Etiqueta: reformas

  • El México de unos pocos

    El México de unos pocos

    México es de pocas personas, personas privilegiadas, personas que han vivido al cobijo del Gobierno. Las personas que detentan poder e influencias se caracterizan por ello, ya sea desde el ámbito público o el ámbito privado. Eso es resultado de un mercado poco dinámico, atado a un corporativismo donde unas pocas empresas privadas tienen intereses con los gobernantes. Este tipo de poderosos suelen ser pedantes y creen tener la capacidad de vulnerar el estado de derecho (casi inexistente) con el argumento de que como son poderosos, pueden pasar por encima de los demás.

    http://mexico.cnn.com/nacional/2014/09/04/9-puntos-clave-sobre-el-nuevo-aeropuerto-de-la-ciudad-de-mexico

    ¿Viene viene en el Zócalo?

    La imagen de la plancha del Zócalo (un supuesto espacio público) invadida de autos de lujo de último modelo pertenecientes a quienes decidieron asistir al Informe Presidencial, es muestra de ello. Esa plaza considerada pública y considerada también un referente histórico, quedó invadida sin más por cientos de automóviles de personas «privilegiadas», de aquellos que gozan de poder. Dice Joaquín López-Dóriga que cuando Peña Nieto se enteró de la situación, fue inmediatamente a que pidieran disculpas. Pero hay que ser sinceros, eso se dio porque el hecho causó indignación en las redes sociales y había que paliar los daños que podría causar a su imagen.

    Cerebro -Pero el loquito de López Obrador lo usa también para sus mítines ¿Qué me dices de eso? ¿Ves? ¡Tómala!. El Zócalo ha siempre sido un espacio donde políticos pueden hacer sus mítines, e incluso donde ciudadanos pueden manifestarse ¡Es un espacio público! (Coco Wash de AMLO, encuerados, conciertos). Pero en este caso el Zócalo fue reducido a un estacionamiento temporal, como si fuera un baldío donde podían dejar sus coches. Es como si se me permitiera poner mi ropa a secar en el Ángel de la Independencia.

    En México no necesitas ser morenito y no tener estudios para ser «naco». Puedes ser millonario, influyente, y a la vez ser naco. Muchos demostraron que «entonces sí se puede».

    Vuela vuela

    Peña Nieto lo sabe, sabe que hay unos pocos que tienen poco poder y a los cuales el gobierno (quien a su vez los hizo poderosos) no puede tocar tanto, ni siquiera esos gobiernos priístas a quienes les gusta controlar todo.

    Como la cereza del pastel que fue ese autocomplaciente y aburrido Informe Presidencial; el copetón nos presumió su nueva obra, lo cual vaticinamos en este blog tal cual Nostradamus: El nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México. Pero ¿Qué tiene esto? Pues hay que ver los nombres de quienes construirán esta magna obra. El primero es Norman Foster. Suena muy bien, Foster es uno de los mejores arquitectos del mundo, así de simple. Pero la polémica viene al escuchar el segundo nombre: Fernando Romero. Yerno de Carlos Slim nada más y nada menos (si te perjudiqué con la Reforma de Telecomunicaciones, te trataré de compensar un poco, así que constrúyeme el aeropuerto para «mover a México»).

    Dicen que fue un concurso, una licitación. Pero en México los concursos y las licitaciones muchas veces son simulaciones de algo que ya está acordado. El nuevo aeropuerto era algo totalmente necesario no sólo para la capital sino para todo el país, además el diseño se ve muy atractivo e innovador. Digo, Norman Foster es Norman Foster por Dios. Y sin ser experto en arquitectura, por lo poco que le conozco a Fernando Romero (Museo Soumaya, Plaza Carso) creo que no es un mal arquitecto, pero es yerno de Carlos Slim.

     

    Todo esto esto contraria el supuesto espíritu de las reformas que dicen, beneficiarán a todos los mexicanos. El gobierno sigue privilegiando a unos cuantos poderosos y no tiene voluntad alguna de romper con el status quo.

