Autor: Cerebro

  • Las izquierdas latinoamericanas y las derechas europeas

    Las izquierdas latinoamericanas y las derechas europeas

    Hay un dicho popular que dice que quienes se odian se parecen. En el ámbito político eso es algo peculiar y notable, pero ignorado por quienes forman parte. Un fascista y un comunista nunca se podrán ver, y si lo hacen es para participar en una lucha sangrienta a muerte, y sin embargo estos dos tienen mucho más en común que el que pueda tener cualquiera de ellos con un demócrata. Los totalitarismos sean de derecha o izquierda, siempre buscan tener en sus manos el control de la sociedad y de la economía, y conforme más se van radicalizando, más se van pareciendo.


    Las izquierdas latinoamericanas y las derechas europeas

     

    Los partidos radicales suelen quedar condenados al ostracismo cuando en un país las cosas marchan bien, pero cuando no es así, los votantes encuentran un refugio en ellos, y eso es algo que está sucediendo en Europa, como en Francia, donde han obtenido muchos votos. La ultraderecha en Europa empieza a ganar terreno (algunos incluso empiezan a ver coincidencias con el clima pre Segunda Guerra Mundial) por la sencilla razón de que los partidos tradicionales de derecha e izquierda, asumidos como más democráticos, no han podido con el paquete.

    Estos partidos suelen ser populistas, nacionalistas y demagogos. Están en contra de los influjos externos, hablan con desdén de las «oligarquías financieras», alientan el patriotismo. La hija del ultraderechista francés Le-Pen critica a las «recetas neoliberales de Bruselas», al «feudo de burócratas y tecnócratas». ¿Les suena a algo? ¿A quién se parece su discurso?

    Pues a la izquierda latinoamericana. Y es donde vengo insistiendo en que estas ramas supuestamente opuestas en la aritmética política más bien se parecen. Por un ejemplo, no es muy difícil encontrar similitudes en el MORENA de López Obrador y en el Tea Party de Estados Unidos, sobre todo por la forma a que apelan al nacionalismo. Y vayámonos a casos más extremos. Los discursos de Jean-Marie Le Pen no son tan distintos que los de Hugo Chávez o Nicolás Maduro.

    Tal vez en un principio los fundamentos políticos que sustentan a ambas ramas sean distintos, pero a la hora de radicalizarse y justificar un control férreo para la implementación de estos fundamentos (al menos en la retórica), los métodos terminan siendo muy similares, y ambas partes terminan más deseosos de mantener el poder y exprimir a sus ciudadanos que de otra cosa. Entonces el combate entre ambas posturas termina limitándose a la retórica.

    Posiblemente los radicalismos en latinoamérica se den en la izquierda porque su postura tiende a ser más bien defensiva, y en Estados Unidos y Europa se den en la derecha porque son más ofensivos dada su fortaleza, donde de alguna manera también hay una cerrazón, pero pensando que a partir de ahí, se extenderán y dominarán a los demás.

    Cuando las opciones moderadas ya no funcionan para el ser humano (y me refiero a todos los ámbitos, no exclusivamente al terreno político), éste tenderá a buscar tomar medidas extremas para solucionar sus problemas. Es parte de nuestra naturaleza. El problema es que en política, las opciones extremas terminan siendo contraproducentes y al final terminan siendo un yugo del cual los ciudadanos (si pueden seguirse llamando así) tratarán de escapar.

    Pero claro, dirán algunos, no todo es izquierda y derecha: -Mira Cerebro, que el PRI puede llegar al mismo punto desde el centro político-.

     

  • Que ni pa los tacos, ni pa las chelas alcanza, Videgaray

    Que ni pa los tacos, ni pa las chelas alcanza, Videgaray

    A veces en este blog he planteado que los mexicanos tendemos a ser pesimistas y pensamos que vivimos en una crisis continua. Que no importa lo que digan las estadísticas, la gente siempre repite el mantra de -Ya ves como está la situación-. El problema es que ahora no hay que ser pesimistas para decirlo. México, con su Presidente galante, no puede presumir cifras. Su gobierno se le está cayendo a pedazos.

