Autor: Cerebro

  • Eruviel y el Hell and Heaven. Democracia, Seek & Destroy

    Eruviel y el Hell and Heaven. Democracia, Seek & Destroy

    Hasta hace poco, mi ciudad Guadalajara estaba llena de publicidad sobre el Hell & Heaven, un festival de metal que iba a traer a grandes bandas como Kiss, Gun’s N Roses (aunque éste es más bien hard rock), Opeth, Korn, Rob Zombie y demás grupos que tocarían en el aire libre en Texcoco. No era el primero de su especie, ya se habían creado ediciones anteriores en ciudades como la mía, pero ahora los organizadores lo quisieron llevar a otros niveles trayendo grupos de más trayectoria.

    Eruviel y el Hell and Heaven. Democracia, Seek & Destroy

    Me gusta el metal más no me encanta (prefiero otros géneros), pero entiendo el coraje de los «metaleros». Algunos podrán sacar a la luz prejuicios o realidades sobre los metaleros, pero es que detrás de la cancelación de este tour por parte del Estado de México (Eruviel Ávila afirmó que no se quiere arriesgar a la gente que asiste a esos eventos) hay algún interés o motivo que no tiene que ver con lo que afirman ante los medios (que si a los organizadores les faltó cumplir uno de los tantos trámites, que esto, que aquello).

    Aquí hay dos hipótesis. La primera tiene que ver con OCESA, filial de Televisa, a quien no le gusta mucho la idea de que los competidores organicen un festival que los opaque. Si Televisa ayudó en las elecciones del 2011 donde ganó Eruviel Ávila con camionetas para acarrear gente, o si el Gobierno de Eruviel prestó a Televisa un helicóptero a Laura Bozzo para que fuera hacer sus ridiculeces,  entonces no sería raro que el Gobierno del Estado de México le haya dado una ayudadita a su filial OCESA. La otra tiene que ver con la tradicional postura del régimen oficial con la música. No es que regresemos tan así  a las épocas de Avándaro y a la creación de figuras como César Costa o Enrique Guzmán para no permitir que música como la de los Beatles o los Rolling Stones entraran a México, pero tal vez al gobernador no le gusten este tipo de espectáculos y tal cual autócrata, cancela uno si no le parece.

    Eruviel afirma que mandó a cancelar el Hell and Heaven para no arriesgar a la gente. Pero si partimos de esa premisa, entonces tendría que cancelar al Estado de México, líder en feminicidios, inseguridad y delincuencia en todo el país. Esa entidad es un constante riesgo para sus habitantes.

    Eventos de tal magnitud se llevan a cabo en muchas latitudes del mundo, esencialmente en países democráticos, y donde tanto los organizadores como las autoridades tienen la capacidad de que dichos eventos se lleven a cabo sin incidentes. Cuando la URSS estaba a punto de desintegrarse y Rusia comenzó una transición a la democracia (de la que ahora parece estar regresando), Metallica fue la primera banda de rock en presentarse en dicho país. Los países escandinavos quienes presumen el más alto desarrollo del mundo producen muchas bandas de Metal. Estados Unidos, el Reino Unidos y demás países, acogen este tipo de eventos sin problemas y sin la censura por parte de gobernadores.

    Cualquiera que sea el motivo de la cancelación, analizando de fondo, muy de fondo, esto nos refleja a un país que no se ha podido consolidar democráticamente y donde algunos pugnan discretamente por una regresión. Ya sea por que un Gobernador pueda decidir arbitrariamente cancelar un evento, o ya sea que una empresa privada se pueda valer de sus influencias en el gobierno para imponerse sobre otra.

    Y sí, yo sé que pueden haber metaleros revoltosos. Pero no sé si su «inadaptación social» los podría orillar a ir a lugares aledaños a cometer masacres (Atenco queda muy cerca de Texcoco), cometer feminicidios, acarrear a fanáticos a sus conciertos, secudir a mujeres con tarjetas de supermercado para después «cog…» y luego abandonarlas a su suerte. O bien, sacrificar niños y esconderlos en la cama. No, no sé si sean capaces de tanto.

