Etiqueta: selección mexicana

  • México en Londres 2012, un análisis necesario

    México en Londres 2012, un análisis necesario

    México en Londres 2012, un análisis necesario

    Sin duda, el sábado (día en que escribo este artículo) fue un día muy importante en el deporte mexicano. La selección olímpica de futbol ganó el oro, un triunfo histórico sobre Brasil (quien no ha podido ganar nunca dicha presea) y por todo lo que significa. Por su lado María de Rosario Espinoza, si bien no pudo obtener el oro (un asunto con los resultados copeteados de los jueces), se vio muy bien y obtuvo más que merecido el bronce, para así convertirse en uno de los muy pocos atletas en ganar preseas en dos olimpiadas diferentes.

    Creo que el desempeño de México en las olimpiadas fue bueno, se nota un progreso en el deporte donde antes se hablaban de una o dos medallas en una olimpiada, ahora hablamos de 7. Este es el mejor resultado desde Los Angeles 1984 y en número de medallas solo es superado por las olimpiadas en México 68. No solo esa es la buena noticia, muchos atletas que no ganaron medalla, mostraron ser más competitivos (y ya ven que algunos dicen que solo lleven a los que puedan ganar medallas), hay varias promesas para los juegos de Río en 2016. Cierto, falta mucho para decir que tenemos un país competitivo en deporte, pero en mi percepción el rumbo es bueno, la mentalidad en los deportistas ha mostrado un cambio, y algunos directivos (por cierto, la presencia de Olegario Vázquez Raña, fue como un balde de agua fría) como que ya empiezan a medio ponerse las pilas. Los atletas están más preparados, existe más infraestructura y oportunidades.

    El futbol es la medalla más importante. Algunos piensan lo contrario, pero les explico mis razones: México es un país tradicionalmente individualista, todas las medallas que hemos ganado desde hace más de medio siglo ha sido en deportes individuales, o bien de parejas (clavados sincronizados). El ganar una medalla dorada en deporte de conjunto es muy bueno, y más en un deporte que hasta hace poco, despertaba muchas pasiones pero no entregaba alegrías. Esta presea es el mayor logro en la historia del futbol mexicano, ni más ni menos. Y lo mejor, es que los jugadores y el cuerpo técnico hicieron los complejos a un lado y mostraron una cara que necesita urgentemente el país, una cara ganadora.

    Muchos minimizarán el triunfo de la selección alegando que hay cosas más importantes como la situación política del país. Ciertamente lo son, pero eso no es privativo del festejo del campeonato más importante, incluso esto se puede abordar de otra forma. El hacer el contraste entre unos deportistas con una actitud positiva y ganadora, con un presidente electo que huele a corrupción, autoritarismo y a triunfo con trampa, nos dice que las cosas no tienen que ser necesariamente como lo segundo y sí como lo primero. Incluso me atrevo a decir que el despertar ciudadano, la disipación de la pasividad de la sociedad, aunado con un cambio de mentalidad en nuestros atletas, es un buen augurio. Esa misma mentalidad derrotista de antaño de -no se pudo, no lograré ganar medalla, las circunstancias no lo permitieron- es muy parecida a eso de -así es la política, todos roban, todos compran votos, pero ¿Qué le hago?, así es México-.

    Naturalmente no debemos de quitar el dedo del renglón de lo que sucede en nuestro país, incluso estos triunfos deben de servir como aliciente. Si los deportistas pueden ganar medallas, nosotros podemos construir democracia. Ciertamente, nuestro deporte puede dar mucho más, pero ya hay avances, y debemos de seguir en el camino no solo para ganar más medallas, sino para fomentar la cultura del deporte en nuestro país. En lo particular me voy con un buen sabor de boca, no tanto por el número de medallas, sino por la actitud, cada vez hay más actitud ganadora y menos ratones verdes.

    Felicidades a todos nuestros atletas

  • El Atlas, la academia en peligro

    Hoy domingo me atreveré a hablar un poco de futbol, se que casi no lo hago en este sitio, pero creo que dadas las circunstancias lo consideré oportuno. Es cierto que el futbol no debería ser tan importante como otros asuntos en el país como la política y diversos temas en las que la gente común no se quiere inmiscuír, pero también es cierto que muchos parientes míos ocuparon altos cargos directivos en el Club Atlas, lo que hizo que en mi familia extensa se viviera el «ser rojinegro». Lamentablemente, debido a malos manejos en la directiva y la recitencia de los directivos para vender al equipo (el Atlas es el único equipo de la liga que es gestionado por una A.C.) el club se encuentra en peligro de descender a la liga de ascenso.

