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  • La Televisión: La Caja Idiota

    Me he preguntado varias veces en la cabeza, ¿por qué se critica tanto a la televisión? ¿por qué nunca se ha criticado con tal intensidad a la radio o a los medios impresos? ¿por qué le llamamos «la caja idiota» a la televisión y no tenemos ningún otro «apodo» para las demás tecnologías de la información, ya sea el periódico, la radio o el Internet?. ¿No será que tiene algo en particular la televisión que se ha ganado a pulso tantas críticas por parte de sus detractores?. Yo creo que sí, y es que la televisión tiene una capacidad de enajenamiento masivo enorme que nunca ha tenido algún otro medio en la historia de las comunicaciones.

    Como dice Giovanni Sartori,  la televisión no permite la abstracción de la información, la reduce al mínimo. Todo lo que se ve en la TV es una imagen, bien dicen que una imagen vale más que mil palabras, y por ende, la imagen para el teleespectador es verdadera, aunque como ya apuntaba Sartori, con las imágenes también se puede distorsionar la información. Puede presentar una parte de los hechos pero no presentar todos los hechos y de esta forma se puede desinformar al público que lo está viendo.

    En los periódicos y en la radio, la palabra es lo que importa, lo que se dice es lo que vale, en la televisión es simplemente lo que se ve. La imagen sustituye a la palabra, a la reflexión, la imagen lo es todo. Y a diferencia de los otros medios, el teleespectador no tiene que hacer ningún esfuerzo para recibir la información, no necesita ninguna preparación cultural y puede ser educado por la televisión desde niño como si se tratara de una niñera. La cantidad de tiempo al que están expuestos los niños y jóvenes a la televisión es enorme, y las horas que utilizan de su tiempo para la lectura son ínfimas. La televisión no proporciona ni la cultura, ni el conocimiento, ni la información que pueden proporcionar aquellos medios escritos.

    Por eso es más fácil manipular a las masas mediante la televisión, porque aquel que ha sido educado mediante la TV es menos crítico, y más susceptible a aceptar la información de la televisión como le sea presentada. La gente que ve la TV se suele creer lo que ahí se dice, y eso les da un gran poder a los medios de comunicación. En México las televisoras hacen campañas para legitimarse y lo logran, impulsan candidatos a la presidencia y lo están logrando, porque para el grueso de la gente lo que dice la televisión suele ser la verdad, aunque en realidad los medios televisivos malinforman (a veces inconscientemente, a veces conscientemente) tergiversan y manipulan la información a su conveniencia, saben el poder que tienen en sus manos frente a las masas para movilizarlas a su conveniencia.

    A excepción de algunas cuantas señales (canales culturales, didácticos y por el estilo), la televisión es presentada como un show business, donde lo más impactante es lo que más importa aunque no tenga en sí relevancia o contenido alguno. Por ejemplo, en los noticieros se puede presentar al niño que se cayó del pozo o a una mujer que fué ultrajada por su marido, la noticia es impactante, pero no ofrece contenido alguno que sea relevante para el público. ¿En qué va a afectar en nuestras vidas que Paulette haya sido encontrado muerta debajo de su cama? ¿En qué nos afecta si Diego Santoy trató de matar a su novia?. En realidad en nada, no tiene que ver con nosotros, pero los noticieros nos lo presentan como si fuera algo relevante para nuestras vidas. Pero muchas veces cuando se trata de información que de verdad nos interesa, como decisiones políticas y económicas que en verdad nos afecta, los noticieros de los show business lo relegan a un segundo plano, o bien, hacen caso omiso de ello, y menos cuando va en contra de sus intereses.

