Autor: Cerebro

  • Trabajar por tu cuenta es bien padre

    Trabajar por tu cuenta es bien padre

    Los Godínez, sentados desde el escritorio de la opresiva oficina que se encuentra a un lado del garrafón con sus conos de agua reutilizables, afirman que quienes trabajamos como freelance (condición que no me durará mucho al estar montando una agencia con otros socios), somos algo así como «ninis» no asumidos. Los entiendo, yo fui Godínez en un buen tiempo de mi vida. Recuerdo esos momentos en que tenía que despertarme temprano para empezar a trabajar de 9 a 7 (aunque técnicamente lo sigo haciendo), pero a pesar de que la carga de trabajo es la misma, o incluso puede llegar a ser más, no tengo esa sensación de opresión, de «debo de ir a trabajar».

    Trabajar por tu cuenta es bien padre

    Creo que tener un ingreso fijo le quita un poco de diversión al trabajo, y si a eso le sumas tener que depender de un único jefe y tener horarios y normas preestablecidas (aunque los que freelanceamos debemos autoimponerlas) entonces se comprende esa atmósfera opresiva que a veces se siente en una oficina. A algunos les gusta ser empleados, a otros como a mí no tanto, es cuestión de personalidades. A nosotros tal vez no nos pese tanto levantarnos a trabajar, porque al no tener ingreso fijo y a sabiendas que volumen de trabajo significa nivel de ingresos, nos preocupamos por sacar la chamba, por hacerla lo más rápido posible. Que pagar el viaje, que los impuestos, los gastos fijos, es un mundo.

    Esta parte que yo veo como divertida, otras personas lo verán como algo indeseable. Los freelance no tenemos tanta seguridad, si queremos ahorrar para un carro, para un viaje caro, o queremos pagar un departamento, tenemos que ser muy meticulosos con nuestras finanzas, y debemos de rogar que «nos caiga una iguala». Los ingresos dependen directamente de nosotros, lo cual conlleva una mayor responsabilidad, tenemos que estar cobrando, lidiando con clientes. No basta con «tener contento al jefe» para asegurar tu quincena.

    A nosotros nos da mucho ese sentimiento de «trabajar mucho y andar de pobres» que luego es recompensado con varios pagos en un mismo mes cuyo monto total podrá superar por bastante el sueldo de un Godínez. Eso nos obliga a administrar nuestro dinero, en saber en que lo vamos a gastar porque no sabemos cuanto nos llegará después.

    Pero lo disfrutamos, el tener que lidiar, que pensar, que crear estrategias, mantiene ocupada tu cabeza. Las opciones para que un Godínez aumente su ingreso se reducen a dos: Pedir un aumento (lo cual con la situación actual no es algo fácil) o buscar otro trabajo. Nosotros pensamos continuamente en diversas estrategias, en hacer networking, en comprar publicidad, en ir a fiestas, eventos, en capacitarnos continuamente u ofrecer nuevos servicios, lo cual lo hace todo más divertido.

    Hay una falsa creencia de que los freelancers tenemos mucho tiempo libre. Es falso. Es cierto, tenemos mayor flexibilidad de horarios. Pero en mi caso, tiendo a trabajar las mismas horas que trabajaría en una oficina. A veces puedo «salir antes» porque cuando no hay trabajo, no necesito quedarme a calentar la silla. En otras ocasiones debo trabajar hasta tarde, o trabajar sábado o domingo. Muchas veces las juntas con los clientes son en sábado o incluso domingo en la tarde. Aunque administres tu tiempo, el número de horas que trabajas son más o menos las mismas, e incluso más.

    Lo que sí es cierto es que al tener una mayor flexibilidad de horarios podemos hacer más cosas. ¿Queremos salir a comer con una amiga? No hay problema, puedo organizar mis horarios. ¿Queremos salir de viaje sin tener que pedir permiso? Vemos cuando es más prudente irnos (hay que tomar en cuenta la carga de trabajo) nos organizamos y lo hacemos. Por eso es que nosotros tenemos esa sensación de libertad que no se tiene en una oficina, porque el trabajo y el tiempo es nuestro.

    Pero conlleva autodisciplina, como no tienes jefe (aunque digan que tus clientes son tus jefes, al final no juegan el rol de jefe de empresa tal cual) entonces debes de organizarte tú solo. En mi caso, suelo levantarme a las 8, suelo correr (cuando no, corro al finalizar la jornada), regreso a las 9, desayuno rápido, a las 9:20 ya estoy en mi computadora trabajando y así hasta pasadas las 2:00. A esa hora hago alguna actividad lúdica como leer o escribir un artículo en mi blog, a las 3:00 como, a las 3:20 tomo una pequeña siesta y algo así como a las 3:45 ya estoy de vuelta trabajando, hasta las 6:30 – 7:00. Esto es un día normal. Cuando el trabajo es mucho, suelo terminar más tarde, en algunos casos hasta la madrugada. Cuando hay días en que casi no hay trabajo (muchas veces los proyectos que estás realizando quedan en stand by por uno o dos días porque tienes que juntarte con tu cliente para ver avances y dudas) uso el «horario de oficina» en algo productivo, como salir a correr (si no lo hice en la mañana), leer, o capacitarme en cosas relacionadas con mi trabajo.

