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  • 10 propósitos de año nuevo que ya deberías pensando hacer para el 2016

    10 propósitos de año nuevo que ya deberías pensando hacer para el 2016

    Técnicamente da lo mismo, el tiempo transcurrido entre el 1 de enero del 2015 y el 1 de enero del 2016 es el mismo que el que transcurre entre no sé, el 2 de marzo del 2015 y el 2 de marzo del 2016. Un año es una traslación de la tierra con respecto al sol; pero nosotros utilizamos estas propiedades físicas de nuestro universo para medir el tiempo, de tal forma que pueda ser cuantificable y medible. La forma en que lo hemos fragmentado hace que un fin de año o un inicio de año sea simbólico, y tenga un significado para nosotros porque hemos aprendido a medir nuestra vida en años.

    7 propósitos de año nuevo que ya deberías pensando hacer para el 2016

    Dicho esto, se entiende que desees enlistar una serie de propósitos para el año nuevo.

    ¿Los propósitos de año nuevo valen la pena? Y si lo valen ¿Los cumples? O más bien lo haces porque todo el mundo lo hace (y sí, todo el mundo los olvida a cabo de unas semanas, si no pregúntale al gerente de un gimnasio cuales son los meses que vende más suscripciones).

    Posiblemente no tengas ni idea de que propósitos cumplir, o repites los propósitos que cacarea todo el mundo: Bajar de peso, conseguir un empleo.

    El primero tiene que ver con el exceso de comida en la navidad, y el segundo, bueno, a menos que seas un post-adolescente mantenido por tus papás, siempre tendrás la urgencia de ingresar dinero a tu cartera.

    Yo voy a ir más allá de esos propósitos banales, obvios y cortoplacistas, y por eso te voy a proponer 10 cosas que puedes hacer el año que viene.

     

    1.- Cuidar tu cuerpo:

    Cuidar tu cuerpo

    Cuando te propones bajar de peso, insisto, lo haces porque después de tantos pasteles y pavos, te diste cuenta que hay algunos kilos de más en tu otrora esbelta figura y quieres regresar a tu estado anterior. Esto significa que vas a ir al gimnasio, y cuando veas que la báscula te otorgue cualquier resultado mínimo por mínimo que sea, o bien, hayas perdido esos kilos que subiste en navidad, lo vas a dejar.

    No me refiero a eso, me refiero a cuidar tu cuerpo de verdad, sin importar si tienes sobrepeso o no. ¿Te has dado cuenta de todo lo que comes? ¿Es nutritivo? ¿Te sientes sano?

    Posiblemente sea buena idea ir con un nutriólogo que te ayude a encontrar una dieta balanceada. No necesariamente para bajar de peso, sino para que tu cuerpo se alimente de cosas más sanas y balanceadas.

    De igual forma, deberías de pensar en hacer algún ejercicio físico y hacerlo un hábito; tal vez te guste correr o nadar, tal vez te guste jugar futbol y sea buena idea entrar a jugar a alguna liga amateur con tus amigos. La idea es que mantengas tu cuerpo sano todo el año y lo hagas una costumbre.

    En este apartado me puedo dar el lujo de incluir que necesitas tener un seguro de gastos médicos mayores y que tienes que ir a checarte con el doctor cada determinado tiempo.

     

    2.- Dejar de ver televisión:

    Dejar de ver televisión

    Las estadísticas son escalofriantes, los niños de nuestro país ocupan el vergonzoso primer lugar a nivel mundial, ellos pasan más de 4 horas pegados a la caja idiota viendo caricaturas que insultan su intelecto y programas que bajo el velo de la «educación» los desinforman (como La Rosa de Guadalupe).

    No estoy sugiriendo que dejes de ver televisión completamente. De vez en cuando ver alguna película, o tal vez algún partido de futbol o una serie (aunque para esto ya está Netflix) se entiende. Pero que no sea un aparato al cual recurres varias horas al día, las cuales podrías utilizar en actividades provechosas para ti.

     

    3.- Leer:

    Leer

    Y ya que vas a dejar de ver la tele, te darás cuenta de que dispondrás de mucho tiempo libre. ¡Qué mejor que adquirir el hábito de leer! La lectura es lo que separa a los ignorantes de quienes no lo son, y ésta te da muchas herramientas que te ayudarán a desarrollarte mejor como persona, en lo profesional y lo espiritual. En este sitio ya he hablado del tema, así que te recomiendo leer este artículo donde ahondo sobre la lectura y la cultura para que veas lo urgente que es para tu persona adquirir este hábito.