  • México tan… corrupto

    México tan… corrupto

    El título de este artículo podrá sonar muy pesimista o agresivo, pero en realidad sólo es descriptivo. México es un país muy corrupto, y la corrupción es no sólo un defecto, es parte del sistema, la forma en que las cosas funcionan en México no pueden entenderse sin la corrupción. De hecho sin esa variable se tendría que cambiar la forma en que nuestro país trabaja, porque no sólo pareciera que se tolera la corrupción, sino que se promueve.

    México tan... corrupto

    -Y cuando el Presidente Peña Nieto soplaba las velas del pastel en el 85 aniversario de su partido, todos los tricolores gritaron ¡mordida, mordida!-.

    Pero no sólo es el PRI ni es exclusivo de éste partido el problema de la corrupción. El tema de Oceanografía mancha la reputación del PAN, porque ese robo tuvo lugar dentro de sus gobiernos, y los azules no hicieron nada, más bien, en algunos casos, parecieron ser partícipes. Y la ola de la corrupción no deja atrás a los perredistas, que la flamante línea 12 del Metro inaugurada con mucho orgullo por Marcelo Ebrard, tuvo que ser cerrada parcialmente porque las vías no correspondían con los vagones, lo que causó su prematuro desgaste. La razón para que esto hubiera sucedido, sí, corrupción.

    Los tricolores saben que no pueden presentarse como un partido limpio, pero sí pueden mostrar a los demás como igual de sucios, por eso es que el tema del Monexgate, donde la comisión creada por nuestros legisladores comprobó que rebasaron 10 veces el tope de campaña en las elecciones pasadas (si eso no es fraude electoral, que es), ha quedado en un segundo plano, mientras se habla insistentemente de Oceanografía y de la línea 12 del Metro de la Ciudad de México.

    México está sumido en una crisis corruptil, a pesar de que exista una incipiente conciencia en la sociedad. Pero todavía no es lo suficientemente grande como para que los políticos dejen de lado sus prácticas. En Guadalajara subieron el precio del autobús en medio de muchas críticas, prometieron mejorar el transporte, pasaron unas semanas para enterarnos que un «camionero» atropelló a decenas de estudiantes en una parada (con víctima fatal incluida) y después de una junta de «control de daños» en el gobierno, decidieron regresar el precio del autobús a seis pesos, al tiempo en que metían al tambo al chofer, creaban miles de comisiones y reglas por encimita, claro, sin tocar a la mafia que está detrás de los autobuses, cuyos dirigentes abusan de los choferes, lo cual aumenta el número de fatalidades cometidas por estos mismos. Naturalmente si Guadalajara no tuviera una sociedad que poco a poco comienza a ser más consciente, ni siquiera estas soluciones por encimita, hubieran ocurrido.

    Bruce Bueno y Alastair Smith afirman que en Rusia se promueve la corrupción para que dirigentes como Vladimir Putin se mantengan en el poder. ¿Cómo le hacen? Pagando poco a los servidores públicos. ¿Por qué? Porque de esta forma se les da rienda suelta para que sean corruptos, pero también de esta forma dichos servidores no se pueden rebelar. Por ejemplo, Bueno y Smith afirman que en Rusia a los policías no les pagan más que el equivalente a $5,000 pesos mensuales, pero dejan que se corrompan, siempre y cuando sean leales al sistema, porque de lo contrario, el gobierno (el mismo promotor de la corrupción) podría castigarlos por «corruptos». ¡Pero bueno, eso sólo pasa en Rusia!, en México eso no pasa porque los policías ganan, esteee… y los maestros, a ver, esperen, ahorita vuelvo, acabo de recordar que dejé a mi abuelita en la parada del camión, me tengo que ir, adiós, adiós.

    Rusia es un país que tiene muchísimas cosas en común con México (con la excepción de que no tenemos tantas gimnastas bonitas, ni ese alfabeto cirílico al cual no le entendemos), y la forma de gobernar no es muy diferente. Los dos países vienen de régimenes antidemocráticos (el de Rusia, sí, más totalitario y opresivo) surgidos de sendas revoluciones (la rusa y la mexicana), tuvieron una transición democrática a medias y corren el riesgo de cierta regresión, y claro, los dos países tienen abundante petróleo (recordemos que la abundancia de recursos naturales tiende a corromper a las naciones). Entonces no es raro pensar que en México se promueve la corrupción con el fin de que el Gobierno se pueda sostener en el poder. Vayamos al Estado de México, de donde es originario nuestro Presidente y veamos en que estado está. Es el estado más corrupto, tiene los peores indicadores tanto en corrupción, feminicidios, inseguridad. Y aún así, su Gobernador pudo obtener la Presidencia de la República. Habrá que pensar si esto tiene que ver con la tolerancia y displicencia ante la corrupción, o por la corrupción misma.

