen los regalos?

    Mi papá no tiene mucho dinero, y a mí me traen regalos austeros. A mi amiga Medulita Espinoza cuyos papás son millonarios, le llevan puros regalos de primer nivel (y ella también se portó mal porque también me acosté con Medulita) ¿Dónde quedó la justicia? Y no se hagan. Santa Claus es rojo, se parece a karl Marx, todos sabemos que es comunista, así que todos deberíamos de recibir regalos igual de caros.

    Así como veo todo, creo que voy a impugnar la navidad. No es justo que los pequeñines como yo seamos deliberadamente engañados para enajenarnos y no darnos cuenta de lo que sí importa. Primero es esto, luego es el ratoncito de los dientes, la guerra contra el narco, ¿Qué sigue?

    Te escribo totalmente molesto. Los niños no nos vamos a dejar de este engaño. Nos vamos a manifestar, haremos la siguiente navidad una huelga de regalos, no aceptaremos ninguno, hasta que los papás admitan que son ellos los que nos traen los regalos. ¡Gorro por gorro, regalo por regalo!.

    Luego dicen que la navidad fue hecha para que mis papis se gasten todo su dinero en regalos hasta quedarse pobres, mientras las empresas grandotas se hacen ricas y más ricas.

    Saludos. Feliz Navidad ¿Feliz Navidad? ni m…

  • ¿Y nos podría ir bien con el PRI?

    ¿Y nos podría ir bien con el PRI?

    Aquí en este espacio he sido muy crítico con el PRI de Peña Nieto, y creo que hay razones de peso para serlo las cuales ustedes ya conocen. También creo que es estúpido desearle «mala suerte» (lo pongo entrecomillado porque yo no creo en la suerte) al nuevo gobierno porque no simpatizamos con este, o porque no nos dan muchos motivos para creer en este. Eso no significa de ninguna manera que hay que alinearse, por el contrario, prefiero mantener una postura escéptica. Eso sí, pensando antes en mi país que en mis simpatías con X o Y político.

    ¿Y nos podría ir bien con el PRI?

    Últimamente he tenido la corazonada de que nos puede ir bien. ¿El PRI ya cambió?. No creo que vaya tanto por ahí, sino que para ellos las reglas del juego son muy diferentes. Existen más contrapesos, una ciudadanía mucho más despierta y exigente. Un López Obrador al que acuso de terco y obstinado, que si bien fractura a la izquierda, ha puesto temas de relevancia que terminan imprimiéndose en la retórica de los gobernantes en turno (nada más ver que algunas de sus propuestas están contenidas en el Pacto por México).

    Es un hecho que el PRI ya no puede gobernar a «la antigüita». Veo a un gobierno de Peña más dispuesto a negociar que sus antecesores, sabiendo que lo tiene que hacer para procurar su supervivencia. Sus propuestas son comentadas, discutidas, criticadas. Ya no puede existir, al menos como antes, ese secretismo. A pesar de sus intentos de censura, existen medios de comunicación más plurales los cuales tienen el suficiente peso como para pensársela dos veces si se quiere censurar a una figura importante (no me quiero imaginar la respuesta de la sociedad si censuran a Carmen Aristegui), saben que tienen que actuar de otra forma, y en esa coyuntura creo que incluso podríamos ver avances.

    La Reforma Educativa es una muestra. Independientemente del propósito con el que fue efectuada, dicha reforma significa un avance importante. No solo porque limita el poder de Elba Esther Gordillo, sino porque se acaba con el clientelismo que existe en la asignación de plazas a los maestros, y los obliga a ser más competitivos. Cierto, la reforma es mejorable, pero ya se dio un paso. Y tal vez el móvil podría ser la legitimación por parte del mandatario, pero digo, prefiero una reforma educativa a una guerra mal planteada contra el narcotráfico. Desde luego los contrapesos influyen, la demanda de la sociedad por esta situación seguramente fue determinante, reclamos de ciudadanos de a pie, del #YoSoy132, de perredistas.

    Los contrapesos parecen ser más eficientes incluso para evitar tentaciones populistas. El PRI históricamente usa el gasto como forma de legitimación, pero ahora saben que van a escarbar en su propuesta económica y política para encontrar el más mínimo error. Así como AMLO tuvo que hablar de economías resposnsables, en la práctica el PRI parece pensársela más antes de hacer gastos innecesarios para mantener contenta a la población artificialmente, ahora van a gastar pero no «tanto, tanto».

    Claro que hay muchas preocupaciones sobre el nuevo gobierno, y las debe de haber. Y precisamente esa postura crítica de un sector ante este, es la que presionará más al gobierno a hacer las cosas mejor. Esto es un juego por el poder, y el PRI sabe que para tenerlo, debe de saber satisfacer a una necesidad cada vez más exigente y sabedora de lo que realmente necesita. Mientras sea más grande este tipo de sociedad y más pequeña la sociedad tradicional clientelar, entonces estarán más orillados a gobernar bien si quieren mantener dicho poder.