  • El informe de Peña. Del Realismo Mágico al Realismo de México

    El informe de Peña. Del Realismo Mágico al Realismo de México

    El Realismo Mágico es un género literario que incluye elementos fantásticos en la narración y dichos elementos son percibidos como normales dentro de los personajes. Obras como Pedro Páramo de Juan Rulfo o Cien Años de Soledad del recién difunto Gabriel García Márquez son ejemplos de este tipo de género que estuvo en boca en Latinoamérica por mucho tiempo. Algo parecido ocurre con Peña Nieto y sus reformas, a las cuales les incluye elementos fantásticos que son percibidos por él y sus cercanos como reales.

    reforma

    No cabe duda que desde una perspectiva política, las reformas fueron un logro para el gobierno de Peña Nieto, el problema es que ese mundo de fantasía donde se nos dice que México se está transformando no se percibe en la población. Los ciudadanos son como los lectores del la historia, que vista desde un punto de vista externo, se puede diferenciar lo mágico y lo ilusiorio de la realidad, mientras que los personajes, que son quienes integran el gobierno, nos hacen pensar que lo fantástico es algo normal: -Se está transformando a México-, dicen.

    En el próximo Informe de Gobierno. Peña Nieto ya podrá presumir logros, y es que como repito, visto desde una perspectiva política, los tiene. Su equipo logró orquestar un aparato llamado «Pacto por México» que al final fue algo así como: -Voy a juntar a la oposición para sacar adelante «mis reformas»-, y logró lanzar innumerables reformas, de las cuales algunos puntos se aplauden y otros se cuestionan. El problema es que no se trata de reformar por reformar, se trata de que esas reformas beneficien a todos los mexicanos, cosa que los gobernantes nos insisten en que va a ocurrir: Peña dice que la transformación de México es un proceso y no es algo que vaya a ocurrir un día en específico, un martes o un jueves.

    El problema es que la aprobación del Presidente no va en concordancia con la grandilocuencia con la que se quieren presentar. La gente percibe que México está muy mal, que la economía no avanza, que hay mucha corrupción, que el gobierno puede ser tan injusto como para encerrar a Mireles y apapachar a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, que existe mucha inseguridad, violencia.

    El Informe servirá como parte de ese desplante mediático con la finalidad de convencer a la población de que están bajo un gobierno transformador y progresista. Lo que no han podido logran en hechos, lo quieren hacer en spots diarios e invasión de Internet a través de banners autocomplacientes. Incluso en el informe se anunciará una «sorpresa», la cual seguramente será el anuncio de la construcción del nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México. Y es que no sólo se trata de mostrar a la población que se trata de un «Gobierno que sí hace». Saben que la economía es primordial, saben que los beneficios de las reformas tardarán un tiempo en verse, y saben que la inversión en obra pública es el camino más corto para crear cierto crecimiento en la economía, lo suficiente para que se note antes de las elecciones del 2015. El Aeropuerto, la línea 3 del Tren Ligero de Guadalajara, carreteras, puertos y demás obras son clave para generar esta percepción.

    Seguramente Peña Nieto será aplaudido por los suyos. Su informe parecerá incluso una reedición del informe de Salinas de 1990 donde se habló de modernización e inversión privada. El problema está en los comos. El gobierno es una fiesta, mientras la ciudadanía sale a la calle vestida de negro, como si viviera una especie de luto.

  • Peña Nieto y la venta de su logro

    Peña Nieto y la venta de su logro

    Todas las reformas se han aprobado. El gobierno de Peña Nieto logró hacer lo que ni Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón pudieron hacer juntos. En tan sólo poco más de dos años lograron pasar una avalancha de reformas. Y ese logro queda muy bien para el discurso, incluso para los debates posteriores a la Presidencia de Peña Nieto: -Yo creo que el gobierno de Peña fue malo porque… -Pero aprobó las reformas. -La corrupción y la inseguridad crecieron… -Pero aprobó las reformas.