    Cierto que hablar de una nación donde la corrupción no exista, es hablar de una utopía irrealizable. Seguramente si te vas a vivir a Finlandia, Islandia, o Nueva Zelanda vas a escuchar de algún caso de corrupción. Lo que sucede es que en estos países los niveles de corrupción no son lo suficientemente grandes como para lacerar el progreso y la estabilidad de la sociedad. En cambio países como México y Rusia pueden afirmar que se han estancado, en gran medida, por la corrupción.

    Así que si deseas combatir la corrupción, tal vez no sólo te enfrentarás con antivalores muy arraigados difíciles de extirpar, sino con aquellos a quienes podrías afectar su deseo de poder.

     

     

  • ¿Por qué tengo que escuchar música mexicana?

    ¿Por qué tengo que escuchar música mexicana?

    En mi recámara tengo una colección de más de 100 cd’s. Serían más a no ser porque ahora con Spotify ya no tengo que estar comprando discos. Antes tenía la costumbre de bajar música y si el disco me gustaba, me lo compraba. Ahora no, bajo muy poco y este servicio de streaming hace el resto. Sucede que entre esa colección muy pocos álbumes son de grupos mexicanos. Es más, de los no muchos discos que tengo en español la mayoría no son mexicanos, más bien están repartidos entre varias nacionalidades.

    ¿Por qué tengo que escuchar música mexicana?

    -¡Cerebro antipatriota, primero nos criticas por que le exigimos a Cuarón que reparta su Óscar entre todos los mexicanos, y ahora resulta que no oyes música mexicana! ¿Dónde está tu país maldito? ¿Por qué no apoyas al talento nacional?-.

    Yo cuando escucho música, lo hago porque esa música me gusta, y no me importa si es de Estados Unidos, Inglaterra, Timbuktú o México. Si los grupos mexicanos quieren tener relevancia a nivel internacional, no deben de esperar a que todos los mexicanos les hagamos el favor de escucharlos. Por el contrario, estaríamos fomentando de cierta forma la mediocridad.

    ¿Qué hay músicos mexicanos talentosos? Sí, los hay muchos, hay muchas bandas muy buenas, grupos que muchos no conocen, otros que fueron estudiar a Berklee. Bandas que son ignoradas por los mismos nacionalmente nacionalistas pero que tienen éxito en el extranjero (véase el caso de Rodrigo y Gabriela). Pero si en México hay 20 grupos buenos, y en Inglaterra por un decir 200, entonces es natural que tenga 9 discos británicos y uno mexicano.

    Pareciera que a incluso a los músicos se le exige un compromiso con su país, y no es así. Carlos Santana siempre se ha asumido como ciudadano del mundo y ha afirmado no tener nacionalidad (ni mexicano, ni estadounidense) a pesar de ser de Autlán Jalisco y haber podido desarrollarse en Estados Unidos. Los chauvinistas seguramente empezarán a jugar con su apellido al hacerlo pasar de Santana a Santa Anna, de comparar los solos de su Europa con la cesión de territorios a los estadounidenses.

    Otra cosa es que en México pareciera que los músicos deben acostumbrarse a ponerle «detalles mexicanos» a su música, para recordar a ese país que «tanto le debe». Cierto, hay grupos que añaden folklor mexicano a su música con muy buenos resultados como Café Tacvba, pero si uno analiza el escenario musical, vemos que llega un momento en que los músicos parecen tentados a hacerlo y no tienen por qué. Si yo quiero escuchar música vernácula puedo comprar el disco de Alejandro Fernández y no necesito comprar un disco de metal con los guitarristas con trajes de charro.

    Ese nacionalismo mal entendido y acomplejado donde hay que resaltar al país ante la escasez de triunfos también invade a la música. Cierto que la nacionalidad y la cultura pueden llegar a influenciar la música (algo relativamente notorio entre EEUU e Inglaterra, o la música tendiente a lo alegre de los países cercanos al Ecuador y la melancolía de los septentrionales), pero otra cosa es pretender que hay un compromiso donde el músico le tiene que poner siempre lo mexicano a sus composiciones.

