La posible apertura de medios, sí, con Peña Nieto

Dic 7, 2012

Es curioso, irónico, pero es posible que en México se genere una mayor pluralidad de medios, con Peña Nieto al mando, quien fue impulsado por un medio de comunicación que funge como poder fáctico (Televisa). Esa ironía se puede explicar, y al explicarse se entienden los por qué. Pero de cualquier forma creo que es una buena noticia, aunque si lo analizamos bien, es algo que iba a ocurrir.

Enrique Peña Nieto se “comprometió” en el Pacto por México a licitar nuevas cadenas de televisión. Con lo cual en un futuro tendremos mayor pluralidad en los medios (habrá que ver a quien le conceden esas nuevas cadenas, no es lo mismo MVS que los Vázquez Raña, o que Carlos Slim). La ironía se empieza a explicar comentando que esta decisión no fue de Peña Nieto, sino que se llevó a cabo meses atrás. Resulta que Televisa se alió con Iusacell para participar en las telecomunicaciones (Es decir, Azcárraga con Salinas Pliego). Pero la Comisión Federal de Competencia condicionó dicha alianza a que esta permitiera la licitación de nuevas cadenas (sabiendo el poder de lobbying que tiene Televisa en el gobierno).El “compromiso de Peña Nieto” más que su compromiso, es algo que ya estaba dado.

Por otro lado, debemos notar que viendo a futuro, posiblemente la televisión abierta ya no sea un negocio tan redituable como ahora por la irrupción de nuevas tecnologías y por el aumento de la cobertura de la TV  de paga. A esto debemos agregarle el deterioro de la marca “Televisa” sobre todo en este año. Seguramente en un futuro, con o sin nuevas cadenas, el poder de Televisa será gradualmente menor, e incluso insuficiente para volver a promover a algún presidente. Por eso las televisoras dejarán que se liciten nuevas cadenas, al ver una oportunidad en las telecomunicaciones (es decir, en estas nuevas tecnologías).

Habrá que ver si la entrada de un nuevo competidor en las telecomunicaciones ayuda de alguna forma a mejorar la calidad y los precios de los servicios telefónicos y de banda ancha. El poder de Azcárraga podrá ser económico, pero dentro de las telecomunicaciones no podrá controlar contenidos, o colocar a sus periodistas para que hablen bien de cierto político. Aunque dentro de esto debemos mostrar escepticismo para ver como se configura la nueva realidad, y si los poderes fácticos en lugar de dividirse solo se terminan mutando. Sobre todo porque el Presidente llegó con ayuda de algunos de ellos.

A Peña Nieto esto le cae muy bien, porque podrá contrariar (falsamente, sí) a quienes lo consideraban como el “candidato de Televisa” y se atribuirá un logro, que no fue de él.  Tendremos que ver a quien se licitan dichas señales, el peor de los escenarios (y que se dice, es muy probable) es que se licite a los Vázquez Raña, afines al PRI, lo cual no generaría tanta pluralidad. Tal vez algún competidor cercano a MVS (uno de los hombres a quien Peña Nieto colocó en su equipo de trabajo, ha sido cercano a Joaquín Vargas) sería mejor idea, o inclusive Carlos Slim, del cual se presumía que obtuviera dichas licitaciones si el presidente fuera Andrés Manuel López Obrador.

Esto es sin lugar a dudas una buena noticia, habrá ver si es una muy buena noticia o termina siendo una llamarada de petate. Antes de llenarse de algarabía hay que tener un prudente escepticismo y esperar a ver como se configura la nueva realidad.