    Peña Nieto y la venta de su logro

    Qué tan eficientes son las reformas, el tiempo lo dirá. A ojo de buen cubero, hay puntos que son acertados y hay otros que son preocupantes. Unas eran necesarias, otras mal instrumentadas, y existen otras como la Reforma Fiscal cuyos resultados ya conocemos, que ha sido un lastre para la economía. En el forma, ha sido un logro político del gobierno de Peña Nieto, el fondo está por verse, y el fondo es lo que deberá importar, no las formas.

    Pero las formas son las por el momento le sirven al gobierno para subirse al templete del éxito de una forma grandilocuente, por esto es que ahora se están dando a la tarea de presumir el logro y de convencer a los mexicanos por qué es un logro. Lo paradójico del caso es que lo están haciendo de una forma que causa fricción con ese supuesto espíritu liberador y progresista que se le ha tratado de dar a las reformas, y por eso, el primer acto fue aparecer en el programa «Hoy» con Andrea Legarreta y Raúl Araiza. Curiosamente en un programa de revista lleno de chismes, bailecitos insultos y demás contenido banal producido por una de las empresas que el Presidente Peña dijo combatir en la Reforma de las Telecomunicaciones. Había que convencer a ese auditorio que no conoce mucho del tema ni se interesa en él, pero que de alguna forma podrían correr la voz de que Peña es el héroe de las reformas.

    Naturalmente ni Raúl Araiza ni Andrea Legarreta son periodistas ni conocen del tema por lo que se limitaron a casi no hacer preguntas que les fueron dictadas. Incluso Araiza publicó un tweet que dice mucho de esa entrevista: «Gracias por su tiempo a todo el equipo de asesores de la Presidencia!»

    Pero naturalmente Peña tenía que dirigirse también a ese público que tiende a estar más informado que la gente que gusta de los programas de revista de las televisoras. Por eso es que el Fondo de Cultura Económica realizó en Palacio Nacional llamado «Conversaciones a Fondo» donde se invitó a varios periodistas para que entrevistaran al Presidente Peña Nieto ¿El problema? O que eran periodistas afines al gobierno, o personas que no son muy afines pero que no se caracterizan por ser muy duros (Leon Krauze, Denise Maerker). La idea era que el Presidente saliera bien parado, las críticas tuvieron que ver con algunas preguntas que todos los mexicanos se hacen «¿No se van a enriquecer algunos cuantos con Pemex? ¿De verdad nos beneficiará la Reforma Energética? Pero quedaron muchas otras, más controversiales, como las que tienen que ver con el «Pemexproa» o con el maiceo por medio de bonos a varios diputados para que votaran esta reforma. No se habló ni de Carlos Romero Deschamps, ni del Fracking. Parecio ser una puesta en escena para que el presidente tratara de «callar dudas».

    Pero ni siquiera en eso le fue bien. Peña Nieto fue muy ambiguo al tratar de responder los cuestionamientos de Krauze y Maerker. Cuando León Krauze le dijo que se comprometiera a que no se iban a enriquecer unos pocos con la Reforma Energética, Peña Nieto se trató de salirse por la tangente y redundó demasiado al hablar de «mecanismos» al equiparar la estructura de las reformas con el caso de Brasil y Noruega. Krauze incluso terminó exhibiendo la ignorancia del Presidente (que por cierto, fue notorio que hizo un gran esfuerzo para prepararse ante este evento) cuando debatieron sobre el problema de la corrupción en México.

    El problema es que a mí me dejó con más dudas, especialmente con la instrumentación de la Reforma. Lo que vimos fue una retórica ensalzada, adornada, muy ambigua, con el fin de que esa verborrea superficial no pareciera tan superficial. Al final nos quedamos con lo mismo. Ciertamente más del 60% está en contra de la reforma por dos razones, una que no es válida y es la que tiene que ver con el absurdo nacionalismo donde el petróleo no se puede tocar, y la otra que tiene que ver con la corrupción que ha rodeado a este proceso y que es no sólo totalmente válida, sino indispensable para tomar en cuenta y que no nos lograron aclarar.

    Naturalmente Peña tratará de vender su éxito, sobre todo por razones políticas. Necesita más aprobación y le ha apostado tanto a las Reformas como a la inversión pública para tratar de enderezar aunque sea un poco la malograda economía de nuestro país. Sabe que si esto no da resultados, él y su partido estarán de patitas en la calle y ni las tortas ni las tarjetas de Soriana serán suficientes para poder consolidarse en el poder, lo cual es su máximo anhelo.