    Un posible descenso de los rojinegros del Atlas podría tener consecuencias negativas para todo el balompié mexicano, en especial en lo que se refiere a selecciones nacionales. Atlas, junto con Chivas y Pumas, son los principales proveedores de futbolistas a la selección. Y también estamos hablando de que el club rojinegro, a pesar de sus escasos triunfos, es uno de los clubes más tradicionales del futbol mexicano y tiene un buen número de aficionados.

    Una vez le comenté a un directivo del Atlas (el cual apoyaba la moción de vender al equipo) que el club era similar a una empresa del estado. Me decía, -es cierto, pero también olvidas una cosa, las empresas del estado tienen mucho billete y el Atlas no-. El Atlas al no tener un respaldo económico por parte de una empresa o institución que esté invirtiendo dinero, tiene que recurrir a las fuerzas básicas para su manutención. Esa estrategia no sirvió de mucho para colocar al club en los primeros lugares (a excepción del transcurso de los años 1998-2000 de la mano de Ricardo Antonio Lavolpe donde se llegó a una final), pero la selección nacional salió muy beneficiada. Nombres como Oswaldo Sanchez, Pavel Pardo, Rafael Márquez (quien llegó a militar varios años en el Club Barcelona), Andrés Guardado, entre otros más, se volvieron muy importantes y formaron parte de la base de la selección en varios mundiales.

    Lamentablemente, los malos manejos de directores deportivos y de la misma directiva hizo que las fuerzas básicas bajaran en calidad, lo cual terminó mermando la calidad del equipo, al grado de llevarlo a preocuparse por el tema del descenso. Desde un año para acá, varias empresas estuvieron dispuestas a comprar al equipo. Uno de los casos más sonados fueron el grupo de socios que comandaba el futbolista Rafael Márquez y el cantante Alejandro Fernández, presentaron su propuesta, pero esta fue desechada. También Salvador Martínez Garza mostró interés en la compra del equipo, y hasta se llegó a rumorar que el magnate Carlos Slim estaba dispuesto a adquirir al equipo.

    El descenso del Atlas sin duda sería una dolorosa pérdida para el futbol mexicano. Pero es ahora o nunca cuando los directivos deben de aceptar que no existe otra opción más que la venta del equipo. El club no es ya capaz de sostenerlo, el cual ha tenido que recurrir a préstamos para poder solventarlo.

  • ¡Que no la dejen ir!

    Este año ha sido muy fructífero para México si de futbol hablamos (ya sabemos que en los otros temas estamos en el hoyo), la Selección Mexicana ganó la Copa Oro ante su acérrimo rival Estados Unidos 4-2 lo que le da el boleto a la Copa Confederaciones. No es un logro del otro mundo, pero al menos la selección logra recuperar la hegemonía perdida de hace algunos años, donde los estadounidenses dominaban. A esto hay que sumarle el campeonato de la Copa del Mundo Sub 17 y ahora la llegada a semifinales en la Copa del Mundo Sub 20 eliminando al anfitrión Colombia (más lo que falte). Todo esto nos dice que hay algo que se está haciendo bien, y que a pesar de los intereses que hay coludidos en el futbol, hay quienes si trabajan por generar logros para un país que los necesita al menos en lo deportivo, para paliar todas esas angustias y preocupaciones que han surgido por el estado en que se encuentra la nación.

    Podemos hablar del fracaso de la Copa América, pero eso es punto y aparte, porque fue una situación extrafutbol, la Concacaf obligó al seleccionado ir al certamen con menores de 22 años y además 8 jugadores fueron separados (lo cual se me hizo una decisión desacertada e imprudente) por acostarse con prostitutas ecuatorianas.  De ahí en más en México se hablan de éxitos, y no solo a nivel selección, recordemos la goleada que le propinó el club Chivas al Barcelona 4-1 en un amistoso, que sí, el Barça no iba con todos sus titulares, que fue un amistoso, que no le pusieron todo el empeño, pero golear al mejor equipo del mundo, es algo que no muchos pueden presumir. De las filas de equipos como Chivas, Atlas, Pumas, Pachuca y algunos otros más siguen surgiendo jóvenes con talento que en un futuro podrían ser la base de una selección más competitiva de lo que nos tienen acostumbrado. Del campeonato sub-17 del 2005 salieron varios como Giovanni Dos Santos, Carlos Vela, o Efraín Juárez. Ahora hay dos selecciones (Sub-17 y Sub-20) de las cuales abastecerse.