    Mi trabajo (desarrollo web) hace que te concentres tanto que abusar de ello te puede llegar a desgastar. Como en mi caso trabajo solo y no tengo compañeros con los cuales bromear, me doy pequeños recesos en los que voy a la tienda, veo redes sociales o leo artículos (de política o interés general). el 70% del tiempo de mi trabajo transcurre frente a una computadora y el 30% en la calle (hay que visitar clientes, ver avances y demás). Como les comentaba, una cita puede ser desde un lunes a las 12:00 hasta un sábado en la tarde.

    Procuro siempre manejar este horario. Tengo suerte de no tener un jefe que me jale las orejas si me levanto tarde, pero en este caso lo hago yo solo, aunque es muy raro que llegue a levantarme tarde por cuestiones de mi organismo.

    Luego aparte del trabajo normal, hay que pensar en pagar impuestos, si no hay tanto trabajo hay que ir a prospectar, hay que ir a tejer relaciones (si no confías en ti mismo, posiblemente te quede mejor un trabajo de oficina donde no tienes que tomar muchas decisiones). Hay que ir planeando el futuro, hay que ir tomando muchas decisiones, unas no van a salir, otras sí. No te puedes quedar estático ni haciendo lo mismo todo el rato.

    ¿Y que decir de saber que el proyecto es tuyo, que la aventura es tuya y no estás trabajando en la aventura de alguien más? Este punto para mí es el que hace la diferencia entre trabajar por tu cuenta y trabajar para una empresa.

    No es que trabajar por tu cuenta sea mejor. Depende de tu personalidad, posiblemente estás contento yendo a una oficina. Pero en mi caso trabajar por mi propia cuenta es gratificante, y sé que cuando termine de dar el siguiente paso (montar una agencia), el número de responsabilidades aumentarán, y el volumen de trabajo también, habrá todavía más trabajo duro y sacrificios.

     

  • El 14 de febrero, el amor y una daga en el pecho

    El 14 de febrero, el amor y una daga en el pecho

    A todos los enamorados, los desenamorados, los apáticos y los caídos en la friendzone:

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    No, nada divide más a la sociedad que el 14 de febrero. No hay fecha más polarizante. Nos dividimos en tres entes completamente diferentes y opuestos: A los que les llegó el amor, los que ven esa fecha como un episodio de amargura y un tercer ente minoritario que consiste en personas a las que realmente no les importa, o están pensando en como hacer negocio con la fecha. Un día creado por las corporaciones se convierte en una prueba donde el individuo se da cuenta si sus genes le alcanzan como para ser atractivo con el sexo opuesto.

    Todavía es invierno, aunque el 14 de febrero con tanta florecita y tantos detalles coloridos se antoja como un capricho de la primavera. La expectación aumenta, los memes alusivos comienzan a salir días o semanas antes. La gente empieza a recordar su situación actual, en especial los que no se sienten satisfechos. Algunos recordarán ese beso húmedo del año pasado con quien consideraban el amor de su vida; ahora está besándose con otra persona. -Maldito, me dejó por un imbécil-. Hay varios escenarios. Tal vez sí, no te valoró y se fue con un imbécil, tal vez en realidad ese imbécil es mejor que tú. Tal vez quien era una o un imbécil es esa persona a quien considerabas el amor de tu vida y todavía no te has dado cuenta que en realidad eres libre, ¿O tal vez el imbécil fuiste tú? El ex será el culpable de tu desgracia y del profundo malestar de tu corazón: -¡Vivo se lo llevaron, vivo lo quiero maldito gañán!

    El tráfico en las redes sociales aumenta. Los «enamorados» posiblemente indaguen en la cuenta de Facebook de su amor para saber que le van a regalar, analizarán la sección de «me gusta» como si fueran antropólogos o sociólogos egresados de una prestigiada universidad de Londres. Los otros, los que se sienten frustrados, se pondrán en un mood stalker para ver que está haciendo su ex. ¡Por favor, absténganse de stalkear el 14 de febrero! No les va a gustar lo que van a ver. -¡No mames, la mano allá atrás! ¡A mí nunca me dejó!. Por favor, no entren ese día a Facebook, vean una película, lean un libro (ninguna novela romántica ni bodrios como 50 Sombras de Grey, ¡por favor!).