    A veces se llega a criticar a bandas que adquieren un estilo en boga de otro país: -Suena muy británico, es un Massive Attack región 4, guácatelas-. Pero yo no he visto que en Inglaterra hayan criticado a Muse por tener influencias de músicos como Rachmaninov (ruso) o Wagner (alemán). Ni he visto que critiquen a las bandas de metal nórdicas como Opeth por un genero que se empezó a cocinar en Inglaterra y tuvo su apogeo en Estados Unidos. La música debería ser vista como algo internacional y globalizado, que sí, puede estar influenciada por la región de origen de los músicos, pero no por la razón de sentir que le deben algo a su país, sino porque les gusta.

  • El principio del fin del chavismo

    El principio del fin del chavismo

    El Manual del Dictador, obra de Bruce Bueno y Alastair Smith, ilustra de una forma cruda y directa de lo que trata la política. El subtítulo que lo acompaña es muy sugerente: «Por qué la mala conducta es casi siempre buena política» y trata de explicar cómo es que los hombres de poder se pueden sostener en sus puestos, ya sean gobernantes en una autocracia, democracia, o CEO’s de una compañía.

    El principio del fin del chavismo

    Bueno y Smith hablan de la importancia de las coaliciones que rodean al hombre de poder y como es que este tiene que satisfacerlas, porque son las que le permiten seguir ahí, y también nos habla de como recursos como el petróleo tienden a corromper y destruir a los países, dado que los gobernantes para obtener riquezas generalmente dependen del trabajo de los gobernados, y con el petróleo el gobierno no necesita hacer producir a la población, ni ésta puede tener poder sobre los gobernantes.

    Dicho esto, podemos darnos una idea de por qué el chavismo podría caer con Nicolás Maduro. Chávez con su carisma podía tener contentos a los que lo rodean. Maduro no tiene carisma, peor aún, parece no tener ya los recursos para sostener a la población. Recordemos que los venezolanos viven del petróleo, y los recursos no llegan por medio del trabajo de los venezolanos. Escasez de papel e insumos básicos han hecho salir a la gente a la calle. Ese hecho debilita sí o sí la fortaleza de Maduro al poder. Por ello recurre a su coalición, a los que alimenta para tener cerca, como es la milicia venezolana. Posiblemente sin ella, un golpe de estado ya se hubiera dado.

    Según la obra de Bueno y Smith, los regímenes autocráticos tienden a tener en un principio una mayor posibilidad de ser derrocados, pero una vez establecidos, esta posibilidad termina siento bastante menor que el de los regímenes democráticos. Tal vez con Nicolás Maduro sea una excepción. Este fenómeno ocurre porque al establecerse un nuevo régimen dictatorial tienen que ver dónde está el dinero, de dónde vienen los recursos, tienen que formar sus coaliciones, purgar gente para después consolidarse.

    Con Maduro eso no ocurre, porque al ser heredero del chavismo sabe de dónde vienen los recursos y las coaliciones están formadas (aunque sin el carisma de Chávez necesariamente habrá algunos cambios). Entonces esta crisis no puede adjudicarse a un inestable inicio, sino a un inestable fin de un proyecto que nunca funcionó, que sí, logró disminuir la desigualdad, pero a costa de la productividad y creando una mayor dependencia entre gobernantes y gobernados.

    El chavismo parece no tener futuro porque el mismo sistema termina siendo inviable. Porque a 15 años de su inicio, más que un país próspero, se tiene un régimen diluido cuyo gobierno trata con muchos problemas de sostener. Se puede decir que Estados Unidos, la CIA y lo demás juegan un papel, puede no ser falso, sobre todo viéndolo desde una perspectiva geopolítica. Pero independientemente de ello, el régimen venezolano no logró dar prosperidad a sus habitantes ni a su economía, tan manipulada que constantemente tiene que luchar contra inflaciones de varios dígitos.

    El régimen bolivariano podría caer, máxime cuando Maduro ve a Estados Unidos y el «régimen imperialista» como el único culpable y no está dispuesto a ver los errores que se han cometido en casa.

