Etiqueta: Reformas Estructurales

  • No es mala, pero la reforma laboral no es la solución

    No es mala, pero la reforma laboral no es la solución

    Leónidas. ¿Nos preparamos para acabar con los persas?. No, primero tenemos que aprobar las reformas que Esparta necesita.

    No es mala, pero la reforma laboral no es la solución

    Hablé la otra vez del lado positivo de la reforma laboral (que ahora que escribo ya fue aprobada en lo general). Esa primera vez la justifiqué, y si se fijan me enfoqué más en decir por qué la reforma no iba a afectar tanto a los trabajadores. Pero no dije que esta reforma nos iba a impulsar al desarrollo. Hay cosas en las que puedo estar a favor, pero otras que simplemente se me hacen patéticas, como la limitación del derecho a huelga y el que como empleado te puedan despedir enviándote un correo electrónico (ya de una vez en la reforma hubieran tipificado que el despido se podía publicar en el muro de Facebook).

    Adentrándome más, esta reforma me deja algunas dudas. Y no sé por qué presiento que sí. se van a generar un poquito demás empleos, pero estos serían un poquito más precarios (nada más un poco y no es sarcasmo). No solo eso, mucho de lo que se va a aprobar son cosas que ya muchas empresas hacen por debajo del agua, entonces ¿Dónde está el gran cambio con esta reforma que «México necesita»?. Lo de la contratación por horas no lo veo mal, porque si aquí se acostumbra trabajar los sábados, no creo que a la gente de planta se le vaya a contratar por menos horas. Y por otro lado si quiero trabajar medio tiempo, por x o y razón lo podré hacer. Pero esta reforma no veo que vaya a cambiar radicalmente siquiera la relación laboral entre patrones y empleados. Muchas de las cosas tipificadas ya se hacen, el outsourcing ya existe desde hace años.

    Lo que en lo que particular me molesta es que la vendan como la «reforma que México necesita», pero lo que realmente México necesita es ignorado. No hay reformas educativas, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas que emplean a la mayoría de la población es magro. Por ejemplo, algunas empresas tienen dificultades en contratar gente, pero esas limitaciones no solo se ven en las leyes laborales, sino también en las cuestiones fiscales y esas no se tocan. Hace tiempo vi un estudio (una disculpa por no tener la fuente a la mano) donde presentaban los niveles de libertad económica de los países, y en las gráficas aparecía cuales eran las causas que limitaban a estos países (incluido México). Habían dos vertientes, los derechos sociales y la burocracia. México tenía menos libertad económica que muchos países europeos con un estado de bienestar sólido, y es que lo que más detiene a nuestro país es la burocracia y los trámites, mucho más que los derechos sociales (en los que se incluyen los derechos laborales actuales).

    Yo tengo mi negocio propio, y cierto que todavía no he estado en la necesidad de contratar gente. Pero en mi caso, la cuestión fiscal me ha limitado mucho y esto ha sido gracias a la tramitología engorrosa de hacienda (en México los impuestos son mucho más difíciles de calcular y pagar que en cualquier otro país). Este año a pesar de que me fue bien, lo viví a la raya por esa cuestión. Me pregunto ¿Por qué no hacen una reforma donde simplifiquen toda esta tramitología como en Estados Unidos donde solo se hace una declaración anual y se paga?. Esa reforma, donde se simplifiquen los impuestos, donde se acaben los privilegios tanto para los millonarios como para los que están en el sector informal para aumentar la recaudación. Esa reforma, México sí la necesita.

    Pareciera que Felipe Calderón quiere resolver su promesa incumplida a la facilita. Pero una reforma laboral no es suficiente, se necesita un trabajo desde abajo, si queremos empleos mejores necesitamos ciudadanos mejores educados, mejor preparados, empresas más competitivas en base a su capacidad creativa. Esta reforma aparte de que no promete mucho y aunado a ello a que quedará tal vez más chica de lo que es.

    La reforma no es el diablo, y no creo que acabe con todos los derechos de los trabajadores. Pero tampoco es muy buena y mucho menos es la panacea. Preocupante es que en algunos sectores digan que con la reforma laboral «ya chingaron» y se dejen de preocupar por otros temas que son muy importantes. Mucho de lo estipulado en la reforma ya existe en otros países. Casi todos los países desarrollados del mundo tienen el esquema por horas, Japón por su parte tiene un esquema en este sentido como el que México tiene actualmente y también es desarrollado. Hay países que tienen leyes como las que tendremos con las nuevas reformas y les va muy bien, otros también las tienen y están sufriendo muchísimo con la crisis económica.

    Siempre lo he dicho, que México necesita mucho más que las reformas propuestas. La fiscal es necesaria pero no como la quieren plantear.