     

    4.- Aprender (o refinar) el inglés:

     Aprender (o refinar) el inglés:

    Si vivieras en 1960 cuando México era una economía relativamente cerrada al exterior y donde casi no había alternativas para informarse más que la televisión abierta, la radio y los periódicos, se entendía un poco más que no supieras inglés. En el siglo XXI, con Internet, la globalización y la continua transferencia de conocimiento, no saber inglés debería ser motivo de vergüenza y tal vez hasta de señalamiento por parte de la sociedad. Allá afuera hay muchas opciones para aprenderlo, así que no tienes pretexto.

    Posiblemente ya tengas ciertas habilidades con el idioma, y entonces tu propósito podría ser refinarlo. Tal vez ya no necesites ir a una escuela, pero sí puedes practicarlo más leyendo textos en inglés, asistiendo a clubes de conversación, o simplemente conociendo gente que hable ese idioma. Aunque ya tengas cierto dominio, practicarlo te abrirá más puertas.

    O bien, si ya lo dominas decorosamente, puedes pensar en estudiar otro idioma.

    Y posiblemente me digas que eres anti imperialista, que los gringos están atentando con nuestra soberanía. Pero lamento decirte que algunos de los textos de los ideólogos anti imperialistas, como por ejemplo, Noam Chomsky, sólo los encontrarás en el idioma anglosajón.

    El inglés es ya un idioma universal, no sólo por «razones imperialistas y hegemónicas», sino más bien porque es un idioma muy sencillo que aprender, más que el español, el alemán, y no se diga, el chino mandarín.

     

    5.- Estudiar:


    Estudiar

    Vivimos en un mundo cambiante donde aquello que funcionaba hace 5 años no lo hace ahora. Así como tu iPhone 4S cuya edad es de 4 años se encuentra en la obsolescencia, también te puedes volver obsoleto si no te educas continuamente.

    No, no basta con el título, no basta con que te digan «el Lic».

    Hay varias formas de hacerlo, lo más sencillo es comprar libros sobre tu profesión o incluso actualizarte en Internet (hay varias opciones gratuitas y de pago para hacerlo), pero si de verdad quieres que sea un propósito que valga la pena y no tienes compromisos tales como mantener a una familia o un muy buen empleo donde ya estás bien acomodado, posiblemente sería buena idea estudiar un posgrado, y si es fuera del país mejor.

    Sí, hay personas geniales que abandonaron la universidad para seguir sus sueños, pero eso no significa que es suficiente razón para desdeñar los estudios; porque vaya, lo más probable es que no seas genial, y además hay que recalcar que Bill Gates o Steve Jobs son personas que por su cuenta siguieron capacitándose, además de ser lectores voraces.

     

     6.- Viajar:

    Viajar

    Y ya que hablamos de salir del país, un propósito para este 2016 podría ser viajar, ya sea fuera de México o dentro del mismo país. Al igual que la lectura, viajar ayuda a incrementar tu cultura. Y si ya tienes la costumbre de leer, un viaje será todavía más gratificante porque te ayudará a entender más a las distintas culturas que vas a conocer.

    Y la idea es que ese viaje te enriquezca como persona, no que subas las fotos al «Feis» para que le presumas a tus amigos lo fregón que eres porque cruzaste el charco en avión, mientras exhibes emocionado tu foto en el Louvre porque «ahí grabaron el Codigo Da Vinci».

     

    7.- Adquirir un hobby:

    Adquirir un hobbie

    ¿Qué haces en tu tiempo libre? ¿Ver la tele? ¿Dormir? Seguro puedes hacer cosas que ayuden más a tu cuerpo y a tu espíritu. Aquí es donde viene la necesidad de adquirir un hobby. No sé, te puedes comprar una guitarra eléctrica o algún otro instrumento y aprender a tocar, coleccionar cosas, aprender fotografía, escribir, aprender a bailar, aprender a cocinar. Tienes muchas opciones.

    Eso hará que ejercites más a tu cerebro, y en algunos casos a tu cuerpo. Y no sobra decir que en una de esas, terminas profesionalizando alguno de tus hobbies mientras le dices adiós a tu aburrido y monótono empleo.

     

    8.- Socializar:

    Socializar

    El ser humano no se puede entender sin los demás seres humanos. Posiblemente tienes muchos años llevándote con la misma bolita de amigos de siempre con los cuales platican año con año de lo mismo. Sé que los estimas, y de hecho no te estoy sugiriendo que los dejes de frecuentar; más bien que también te abras y busques nuevos horizontes. Piensa en algo que te guste hacer, por ejemplo, jugar futbol, escuchar música o debatir sobre política,  y busca círculos de personas que sean afines a tus intereses.

    No falta decirlo, tu éxito profesional no sólo depende de tu inteligencia o tu creatividad; sino de la capacidad que tengas para relacionarte con los demás. Que un profesional sobresaliente se desarrolle sin contactos, es como tratar de correr un Ferrari sin gasolina.

