Etiqueta: delincuentes

  • Los delincuentes no son víctimas pt 2. Cuando mamá no hace bien su trabajo

    Los delincuentes no son víctimas pt 2. Cuando mamá no hace bien su trabajo

    En Guadalajara existe una forma de asalto peculiar: Dos sujetos deambulan por las calles en una motocicleta y éstos a punta de pistola asaltan tanto a automovilistas como a transeúntes para después escapar en su aparato móvil de dos ruedas. Hace dos años se viralizó un video donde unos «motoladrones o motorratones» (como se les llama) asaltaron y golpearon a un sujeto para dejarlo muy lesionado; el Gobierno reaccionó de una manera displicente y desde ese momento la gente ha tomado muchas precauciones con esos sujetos que han visto en esa de asalto una forma muy redituable de robar:

    Ante la ineficacia de las autoridades, los ciudadanos han tratado de defenderse de estos delincuentes por cuenta propia. En algunas ocasiones ante un asalto frustrado, los motoladrones han sido agredidos físicamente por personas que ya están hartas de este tipo de sujetos, y en otros, tanto las víctimas como terceras personas que se percatan de un asalto, han utilizado su automóvil para atropellarlos, o bien como venganza hacia quienes los acaban de asaltar, o para intentar frustar un asalto. Hace pocos días un hombre fue despojado de 200,000 pesos y después de consumado el asalto, atropelló con su automóvil a los asaltantes para recuperar su dinero (no sin pasar algunos días detenido).

    Pero de lo que quiero hablar (para seguir con el tema) tiene que ver con la noticia donde un automovilista atropelló a dos motoladrones para después darse a la fuga matando a uno e hiriendo de gravedad al otro (aunque después las autoridades afirmaron que éstos en realidad se habían estrellado contra un árbol).

    La madre del motoladrón fallecido, con una pésima ortografía, despotricó en las redes sociales con quienes se congratulaban con la muerte de su hijo: Los llamó «bola de pendejos sin vida social», ignorantes (el chiste se cuenta solo) y justificó los actos de su hijo asegurando que «el gobierno roba más» (lo cual, si hacemos cuentas, puede ser técnicamente cierto, pero deja entrever como es que una autoridad que rompe las leyes, puede incitar a que los individuos de a pie hagan lo mismo):

    12191486_10207942085298282_5757945584530614924_n

     

    Lo que me llama la atención es que los actos que ha cometido su hijo son en parte consecuencia de la educación que ha recibido de sus padres. La familia, como todos sabemos, es la base de la sociedad, y tal vez no se pueda esperar algo muy diferente por parte de una madre que justifica sus actos.

    La madre dice que una muerte no se puede comparar a la pérdida de un celular. ¿Pero qué no estos individuos asaltan siempre a punta de pistola poniendo en riesgo la vida de los asaltados? ¿Eso no le importa a la madre? Su hijo es una víctima. Pero quienes realmente atentaron contra su vida no fueron los automovilistas, más bien ella carga con parte de la responsabilidad por darle una educación lo suficientemente deficiente como para que eligiera la delincuencia como su profesión.

    Pero son víctimas, pobrecitos, cuando te estén matando piensa que estas pobres personas han llevado una vida muy difícil, que no es personal, comprende el dolor de la pobre madre.

    Parece que estas personas han normalizado este tipo de actos dentro de su cabeza. Se han convencido de que robar no es tan malo, al cabo los gobernantes también lo hacen, al cabo es sólo un celular, -Lo material no importa, lo bueno es que están bien y no les metimos un plomazo, pero a mi hijo me lo mataron.

    Y mientras estos zánganos delincuentes se multiplican y las autoridades no saben como o no quieren pararlos, los ciudadanos buscan medidas cada vez más severas contra este tipo de criminales. «Si la autoridad no lo hace, entonces nosotros vamos a hacerlo». En las redes circulan memes y campañas con el slogan «haz patria, mata a un motoladrón» con un dibujo explícito. Ante la incapacidad de las autoridades, como he venido reiterando, la gente busca hacer justicia por cuenta propia y en algunos casos pueden cometer actos irracionales.

    Pero insisto, los delincuentes no son víctimas. La señora debería de sentirse avergonzada consigo misma después de darse cuenta que no le transmitió los valores suficientes como para no delinquir. Su hijo no fue víctima, fue victimario, y ella lo educó para que fuera así. Y no señora, su hijo no está en el cielo.