  • El camino errado hacia el progreso

    El camino errado hacia el progreso

    Nuestro estimado Presidente Enrique Peña Nieto, ha llegado a la silla presidencial para hacer eso que le llama «mover a México«. Para que México sea competitivo y pueda aspirar a crecer, tiene que romper con todas esas barreras y paradigmas, tanto nacionalistas, como autoritarias y verticales, con el fin de aspirar a ser una democracia liberal, como lo son prácticamente todos los países desarrollados. En la retórica, su paquete de reformas podría ir en ese sentido, pero en realidad el camino trazado no es tan correcto.

    Yo afirmaba que el PRI sólo iba a permitir que México se desarrolle hasta el punto en que no afecte sus intereses. Así ha sido, este PRI es capaz de someter a la industria telefónica a un estadio más cercano a la libre competencia lo cual es plausible. Pero esto se debe a que el predominante Carlos Slim se encuentra ajeno a sus intereses e incluso es opositor de Azcárraga, cuya empresa Televisa ayudó a Peña Nieto a llegar a la Presidencia. Dentro de las reformas vemos avances a medias, pero ha faltado bastante como para considerarlo un paquete revolucionario que cambiará la cara del país. Porque el Revolucionario Institucional basa su fuerza en algunos vicios enquistados, para ellos cambiar a México por completo sería un riesgo, porque aunque ello en el corto plazo le pudiera traer cierto reconocimiento de la población y que se vería reflejado en las urnas en el corto plazo, perderían sus bases, aquello que los hace fuertes.

    Mientras se hablan de avances, se nos presume en los spots como esas reformas van a cambiar nuestra vida, vemos también ciertas regresiones, estadios que considerábamos superados, pero que son parte de la forma de hacer las cosas de éste partido. Por ejemplo, su clara intención de volver a controlar los precios, la posibilidad de censurar medios como Internet en aras de la seguridad, la importancia del Secretario de Gobernación, la alineación total (al menos en la forma) hacia el Presidente, la opacidad y el desdén por la transparencia. 

    No niego que varias de las reformas tienen puntos importantes que puedan abonar para bien. El problema es que sólo van a cambiar a México a medias (y no para bien en todos los casos), porque un cambio verdadero sí o sí tendría que menguar las estructuras que sostienen al PRI, tendría que menguar la corrupción, la opacidad, la ignorancia, la capacidad de acarrear gente.

    El PRI, por medio del Pacto por México, tuvo la oportunidad de hacer reformas que transformaran la cara del país, invitó para esto al PAN y al PRD a participar, tomando en cuenta que ellos no son tan mezquinos como para posponer reformas con las que simpatizan con el fin de la pura búsqueda del poder. Pero esa pose reformadora se limitó a la portada de la revista Time. El problema es que dentro de México se respira otro ambiente, uno más pesimista que demuestra la laceración del estado de derecho, ese México donde el 70% de sus habitantes, según Forbes, creen que el Chapo tiene apoyo del Gobierno. Uno donde el Presidente no es el reformador ni el estadista que sale en las revistas internacionales, sino un bufón del que todos se burlan, y todos humillan en las redes sociales debido a sus constantes tropiezos.

    La economía se mantiene deprimida, el índice de confianza del consumidor sigue cayendo a niveles preocupantes. La gente ya no cree en el gobierno y muchos incluso los comparan más con los delincuentes que con quienes deberían de garantizar un estado de derecho y el bienestar del país. Parece que los manotazos mediáticos ya no le sirven al régimen como antes, el gobierno de Peña Nieto no sabe por donde enderezar el barco, y como no lo sabe, prefiere vender falsas pinturas de un barco en aguas tranquilas y pristinas en el extranjero mientras que dentro del país, el timón está a punto de romperse.