  • La reforma laboral

    La reforma laboral

    Empiezo diciendo y recalcando. Las «reformas que México necesita» no son la panacea como lo quieren vender. Para que el país salga adelante se necesita una buena estrategia, la cual ningún gobierno ha tomado en cuenta. Incluso, ninguno de los candidatos en las pasadas elecciones a mi juicio tenía las propuestas indicadas para sacar a México del bache. Pero aún así creo que la reforma laboral es más buena que mala y voy a explicar por qué.

    Sí a la reforma laboral

    Primero, ni todos los empresarios son malos, ni todos los empleados son santos. Yo duré 6 años como empleado en varias empresas y créanme que hay de todo. Desde empresarios explotadores, hasta empleados flojos. Así como hay buenos empresarios y buenos empleados. A veces también uno debe de ponerse en los zapatos de los empresarios, y muchas veces no es que quieran explotar al empleado, sino es que no pueden ofrecer algo mejor, porque ellos mismos a veces también están estresados porque las cuentas no son suficientes. Una vez un amigo me contrató de medio tiempo en su empresa, no me pagaban mal, pero luego me tuvieron que despedir porque los gastos se les apretaron y no podían ya pagarme. En ese trabajo no hubo contrato de por medio dado que era temporal (yo lo tomé así porque necesitaba financiarme un tiempo mientras crecía mi negocio), y si no tuviera de otra más que contratarme «como se debe», no lo hubiera podido hacer.

    Igualmente me ha tocado ver empleados tremendamente flojos, y créanme que muchos. En mi último empleo, cuando mi jefe se iba, los vendedores dejaban de trabajar y se metían al sitio web de hazmeelchingadofavor.com a perder el tiempo y aún así tenían problemas para despedirlos. Igual también me ha tocado encontrar empresarios abusivos que buscan evitar liquidar a empleados arguyendo a peripecias legales. El ser empresario, empleado o lo que sea no habla de la ética o la moral de dicha persona.

    El sistema laboral que tenemos es tremendamente rígido. Alguna vez funcionó, y no por nada se mantuvo tantos años. Pero la dinámica cambia a través de los años. Con las mismas leyes la misma dinámica ha cambiado, con las mismas leyes ya no podemos pensar en hacer carrera en una empresa y vivir ahí para siempre, con las mismas leyes hay más rotación de empleados. Si tantos empresarios quieren empleados sin contrato no es porque necesariamente sean abusivos, sino porque no pueden de otra forma. Si la dinámica dice que hay que apuntar hacia otro lado, hay que ir para allá. Tan necesario es que una parte de las izquierdas en México la está apoyando. No niego que haya puntos debatibles y discutibles, pero en general creo que es necesario.

    Cierto también es que en México la cultura empresarial adolece de falta de empatía con los empleados, y eso es malo porque afecta su productividad. No es «de a gratis» que muchas veces las empresas extranjeras, que reciben incentivos fiscales para invertir en el país, otorguen prestaciones superiores a las de ley cuando las empresas mexicanas casi no lo hacen. Incluso la reforma laboral paradójicamente podría ayudar en esto. Debido al nuevo esquema, los empleados tendrán que ser productivos para conservar su trabajo, se podría incrementar la productividad, pero entonces las empresas se darán cuenta que para mantener productiva a su plantilla tendrán que tratarla bien. Porque así como tienen mayor facilidad para despedir empleados, también habla mayor facilidad para contratar, y por lo tanto estos tendrán mayor facilidad para buscar trabajo en otro lado. Por eso, esas empresas extranjeras que son originarias de países con sistemas laborales mucho más flexibles, a veces terminan otorgando más prestaciones por su cuenta. Pongo un ejemplo, en Jalisco, los medios de comunicación pagan muy poco a sus reporteros. Ganan mucho menos que en Costa Rica por citar un ejemplo, y sí, también los diarios de izquierda, como La Jornada, son «negreros» con sus empleados.

    A Canadá se le reconoce por su seguridad social, pero en este país las leyes laborales son más flexibles y es más fácil despedir gente. El gobierno mediante los impuestos (que son más altos que México) pueden proveer un sistema social más efectivo que lo que proveen las leyes laborales en nuestro país. El futurólogo Alvin Toffler lo decía, en el futuro habrá una mayor flexibilidad, los ciudadanos cambiarán constantemente de empleo como si fuera algo de lo más normal. Incluso muchos de ellos terminarán trabajando desde su casa o como freelancers. Esta tendencia la estamos viendo.

    Por ejemplo, la reforma habla de empleos bajo modalidad de prueba. Esto me parece muy bien porque quienes tendrán la planta serán aquellos empleados que sean productivos. Si eres una persona que se esfuerza este apartado no debería por qué preocuparte. En esta cuestión habrá una estricta regulación para proteger al trabajador y no permitir que esta figura pueda ser utilizada como un abuso en pro de los empresarios.