    Pero los jugadores tendrán que pasar la prueba. Ellos al ser jóvenes, no están acostumbrados a ver billetes verdes. Juegan por amor al futbol, no por los ingresos económicos, o por la fama. Muchos futbolistas se suelen perder en esa etapa y nunca se sabe nada de ellos después. Será responsabilidad de quienes los dirigen (desde directivos, hasta entrenadores), procurar que sigan por un buen camino para que desplieguen su mejor futbol en un futuro y el nivel competitivo del futbol mexicano mejore.

    También está el papel de los medios de comunicación. Las televisoras muchas veces suelen «inflar» a los deportistas para sacar un beneficio económico, los cobijan y los patrocinan. Esto ya ha demostrado que es contraproducente para el atleta porque muchas veces suele perder piso. Si los futbolistas logran sacudirse todos los intereses y tentaciones que se les acercarán en sus carreras, probablemente lleguen a triunfar, también depende su constancia y su esfuerzo, sus valores y tenacidad para lograr salir adelante. ¡Que no la dejen ir!, porque si logran capitalizar estos éxitos, podrán ofrecer en un futuro al aficionado mexicano más motivos por los cuales festejar.

    Atlas, cerca del infierno.

    Cambiando de tema, me da lástima como han tratado a una institución de tanto abolengo en el futbol mexicano como es el Atlas. Es cierto que este equipo no tiene muchos logros (solo ostenta un campeonato de hace 60 años), pero a pesar de todo convoca bastante público a las tribunas; y de hecho en las encuestas recientemente lanzadas aparecen entre los equipos que mayor afición tienen en México. Los malos manejos han provocado que el equipo rojinegro este batallando por no descender.

    El Atlas es el único equipo del futbol mexicano que sigue siendo un club, es decir, no está soportado por ninguna empresa o institución alguna. Su economía depende de las fuerzas básicas, lo cual ha beneficiado bastante a la Selección Nacional (de ahí la importancia de este club). Pero en los tiempos actuales el modelo de asociación civil ya no es rentable ni competitivo en un torneo. Es necesario que los directivos vendan o arrenden el equipo a alguna empresa que le pueda inyectar dinero, para que este pueda mantenerse. Han habido muchas propuestas para comprar al equipo, como la de Alfredo Harp Helu (primo de Carlos Slim), la de una asociación de Rafael Márquez con el cantante Alejandro Fernández, y otros socios. Pero los directivos se mantienen reacios a seguir manteniendo al equipo como un club. Recuerdo que le dije a mi papá (el cual fue directivo del club hace algunos años y concuerda conmigo en que se debe vender al equipo) que el Atlas es como una empresa del estado, ineficiente y corrupta, pero el me decía. Si hijo, pero al menos las empresas del estado tienen dinero que recaudan por medio de los impuestos y el Atlas no tiene nada.

    Sería una pena que el Atlas descendiera, porque no solo le afectaría a la afición rojinegra que es bastante, sino que también afectaría al futbol mexicano porque perdería una valiosa cantera de generación de jugadores.

  • Argentina 3-1 México. Y al final, nos quedamos con lo mismo.

    Arrancaba el partido. Había ido con una amiga y varios primos a ver el partido y todos estábamos a la expectativa. Todos sabíamos que México venía como la víctima y no tenía muchas oportunidades de ganar, pero aún así teníamos esperanzas de que la selección lograra hacer algo. Se tenía la esperanza a pesar de que se respiraba un aire de pesimismo en la concentración tricolor. Javier Aguirre aparecía cabizbajo al hablar con las cámaras, pero por ahí decían que Mourinho, el técnico del Inter de Milán también había aparecido así antes de vencer al supuestamente imbatible Barcelona en la Champions League.

    Pero contra todos los pronósticos pesimistas México empezaba jugando bien. Tenía el control del partido, y los argentinos parecía que se daban cuenta de que la selección mexicana no iba a ser fácil. Durante los primeros 25 minutos México logró desesperar a su rival y en ese lapso tuvo dos jugadas claras de gol, una que se estrella en el travesaño y otro por medio de un tiro raso que casi rosa el poste. Todo parecía que pintaba para algo bueno para México, la estrategia de desesperar a los argentinos parecía funcionar, pero después viene una jugada donde en un disparo el conejo Pérez no se logra hacer de la bola, e inmediatamente después, Tevez marca el primer gol para Argentina en un claro fuera de lugar. Todo el mundo se percató de ello, de hecho pasaron la repetición en las pantallas, pero el árbitro Rosetti ya se había equivocado y había marcado el gol como válido. A partir de entonces las cosas cambiaron para México, se desfondó moralmente, y eso dió pié a que Argentina, sin despeinarse, definiera el partido antes de irse al segundo tiempo tras un error garrafal de Osorio, que Higuaín supo capitalizar para marcar el 2-0 para la albiceleste.