     

  • Ser

    Ser

    Todo individuo ha venido a este mundo a «algo». Tu estancia en este mundo no es casual, si piensas que tirarte en el sillón a ver pornografía después de haber trabajando tus angustiantes 45 horas semanales es vida, entonces desconoces el concepto de vida. O tal vez la teoría evolutiva puedan explicar mejor tu situación. Jean-François Bouvet, biólogo francés, afirma que la humanidad está viviendo una retroevolución, donde hay cada vez más gorditos, precoces e individuos infértiles. Tal vez te consideres parte de ese curioso fenómeno. Pero está claro que si el hombre tiene la necesidad de autorrealizarse, es porque está llamado a ello. Algo tan sencillo como la pirámide de Maslow lo explica.

    Ser

     Viktor Frankl, aquel psiquiatra judío que sobrevivió al holocausto, ha basado su logoterapia en la búsqueda de la autorrealización, en el sentido de la vida. En su obra magistral cuenta como aquellos prisioneros que sentían que tenían algo por que vivir tenían mucho más posibilidades de supervivencia que quienes o habían perdido las esperanzas, o no nunca la tuvieron. No necesito quebrarme la cabeza, no tener por qué vivir termina convirtiendo al individuo en un sujeto vegetante. En un sujeto que se limita a ser autómata de la gran maquinaria llamada humanidad. Que sin importar su posición o clase social, tal cual enajenado, es arrastrado por la corriente, preocupándose solamente por su mera supervivencia.

    Frankl afirmaba que el dolor (el cual generalmente es catalogado como un sentimiento negativo a evitar) a veces es necesario en esta búsqueda del sentido de la vida. Se muestra escéptico ante el «perfecto equilibrio del ser humano» debido a que las carencias o sentimientos negativos que puedan afectar al individuo de alguna manera pueden empujar a que éste individuo busque autorrealizarse. El problema es que se nos ha enseñado a vivir mediante una fórmula gastada y previsible. Estudia, consigue un empleo, cásate, jubílate y muere. Muchos no estudian lo que desean por presión social o inseguridad en sí mismos, consiguen un empleo para sobrevivir y no para sentirse plenos con éste, o se casan porque así lo manda la tradición. El problema es que el sentido de la vida es diferente para cada quien.

    Es curioso que los adultos más fracasados y frustrados tienden a ser aquellos que siempre buscaron evadir el dolor. El dolor de alguna manera puede funcionar muy bien como una inversión a largo plazo. Antes estaba bastante gordito, decidí cambiar mi hábito de alimentación y hacer ejercicio. Eso implicó dolor. Acostumbrarme a madrugar para correr implicó sacrificio, saber que ya no iba a comer «todo eso» que me gustaba comer implicaba la supresión de un placer. 6 meses después, la inversión funcionó, obtuve más gozo que el que hubiera podido obtener tirándome en la cama o comiendo comida chatarra.

    La gente fracasada trata de darse placeres que le retribuyan a corto plazo y que les implique poco esfuerzo. La gente fracasada basa su felicidad en el placer y no en la virtud. La gente fracasada no podrá entender el gozo de las personas realizadas, porque éstas para poder gozar, tuvieron que sufrir primero. Y no estoy sugiriendo alguna especie de masoquismo, sino por el contrario. El dolor y el sacrificio formará el carácter del hombre y lo hará virtuoso, en cambio el hombre débil que aspiró a evitar el dolor, terminará sumergido en el sufrimiento. El hombre virtuoso sabe que es lo que quiere en la vida, sabe cual es el sentido de su vida y se esfuerza por ello; el hombre mediocre no, es mediocre y ya.

    Todos tenemos un objetivo en la vida, eso que le da sentido. Buscarlo implica mucho sacrificio, a veces implica pagar el precio, y es algo a lo que los espíritus débiles no están dispuestos a hacer. Por eso ellos vegetan esquivando el dolor. El hecho de que pareciera que hay ya un manual preestablecido de como vivir para todos y el que el sentido de la vida se diferente para cada persona, causa ya una disonancia, una de las tantas que el individuo aspirante a virtuoso tendrá que enfrentar.

    Por eso, tú, que estás viendo pornografía después de una exhausta jornada en tu odioso trabajo tratando de evadir tu triste realidad, te digo, que eso que quieres evitar, el sufrimiento, lo tienes enfrente, es parte de ti, eres tú.