    Se habla del pago por hora. Esto lo veo útil para trabajos de medio tiempo donde antes no podía haber contrato de por medio. Aunque hay que recordar que trabajar más horas no significa de ninguna manera, sobre todo en un país como México donde se trabaja más que en otros países, pero se produce menos.

    La reforma laboral fue adecuada para la sociedad industrial, alienada y estandarizada. Donde suena el timbre, los trabajadores hacen fila, entran y salen en un horario fijo. Ahora hay que buscar nuevos métodos. Sí nos podríamos rasgar las vestiduras si se fuera a eliminar todo aquello que forma parte del estado de bienestar (jubilaciones, IMSS), pero no será así. Creo que también más que promover empleados, hay que generar mexicanos emprendedores. Se dice que México producirá muchos líderes, y creo que estos podrían desempeñarse mejor manejando sus propios negocios que estando sentados dentro de un cubículo.

    Y me pregunto. Dentro de todas las reformas que «México necesita». ¿Dónde está la reforma educativa?

  • Las cacareadas reformas estructurales

    Las cacareadas reformas estructurales

    Las cacareadas reformas estructuralesSe venden las reformas estructurales de una manera, empezando por el nombre, al asumir que algo es estructural se trata de decir como si fuera un cambio radical (aunque no lo dicen así porque la palabra radicalismo está más asociado a la izquierda), de esta manera se venden como la panacea del desarrollo, agregando que «urgen» y que son las «reformas que México necesita». En lo particular yo no estoy en contra de las reformas, algunos de los planteamientos son acertados y otros a mi gusto se tendrían que revisar, porque si estas se quieren aplicar como «recetas» caeríamos en un error, y tenemos que ver que se apliquen de alguna forma que beneficien a todos y no a unos cuantos. Ciertamente muchas leyes ya están obsoletas en México, por ejemplo las leyes laborales que fueron creadas para una realidad que no existe ya, ahora se plantea acertadamente la flexibilización, y es que en una sociedad que cada vez se acerca más al conocimiento, se necesita más flexibilidad. Igual así no estoy de acuerdo con aquellas partes que podrían perjudicar a los empleados.

    Con la reforma energética yo siempre me he pronunciado por una liberalización (o privatización) parcial de Pemex, donde el estado siga teniendo su control, algo así como con Petrobras. Si no funciona, tan fácil como volver a nacionalizar. En la reforma fiscal se habla de reducir el ISR para aumentar la competitividad de las empresas, no se me hace mal, y de una vez que eliminen el IETU; pero primero habría que integrar a estos dos sectores que hacen que la recaudación en México sea muy mala, las corporaciones mexicanas que no pagan impuestos y gozan de privilegios fiscales y el sector informal. El problema con las reformas no es que sean malas, en general no lo son, sino que siguen siendo recetas, y la experiencia que hemos tenido con «las recetas» en Latinoamérica no ha sido muy buena. Por esto se entiende el crecimiento de China o Brasil y el estancamiento de México, porque estos países no han aplicado recetas, sino que las reformas se han aplicado a la realidad en la que viven.

    Tampoco creo que sean la panacea del desarrollo, como si cambiar algunas leyes solamente fueran a disparar a nuestra nación hacia el dicho desarrollo. Con las reformas en tiempo de Salinas (que fueron todavía más estructurales) hubo alguna mejoría sí, pero nada más. Tampoco hay que esperar demasiado con las que se proponen. Creo que el desarrollo de México debe de venir desde abajo y la clave para mí es la educación, ¿de qué sirven las reformas si muchos mexicanos no van a estar preparados para competir?. Es totalmente necesaria una reestructuración completa de la educación, porque lamentablemente esta parece ser mala a propósito (pa que los jodidos sigan siendo jodidos). Si no logramos cambiar nuestra cultura, no habrá reforma que se encargue de hacer el trabajo. Y voy a poner el ejemplo con las elecciones (pareciera no venir al caso pero sí), donde vemos que un país eminentemente corrupto pesa más que cualquier reforma al proceso electoral:

    Las elecciones en México son unas de las más vigiladas y blindadas en el mundo (por todas esas experiencias que hemos tenido en las últimas décadas), se han hecho reformas para «protegerlas más», pero ¿qué pasa?, que nuestra cultura corruptil, acentuada en el PRI hace que aún con esto puedan robarse la Presidencia de la República, y si no pueden hacerlo en las urnas, entonces lo harán por medio de la compra de votos, y si luego se sanciona esta práctica, buscarán otra y así consecutivamente. Igual las reformas cambiarán el escenario donde se juega, pero las intenciones son las mismas, y para cambiar esta cultura, no hay de otra más que reformar totalmente la educación.

    Simplemente, el cambio está en las nuevas generaciones, y si no las educamos, las preparamos, más países seguirán comiéndonos el mandado.