  • Los delincuentes no son víctimas

    Los delincuentes no son víctimas

    Hay quienes piensan y aseguran que los delincuentes son víctimas. Sí, son víctimas del sistema, son víctimas de la corrupción, son víctimas de sus padres, son víctimas de la desigualdad rampante en nuestro país, de la falta de oportunidades, de los medios de comunicación, del gobierno. Y como son víctimas, se transformaron en delincuentes.

    Los delincuentes no son víctimas

    Es cierto que todas esas razones influyen para que un individuo se convierta en delincuente. Ciertamente si queremos combatir la delincuencia deberíamos de pensar en el tejido social de la comunidad, en crear más oportunidades para los jóvenes, en generar una economía más justa y demás. En efecto, esas medidas preventivas son muy necesarias si queremos combatir la delicuencia. Pero…

    Pero, los delincuentes no son víctimas. El problema viene cuando se piensa que los delincuentes lo son exclusivamente por estas causas. Otros son los culpables, sus papás, las autoridades, los monopolios, la pobreza…

    Eso sería negar el libre albedrío que tenemos los seres humanos. Los delincuentes no son autómatas ni seres que no tienen capacidad más allá de responder a un estímulo. Los delincuentes deciden delinquir.

    Hace unos días robaron la casa de una amiga mía, a punta de pistola se metió el delincuente y amenazándolas con violarlas las despojó de casi todas las propiedades de su casa. Hace poco tiempo a una conocida la golpearon unos delincuentes en la vía pública para despojarla a ella y su amiga de sus pertenencias. A ella la golpearon en el ojo, a la otra la patearon en el suelo. Son historias que parecen cotidianas hasta que le ocurren a uno, o a seres queridos cercanos.

    Y en efecto, estos delincuentes no son autómatas que responden a estímulos como un ratón de laboratorio para replicar un experimento de Skinner. Tan es así que muchas veces planean muy bien la forma en que van a delinquir.

    DSC05482

    Los delincuentes deben de ser tratados como tal. Los delincuentes al privar a otras personas de sus derechos deben de perder los suyos. Los seres humanos vivimos en sociedad por medio de un contrato social. Tú cedes ciertas libertades al soberano (las autoridades o el Gobierno, elegidas democráticamente y quienes están encargadas de velar por el bienestar de sus gobernados) con fin de que la sociedad pueda vivir en paz y pueda crear su proyecto de vida. Al mismo tiempo adquieres derechos: A la seguridad, la integridad, el derecho a poseer bienes personales.

    Si un delincuente priva de esos derechos a otra persona, está rompiendo dicho contrato social. Entonces con ello debería perder sus derechos.

    El problema viene cuando tenemos un sistema donde el Gobierno es incapaz de garantizar en un grado aceptable los derechos de los demás. Más cuando algunos de esos delincuentes son policías.

    Yo me opongo a la pena de muerte por el simple hecho de que una sociedad con tasas altas de crimen tiende a tener un Estado de derecho lo suficientemente distorsionado como para usar sus leyes de forma errónea y ventajosa (además de que este tipo de penas en realidad no reducen la delincuencia como algunos presumen), y si una sociedad tuviera un Estado de derecho sólido, los niveles de criminalidad se reducirían al punto en que no se necesitaría alguna medida de este tipo.

    Eso no significa que esté a favor de la vida de los delincuentes: Si un individuo es asaltado con violencia, agredido o violado, de tal forma que el delincuente ponga en peligro su legitimidad, el primero debe tener el derecho de asesinar al delincuente en defensa propia.

    Incluso, como acaba de suceder en mi ciudad. Una persona fue despojada de 200,000 pesos a punta de pistola. El asaltado persiguió en su automóvil a los delincuentes y los atropelló. Los dos quedaron lesionados y recuperó su dinero.

    FABIAN-TAPIA-AYALA

    Lo idóneo es que las autoridades tengan la suficiente capacidad como para que los afectados no tengan que hacer justicia por cuenta propia, porque cuando una autoridad es débil, esto inclusive conlleva riesgos. Pero ante la falta de autoridad, el individuo tiene derecho a defender su vida y su integridad despojando al otro de la suya. ¿Por qué?

    Porque los delincuentes no son víctimas. Porque muchas personas que se desarrollan en familias disfuncionales o en condiciones adversas logran llevar una vida digna. Prueba irrefutable de que el delincuente posee de libre albedrío y puede decidir no serlo.

    Y porque todos los seres humanos sabemos que despojar a otro de sus bienes está mal, sabemos que agredir a otra persona, que violarla o asesinarla, está mal. Son nociones tan básicas que se repiten en todas las culturas de la humanidad.