Etiqueta: voto nulo

  • ¿Por qué anular tu voto este 2015 es una estupidez?

    ¿Por qué anular tu voto este 2015 es una estupidez?

    La política es muy pragmática y calculadora (no sólo en México), pero los ciudadanos a veces somos los que pecamos de idealistas y somos más emocionales. Mientras nosotros alzamos el puño y gritamos para luchar por nuestros ideales, los políticos usan tablas con datos necesarios para tomar las decisiones que más les convengan (aunque a veces pueden llegar a meter la pata). Posiblemente esa lucha en su contra se puede convertir en un factor a su favor. Parte del trabajo de los políticos y su lucha por el poder consiste en saber jugar con los factores que logren llevarlos a su destino (entre ellos, los ciudadanos), mientras que nosotros nos dedicamos a otras cosas y nuestra preocupación por la política es marginal. Mientras ellos tienen un gran bagaje de experiencia detrás, a nosotros «no nos importa porque todos son iguales», entonces ya sabemos quienes están en ventaja.

    ¿Por qué anular tu voto este 2015 es una estupidez?

    Javier Sicilia, con una buena intención, y nada más, nos invita a boicotear las elecciones para exhibir a los políticos. Se habla de un gran abstencionismo en las elecciones venideras, la gente está molesta con todos los partidos políticos. Por un lado, el ciudadano odia al gobierno de Peña Nieto, pero al PRD lo relaciona con Abarca, al PAN como más de lo mismo ¡Ánimo Montana!, a MORENA y sus tómbolas como un capricho megalomaniaco de López Obrador, al Verde como un negocio (al igual que MC, PT y los nuevos partidos). ¿Y por quién vota uno?

    El problema es que alguien tiene que ganar, y un alto abstencionismo no es relativamente proporcional a una mayor honradez de los políticos. A nuestros queridos políticos no les importa tanto si los odias mientras ello no signifique una desventaja ante los otros. Alguien tiene que ganar.

    ¿Y sabes a quienes les importa menos tu odio? A aquellos que tienen voto duro, a aquellos que tienen estructuras, o sea, al PRI que tanto odias. Es decir, que ese odio que tienes al Gobierno se puede traducir en más poder para éste si no sales a votar. Algún simpatizante del PRI (de esos que no son de hueso colorado) está un poco molesto con el gobierno de Peña y con toda la clase política, puede anular su voto, darle un jalón de orejas a todos, y al mismo tiempo terminar beneficiando a su partido (aunque no lo haga tanto como si hubiera votado por ellos); pero quienes se oponen a este partido y quieren castigar a toda la clase política, podrían beneficiar a su mayor temor si anulan su voto.

    A menos que simpatices con el PRI, tendrás que votar por alguien. Posiblemente pienses que «son iguales» y no es coincidencia que el partido tricolor se esté esforzando en exhibir a los opositores ya no como peores a ellos, sino como iguales a ellos para promover el abstencionismo y ganar con su voto duro. Si quieres votar en contra del Gobierno Federal, tendrás que usar tu voto útil contra su partido, votando por el PAN, PRD, Morena o quien se te haga un poco menos basura que los demás.

    En el 2009 comenté que anular el voto podría ser una opción y lo veía como una propuesta sensata como forma de manifestación. Naturalmente 6 años después uno ya está más madurito y se da cuenta que los políticos no se dejan llevar por sentimentalismos. Ellos buscan el camino más corto al poder, y a veces, manejar el repudio hacia ellos mismos les puede traer beneficios.

    -Cerebro, deja de decir tonterías, yo no voy a votar, que ch3$% a su % Peña, #Fueelestado ¿Qué no ves? ¿Dónde están tus ideales. Mientras tanto en Los Pinos. -¡A Güevo! Licenciado Peña, equivóquese otra vez para que la gente se enoje más y anule su voto.

    Y los años de experiencia pesan, señor Sicilia.

  • El PRI y el hartazgo electoral

    El PRI y el hartazgo electoral

    ¿Te has preguntado a quienes les creó una sonrisa en la cara la iniciativa del Candigato Morris? (sin entrar en teorías de la conspiración en torno a esta iniciativa ciudadana) ¿A quienes les creo una gran sonrisa el ver ciudadanos hartos de «todos los políticos, y todos los partidos políticos»? La respuesta es muy sencilla. A los del PRI. La respuesta es fácil.

    El PRI y el hartazgo electoral

    Voto duro. Algo que caracteriza a la mayoría de los votantes del PRI es que son personas que siempre votarán por ese partido. Puede ser por las despensas que reciben en cada elección, quienes trabajan en dependencias gubernamentales o sindicatos afines al PRI (varios de los más grandes), por esa dura filiación que tienen algunos ciudadanos con el PRI, la cual raya en el paternalismo, y también toca a las tradiciones -Yo voto por el PRI porque tiene los colores de la bandera-.

    Este sector seguirá votando por el PRI, suceda lo que suceda con las entidades que gobiernen, mientras el partido siga mostrando ese lazo con estos ciudadanos. Vemos entonces que los partidos de oposición no tienen ese voto duro, por lo cual necesitan salir e ir a convencer a la gente de por qué les conviene votar por ellos.

