Etiqueta: televisa

  • Chabelo se fue del reino del revés

    Chabelo se fue del reino del revés

    Chabelo sale del aire el 20 de Diciembre.

    No, ya no vas a poder utilizar la imagen de Chabelo para hacer tus memes de la inmortalidad, ni para aliviar tus penas al darte cuenta que ya estás entrado en años.

    Chabelo se va del reino del revés

    ¿Y saben una cosa? A diferencia de muchos otros personajes de la infame Televisa, yo creo que Chabelo sí se merece un homenaje.

    Aunque muchos han afirmado que Chabelo era una persona difícil de tratar en privado, en televisión tenía (bueno, todavía tiene) un programa de concursos para niños (y no tan niños) sano.

    Muchos crecimos viendo a Chabelo los domingos en la mañana. Y aunque el formato del programa nunca varió mucho, algo tuvo para mantenerse al aire más de 40 años. Su programa marcó un hito en la forma de hacer televisión para niños.

    El Señor Aguilera, las catafixias, los muebles Troncoso (que nadie compra), los cuates de provincia (que exhibe el centralismo disfrazado de República Federal), sus canciones, o las de AC/DC. Todo eso nos marcó a muchos en nuestras infancias, incluso sus programas eran referente para saber que juguetes le pediríamos a «Papa Claus» en navidad. Chabelo era un gran referente; sobrevivió a los contenidos por cable e incluso al Internet. Chabelo se va, porque Televisa ya no lo necesita dentro de sus nuevos planes en la televisión digital; Chabelo se va agradeciendo a Azcárraga Milmo, más no a su hijo. Palabras ausentes que dicen mucho.

    Muy a su estilo, se despide con un video sentado en una silla al revés, con la voz de Chabelo y no la de Xavier López, dirigiendo la palabra a los «cuates» y con varios recuerdos y memorabilia de su programa en el fondo. Chabelo no se quiebra, es el mismo, el de siempre, el que todos conocimos al cual el tiempo parece haberle pasado factura solamente en el físico.

    Yuriria Sierra, refiriéndose a la longevidad del personaje, comentó en Twitter que a Chabelo le tocó el inicio de la Guerra Fría, el fin de ésta, y el inicio de una nueva Guerra Fría (refiriéndose a las tensiones actuales entre Rusia y Occidente). En Familia con Chabelo ya se transmitía cuando ocurrió la matanza del Tlatelolco, también cuando se celebraron los JJOO de ese año, el mundial del 70. Y de hecho, el hombre no había llegado a la Luna cuando comenzó sus transmisiones. Gran parte de la historia contemporánea ocurrió con Chabelo al aire.

    Esta será la primera vez que el México contemporáneo conocerá lo que no es tener a Chabelo los domingos por la mañana. Quienes tenemos menos de 50 años viviremos nuestros primeros domingos sin su programa (aunque siendo sinceros, muchos tenemos varios años sin ver un sólo programa de Xavier López).

    Televisa se deshace de lo poco que de alguna forma le funcionaba, mientras sigue apostando a contenidos a quien nadie le importan, a refritos y a formatos caducos no aptos para una sociedad cuya fuente de información ya no es el televisor. En Familia con Chabelo era uno de los pocos programas que no se burlaban del intelecto de los televidentes. Paradójicamente se va quien interpretaba a un niño de diez años, en el tiempo en que la televisora produce contenidos tratando a sus consumidores como si fueran, sí, niños de diez años, o menos.

    Con esto, la televisora le coloca un candado a su pasado (exceptuando claro, su compromiso informativo con los gobiernos del PRI) para apuntar a un futuro poco promisorio en la televisión abierta. Televisa no encuentra la brújula y los niveles de rating caen cada vez más, mientras que Azcárraga Jean prefiere poner su energía en el negocio de las telecomunicaciones ante la inevitable caída del negocio de la TV.

    La partida de Chabelo, es una estrella menos del «Canal de las Estrellas». Bueno, en el entendido de que a las estrellas de Televisa se les pudiera considerar eso, estrellas.

  • Y te agarré una chichi.. pero no pasa nada

    Y te agarré una chichi.. pero no pasa nada

    Y seguramente la culpa la tendrá la mujer por vestirse así, por «exhibirse», es que andaba hormonal, se les subieron las ubres, no, no te agarré nada o sólo fue poquito, te agarré una chichi, pero apenas. No, no pasa nada.

    Puedo casi asegurar que si al conductor se le hace un estudio para calcular su cociente intelectual, los resultados serían bastante lamentables (para él). Basta ver la forma en que el hombre se desenvuelve, la forma en que se ríe y bromea, propio de alguien que no es inteligente. Basta ver su vulgaridad, su falta de cultura (notoria en ese tipo de programas), sus ademanes. Su lenguaje corporal es propio de una persona poco inteligente. Juzgue usted:

    Pero independiente de los rasgos intelectuales de un hombre, lo más indignante del caso es que haya quienes piensen que este tipo de actos y ademanes son normales e incluso los vean como graciosos. Televisa (televisora donde te tienes que «sentar» con el productor para hacer carrera) da fe de esto al no despedir al conductor por lo sucedido. De hecho fue la conductora quien no apareció en el siguiente programa.