    México ya estaba derrotado moralmente. Argentina era totalmente superior en el campo, y así lo demostró al finalizar el primer tiempo, y al comenzar el segundo, donde Tevez anotaba un golazo para poner la pizarra 3-0. Parecía que se venía la goleada, la humillación para la selección mexicana, pero México al final decidió luchar para terminar el partido con dignidad, y al menos lo hizo a medias, gracias a un gol del Chicharito Hernández que puso el marcador definitivo 3-1. Después de eso, México siguió luchando, pero ya sin ninguna idea ni ningún orden, los argentinos los contuvieron bien hasta el final del partido, y de esta forma, se terminó el partido que manda a la selección de regreso a casa.

    Aguirre para este partido, había contentado a muchos al meter a Guardado y al Chicharito de inicio, quienes tenían argumentos para ser titulares desde un inicio, pero cometió dos errores garrafales. La primera fué haberle dado la confianza al Bofo para iniciar, el cual no hizo nada durante el primer tiempo en el que estuvo (supongo que creyó que le podía funcionar como comodín, pero más bien terminó entendiendo por qué los aficionados lo querían fuera) y el segundo fué haber cambiado a Guardado por el Guille Franco en el segundo tiempo, un cambio inexplicable, dado que Guardado estaba haciendo un decoroso papel en el partido y el Guille Franco ya nos había demostrado a todos que no tenía ninguna razón para estar en la selección.

    Es cierto que el arbitro influyó en el marcador, pero eso tampoco quiere decir que la derrota fué injusta. México no supo como reaccionar, tuvo equivocaciones, y los argentinos aprovecharon las jugadas que tuvieron para acabar con el partido. No se sabe que hubiera pasado si el árbitro hubiera decretado ilegítimo el gol de Tevez como tuvo que ser, pero el hubiera no existe y la selección no supo reaccionar, no supo tener la mentalidad de la que tanto se habla para salir adelante. Se dieron por muertos y los argentinos se encargaron de rematarlos. Así que a pesar de todo, podemos decir que la victoria de argentina sobre la selección no es injusta. Argentina es merecedora del triunfo y México de su derrota.

    A fin de cuentas, en este mundial terminó siendo la misma historia que nos han repetido desde 1994. Ya son más de 12 años de espera para que México avance al tan cacareado quinto partido, y no se ha logrado. Los supuestos progresos del futbol mexicano no se logran palpar en los mundiales en los cuales siempre termina ocurriendo lo mismo. Y si no hay voluntad por parte de los directivos y de los amos del futbol, parece que la historia continuará repitiéndose. A fin de cuentas el de Sudáfrica fué un mundial mediocre para México. Un partido destacable ante Francia, pero también un empate ante Sudáfrica y dos derrotas ante Argentina y Uruguay donde se jugó mal. No hay nada nuevo que contar para México en el mundial de Sudáfrica, no se logró hacer historia y eliminar a uno de los favoritos.

    ¿Que sigue?. No se, pero como ya lo comentaba en el artículo anterior, no creo que nuestros directivos se vayan a poner las pilas para mejorar el nivel de nuestro futbol. Tal vez las esperanzas las veamos en otro lado. En 4 años tal vez la nueva generación de futbolistas llegue consolidada y con más madurez, a un Giovanni Dos Santos, Carlos Vela con más fogueo internacional, jugadores como Barrera y Juárez jugando en Europa, y que decir del Chicharito quien ya metió dos goles en su primer mundial, que pinta como una gran promesa para nuestra selección. Si esta generación se logra consolidar, podremos tal vez aspirar a algo más para el 2014, pero por parte de los directivos y los dueños del futbol, no esperen mucho, ellos ya ganaron su mundial.

  • Uruguay 1-0 México. De la ilusión a la realidad.