  • Y no se acabó el mundo… ¿Contentos señores?

    Y no se acabó el mundo… ¿Contentos señores?

    Pues ya es 21 de diciembre, ese día fatídico, y yo estoy aquí completito. A no ser que ni nos hayamos dado cuenta de nuestra muerte y estemos en un mundo paralelo donde todo es exactamente igual lamento decirte señor supersticioso que el mundo no se acabó.

    Y no se acabó el mundo... ¿Contentos señores?

    No entiendo, como en pleno siglo XXI, exista gente que tenga acceso a vías de información, que tiene cierto nivel de educación, siga creyendo en teorías supersticiosas como el hecho de que el mundo se va a acabar. Es cuestión de usar el sentido común, empezando porque los mayas nunca predijeron explícitamente que se iba a acabar el mundo y hablaban más bien de un cambio de era. Si esa fecha fuera real, naturalmente el comportamiento de la sociedad humana hubiera cambiado drásticamente al llegar esta fecha fatídica. Imaginen que sea cierto lo que afirman algunos, que quienes saben que se va a acabar el mundo son hombres de poder y que tienen información privilegiada, dinero, inversiones. Me pregunto como es que el comportamiento de las bolsas de valores más importantes del mundo no reflejaron comportamientos raros y sumamente erráticos producto del hecho de que los inversionistas naturalmente se van a comportar de una manera totalmente diferente si el mundo ya se va a acabar. ¡Es un absurdo!.

    Desde hace tiempo nos contaron que en 2012 se acababa el mundo. Igual en el 2000, o en otras fechas. Charlatanes inventan teorías disparatadas y usan términos «científicos» para que los ingenuos les den valor a sus palabras. A veces ni eso se necesita, y posiblemente sí, hasta creyeron que Chabelo sería el último hombre en la tierra. Gente que se unió a una secta, que vendió sus casas, que afirmó haber visto ovnis en el cielo (y conozco de cerca gente que «vio» eso), o se asustaron con una imagen que subieron a Internet.

    Ovnis, fantasmas, apariciones, espíritus, y demás cosas que la gente afirma que existe, o afirman que los han visto, posiblemente una alucinación, o convencerse tanto de que estas cosas existen, que terminan «viendo» cosas irreales. Todo tiene su explicación científica, la realidad es más aburrida de lo que esperan. Es más emocionante hablar de fantasmas o espíritus, que del comportamiento neuronal del cerebro que termina explicando lo primero. Es más emocionante hablar del fin del mundo, de invasiones alienígenas, que de un análisis de la cultura social arcaica que ha hecho que muchos sigan creyendo en esas cosas.

    Hoy debería ser el día internacional del uso de la razón, cuando descubrimos el verdadero valor de las supersticiones, cuando el tiempo las puso en su lugar. Donde la lógica y la ciencia una vez más triunfaron sobre la especulación y la fantasía innecesaria. Donde los únicos satisfechos fueron quienes lucraron con el fin del mundo.

     

  • Minipost #128 Karma

    Deje de esperar que el supuesto «Karma» le vaya a hacer justicia castigando a quien le haya hecho daño. Por favor, mejor concéntrese en ser lo suficientemente fuerte para que la gente no abuse de usted, así de simple.

  • Un freno a las emociones presidenciales

    Un freno a las emociones presidenciales

    Lo que deben de saber antes de echar las campanas al vuelo por dos semanas de «buenas noticias» tricolores.

    Un freno a las emociones presidenciales

    1.- No puedo negar que cuando vi el discurso de la toma de posesión de Peña Nieto junto con el Pacto por México, lo primero que vino a mi mente fue un sentimiento de emoción: -Caray ahí están varias de las cosas que necesita México, la apuesta por la educación, la ciencia y la tecnología- El PRI parecía entender mucho mejor que el PAN lo que se necesitaba para salir adelante. Pero uno debe de aprender a controlar sus emociones y opté por eso.

    2.- No niego, y otorgo el beneficio de la duda de que el PRI pueda hacer un buen gobierno (aunque cueste trabajo). Pero tantas «buenas noticias» en dos semanas, más que un gobierno realmente eficaz, me termina sonando a un fenómeno mediático. Al PRI le urgía ganar legitimidad y credibilidad. Y como los buenos gobiernos se tardan en ver, optaron por el fenómeno mediático. Si algo nos demostraron en dos semanas es que tienen mucho más oficio que el PAN, y preferible es escuchar las palabras «educación» y «ciencia» en vez de «guerra contra el narco». Por eso insisto en que el PRI sí sabe rebasar por la izquierda.