  • López Obrador el reformofóbico

    López Obrador el reformofóbico

    Si hay algo más reprobable que hacer reformas al aventón, en su mayoría cambios para seguir igual y luego vanagloriarse con el argumento de que Peña Nieto sí está moviendo a México, es buscar revertir lo poco que se ha avanzado. Y la explicación más complaciente sobre la actitud de López Obrador, es que quiere vivir en el pasado, porque considera que el futuro necesariamente es sombrío, por lo cual lo más óptimo es quedarse en la «zona de confort». Término a debate porque no creo que la mayoría de los mexicanos se sientan confortados en la situación actual.

    López Obrador el reformofóbico

    Ese es el objetivo de López Obrador mediante su próximo partido político Morena, al menos en la retórica. Hasta ahora López Obrador no nos ha explicado por qué son malas reformas, se limita a llamar ladronzuelo a Peña Nieto, a hablar de la conspiración del «PRIAN» (recordemos que él es originario del PRI), y a utilizar términos como «traidores a la Patria».

    En todo este año de reformas, AMLO no mencionó una sola propuesta, su discurso fue totalmente negativo. Critica todas las reformas con las que no está de acuerdo, y si llegara a haber alguna otra con la que posiblemente pudiera no tener muchas objeciones (como la de telecomunicaciones) simplemente calla y no opina.

    Es triste ver a una figura que hizo creer a muchas personas que podía hacer un cambio en temas como la educación al perfilar en su posible gabinete presidencial a Juan Ramón de la Fuente, apoyar tácitamente a la CNTE. Es triste que prácticamente el único elemento político que puede fungir como una oposición real ante ese PRI que naturalmente no ha cambiado, y que tome una postura maniquea de total rechazo sin hacer una evaluación previa de lo propuesto, porque no hay un sustento de su contraargumento ¿Y hay contraargumento acaso?

    Si piensa que las reformas son nocivas (que tiene su derecho a estarlo) lo prudente es que explique por qué lo son. ¿Por qué es nociva la Reforma Laboral, la Reforma Energética, la Reforma Educativa? No nos ha dicho, nos dice como es que nos sumiremos en la desgracia, pero no nos dice por qué eso va a ocurrir. No nos muestra datos, estadísticas y sí mucha retórica.

    Un liderazgo desgastado como el de AMLO, un hombre que ya perdió lucidez y ya no brilla, aunado con las posturas timoratas y complacientes del PAN y el PRD, podrían hacer que el PRI logre su objetivo de restaurarse como partido hegemónico. Si López Obrador tomara una postura más sensata y menos cerrada (como lo aparentó en las elecciones pasadas) podría aspirar a ganar voto útil y a captar a la gente que está descontenta con la política actual. Su terquedad hace que sólo los suyos (en el mejor de los casos) lo apoyen. Pareciera, como dijo su ex asesor Costa Bonino, que AMLO parece no estar cómodo con la idea de ser Presidente, y sí mucho con el ser líder de un sector social, recibir aplausos y liderar manifestaciones.

    La impresión que llega de López Obrador a mi subconsciente (y a mi conciencia en el estado más racional) es que es un hombre que quiere vivir en el pasado, en lo que ya fue. A diferencia del PRI que aplica la máxima de Lenin a la inversa «dar un paso adelante para dar dos atrás». Es válido cuestionar los cambios, pero para ello se debería centrar en los comos, y no en pensar en que todo cambio es para mal. Es válido tener escepticismo ante los cambios y criticarlos, pero no lo es condenarlos por condenarlos, menos sin lograr separar aquellas partes que son buenas de las que no las son. López Obrador nos habla de la memoria histórica como argumento, pero si se le pregunta sobre Bartlett, se molesta.

    La buena noticia es que AMLO se recuperó del infarto que sufrió hace un mes. Independientemente que se pueda tener oposición a sus ideas o postura, esperamos que se encuentre en buenas condiciones de salud.

     

     

  • Un México sin mundial

    Un México sin mundial

    Tal vez sí, tal vez el futbol de alguna manera sea algún tipo de reflejo del país si se toma en cuenta que es dirigido y organizado por mexicanos que comparten nuestras mismas virtudes y defectos culturales y de idiosincrasia. Pero algo que también refleja un problema nuestro, es la desmedida atención que se le da al futbol, sobre otros asuntos que deberían de importar más.

