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  • El trabajo y el mundo moderno II


    IV.- Las Redes Sociales y el trabajo.

    Hablando de las tendencias que hay en Internet (sobre todo con eso el Web 2.0), se hace necesario referirse a las redes sociales, y la repercusión que tienen en el ámbito laboral. Porque el mundo laboral y las redes sociales no están totalmente aparte. Si los políticos tienen su Myspace, ¿por qué no hará de influir estas redes en el trabajo?.

    Muchos reclutadores llegan a buscar en los blogs a la persona ideal para cubrir un puesto; puesto que de esta forma, pueden conocer la forma de pensar del candidato, o bien los conocimientos que tiene sobre determinado tema. Incluso el Hi5 o el famoso Facebook son unas herramientas útiles para que los reclutadores conozcan la vida privada de los candidatos. Por eso es recomendable depurar las cuentas antes de buscar trabajo, empezando por quitar las fotos provocadoras (de esas abudan muchísimas) o las fotos de las pedas, fiestas o eventos que te puedan comprometer. (es decir, no solo la CIA es la que revisa las cuentas de los usuarios).

    V.- ¿Como evitar la monotonía en el trabajo?.

    Buena pregunta; yo creo que para poder responderla, debiste haber elegido un area que te guste; pero muchas veces solemos asociar la palabra trabajo, con tedio, sobreesfuerzo, y es donde viene el problema. Aquel que busca sus sueños, verá un trabajo como un area de oportunidad; es cierto, habrá días de chinga (tampoco es un parque de diversiones), pero cuando a uno le gusta su trabajo, no le pesa el levantarse, vestirse y enfilar el auto hacia la oficina.

    Schopenhauer decía que la vida es como un péndulo que se balancéa sobre dos vertientes. El dolor, y el aburrimiento; los dos son opuestos, y los dos son indeseables. Al dolor lo podemos asociar con el stress fuerte, problemas económicos, un ambiente de trabajo hostil; y el aburrimiento ocurre cuando todo va bien, y no hay nada nuevo, lo que causa que sea todo monótono; por eso es importante buscar retos, y de ves en cuando tomar algún riesgo, para ponerle sabor al trabajo.

    VI.- El futuro.

    Amigos, se acabó la época en que un empleado vivía toda la vida en una empresa; eso le tocó a nuestros padres, pero ahora lo importante ya no es lamerle las botas al jefe, sino buscar aprender lo mas que se pueda en los empleos en que uno se desempeñe; el conocimiento es el valor agregado en estas épocas. La lealtad entre el empleado y la empresa ya no es tan fuerte como antes; sobre todo con la generación Y, que si por algo se reconoce, es por la poca lealtad; igualmente las empresas son poco leales con sus empleados, los cuales pueden sucumbir en el primer recorte.

    El futuro del mundo laboral es incierto, porque depende de muchas cuestiones sociales, económicas y políticas. La tendencia es cierto que parece estar inclinada un poco a favor a la burguesía en detrimento del proletariado (para decirlo con términos políticos); pero también existe una clase media que no es conformista, que da sus derechos por sentados, y son difíciles de manipular, por lo mismo la «camada» actual, es menos leal. Pero pienso que el factor de importancia actual está en el conocimiento. El que tiene mas conocimiento sobrevive, y se convierte en el mas apto; las palancas seguirán funcionando, pero en un entorno competitivo, pienso que perderán un poco de importancia, y serán útiles mas bien cuando haya una competencia entre 2 personas con un nivel de conocimiento parecido.

    Ver artículo pasado.

  • El trabajo y el mundo moderno.I

    I.- La dura realidad

    Cuando uno sale de la universidad, sale a enfrentar al mundo tal y como es. Durante todos estos años nuestros padres nos dijeron que le hecháramos ganas, que iba a ser dificil; que ya no estamos en aquellos tiempos de la sustitución de importaciones, y ahora con la globalización, el TLC y toda clase de accesorios neoliberales rodeando nuestro ambiente, entramos en la necesidad de la competencia. Tal vez no es tan bueno como antes, porque en esos tiempos pasados, uno tenía la vida prácticamente asegurada, no había mucha competencia, y podía aspirar trabajar en una empresa toda su vida; pero por otra parte tampoco es tan malo porque ese aire de competitividad, si bien nos quita la seguridad, le pone un sabor a reto. Aunque yo creo que los dos polos (el pseudosocialismo Echeverriano y la conjura neoliberal distan de ser ideales), son exagerados.