    Que ni pa los tacos, ni pa las chelas alcanza, Videgaray

    Todo el bombardeo mediático ha perdido eficacia. La realidad es que incluso después de las reformas con las cuales tantas esperanzas nos empezaron a inyectar, nada más no se palpa mejora alguna. ¿La Reforma Educativa? Un año después el Instituto Mexicano para la Competitividad evidencia la tragedia que es la educación en México donde varios maestros ganan incluso más que el Presidente. ¿La Reforma Hacendaria? El mismo IMCO evidencia al gobierno donde desde su llegada, la competitividad se ha desplomado, esto aunado a un Luis Videgaray que tiene que recortar proyecciones de crecimiento.

    La economía está mal, y gran parte tiene que ver con las pésimas decisiones que se han tomado. A base de tratar a los contribuyentes cautivos como criminales y de generar incertidumbre, han desincentivado la inversión. Es más, ni siquiera han hecho inversión pública para incentivar el crecimiento como recomendaba el señor John Maynard Keynes. ¿Qué carajos están haciendo con la economía? ¿Cuál es el juego?

    Peña Nieto se comprometió en campaña a hacer que el país creciera a tasas de entre 5% y 6%. La realidad es que las primeras proyecciones las tienen que hacer menos de 4% para irlas bajando cada vez más, que seguramente será menos de 3%.

    ¿A qué están jugando? ¿Qué es lo que le quieren hacer con la economía de los ciudadanos que los eligieron (por medio de su credencial de… Soriana) y los pusieron en el poder, aac.. Televisa aachuu! ?

    El país con Peña Nieto está totalmente estancado, y hasta ahora no puedo ver una luz al final del túnel, más que se han jugado ya la mayoría de las cartas con las reformas. Todo va para abajo, seguridad, economía, democracia. Un estado de las cosas así en otro país ya hubiera caldeado los ánimos de una forma mucho más fuerte. Mi pregunta es hasta cuando vamos a tolerar que las cosas sigan así. Luis Videgaray tendría que tener dignidad y renunciar. Y fíjense que cosas porque dentro del gabinete de Peña Nieto, a alguien que creía capaz era precisamente a él, porque logró sanear las finanzas del Estado de México después de todo el robadero que hizo Arturo Montiel, a quien Peña Nieto le dedicó su tesis. Pero no, conociendo su forma de ser, tal vez será bueno que lance un spot donde salga él en tono conciliador, diciéndonos que lo que importa no es el dinero, sino lo de adentro.

    ¿Tendrán un «as» bajo la manga? Ya viene el 2015, vienen elecciones, y dudo que de aquí a un año puedan cambiar diametralmente la dolorosa realidad.

    Pero ya viene el mundial, pueblo distraído, el PRI lo va a aprovechar. Todo lo que toca con la Reforma Energética y la Reforma de las Telecomunicaciones se discutirá en junio, mientras tú estás viendo el futbol. Y quizá Videgaray haga unos recortes más a su pronóstico, mientras Neymar se recorta al «Maza» Rodriguez para disparar por encima de Jesús Corona y meter ¡GOOOOOOOOOLLLL!!!

  • Yendo con el psicólogo

    Yendo con el psicólogo

    Ir con el psicólogo, ir con uno, ¿Me tacharán de loco? ¿La sociedad me verá como un débil mental quien necesita de un tercero para que lo rescate de sus fantasiosas tragedias? ¿Sólo me sacarán el dinero a costa de mis traumas y complejos mentales? ¿Es símbolo inequívoco de que no puedo con mi vida ni conmigo mismo?