    El machismo es algo que no hemos logrado erradicar de nuestra sociedad, pero hay ambientes donde este tipo de expresiones se notan más. No es casualidad que esto se de en un «programa de revista» con contenidos superfluos y banales, dirigidos a personas ignorantes o con un cociente intelectual bajo.

    Los ambientes de cierto tipo de música como la banda o el reaggeton promueven este tipo de comportamientos. Estos presentan al hombre como un ser dominante sobre el otro sexo, que presume de la cantidad de conquistas, con el sombrero y la camisa desabotonada, un lenguaje soez y agresivo muestra de su poca cultura. Las letras de este tipo de música suelen ser misóginas al presentar a la mujer como un trofeo para el hombre. En el reaggeton esto va más allá, las mujeres son explícitamente objetos para los hombres «de reversa mami«.

    Ahorita te aclaro, que el tierno se fue. Pienso en desnudarte, y te la voy a pasar. Por tu pecho, tu espalda y de pronto hacer que grites mi nombre una y otra vez. – Calibre 50 – El tierno se fue.

    Está comprobado que los hombres que engañan a sus mujeres, o que buscan conquistar mujeres para satisfacer sus necesidades sexuales, son personas con un cociente intelectual menor. El hombre primitivo era promiscuo, en tanto que la monogamia y la fidelidad constituye una novedad evolutiva.

    La promiscuidad y la infidelidad son una constante en este tipo de personas que ven a las mujeres como mero objeto. Es cierto, por naturaleza el cuerpo de las mujeres atrae más a los hombres que en el caso contrario, y esto tiene una explicación biológica. Pero la «gran» diferencia que hay es que los hombres menos desarrollados consideran que las mujeres son un objeto para satisfacer sus necesidades genitales (no sexuales), y los más desarrollados e inteligentes tienen más a respetar al sexo femenino, su dignidad y a tratarlas como sus pares (no como personas menos valiosas). Los avances en la equidad de género y la lucha porque las mujeres se encuentren en condición de igualdad con sus pares es parte de la evolución humana.

    Pero los humanos como individuos no evolucionamos exactamente al mismo ritmo. Algunos (los más aptos) se mantienen en la vanguardia, y los menos aptos se quedan rezagados. No es coincidencia que este hombre que trata en vivo y a todo a color a su compañera como un objeto, tenga conductas infantiloides y se mueva en ambientes que presentan al hombre como el «macho dominante».

    No es casualidad que los fans del reaggeton tengan un cociente intelectual más bajo que el promedio, y no es casualidad que los amantes de este género tiendan a tratar más a las mujeres como objeto. Ni mucho menos es una casualidad la relación entre los dos fenómenos. Las personas menos inteligentes tenderán más a ser promiscuas y a respetar menos al sexo opuesto, en tanto gustan de expresiones musicales como el reaggeton.

    Ponme esa nalga que a tí te voy a inyectar, si te duele por detrás te doy el frente. Palomio & Daniel – Pipicilina.

    Pero no necesariamente todas las personas misóginas son menos inteligentes y el problema por tanto no es algo que esté completamente ligado a la inteligencia, sino más bien es un problema cultural, y las personas menos inteligentes tardan más en adaptarse a los cambios evolutivos.

    Este conductor naturalmente debería de ser despedido. Una empresa no debe permitir de ninguna manera que uno de sus elementos acose sexualmente a una mujer, menos en público, lo cual representa una humillación para ella.

  • Televisa ya no te idiotiza

    Televisa ya no te idiotiza

    No es que la sociedad sea menos ignorante, es que ahora tiene la capacidad de castigar a los medios que, a su juicio, lo desinforman.

    Televisa ha contribuido de alguna forma a moldear la cultura de nuestro país. La televisora durante muchos años tuvo el monopolio de la información en México. Por más que reniegues de ello, cuando vas a un concierto de Luis Miguel, o a algún reencuentro de algún grupo juvenil, es porque esa música (que de alguna forma promovió la televisora) te marcó en un momento de tu vida. No te recrimino, es que no había casi nada más. Yo crecí con Magneto, Menudo, Ricky Martin, Timbiriche, Locomía. todos ellos promovidos en Siempre en Domingo; y en las pláticas con gente de mi edad recordamos lo bochornosos que eran algunos de esos artistas (no es que necesariamente nos gustaran, más bien era lo que conocíamos).

