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  • Gobierno PRIpolar

    Gobierno PRIpolar

    Qué yo recuerde, desde el año 2000 (cuando perdieron las elecciones presidenciales) los tricolores no han parado de insistir en un «nuevo PRI», en un partido que ya cambió, que dejó a los dinosaurios en el pasado. TV Azteca en plena campaña lanzaba una telenovela protagonizada por Humerto Zurita llamada «El Candidato», cuyo personaje principal trata de un candidato del PRI renovado (llamado Alianza Popular en la telenovela pero las referencias son claras), con otra cara, llega buscar al poder a pesar de los dinosaurios viejopriístas. Desde antes de dejar el poder se quisieron presentar en sociedad como los nuevos priístas. Ernesto Zedillo rompió con esa tradición vertical (restaurada por Peña Nieto) dónde el Presidente de la República era el mandamás del partido. Zedillo permitió la susodicha transición democrática, relajó un poco el aparato autoritario y dejándolo listo para que alguien más se encargara de desmontarlo (los panistas tuvieron el plato servido, y del plato a la boca, se cayó la sopa).

    Gobierno PRIpolar

    Se habla de un viejo PRI y un nuevo PRI, aunque no terminamos de entender las diferencias. No sé si se refieran a la diferencia entre el viejo PRI estatista, y el nuevo PRI neoliberal, cuya única diferencia es esa, su postura económica, nada más. A Peña Nieto lo vendieron como uno de los nuevos priístas, empezando por su juventud y por un temperamento aparentemente moderado. Pero es heredero de una clase noble, cuasimonárquica y vertical representada en el Grupo Atlacomulco. Se asume como novopriísta, pero comenté, restauró la figura del Presidente líder de la nación, jefe del partido al cual todos sus integrantes se alinean sin chistar.

    Veo un gobierno bipolar, o más bien un gobierno PRIpolar. Enrique Peña Nieto se presenta como reformador, dispuesto a hacer en menos de los 15 minutos prometidos por Fox para resolver el conflicto chiapaneco, lo que los panistas no pudieron (o no quisieron) hacer. Pero del otro lado vemos cada vez más evidentes las tentaciones restauradoras y autoritarias del pasado. Vemos un gobierno que apuesta por la democratización de los medios, pero a la vez ha dictado línea a los medios principales para que ya no se hable del problema del narcotráfico (si la tendencia sigue lineal, al final del sexenio habrían 90,000 muertos, 20,000 más que los de su antecesor). Vemos a un gobierno dispuesto a sentarse a negociar, firmar pactos para sacar las «reformas que México necesita», pero ese mismo comienza a restaurarse como lo que era antes. La asamblea nacional del PRI llevada a cabo hace pocos días fue el claro ejemplo, los discursos, la oratoria, el «compañero Presidente», el «disculpe usted», los compañeros de partido alineados. Faltaba una cosa, y era la Marcha Imperial de Star Wars de fondo.

    Igualmente metieron a la cárcel a Elba Esther Gordillo, quien naturalmente merece estar ahí por todo el daño que le causó a la nación. Pero protegen a varios de los suyos que deberían estar también cumpliendo una pena. Un PRI que critica a Oportunidades en tiempos panistas y lo llama populista, pero después lanza la «Cruzada contra el Hambre» con fines más bien electoreros y clientelares. Un PRI que ante la necesidad de credibilidad (con el objetivo de conseguir margen de maniobra) cede, y crea no solo llamaradas de petate, sino políticas que de alguna manera sí beneficiarán a la nación (como lo es indudablemente la Reforma a las Telecomunicaciones).

    Algunos se comienzan a sentir satisfechos con el gobierno. Han dado varios golpes, han tomado decisiones, han movido estructuras. Pero algunos mantenemos nuestro escepticismo, no ante las decisiones tomadas que sin duda podrán traer beneficios, sino ante lo que sigue. ¿Se restaurará el PRI como en los viejos años y echará raíces en la silla presidencial, o de verdad estarán dispuestos a reformar el país para que salga adelante? O igual podrá ser una mezcla de las dos, un México pujante en economía, más desarrollo y reducción de la pobreza, al tiempo que gobierna un partido que ha restaurado su hegemonía, la «dictadura perfecta». ¿Este paso adelante es indicio de otros pasos que le seguirán? ¿O aplicarán a la inversa la máxima de Vladimir Lenin, donde darían un paso adelante para dar dos atrás?