    Yendo con el psicólogo

    Muchas personas tienen la creencia de que los psicólogos no sirven de mucho y que quienes van son personas débiles que necesitan ser rescatados de una vida con la que deberían poder salir adelante por sí mismos. Aunque no es casualidad que quienes piensen así nunca hayan ido con uno, o bien, tuvieron alguna mala experiencia y dejaron de buscar algún terapeuta que pudiera haber sido el indicado.

    En realidad un psicólogo no te resolverá tus problemas, más bien te ayudará a que tú los resuelvas. De hecho la dinámica en muchos casos es la opuesta a la que los escépticos creen que es. Un buen psicólogo acelera ese momento donde el individuo tiene que salir de su zona de confort para hacer frente a sus problemas y salir adelante.

    Es un proceso difícil porque el psicólogo, sea cual sea su corriente (que sea bueno, claro está), te confronta, y si piensas que el psicólogo trata sobre acostarte sobre un diván para contar tus problemas y sentir que alguien te «escucha y te comprende» entonces tienes un concepto totalmente erróneo sobre ellos.

    Un psicólogo sería algo así como la invención del teléfono móvil. Antes de que se inventara, el individuo se podía comunicar y realizar sus actividades, pero cuando se inventó el teléfono, éste le hizo la vida más fácil a los individuos de tal forma en que ahora pueden comunicarse de una forma mucho más eficiente. En este caso es algo parecido. Antes no existían los psicólogos como tales (aunque habían quienes tomaban roles parecidos, como consejeros o religiosos) y el ser humano podía vivir y tratar de solucionar sus problemas, pero con la llegada del psicólogo, los individuos han podido resolver sus conflictos de una forma más eficiente.

    Podría hablar más de los psicólogos, y tal vez me mientas la madre por estar escribiendo este corto y escueto artículo, o me la mientes por criticar a Slim, a Peña o al rayito de esperanza (o séase AMLO)  pero en este caso tal vez necesites ir con un psicólogo. Te lo recomiendo. Yo iba con uno y ahora mira, entras todos los días a mi blog a ver que cosas pongo.

    ¡Carpe Diem!

    Feliz día del psicólogo

     

     

  • #QuieroCreer. México y el Mundial de Futbol

    #QuieroCreer. México y el Mundial de Futbol

    Falta un mes para el Mundial de Futbol. Y la verdad es que más allá de cuestiones políticas (no sólo las nuestras, sino las que se viven en Brasil) la gente ve a este evento como una gran fiesta. O más bien se nos invita a que lo veamos de tal forma. Son muchas las empresas que esperan obtener ganancias a través de este evento, y por ello hay que recordarle a la gente que se trata de eso, de una fiesta.

    #QuieroCreer. México y el Mundial de Futbol

    El hecho de que se lleve a cabo cada cuatro años (al igual que los Juegos Olímpicos) le da esa especie de magia. Pero también es cierto que alrededor de este evento existen muchos intereses (que estorban en cuanto corrompen el espíritu del juego) y problemas políticos que se buscan esconder.

    Los brasileños recibieron la sede en un momento de apogeo económico. Ahora que su economía está más deprimida, se han dado cuenta de que organizar este evento es algo complicado, estadios atrasados, y sobre todo una multitudinaria manifestación e inconformidad a la que inclusive forman parte futbolistas míticos de esta nación como Romario.

    En México las cosas no son tan diferentes. Incluso a nivel deportivo son peores. La Selección Mexicana hizo el ridículo en la eliminatoria ante equipos mucho más débiles por lo cual no merecía calificar al Mundial. Este problema no sólo tuvo que ver directamente con el pobre desempeño de los futbolistas y el cuerpo técnico. Tuvo que ver también con los intereses que hay detrás, que no son muy distintos a los que manejan el país. Incluso la forma de organizarse es parecida a la forma en que se hace política.