     

    9.- Hacer a un lado a personas nocivas:

    Hacer a un lado a personas nocivas

    Tal vez te relaciones con personas que no abonan mucho a tu vida, posiblemente porque te sientes solo, o porque has desarrollado cierta codependencia con ellos. La muy manoseada frase de «más vale sólo que mal acompañado» es real, y seguirá siendo vigente.

    Creo que te habrás dado cuenta que ese tipo de gente te absorbe mucha energía, y al final del día te hacen sentir mal. Y ojo, con esto no me refiero a que «abandones a un amigo» porque cayó en depresión o la está pasando mal, eso sería muy egoísta y hasta cruel. Me refiero a aquellas personas negativas, que no te aportan nada: Personas egoístas, que no respetan tu dignidad, personas que te invitan a involucrarte en adicciones o en actos que te puedan dañar a ti y a los demás.

     

    10.- Ayudar a los demás:

    Ayudar a los demás

    Por el solo hecho de poder leer este artículo (que implica estar sentado frente a una computadora o un smartphone) debes de considerar que eres una persona privilegiada. Pero hay quienes no lo son, hay quienes pasan hambre, quienes tienen problemas.

    Un buen propósito podría ser involucrarte en una organización civil o hacerlo indirectamente para ayudar a las demás personas. Puedes preparar unos sandwiches y dárselos a los migrantes, o bien, puedes involucrarte en una organización, por poner un ejemplo, que lucha por mejorar la educación del país, a sabiendas de que la mala educación que reciben muchos mexicanos mantiene a un sector en la pobreza.

    Conclusión:

    Posiblemente no puedas hacer los 8 propósitos que te propongo al mismo tiempo (te llevaría mucho tiempo y esfuerzo implementar todos), pero sí puedes evaluarte como persona para determinar cuales son tus puntos débiles (tal vez eres muy ignorante o tu salud no es muy buena porque tratas mal a tu organismo) y así, elegir los propósitos que te puedan ayudar a ser mejor y a crecer.

    Nos vemos en diciembre de 2016, y ojalá me cuentes como te fue. Espero buenas noticias.

  • Propósitos de un oscuro año nuevo

    Propósitos de un oscuro año nuevo

    Y que el 2013 se pasó volando, más rápido que el 2012, y éste más rápido que el 2011, y así consecutivamente hasta llegar al año del que tienes memoria. Y como los años se pasan demasiado rápido, entonces las tradiciones de fin de año se empiezan a hacer rutinarias (hay una discrepancia entre diversos hombres comunes pretendiendo ser intelectuales «feisbuqueros» donde algunos dicen que el tiempo vuela cuando no haces nada con él, mientras otros dicen que por «más vive uno» el tiempo avanza más rápido).

    Propósitos de un oscuro año nuevo

    A pocos días de terminar este año que no fue de lo mejor para el país, los individuos empiezan a planificar su 2014. Dicha planificación consiste en el establecimiento de diversas metas específicas que se tendrán que cumplir (que rara vez se cumplen y por ende, vuelven a estar en la terna el siguiente año). Aunque un año es una simple división numérica del tiempo establecida en base a la traslación de la tierra con respecto al sol, para muchos representa un antes y un después. Tal vez debido a que pueden catalogar sus momentos de vida en torno a esta división. Este curioso fenómeno hace que los candidatos a buscar un empleo aspiren a ir una entrevista hasta enero, o que muchos de nosotros los freelancers, tengamos poca carga de trabajo debido a que todos los proyectos acordados con diversos clientes, serán iniciados en enero, debido a la programación presupuestal, y debido a que los freelancers responsables, no empezamos ningún trabajo sin anticipo.

    El año que viene pinta difícil. El destino de las personas está condicionado por aquello que es casual, y aquello que es causal. Lo causal (de causa), es aquello que podemos controlar y en lo que podemos incidir. Por ejemplo, el esfuerzo que empeñaremos, nuestra creatividad, nuestras decisiones. Y lo casual (de casualidad), que siempre será menor al 50% (quien diga que es más es un pobre perdedor), es aquello en lo que no podemos incidir (aunque podemos adaptarnos), las circunstancias, los agentes externos. Y cuando digo que el 2014 pinta difícil, me refiero a que lo que tiene que ver con lo casual (que no podemos controlar en su mayor parte) parece, será algo oscuro. Empezando porque el primero de enero de 2014 entrará en vigencia la majestuosa Reforma Hacendaria promulgada por el excelso y cultísimo Presidente de la República, el licenciado Enrique Peña Nieto.  Reforma que en palabras coloquiales implica que a la clase media le harán un poco menos de clase media para que después, por medio de prestaciones, el gobierno trate de paliar ese deterioro que el mismo gobierno provocó y el otrora clasemediero diga -Peña sí se preocupa por la gente- y en 2018 vote por su símil chiapaneco.