    Un México sin mundial

    Hay mucho encono y molestia en el aficionado mexicano, así como en el grueso de la población mexicana, con la selección, con El «Chepo» de la Torre, con los jugadores, directivos. A la gente no le cabe en la cabeza la idea de que «su» selección no vaya al mundial y eso está a punto de suceder. Pero hay que ser sinceros y preguntarnos ¿Qué pasaría si México no va al mundial? ¿Cómo nos afectaría a los mexicanos?

    Primero: Habrán menos motivos para considerar Brasil el siguiente año como un lugar al cual viajar. Algunos de todos modos considerarán ir a otros partidos interesantes, o considerarán viajar a otro destino. Segundo: Como aficionados nos perderemos algunos partidos de la selección nacional el siguiente año. Tal vez unos 5 de preparación, y otros 3 o 4 de mundial, donde la satisfacción no está garantizada en alguno de estos partidos. Tercero: Las televisoras perderán algunos ingresos al no poder vender espacios triple A a la hora del partido. Cuarto: Alguna que otra empresa no podrá usar la imagen de la selección mexicana para posicionar su marca. Quinto: Los aficionados se sentirán molestos con el hecho de que los estadounidenses sí asistan al mundial y México no, lo cual no deja de ser solamente una molestia. Sexto: De alguna forma podría afectar la carrera de algunos jugadores, o bien su deseo de ir al mundial.

    ¿Estas razones implican una catástrofe para el individuo? Desde luego que no, a menos que se trate de una persona obsesiva, su influencia en el estado emocional será ínfima. En el tema económico, a menos que haya una apuesta de por medio que es un número muy reducido de casos, el individuo no recibirá una alteración alguna.

    Luego habría que hacer el ejercicio con temas que sí importan y pueden ser determinantes como la reforma fiscal, la educativa o la energética, que de alguna manera puede afectar para bien o para mal, el futuro de muchas personas. Puede implicar una pérdida de ingreso, o por el contrario. Y cuando una decisión gubernamental afecta al individuo, lo hace tanto en el estado económico, como en el emocional como consecuencia del primero.

    Algunos me podrán rebatir ¿Por qué no hay marchas contra «El Chepo» y sí contra las decisiones gubernamentales? El problema es que en el segundo caso fuera de los 20,000 manifestantes no encontrarás muchas personas interesadas en el tema, y en el primer caso, desde donde sea, la gente se mostrará inconforme. Incluso si tomamos en cuenta que al Estadio Azteca le caben más de 100,000 personas y todas ellas pidieron la renuncia del entrenador, entonces lo podríamos contar como una forma de manifestación.

    ¿Qué pasa en realidad si México no va al mundial? Técnicamente nada. Pero le prestamos más atención que a los temas que sí podrían alterar nuestro modelo de vida o el de muchos ciudadanos. ¿Cuántos se acuerdan que el gobierno presentará su iniciativa de reforma fiscal el domingo? ¿Cuántos ya hicieron cuentas de cuantos partidos tiene que ganar México y que combinaciones se deben de dar para que pase al mundial?

    Si México no califica no pasa nada, sólo tendremos que buscar alguna alternativa en cuanto a entretenimiento se refiere. Con las decisiones de nuestros gobernantes sí pasa. Sin embargo lo ignoramos con el argumento de que: «A mí no me gusta la política, todos son iguales, yo ya voté, que ellos se hagan cargo de todo-.

    Sin embargo, mucha gente sigue frustrada porque posiblemente, no vayamos al mundial, tengamos un México sin mundial.

     

  • Un freno a las emociones presidenciales

    Un freno a las emociones presidenciales

    Lo que deben de saber antes de echar las campanas al vuelo por dos semanas de «buenas noticias» tricolores.

    Un freno a las emociones presidenciales

    1.- No puedo negar que cuando vi el discurso de la toma de posesión de Peña Nieto junto con el Pacto por México, lo primero que vino a mi mente fue un sentimiento de emoción: -Caray ahí están varias de las cosas que necesita México, la apuesta por la educación, la ciencia y la tecnología- El PRI parecía entender mucho mejor que el PAN lo que se necesitaba para salir adelante. Pero uno debe de aprender a controlar sus emociones y opté por eso.