    Por esto, al PRI le conviene el hartazgo electoral. El voto duro irá a votarles, mientras que su voto útil será minoría. Pero la oposición perderá, porque al depender del voto útil, de aquellos que preferirán anular su voto, o ya de plano, abstenerse, perderán demasiados votos mientras que el PRI perderá pocos.

    Si es difícil convencer a los indecisos, a aquellos que piensan su voto y lo pueden cambiar en función de diversas circunstancias (he aquí donde están los más informados), entonces lo que se puede lograr es que se abstengan de votar por la oposición. La estrategia en el Distrito Federal, es crear la percepción de que en el DF, Mancera está gobernando mal. Se mediatiza el caso de los que fueron levantados en un antro de la Zona Rosa, se empiezan a señalar errores del gobierno, para buscar tratar de detener la buena fama que ganó el PRD con los últimos Jefes de Gobierno (aunque para ser sincero, veo esa empresa difícil, al menos en el corto plazo para el PRI).

    El hartazgo, alimentado por la situación política internacional, allana el camino al regreso de la maquinaria del PRI, y cuando el dinosaurio se haya establecido, la oposición estará déficit a comparación de lo que era antes de eso llamado «la transición democrática», y es el hecho de que ya gobernaron y no lo hicieron muy bien, por lo cual no tendrán tanta autoridad moral para hablar de «un cambio», otra vez.

    A su vez el PRI podría estar dentro de una paradoja, dónde el desarrollo económico implicaría una pérdida de voto duro (sobre todo con la reducción de un número de pobres). ¿Preferirán mantenerlos en su situación, o se desprenderían de ellos pensando en que acapararán voto útil? Lo mejor para el país es que ocurriera lo segundo.

    Posiblemente ante esta realidad donde los tricolores se benefician del hartazgo, quienes no quieran al PRI, tendrán que votar por el «menos peor», aunque el nombre del candidato que tachen en la boleta no les satisfaga.

     

     

  • Asamblea Nacional Ciudadana

    Hoy no ha sido un Sábado bonito. Pero no es tristeza de asuntos personales, sino de asuntos de todos nosotros. Sucede que invitaron a nuestra fundación Rescatemos Guadalajara la Asamblea Nacional Ciudadana que se llevó a cabo en el ITESO, y no era cualquier asamblea.

    Esta asamblea buscaba agrupar a todos los movimientos anulistas, otras organizaciones afines, y gente que fué por propia cuenta. Es decir, a todos aquellos que lograron que mas de un millon y medio de las personas anularan su voto como protesta ante la partidocracia y los políticos cuya credibilidad está por los suelos. Y yo lo había dicho siempre, el voto nulo va a funcionar si se ve como el inicio de algo, como un despertar ciudadano cuyo siguiente paso sea construír y proponer, y lo remarqué en las mesas de trabajo.

    Pero sucede que esta asamblea, que tenía el propósito de darle un sentido mas propositivo a este movimiento, ya pasada la coyuntura electoral, fué simplemente un desmadre. Me dió tristeza ver el auditorio Pedro Arrupe convertida en una sucursal de la Cámara de Diputados, donde todo era un desorden, donde llevaba mucho mas tiempo discutir la forma en que se iba a votar, que el voto de los puntos propuestos por las mesas de trabajo, y en base a los cuales se plantearía el futuro de la organización.

    ¿Que falló?, ¿que pasó con aquel movimiento que logro hacer eco hasta en las palabras del Presidente Felipe Calderón?. Creo que los anulistas no se dieron cuenta que eran muy diferentes entre sí, y que la anulación del voto era lo único que los unía. No se dieron cuenta que unos eran hijos de gente con dinero, y otros eran de izquierda o comunistas. No se dieron cuenta que su forma de pensar era diferente, y qué habían muchos conceptos de lo que era la democracia rondando el auditorio de la universidad jesuita.

    Muchas de las organizaciones que asistieron funcionan muy bien individualmente porque tienen un fin en común que los une. Creo que entre los anulistas el fin era demostrar su inconformidad ante la partidocracia, y no importaban las razones por las que estaban inconformes, pero cuando se trata de construír algo, cuando es importante plantearse ¿ahora qué vamos a hacer?, entonces las razones importan mucho, y vaya que son diferentes.

    Lamentablemente parece que los ciudadanos no estuvieramos exentos de ese «síndrome político», y es que la verdad si ví a aquella persona que solo quería hechar grilla y quería criticar por llamar la atención, si vi a aquellos que defienden su forma de pensar como si fuera su verdad absoluta y denostan la opinión de los demás, festejando cuando el punto se aprueba por mayoría, como si se hubiera vencido a la oposición.

    Es lógico que en una asamblea haya debate y discusiones, pero creo que los ciudadanos deberíamos mostrar que estamos muy por encima de los partidos políticos. Porque como dijo acertadamente un participante -En los partidos políticos es la ley de la selva, sobrevive el mas fuerte, pero los ciudadanos tenemos un fin en común. Y lamentablemente el clima olía un poco tropical.

    Ni siquiera estuve en el recinto durante toda la asamblea. Nos decidimos ir antes al ver que esta reunión no tenía ni pies ni cabeza. Era la primera vez que participo en un evento de este tipo, y la verdad que me siento decepcionado.

    Ojalá los ciudadanos nos cuidemos de parecernos un poco menos a nuestros queridos políticos.