Seis puntos para saber si alguien es tu amigo

3 mayo 2010

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Siendo sincero, yo siempre he sido medio selectivo a la hora de seleccionar a los amigos. Aunque últimamente me ha agarrado por ser más social (eso se puede notar en el Facebook donde más de 20 personas me felicitaron por mi cumpleaños, un nuevo record), siempre he contado a las verdaderas amistades con los dedos de la mano, y así lo seguiré haciendo porque realmente los que nos quieren y nos aprecian de verdad siempre son pocos, aunque uno se crea el socialité.

Esto no significa que tengamos que ser “verdaderos amigos” de toda la gente. También generalmente le damos toda nuestra confianza a pocas personas. Pero también es cierto que hay personas que se hacen pasar por verdaderos amigos, y en los momentos difíciles se desaparecen. Por eso llevé a cabo una pequeña lista donde explico como saber quienes son los verdaderos amigos.

1.- La verdadera amistad es algo más que tener “algo en común”.

Generalmente, los humanos buscamos grupos de afiliación con personas que tengan algo en común con nosotros. Un nivel social parecido, gustos parecidos, en fín, cosas en común parecidas. Al incluírnos en un grupo hacemos amistades (hay que diferenciar un amigo de una amistad, un amigo es una relación fraternal, y una amistad es una relación casual). Cuando ese motivo por el que nos afiliamos a otro grupo se pierde, se puede decir que se pierden las amistades, pero no se deberían perder los amigos. Es común y normal (por más cruel que se escuche) que si tienes un descenso (o ascenso) en tu posicion social, pierdas amistades, porque ya no tienen “eso” en común contigo. Pero los lazos de los verdaderos amigos resisten esos cambios, porque en una verdadera amistad ya hay algo más que “tener” algo en común. Hay un sentimiento fraternal que va por encima. Por eso el verdadero amigo no te deja si te vuelves millonario, si de pronto te empiezan a gustar otras cosas etc…

2.- Los verdaderos amigos nunca tienen intereses.

Va a sonar muy trillado, pero es necesario mencionarlo. Si eres muy popular, si eres la persona que saca dieces en la escuela, o si tienes un puesto clave en un trabajo, de pronto te vas a ver rodeado de amistades. Eso no quiere decir que sea imposible que de pronto una persona que en un principio se acercó a tí por un interés termine siendo de pronto un amigo fraternal, pero vamos, en la mayoría de las ocasiones; ese tipo de amistades se van cuando el interés por el cual se enlazaron a tí se pierde (o bien, cuando ya te sacaron provecho). Esto suena obvio, pero hay mucha gente que no lo entiende y luego se siente decepcionada porque sus amigos los dejaron a un lado.

3.- Los verdaderos amigos son honestos.

A veces se dice que los verdaderos amigos son los más incómodos porque son los que te dicen la verdad. Pero no hay nada más cierto en esa frase. Generalmente “las amistades casuales” rehuyen cuando ven algo mal en tí, y prefieren no decirte la verdad por miedo a como vayas a reaccionar. Los falsos amigos no te dirán tus defectos, más bien, se los dirán a los demás. Pero un verdadero amigo está dispuesto a pagar el precio por ayudarte y decirte las cosas como son, sin importar como vayas a reaccionar.

4.- Los verdaderos amigos son leales, están contigo en las buenas y en las malas.

Esto es muy importante para saber cuando alguien es un amigo, o solamente es una amistad ocasional. Todas las personas tratamos de dar la mejor cara ante la vida (excepto los emos y demás subrazas depresivas), pero la verdad es que a veces flaqueamos, simplemente porque somos seres humanos. A veces necesitamos desahogarnos y sacar lo que tenemos dentro. Una amistad verdadera se mostrará comprensiva ante la situación y tratará de ayudarnos (tampoco se trata de buscar lástimas porque ahí hasta el mejor amigo se terminará desesperando). Este punto es clave, porque muchas veces hasta los “no tan amigos” se toman la molestia de preocuparse por nosotros cuando algo malo nos está sucediendo. Si crees tener un gran amigo, y en un momento difícil te abandona, te deja abajo o huye, así de claro, nunca fué tu amigo.

5.- Los buenos amigos siempre te respetarán.

Es cierto que entre los amigos, a veces hay “carrilla”, bromas y cosas así. Pero la diferencia entre el buen amigo y el que no lo es, es que el buen amigo sabe cuales son los límites. Es cierto, puede llegar a sobrepasarlo sin darse cuenta, pero mientras le menciones los límites que debe de haber en las bromas y en la carrilla, el los respetará (el amigo se lleva con los demás, como le gustariá que se llevaran con él). En cambio podemos hablar de una amistad dudosa cuando hablamos de alguien que siempre cruza las lineas de respeto y se vuelve una persona molesta. (Aquí vale mencionar que hay personas que tienen una muy baja tolerancia a las bromas, los que podrían ser una excepción, porque siempre serán susceptibles a ser heridos con cualquier comentario mínimo que se les haga).

6.- Los buenos amigos siempre estarán dispuestos a conocerte lo más posible.

Los amigos que no ponen interés en tí, en tu ser, en las cosas que haces, o tienen un grave problema de concentración, o no son tus amigos. El verdadero amigo siempre estará dispuesto a conocerte, a preguntar como estás. Sabrá la información más importante de tu vida, o si no al menos la investigará preguntándote. Conocerá tus gustos y todo aquello que tu estés dispuesto a compartir (si trata de investigar tus cosas íntimás más que ser tu amigo es un metiche), y siempre te preguntará como estás y estará al corriente de lo que suceda contigo.

Nota final

Bueno, son 6 puntos fáciles a seguir para saber si en realidad cuentas con una verdadera amistad. Pudieran haber otros puntos que se me escapen, pero ustedes ya se encargarán de recordármelos. Ojalá y este sexalogo (se refiere a seis, no a sexo, cochinos), les haya sido de su utilidad a la hora de evaluar a sus mejores amigos.

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