Etiqueta: terrorismo

  • 5 Argumentos tontos para no #PrayForParis

    5 Argumentos tontos para no #PrayForParis

    Todos estamos conmocionados por los sucedido en Francia. Un atentado así duele hasta el alma; cuando me enteré que murieron 100 en Le Bataclan sentí nauseas. Pero algunos creen que sentirnos mal por lo sucedido no tiene justificación, o bien si la llegara a tener, buscan algún argumento para hacernos sentir culpables. Muchas de estas personas, o bien, están desinformadas, o bien, sólo quieren dividir y quieren aprovechar este tipo de eventos con fines políticos o para sacar lo peor de sí.

    Aunque Francia está lejos de nuestro país (al otro lado del charco como se dice popularmente), tenemos muchas cosas en común con dicha nación; en especial muchos de nuestros valores, porque tanto nosotros los mexicanos como los franceses, somo occidentales. Pero bueno, vamos a desmentir algunos de estos argumentos:

    1.- Pero… Si nomás son creyentes, devotos, defendiendo la única religión verdadera… ¿O no?

    1.- Pero... Si nomás son creyentes, devotos, defendiendo la única religión verdadera... ¿O no?

    Este comentario lo hizo Luis González de Alba, el ex estudiante del 68 que después fue excluido por la izquierda. Muchas personas han encontrado en los lamentables atentados un pretexto para responsabilizar directamente a las religiones y las creencias de las personas. Pero estas personas están desinformadas, no le piensan bien, o bien, tienen algún problema muy personal con las religiones (una cosa es no ser religioso y otra es no respetar el derecho a los demás a profesar su religión, así como le hace el Estado Islámico).

    La culpa no es de la religión, sino de los individuos que la profesan y deciden matar en nombre de Dios. Quienes hacen esto, tergiversan el credo de su religión a su conveniencia. En realidad la gran mayoría de los musulmanes son gente pacífica y de igual forma repudian los ataques que sufrieron los franceses. Tristemente ellos son los que sufren más con los ataques por las posteriores persecuciones de las cuales puedan ser objeto.

    Seguramente estas personas buscarán «hacer quedar mal» a aquellos que rezan o hacen cadenas de oración por los franceses (que independiente de si se crea o no, se agradece sus intenciones) y tratarán de hacerlos sentir culpables. Pero la verdad es que no entienden mucho cómo va esto.

     

    2.- Desde hace más de una década, decenas de miles han muerto en la capital iraquí por el terrorismo, pero un par de centenas muere en París y…

    2.- Desde hace más de una década, decenas de miles han muerto en la capital iraquí por el terrorismo, pero un par de centenas muere en París y...

    Les pregunto a quienes hacen este tipo de afirmaciones por qué entonces nunca (como sucede generalmente) han mostrado su indignación en las redes sociales, porque yo nunca los he visto. Regreso al inicio de este artículo. Este ataque no sólo es contra un pueblo, va también contra gran parte de nuestros valores. Es un atentado de unos dogmáticos contra nuestros valores liberales que nos sostienen y que hemos construido con mucho trabajo durante siglos: Nuestro valores democráticos, de libertad política y económica, de tener derecho a profesar nuestra religión sin ser molestados. Liberté, égalité, fraternité. 

    Y tampoco es que seamos insensibles ante lo que sucede en Oriente. Por el contrario, ante el éxodo de sirios, muchos los recibieron en sus países con los brazos abiertos.

     

    3.- Occidente también ha cometido muchas atrocidades, nos generamos los ataques. 

    3.- Occidente también ha cometido muchas atrocidades, nos generamos los ataques.

    Ciertamente algunos gobiernos occidentales han cometido atrocidades. Pero Occidente no son «algunos gobiernos», somos todos los que crecimos en una región y compartimos una escala de valores. Y la gran diferencia estriba en que Occidente como pueblo, hemos repudiado a los gobernadores que han cometido dichas atrocidades. Sólo hay que recordar las fuertes críticas que vertimos sobre George W Bush y su gobierno a la hora que intervinieron en Irak. Incluso quienes en algún momento apoyaron al Presidente, nunca festejaron la muerte de civiles iraquíes (el gobierno estadounidense se esforzó para que sus gobernados no vieran dichas imágenes). En cambio quienes pertenecen al Estado Islámico festejan el asesinato de inocentes civiles.

    Como región tenemos contradicciones, sí, somo seres humanos. Pero nosotros no nos alegramos al ver como inocentes sufren ni celebramos en torno a ello. Así que ni puede haber punto de comparación.

     

    4.- Por más que les irrite a algunos es profundamente hipócrita conmocionarse con la masacre en París y hacerse pendejos con las de México.