    El problema es que en México el aficionado se conforma con muy poco. Al borde de la eliminación con un partido ante Honduras en el Azteca que iban ganando con trabajos, la gente cantaba el cielito lindo. ¡Una cosa es apoyar a la selección y otra ser masoquista! Hubo mucha molestia, sí, pero el mexicano olvida rápido, y aún con todo, sueña con que México trascienda en el mundial, la fe puede más que la razón. Que si los futbolistas no son tan buenos o no andan en su mejor momento: -Pero vamos a ir al estadio y vamos a gritar sí se puede y los futbolistas se van a partir el alma, ya verás!-.

    Las televisoras y todos los involucrados saben que el pesimismo y la resignación se curan con fe y con spots. Por eso no es de extrañar que se realice un spot donde los seleccionados pidan perdón por haber «hecho sufrir» a los aficionados, como si el nivel de competencia de un país en un deporte se pudiera cambiar inusitadamente por medio de la fe. Y como el aficionado se conforma con tan poco, entonces no hay necesidad de mejorar el deporte que paradójicamente es por mucho, el más popular en el país y que a lo largo la historia no ha logrado trascender (excepto en divisiones menores y en las últimas olimpiadas). No importa que la selección nunca aspire a más de octavos, es suficiente para que la gente consuma y se exponga ante la publicidad en el mundial. A diferencia de países como Francia que castigan a su selección con la inasistencia cuando las cosas andan muy mal, los mexicanos siempre van a estar ahí, «apoyando en las buenas y en las malas», sin reconocer esa delgada línea que divide el fiel apoyo de una afición con la mediocridad de otra que se conforma, que no exige,  pero que sueña.

    Curiosamente esto es algo que se repite en temas más importantes como la sociedad y la política de nuestro país. El mexicano sueña, pero al mismo tiempo exige poco. Siente como si algo de afuera vendrá a cambiar súbitamente su realidad. Cuando la historia, tanto a nivel social como deportivo, nos ha mostrado que las naciones e instituciones cambian progresivamente en cuanto todos se empiezan a involucrar y a exigir.

    Hay lugares donde se puede usar la fe, la religión, o se puede tener fe en un ser querido. Pero cuando un deporte no funciona bien a causa de la mala organización y la corrupción, la fe da para mucho. Entonces ese #QuieroCreer saldrá sobrando. E incluso en el poco probable caso (más no imposible) de que esta selección llegara a trascender, esto no sera mérito de las instituciones que están detrás del futbol, sino a pesar de ellas.

  • Maestro

    Maestro

    -Ándele profe, póngame seis, es más, le hago un trabajo extra, le hago una investigación y se lo entrego mañana-. Ese fue el único extraordinario al que me fui en mi etapa de estudiante, era la materia de física en la preparatoria en la cual obtuve un promedio de 5.9. Como mis papás me lincharían si reprobaba, tuve que tomar de mis ahorros para pagar el examen (en realidad no eran muy caros y aunque me hubiera ido a tres, me los hubiera podido autofinanciar). No era un gran estudiante, pero tampoco era de los más burros. Y eso era porque estudiaba las materias que me interesaban y las que no las hacía a un lado y sólo buscaba pasarlas.

    Maestro

    Me imagino que ser maestro ha de ser una vocación difícil. No sólo porque esta persona debe de estar apta para transmitir sus conocimientos a los alumnos, sino porque además implica preparar las clases y lograr que los alumnos cumplan satisfactoriamente con el temario. Es difícil, sobre todo en esa etapa de secundaria y preparatoria donde los alumnos son incontrolables, retadores, y si el maestro no tiene el suficiente carácter, puede ser sujeto de varias humillaciones.

    Pero el maestro también carga con la responsabilidad de procurar de poner su granito de arena para que los educandos salgan preparados y enfrenten eficientemente la dura vida real. Posiblemente ese semestre de física o matemáticas impartido pueda influir para que el alumno elija su carrera, o bien, pueda entrar en las listas de la universidad donde quiere estudiar.