  • El inicio del fin del régimen paternalista y vertical en México

    El inicio del fin del régimen paternalista y vertical en México

    Como ustedes saben, la Ifetel declaró a Televisa y a Telmex / Telcel como grupos preponderantes, lo cual es un golpe de alguna manera certera para «desmonopolizar» aunque sea un poco, medios tan importantes como el de la televisión y las telecomunicaciones. Como había mencionado anteriormente cuando tocaba el tema de la Reforma a las Telecomunicaciones, no es que estén acabando con los monopolistas, al menos a Azcárraga no le afectará tanto, sino más bien le beneficiará porque gana más entrando a invertir a las telecomunicaciones donde se ha limitado a Carlos Slim, que lo que pierde en lo que tiene que ver con la televisión abierta. Máxime cuando, como expliqué en el artículo anterior, la televisión abierta no es un negocio a futuro.

    El inicio del fin del régimen paternalista y vertical en México

    ¿Qué ocasionará esto? Descentralizará de alguna forma el poder, que en estos rubros quedará en varias manos y no sólo en unas pocas. En televisión abierta habrán nuevas cadenas. El columnista de Milenio Álvaro Cueva muestra su escepticismo al afirmar que al haber más cadenas, tendrán menos recursos porque la inversión publicitaria en medios será la misma. Pero en realidad no es una mala noticia porque la magra calidad de los contenidos no tiene que ver con los recursos económicos con que dispone una televisora. Pero lo importante es que al haber más cadenas, existan más líneas de opinión en los medios. Con lo cual por ejemplo, el gobierno tendrá menos control sobre los medios que el que tiene hasta ahora.

    En telefonía también habrán más opciones. Desde ya, por ejemplo, Telcel no podrá cobrar roaming nacional y deberá compartir su infraestructura. Pero dentro de todo esto, lo más importante es que esta división del poder propiciará una mayor democratización, lo cual poco a poco irá terminando con ese régimen paternalista y vertical sobre el cual creció el país y del cual todavía muchos se alimentan. Tal vez se podrá citar como excepción a los partidos políticos donde el PAN y el PRD están muy menguados, lo cual le da más poder al PRI, que está muy bien de salud. El problema es que el PRI cada vez empieza a depender más de sus bases, de sus estructuras. Recordemos que sólo el 17% de los mexicanos votaron por el PRI (muchos de ellos vendiendo su voto por una despensa o una tarjeta de supermercado). Si bien el PRI se podrá beneficiar y tener éxito en el corto plazo, parece que su fuerza no le alcanza para detener este avance democratizador.

    A pesar de ellos, la ciudadanía activa sigue creciendo. Organizaciones civiles, espacios de opinión (a pesar de los intentos de censura como los que sufrieron Pedro Ferriz, John Ackerman, entre otros). Y no sólo eso, parece que los ciudadanos poco a poco son más conscientes de los agentes nocivos de la idiosincrasia mexicana. Ahora en vez de ver un nacionalismo desmedido tan típico, muchos analistas, y usuarios de a pie incluso, criticaron ese nacionalismo enfermo donde «se nacionalizan» los éxitos de nuestros compatriotas, como Alfonso Cuarón. También se hacen más señalamientos en lo que tiene que ver con corrupción, la ciudadanía empieza a aprender a vigilarse a sí misma.

    A esa izquierda nacionalista arraigada en partidos como el PRD o López Obrador, se le empieza poco a poco a contraponer una izquierda más diferente, más global, que empieza a surgir en los ciudadanos. Una izquierda libre de cacicazgos y de mitos revolucionarios. También por otro lado se empieza a criticar y señalar esa «doble-moralidad» del conservadurismo, ese «voy a misa los domingos donde Dios me dice que ame al prójimo, salgo, y le digo naco al individuo de enfrente». Poco a poco empieza a haber una mayor conciencia. Ciertamente, falta mucho y el proceso llevará tiempo, pero este avance es tan importante que el partido en el gobierno parece que tendrá que acostumbrarse a coexistir con él, en lugar de detenerlo.