    Por más que les irrite a algunos es profundamente hipócrita conmocionarse con la masacre en París y hacerse pendejos con las de México.

    Este finísimo comentario lo hizo Gerardo Fernández Noroña, quien me borró de Twitter después de haberme insultado y a quien se le olvidó la memoria porque me ha citado varias veces. Bueno, este es uno de los argumentos más tontos y que representan una contradicción explícita:

    ¿Ayotzinapa? ¿Qué pasó en Ayotzinapa? Yo recuerdo que prácticamente todos nos indignamos, muchos salimos a marchar a las calles. Todo México se indignó, personas de varias clases sociales y creencias ideológicas. Los mexicanos como pueblo «no nos hicimos pendejos».

    De hecho, Ayotzinapa (porque dicen algunos que si lo de París hubiera sucedido en México, no habría aparecido en ningún diario) recorrió todo el mundo. Gran parte de Occidente se indignó con la muerte de los estudiantes. Y si un pueblo mostró su solidaridad con nosotros fue Francia, no hay que olvidarlo.

    5.- Los ataques de Francia son una conspiración de la OTAN en conjunto con el narcogobierno de México y el PRIAN para que no te enteres del gasolinazo porque cuando manipularon el clima para crear el huracán Patricia no funcionó y bla bla bla…

    5.- Los ataques de Francia son una conspiración de la OTAN en conjunto con el narcogobierno de México y el PRIAN para que no te enteres del gasolinazo porque cuando manipularon el clima para crear el huracán Patricia no funcionó y bla bla bla...

    Los más cómicos suelen ser los que ven en este tipo de eventos teorías de la conspiración que tienen como base alguna película de ciencia ficción de bajo presupuesto o la letra de alguna canción de Muse. No hay conspiración, no hay manipulación deliberada. Es simplemente el Estado Islámico con su dogma en contra de Occidente quien no se apega a sus creencias radicales. Que si en algún momento gobiernos occidentales pusieron su grano de arena para aumentar el odio que se tradujo en este tipo de grupos es una cosa, pero insisto. Occidente no es «algunos gobiernos», Occidente somos todos. Occidente es Francia, es México, es Europa, y es América.

    Conclusión:

    ¿Que hubieras pensado si todos nuestros pueblos hermanos hubiesen buscado algún pretexto para no apoyarnos cuando mataron a los 43 estudiantes de Ayotzinapa? – No hay que apoyar a los mexicanos, porque la otra vez hubo un tiroteo en Marsella y ni nos dimos cuenta. Seguramente no nos hubiéramos sentido bien, posiblemente nos hubiésemos sentido solos e ignorados por el mundo. ¿Qué tal si los mismos franceses no nos hubieran apoyado porque Le Pen o algún otro político hubiera tratado de politizar el tema para alebrestar a sus huestes?. No nos hubiera gustado ¿Verdad?

    Desde aquí, un abrazo a todos nuestros hermanos franceses. Cuentan con nosotros.

  • Je Suis Français. París, y la civilización contra el fanatismo

    Je Suis Français. París, y la civilización contra el fanatismo

    No sé si estoy más enojado por lo sucedido en París, o más bien tenga algún sentimiento encontrado porque cuando estos grupos de fanáticos islámicos de bestias malparidas a las que ya no se les puede catalogar como seres humanos asesinan a niños cristianos por no querer convertirse parece que no nos indigna tanto. París es más mediático por ser una ciudad global (para unos la capital del mundo) y unos de los pilares de Occidente ciertamente. Pero eso no significa que no te deba de doler. Somos parte de Occidente, y los terroristas han atentado contra su corazón. Y posiblemente vayan por más, es su intención. Ellos quieren poder, quieren destruir al mundo occidental para sumir al planeta en una nueva época oscura y dogmática (aunque creo que son algo ilusos al pensar que lo van a lograr).

    Je Suis Français. París, y la civilización contra el fanatismo

    El fanatismo hace mucho daño, casi debería tratarse como una enfermedad o un trastorno psicológico. Algunos dirán que el fanatismo genera cohesión social. Sí, pero cohesiona en detrimento de los que no son parte de. Los bestias del estado islámico (mayúsculas deliberadamente omitidas) podrán estar muy unidos entre ellos mismos, y vaya que lo están, dado que dicha cohesión se debe a un proceso de adoctrinamiento ejercido por unos pocos quienes tergiversan el credo musulman para hacerse de poder eliminando a quienes no piensan como ellos.