    Es por eso que la televisión es considerada la caja idiota. Porque es monodireccional, el televidente solo recibe la información sin capacidad de retroalimentarla (cosa que sí sucede en Internet por poner un ejemplo).La televisión a diferencia de otros medios, solo presenta lo que es capaz de presentar, retomando a Sartori, discrimina a aquellos países donde es muy difícil entrar con una cámara (países con dictaduras y masacres sangrientas) sobre los países libres y soberanos donde la televisión tiene acceso. Eso hace que nos preocupemos más por lo que pase en zonas cercanas a nuestro hábitat que lo que sucede en aquellos países donde ocurren tragedias sangrientas y masivas pero que es difícil de plasmarlo en un televisor (aunque últimamente Internet se ha encargado de hacer ese difícil trabajo). Este hecho ocurre con frecuencia en la televisión de los Estados Unidos. Y luego nos preguntamos por qué los estadounidenses no son siquiera capaces de ubicar a otros países en los mapas. Todo esto, a diferencia de la prensa escrita que no tiene ningún impedimento de informar lo que pasa en cualquier rincón del planeta.

    La televisión es un aparato enajenante, limita el pensamiento, en la mayoría de los casos inhibe la cultura de los televidentes y los educa con una baja capacidad de abstracción y raciocinio. Es por eso, si, por eso, que la televisión es la «caja idiota».

  • ¿Pan y circo al pueblo?. Pues eso es lo que la gente quiere.

    A veces, cuando de telebasura o noticias irrelevantes se trata, buscamos culpables en la televisión, en la deficiente calidad educativa en México, en el gobierno, etc… Pero estimado lector, ¿sabe usted una cosa?, me he dado cuenta que ellos no son los únicos culpables (tampoco es que haya de dejar de atribuírles su correspondiente responsabilidad), sino que en muchos casos la sociedad misma es la que pide ese tipo de contenidos. Muchos desearíamos que la gente buscara cultivar más la cultura, buscara leer, ver programas culturales en televisión, o ya de pérdida ver los capítulos de History Channel en el cable. Pero ¿saben algo?. El acercarse a ese tipo de contenidos más fructíferos requiere un esfuerzo mental, requiere disciplinar a la mente pare encontrarle el sentido. En cambio para ver un talk show, una telenovela, o ver un escándalo mediático como el de Kalimba, o el de JJ, no se necesita hacer ningún esfuerzo mental para poder saborear los contenidos. Es como si comparáramos la comida chatarra con las verduras. Las primera sabe en un principio sabe más deliciosa y para saborear las verduras uno se tiene que acostumbrar, pero el que logra apreciar el sabor de las verduras no solo las termina disfrutando, sino que se nutre más que el que consume la comida chatarra.

    ¿Que pasaría si Televisa y TV Azteca acordaran cambiar todo su programación televisiva por contenidos culturales, mesas de debate y reflexión y noticieros más serios estilo la BBC?. Seguramente su rating se desplomaría porque a la gente le dejaría de interesar la programación que ahí están presentando. De hecho eso lo puedo constatar al comparar el rating que Televisa y TV Azteca tienen con el rating del canal 11 y el canal 22 que presentan contenido de más calidad. Televisa y TV Azteca se llevan de calle a los canales estatales, y esto no es solo por el presupuesto que tienen, sino porque las televisoras le dan el contenido que la gente quiere.

    Un ejemplo más. El Reforma muchas veces es criticado por ser amarillista y sensacionalista (no por nada el diario El Metro es de ellos). Publican en primera plana muchas veces noticias irrelevantes como la liberación de Kalimba o la detención del JJ, o la fotografía de un acribillado en una calle de la Ciudad de México, pero aún así no dejan del lado noticias que si son importantes como la megamanifestacion que esta ocurriendo en Egipto donde buscan derrocar a Mubarak, dictador de aquel país, o la cobertura de las elecciones en Guerrero. Para mi sorpresa, al ver la pestaña de «lo más leído» en el sitio web del Reforma, lo más visto siempre son las noticias sensacionalistas. La gente prefiere enterarse de que le ocurrió al ex-cantante de OV7 o como estuvo el pleito de Laura Bozzo con TV Azteca, y no se fija tanto en lo que está ocurriendo en Guerrero o Egipto. A la gente le gusta el morbo. ¿Pan y circo al pueblo?. Pues eso es lo que la gente quiere.