    3.- Algunos están impresionados de como en dos semanas ya no se habla del narco, como si el problema se hubiera terminado. Yo más bien me preocuparía, porque a sabiendas de que un problema así no se puede resolver en el corto plazo, entonces podría pensar en el control de los medios de comunicación principales quienes tienen la consigna de «ya no hablar del narco». Y si fuere así estaríamos hablando de regresión.

    4.- Peña Nieto se presenta como un priísta reformador, dice entender varias de las necesidades, como las de la izquierda. Tiene un paquete de propuestas muy interesantes que ni siquiera había presentado en campaña y que apenas conocimos. Pero también deberemos recordar que ese PRI reformador es el mismo que bloqueó las «reformas que México necesita» durante 12 años. Es decir, que si esas reformas realmente harán progresar al país como presumen, entonces el PRI habría postergado ese progreso por 12 años, lo cual se va a olvidar. Más porque Peña se empecinó a decir que las ausencias de Josefina Vázquez Mota al congreso eran más importantes.

    5.- La reforma educativa es buena, aunque perfectible. Pero se ve un avance. Lo mediático sugiere que los priístas sí pudieron con Elba Esther Gordillo (tal cual quinazo). Se dicen muchas cosas, incluso que hasta el PRI tuvo negociaciones con la maestra. Sea como sea, esto se entiende perfectamente al saber que al PRI no le gusta ser rebasado por los poderes fácticos (ni por Televisa), al PRI le gusta tener el control de todo. Los panistas se vieron rebasados por los poderes fácticos creados dentro de gobiernos priístas, porque no tuvieron el oficio para controlarlos.

    6.- Dicen que quienes no conocen su historia están condenados a repetirla. Carlos Salinas en su tiempo buscó golpes mediáticos, alianzas (concertasesiones), presentarse como el reformador. Un poco parecido al gobierno actual quien tiene a muchos salinistas en el gabinete. Esto no quiere decir que necesariamente vaya a ocurrir lo mismo, o que no exista posibilidad alguna de que este termine siendo un buen gobierno. Pero sí es algo para tomar en cuenta antes de dejar las emociones florecer por una propuesta seductora.

    7.- Paradójicamente, el éxito de este gobierno depende de la oposición. Las posturas tomadas por el PRI en las dos primeras semanas no se explican sin la oposición, desde el PAN, hasta el #YoSoy132. Sin la oposición no habría ningún «Pacto por México» y las medidas tomadas por el gobierno actual serían más discrecionales. Si la oposición entiende el oficio del PRI pensando en el progreso de México, el manejo de fuerzas podría coadyuvar en un desarrollo positivo para la nación. Si no lo entienden podría terminar en no muy buenas noticias.

    8.- ¿Y López Obrador? ¿Alguien ha sabido de él? Buena pregunta.

  • El asunto Peña Nieto. De la indignación al encono y la agresión

    El asunto Peña Nieto. De la indignación al encono y la agresión

    Es válido indignarse, es válido manifestar la inconformidad ante el que llega, es válido hacer un juicio sobre el proceso electoral, es válido tener una postura escéptica ante el nuevo gobierno. Lo que ya no es tan válido es que bajo esta bandera se busque atacar la integridad de las personas nada más «por que sí».

    El asunto Peña Nieto. De la indignación al encono y la agresión

    Tengo yo una amiga que es funcionaria pública en el gobierno de mi ciudad el cual es presidido por el PRI, partido del cual ella forma parte. Ella tiene un perfil ciudadano (ha participado en Organizaciones de la Sociedad Civil) y por lo cual es respetada en este mundo (la gran mayoría inclusive respeta su filiación política). El día de la toma de posesión de Peña Nieto ella colocó en su Facebook una imagen de Peña Nieto con la banda presidencial. Algunos de los comentarios vertidos en esa fotografía por parte de algunos usuarios se me hicieron lamentables cuando menos. Un usuario le recriminó e incluso puso en tela de juicio toda su trayectoria ciudadana por el simple hecho de subir una fotografía de Peña Nieto. O sea, todo lo que ha hecho entonces ya no cuenta porque apoya a Peña Nieto. ¡caray, que excelso ejercicio de razonamiento!. Naturalmente invité a esta persona a que en lugar de emitir ese tipo de juicios, la evalúe por su trabajo en el ejercicio público, no sin cierto dejo de molestia de mi parte dado que esta amiga ha sido una persona muy entregada por las causas sociales.

    Lo repito, es válido indignarse, pero también hay que saber educar las emociones y no convertir un problema político en un partido de futbol. Esas posturas de algunas personas contradicen lo que supuestamente defienden. Porque si se indignan ante un PRI autoritario y ante una imposición, ellos de esta forma también están haciendo lo mismo. Ese tipo de conductas son las que promueven el autoritarismo y a la vez son el resultado también de ese autoritarismo que tanto se critica.