    El 14 de febrero es el día del amor… y la amistad. Pongo los puntos suspensivos porque parece que las corporaciones también querían exprimir el dinero de los forever alone y decidieron que también se celebrara la amistad. ¡Pero casi nadie celebra la amistad! La gente sólo piensa en amor. Algunos ven la oportunidad de manifestarle el amor a su pareja, otros ingratos no desean que llegue ese día porque querían ver la tercera repetición del Super Bowl y ahora tendrán que salir a cenar con su pareja. Ese amor que tantos desean, al cual le han dedicado un sin fin de canciones, de pinturas, de poemas.

    La industria económica se activa, el ritmo del mercado interno hace armonía con el del corazón. Florerías, tiendas, pastelerías, negocios y cafés hipsters, moteles, tarjetas virtuales, publicidad de Facebook, venta de armas, sogas, veneno para ratas; suscripciones de Netflix para pensar que al menos faltan 15 días para que empiece House of Cards. Diversos sectores de la industria hacen promociones, suben el precio de sus productos para luego bajarlos al mismo precio y decir que están en descuento.

    Es el 14 de febrero y todos toman conciencia de su situación amorosa. Tal vez entre tus propósitos de año nuevo se encontraba buscar una pareja. Mes y medio tal vez es muy poco tiempo para pensar que has fracasado en tu intento. Tal vez tu corazón no está siendo compartido con nadie y así te sientes bien, tu dinero rinde más, el tiempo es tuyo, no tienes que quedar bien con nadie.

    Tal vez, por el contrario, en el caso de los hombres, te sientes tan frustrado que has considerado contratar a un pick up artist para que te convierta en el rey del ligue y así, te puedas follar a todas las mujeres que quieras como el nuevo «yo patán» que eres puedas encontrar al amor de tu vida. Te van a decir que lo más importante es que seas tu mismo, pero al mismo tiempo te dirán como vestirte, te recomendarán un look de acuerdo a los cánones de la moda, te dirán como caminar, como hablar, te harán actuar como un pendejo hasta que ese ridículo termine siendo parte de tu esencia y te conviertas en todo un gañán que cautivará a toda mujer ingenua con un cociente intelectual por debajo de la media.

    O puedes no estar sólo y torturarte ese mismo día. Tal vez tu novia te va a llevar con sus adorables papás quienes te van a cuestionar: -A ver muchacho, ojalá le esté yendo bien en el trabajo, porque en esta familia queremos que nuestra hija conserve su posición social y económica que tanto esfuerzo nos tocó darle, quítese esos aretes, lave ese bodrio de playera, deje de ser un vagales y deje de criticar a nuestro Presidente y que tanto le gusta a mi esposa. O tal vez es la novia quien te hará todos esos cuestionamientos, juzgará tu vida, tu forma de ser, tus gustos, te pedirá que quemes tus libros de Murakami y leas toda la obra de Kiyosaki para que te hagas un hombre de bien. Te pedirá que tires tus discos de Pearl Jam, que tanto, dice, les gusta a los porros desempleados rojillos subversivos sin futuro ni expectativa alguna. Te cambiará el look (lo que te costará mucho dinero), te observará fijamente para ver si no observas a otras mujeres -¡Ya te vi maldito, le estás viendo la chichi! Posiblemente juzgue a tus amigos e incluso a tus papás. ¡Y tú querías encerrarte en tu casa y que nadie te molestara!

    Y para terminar, habrá alguno que otro, que después de un arranque de coraje producto de un intensivo estalkeo a su ex en redes sociales al ver fotos comprometedoras con un hombre exitoso y musculoso, agarre la soga y el veneno para ratas, no sin antes publicar en Facebook (sin ningún like a cambio) que… se metió una rata a su casa, la envenenó, y usó la soga para sacarla porque le daba cus cus tocarla. Pobre rata, sufrió, la arrastró, la pisoteó, y todavía tuvo el descaro de tomarle una foto, subirla a Instagram y ponerle el filtro «Lo-Fi» para que las tripas resaltaran con el contraste, y para no sentir tanto rendimiento y convertirse en un luchador social, le puso el texto «¡miren, así deberían de acabar nuestros políticos!». Y luego se pregunta por qué está solo.

  • ¿Por qué no sabes inglés?

    ¿Por qué no sabes inglés?

    I know, I’m aware that i’m going to hurt feelings. But i’m not responsible for that, because you have to know the english language. It’s a «must»!

    ¿Por qué no sabes inglés?

    Estaba hojeando un reporte de Mexicanos Primero titulado Sorry (con una I latina tachada como si se estuviera corrigiendo un examen) donde corroboran que todos los estudiantes de escuelas públicas en México pasan la materia de inglés pero no saben absolutamente nada de inglés -So ¿How can they pass the fucking exam? ¿Why? If in México we have world class education and first world infraestructochor, infrastructuchur… eso. Bueno, hay que imaginar el real nivel de educación para entenderlo todo. Pero este crudo dato es poco menos que un insulto.