    Televisa ya no te idiotiza

    Televisa tenía el monopolio de la información de tal forma que en esos tiempos (los años 80 y 90) muchos estaban inconformes con el gobierno en turno, pero aún así sintonizaban 24 Horas, y a pesar de que sabían que ese noticiero era afín al gobierno que tanto criticaban, le tenían cierto respeto a esa «institución» llamada Jacobo Zabludovsky. Hasta la llegada del cable (y a cuentagotas) en televisión la única forma de informarse era con Jacobo.

    En los tiempos de mi niñez, todos veían Chespirito (uno de los comediantes más sobrevalorados), los padres de familia (en especial las madres) veían religiosamente las telenovelas, y en los domingos por la tarde, Raúl Velasco ocupaba un lugar en el sillón de las familias.

    La influencia de Televisa era abismal, aunque estaba sometida al gobierno en turno y de hecho no se molestaban mucho en ocultarlo. Ahora se habla mucho sobre la influencia que ejerce Televisa en la sociedad, se habla de como intenta crear corrientes de opinión, o de como promueve a un candidato para que llegue a la Presidencia. Pero lo cierto es que la influencia de la televisora es cada vez menor y progresivamente se está conviertiendo en una opción más de tantas y no en «la opción».

    La forma en que el usuario consume contenidos ha cambiado de una forma radicalmente opuesta en los últimos 10 años (de forma más acelerada creo yo, si hiciéramos una minuciosa comparación contra décadas anteriores). Internet ha relevado paulatinamente a los contenidos televisivos de tal forma que la televisora mantiene una fuerte influencia solamente entre las clases más bajas y la gente mayor.

    Chespirito

    El 51% de los mexicanos tiene acceso a Internet (en 2015 la penetración aumentó un 5.3%) y esta cifra va en aumento. Que la gente tenga acceso a Internet no implica necesariamente que esté bien informada. No es que la sociedad sea menos ignorante, es que ahora tiene la capacidad de castigar a los medios que, a su juicio, lo desinforman. Pero la capacidad de hacer un juicio por parte de la gente no necesariamente es buena, mucha gente tiene la costumbre de dar por cierta cualquier información que ve en la red, sin verificar la fuente, con lo cual es muy susceptible de ser manipulada.

    La televisión abierta está en crisis. Aunque Álvaro Cueva trate de argumentar que las telenovelas están más vivas que nunca, da interesantes datos para poder argumentar lo contrario. Las personas mayores de 40 años siguen pensando que las novelas son algo sagrado e importante, pero las personas menores de esa edad piensan que son basura. Las novelas siguen siendo un negocio por la forma en que se hace publicidad ahí, pero cuando ese mercado cautivo se empiece a hacer más grande, las novelas irán perdiendo progresivamente su rating. Los jóvenes prefieren ver series, videos en Internet y consumir otro tipo de contenidos creados por diversos emisores de tal forma que ya nadie puede tener el control absoluto de todo.

    En el mundo de hoy, López Dóriga puede perder una batalla mediática contra una empresaria, como cuando su esposa trató de extorsionar a María Asunción Arambuzabala, quien podrá ser muy rica pero no tiene todo el aparato mediático ni el micrófono del conductor. Las redes sociales y una prensa más abierta gracias a las nuevas tecnologías dejaron en evidencia a Joaquín López Dóriga quien podría estar viviendo sus últimos momentos en Televisa. Ahora López Dóriga no tiene credibilidad alguna, la posición de Televisa con el Gobierno Federal, no ha fortalecido al gobierno como antes sucedía, más bien ha debilitado la reputación informativa de la televisora.

    López Dóriga Arambuzabala

    Televisa busca refritos y fórmulas gastadas ante la cada vez mayor pérdida de influencia en la sociedad, sobre todo en las clases medias quienes prácticamente le han dado la espalda. Big Brother, programa del que hablé hace algunos días debido al insulto que represantaba esa propuesta, es un gran ejemplo. ¿Qué ha pasado a las pocas semanas de iniciado el programa? Big Brother ha tenido muy bajo rating y piensan, según Tv Notas (ojo, que TV Notas exhiba así a Big Brother dice mucho) en expulsar a la mitad de los integrantes porque el público no se identifica con ellos (lo que les venía diciendo la otra vez). ¿Alguien conoce el nombre de uno de los habitantes de la casa? Lo siento por ellos que cuando salgan de la casa, contrario a sus expectativas, nadie los va a conocer ni nadie les pedirá su autógrafo.

    Hace no mucho tiempo, «salir en la tele» era motivo para presumir a los demás. Ahora en algunas ocasiones puede ser motivo de vergüenza.

    En la Televisa de hoy tenemos a Adal Ramones tratando de vivir viejos recuerdos, pero no muchos lo sintonizan. Adal Ramones ya no podrá hacer un Otro Rollo, programa que marcó a varios jóvenes, porque la juventud ya no está al pendiente de lo que sale en la tele. La dinámica ha cambiado radicalmente y la televisión abierta no es que solamente no se haya adaptado, es que la televisión abierta por sus características inherentes seguirá perdiendo influencia.

