ISIS y el adoctrinamiento islámico

17 septiembre 2014

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Como decirlo, todos los seres humanos que vivimos dentro de una sociedad hemos recibido cierto adoctrinamiento. Y esto se ha hecho para poder mantener el orden de las cosas, para crear cohesión social, y sí, muchas veces con el fin de beneficiar ciertos intereses. Desde un panfleto socialista, hasta una película de Rocky o una iglesia cristiana situada en un segundo piso de un complejo multifamiliar. Las mentes débiles por así decirlo, son quienes pueden ser adoctrinadas más fácilmente debido a que se cuestionan menos las cosas, aunque no es algo demasiado raro que alguien con una mayor capacidad mental pueda sucumbir, o incluso utilice su inteligencia para promover los más nocivos dogmas.

ISIS y el adoctrinamiento islámico

Hasta cierto punto incluso se puede pensar que el adoctrinamiento no es algo malo, por el contrario le da cohesión a la sociedad y una estructura y porque la mayoría de las personas no tienen la capacidad o no están dispuestas a replantearse todo su orden de valores. De esta forma es más fácil recibir un orden ya dado y creado, para después cuestionarlo y perfeccionarlo. Incluso quienes se claman librepensadores se cuestionan las cosas desde un orden de ideas que les fue dado.

El problema es cuando el adoctrinamiento inhibe a las personas de su capacidad crítica y les cancela su libertad con lo cual le ceden el poder a los tiranos depositarios de las ideas más radicales que son justificación para hacer daño a terceros. Eso es lo que pasa con ISIS o el ahora llamado Estado Islámico.

Me dirán, -Cerebro, los gringos también lavan el cerebro, acuérdate de George W Bush, la guerra contra Irak. Y sí, en todos lados se cuecen habas, pero la diferencia estriba en que los estadounidenses podían disentir y criticar a su gobierno sin que eso les trajera represalias. Y muchos lo hacían.

Con el Estado Islámico no pasa eso. Este grupo que está creciendo preocupantemente en Siria y en Irak coarta las libertades de las personas con el fin de hacer valer sus creencias y usarlas como fuente de poder. Se aprovechan de la fe de las personas, pero no sólo eso, utilizan la violencia como método de represión en contra de aquellos que no piensan como ellos. Los niños adoctrinados hablan de matar a los “infieles” (o sea, a los que no pensamos como ellos), decapitar cristianos o extranjeros, dicen que la violencia armada es una condición necesaria y tienen una capacidad de enrolamiento impresionante, al punto que existen personas de origen europeo o estadounidense dentro de esta organización (muestra de la crisis por la cual pasa la democracia liberal occidental).

Muchos hablan de la fe como pilar de la espiritualidad, pero hay casos en que podemos hablar de la fe como arma de destrucción masiva e ISIS es un claro ejemplo. Se les hace creer que están llamados por Alá a matar a quienes no piensan como ellos, cuando en realidad ello tiene un fin político con lo que algunos se benefician, los que tienen el poder.

Al final del día millones de personas son capaces de matar en nombre de Dios, con lo cual quedan espiritualmente absueltos de cualquier sentimiento de culpa. Basta que alguna persona u organización de personas malintencionadas los adoctrinen para que crean que así es, y por lo tanto sirvan como carne de cañón para intereses de otros.

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