    Parecía que hacía falta un baldazo de agua fría. Es cierto que México había logrado un marcador histórico con la moribunda Francia, pero algunos ya empezaban a vaticinar que la selección tenía con que ganar el mundial, que ibamos a ser capaces de levantar la copa del mundo, ¡que pendejada, caray!. Pues ahora llegaron los uruguayos (y yo lo advertí, estos van a ser más difíciles que los franceses) y que nos ganan con un gol de Suárez.

    No hace falta mucho narrar el partido. Javier Aguirre sigue cometiendo los mismos errores (y yo señalé que se había equivocado también en los cambios contra Francia), ¿por qué sigue metiendo al Guille Franco cuando este ya nos demostró que no sabe definir?, ¿Por qué el Cuau de inicio?, ¿Por qué salió Guardado cuando estaba jugando bien?. Volvieron a aparecer los fantasmas del pasado, las fallas atrás, la poca certeza adelante, que de lo único que podemos hablar, es de un tiro al poste del mismo Andrés Guardado. Y mientras México trataba de hacer su partido, Suárez, la estrella del Ajax de Holanda, metía el gol que pondría el marcador definitivo, y que no descalificó a México, porque el resultado en el otro partido, le terminó beneficiando.

    Si bien el partido contra Francia lo catalogamos de histórico, creo que tendremos que ubicar esa victoria en la realidad, porque los franceses andaban tan mal, que hasta Sudáfrica se dió el lujo de ganarles 2-1. Creo que esto fué un baldazo de agua fría para los que aseguraban que México iba a ser historia en este torneo (y sobre todo para los ilusos que decían que México iba a ganar el mundial). Simplemente se ve que hay mucho en que trabajar si se quiere vencer al siguiente rival, el cual será Argentina en octavos de final que se jugará el Domingo.

    Lo único que se ha asegurado hasta ahora es de haber hecho un mundial «no peor» a los 4 anteriores, de ahora en adelante todo lo que se haga será ganancia, y será mucha si el conjunto tricolor logra vencer a Argentina y vengarse por la pasada eliminación en Alemania 2006. Los argentinos parece que tienen todo a favor, tienen a Messi, a Higuaín, aunque Maradona en el banquillo podría ser un factor en contra para los chés, y esperemos que México le pueda sacar provecho, siempre y cuando ahora sí Javier Aguirre haga los movimientos correctos, y no se equivoque a la hora de parar al equipo, como ocurrió con Uruguay.

  • México 2-0 Francia. México hace historia

    No, no lo puedo creer. Yo mismo lo había dicho, iba a ser un partido muy difícil, pero era ganable. México tenía los elementos, Francia no andaba bien, y era cuestión de que la selección mexicana se la creyera, que podía hacer historia. En el artículo pasado yo dije, o es historia o va a ser una hecatombe, pero este mundial no va a ser igual que los anteriores y afortunadamente para todos los mexicanos, a diferencia de otras muchas veces, se hizo historia, se venció a un campeón del mundo, que sí, no estaba en su mejor nivel, pero es un equipo histórico, y México nunca se había dado el lujo de vencer a un equipo histórico en un mundial.

    Y no se ganó de chiripa, no se ganó por suerte o en el único contragolpe. México fué amo y señor de casi todo el partido, tuvo más posesión de pelota, era quien tenía más iniciativa y se dió el lujo de fallar una clara de gol en el primer tiempo. Francia intentaba, pero no podía. Los galos tenían solo tímidas aproximaciones y a pesar de que hubo un momento en que parecía que los azules llegaban más, México con el Guille, Giovanni y Vela lo hacía con más peligrosidad. Después se lesiona Vela y tiene que entrar Barrera en su lugar. La delantera ya no lucía como en un principio, se sentía que hacía falta Carlitos Vela, pero aún así el Tri seguía llegando, y con los mismos nervios con los que se inició el partido, nos fuimos al segundo tiempo.

    Sabíamos que México tenía que ganarle a Francia, era ganar o morir, no había de otra, la calificación dependía de ello, de hacer historia, la cual en el segundo tiempo se empezó a escribir. Yo estaba medio nervioso porque Javier Aguirre hacía algunos cambios que yo no entendía, quería ver a Andrés Guardado en la cancha, al Chicharito, ¿que hacía el Conejo como portero titular?. Luego si metió a Chicharito y a Cuauhtemoc (este último cambio no me había parecido muy acertado en ese momento) Pero justo cuando parecía que la delantera de México se empezaba a desdibujar, Rafa Marquez le puso un pase al Chicharito Hernández, quien se enfiló solo hacia la portería, se quita al portero Lloris y marcó el 1-0 en una jugada que tal vez fué fuera de lugar, muy apretado. ¿México iba a atrasar sus lineas e iba a defender?. Por supuesto que no, Javier Aguirre decidió mantener la misma dinámica de partido y así lo hizo, México siguió siendo dueño del balón y siguió atacando, hasta que en una jugada Barrera ingresa por el sector derecho del área grande y Abidal se barre sobre el para cometer un pénalty. El cobrador iba a ser ¿quien?. Si, Cuauhtemoc Blanco, quien cobró al poste izquierdo donde el portero nunca lo iba a poder alcanzar.

