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  • ¿Por qué estás gordo?

    ¿Por qué estás gordo?

    ¿Estas gordo? ¿Tienes sobrepeso? ¿Tu autoestima se encuentra baja por ello? Hay cosas que posiblemente no estés considerando; posiblemente estés subestimando tu gordura, o por el contrario, le estés dando una importancia excesiva:

    ¿Por qué estás gordo?

    El sobrepeso tiene dos vertientes, el social y el de la salud. Cuando queremos hablar de sobrepeso, tenemos que pensar en estas dos, porque dichas variables son las que se modifican cuando el peso de una persona aumenta o disminuye; y con ello también la calidad de vida.

    En resumen, la vertiente social es la reacción de las demás personas a tu sobrepeso, la vertiente de la salud es la reacción que tiene el organismo a tu sobrepeso.

    Tendemos a darle una mayor dimensión a la vertiente social que a la de la salud cuando debería ser, en mi punto de vista, lo opuesto. Pero esto sucede así porque los medios de comunicación se han encargado de excluir y estigmatizar a las personas que tienen sobrepeso. El modelo de hombre perfecto es aquel que aparece en las pasarelas con sus boxers muy ajustados a ese estómago de lavadero acompañado por un cuerpo fornido y una musculatura un tanto marcada en el cuerpo. En el caso de las mujeres el problema es mayor, en tanto los hombres tendemos a preocuparnos por el físico de las mujeres en una dimensión mayor que en el que ellas lo hacen, y los medios de comunicación lo hacen aún más grave.

    ¿La gordura influye en el atractivo? Sí. Pero creo que también influye (y a veces más) cómo la persona convive con su gordura. Es decir, la persona en cuestión pierde atractivo no sólo por su apariencia física, sino porque en muchos de los casos permite que su condición física afecte su autoestima. Un gordito o una gordita que se encuentre en un lugar de reunión (alguna fiesta, un antro) tendrá menos confianza para abordar a una persona del sexo opuesto, cuando vea que personas más delgadas y con un cuerpo más saludable estén también desempeñando el mismo rol. Se sentirá en desventaja.

    Y tiene sentido que una persona gordita sea menos atractiva. Una de las variables a tomar en cuenta para que una persona busque una pareja es, que esta tenga buenos genes y sea saludable. Aunque el individuo quiera buscar una pareja en un antro para tener sexo casual, los instintos evolutivos orientados a la reproducción se activan; y estos considerarán a aquellas personas de buenos genes y sanas para procurar una descendencia sana. Así funciona nuestro organismo.

    Pero es, una de las variables, una de tantas variables que existen dentro de este arte. Es decir, en un juego de variables, un hombre gordito puede ser atractivo para una mujer físicamente atractiva, en tanto otras variables (autoestima, sentido del humor, madurez) sean las que se encarguen de hacer el trabajo. Las personas con sobrepeso no están condenadas.

    Ser gordo y atractivo con las mujeres

    Yo antes era obeso y decidí perder más de 30 kilos. A pesar de que todavía tengo cierto sobrepeso, mis imágenes del antes y el ahora son escandalosas. En esta experiencia me di cuenta de muchas cosas. Lo que se les hizo más atractivo de mi a las personas no fue tanto mi pérdida de peso, sino mi fuerza de voluntad. – Sí, te ves mejor así que antes, pero lo que me sorprende es que hayas perdido 30 kilos.

    Y déjame decirte algo, la fuerza de voluntad atrae, incluso en muchas ocasiones, la fuerza de voluntad puede ser más atractiva que un cuerpo delgado, fornido o llamativo.

    En mi vida he conocido personas con bastante sobrepeso que son atractivas, tanto como para ser envidiadas por mucha gente delgada. No sólo con el sexo opuesto, sino que este tipo de personas suelen ser bien recibidas dentro de la sociedad. Pero esto es porque tienen una alta autoestima, un buen sentido del humor, o tienen éxito a nivel profesional, lo cual compensa su falta de atractivo físico.

    El problema con muchos gorditos, es que se boicotean ellos mismos al sentirse muy inseguros con su sobrepeso. Creen que el sexo opuesto no los va a considerar, o bien, que no van a ser aceptados en un trabajo por ese estigma de que el gordito es menos indisciplinado y ordenado. Y a veces el problema reside más en su mente que en su panza.

    Los medios estigmatizan a la gente con sobrepeso, pero parece ser que los más afectados son ellos mismos al notar el contraste entre ellos y los «modelos a seguir», más que la forma en que los demás los perciben. Cierto, una persona delgada siempre será visualmente más atractiva, pero no es lo único que los individuos buscamos a la hora de buscar pareja, e incluso podemos omitir ese atributo y darle más importancia a otros.

    Cualquier gordito te dirá que preferiría estar delgado. Pero quienes tienen una autoestima alta, pueden convivir con su gordura, aceptarla y no sentirse acomplejados por ella.

    Con la vertiente social podemos concluir que no deberíamos darle una importancia excesiva al sobrepeso, y que aceptando este, las consecuencias sociales serán mucho menores de lo que realmente se cree. Pero cuando se trata de la vertiente de la salud, la sentencia es inversa.

    ¿Por qué? Porque el sobrepeso trae un riesgo directo a la salud, y esto se suele subestimar. Según el INEGI, cada año, 170 mil personas pierden la vida por enfermedades derivadas de la obesidad.