    2.- No niego, y otorgo el beneficio de la duda de que el PRI pueda hacer un buen gobierno (aunque cueste trabajo). Pero tantas «buenas noticias» en dos semanas, más que un gobierno realmente eficaz, me termina sonando a un fenómeno mediático. Al PRI le urgía ganar legitimidad y credibilidad. Y como los buenos gobiernos se tardan en ver, optaron por el fenómeno mediático. Si algo nos demostraron en dos semanas es que tienen mucho más oficio que el PAN, y preferible es escuchar las palabras «educación» y «ciencia» en vez de «guerra contra el narco». Por eso insisto en que el PRI sí sabe rebasar por la izquierda.

    3.- Algunos están impresionados de como en dos semanas ya no se habla del narco, como si el problema se hubiera terminado. Yo más bien me preocuparía, porque a sabiendas de que un problema así no se puede resolver en el corto plazo, entonces podría pensar en el control de los medios de comunicación principales quienes tienen la consigna de «ya no hablar del narco». Y si fuere así estaríamos hablando de regresión.

    4.- Peña Nieto se presenta como un priísta reformador, dice entender varias de las necesidades, como las de la izquierda. Tiene un paquete de propuestas muy interesantes que ni siquiera había presentado en campaña y que apenas conocimos. Pero también deberemos recordar que ese PRI reformador es el mismo que bloqueó las «reformas que México necesita» durante 12 años. Es decir, que si esas reformas realmente harán progresar al país como presumen, entonces el PRI habría postergado ese progreso por 12 años, lo cual se va a olvidar. Más porque Peña se empecinó a decir que las ausencias de Josefina Vázquez Mota al congreso eran más importantes.

    5.- La reforma educativa es buena, aunque perfectible. Pero se ve un avance. Lo mediático sugiere que los priístas sí pudieron con Elba Esther Gordillo (tal cual quinazo). Se dicen muchas cosas, incluso que hasta el PRI tuvo negociaciones con la maestra. Sea como sea, esto se entiende perfectamente al saber que al PRI no le gusta ser rebasado por los poderes fácticos (ni por Televisa), al PRI le gusta tener el control de todo. Los panistas se vieron rebasados por los poderes fácticos creados dentro de gobiernos priístas, porque no tuvieron el oficio para controlarlos.

    6.- Dicen que quienes no conocen su historia están condenados a repetirla. Carlos Salinas en su tiempo buscó golpes mediáticos, alianzas (concertasesiones), presentarse como el reformador. Un poco parecido al gobierno actual quien tiene a muchos salinistas en el gabinete. Esto no quiere decir que necesariamente vaya a ocurrir lo mismo, o que no exista posibilidad alguna de que este termine siendo un buen gobierno. Pero sí es algo para tomar en cuenta antes de dejar las emociones florecer por una propuesta seductora.

    7.- Paradójicamente, el éxito de este gobierno depende de la oposición. Las posturas tomadas por el PRI en las dos primeras semanas no se explican sin la oposición, desde el PAN, hasta el #YoSoy132. Sin la oposición no habría ningún «Pacto por México» y las medidas tomadas por el gobierno actual serían más discrecionales. Si la oposición entiende el oficio del PRI pensando en el progreso de México, el manejo de fuerzas podría coadyuvar en un desarrollo positivo para la nación. Si no lo entienden podría terminar en no muy buenas noticias.

    8.- ¿Y López Obrador? ¿Alguien ha sabido de él? Buena pregunta.

  • Mientras estamos distraídos con el mundial.

    Don Pancho Peréz, supervisor del módulo 3 de la planta de Pemex en Salamanca está viendo la transmisión del partido México vs Sudáfrica.