    Pues bien, siempre ocurre que uno sale con la creencia de que ya va tener sus diez mil pesitos al mes en la cartera; y sorpresa, el mercado está saturado, hay que buscarle por varios meses, y si bien le va, encuentra un trabajo de cinco mil pesos para empezar (a veces menos), e incluso alumnos de algunas universidades prestigiadas (y caras) salen creyendo que van a ser directivos, y no; a empezar desde abajo.

    II.- El cambio de identidad.

    Uno de los pasos mas duros es el cambio de las melenas y el arete, al traje y la corbata; el buscar ser original en todos los aspectos, a unificarse y masificarse con el mundo laboral, de traje y corbata. Es donde en hay que, paradójicamente, sacrificar libertad, para obtener libertad; es como cuando un niño desea ser un adulto, y el adulto desea ser un niño. El joven en cuestión por fin se siente libre de usar su talento, pero al fin es limitado por la idiosincracia del jefe o empresa, o en caso de los entrepreneurs, ajustarse a las demandas del mercado.

    Y tal vez por eso cuando somos niños no entendemos a nuestros padres, y decimos ¡¡que amargados son, vivan la vida!!, porque nos empezamos a dar cuenta del trabajo que les ha costado tener todo lo que nos han dado. Y también nos damos cuenta de que el mundo no es tan perfecto como nos lo pintaban.

    III.- La lucha laboral.

    He aquí una de las cosas mas conflictivas; existen tres caminos que puede escoger el homo sapiens en la búsqueda de un empleo.

    1.- El Homo Sapiens Dolarus busca el trabajo como un medio para ganar mucho dinero; no le importa el como, pero desde su primer trabajo, necesita ganar arriba de los diez mil pesos, con tal de presumirle a sus amigos el gran puesto que tiene, y poder comprarle cosas ostentosas a la novia. Si «papi» ya no quiere dármelo, entonces yo me lo tengo que ganar.

    2.- El Homo Sapiens Borregus es aquel que inconscientemente (a veces consciente), busca su primer empleo, por seguridad, por presión social, o por quedar bien con su familia. Tiene miedo a tomar una decisión fuerte por miedo a que le digan -te vas a morir de hambre si estudias filosofía.

    3.- El Homo Sapiens Mientrasmecasus es aquel (aquella generalmente) que estudia cualquier cosa que se vea facil; -aah no se ve mal, y no tiene muchas matemáticas, porque sabe que saliendo, va a llegar un principe azul (o ya tiene uno) con el que se va a casar para que la mantenga.

    4.-El Homo Sapiens Mediocrus no sabe que onda con su vida, tiene baja la autoestima, y entra al primer empleo que encuentra (aún sin tener una necesidad fuerte económica), como aquel que se conforma con trabajar de vendedor de colgates, y se resigna porque «la vida es dura, y así me tocó». De estos abundan muchos.

    5.- El Homo Sapiens Austeurs Perus Felizus es nuestro primer caso de aquel que cumple sus sueños. Es una persona que no va por el dinero, y no le importa vivir en una casa de un piso con un auto, mientras le gusta lo que haga; aquí podemos ver a los músicos, filósofos, maestros. Estudian mucho, y los demás no entienden por que ganan poco, pero ellos, lo hacen por amor a la profesión.

    6.- El Homo Sapiens Realizadus también cumple sus sueños, no se si tan efusivamente con el primero, pero es aquel, que busca tener su dinero y disfrutar el trabajo a la vez. Sabe que de inicio no va a ganar mucho, pero busca tomar experiencia para después, algún día, tomar un puesto de directivo, o emprender su propio negocio.

    7.- El Homo Hijodepapis es aquel que no necesitó pasar por la dificil etapa de enfrentar al mundo. Su papi ya tiene un negocio o mucho capital para ponerle uno, por lo cual el arranque no será dificil (aunque en algunos años, cuando vea que no tiene el don de su padre, se podría desilucionar).

    Próximamente parte II