    Entiendo que la gente pobre y la gente que no ha tenido oportunidades no sepa inglés. La educación que les dan es raquítica y tienen otras prioridades como sobrevivir y llevar dinero. Pero un profesionista que ostenta una licenciatura no puede no saber inglés, si no lo sabe, es que es una persona mediocre de espíritu, y mediocre en general.

    But Cerebro, -Americans want to impose the english language in order to dominate us. This is part of a neoliberal strategy promoted by the multinationals ¿Don’t you understand?. A ver amigo que tan bien usa el traductor de Google. En la mayoría de los países del mundo saben inglés, y cierto tiene algo que ver que Estados Unidos sea hasta ahora la cultura más dominante en el mundo, pero hay otra razón de peso: El inglés es un idioma muy fácil de aprender (aunque no lo creas), es mucho más fácil que el español. ¿No te has puesto a pensar lo complicada que es nuestra lengua?

    Te quejas de los verbos irregulares en inglés: -Go, went, gone ¡No mameishon! Pero en español tenemos «voy, vas, vamos, van, vas, iba, ibas, íbamos, iré, iría, irías etcétera, etcétera. El inglés es un idioma muy simple y por eso es que se ha propagado con facilidad. La mayoría de los países lo saben porque se ha vuelto un idioma universal. Algunos dicen que el chino mandarín en una décadas sustituirá al inglés. La verdad que lo dudo muchísimo por la complejidad de este lenguaje y sobre todo, porque no estoy tan seguro que China vaya a ser esa potencia que todos dicen que va a ser.

    Algunas personas tienen una enorme facilidad para aprender lenguas, otros no tanto. Yo no tengo esa facilidad, pero tomé clases de inglés, cursos avanzados, y si bien no soy un erudito en el idioma, me puedo defender con mi 70% o 80% que sé y me sirve muchísimo en el día a día, desde software que utilizo para trabajar, hasta poder leer libros en inglés. No hay pretexto para no saber el idioma. Como lo dije, si tienes una posición privilegiada y no sabes inglés, eso habla muy mal de ti, y das una imagen poco profesional.

    Me sorprende que figuras políticas como Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador no sepan inglés. Es cierto que pueden tener traductores y que para sus puestos saber inglés no es tan importante como lo puede ser para un ingeniero, pero eso habla de su cultura, y de su escaso interés por el conocimiento.

    En este mundo del Internet y las redes hay miles de cursos que puedes tomar, sin tener que pagar a Interlingua (en caso de que no tengas dinero) para que logres, si bien no dominar a cabo y rabo el idioma, si al menos tener nociones básicas y defenderte.

    Puedes escuchar canciones y leer su letra al mismo tiempo, puedes leer libros sencillos (que vaya, hasta el inglés técnico es relativamente fácil) y ayudarte con un diccionario o con el mismísimo san traductor de Google para las palabras o frases que no entiendas, lee artículos en inglés, abre tu Netflix, pon subtítulos en inglés (eso ayuda mucho) y ve así la película; hazlo sobre todo con una película que ya has visto.

    Si no sabes inglés, te ves mal, te van a juzgar, ¿Y sabes qué? Te lo mereces.

    Es más, me daría ganas de cambiar el idioma de este blog para así forzar a mis lectores a que aprendan.

  • 10 cosas que tienes que saber sobre la desigualdad social

    10 cosas que tienes que saber sobre la desigualdad social

    A veces es bueno escribir las cosas que me vienen a la cabeza en puntos, porque creo que con este tipo de artículos Google te posiciona mejor en su buscador uno logra ser más conciso con sus ideas, y pues en la mañana estaba haciendo un profundo análisis con mi cerebro sobre la desigualdad social, así que quise aprovechar:

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    1.- No, no es un secreto que los ricos sean más ricos y que la desigualdad esté aumentando. En 2016 el 1% más rico tendrá más que el resto de la población mundial. Las 80 personas más ricas del mundo tienen el mismo dinero que tres mil quinientos millones de pobres. Algunos consideran que es muy injusto, otros dicen que mientras los pobres sean cada vez menos pobres está bien.

    2.- El ser humano siempre tenderá a la desigualdad, es parte de su naturaleza. Hay que ser sinceros, a los seres humanos nos gusta destacar sobre los demás, nos gusta tener más y más (no necesariamente cosas materiales). En un mundo donde todos tuviéramos exactamente lo mismo nos aburriríamos. No sólo eso, ese concepto de justicia sería injusta, porque una persona fuerte tendría lo mismo que una débil, una persona trabajadora obtendría lo mismo que una persona floja. No habría incentivos para progresar y la sociedad se estancaría.

    3.- Pero a la vez, también es parte de la naturaleza que el ser humano repudie fuertes niveles de desigualdad cuando a éste le toca estar ya no en la base de la pirámide, sino fuera del primer decil cuyas riquezas aumentan constantemente mientras las suyas (escasas) aumentan raquíticamente. Esto se hace más notorio cuando los individuos son más conscientes de la existencia de dicho decil y por lo tanto de la desigualdad.