    Y desde esta perspectiva, sí que deberías bajar de peso.

    El sobrepeso y la salud

    Porque el que tengas una buena autoestima, tengas a la pareja con quien siempre querías estar o profesionalmente estés donde quieras estar, no disminuirá el riesgo latente que tu sobrepeso implica; éste se hace mayor conforme empiezas a cumplir más años. Si eres joven, el riesgo puede no ser tan grande, pero a la vez, es la edad ideal para bajar de peso porque es más fácil y el organismo responde mejor. Si ya has rebasado los 30 años, entonces eres candidato a un marcapasos, y conforme creces más, te expones a un gran número de enfermedades.

    Y así como los medios de comunicación estigmatizan a los gorditos, también los mismos medios y la industria los promueven. Los medios han moldeado nuestros hábitos alimenticios al orientarlos a la comida chatarra. Basta ver la cantidad de refresco que los habitantes de nuestro país ingieren (casi como si fuera agua). Los medios raramente nos ayudarán a crearnos un régimen alimenticio balanceado, incluso para bajar de peso nos suelen vender productos de dudosa calidad orientados a aquellos que quieran perder peso en muy poco tiempo.

    La respuesta es esa. Si eres gordito, no tendrías porque sentirte acomplejado. Pero ya deberías estar buscando un buen nutriólogo, porque la salud es implacable. Una mujer o el jefe de un puesto al que aspiras se pueden tentar el corazón, tu organismo no.

  • Fe Cristiana, Sociedad y Economía – Jorge Medina Orozco

    Fe Cristiana, Sociedad y Economía – Jorge Medina Orozco

    Fe Cristiana, Sociedad y Economía - Jorge Medina OrozcoPues ahora agarré un libro editado por la Universidad Pontificia de México, el cual me regalaron, llamado Fe Cristiana, Sociedad y Economía, escrito por Jorge Medina Orozco, Padre que murió hace poco más de un año en un accidente. Y se me hizo interesante reseñarlo, porque creo que tiene cosas interesantes tanto desde el punto de vista de un católico, como de alguien que no lo es. Me dio curiosidad leerlo debido a que la religión Católica es la que me enseñaron, aunque no he estado cerca de ella desde hace más de una década. También porque este libro aclara la posición de la Iglesia ante ciertos temas económicos y sociales.

    Este texto es fácil de leer aunque cuenta con casi 600 páginas, no es un libro que cause muchas recitencias a los no religiosos (no es de aquellos que te recuerda cada rato que te vas a ir al infierno). Aunque creo que el libro pudo ser más corto, hay partes en que lo percibo algo redundante y a veces se repiten varios conceptos cuando no había la necesidad de hacerlo.

    Algo que me gusta de esta obra, es que dota de ciertos fundamentos al lector antes de ir al grano. Antes de tocar directamente las cuestiones sociales actuales, habla de personajes importantes del catolicismo como San Agustín, San Juan Crisóstomo, por su puesto Santo Tomas de Aquino, y algunos otros más. Toca antecedentes históricos de lo económico, lo social, para después trasladarlos a la actualidad y hablarnos desde cuestiones laborales, doctrinas económicas (donde hace fuertes críticas tanto al comunismo como a la doctrina neoliberal),  sindicatos, gobierno, derechos humanos, globalización, terrorismo, resistencia civil entre muchas otras más. Naturalmente tiene un enfoque más económico, y de organización social. No toca temas polémicos como preferencias sexuales, aborto y demás temas que suelen crear mucha polémica.

    Los argumentos siempre están fundamentados en toda la herencia que dejaron los últimos papas, así como el Concilio Vaticano II, entre otras fuentes de información que muestran la postura de la Iglesia Católica en los últimos tiempos. Desde un punto de vista laico (al yo no practicar la religión) percibo una posición moderada ante los temas que se plantean, y en muchos casos lógica y desde una perspectiva muy humana y nada utilitarista. Estos están basados en el «amor a Dios», en el amor al hombre (humanismo). Por lo tanto en este texto encontraremos una faceta más accesible, comprensiva, por lo cual comentaba que esta obra no generará muchas recitencias; pero que aclarará diversos puntos de vista que a veces son erróneamente interpretados, como algunos que comentan que Juan Pablo II fue un Papa neoliberal, cuando en realidad estuvo lejos de eso. De hecho muchos gobiernos de derecha a nivel internacional y latinoamericano, a pesar de su faceta conservadora, están algo lejos de seguir en la práctica, las posturas sobre temas económicos que se sugiere, tiene la Iglesia.

    También, en base a lo leído y después visto en la práctica, veo que aunque varias de las posturas son coherentes y razonables, las instituciones religiosas católicas en realidad no han hecho mucho por frenar el mundo actual basado en la hipercompetencia, y el consumismo desenfrenado. Incluso si extrajera algunos párrafos, se podría pensar que se trata de un libro más bien afín con las izquierdas.

    Como comenté, las posturas me parecen razonables. Tal vez porque aunque no desde un punto de vista religioso, soy alguien que tiendo más al humanismo que al utilitarismo y me siento identificado con algunos de los preceptos mencionados en este libro.

    Les recomiendo el libro, sean religiosos o no. Sobre todo por el hecho de que se puede leer e interpretar desde diversas perspectivas.

    El libro lo pueden pedir aquí.