    El estado islámico (recuerden que he decidido omitir mayúsculas) es un cáncer de la humanidad. Algunos me dirán que Occidente también ha hecho esto y aquello, que si en algún momento han tratado mal al pueblo árabe, entre muchas historias más; y posiblemente Occidente en algún momento haya colaborado de alguna forma para aumentar el odio que estas personas tienen. El problema es que un individuo u organización que asesina inocentes no puede asumirse como víctima. Yo no recuerdo, que en la historia moderna, un ejército de algún país de Occidente haya entrado a una sala de conciertos a asesinar a más de cien inocentes para causar terror, como lo hicieron estas bestias al interrumpir un concierto de Eagles of Death Metal en Le Bataclan.

    Occidente no te asesina por profesar alguna religión, si alguien lo llegara a hacer sería llevado a prisión. En Occidente una persona tiene derecho a profesar la religión que elija. ISIS (o el estado islámico, es que no le puedo poner mayúsculas) te obliga a alinearte si no quieres que terminen con tu vida, estos terroristas pueden acabar con la vida de tus niños si no profesan el Islam. No hay punto de comparación.

    Una persona sana no tiene la capacidad emocional de cometer este tipo de actos. Sólo dos personas pueden hacerlo, una persona con severos daños mentales y una persona que fue parte de un proceso de adiestramiento por un considerable lapso de tiempo.

    Pero el estado islamico no son todos los musulmanes. La gran mayoría de los musulmanes son buenas personas, varias de las cuales han emigrado a Europa en busca de oportunidades. La gran mayoría de los musulmanes no tienen nada que ver con este grupo cuya influencia y poder se acrecenta cada vez más. Sería irresponsable linchar a los musulmanes por lo que hace una minoría. Una generalización así sólo aumenta la tentación de organismos ultraderechistas que apuestan por la intolerancia y el nacionalismo.

    Y los franceses muestran por qué son una de las ciudades más avanzadas del mundo, los taxistas están trasladando gratis a las personas a sus hogares o a alguna zona segura, los parisinos ofrecen sus casas a quienes no pueden llegar a la suya , salen a la calle a decir que no tienen miedo. Los galos se han comportado a la altura, como sociedad civilizada que son.

    Je Suis Français. París, y la civilización contra el fanatismo

    Y sí, las bestias extremistas volvieron a vulnerar todos los sistemas de seguridad (Francia ya estaba en alerta, de hecho). Un aspecto negativo de la fragmentación del poder que es una constante en el mundo (y de las democracias) es que, según Moises Naím, las naciones se vuelven más vulnerables ante los ataques de estos movimientos extremistas que no juegan con las mismas reglas. De la misma forma sucedió cuando Al-Qaeda atacó Nueva York. Posiblemente habrá que darles un trato diferente.

    Y así como los franceses se solidarizaron con nosotros por el asesinato de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, nosotros nos solidarizamos por los más de 100 muertos. Estamos con ustedes, van a salir adelante, los buenos somos más.

    Je Suis Français

  • De Charlie Hebdo a una manifestación histórica

    De Charlie Hebdo a una manifestación histórica

    De Charlie Hebdo a una manifestación histórica

    Un millón y medio de manifestantes en París en una población cuya área metropolitana ronda por los diez millones. Es decir, entre uno y dos de cada diez parisinos decidieron ir a manifestarse a las calles. De esos 10 millones habría que excluir a quienes por edad no asistieron (niños pequeños), a quienes no lo hicieron por incapacidad (personas de la tercera edad) para darnos cuenta de la magnitud de la manifestación, una manifestación histórica. A éste número hay que sumarle dos millones más en otras ciudades de Francia. Simplemente histórico.

    Pero la cereza en el pastel fue que al frente de la manifestación, donde estaban varios mandatarios, el francés François Hollandé, La alemana Angela Merkel, el británico David Cameron o el español Mariano Rajoy; se colocaron en primera fila a Benjamin Netanyahu, el ministro de Israel, y Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina, algo que aplaudieron los manifestantes que vieron ese acto simbólico; lo cual termina siendo un golpe mediático y hasta político contra los extremistas.

    Charlie Hebdo es (porque afirman que este atentado no los va a hacer desistir) un diario satírico, que confronta. Charlie Hebdo era implacable a la hora de criticar religiones e ideologías (incluso a la izquierda, de la cual forman parte), por lo cual sus contenidos podían llegar a herir susceptibilidades. Y es válido molestarse e indignarse contra alguna de sus publicaciones. Si soy católico y veo a la Santísima Trinidad siendo satirizada en un acto sexual naturalmente me puedo indignar y tengo derecho a hacerlo; pero de ninguna forma, de ningún motivo, se puede justificar un atentado como el que lamentablemente ocurrió hace algunos días.

    Por esta razón es absurdo hacer afirmaciones como «es que se lo buscaron». Sí, en Charlie Hebdo sabían del riesgo, sobre todo porque ya habían sido víctimas de un atentado en el 2006, pero lo asumieron. Tratar de asignarles cierto grado de culpa es como decirle a una mujer que «se buscó que la violaran» porque iba vistiendo una minifalda. Las sátiras hechas con una pluma, por más burdas y directas que sean, nunca se van a poder comparar con el atentado contra una vida.