    Las expectativas para el siguiente año no son muy buenas. Si la Reforma Energética trae beneficios, será en algunos años (así lo dicen todos los expertos) y no tendrá que ver con el precio de la gasolina que cada vez aumenta (a pesar de lo que digan los spots del caguenge joven optimista). Tenemos a un gobierno que quiere hacer las cosas como las hacía siempre, con las consecuencias que ya hemos vivido todos los mexicanos. Deuda, deterioro democrático, un descontento cada vez mayor en la sociedad, y poca fe del mexicano en que en el corto plazo, este país pueda ir hacia delante. Esto aunado a una oposición más que mediocre (PAN, PRD, MORENA) que ni con pactos de por medio ni con «apoyo popular» han hecho que se den pasos importantes.

    Y la realidad mundial no ayuda mucho, por el contrario. Hasta el momento no hemos salido del todo de la crisis del 2008, algunos países europeos quebrados, Estados Unidos con un Obama cuya aprobación cae en picada, y un descontento mayor que coadyuva en una poca fe en el futuro.

    Así, de esta forma, comeremos las 12 uvas, empeñando en cada una de ellas, un propósito. Si lo externo no nos puede dar fe (muchos se limitan a encomendarse a Dios o en quien crean), entonces habrá que apostar por lo interno, por redimirse y trascender a pesar de las fuerzas externas que nos quieren dejar enterrados en el subsuelo. Pensar que uno puede estar bien aunque lo demás esté mal.

    Desde aquí les deseo un feliz año nuevo a todos.

     

  • Propósitos de año nuevo

    Propósitos de año nuevo

    El año nuevo es una coincidencia astronómica y también numérica. Esta última existe debido a la necesidad de interpretar la primera. Con los años, fechas y calendarios los humanos buscamos ponerle un orden al tiempo para que fuera más tangible y medible. Y en torno a esta medición del tiempo, los humanos pensamos en ciclos, los que se vienen y los que van. De esta forma, una coincidencia termina teniendo un significado, y debido a este es que tomamos diversas acciones.

    Propósitos de año nuevo

    Basta esa coincidencia para que una empresa decida planificar su siguiente año, para que los políticos armen la partida presupuestal del siguiente año, y por supuesto, para que los mortales (gente de a pie, e incuso políticos y empresarios) se impongan a sí mismos propósitos de año nuevo, derivados generalmente de una corrección o mejora de lo vivido en el año anterior. Y a estos últimos son a los que me quiero referir.

    Los propósitos anuales son algo sano dentro de los seres humanos. Al poder medir el tiempo en años, podemos hacernos una evaluación de como nos fue en el año que termina para pensar que cambios debemos hacer a nuestra vida que siempre será perfectible. Muchas veces cometemos el error de crear propósitos cortoplacistas, o bien, que implican mucho esfuerzo a corto plazo. Por ejemplo, uno de los más tradicionales propósitos es bajar esa panza generada por el maratón «Guadalupe-Reyes», que acumula la grasa que generamos antes y que nunca nos hicimos el propósito de eliminar de nuestro sistema. Siempre escucho a gente decir, -empezaré con un régimen intensivo, o comenzaré a correr 10km- en lugar de ser realistas y empezar con un régimen que tenga una visión más integral y largoplacista donde se entienda que al cuerpo hay que darle su tiempo y no hay que forzarlo.

    A mí en lo particular no me gusta planear propósitos específicos, porque a veces creo que al terminar el furor de año nuevo, se van terminando los propósitos. Raro es ver a la persona decirte en Julio que saldrá a correr como lo prometió al comerse las 12 uvas en 31 de diciembre. Prefiero yo, hacer una extensa meditación de lo que fue el año, tanto cosas positivas como negativas, y en base a eso ir planeando acciones a seguir que sean permanentes y no solo sean el pretexto de un nuevo año, y no necesariamente todas se tengan que comenzar el primero de enero, porque es necesario un orden, ir tomando algunas acciones para luego tomar otras.

    Un año nuevo debe servir como pretexto para reflexionar. Pensar como uno quisiera que fuera el siguiente año, que tenga ciertas cosas que no tuvo el anterior. Se debe hacer una reflexión que abarque tanto lo material, lo espiritual, e incluso las cuestiones filiales (familia, amigos). También creo que se deben de buscar nuevos retos, porque son los que ponen sabor a la vida. Aunque las cosas vayan bien, no se debe caer en la zona de confort porque todo terminará rutinario. ¿Qué tal un nuevo hobbie? ¿Un viaje a Europa? ¿E ingresar a una organización nueva?

    Un año es demasiado tiempo para desperdiciarse, por lo tanto hay que planearlo. ¿Y tú ya hiciste tus propósitos, o se quedaron ocultos en la trágica peda del 31 de diciembre?