    Inclusive en los deportes hemos visto la fuga de los narradores más pensantes al cable (a veces despedidos de la televisora, a veces por decisión propia), y la televisión abierta, que cada vez transmite a menos equipos, ha tenido que echar mano de bufones como «El pollo» o Christian Martinoli.

    No es un secreto que muchos actores y directores ya no quieran participar en los melodramas de la televisión abierta, como afirma Álvaro Cueva. Los contenidos se están moviendo de canal, se habla de la serie de Cuervos más que cualquier novela, las novelas no hacen propaganda en Internet porque ahí no está su target.

    Los seres humanos somos seres colectivos, nuestra forma de actuar está en cierta medida determinada por el entorno en el que vivimos; nuestras conversaciones colectivas ahora repudian y critican los contenidos de la televisión abierta. Hace no mucho tiempo, «salir en la tele» era motivo para presumir a los demás -Salí en la televisión, ponle en el Canal de las Estrellas. -Ahora no ocurre eso, y en algunas ocasiones el efecto es el opuesto. La televisión ya se convirtió en un medio más. Nuestros padres no podían castigar a Jacobo Zabludovsky, nosotros lo podemos hacer sin ningún problema.

    Podemos criticar la influencia que ejerce Televisa. Con sus novelas incluso impuso patrones de comportamiento. Señoras actuando como villanas dentro de su matrimonio, jovencitas tratando de emular a las «Rebelde». Pero esto está terminando , Televisa está dejando de tener impacto dentro de las clases medias, la joya de la corona está dentro de las clases humildes, que pueden dar muchos votos (si de hacer política se trata) pero son quienes menor poder adquisitivo tienen, y por tanto, eso implicará una considerable merma en los ingresos de la televisora.

    Hasta aquí mi reporte Cerebro.

    P.D. No menciono a TV Azteca porque es básicamente lo mismo, y porque, ¡Qué flojera hablar de TV Azteca!

     

     

  • Big Brother pt 2, la apología al insulso mirrey

    Big Brother pt 2, la apología al insulso mirrey

    Valía la pena escribir un segundo capítulo. Me enferma ver esto, de verdad. La película «Nosotros los Nobles» se queda muy corta al representar la pedantería que existe en las clases sociales más altas de nuestro país. En la película uno podía dar por sentado que muy dentro de los personajes principales había algo de bondad, eran niños descarrilados que nada más necesitaban una lección para vivir sus vidas con rectitud (que es lo que al final sucede en la obra de Alazraki). Los concursantes de Big Brother, por el contrario, me enferman.

    Big Brother pt2, la apología al insulso mirrey

    Es más, los videos de los mirreyes del Cumbres no son absolutamente nada nada en comparación con esto ¿Qué Televisa no se dio cuenta que la mayoría de la gente está harta de ver estos desplantes? ¿O creyeron ingenuamente que generarían críticas de tal forma que al final, todos terminarían pegados a la pantalla de la televisión viendo Big Brother?

    Vale la pena hablar porque Big Brother ejemplifica claramente varios de los problemas sociales que actualmente tiene nuestro país. No en forma de crítica, más bien lamentablemente en forma de promoción. No entiendo como es que en un momento de la historia de México donde se habla constantemente de la profunda desigualdad económica y social, donde se busca reconocer un problema de racismo, clasismo y discriminación que lacera a nuestra sociedad, Televisa tiene el descaro de presentar un programa de este tipo incluyendo a personajes (en su mayoría) de lo más desagradables, patéticos, superficiales y vacíos, como algo cool y divertido. Televisa nos pretende restregar en la cara la idea de que ser ignorante, estúpido y machista debería de ser el modelo aspiracional que debemos de seguir.

    Yo creo que ves tu presa, indefensa, chiquita, muy tímida; lo primero que tienes que hacer es que se sienta confiada, y después de eso, llegar y rematar. El «Rudo» Rudovsky – Integrante de la casa de Big Brother.

    A ojos de la mayoría de los habitantes de la casa, nosotros somos unos losers; no despilfarramos dinero, no nos vestimos con ropa de marca (y si lo hacemos es por gusto, no por presumir), buscamos parejas estables (sí, uno de los habitantes asegura que el amor es para perdedores) y llevamos una vida más tranquila (más interesante que irse de antro y emborracharse, pero sus mentes limitadas hacen que no lo entiendan). Televisa prácticamente nos está discriminando a quienes no llevamos a una vida vacía, superflua y superficial. Seguramente para Televisa, ser un asiduo lector o ser una persona que tiene conversaciones más profundas que todo lo que se verá en ese programa con sus amigos, es un outsider, es una persona aburrida, poco interesante.

    Lo peor del caso, es que este tipo de gente puede trascender aprovechando la abundante ignorancia que hay en este país. Un personaje patético como el «Pato» Zambrano pudo ser candidato por un partido de izquierda a la alcaldía de Monterrey (con todo y la vergüenzas que él mismo se hizo pasar). Este tipo de personas llega a dominar la esfera política del país, como el Goberndador de Chiapas, mocosos sin ninguna sensibilidad, a quienes sólo les gusta «disfrutar del momento».