    Ahí se terminó el partido, los franceses no tenían capacidad de reacción. ¿Y Henry apá?, se quedó en la banca. Doménech, el técnico frances ni siquiera le dió la oportunidad de incorporarse al ataque y en cambio metió a un Valbuena que le hechaba ganas, pero que no tenía el desequilibrio que podrían generar gente como Henry. Ribery no pesó en la cancha, no era ese jugador temeroso que todos esperábamos y a pesar de que se le fué una que otra vez a Rafa Márquez en la marca, no pesó como en otros partidos.

    Todavía no terminan las cosas para México, debe de jugar con Uruguay y sacar un empate para asegurar su calificación, o bien, buscar el triunfo para evitar a Argentina en los octavos de final. El triunfo es histórico y hasta el momento es el partido más importante que se haya tenido en la historia de todos los mundiales, pero hay mucho camino por recorrer.

    También hay que ver las cosas como son, es válido que salga el orgullo nacional, que se salga a festejar, pero hay que recordar que a fin de cuentas esto es un espectáculo. No porque haya ganado México se han resuelto los problemas del país, los problemas ahí están y debemos de pelear para que se resuelvan. El partido más bien nos debería servir para ver que si se puede, que los mexicanos si tenemos la capacidad de salir adelante, nos debe de motivar a hacer las cosas mejor, porque si no quedará como mera anécdota. Hay que aprovechar la alegría para motivarnos y sacar al país adelante, pero no hay que pensar que un simple partido de futbol puede resolver las cosas como muchos nos lo quieren hacer creer.

    Felicidades a la selección mexicana y esperamos todos de corazón que sigan avanzando adelante y vayan escribiendo más historia en los mundiales para que la gente tenga algo de lo cual sentirse orgulloso.

  • La selección mexicana, entre la historia y la hecatombe.

    Eran mediados del 2009, iba a recoger mi coche porque estaba en reparación. Me habían hecho esperar como 20 minutos porque el carro todavía no estaba listo, y yo mientras tanto hechaba una ojeada al lugar. Me fijé en un cuartito donde habían dos mecánicos arreglando piezas y me llamó la atención el atuendo de uno de los dos mecánicos. Esta persona vestía un jersey Adidas original de la selección mexicana y tenía adherido un pin con el logotipo del mundial de Sudáfrica, el sueldo del mecánico tal vez no excedía los 5,000 pesos mensuales, pero no le importaba si tenía que derrochar su dinero para sentir que estaba con la selección, la cual iba a enfrentar a Estados Unidos (un duelo clave en la clasificación que a la postre iba a ganar 2-1), parecía una cuestión de religión, había que estar con la selección como muchos fieles están con Dios en misa los domingos, la vestimenta era el símbolo, y el pin, el paraíso deseado.

    Con eso me di cuenta de algo que ya sabía, para muchos el futbol no es un espectáculo, lo es todo, es como si el futbol fuera una relación de noviazgo y el mundial fueran las relaciones sexuales, es como una fuga de la realidad, –tal vez yo no puedo darme grandes placeres porque no tengo los recursos, por eso busco en el futbol aquella sensación de éxito que por mis condiciones no puedo obtener por mi mismo, es una forma de desahogar extenuantes jornadas de trabajo, lo es todo. Y justamente ahora la sociedad mexicana está preocupada como si de un grave asunto político se tratara, para muchos significa la autorrealización personal, mientras para otros es un mero espectáculo, pero donde se dan la oportunidad de sacar ese nacionalismo que tenían oculto el resto del año. Justo cuando ahora México tiene una misión de vida o muerte: Ganarle a Francia.