    Para ser maestro hay que tener vocación. Eso es algo que no hemos aprendido mucho en México, por eso es que esos puestos que son una parte importante de la sociedad y el progreso se pueden vender, heredar o pueden estar sujetos a intereses políticos, partidarios o económicos. Un puesto de maestro en México puede servir para no enseñar nada y ganar más que Enrique Peña Nieto. Un puesto de maestro puede servir para chupar dinero del erario. Es como si en una construcción, en lugar de usar la viga como estructura de una obra, se usara para que los constructores puedan hacer una portería para jugar una cascarita, ¡esa construcción se vendría abajo!

    Organismos como el SNTE y la CNTE le han hecho mucho daño a la educación usándola como botín político, y delineando una teoría conspirativa podría argumentar que buscan mantener a los alumnos en la ignorancia. Los maestros de la CNTE dejan a los niños sin clases para marchar y pedir peticiones que más que resolver sus problemas (porque tienen y muchos) buscan refrendar el status quo. Aún así muchos los defienden por «enfrentarse al poder» cuando sus líderes los acarrean para mantener sus privilegios.

    Uno podría pensar que en las escuelas privadas la realidad es diametralmente opuesta, pero no es así. La educación privada podrá sí, ser algo mejor, pero sigue siendo deficiente. Cualquiera que fue alumno y estuvo en una escuela privada, podrá recordar anécdotas como el profesor al que le regalaron una botella de tequila, o al que se llevaron al table dance con el fin de que lo pasaran de año. También recordarán maestros que sólo iban a desquitar al sueldo.

    Pero a pesar de esto, también tuvimos buenos maestros, y en todos estos 15 de mayo, los recordamos. Aquellos maestros que nos enseñaron lecciones de vida, a esos que buscamos para pedir consejos incluso cuando ya no nos daban clases. Esos que se motivan y piensan en que están colaborando de alguna manera en el futuro de sus alumnos. Esos buenos maestros merecen ser recordados en este su día. Esos maestros que dan algo más, esos maestros que rompen con la mediocridad que tiene nublada a la educación del país.

  • Cerebro vs Carlos Mota VI. ¿Qué no hable Cuarón?

    Cerebro vs Carlos Mota VI. ¿Qué no hable Cuarón?

    Me sorprende que muchos opinólogos y gente que tiene un espacio en algún medio para opinar, se quejen del hecho de que alguien utilizó su libertad de expresión como si esta estuviera limitada solamente a quienes son expertos en el tema. Esta es la sexta entrega donde expongo a uno de los peores columnistas que tiene el país, Carlos Mota. Y este artículo termina hablándome más mal de este personaje, porque yo creía que era todo un pro empresario, pero parece que ahora es también un poco (o un muchito) pro régimen actual. Me dirán, hablas de linchamientos y tu estás linchando. Pero a ver, Alfonso Cuarón no linchó a nadie, más bien ataco a aquellos que les gusta linchar por linchar. Empezamos con el artículo que escribió como ha sido toda una tradición en este blog (el texto de Carlos Mota está en cursivas):

    Cerebro vs Carlos Mota VI. ¿Qué no hable Cuarón?

     

    No sé qué es peor, si la soberbia de ciertos artistas o la ingenuidad de los medios de comunicación para dar vuelo a las declaraciones de aquellos. Eso sí, la tentación de la gente del mundo de la cultura de opinar de políticas públicas es una de las enfermedades crónico degenerativas que se está afianzando en el país. Antes era Carlos Fuentes hablando de la supuesta ignorancia del entonces candidato Enrique Peña Nieto. Antes era el pintor Toledo hablando de los Zetas; o Gael García criticando al sistema político y al PRI.