    Televisa ni siquiera tuvo la sensibilidad de entender que es lo que está pasando en la sociedad mexicana, Televisa promueve lo que mucho trabajo nos cuesta combatir. No es indeseable que en una nación existan élites en lo más alto de la pirámide, lo malo es que quienes la conforman sean así: personas ignorantes, vacías, y al verlas entendemos por qué México está como está. Justo ahora cuando en México vivimos episodios tan sensibles como el asesinato de los estudiantes de Ayotzinapa, escándalos de corrupción y una gran desconfianza hacia la clase política y las élites, Televisa llega con Big Brother y estos personajes (que son los típicos mirreyes que se benefician de este México disfuncional) y se burla de nosotros en nuestra cara.

    ¿Tienes el valor, o te vale?

    Soy casi perfecto, no, soy perfecto… ¿Qué si estoy dispuesto a enamorarme? Yo no creo en el amor, el amor es para perdedores. Christopher Basteris – Integrante de la casa de Big Brother.

    La apuesta de Televisa es la siguiente: Incluir modelos aspiracionales de buen parecido y con cierto perfil, de tal manera que el espectador presencie peleas de lo más banales (eso vende) sexo, chichis y culos (Televisa ya lo prometió). El morbo en su máxima expresión, y parece que la televisora ni siquiera eso entiende ahora que los consumidores tienen acceso a discusiones polémicas y escenas de sexo entre personas comunes y corrientes a un solo clic.

    Televisa, quien ha incluido nuevamente como conductora a Adela Micha (una conductora que presume hacer análisis político y después ser la conductora de un programa tan banal no puede ser respetada en ninguna de sus dos facetas) presume que las fuertes críticas que ha recibido Big Brother en la serie son «estrategia» para que todo el mundo sepa del programa y la vea, incluso han contratado influencers para «criticar» la nueva temporada de Big Brother. Lo que no parecen darse cuenta es que gran parte de las críticas no son palabras al aire (como suele suceder también con el partido político que tiene una mejor relación con la televisora), se trata de gente que se siente enojada e insultada.

    Y tengo que ser sincero, solo la gente ignorante verá ese programa. Solo lo hará la gente morbosa cuya vida es lo suficientemente vacía como para ver que es lo que hace gente mediocre y mediana dentro de una casa llena de publicidad. De verdad, si estás pensando en ver Big Brother, yo te puedo ayudar, te puedo ayudar a organizar tu tiempo libre, a recomendarte libros para leer, a recomendarte películas para ir al cine, obras de teatro o museos a los que puedes ir. Por favor ¡Respétate a ti mismo y no contamines tu mente con esta programación basura que solo pretende venderte estereotipos y personas trastornadas vendidas al público como algo cool!

    Ojalá quiebre Televisa, nada más por ver esto, me darían ganas de ver a esta empresa cerrar.

    Tendría que ser estúpido, primero, para divertirme con alguien que me ofende y, segundo, para comprar los productos y servicios que se anuncian en esa clase de televisión… Entre eso y apoyar al crimen organizado la única diferencia está en el reparto – Alvaro Cueva – columnista de Milenio.

  • El Big Brother, la neolengua de Televisa

    El Big Brother, la neolengua de Televisa

    Como dato cultural, El Gran Hermano surgió del 1984 de George Orwell, un libro distópico que recreaba la dictadura soviética en un imaginario futuro. El Gran Hermano era por algún decirlo el «amado líder» al que todos debían obedecer y someter; y para mantener al pueblo sometido, manipulaba deliberadamente la información inclusive al reducir el léxico del lenguaje de tal forma que se pudiera inhibir la crítica y los cuestionamientos al gobierno, eso que Orwell en su obra, llama neolengua.

    El Big Brother, la neolengua de Televisa

    Los creadores de este reality show adoptaron el término, que en realidad tiene poco que ver con el «Big Brother» de 1984 porque sólo se trata de un ente que tiene control sobre la casa donde residen los concursantes, quien les organiza dinámicas a los miembros de la casa e los invita a nominar a uno de ellos para que salga de la casa. El Big Brother está muy lejos del terrorífico Gran Hermano de la obra.

    Lo que tal vez sí tenga de parecido es la neolengua. Basta a ver a algunos de sus integrantes quienes parecen tener algo en común; al parecer no se trata de personas realmente interesantes, mucho menos leídas; por el contrario, son personas que tienen un perfil adecuado para que dentro de esa casa se armen los conflictos suficientes para que Televisa pueda obtener buenos ingresos a través del rating. Algunos son pedantes, arrogantes, y narcisistas; pero sobre todo son personas comunes y corrientes con una personalidad estereotipada y fácilmente encasillable. Los organizadores no son tontos, y saben que este tipo de personas son los más proclives a hacer de Big Brother, un programa con el suficiente morbo para que las personas «medianas» lo sigan y compren los productos integrados por medio del brand placement, en la dinámica de la casa. Es el ingrediente perfecto.