    4.- Creo yo que la desigualdad es buena cuando esta está dada por el mérito y no por los privilegios. Quien se esfuerza más y quien innova más, debería tener más, quien lo hace menos, quien es más débil de carácter debería de tener menos. Pero la realidad nos indica que no es tan así (a pesar de que así nos lo han querido vender). Muchos empresarios y políticos con base en el poder que obtienen con su crecimiento en la pirámide social, se enriquecen impunemente, más por actos corruptos que por inventiva. Podemos hablar de un dócil Bill Gates o Steve Jobs a quienes se les aplaude por su innovación, pero por otros lares hay otros (que tienden a ser muy vistos también en países emergentes) no necesariamente tan reconocidos y aplaudidos que no tienen con qué para ser presentados en la portada de una revista como ejemplo.

    5.- Los seres humanos no somos iguales, esa es una de las falacias más repetidas en la historia. Podemos procurar ser iguales ante la ley, procurar tener los mismo derechos y está bien. Pero en la práctica somos diferentes e irrepetibles. Por eso hay unos mejores que otros, unos son más carismáticos, otros más inteligentes que otros, otros más sociables que otros. Quienes destaquen en más variables (o cuyas variables sean más aptas en cierto entorno) destacarán más, y eso no es injusto, es algo completamente natural, es parte de la naturaleza.

    6.- Pero también es cierto que los seres humanos creamos instituciones y leyes para procurar que esas naturales diferencias no terminen lacerando el tejido social. Porque los individuos aunque seamos diferentes y unos seamos más capaces que otros, somos seres sociales y necesitamos vivir en comunidad para lograr satisfacer nuestras necesidades individuales. Entonces se procuran que los resultados obtenidos debido a esas naturales diferencias se hagan dentro de un marco legal y ético.

    7.- ¿Entonces eres mejor que la muchacha de tu casa y mereces más que ella? Naturalmente tienes más herramientas que ella, pero no necesariamente tienes más méritos que ella. Tu muy posiblemente creciste en un entorno más favorable, tuviste mejor educación (posiblemente pagada del bolsillo de tus padres) y eso tal vez podría ser calificado de injusto, aunque ya sé que piensas que tu vida ha sido muy injusta y tal vez tengas razón, nada más es cuestión de enfoques.

    8.- Acabar con la desigualdad es una utopía, cierta cantidad de desigualdad es necesaria para el progreso. El hombre inventa porque quiere destacar y quiere sobresalir, porque quiere ser alguien, porque quiere subir en la pirámide social. Pero a la vez cuando hay demasiada desigualdad, tenderán a ser más pocos los que se beneficien de dicho progreso, lo que implica encontrar un punto de equilibrio.

    9.- Propuestas para acabar (o reducir) la desigualdad han existido muchas, la mayoría de ellas han fracasado, otras incluso han sido inhumanas. Incluso, Thomas Piketty en su revolucionario libro «El Capital en el Siglo XXI» afirma que una de las más grandes razones por la cuales la desigualdad disminuyó en el siglo pasado, fue porque durante las guerras mundiales muchos perdieron sus grandes patrimonios, por lo cual muchos rentistas desaparecieron y la gente entendió que tendría que ganarse la vida trabajando y no heredando.

    10.- Porque ya lo decía George Orwell en su «Rebelión en la Granja», que todos somos iguales, pero unos somos más iguales que otros.

  • Cuando los políticos se convierten en buenos

    Cuando los políticos se convierten en buenos

    ¿Te imaginas a los personajes que animaban tus pesadillas ser buenos? ¿Te imaginas a un Freddie Krueger usando sus manos con forma de navajas en una reforestación? ¿Te imaginas a Chucky siendo dadivoso con sus semejantes (bueno, su versión femenina lo era con algunos maestros) ? ¿Te imaginas? Es muy difícil, pero si los llegas a ver en ese estado, seguramente están contendiendo por un cargo público: Con Jason, un serruchazo a la corrupción; con Freddy soñaremos un México mejor; Norman Bates 2015; Por el bien de todos, primero los inocentes – Hannibal Lecter; Jigsaw sí te cumple; soy el candidato de la unidad, por eso me uniré a la campaña de Lagrimita – Eso el payaso.

    Cuando los políticos se convierten en buenos

    Yo sé, no todos los políticos son malos, más bien son humanos, son gente común y corriente como tú y yo con poder. Pero ahora tratarán de presentar su mejor cara, su mejor faceta, ellos van a querer tu voto. El político más amargado tendrá que sonreír para que le tomen la foto de perfil que saldrá en las lonas, pancartas y en su página web; ¡Qué se vea que a pesar de todo es un ser humano! Qué el político vaya y se tome fotos con los pobres o con la gente de clases populares, con el barrendero, con el taquero, así el político se verá sensible ante la clase ilustrada y le caerá bien a los pobres (dos pájaros de un tiro).