    Este párrafo debería terminar con el slogan «moviendo a México». Caray señor Carlos Mota. Naturalmente todos esos intelectuales, cineastas o artistas tienen más reputación que usted ¿Casualidad o envidia? ¿Enfermedad crónico degenerativa? ¡Explíqueme muy bien a que se refiere!. Los intelectuales o artistas opinan porque son los pocos que tienen voz (debido a su presencia mediática) en un país donde no se les da voz a los ciudadanos. En Estados Unidos Obama organiza foros para tratar a convencer a la población de sus reformas, Peña Nieto no hace nada de eso y se limita a sacar spots donde afirma que con la Reforma Energética el gas y la luz va a bajar inmediatamente.

    Causan mucho daño quienes desde el mundo de la cultura opinan de políticas públicas. Deberían serenarse. Que opinen, claro, tienen derecho a hacerlo. Pero quienes gozan de una reputación y popularidad significativas, y opinan, saben bien que habrá un efecto potenciador de sus ideas, con las que confunden y manipulan.

    Señor Carlos Mota. Explíqueme con datos duros el supuesto daño que estas personas hacen al opinar sobre políticas públicas. Luego (sabiendo la avalancha de críticas que sabe que va a recibir) trata de componerla diciendo que tienen derecho a hacerlo, pero antes había sugerido que no. Y hablando de manipulación ¿Acaso el Gobierno no manipula al decir que el precio de la luz y la gasolina van a bajar cuando instituciones especializadas que usted mismo cita dicen que en el caso de la luz será dentro de 5 años y con lo de la gasolina ni siquiera contemos? ¿Por qué no critica a Peña Nieto y a Cuarón si? Por cierto, le aclaro que Peña Nieto no es experto en el tema, al igual que Alfonso Cuarón.

    Yo preferiría que los espacios de resonancia en los medios, respecto por ejemplo de una reforma como la energética, los tengan think tanks especializados, como el IMCO, de Juan Pardinas, o el CIDAC, de Verónica Baz. Pero que alguien que le indica a Sandra Bullock ‘muévete pa’ ca’, o que le dice que no le salieron suficientes lágrimas en cierta toma, cuestione con particular sesgo los beneficios de una reforma que ha sido aplaudida internacionalmente, es un ejercicio que deberíamos ir viendo menos en el país; y desafortunadamente lo estamos viendo cada día más.

    Esas fuentes que cita usted son una muy buena fuente de información que la gente debería tomar en cuenta. Pero eso no le quita ningún derecho a Cuarón de expresar sus ideas. Sí, Cuarón no es un experto, pero la mayoría de sus preguntas son cuestionamientos sensatos que se hace la población. Dice usted que es un ejercicio que deberíamos ir viendo en el país, sin palabras. Me imagino que está de acuerdo con la censura y con callar a las voces que usted considera (o que quien le pague considera) que están mal informadas.

    Es decir, usted asume una postura no muy diferente a la que asumía Hugo Chávez en Venezuela donde linchaba a los que no opinaban como él, ese que criticaba tanto y cuya muerte festejó.

    Por cierto, lo dice alguien como yo que está abierto a la apertura e ingreso de iniciativa privada como Pemex. Yo no veo que Cuarón sea un nacionalista cardenista trasnochado, de hecho en su réplica dijo que las reformas son necesarias, pero todos cuestionamos los comos y es algo totalmente válido.

    Si hubieran premios Razzie a las peores columnas, usted hubiera ganado unánimemente.

    Aquí la columna completa del señor Carlos Mota: http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/oh-no-cuaron-empezo-a-opinar.html

     

  • Ricos contra pobres

    Ricos contra pobres

    México es un país que ha vivido a lo largo de su historia una fuerte dominación de las élites sobre las mayorías. En realidad no sólo ha sido en México, es algo que se ha vivido en todo el mundo, nada más que existen países que superaron la dominación absoluta antes que otros, estos países son los que tienen una sociedad más democratizada.