    Les cuento una breve anécdota. Hace unos años viajé solo a Nueva York (era la primera vez que iba a esa ciudad) y tomé un taxi que me llevaría a Manhattan, el que manejaba era un árabe y durante el trayecto hablaba por teléfono celular con un tono agresivo (naturalmente no entendía lo que decía). Me entró una especie de pánico por que se me vinieron a la mente los atentados del 2001 y de forma irracional llegué a pensar «¿No será que esté planeando algo?». Bastaron unos minutos para que entrara en control y entendiera que no era nada más que un prejuicio irracional.

    Recordando esto, me preocupa que el atentado contra Charlie Hebdo pueda derivar en una suerte de islamofobia, o más bien que esta se pueda acrecentar. Grupos y políticos ultraderechistas, entre ellos la francesa Marine Le Pen (que tiene un capital político importante) seguramente ya están aprovechando la coyuntura para promover sus ideas nacionalistas. En realidad la gran mayoría de los musulmanes son pacíficos e incluso gran parte de ellos reprueba los atentados. Pero esto puede incitar a que la gente vea a los árabes (que de por sí, ya sufren de muchos actos de discriminación) con recelos, o incluso con miedo. Estos actos, si no son bien canalizados, pueden servir de alimento para que grupos también extremos (como los de ultraderecha) adquieran más poder del que ya han venido acumulando en los últimos años.

    Por eso la importancia simbólica de ver al los mandatarios de Palestina e Israel (cuyas religiones han sido constantemente satirizadas también) junto con varios de Europa Occidental, lo cual manifiesta un repudio consensado contra los atentados terroristas. La persecusión y el señalamiento nunca debe de ir en contra de las religiones ni de quienes las profesan, sino en contra de los extremistas, sean musulmanes o de cualquier otra creencia.

    Imagen de Stéphane Mahé/Reuters

  • México y el atentado de Boston

    México y el atentado de Boston

    La semana pasada, la ciudad de Boston en Estados Unidos había sufrido un atentado terrorista donde hubo sin más no recuerdo 3 muertos y más de cien heridos. Se trató de una bomba colocada a metros de la meta del famoso maratón de esta ciudad. Cuantitativamente los números no son tan impactantes, máxime si los comparamos con los muertos generados por los tiroteos en las escuelas estadounidenses. Pero en lo cualitativo está el detalle. Se trató de un atentado terrorista perpetrado por chechenos naturalizados estadounidenses, el atentado ocurrió en uno de los maratones más prestigiosos, aunado al fenómeno mediático que generaron con la tragedia. Como si se tratara de una película estadounidense, se hizo una intensa persecución con cobertura en vivo por las horas que fueran necesarias por parte de los medios estadounidenses.

    México y el atentado de Boston

    Lo que me llama la atención es que en México le prestemos más atención a un problema que ha ocurrido fuera de nuestro país que a lo que ocurre dentro de él. Si llama la atención que en un país desarrollado como Estados Unidos sea el común denominador los atentados y los tiroteos, cosa que rara vez ocurre en otros países similares. Pero eso es algo como ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el nuestro. Los atentados perpetrados por el narcotráfico, balaceras, narcobloqueos y demás, ya son costumbre al punto que lo vemos como algo cotidiano. Posiblemente sea porque desde un punto de vista clasista y algo malinchista, parte de la sociedad se sienta más identificada con las clases medias y altas estadounidenses, que con las clases populares de nuestro país. Posiblemente por la influencia de su cultura o porque a pesar de los pesares, algunos siguen creyendo que Estados Unidos es algo imbatible.

    Lo ocurrido en Boston también es un buen argumento para crear una historia digna de Hollywood. El atentado, los terroristas que emigraron a Estados Unidos debido a los conflictos de su país, el joven que no se adapta a la escuela, el tío avergonzado, la persecusión de varias horas que implicó un toque de queda, un evento internacionalmente importante como el Maratón de Boston (que obligaron a retirar un capítulo de The Family Guy por sus paralelismos). Si algo saben hacer los estadounidenses, es crear historias «fantásticas» con sus tragedias e incluso lucrar económicamente con ellas (como en el 9/11). Nosotros en cambio tendemos a burlarnos de ellas, solo esperamos a que pase el espacio que merece el duelo o su equivalente para empezar a mofarnos por medio de chistes y parodias.