    Tal vez ese político que dos años después sea parte de un escándalo de corrupción, esté tocando la puerta de tu casa para platicarte de su propuesta, se tomará la foto contigo, la subirá a las redes sociales para que todos sus adeptos le den su respectivo «like». Sólo fruncirán el ceño cuando ataquen a sus oponentes: -Es un peligro, es del PRI de siempre, no sabe gobernar, miente, roba, es un traidor, panista tecnócrata, es un chapulín, es mocho, es comunista.

    Muchos de los políticos serán torpes a la hora de acercarse contigo (varios de ellos no saben que es eso de «ponerse en los zapatos de la ciudadanía») pero lo intentarán, te mostrarán esa sonrisa que ensayaron hasta el hastío en el espejo, moverán las manos, te dirán frases aprendidas deliberadamente y las integrarán en su discurso: «Nosotros los ciudadanos libres, nosotros los que queremos mover a México». El político estudiado pero sin carisma tratará de presentar sus credenciales como ventaja, el político carismático pero ignorante tratará de hablar de la esperanza, del cambio. Políticos tratarán de actuar como payasos para ganar votos, payasos tratarán de ser políticos.

    Comienza el período en que los políticos fingen preocuparse por ti. Los que de verdad se preocupan (minoría claro está), siempre lo hacen y en muchos casos no se preocupan mucho por presumirlo. Tratarán de sacar sus dotes de oratoria, moverán las manos, algunos alzarán la voz, otros harán gestos para mostrarse como el funcionario paternal y dadivoso que tanto le encanta a los mexicanos educados con la historia oficial. En la televisión verás hasta el cansancio spots mal hechos y mal dirigidos para convencerte de tu voto. Millones de pesos pagados con tus y mis impuestos para recibir bombardeos de propuestas inocuas, esperanzas irrealizables y utópicas.

    Ellos, a diferencia de los que ya están en el poder, recibirán muchos aplausos por parte de sus bases y por parte de gente que de alguna manera tiene fe en ellos. Algunos se grabarán documentales megalomaníacos para hablar de la libertad del ciudadano, y repetirán una y otra vez como les aplaudieron y como los alabaron. Habrán autocompacencias, otros te pedirán perdón. Te hablarán de la honestidad y la legalidad en un video cuyo costo rebasó los topes de campaña, otros llegarán en camionetas Suburban blindadas a hablarte sobre el problema de la desigualdad social y la falta de oportunidades.

    Ha llegado la hora de la reconfiguración del poder, la hora en que cambiará el tablero del juego y todos buscan acomodar sus fichas. Dependen del ciudadano para quedar en la mejor posición, por eso hay sonreírles, hay que abrazarlos, hay que prometerles e incluso darles cosas. Al final del día los políticos son humanos, y así como finges ser un profesional bien vestido en una entrevista de trabajo, y así como le abres la puerta a la chica que te gusta con la que pelearás años después, ha llegado la hora de que los políticos con una sonrisa te traten de convencer para que les des su voto.

  • Un aplauso para el amor, no para el Presidente

    Un aplauso para el amor, no para el Presidente

    A veces un desliz cotidiano puede explicar de una forma atinada el trasfondo de las cosas. ¡Ya sé que no aplauden!. Señor Peña Nieto ¿Cómo usted quiere que la gente aplauda cuando su Presidencia ha sido poco menos que un desastre? ¿Qué le aplaudimos? ¿La Reforma Fiscal? ¿Los 43 desaparecidos de Ayotzinapa que tratan de ignorar con una verdad supuestamente histórica? ¿Su Casa Blanca cuyo monto no se explica y que fue objeto de un serio conflicto de intereses?

    Un aplauso para el amor, no para el Presidente

    Lo que no entiendo y no paro de entender es el cinismo con el que se conducen. No puedo entender que Peña Nieto nombre a Virgilio Andrade Martínez como Secretario de la Función Pública para que investigue si hubo conflicto de intereses en la adjudicación directa de contratos de obra pública a Juan Armando Hinojosa Cantú, dueño de Grupo Higa y a Roberto San Román Dunne. Lo curioso es que este señor (cuya apariencia de Frodo puede engañar a más de uno) es amigo cercano de Luis Videgaray.

    -Peña, si ponemos a nuestro amigo para que nos «cuestione» reforzarán la idea de que tenemos conflictos de intereses

    -Pero sólo Frodo puede llevar el anillo Luis, nosotros ya estamos bien corrompidos, ¡Acuérdate lo que le pasó a Salinas cuando se hizo de él y ahora anda buscándolo desesperadamente! Además, Frodo ha sido muy fiel a la Comarca. Bueno, ha defendido a uno que otro orco de Mordor como Romero Deschamps, pero vele la cara, no puede ni quitarle el dulce a un niño, es bueno.