    Ricos contra pobres

    Debido a que en México nos hemos tardado (incluso no lo hemos superado por completo), tenemos implantada la falaz creencia de pensar que todos los pobres son buenos y todos los ricos son malos. La Iglesia ha considerado a la pobreza una virtud, “Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de los Cielos” (Lc 6, 20), los medios de comunicación de alguna forma lo han hecho patente como en las telenovelas donde la protagonista es la humilde y la malvada es la ricachona, incluso políticos como López Obrador utilizan a conveniencia esta falacia para creerse su redentor «por el bien de todos primero los pobres».

    Pero no, la pobreza no es una virtud, es una condición donde por razones exógenas y/o endógenas, al individuo le tocó estar hasta la base del escalafón social lo que significa un menor número de recursos y una magra calidad de vida en comparación con sus semejantes. También sería una falacia afirmar que el pobre es pobre porque quiere, pero de alguna manera le tocó estar dentro de los más débiles y menos capaces, porque él no tiene la capacidad, o bien, el ambiente donde creció no es proclive para que se pueda desarrollar. Desde este punto de vista yo no veo de donde pueda ser una virtud la pobreza.

    Es absurdo afirmar que los pobres son buenos. La bondad a veces tiene más bien poco con la posición social. Esa falacia se creyó porque en tiempos pasados una muy pequeña élite cuyos integrantes se contaban con los dedos de la mano reprimían a las mayorías. Esa aseveración hoy en día es muy relativa, no es que no existan personas hasta arriba que les interese mantener a los pobres donde están, pero ni todos los ricos son así, ni todos los pobres son buenos.

    Televisa y Slim pueden evadir impuestos y buscar beneficiarse a costa de los demás, igual que un pobre (eufemísticamente mal llamado humilde) puede llegar a violar o matar en un barrio bajo, o una persona como tú puede llegar a sobornar, a dar mordidas o a discriminar. Sí, en la actualidad hay quienes no quieren que las cosas cambien, gente que vive ostentosamente de los impuestos de la gente, empresarios corruptos al amparo del gobierno. Pero también hay mucha gente rica que se hizo así gracias a su esfuerzo y que aprovechó las oportunidades que tuvo para hacerlo.

    Vamos a ser realistas. Es utópico pensar que algún día todos llegaremos a estar en condiciones iguales. Las pocas veces que alguna sociedad estuvo cerca de lograr eso, lo tuvo que hacer por medio de regímenes sanguinarios y opresivos donde al final, quienes comandaban dichas naciones se enriquecían, mientras que todos los demás vivían igual… de mal. ¿Por qué? Porque va en contra de la naturaleza del ser humano. El ser humano se mueve por medio de incentivos, no de dogmas.

    ¿Se puede reducir la desigualdad? ¡Claro que sí! Esto es, brindando oportunidades a los individuos para que se desarrollen y pueda haber movilidad social, donde un pobre por medio de esfuerzo, tenga la capacidad de salir de su condición. Se puede lograr con una sociedad preparada, educada y leída. Pero pensar en reprimir el esfuerzo y la innovación quitándoles el derecho a quienes se han hecho ricos de esta forma pensando que de esta forma se va a acabar con la desigualdad es estar en el error. El emprendedurismo no sólo implica ingresos para el emprendedor, significa también generación de empleos, además de que esto hace más grande la cadena productiva creando un ambiente donde más personas pueden emprender.

    La desigualdad en México tiene que ver más con los agentes monopólicos, porque los que detentan el poder desean mantener el orden de las cosas, los gobernantes, los que se alían con el gobierno para enriquecerse y no tener que competir para innovar. Aquellos que por ellos creen formar parte de la nobleza y educan a sus hijos bajo los mismos parámetros. Cierto que el impacto causado por el mal actuar de un rico será mucho mayor al de un pobre, porque el primero tiene más influencia, pero desde un punto de vista moral, es igual de reprobable.