    En su artículo de hoy. Denise Dresser habla de la descentralización del poder. Y explica como es que donde antes habían pocos grupos de poder que concentraban todo, ahora hay muchos más, y en algunos de los cuales, el ciudadano forma parte. Esto es algo positivo porque en México vivimos siempre en una entidad simulada donde unos pocos controlaban todo y el ciudadano se tenía que someter. Esta democratización no absorberá a todo por parejo, empezará por las clases medias y altas, para luego, como señalan las estadísticas y los estudios, empezar a influir sobre los que menos tienen, lo cual es muy importante porque esto les dará una mayor autonomía; les ofrecerá una perspectiva más amplia, lo cual se traducirá en una mayor movilidad social. Falta mucho, y los ciudadanos debemos actuar para que este proceso se acelere, debemos pensar en la educación, en la innovación, en saber que tenemos una responsabilidad en nuestra sociedad y actuar.

  • El fin del dominio de la TV abierta

    El fin del dominio de la TV abierta

    La televisión ha sido un agente cultural preponderante en nuestro país. La televisión incluso ha llegado a «formar» individuos. El criterio de muchas personas está basado en lo que doña tele dice. Mujeres que repiten la historia de las telenovelas en su vida diaria. Y es cierto que esta es una relación de dos. Una televisora que busca «influenciar» por medio de sus contenidos, y un individuo que acepta ser influenciado. Pero lo cierto es que en un país donde Televisa ha actuado de forma monopólica como si fuera la única voz para un segmento todavía importante para los mexicanos, es importante saber que esta supremacía tendrá su fin, desaparecerá paulatinamente, sin atreverme a pronosticar tiempos, pero así lo será.

    https://elcerebrohabla.com/2012/07/22/y-las-encuestas-insulto-a-mi-profesion/

    El jueves me invitaron a una conferencia del diario tapatío El Informador donde asistieron personas como Sylvain Chevalier, CEO  de Havas Media Group; Javier López, CEO de Ipsos México, y Carlos de Zúñiga, Managing Director de Ipsos Media CT. Ipsos por cierto, fue de las pocas casas encuestadoras que acertaron en la elección del 2012, donde sabemos que muchas otras parecieron estar sesgadas a favor del ahora Presidente de la República. Estos expertos hablaron de la publicidad y los medios de comunicación. Y aunque este artículo no es precisamente de publicidad, lo expuesto por estos panelistas nos deja ver que los cambios en la forma en que el usuario consume contenidos harán que en un futuro el dominio de la TV abierta liderada por agentes monopólicos, mengue y se vuelva nada.

    La TV abierta es todavía el principal medio de comunicación. Hace 5 años, de acuerdo a Ipsos, el 76% de la población veía televisión abierta todos los días, ahora lo hace el 71%. En cambio, hace 5 años, el 19% de los mexicanos navegaba en Internet todos los días, mientras que ahora el 38% lo hace. Un dato importante es que los niveles socioeconómicos más altos cada vez ven menos televisión. es decir, la clase alta y media están dejando de ver televisión abierta, mientras que la clase media baja es la que tiende a ver más televisión. No es casualidad esa correlación de los sectores que ven más televisión y los que votaron por el candidato que fue presentado, como un actor de televisión.

    En cambio el Internet se concentra más en los niveles socioeconómicos más altos, pero el crecimiento del uso de esta herramienta en clases no tan favorecidas va en aumento. Lo mismo sucede con la televisión de paga. De tal forma que empezamos a ver que la televisión abierta comienza a relegarse a aquellos sectores con menos ingresos y educación. Esa tendencia indica que en un futuro, tal vez no tan cercano, la televisión abierta ya no será negocio. Tal vez esto explica que Televisa y TV Azteca decidan ceder en este rubro con tal de entrar al negocio de las telecomunicaciones donde sí hay mucho futuro.

    El hecho de que Ifetel haya calificado a Televisa (y también a Carlos Slim) de empresa preponderante, es una buena noticia que acelera, aunque sea un poco, este proceso (al fin nuestros servidores públicos sirven para algo). Con esto, Televisa ya no podrá tener la exclusiva de mundiales de futbol, liguillas y demás eventos. Esta resolución debilitará la fuerza que tiene Azcárraga en la televisión, aunque eso perdido lo podrá ganar en las telecomunicaciones, donde es socio junto con Salinas Pliego de Iusacell. El Ifetel también lanzó una licitación de dos cadenas, aunque si esta supuesta «democratización de los medios» no se da con la entrada de estas dos cadenas, se dará con un creciente acceso a Internet y televisión de paga.