    Es como si en la escuela cometieras una falta grave y el profesor dejara a tu mejor amigo carnal del alma que decidiera tu castigo; es como si asaltaras una tienda y el juez decidiera darte el veredicto en función al testimonio de tu mejor amigo quien te cubrió en el asalto. Es decir, es algo absurdo. No entiendo como no se han dado cuenta de la situación en la que están. Se molestan porque no les creen, porque no les aplauden… El calculo está tan mal hecho que lo único que ganaron fue una tremenda burla.

    Y terminando su discurso dijo ¡Ya sé que no aplauden!, el cual pareciera una simple burla cotidiana muestra mucho de lo que hay de fondo, lo digo porque refleja el poco apoyo que tiene el Presidente, que se ha desdibujado, ya no sólo con los ciudadanos, incluso hasta con muchos de los cercanos. El ¡Ya sé que no aplauden! refleja el deterioro de su mandato, y la incapacidad para retomar el rumbo. Refleja la lejanía con la ciudadanía, y peor aún, con la realidad. Pareciera que no saben donde están ni cual debería de ser su papel.

    La ilustración de esta entrada es de mi amigo Alfredito Romano, un excelente ilustrador quien fue el segundo usuario con mayor impacto (gracias a su cartón) por el hashtag #YaSeQuenoAplauden por encima de la cuenta de Carmen Aristegui. A él sí, un aplauso.

    Y un aplauso para el amor, no para el Presidente. Reclámale lo que quieras al mandatario, pero no a cupido. Porque no es culpa del cupido ingrato, es simplemente que tus genes no son lo suficientemente aptos para reproducirse.

     

  • Ayotzinapa será una herida histórica más

    Ayotzinapa será una herida histórica más

    Más que una verdad histórica, Ayotzinapa será una herida histórica más. Los adeptos de la terapia Gestalt nos dicen que tenemos que cerrar círculos para tener una vida plena; y si les hacemos caso a ellos, entonces entendemos por qué nuestro México está tan lastimado. Su historia está llena de conflictos sin resolver, de círculos sin cerrar, de heridas que quedaron expuestas y que sólo fueron tapadas con una venda. Porque el inconsciente mexicano siempre preguntará por los 43.

    Ayotzinapa será una herida histórica más

    No es que sea necesariamente falsa la versión de Murillo Karam, a la que llama «Verdad Histórica» donde supuestamente «El Cepillo» o «El Terco» fue quien mató a los estudiantes (a 15, los demás habrían muerto por asfixia) debido a una confusión entre los grupos mafiosos. Es que la poca credibilidad que ya tiene el Gobierno, aunada a las formas en que han llevado el tema, hace que no mucha gente les crea. El Gobierno parece empecinado en cerrar el tema, tratan de mostrar pruebas que todavía no son lo suficientemente redondas o contundentes como «verdades históricas». Peña Nieto insiste en dar vuelta a la página, primero dice que lo superemos, y después al haberse dado cuenta de la molestia que causó su frase, utilizó frases más amigables para decir prácticamente lo mismo.

    En los últimos días empezaron a surgir dudas, teorías de que el ejército tuvo una importante relación con los hechos, versiones que ponían en duda las versiones oficiales, otras tal vez más tramposas y con un fin deliberado. La cuestión es que la verdad histórica más bien serán muchas, aquellas que interpreten los ciudadanos en base a especulaciones, teorías, sustentadas o no, o incluso chismes. Al igual que el caso de Colosio, al igual que el caso del Cardenal Posadas Ocampo, al igual que el Error de Diciembre, al igual que las elecciones de 1988 (aunque en este caso ya hay un consenso). El mexicano se sentirá de nuevo estafado…

    El ruido sobre Ayotzinapa se ha debilitado en la mayoría de la población pero sigue creciendo en Guerrero. El Gobierno parecería haber ganado una batalla debido a que la gente de a pie ya no habla tanto del tema, ya no sale tanto a las calles y ha regresado a la rutina; pero tampoco olvida. Y el Gobierno no debería de respirar tan tranquilo. La indignación no ha desaparecido, más bien se encuentra en stand by, sólo necesita un pequeño impulso para volverse a reanudar.

    En 2012, decían que #YoSoy132 sería algo temporal y se difuminaría. En parte fue así (debido en cierta forma a que los más radicales se apoderaron del nombre después de las elecciones) pero la indignación quedó latente, y resurgíó ante la tentativa de pasar leyes censoras y represivas con la Reforma de las Telecomunicaciones, y surgió una vez más con Ayotzinapa y los conflictos de interés con las propiedades vinculadas a Grupo Higa.