    El verdadero Gran Hermano (apelando al concepto de Orwell) se trata en realidad de la televisora que tiene cautivos a los televidentes perdiendo el tiempo viendo Big Brother.

    Las personas que gustan de interesarse por las vidas de otras personas reflejan una vida vacía. Es lo mismo que lleva a los individuos a leer revistas como TVNotas y demás revistas del corazón, su vida es lo suficientemente monótona y aburrida como para que lo que haga una persona que no conocen y que seguramente no conocerán, sea más interesante que lo que hagan ellos mismos. Por eso soy muy crítico de este tipo de programas, porque se alimentan del vacío intelectual y espiritual de la gente, quienes proponen a personas que distan de ser ejemplares como modelos a quienes estar vigilando en la televisión por un determinado número de horas.

    Eso es Big Brother, es una alegoría al chisme, a lo banal, a lo superfluo, al morbo, al no tener nada que hacer, a la vida vacía, al espíritu inexistente, a la mediocridad, al conformismo.

    Si esperaban que hablara de la dinámica del programa, lamento decepcionarlos. Que si Adela Micha lo va a conducir (ahí está mejor que haciéndola de analista del mundo político, de verdad) que como se van a nominar, que cuales son las reglas. De verdad eso no tiene ninguna importancia.

    Para muestra basta un botón, aquí el perfil de algunos de los integrantes. Seguro de aquí saldrá el Octavio Paz del Siglo XXI, al tiempo:

  • La inoportuna muerte de Jacobo Zabludovsky

    La inoportuna muerte de Jacobo Zabludovsky

    Hoy fue un día soleado – Jacobo Zabludovsky, 2 de octubre de 1968.

    La inoportuna muerte de Jacobo Zabludovsky

    Cuando era chamaco y veía a Jacobo dando las noticias la primera pregunta que me hacía era «¿Cuándo se va a morir este señor? Ya está viejito». Pasaron dos décadas para que eso sucediera, el día de hoy, muere Jacobo Zabludovsky, exactamente 100 años después de la muerte de Porfirio Díaz, por un cáncer en el pancreas. Murió a los 87 años y los colaboradores de Wikipedia actualizaron su artículo tan sólo minutos después de su muerte (no sólo Zabludovsky era rápido para dar las noticias).

    Todavía me acuerdo de la música de entrada de 24 horas, todavía me acuerdo del set de transmisión, y todavía recuerdo a Jacobo abrazando al dueño de La Gran Leche desconsolado porque había perdido a sus familiares en el terremoto de 1985. Todavía recuerdo que su noticiero era obligado en la noche, todavía recuerdo que en la escuela se hablaba de él, en las reuniones, en la sobremesa -¿Ya viste lo que dijo Jacobo?. Todos sabíamos que era un soldado del PRI, pero de alguna manera le seguíamos dando autoridad moral como «el informador» que teníamos en México.

    Todos crecimos con Jacobo Zabludovsky, no había otra forma de informarse más que viendo su noticiero 24 horas, o por medio de su canal de noticias «Eco» que pretendía ser algo así como un CNN descafeinado. Con él vimos sucesos históricos como la caída del muro de Berlín, el asesinato de Luis Donaldo Colosio, o su espléndida cobertura del Terremoto de 1985. Jacobo entrevistó a Fidel Castro al triunfar la revolución, y también a Salvador Dalí en una entrevista que fue un tanto lamentable. No había de otra, no habían alternativas para informarse, Zabludovsky tenía prácticamente el monopolio de la información en México, casi todas las noticias pasaban por sus manos.

    No se puede negar su innegable talento, pero tampoco se puede negar que fue la cabeza noticiosa de una televisora que solapó al gobierno, no podemos negar su papel dentro de la masacre de 1968:

    …en Tlatelolco ocurrió un zafarrancho con algunos heridos.

    Jacobo representó al gobierno autoritario emanado del PRI que gobernó éste país durante décadas. Jacobo representó los intereses de los gobernantes en turno y se convirtió en una suerte de vocero oficial, en un conductor oficialista, en el símbolo de la falta de democracia y alternancia en el país. Jacobo dio las noticias «a los jodidos» para quienes Televisa hacía televisión. Pero a pesar de su papel que tuvo en la historia mexicana, fue un conductor talentoso, a pesar de tener el monopolio de las noticias y casi no tener competencia alguna, su trabajo (haciendo a un lado su papel de solapador del Gobierno) tenía calidad y era sumamente profesional. Tal vez no era tan carismático, a veces me dormía su forma de hablar, pero eso era más deseable que los noticieros de hoy cuyo formato no dista mucho de un programa de entretenimiento o de revista cuyos conductores hablan con un tono «cantado» que le quita seriedad a la noticia que emiten.