    En el sentido político hay incertidumbre. No sabremos dónde estaremos colocados en algunos años. La variable no es solo el PRI, es la oposición (con un papel lamentable, en especial la del PAN), y la ciudadanía, cada vez más importante. Igual regresaremos al autoritarismo, o igual como sugirió Zepeda Patterson, Peña Nieto la haría de demócrata porque ante la coyuntura no le quedaría de otro. El PRI tiene una oportunidad histórica, ante una coyuntura económica positiva, pero una sincera renovación implicaría un riesgo, implicaría desapegarse del poder clientelar, el poder de los intereses y el poder de la corrupción que le da fuerza, para buscarla en los votos de los ciudadanos que con el tiempo se convencieron de que el PRI cambió gracias a sus resultados. Para algunos se antoja difícil, pero a mí me gustaría que me dieran la sorpresa.

  • Regresó el presidencialismo

    Regresó el presidencialismo

    Ciego el que no quiera ver, lo que nos temíamos todos ha regresado, el presidencialismo está de vuelta, aquello que representa un peligro por las consecuencias que ha tenido para la nación esa forma de hacer política. El PRI es el mismo de siempre, es el nuevo viejo PRI, ni siquiera en su cara más reciente, puesto que Ernesto Zedillo separó la figura del Presidente con la del partido. Peña se encargó de regresarlo a su estado anterior. El mismo Camacho Quiroz, Presidente del PRI, en la asamblea pasada, afirmó que eran un partido vertical en torno al Presidente (más propio de una dictadura que de un régimen democrático). Todo apunta, lamentablemente, a una regresión.

    Regresó el presidencialismo

    Al PRI no se le puede pedir mucho, porque el autoritarismo y el paternalismo es lo que les ha funcionado, es parte de la cultura tricolor. Todos los priístas alineados como soldaditos en torno al «Señor Presidente» (aunque detrás de la figura de un Presidente limitado, haya alguien detrás), donde pueden haber elementos muy valiosos, pero que debido a esa supeditación, no lograrán incidir tanto como lo sería un partido con vocación democrática. Camacho Quiroz le dice, en la tradición viejopriísta, a Peña Nieto, «Presidente, compañero Enrique Peña Nieto» (una versión light de ese comunistoide «camarada» que se usaba para llamar a los dictadores soviéticos).

    Esta regresión incluye la cooptación de las instituciones que procuraban la democracia (o algo de democracia) en el país, debido a que esta es un estorbo para las formas de gobernar del PRI. Regresa el Tlatoani, la dictadura perfecta. Habrá que pensar hasta donde pueden llegar ante un entorno que parece haber cambiado algo de los años 80 a la actualidad. Lo triste es que ese cambio no lo fue tanto, no se les está haciendo difícil regresar las instituciones a donde estaban, regresar todo a donde estaba. Aunque tal vez lo que se antoja más difícil, será acabar con la pluralidad de información ganada de tajo, en parte por el precio que podrían pagar, y también porque los nuevos medios como Internet hacen casi impensable poder restringir la información al nivel que se hacía anteriormente. Aún así, si podemos ver una disminución de voces críticas debido al bozal selectivo. Por esta razón callaron a Pedro Ferriz de Con.

    Este es el PRI de siempre, el de las traiciones, el de los manotazos, el que «hace justicia» castigando a algún personaje nocivo para la nación como Elba Esther Gordillo, pero con propósitos políticos y no de justicia.