    El problema es que con todo eso, Ayotzinapa corre el riesgo de ser parte de una de tantas heridas históricas, de historias de agravios, de conflictos no resueltos, sumada a la Masacre del 68, Acteal, Aguas Blancas, la caída del sistema, la Guardería ABC, Tatlaya y muchos otros más. Eso no es bueno para la psique mexicana quien se seguirá sintiendo incompleta y agraviada. Esas heridas son las que incluso permiten la existencia de ideologías que deberian haber ya sido superadas, son las que mantienen en vida a los grupos de izquierda radical, e incluso a la misma normal de Ayotzinapa con su comunismo duro (paradójicamente).

    La herida está hecha…

  • Enseñen a los niños a socializar ¡Por favor!

    Enseñen a los niños a socializar ¡Por favor!

    No, no soy pedagogo ni tengo años dando clases. Es algo más básico, el sentido común, el que le da sustento a mi argumento. Es que en este mundo moderno, las habilidades sociales son indispensables; y eso es algo que las escuelas y la sociedad pasa por alto. El típico niño diez retraído, que siempre cumple con las tareas y aparece en el cuadro de honor, es el ejemplo y orgullo de muchos maestros y padres de familia, cuando en muchos casos (no en todos) dicho modelo podría no tener tanto éxito en la sociedad.

    SECUNDARIA6

    Qué los papás y la escuela le pidan a los hijos que se esfuercen en la escuela está muy bien,  de ninguna manera estoy negando eso. Pero predecir el éxito de un niño o adolescente en el futuro en base a un número es algo incorrecto. Pensar que el niño diez automáticamente tendrá el pase al éxito es un error. Las calificaciones generalmente miden que tanto un estudiante ha podido retener la información que se le ha enseñado (ojo, retener, no necesariamente comprender), y si bien pueden dar una medida aproximada de su esfuerzo o de su inteligencia, no es garantía alguna de éxito.

    La otra vez pensé en mis compañeros de la preparatoria y la universidad y los comparé con lo que ahora son. En realidad no vi alguna relación contundente entre calificaciones y éxito laboral. Hay sí, quienes fueron unos nerds y ahora lo han seguido siendo y les va bien. Pero hay muchos otros que eran muy aplicados y no han logrado despegar. En cambio muchos de los que ahora les va bien (con algunos de ellos he hecho negocios y se conducen de manera muy profesional) nunca destacaron en las calificaciones. Incluso en algunos casos esa «rebeldía» que mostraron en la escuela coadyuvó en cierto éxito en la vida real, y es que en el mundo actual donde la revolución industrial quedó atrás y vivimos una era de la innovación y emprendimiento, ser una persona cuadrada y apegada a conceptos preestablecidos puede ser contraproducente.

    En cambio me he dado cuenta de como las habilidades sociales son importantes. Yo en la escuela nunca me destaqué por ser sociable, e incluso saliendo de la universidad era una persona retraída. Siempre me he considerado una persona talentosa, pero no fue hasta que me esforcé en desarrollar mis habilidades sociales que mi vida profesional comenzó a destacar. Crear redes de contactos, conocer gente, dar a conocer mis servicios, todo eso me ha ayudado mucho y ¿me enseñaron eso alguna vez en la escuela? Nunca.

    Los conocimientos son esenciales en el desarrollo de una persona (lo que se traduce en el desarrollo de una comunidad y del país), pero no sirven de mucho si esos conocimientos no salen de la mente de quien los posee y se traducen en cosas tangibles, en ideas, en productos o servicios, en políticas públicas, en desarrollo para la comunidad. Para eso el individuo debe de poseer ciertas habilidades sociales. Una persona retraída e insegura tendrá poco éxito para lograrlo.

    Cierto, habemos personas introvertidas y extrovertidas, condiciones que están determinadas en parte por la genética. Pero una persona introvertida, quien es generalmente más rica en conocimientos, aunque no sea su fuerte o su gusto socializar con quien se le ponga al frente, si tiene la capacidad de saber moverse y saber persuadir. Muchos de los empresarios o líderes exitosos son introvertidos. Muchas personas que tienen una gran capacidad para hablar en público son introvertidos y en reuniones informales pueden ser más bien observadores que conversadores. Ojo, que no es lo mismo ser introvertido a ser tímido (el primero no es un defecto y es una condición natural, el segundo sí lo es y es una condición que se puede modificar).

    En las escuelas deberían enseñar a los estudiantes a saber socializar, a ganar seguridad personal, a confiar en ellos mismos. Deberían enseñarles a ser más empáticos con las demás personas, deberían enseñarles a saber vender sus ideas. Un estudiante no es un número, su capacidad va más allá de un diez o un siete. La formación de un estudiante debería ser más integral y se le debería preparar en todos los flancos y no limitarlos a retener información (que insisto, no significa necesariamente comprender conocimiento). Un niño diez retraído y poco seguro de sí mismo difícilmente logrará sobresalir en lo profesional.