    Muchos dirán que este fenómeno es parte de la deficiente educación. Puede influír en parte, pero no es el principal problema. Otra vez saco a colación a Reforma. Los lectores de la versión en línea de este periódico tienen Internet en su casa y no solo eso, tienen la capacidad económica para pagar la suscripción anual que mínimo te dá acceso a los contenidos de portal de Internet. Así que no estamos hablando de gente de escasos recursos que tiene que asistir a las deficientes escuelas de gobierno. Muchos de ellos asistieron a escuelas privadas y tienen estudios universitarios. Entonces, ¿por qué aún así siguen «pidiendo» contenidos chatarra, contenidos que generan morbo y no llevan a nada?. Porque no tienen la «cultura de la cultura». Porque en el seno de las familias no hemos hecho ningún esfuerzo para inculcar ese hábito en los hijos.

    Un caso muy extremo de esta degeneración cultural son los Talk Shows (les recomiendo leer el artículo de Álvaro Cueva). Este formato pegó en la década de los 90’s con programas como Hasta en las Mejores Familias conducido por Carmen Salinas y Cosas de la Vida, de Sánchez Azuara. Tuvieron un rotundo éxito pero luego se descubrió que era pura actuación, los anunciantes se quejaron y las televisoras dejaron de producirlos. Uno creería que después del engaño este tipo de formatos ya no iba a tener éxito en la televisión mexicana. Pues sorpresa que TV Azteca contrata a Laura Bozzo (quien se iría posteriormente a Televisa) y el fenómeno de los talk shows vuelve a tener el éxito y el rating de antaño, a pesar de que la gente supuestamente sabe que son programas actuados.

    No es que las televisoras impongan ese tipo de contenidos y forcen a la gente a verlos. Más bien saben que ese tipo de contenidos es lo que le gusta al televidente común mexicano y saben que es lo que les va a generar más dinero. El pueblo quiere pan y circo, el pueblo quiere que lo distraigan de sus problemas cotidianos y existenciales, por eso es que es más rentable ofrecerle contenido chatarra para que en este alivie sus frustraciones. La gente quiere olvidarse de los problemas laborales y económicos viendo el partido de futbol, quiere olvidar sus problemas matrimoniales viendo telenovelas donde se siente identificado porque otros sufren lo mismo, prefiere ver talk shows. Y no se interesa por cosas menos superfluas y con más contenido porque le representa un esfuerzo digerirlas.

    Creo que el cambio en la cultura del mexicano no solo está en la responsabilidad social que deberían tener las televisoras y los medios de comunicación. El cambio también está en el mexicano mismo que también es el que pide ese tipo de contenidos. Y mientras el mexicano no deje de ser conformista intelectualmente, las cosas no van a cambiar. En el país existen muchos museos, ferias de libro, obras de arte, y demás espacios para cultivar la cultura, así que no es un pretexto el decir que los únicos culpables de este rezago son los medios de comunicación.

  • Si hoy el humano hubiera llegado a la luna

    Curioso video que hicieron unos aficionados, sobre como sería la reacción de los medios televisivos si el famoso alunizaje se hubiera llevado hoy.

    Si la llegada a la luna se hubiera dado en México, las cosas hubieran sido muy parecidas, pero con las siguientes peculiaridades:

    1.- Estarían transmitiendo en vivo desde las casas de las familias Armstrong y Aldrin, donde familiares directos e indirectos estarían apretujados frente al televisor hechando porras. Entrevistarían a un familiar, el cual estaría llorando de orgullo.

    2.- Relatarían el duro camino que Neil Armstrong tuvo que recorrer para llegar hasta donde está. Con música de fondo melancólica, un locutor con una voz sugestiva narraría. -Neil Armstrong nació en un barrio pobre, donde su papá se esforzaba 14 horas diarias para trabajar y traer comida a su casa. Por lo que Neily (como le dice de cariño su abuelita) tvo que entrar de intendente a la NASA para sacar la despensa, pero gracias a su esfuerzo y enjundia, la NASA le dió una beca, y poco a poco llegó a convertirse en un astronauta.

    3.- Harían teleencuestas. Llama al 01900930800 y vota la hora en que crees que van a dar el primer paso en la luna, si logras adivinar, te llevarás una camisa oficial de la NASA.