    Televisa todavía puede imponer presidentes. Pero en un mediano plazo, al menos como emisor de información, ese poder fáctico vendrá a menos. Serán cada vez menos los que vean a políticos guapos desfilar para convencer a sus electoras deseosas de sueños húmedos, que ellos son «la mejor opción». No, no es el PRI más democrático, más bien los avances tecnológicos y la presión social harán que poco a poco, este sistema paternalista y vertical, se vaya rompiendo.

  • 85 años de PRI

    85 años de PRI

    Réstale los 12 años de gobiernos panistas a esos 85 y obtendrás la cantidad de años que han gobernado los priístas en México. El PRI surge a partir de una Revolución Fallida. Aristóteles afirma que cuando uno es inferior, se subleva para obtener la igualdad, y una vez sucedido esto, se subleva para dominar. Los revolucionarios, ahora convertidos en un mito histórico, se levantaron contra el Régimen de Porfirio Díaz cuyo apogeo económico beneficiaba a unas minorías. Los revolucionarios llegaron y destruyeron dicho apogeo, entonces ya no había mucho que repartir. Estuvieron abajo, tardaron muy poco en obtener la igualdad y transitar al dominio sobre los demás.

    No sé cuanta relación haya entre productividad y satisfacción en el trabajo

    El PRI se formó gracias a los caciques revolucionarios que carecían de una ideología sólida (eso posiblemente explique el PRI actual). Proyectos posiblemente bienintencionados como los de Lázaro Cárdenas, se convirtieron en la estructura vertical que hasta ahora mantiene al PRI donde está. El PRI nunca fue democrático, sin embargo se debe reconocer que los primeros presidentes emanados de ese partido, al menos hasta López Mateos, mantuvieron cierto desarrollo económico continuo que se deterioró por la misma esencia del sistema.

    El PRI ha sido camaleónico en cuanto a postura económica se refiere, puede ubicarse en la izquierda, en el centro, o en la derecha. Pero en sí no es lo que importa y esa poca importancia es lo que hace al PRI un partido único, pragmático, lo cual lo hace ver menos incoherente cuando forma una alianza con el PAN o con el PRD que cuando estos últimos dos la forman. El PRI no tiene mucho que envidiar a la KGB ni a la CIA, su expertise es tal, que es capaz de dejar como tontos inocentes a los opositores. Los priístas saben como comunicarse eficientemente con el pueblo desde la nación o desde el extranjero (Saving Mexico), saben como controlar masas, saben como volver al poder a pesar de la mala fama de corrupción y generadores de crisis económicas que tienen.

    Se habla del viejo PRI y el nuevo PRI. En realidad la esencia es la misma, tal vez algunos elementos en la ecuación han cambiado debido a que se han tenido que acoplar a los nuevos tiempos. Empero, la vena antidemocrática sigue ahí. Pero los tricolores no son tan tontos como para «regresar» de un golpe, sino que saben medir tiempos. Eso explica que Peña Nieto haya tomado una postura autoritaria y represora en el caso de Atenco, y luego haya tomado una postura demasiado dócil y permisiva cuando la CNTE bloqueó el Aeropuerto de la Ciudad de México, porque es pragmatismo, porque saben que decisión tomar que les beneficie en un mediano y hasta largo plazo.

    El PRI cumple 85 años. El PRI sigue porque son quienes han entendido más esa peculiar idiosincrasia mexicana heredada desde antes de la conquista, y la cual de alguna manera siguen alimentando. Su modelo ha sido tan eficaz, que muchos de sus más férreos opositores «tienen la escuela del PRI». Parte de la izquierda mexicana como López Obrador, los porros de la UNAM y otras universidades, diversos sindicatos como el SME. Además, quienes no tienen raíces priístas, sí han aprendido mucho de ellos, sólo hay que preguntarle al PAN.

    El PRI es tan ambiguo ideológicamente que puedes ser religioso, masón, ateo, izquierdista, derechista, anarquista, empresario, filósofo, tecnócrata, actor, sindicalista, defensor del libre mercado, comunista, profesor, abogado, futbolista. Puedes ser cualquier cosa y caber en el PRI. Y en esa ambiguedad, está la fuerza del partido que hoy cumple 85 años. Que se dicen fácil, pero son resultado de una ecuación que a ellos (y no tanto al país) les funcionó a la perfección.