    Este tipo de actitudes no solo atañen a los declarados «anti-PRI», también a muchos que tienen una postura totalmente opuesta quienes igualmente denigran a las personas por su postura política y les lanzan calificativos sumamente insultantes tratando de hacer una relación directa entre los defectos del candidato-partido y el simpatizante, como si fueran una misma cosa. Todo aquello que se critica se termina convirtiendo en el «enemigo» donde pasa a un segundo plano el porvenir del país. Esto hasta el grado de que a algún «curioso» se le ocurre abrir una cuenta apócrifa de Paulina Peña (la hija del mandatario conocida por su calificación despectiva respecto a «la prole») para denigrar a esta persona porque pertenece al «lado oscuro de la fuerza». Uno paga impuestos para que el mandatario en turno gobierne bien, no para decirle como debe de educar a sus hijas.

    Este tipo de personas no son todas, incluso son una minoría en medio de una sociedad indignada ante la llegada de un presidente con antecedentes a discutir, bajo un partido también con antecedentes a discutir. Y viceversa, entre quienes apoyan al nuevo presidente. El problema es que hacen mucho ruido y eso hace que se descalifique por automático los argumentos de los demás, de los que muestran su indignación o postura siempre respetando las preferencias políticas del otro. Esto llega a un punto en que se transforma en un concurso de cual de las dos posturas es más autoritaria e intolerante. Estas personas usan Internet para agredir a quienes no piensan como ellas (inclusive si tienen una relación cercana) o simplemente se comportan como trolls en Internet, buscando agredir a quienes «no piensan como ellos».

    A fin de cuentas el conflicto personal es de ellos, pero lo que no se vale es que en ese conflicto se busque involucrar a las demás personas.

  • Google evidencia la cultura mexicana

    Google evidencia la cultura mexicana

    Hoy todas las redes sociales están haciendo su recuento del año, Facebook se enfoca en los contenidos más relevantes de los usuarios, y Google pues naturalmente, presenta en su famoso Zeitgeist anual, lo más buscado tanto en el mundo como en cada país. La verdad es que un buscador evidenció nuestra pobre cultura. Sí, Google evidencia la cultura mexicana.

    Google evidencia la cultura mexicana

    No es que en Alemania el primer lugar sea Nietszche o Goethe, naturalmente las búsquedas representan al grueso de la población. Hasta en los países más «cultos» te vas a encontrar al Gangnam Style, pero es que la verdad que lo que vi en México me da penita cuando menos. Que Julia Orayen (esa edecan voluptuosa del primer debate) haya sido el primer lugar de los personajes buscados, por encima de Peña Nieto, AMLO, Josefina, e incluso La Gaviota, la verdad es que es para preocuparse. ¡No entiendo como dos senos son más importantes que informarse sobre quienes buscan llevar el rumbo de tu país!.

    De consolación, la muerte de Carlos Fuentes fue la quinta noticia más buscada en Google. Y seguramente influenció el hecho de que ese escritor fue al que confundió Peña Nieto en la FIL, y el que posteriormente criticara al ahora presidentísimo del copete real. Naturalmente los programas de TV más buscados son telenovelas. Al menos uno esperaba que fuera una serie gringa o alguna película mexicana. El impacto de los jóvenes en las redes sociales no alcanza a opacar a las «búsquedas mainstream», todo lo relacionado con #YoSoy132 (cuando estaba en auge y antes de deteriorarse) apenas llega al décimo lugar, incluso superado por la medalla de oro obtenida en futbol.

    En cambio en otros países donde se llevaron a cabo elecciones no vemos ese «elemento distractor» que desbanca a lo que debería importar a la sociedad, como es el caso de Estados Unidos, donde tanto en Google como en Facebook, lo relacionado con las elecciones fue lo más importante.

    No tengo nada contra lo mainstream, no se le puede pedir a la gente que tenga gustos refinados (ni que los míos lo fueran tanto), pero pues de menos uno esperaría que le den más importancia a las elecciones que a una «playmate», donde seguro muchos usuarios después de ver a nuestros fastidiosos candidatos decidió ir al deprave y buscar fotografías atrevidas de Julia Orayen. Y bueno, también influye sí, la mala terna de candidatos que nos ofrecieron. Sobre todo porque los debates no nos dejaron muchas cosas buenas y parecía que nos trataban de convencer de que no votáramos por ellos.

    A ver si con la nueva reforma educativa de Peña Nieto el siguiente año vemos a Octavio Paz, a Emilio Pacheco, Monsivais o de «perdis» Lucas Alamán entre los hombres más importantes; y en las películas veamos cine de arte frances. Se vale soñar, ¿no?