    Uruguay le demostró a México que tuvo una pésima actuación frente a Sudáfrica. Sin emplearse a fondo y siendo inteligentes, los uruguayos obtuvieron un triunfo de 3-0 frente a la escuadra de Sudáfrica que era local y contaba con el apoyo de su afición cuyas vuvuzelas ensordecedoras callaron al ver que no tenían la capacidad para enfrentarse a un rival de mediano nivel como lo era Uruguay. Forlán, Suárez y compañía, hicieron lo que debían de hacer para obtener un triunfo holgado y así llevarse no solo tres puntos, sino una diferencia de goles que puede ser determinante a la hora de saber quienes son los que van a calificar a la siguiente ronda. Esto pone al Tri en un predicamento porque casi le obliga a ganarle a los galos para poder aspirar a la calificación.

    Si pierde México con Francia, tendría que golear a Uruguay (lo cual veo imposible), si México empata con Francia, tendría que ganar por cualquier marcador a Uruguay (lo cual por el nivel mostrado, a mi parecer, se antoja más difícil que ganarle a los galos, los cuales a pesar de tener algunas figuras en el campo, no tienen cohesión como grupo, al grado que se tuvieron que valer de una mano para calificar a este certamen), pero si México le gana a Francia, tendría que empatar con Uruguay o hasta se podría dar el lujo de perder mientras los galos no ganen a los Bafana Bafana por una diferencia de goles que supere a la de México. Y es cierto que sea cual sea el resultado de México no lo califica o elimina matemáticamente, pero si lo puede poner al borde de la calificación, o de la eliminación.

    Lo que si es una realidad es que este mundial no va a ser como los cuatro mundiales pasados. México podrá decir que por primera vez en su historia, derrotó a una potencia mundial en un certamen mundialista, o podrá ser un sonado fracaso a diferencia de los otros mundiales donde la tarea de pasar a la siguiente ronda se había cumplido. Por eso México se encuentra entre la historia y la hecatombe. México tiene la posibilidad histórica de vencer a un campeon del mundo, y si bien ya lo había hecho ante Italia, fué en un simple partido amistoso. México tiene un partido muy difícil, pero no imposible de ganar, Francia no es ni de lejos el equipo que había campeonado en 1998, ni siquiera el que llegó a la final del 2006, ya no solo no tienen a Zidane, sino que tienen a un cuadro desdibujado, que aspira únicamente a los chispazos de buen futbol que ejecuten sus individualidades como Henry.

    Muchos están a la expectativa de lo que haga la selección. El gobierno espera el éxito, porque sabe que una selección ganadora es igual a un pueblo contento que olvidará aunque sea un rato todos los errores y desaciertos que se han cometido y por los cuales podría ser juzgado, la gente lo espera porque para muchos es su único aliciente de alegría en un país que pareciera ser ingrato con ellos, hasta las campañas mediáticas como Iniciativa México lo esperan porque apostaron al desempeño de la selección, porque saben que una de las muestras más grandes de nacionalismo que muestra el mexicano, es a través del futbol.

    Entre la historia y la hecatombe. ¿Se podrá pasar del si se puede al ya se pudo, como dice Javier Aguirre?, o por el contrario ¿nos quedaremos no solo con el «no se pudo» si no con el «se pudo menos que antes?. Once jugadores en la cancha, los suplentes y el entrenador tienen la palabra, las esperanzas de muchos mexicanos están puestas en ellos. ¿Será este un gran respiro de gloria en un país donde pasa de todo, pero no pasa nada?, ¿o será otro fracaso más?.

    Si México gana, habrá motivos por los cuales uno se pueda sentir orgulloso. Pero si pierde y fracasa, todos tratarán de buscar culpables, y como ocurre en los Juegos Olímpicos (donde si se han dado fracasos recientes), se prometerá que se hará todo para cambiar, pero a la vez no se hará nada, sobre todo en un deporte donde el Status Quo tiene enraizados sus intereses. Esperemos, por el bienestar emocional y psicológico del mexicano común, que México pueda sacar el resultado ante Francia.

  • Sudáfrica 1-1 México. Mediocre empate.

    La misma historia de siempre, México dominó, jugó mejor que el rival, tuvo más llegadas etc… etc… Pero lo que importa en el futbol (y en la vida) no son las buenas intenciones, sino el resultado, que nos dice 1-1. Un marcador mediocre porque México tuvo argumentos para haberle ganado a Sudáfrica y porque el triunfo era clave en las aspiraciones para avanzar a la siguiente fase. México sufrió de lo mismo que venía sufriendo siempre, falta de contundencia en la delantera y distracciones en la defensiva. Ya decía que el gol de descuento que nos metió Italia en el partido de preparación nos podría caer bien para que la selección sentara cabeza y arreglaran los problemas defensivos, pero estuvieron fallando en las coberturas y en una falla en el segundo tiempo nos metieron el gol.