    4.- Las televisoras harían spots comerciales para buscar batallar por el mejor rating. Sin importar si los comentaristas se deban de vestir de astronautas y bailar para atraer tu atención

    5.- La nave espacial estaría llena de publicidad (como en las camisas de futbol). Y las televisoras aprovecharían para ofrecer «branding» en el lanzamiento. «Llegamos en Infinitum». O brand placement: Mira, va a hablar Neil desde su Telcel, vamos a escucharlo: Este es un pequeño paso para el hombre, pero es un gran paso para la humanidad.

    6.- Después de haber triunfado en el espacio. Neil Armstrong sería comentarista deportivo en Televisa, y Buzz Aldrin, sería jefe de la delegación Cuauhtemoc por el PRD.

    7.- A un año de su gloria mundial, Armstrong y Aldrin estarían reclamando el premio económico que la NASA les prometió y que no les han terminado de pagar.

  • Depravados de Media Noche

    Nombre del infomercial: Línea Caliente
    Horario de Transmisión: 12:00 AM en adelante
    Duración de los spots: 30 minutos
    Perfil de las modelos: Mujeres con medidas 90 60 90 no mayores de 30 años, y que hayan pasado los filtros sociológicos (en Español, que se hayan acostado con el productor).
    Perfil del mercado meta: Nivel socioeconómico A/B C+ y C, hombres mayores a 18 años, perdedores y depravados sexuales.

    Cualquier persona se ha topado alguna vez con esos infomerciales de medianoche donde unas chicas atractivas aparecen en sugerentes posiciones invitándote a llamar al 01900 no se qué, para que puedas platicar con ellas. Todas las chicas son guapas, de hermosa figura y seguramente con la cabeza vacía, las cuales están entrenadas para que con su dulce voz y cuerpo, seduzcan al televidente e ingresen dinero a las arcas de la empresa que produce estos infomerciales.

    Me pregunto, ¿que clase de gente hablará a ese tipo de infomerciales?. No se, a mí se me hace muy absurdo gastar mas de 10 pesos al minuto para hablar con una persona a la que le pagaron para que hable contigo. Y además, ¿que te garantiza que la persona que te esté hablando es aquella que sale en la televisión seduciéndote?.

    No se necesita ser persinado para ver lo patético que son este tipo de programas. Que no solo denigran a la mujer, poniéndolas como mercancía y como fuerza de ventas donde aparte de hablar se tienen que mover pa que al perdedor se le suba la temperatura y decida agarrar el teléfono y gastarse su quincena para poder obtener una migaja de lo que nunca cree que va a poder obtener en la vida real.

    Las personas que hablan a esos «encuentros en línea»  (excepto los que hablan para mofarse de estos encuentros con sus amigos en alguna fiesta) deben ser patéticas, perdedoras y con muchos problemas psicológicos, además de ser seres aislados que no tienen algún tipo de cariño en la vida real (ya no digo de amor, sino de amistad). Yo sé que la gran mayoría de los jóvenes alguna vez han tenido contacto con contenido pornográfico, en la etapa en que descubren su sexualidad, pero creo que este tipo de encuentros en línea, no son consumidos en su gran mayoría por jóvenes curiosos, sino por gente ya mas grande que ha fracasado en sus relaciones sociales (y seguramente profesionales) y que tienen problemas sexuales obsesivos.

    Lo peor es que de este tipo de gente hay muchas. En una empresa que trabajé hace ya tiempo, al jefe (de más de 40 años) lo descubrieron teniendo cybersexo en su computadora. Nada mas de verlo tenía la pinta de perdedor, le apestaba la boca y si bien era casado (con la dueña de la empresa), su relación era muy problemática al grado de estar en proceso de divorcio. Además tenía problemas con el alcohol. Es decir, es el modelo perfecto de gente asquerosa sin ningún sentido en su vida.

    Es que de verdad me da asco pensar que han de estar haciendo todos esos perdedores a la hora de hablar a ese tipo de programas. ¿Que no han tenido una vida propia?, ¿tendrá algún sentido su vida?. Ni el papel que interpretó Kevin Spacey en Belleza Americana llega a tal grado de decadencia.

    Parece que este es el premio de consolación que han obtenido los perdedores al no poder trascender en su vida real.