    Algunas personas, columnistas, que todavía creen en un «Nuevo PRI» afirman que el hecho de que el interior del partido sea autoritario, no quiere decir que así lo sea fuera de este. Pero la historia nos han dicho que van de la mano. Siempre que el PRI ha estado supeditado al Presidente, toda la nación lo ha estado. En el sexenio en que un Presidente decidió romper con ello (Zedillo) también se dio una apertura más democrática. También se afirma que de esta forma, al no haber obstáculos, el PRI podrá sacar al país adelante. Ojalá pudiera pensar que sea así, pero este mismo esquema nos gobernó por 70 años, y ese sistema pocas veces fue exitoso, y cuando lo fue, fue en las primeras décadas de gobierno donde lograron cierto desarrollo. Quien presumiblemente está detrás de Peña Nieto (lo cual es notorio por la forma de hacer política y el programa económico) bajo en este mismo régimen, nos colocó en la crisis económica más profunda del siglo XX.

    Por ejemplo, La imagen institucional del Gobierno de Jalisco es igual a la de la Presidencia de la República, Lo que sugiere fuertemente la supeditación del primero ante el segundo, y que seguramente la presidencia tendrá control férreo sobre los gobernadores de los estados como antes, exceptuando de alguna manera, los que todavía están con la oposición. pero la presión del PRI es tal, que políticos como el Jefe de Gobierno de Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, ha estado muy de cerca del gobierno de Peña Nieto, en una actitud que algunos podrían ver incluso como servil, posición que presumo yo tiene que ver con cuestiones de supervivencia y de que le sería totalmente contraproducente voltearle la cara al «Señor Presidente» como sí se pudo dar el lujo Ebrard con Calderón en gran parte de su mandato.

    No, no importa que en las redes sociales, se burlen de la figura de Peña Nieto. Todas las afectaciones a la autoestima de Peña quedarán subsanadas, cuando los gobernadores y políticos lleguen en fila uno a uno y decirle «Disculpe usted, Señor Presidente».

  • Adiós, Elba Esther Gordillo

    Adiós, Elba Esther Gordillo

    Dejando del lado los móviles de su detención, que pueden ser cuestionables, la noticia es buena. Desde una perspectiva técnica se ha hecho justicia. Ver a uno de los personajes que más le ha hecho daño a México es gratificante, aunque no resuelve el problema de fondo necesariamente. Paradójico para muchos, pero previsible para quienes entienden un poco «la cosa política» en México, que de alguna forma quienes la crearon, fueron la que la destruyeron. Una de las peculiaridades de como se manejan las cosas en nuestro país. Adiós, Elba Esther Gordillo.

    Adiós, Elba Esther Gordillo

    Al tratarse de un motivo político ya lo que menos importa es de que la acusan, su culpabilidad es evidente para todos.  Claro que se debe esperar que todo el proceso sea legal y conforme a derecho. Independientemente de la animadversión que genera la «maestra», como gente civilizada, debemos esperar un proceso justo, respetando los derechos humanos que le corresponden como persona detenida y que será procesada. Las imputaciones que le hacen no son todas, pero sí las suficientes para mantenerla encerrada el resto de sus días (o un buen rato).

    ¿Motivos por los cuales ha sido detenida? Se pueden especular muchos, una perspectiva es política, al PRI nadie lo puede rebasar y con esta detención quieren dar ese mensaje (implica que nadie les estorbe a la hora de hacer política, ellos deciden) y poner quietos a los demás poderes fácticos. Está la perspectiva mediática (menos importante que la política pero importa) donde buscan mostrar ante la población un gobierno eficaz, un Presidente con determinación, con el fin de generar credibilidad y legitimación. Están otras teorías donde se sugiere que es una cortina de humo para tapar el caso de la intención del PRI de gravar alimentos y medicinas, entre otras muchas más.

    Elba Esther Gordillo le hizo mucho daño a México. Técnicamente canceló el futuro de muchos niños y jóvenes. Una sindicalista que quiso hacer política y participar activamente en ella, con una influencia tan grande, que su poder determinó que debería ser Felipe Calderón y no Andrés Manuel López Obrador, el Presidente de México en el 2006. Su intervención en la vida pública fue bastante nociva, y merecidamente se convirtió en la persona más detestada del país. Al final, la maestra no tomó buenas decisiones, y eso la puso tras las rejas. Se convirtió en una figura prescindible para el gobierno actual, y prescindieron de su ex amiga de la mejor forma que lo podían hacer desde una perspectiva política y mediática. Elba Esther ya no era parte de los intereses del partido, más bien ella quería negociar con ellos para sacar su tajada, su atrevimiento hizo que su otrora partido fuera determinante con ella. Los priístas no se la piensan, los intereses políticos están por encima de todo y si es conveniente destruir a alguien que en otro momento fue parte de ellos, lo harán.