    Por un ejemplo, nosotros nunca haremos una historia hollywoodense de una masacre perpetrada por un cartel del narco donde se repliquen las persecuciones, se hable del héroe que logró que no fueran más los muertos, los medios no harán coberturas en vivo de la búsqueda de los agresores (aunque posiblemente sí transmitan el caso de una víctima, en forma más bien de telenovela mexicana, la historia del hijo de Doña Chonita quien llegó a estudiar la preparatoria a pesar de la pobreza que vivían en su hogar y el papá que los abandonó, y cuya vida «heróica» fue interrumpida por ese atentado), y menos venderán souvenirs años después en el lugar del atentado, tal y como ocurre en Nueva York.

    Lo que es innegable es que Estados Unidos es un país que tiene muchos problemas, y que tiene una descomposición social que no es acorde con su desarrollo económico. El hecho de que todavía sea el imperio dominante en el mundo le ha traído varios enemigos y detractores, desde gobiernos hasta personas cuya ideología termina siendo un problema. Todo esto podría explicar en parte el móvil del crimen.

  • La conspiración del 9/11 de Nueva York

    Mucha gente ha dado por sentado que las torres gemelas fueron derribadas por un grupo radical islamista llamado Al-Qaeda el cual estaba lidereado por Osama Bin Laden. Durante años la gente aceptó la versión oficial, pero al transcurrir el tiempo, han surgido dudas, inconsistencias, y han creado teorías conspirativas donde afirman que hubo un trabajo interno (inside job), es decir, que el propio gobierno en complicidad con la élite corporativa había provocado un autoatentado para justificar las invasiones a Afganistán e Iraq, y así sacar provecho económico, sobre todo en relación al petroleo y los gaseoductos que planteaban construír en Afganistán.

    Algunas teorías conspirativas dejan algo que pensar, algunas otras caen ya en lo ridículo (como la que dice que los aviones que se estrellaron contra el WTC fueron un montaje). Pero a mi parecer tanto la versión oficial como la conspirativa tienen varias inconsistencias, lo cual hace que el humano común no pueda deducir con pruebas contundentes que fue lo que sucedió. Las teorías alternativas comenzaron a tener auge conforme el Internet y las redes sociales fueron creciendo (porque los medios de comunicación estadounidenses no les prestaron atención).

    Las personas que dudan de la versión oficial dicen que las torres gemelas no pudieron caer de la forma en que cayeron si no era mediante el uso de explosivos. No dan crédito a que las torres hayan caído verticalmente (muy parecido a las demoliciones controladas) por el impacto de unos aviones. Tambien algunos dicen que el pentágono fue impactado por un misil y no por un avión (en el video proporcionado por el pentágono, no se alcanza a percibir el objeto que impacta contra él), y también hacen hincapié en la destrucción que dejó el impacto, que supuestamente no era posible por medio de un avión.

    Pero el hecho que hace saltar dudas fue lo que ocurrió con el WTC7, un edificio que tenía incendios provocados por la caída de las dos torres gemelas y algunos daños estructurales en su parte posterior que cayó varias horas después, como si hubiera sido una explosión controlada. Nunca en la historia, un edificio de acero se había caído por un incendio. De hecho torres de concreto (menos resistente que el acero) como la torre Windsor de Madrid, que quedó severamente dañada por un incendio, soportaron el fuego casi 9 horas de pie y nunca se cayó. De hecho hay una entrevista con Silverstein (dueño y constructor del WTC) que afirma que mandó demoler esa torre (aquí pueden ver el video), aunque luego dijo que se expresó mal y no quiso decir eso.

    Las personas escépticas de la versión oficial no solo son personas comunes y corrientes. Varios arquitectos e ingenieros reconocidos mundialmente se han unido al movimiento por la verdad del 9/11, donde ellos discrepan de la versión oficial, aunque tampoco afirman si fue un autoatentado. Más bien piden pruebas para que se sepa la verdad sobre lo que ocurrió en esa fecha. Dicha organización está conformada por 1,500 arquitectos, 250 pilotos, 400 profesores, 300 sobrevivientes al atentado, 200 artistas y 400 médicos. (aquí pueden ver el listado) Ellos al tener las puertas cerradas en los medios de comunicación convencionales, han tenido que difundir su versión por medio de Internet, mitines y otros medios. También sorprende que medios de comunicación como el Reforma hayan sacado un apartado especial en Internet donde se afirma que la administración Bush perpetró el atentado (ver minisitio).

    Lamentablemente algunas de las pruebas ya no están. Necesitarían haber estado en el lugar de los hechos, donde ya todos los escombros fueron removidos, y enviados a otros lugares (más que para su estudio para deshacerse de ellos porque eran altamente contaminantes) como China. Las pruebas que tienen son las que todos hemos visto, los videos que tomaron los medios o aficionados y que ahora circulan por Internet. Según un estudio, uno de cada tres estadounidenses piensa que el gobierno sabía de los ataques del 9/11 y dejaron que ocurriera o bien, perpetraron un autoatentado.