    En el primer tiempo México tuvo llegadas de gol que se fallaron, sobre todo por medio del Guille Franco quien tuvo un mal partido. México se había logrado sacudir la presión del ambiente localista y se había hecho del balon, llegaba sin mucha claridad y las oportunidades que tenían no las lograban concretar. Los sudafricanos esperaban un contragolpe porque se habían dado cuenta de que técnicamente y futbolísticamente eran inferiores, ni las trompetas, ni los aficionados parecían transmitir ese peso localista. México era dueño y amo del partido, pero sin embargo no lograba reflejar eso en el marcador.

    En el segundo tiempo, al principio las cosas parecían igual, pero una falla defensiva provocó un desborde de Tshabalala quien se enfiló y metió un balazo al ángulo izquierdo del Conejo Pérez al 54. A partir de ese momento los sudafricanos se hicieron del balón y del dominio emocional del partido. Hubo un momento donde no se veía por donde México pudiera empatar y si por donde los sudafricanos pudieran ampliar el marcador, quienes empezaron a llegar aunque sin oportunidades claras de gol. Aguirre hizo cambios sacando a Juarez y al Guille Franco, y entraron Guardado y el Chicharito, como una forma de refrescar la delantera. Afortunadamente llega un corner para la selección mexicana que cobra Cuauhtemoc Blanco en corto con Guardado quien mete un centro a segundo palo donde estaba solo Rafa Márquez tras una pésima marcación de los sudafricanos y fusila con un zurdazo al primer poste.

    Después del empate, México se volvió a hacer dueño y amo del partido, pero seguía ocurriendo lo mismo del primer tiempo. No había claridad en las llegadas, y en un contragolpe Mphela enfila solo por izquierda y con el Conejo ya vencido, mete un tiro raso que pega en el poste izquierdo de la portería. Después de eso ya no ocurrió nada y terminó el partido con un amargo empate de 1-1 para las dos escuadras. Amargo para Sudáfrica porque era el equipo local y todos tenían fé en que ganara, y para México porque tenía la capacidad de ganar el partido y no lo logró hacer.

    Esta vez no hubo mano negra de FIFA, es más, ni siquiera pesó tanto la localía de Sudáfrica. La selección mexicana fué la que perdonó y cometió errores teniendo la capacidad futbolística de haber ganado el partido, por ahí dirán que el empate sabe a gloria porque México se salvó de irse con la derrota, pero yo lo creo al contrario, creo que más bien fué un empate gris, un empate mediocre, un empate que no deja mucho en las aspiraciones.

    Y si. El empate es mediocre, porque con esto se pone en riesgo las aspiraciones de la selección mexicana que debía ganar el partido para poder dar un paso importante para la calificación. Todavía hay posibilidades, Francia no viene bien y a Uruguay se le tiene con que pelear, pero México deberá ganar al menos uno de esos dos partidos si quiere calificar a la siguiente ronda. Los dos contrincantes que vienen son más difíciles y México deberá hacer un mejor papel del que hizo contra Sudáfrica si México quiere calificar, esperemos que lo logre, porque lamentablemente es en lo único que tiene esperanzas el pueblo mexicano que ve como su país no avanza ni tiene un proyecto de nación.

    De lo que no te enteraste por ver el partido:

    Lógicamente, cuando todos estamos distraídos con el mundial, es cuando los políticos se animan a hacer las reformas y concesiones. Dijimos que ibamos a estar pendientes y así fué. No se que tan buena o mala noticia sea para el país. Pero la Secretaría de Comunicaciones y Transportes acaba de otorgar a Televisa, Telefónica y Megacable la licitación de fibra óptica. Puede significar por un lado más competencia lo cual es bueno, pero muchos dirán también que ¿por qué a Televisa?, además de que esto está relacionado con el caso del SME cuyos trabajadores habían sido despedidos después de la liquidación de Luz y Fuerza del Centro. Aquí puedes ver la noticia.

    El otro partido. Francia 0-0 Uruguay

    Por suerte para la selección mexicana, Francia y Uruguay empataron a cero goles, y no solo eso, sino que ambas selecciones no mostraron mucho, lo que quiere decir que México, si se pone las pilas y se pone a jugar bien como lo hizo con Italia, puede sacar los puntos que necesita para calificar a la siguiente ronda.