    Es irónica la coincidencia de la muerte de Zabludovsky con el centenario luctuoso de Porfirio Díaz, muchos buscan tejer una relación y encontrar una «no casualidad» en dicha coincidencia; aunque el partido del Gobierno que él defendía a capa y espada por medio de su versión de la historia, mandó a Porfirio al ostracismo y lo vendió como el mayor villano de la historia. Aunque quizá coincidían en el autoritarismo. Díaz fue un mandatario autoritario, los gobiernos que representó Zabludovsky también aunque menos efectivos que Díaz, quien a pesar de todo, de las muertes, de la desigualdad, y la represión, logró desarrollar al México de ese entonces.

    Una figura importante se va, no sólo del periodismo sino de la historia de México. Se fue como el «vocero oficial» pero a la vez también se va quien llegó a innovar no sólo en nuestro país. Al final parece que trató de redimirse, se mostró algo lejano de quienes antes defendía e incluso llegó a ser considerado por López Obrador (el proclamado antípodas del régimen) como uno de los «buenos». Para bien y para mal queda su legado. Para bien como un conductor que innovó y que dentro de lo que cabe siempre fue profesional y trató de hacer un muy buen trabajo, para mal porque fue la voz oficial de un gobierno autoritario y antidemocrático.

    QEPD

  • Por qué la tele importa menos y el Internet cada vez más

    Por qué la tele importa menos y el Internet cada vez más

    -¿Por qué estás pegado siempre a la computadora y al celular? Súbeme un refresco y ven a rascarme los pies porque estoy viendo a Joaquín.

    Por qué la tele importa menos y el Internet cada vez más

    En México existen varias formas de informarse, tenemos medios visuales, medios auditivos, medios impresos y medios digitales; pero lo que me sorprende (para bien) es como la forma de informar e informarse ha cambiado en los últimos años. Internet existe desde hace más de hace 15 años, pero fue desde hace relativamente poco en que las cosas han empezado a cambiar.

    La información que disponíamos era limitada (ya veces no nos dábamos cuenta, o no queríamos darnos cuenta). Unos pocos medios visuales (en su mayoría afines al gobierno) se encargaban de darnos las noticias peladitas en la boca. No, no había de otra que chutarnos al somnífero llamado Jacobo Zabludowsky todas las noches. En mi ciudad (Guadalajara) Imevisión (posteriormente comprada y transformada en TV Azteca) no se veía muy bien y había que estar jugando con la antena para correr con suerte. Después llegó Javier Alatorre y en algún principio se respiraba aire fresco cuando TV Azteca era todavía más independiente y era el serio rival de Televisa. Luego nos enseñaron que rivalizar era malo, Salinas Pliego y Azcárraga Jean comenzaron a aparecer juntos y ahora tenemos un duopolio con transmisión lamentable.

    Conforme los medios tradicionales se terminaron de ir al caño, empezaron a surgir las alternativas en Internet. En los primeros años existían como una extensión del medio tradicional. A los diarios les importaba más el periódico impreso y los portales eran una extensión de éste, y así duraron un buen tiempo hasta que irrumpieron las redes sociales y la información digital comenzó a importar más.

    Ahora ya nadie se pregunta si vio el noticiero con Joaquín (al menos quienes tienen acceso a Internet), ahora la gente comparte links, los comentan, les otorgan un like de aprobación. Los canales de información que tenemos son muchos y pueden segmentarse de acuerdo a la afinidad ideológica del usuario (aunque en la práctica es común, por poner un ejemplo, ver al señor panista anti-socialista compartir un meme de Peña Nieto sin darse cuenta que la fuente es el diario Regeneración de López Obrador). La capacidad de informarse o desinformarse ya no depende tanto de la disponibilidad de información, sino del criterio de la gente.

    Me topé con una iniciativa creada por un amigo llamada Brieffy que es algo así como un recopilatorio en tiempo real de las noticias publicadas por los distintos medios en México, de tal forma que en lugar de tener que acceder a todos los diarios para buscar noticias accedo a su web o a su App en los distintos smartphones. Eso me hizo pensar como es que la forma en que consumismos contenidos va cambiando y evolucionando rápidamente. Ya nada es como antes, ni será como antes. La noticia de los ganadores de las licitaciones de las cadenas de televisión abierta pasó casi inadvertida, a todo mundo le valió. Esto simplemente porque ya casi no nos informamos por medio de la televisión. Ya casi no vemos El Canal de las Estrellas, preferimos ver Netflix, nos divertimos con los videos de Youtube o las listas de Buzfeed; consultamos medios alternativos como Sin Embargo o Animal Político en vez de esperar que nueva nos trae Javier Alatorre.