    También hay preguntas que ponen en tela de juicio a las teorías conspirativas, como por ejemplo. ¿Cómo se justifican los atentados posteriores en Madrid y Londres?, o también ¿Por qué un país rival de los Estados Unidos como los árabes nunca mencionaron nada?.

    Las pruebas no son suficientes para dar por un hecho las teorías de la conspiración, pero la versión oficial tampoco es suficiente para tomarla como verdad. Yo particularmente no se que haya ocurrido y creo que nunca lo sabremos. Dicen que los ganadores son los que escriben la historia y en este caso es cierto, quien ganó con las invasiones a Afganistán e Iraq fue el gobierno de Estados Unidos y sus grandes corporaciones que de alguna forma lo controlan, los perdedores, además de los países invadidos, fueron los propios estadounidenses.

     

  • A 10 años

    Ayer hizo 10 años que, mientras conducía mi auto al trabajo, escuché en la radio la narración de una de las peores tragedias que Estados Unidos ha sufrido desde el ataque de los japoneses a Pearl Harbor: dos aviones comerciales acababan de estrellarse contra las torres del World Trade Center. Apuré mi paso, y al llegar, observé por televisión cómo sucumbían aquellos íconos neoyorquinos, compartiendo la mirada atónita de mis compañeras y compañeros de trabajo. Las cámaras de televisión no perdonaron nada.

    Podíamos ver el pánico reflejado en los rostros de las y los espectadores, la angustia y el desconcierto por lo que estaban viviendo. Parecía irreal. Los edificios estaban ahí, aún erguidos, pero mortalmente heridos; varios pisos habían sido cercenados por el impacto de dos aviones comerciales; el primero aparentaba ser un accidente, pero el segundo dejó en claro que se trataba de un atentado terrorista. Nueva York se paralizó. La atención estaba centrada en los humeantes rascacielos y las tres mil personas que se encontraban atrapadas dentro; algunas de ellas no soportaron el calor o la idea de morir calcinadas y prefirieron lanzarse al vacío. Las imágenes parecían sacadas de una película de terror de Hollywood.

    Cincuenta y seis minutos después del primer impacto una de las torres comenzó a derrumbarse; le tomó sólo 12 segundos desmoronarse por completo. A los 102 minutos, su gemela la siguió. Un tsunami de humo y escombros persiguió a las y los espectadores que corrían ahora despavoridos para ponerse a salvo, parecía la nube piroclástica de un volcán. Después todo fue desolación, incredulidad, parálisis. Nueva York se volvió gris. Desde lejos su perfil se había modificado definitivamente, faltaban los dos rascacielos. Una nube de polvo cubría Manhattan, la cual se equiparaba a la sombra que cubría los corazones de todos los estadounidenses, quienes por primera vez se sintieron vulnerados.

    Se informó también que otro avión se había estrellado contra El Pentágono, cuyas imágenes no podían dejar de llenar de incredulidad a todo aquel que las mirara. ¿Cómo habían podido llegar tan lejos los ataques? ¿Cómo al mismo centro de inteligencia del país más poderoso del mundo? Se supo entonces de un cuarto avión secuestrado: el vuelo Q93 de United Airlines que se dirigía a Washington. Todos asumieron lo peor: la Casa Blanca.

    Más tarde se supo que dicha aeronave se había estrellado en Pensilvania, no estaba claro si se había desplomado o si la había derribado la fuerza aérea estadounidense; la verdad fue más dramática: fueron los mismos pasajeros quienes lo hicieron para evitar que se perdieran más vidas que las suyas. Un acto de heroísmo que levantaba un poco el ánimo después de los golpes recibidos. Y todo quedó grabado.

    La desmoralizadora tragedia que lastimó el corazón y la cabeza del gigante norteamericano tuvo tal trascendencia porque fue transmitida en vivo y en directo. Porque todo el mundo pudo ver el dolor que se vive en este tipo de actos inhumanos, y se sintió vulnerable, aterrado. Las guerras posteriores «contra el terror», que en realidad fueron contra Afganistán e Irak, injustificadas ambas –la segunda más que la primera–, no tuvieron un eco tan profundo porque las cadenas internacionales no interrumpieron las transmisiones para relatar el dolor que las familias afganas o iraquíes vivían. El odio que 19 secuestradores suicidas dirigidos por un grupo fundamentalista provocaron se transformó en xenofobia que árabes y latinos sufrieron por igual dentro del territorio de Estados Unidos, y fuera de éste causó la desensibilización por la masacre que se estaba llevando a cabo en nombre de la venganza.

