Etiqueta: Informe de Gobierno

  • Saturado de Felipe Calderón.

    Les cuento, hace 3 días (a partir del día que escribo este artículo) había recibido una requisición del SAT porque no había declarado el IEPS, un impuesto que no debería declarar, pero que por un error de Hacienda me lo metieron en mi lista de obligaciones (de hecho tengo pleito con ellos porque ha sido engorroso el trámite para aclararles que por mi giro yo no debo de declarar dicho impuesto. Bueno, sucede que cuando te llega una requisición por una omisión de declaración corresponde una multa de mínimo 8,000 pesos. Dicha multa la puedes evitar si presentas la declaración el mismo día en que te llegó dicha requisición. Y eso hice, declaré el IEPS en ceros para no tener ningún problema. Pero dos días después me llega una carta del SAT. Mi primera sensación fue de susto, de que tuviera una irregularidad y me hubiera llegado una multa. Pero oh sorpresa, cuando abro la carta veo que se trata de todo lo contrario.

    La carta era una felicitación por parte de Felipe Calderón por haber cumplido con mi declaración anual, el presidente me tutea: Te felicito por presentar en tiempo y forma tu Declaración Anual ante el SAT. Gracias por ser un contribuyente cumplido. Después de eso, la carta está llena de demagogia y de proselitismo político. Dice que ha simplificado el procedimiento para presentar la declaración anual (pero no dice que ha complicado los demás trámites como las declaraciones mensuales, y el IETU, además de que la programación de la página es un asco, solo funciona en Internet Explorer). Dice que gracias al cumplimiento de mis obligaciones, estamos construyendo un México más fuerte, habla de sus obras, proyectos como Oportunides o el Seguro Popular que se sustentan gracias a nuestros impuestos. Después de terminar con su discursito, me manda un saludo y firma la carta. Obviamente es una carta automatizada la cual se envía a todos los contribuyentes, pero los del SAT ni siquiera se molestaron en revisar bien mi nombre porque lo escribieron con faltas de ortografía.

    Me pregunto ¿Para qué me mandan esta carta desde Los Pinos?. ¿Qué el Presidente que me va a simpatizar más por haberme felicitado y por haberme tuteado?. A mí lo que me provoca es hastío y una enorme saturación. Porque de cara a las elecciones del 2012 por alguna razón Felipe Calderón se está haciendo mucho proselitismo, no solo con su informe que fue opacado por los recientes hechos violentos, sino con sus Talk Shows, y recientemente con su programa «Pregúntale al presidente». Quiere mejorar su imagen, quiere dar el aspecto de que es un mandatario democrático, con apertura a las ideas diferentes y que escucha las necesidades de la gente, aunque incluso gente que fuera de su mismo partido como Manuel Espino lo tacha de autoritario y antidemocrático.

    No solo eso, también Felipe Calderón ha aparecido practicando deportes extremos para promocionar el turismo del país. Utiliza mucho su imagen, aunque no sea una figura carismática, pero parece que solo se dirige solo a aquellos que creen en el, solo a un tercio de México que está alineado con el Presidente. Pero para la mayoría de los mexicanos, esto nos satura, nos satura escuchar los supuestos logros en contra del narcotráfico en la radio, nos satura todo. Parece que le preocupa más la forma en que la historia lo juzgará que realizar un buen mandato en el año que le queda. Obviamente parte de la apuesta es política, porque necesita mejorar su percepción ante la ciudadanía para que de esa forma, los candidatos de su partido tengan más peso político de cara a las elecciones, aunque su gallo, Ernesto Cordero, es ya un pez perdido.

    Y creo que en este sitio últimamente he hablado mucho de Felipe Calderón, y la razón es que ha dado mucho de que hablar. Espero darle un descanso al tema del Presidente y hablar de otras cosas más interesantes. Pero si, quería expresar que yo estoy saturado de Felipe Calderón.

  • Quinto Informe de Gobierno, nada que informar, nada que decir.