    Los gobiernos autoritarios están asustados, tienen mucho miedo: Porque Internet es considerado un derecho, y los intentos de censura son reprobados no sólo por la sociedad que se entera en minutos, sino por los organismos internacionales. Éstos le han tenido que apostar al hackeo de sitios web, a la creación de bots en Twitter para tratar de quitar relevancia a notas que puedan ser incómodas (y aunque lo hacen anónimamente, sabemos quienes son). También apuestan a la desinformación o a la saturación de información. En tiempos de elecciones o de conflictos, tanto las líneas oficiales como las de oposición buscan, a como dé lugar, modificar la percepción de los usuarios a su favor. A veces lo logran, pero no siempre, y a veces llegan a fracasar estrepitosamente en su empresa.

    La televisión ya no importa. O al menos, ya importa menos que antes.

  • Deberíamos estar orgullosos de Televisa

    Deberíamos estar orgullosos de Televisa

    Deberíamos estar orgullosos de Televisa, me cae. Televisa es una de las mayores cadenas de televisión en América Latina, si no es la que más. No sólo eso. Televisa, ha exportado nuestra cultura a toda América Latina. El comediante Carlos Villagrán (conocido por su papel de Quico en el Chavo del 8) afirmó que en los años 70, prohibieron su transmisión en Colombia porque los habitantes del país cafetalero estaban adoptando muchos «mexicanismos», lo cual no era bueno para la preservación de la cultura colombiana. De ese tamaño es Televisa.

    Deberíamos estar orgullosos de Televisa

    Emilio Azcárraga Milmo mostró su conciencia social al afirmar que hacía televisión para jodidos no mencionar que los jodidos crecieron en el régimen que solapó a Televisa. Es que imagínense, muchos mexicanos que no tienen posibilidad de vivir bien ni ser alguien en la vida, pueden recurrir a la televisión como distractor, de esta forma se les olvida en la precaria situación en la que viven. No sólo eso, los pobres, gracias a Televisa, tienen acceso a un crisol de información y cultura a la que no pueden acceder. A través de las telenovelas conocen y entienden otras clases sociales y para que no se rebelen contra ellas, reciben lecciones de justicia social (María Mercedes), y lo mejor de todo, reciben todos los días en la noche, información objetiva, veraz y a la vez sencilla para que la pueden entender Juay de Rito. Gracias a Televisa, los pobres acceden a un mundo que de otra forma no conocerían.

    La televisión también educa, y una de las bondades de Televisa es la educación que le ha dado al pueblo mexicano. Ustedes saben que a veces los dos padres tienen que salir a trabajar, sobre todo cuando la situación es precaria. La Rosa de Guadalupe cumple con la función de educar cuando los niños no están, los forman, les hablan de valores, de principios, de ¿Tienes o valor o te vale? Pero a mí no me enseñaron a ser sarcástico, eso lo aprendí por mi cuenta, y tal vez sea la hora de pararle a mi sarcasmo, y sobre todo al que impregné en este artículo hasta este párrafo.

    Enrique Peña Nieto dice que Televisa es un orgullo, es un ejemplo. En realidad Televisa ha hecho más daño a México que lo que lo ha ayudado. Televisa no es la única cadena de televisión que transmite basura (la mayoría de las cadenas televisivas en el mundo lo hacen en cierta medida), pero Televisa emergió del régimen de un sólo partido, fue la controladora de la comunicación en México (Zabludowsky) y de la música (Raúl Velasco). Basta prender la televisión para que entiendan de lo que estoy hablando. Programas donde insultan el intelecto del público, se burlan de ellos, se apegan al oficialismo hasta el punto que les conviene (porque para Televisa nadie es imprescindible, ni siquiera aquel a quien le construyeron el camino a Los Pinos).

    Yo no sé si en este momento haya algún roce entre Televisa y el Presidente. En el Teletón (el más desairado, vergonzoso y donde parecieron esforzarse en la razón a sus críticos), donde Televisa tuvo gran parte de la conducción del programa (recordar que Teletón no es de Televisa), las críticas a Peña Nieto (tanto por parte de Eugenio Derbez como de Carlos Loret de Mola) y su esposa abundaron (algo que sorprendió a algunos). Tal vez eso explique el adulamiento de Enrique Peña Nieto a Televisa en el Foro de la Comunicación en Veracruz, parte de la Cumbre Iberoamericana, como si las críticas de Loret y Derbez hubieran sido un mensaje de Televisa al Presidente y éste último hubiera respondido con la cariñosa adulación.

    No, no podemos estar orgullosos de Televisa. Una empresa que es privada, pero que no se hizo con las reglas del libre mercado y la competencia, sino con el amparo del gobierno de partido único. Una empresa que busca intervenir donde no le compete para obtener negocios, para chantajear y cabildear con tal de defender sus intereses. Una empresa que de ética tiene poco, que desinforma más que informar, y que tergiversa en lugar de formar. Si bien, la ignorancia es multidimensional, de alguna forma Televisa contribuye con su grano de arena a ella.