    George W. Bush relata en sus memorias lo que sintió cuando supo del impacto del segundo avión al WTC: «Me hervía la sangre. Íbamos a encontrar a los que lo habían hecho y les íbamos a machacar (…)». ¿Pero contra quién fue la venganza? ¿A quiénes machacaron? Olvidándonos de todas las teorías de conspiración que surgieron a partir de ese funesto día, ¿se hizo justicia con la invasión a aquellas dos naciones?

    En el atentado contra las Torres Gemelas murieron un estimado de dos mil 819 personas. El total de los decesos desde el inicio de la guerra en Afganistán e Irak, según el Departamento del Trabajo de EU, oscila entre 14 mil y 34 mil. Al día de hoy han perecido en combate seis mil 26 militares estadounidenses de acuerdo al Washington Post, además de que los ataques desataron un odio y una desconfianza injusta hacia los musulmanes en general.

    Las y los practicantes del Islam –o quienes aparentaran serlo– fueron el blanco principal de la guerra contra el terror personal de muchos que decidieron tomar la venganza en sus propias manos. Hubo agresiones a personas por el único hecho de ser musulmanas –o parecerlo. Los crímenes de odio se dispararon: un Sikh fue asesinado porque se consideró que su turbante lo catalogaba como sospechoso, y un cristiano murió sólo porque era egipcio (Miller-McCune, A Spotlight on the 9/11 Anti-Muslim Backlash 2011). El Islam, sus practicantes y quienes tuvieran rasgos físicos típicos de los originarios del medio oriente o similares, se transformaron en el enemigo. La guerra contra el terror se convirtió en la guerra a lo diferente, como pasa cuando se lucha contra adversarios subjetivos.

    Tuve la oportunidad de compartir una clase en la Universidad para la Paz con varios compañeros y compañeras de religión musulmana, y encontré que deseaban la paz tanto como el resto del mundo, y que, al igual que los católicos, cuentan con fundamentalistas en sus filas que provocan que el resto del mundo les tema. A todos los recuerdo con mucho cariño y tengo la fortuna de nombrarme amiga de ellos y ellas, con quienes compartí experiencias que lograron desmitificar en mí los estereotipos que la mala prensa y mi desconocimiento habían construido, pero hay una en especial que me marcó desde el inicio. Al preguntarnos el profesor al comienzo del curso qué era lo que entendíamos por paz, Mohammed Ali, musulmán iraquí de 26 años, dijo: «Desde que yo nací he visto a mi país en guerra, para mí la paz es cuando no se escuchan balazos».

  • El caso Osama Bin Laden. ¿Una contradicción?.

    El asesinato de Osama Bin Laden está dando mucho de que hablar, por lo cual creo que es metirorio dedicarle otro artículo a este caso. Empezamos por el entierro que recibió Osama. En el artículo pasado comentaba que según la tradición islámica, a los muertos se les tenía que aventar al mar, pues resulta que no es así. Clérigos de Arabia Saudita desmintieron los dichos de Estados Unidos y dicen que eso es totalmente falso, que a los muertitos se les debe de enterrar en tierra firme. ¿Entonces por qué carajos lo aventaron al mar? ¿Les dió miedo a que fuera a revivir?.

    La Casa Blanca está debatiendo si mostrar o no las imágenes del cadaver al público (ojalá y lo hagan para acallar todas esas voces que no creen en la muerte del terrorista árabe), supuestamente una bala le atravesó un ojo (confirmado por Estados Unidos) y a raíz de todo esto, se publicaron presuntas imágenes donde aparece Osama Bin Laden muerto, pero solo se trató de una imagen trucada donde «photoshopearon» a Osama Bin Laden con otro cadaver.

    También ya supimos que Barack Obama si tuvo incidencia en la captura de Osama Bin Laden, quien tenía la opción de seguir vivo si no se resistía (Bin Laden optó por resistirse). Tenían tres opciones: un asalto de comandos estadounidenses con helicópteros, un ataque con bombarderos B-2, o una incursión conjunta con los servicios de espionaje paquistaníes. Obama eligió la opción más arriesgada, según el diario el país que fué la primera. La segunda se desechó porque se necesitaban unas 32 bombas de más de 900 kilogramos cada una para volar el complejo y de esa forma tal vez no hubieran podido saber si en realidad hubieran matado al radical musulman.

    Claro, no dejan de llover las teorías de la conspiración. Muchos siguen pidiendo las pruebas de que Osama Bin Laden esté realmente muerto. Y más cuando ni los vecinos de la fortaleza de Bin Laden se habían percatado de su presencia. Yo a pesar de todas las teorías de que nunca existió, que si fué un invento de disneylandia, que si es un complót del los iluminati, le doy mi voto de razón a los Estados Unidos. Pero me pongo a pensar, ¿diez años tuvieron que pasar para que capturaran al autor intelectual del derribo de las torres gemelas? Entonces algo está fallando en los servicios de inteligencia, ¿que pasa con la CIA apá? La misma CIA que permitió la incursión de drogas a los Estados Unidos y acrecentó los cárteles de droga en México, todo para el caso Iran-Contras. Siempre me he temido que hay algo oscuro dentro de esa organización.