    Los mexicanos ya nos acostumbramos a la retórica de nuestros políticos. Solemos ya de alguna forma rechazar (o hacer caso omiso de) todos los logros que nos presumen han creado durante su mandato y nos basamos más bien en nuestras percepciones. El informe de gobierno nosotros lo creamos en el inconsciente de nuestro cerebro, percibimos lo que vemos en las noticias, lo que nos acontece en la vida diaria, lo que nos informan en las redes sociales, lo que dicen los líderes de opinión. Todo eso crea una especie de evaluación al mandatario en turno, que puede ser correcto o incorrecto, porque no necesariamente tenemos las herramientas necesarias para hacer una evaluación precisa sobre lo que acontece en nuestro país, esta evaluación puede estar sesgada por nuestras inclinaciones ideológicas, o por los medios de comunicación. Pero también hay algunos puntos que quedan a la vista de todos, y que cuando uno se dedica investigar en datos confiables como estudios estadísticos, cifras, y ve que concuerda con lo que percibe, se acerca a la realidad a la que se quiere llegar. Los más preparados e interesados podrán acercarse a esa realidad, los menos, tendrán una opinión más difusa. Pero sea la opinión que sea, para ellos será más válido que lo que diga el Presidente en su informe.

    Es por esto que el informe pasa a un segundo plano. Es cierto que la cobertura de salud universal (aunque sea chafita) se ha incrementado con el Seguro Popular, es cierto que cada vez más personas tienen acceso a la educación primaria (controlado por el SNTE  = chafita también), se ha mantenido una estabilidad macroeconómica, y la deuda externa no es muy grande. No podemos negar algunos de los avances que el Presidente nos presenta, pero todo lo acontecido en los últimos días opaca totalmente dichos logros y las estadísticas de progreso que nos presenta Felipe Calderón. La percepción de la mayoría de la gente es que México es un país inseguro, donde hay falta de oportunidades, una gran desigualdad y una carencia de valores. Esa percepción es tan fuerte que el informe que nos da Felipe Calderón no logra por ningún motivo cambiarla. Nos dice que ha detenido a 21 de los principales capos de la droga, pero la percepción de los índices de violencia continúa aumentando.

    Algo que en lo personal a mi personalmente me molesta es que Felipe Calderón no se pare a dar su informe en el congreso, frente a toda la cámara de diputados que lo conforman. Y decida hacerlo en el Museo Nacional de Antropología. Los políticos como Zedillo y Fox tuvieron la valentía de pararse y recibir abucheos y críticas por parte de los opositores. No se que tanto le preocupe a Felipe Calderón el riesgo de que diputados contrarios a el como Fernandez Noroña le grite que se robó las elecciones, le reclamen sobre la guardería ABC o algunos otros asuntos. Creo que el no ir a San Lazaro muestra que Felipe Calderón no se quiere enfrentar a su realidad, no quiere que lo señalen.

    A la gente no le importa lo que diga el Presidente, la gente quiere tener un mayor bienestar, tener más oportunidades de empleo, tener mayor seguridad, tener salud. Necesita tener las necesidades básicas satisfechas (es cierto, en parte depende de la gente, pero debe el gobierno proveer de una base sólida para que la gente pueda satisfacer sus necesidades) y ver que el país avanza por un buen camino, lo cual debe traerle más progreso a la gente. Pero eso la gente no lo percibe en un informe, lo percibe desde su casa, al salir a la calle, al enfrentarse con la realidad diaria. En el informe el mandatario dará la cara, y tal vez aceptará algunos errores, pero sobre todo buscará cuidar su imagen, muchos intereses políticos están en juego (más cuando estamos cerca al 2012).

    Por eso yo digo, en el Quinto Informe de Gobierno no hay nada que informar, nada que decir. Yo estoy más preocupado por lo que pasó en Monterrey, en Torreón o por lo que le acaba de ocurrir a un ser querido mío. Estoy más preocupado por lo que veo afuera. Sinceramente prefiero ver las encuestas de opinión y los estudios especializados que me dan una versión más aproximada de lo que es México a un Informe que por su naturaleza es sesgado y complaciente con el mismo mandatario que lo creó.