    Ser rico o pobre no es bueno o malo, la rectitud es lo que hace la diferencia entre un ser humano valioso y otro detestable. Tratar de catalogar la integridad del ser humano de acuerdo a sus posesiones es una falacia aprovechada por muchos demagogos, que dicen defender a los pobres, pero que al final del día, y como lo ha mostrado la historia, sólo los utilizan para volverse ricos.

  • ¿Logrará Peña Nieto terminar su mandato presidencial?

    ¿Logrará Peña Nieto terminar su mandato presidencial?

    En esta imagen se pueden ver dos Peña Nieto diferentes, el aparente y el real. El aparente nos ilustra a un mandatario jovial, que posiblemente con el fin de tratar de aumentar un poco su apoyo por parte de los ciudadanos, se junta con actores de esas series que todos los jóvenes ven, como lo es Kevin Spacey quien interpreta a Frank Underwood en House of Cards. El real es un Peña Nieto que tiene una apariencia preocupante, está mucho más delgado y demasiado desgastado. Ciertamente los presidentes tienden a envejecer más rápido que la gente común por los niveles de actividad y estrés a los que se someten. Pero el caso de Peña es, tal vez sin exagerar, alarmante, porque basta con comparar fotografías con distancia de un año para ver como es que su composición se ha ido desgastando.

    ¿Logrará Peña Nieto terminar su mandato presidencial?

    Peña trata de mejorar su imagen por encimita, sobre todo ante ese target que tanto lo desprecia. Por eso es común verlo con Kevin Spacey o también el comprar artículos a modo como el de la revista Rolling Stone, donde el escritor relativiza todos sus defectos para minimizarlos (que si no sabe leer, o el incidente de la Ibero) para decirle al joven que Peña Nieto tiene muchas, muchísimas cualidades y logros que no se le están reconociendo. Algo entendible para una revista como Rolling Stone que sufre debido al declive del formato papel y necesita urgentemente ingresos, así como popularidad necesita Peña Nieto.

    Pero la apariencia física no se puede ocultar, no importa el maquillaje o las canas superpuestas, el Presidente Peña Nieto no se ve bien y aquí habría que preguntarse si logrará terminar su mandato presidencial. Su estado de salud podría no traer muy buenos augurios, incluso hay quienes se atreven a afirmar que padece de cáncer.

    Ese no es el único riesgo. Su muy baja popularidad y el encono extendido en gran parte de la sociedad no es algo que deba tener demasiado tranquilo a Peña Nieto y sus cercanos. Saben que están en una circunstancia donde no pueden dar pasos en falso que puedan hacer estallar el encono de la sociedad o de grupos opositores a su gobierno.

    ¿Qué pasaría si Peña Nieto tuviera que dejar su cargo? El artículo 84 de la Constitución dice que en el caso de que el Presidente deje su puesto en los dos primeros años, el Congreso tendría que nombrar en escrutinio secreto y por mayoría de votos a un Presidente Interino, para que después de 10 días de que éste haya sido elegido, se convoque a elecciones para elegir al Presidente que deberá terminar el cargo que correspondía al presidente que deje su cargo.  En caso de que el Presidente deje su puesto después de dos años de haber ejercido, entonces el Congreso elegiría al Presidente que debería terminar ese periodo.

    Es decir, si Peña dejara por alguna razón su cargo antes de que transcurran sus primeros dos años (Diciembre 2014) se nombraría a un Presidente interino que gobernará mientras se realizan elecciones. Pero si lo hace durante los siguientes 4 años, entonces el Presidente interino gobernaría el tiempo restante hasta que concluya el periodo.

    Naturalmente como ser humano deseo que Peña Nieto se encuentre bien de salud o la mejore, mi antipatía hacia esta figura no implica que deseé que sufra o deje de vivir, de lo contrario podría cuestionar mi integridad como ser humano. Pero lo real es que se ve que el presidente no está bien, y que la mayoría de los ciudadanos no creemos ni en él ni en su gobierno (que por supuesto desearía que nos mostraran lo contrario y nos dejaron callados).