    No se me haría raro que surgieran algunas contradicciones en torno al caso Bin Laden. Lo mejor que pueden hacer, ya lo repetí, es sacar esas fotografías a la luz. Yo se que sería la barbarie y que muchos se alegrarán, festejarán y harán ediciones en Photoshop (unas muy buenas, otras no tanto) del cadaver de Bin Laden, pero creo que la verdad deberá ser mostrada, sino las especulaciones y las teorías del complot rondarán por el inconsciente colectivo mundial.

     

  • Osama Bin Laden ha muerto

    Para los estadounidenses, el terrorista Bin Laden ha sido algo así como la némesis de su nación. El se adjudicó los atentados del 11 de Septiembre del 2001 (aunque hay todavía varias teorías conspiratorias empecinadas en decirnos que los mismos estadounidenses se tiraron las torres) por lo cual era entendible ese odio de la población estadounidense contra este terrorista árabe. Ahora que Osama Bin Laden ha muerto, la mayoría de los estadounidenses han salido a festejar a las calles como una forma de catarsis para paliar el resentimiento que tenían después de la muerte de miles de estadounidenses en aquel atentado.

    ¿Como pasó todo?. Resulta que la noche del Domingo 1ro de Mayo, Barack Obama anunció la muerte de Osama Bin Laden, en un operativo que encabezaron los Estados Unidos: «El terrorista más buscado del mundo murió durante un ataque de un equipo de estadounidenses en Abbotabad, una ciudad de Pakistán localizada a 50 kilómetros de Islamabad«. El cuerpo del terrorista fué arrojado al mar como lo mandan los ritos mortuorios propios de la religión islámica. Naturalmente los integrantes de Al-Qaeda y todo el séquito de musulmanes radicales amenazan con represalias por la muerte de su jefe mayor.

    La muerte de Bin Laden me imagino que ha de traer felicidad y algarabía, a casi una década del aniversario del atentado de las torres gemelas. Para los estadounidenses se hizo justicia. Pero a pesar de todo ello no hay que olvidar todo lo que hubo detrás de esos atentados y todo lo que motivó a Bin Laden y sus hombres a cometer los atentados. No hay que olvidar que alguna vez los Estados Unidos apoyaron al grupo de Bin Laden al tratar de combatir el comunismo soviético, tampoco hay que olvidar los negocios que tenían los Bush con los Bin Laden en torno al petroleo, no hay que olvidar tampoco el trato que se les daba a las minorías árabes; pero tampoco hay que olvidar el radicalismo con el que se mueven algunos grupos extremistas en algunos lugares de Asia, pero también como este odio fue alimentado por los Estados Unidos y el occidente que trataron de imponerles su manera de pensar.

    Es curioso que el mismo día en que había sido beatificado Juan Pablo II, Bin Laden haya sido muerto. Es como un reencuentro entre lo bueno y lo malo. Aunque para muchos lo bueno en realidad no era tan bueno (sobre todo por las acusaciones por la relación con Marcial Maciel) y lo malo, en realidad no era tan malo (porque había sido un odio alimentado por los Estados Unidos). pero para la mayoría de las personas Juan Pablo II y Osama Bin Laden representaron el bien y el mal en este mundo. Eran Dios y el Diablo.

    Se va Bin Laden pero no se van las huellas de odio que quedaron diseminadas, gran parte del oeste asiático sigue odiando a Estados Unidos y viceversa, los grupos radicales siguen existiendo y seguirá siendo así hasta que lleguen a un común acuerdo y un respeto por sus creencias y sus costumbres, lo cual se ve bastante difícil, por la incompatibilidad entre las dos formas de interpretar al mundo.

    Quien gana es Barack Obama, porque fué bajo su presidencia que se dió muerte al odiado terrorista árabe, y no bajo la de George W. Bush, quien había prometido que iba a mover mar y tierra para hayar vivo o muerto a Osama Bin Laden. Con este acto Obama logrará posiblemente calmar un poco las aguas en los sectores conservadores que tanto lo han criticado, porque aunque en realidad no tuvo nada que ver, ni siquiera comandó dicho ataque, si fué bajo su mandato que se dió esta agraciada muerte.

    ¿Que piensan ustedes sobre la muerte de Bin Laden? ¿Creen que por fin se hizo justicia? ¿Creen que Estados Unidos también debería de pagar? o ¿Solo lograron derrumbar un accesorio de un complejo entramado social que forman las redes de Al-Qaeda?