    La narración del partido está a cargo de Enrique Bermudez de la Serna. -La tiene Gerardo Torrado, se la pasa a Andres Guardado, se va por la banda, se quita a Mokoena; el zorro plateado mete el centro, remata, chícharito. Goooooooooooooooool de Chícharo, Chícharo, Chícharo, Goooooooooooooooool, de México. México mete el segundo gol al minuto noventa de la segunda mitad. México 2 Sudáfrica 0. Vaamos muchachos, si se puede, el chicharo la puso, donde las arañas tejen su nido. Inalcanzable para el cancerbero Khune que nada pudo hacer.

    En eso, ingresa al comedor el jefe de Don Pancho Pérez, Bernardo Rodríguez, y aprovecha a que se acabe el partido para invitarlo a pasar a su oficina, a lo cual accede felizmente Don Pancho feliz por el resultado.

    Bernardo Rodríguez:

    Tome asiento Don Pancho, le hablé para comunicarle una noticia que le necesito dar.

    Don Pancho Pérez:

    Espero que sean buenas noticias, ¿como vió el partido de México hoy jefecito?. Ganamos el partido que necesitabamos ganar para aspirar a la calificación, y el Chicharito metió dos goles. ¿como vé?.

    Bernardo Rodriguez:

    Bien, bien, pero bueno, lo llamé porque le tengo que dar una noticia importante. Mire que el presidente decretó una privatización mientras se jugaba el partido de México.

    Don Pancho Pérez:

    Bueno, eso es típico, privatizaron la banca tambien dentro de un mundial, pero ahora ¿que privatizaron jefe?.

    Bernardo Rodríguez:

    Pues la sección de Pemex donde estamos parados ya no será de Pemex. La acaba de comprar Texaco esta mañana, y eso nos afecta a tí y a mi.

    Don Pancho Pérez:

    ¿No me diga?, como nos afecta.

    Bernardo Rodríguez:

    A mi me cambiarán de área, pero lamento decirle que su puesto ha sido suprimido, lo cual quiere decir que ya no laborará más con nosotros. Don Pancho Pérez, está usted despedido.

    Don Pancho Pérez:

    ¿Yo, despedido?, si soy uno de los que mejores resultados he dado en la empresa, fuí de los pocos que no reclamé aumento en el sindicato ni nada, y así me dejan. Malditos.

    Bernardo Rodríguez:

    No se enoje Don Pancho, de todos modos le van a dar una buena liquidación, 3 mesesitos de sueldo para que busque otro trabajo.

    Don Pancho Pérez:

    Pero ¿como espera usted, maldita sea?, que encuentre trabajo si ya tengo 55 años. Ya no soy joven y tengo que mantener a 5 hijos. Que vengan los de Texaco y me expliquen eso. ¿Por qué no me pudieron reubicar o algo?, los resultados lo demuestran.

    Bernardo Rodríguez:

    A ver, no me hable así, yo tuve que cortar su puesto porque si no mi cabeza seguramente iba a correr, me dijeron que solo escogiera a los más jóvenes del personal para reubicarlos en nuestra nueva área, son órdenes de arriba. Además yo pertenezco al PRI y eso me ayudó, usted nunca quiso dejar sus pendejadas izquierdosas, por lo cual no tiene preferencia en el recorte.

    Don Pancho Pérez:

    ¿Con que son ordenes de arriba?. Pues, ¿sabe qué Don Bernardito?, me paso las ordenes por la cola, y sabe qué, usted y su séquito de empleaditos vayan a chingar a su reputa madre porque por su culpa yo ya no tengo trabajo y ya no tengo con que alimentar a mi familia. Tendré que ver el partido contra Francia mendigando en la calle, y a ver si no se les ocurre una reforma a nuestros gobernantes mientras se juega el partido, donde manden mercenarios a mandar matar a todos los indigentes de la calle y ahí si, me agarran y me ponen en mi chingada madre.

    Fin

    Que no te pase como a Don Pancho, estate pendiente de las noticias mientras corre el mundial. Y si bien es cierto que aquí en el blog le vamos a dar cobertura al mundial de Sudáfrica, también es cierto que vamos a publicar todas las noticias misteriosas o cosas raras que ocurran en nuestro país y en el mundo mientras el mundial se lleva a cabo.