    El mismo grupo político que la empoderó, acabó con ella. Llegó al SNTE de la mano de Carlos Salinas de Gortari, tomó el lugar de Jonguitud y dió un «salto de longitud» hacia la acumulación de poder. Dos casas en los barrios más lujosos de San Diego, una en México, bolsas de lujo, vestidos de lujo, agua de lujo. Elba Esther Gordillo se consintió con el dinero del erario público, nosotros mantuvimos su modus vivendi estrafalario, no tuvo empecho en mostrarlo, y la clase política hizo como que no quiso sospechar el por qué una lideresa sindical tuviera este modo de vida.

    El 26 de Junio fue un día importante en la historia política del México actual, pero todavía está por verse, si se tratará de una mera anécdota o cambio. De continuar el aparato corporativista, entonces solo tendremos que preguntarnos quien será el/la nueva Elba Esther Gordillo. Veremos si la línea va por una modernización de la educación o por la consolidación del aparato autoritario. La reforma educativa aplicada un día antes no es lo suficientemente grande para respondernos esa pregunta.

    Su última entrevista se la dio a Adela Micha. Elba Esther Gordillo es una experta en el arte de la manipulación. Adela Micha fue incisiva y muy dura con ella, pero la maestra mostró su oficio. Escuchándola hablar «entre líneas» se percibe como es el juego de la política en nuestro país. La entrevista que le realizan a Televisa nos muestra como esto, ya se veía venir:

    Como postdata, me pregunto si en la política mexicana se hace demasiada política, si el exceso de protocolo da para que la hija de Elba Esther Gordillo, Mónica Arriola, se deje abrazar por el líder de la bancada priísta en el senado, Emilio Gamboa Patrón.

  • Elba Esther Gordillo está detenida, arrestada. al bote. El PRI está de regreso

    Elba Esther Gordillo está detenida, arrestada. al bote. El PRI está de regreso

    El PRI no se anda con rodeos. Muchos han puesto cara de sorpresa. Yo no, incluso era un movimiento lógico ante la ilegitimidad con la que llegó. Claro me da gusto que Elba Esther Gordillo esté detenida, arrestada. al bote como debe de ser. Pero hay que ver las cosas como son. Sería un gravísimo error pensar que con esto ya el gobierno actual son unos angelitos que luchan en pro de la justicia. Más bien esto deja un mensaje, El PRI está de regreso.

    Elba Esther Gordillo está detenida, arrestada. al bote. El PRI está de regreso.

    La versión oficial dada por Jesús Murillo Karam dice que fue detenida por desviar dinero de recursos del sindicato a cuentas personales.

    ¿Por qué no me sorprende? Desde la campaña se vio una ruptura entre Elba Esther Gordillo y el PRI. A partir de ahí, la maestra comenzó a ser el movimiento más lógico para el nuevo gobierno como un golpe para ganar credibilidad. Afines a Peña Nieto y Salinas como Claudio X González empezaron a arremeter duro contra ella, sí, esos mismos que la crearon, ahora que no les sirve y la estorba, la desechan, la hacen a un lado; y de paso buscan el efecto quinazo. ¿Lo lograrán? Difícil pregunta.

    Habrá que ver que sucede después, como maneja el PRI esos poderes fácticos. No solo se trata de remover a esos cánceres, sino de evitar que surjan otros más grandes como ha venido sucediendo. ¿Quién estará al frente del SNTE?

    La noticia es buena, y técnicamente se ha hecho justicia. Pero habrá que reflexionar sobre los móviles que llevan a esta detención. Es una noticia buena pero que deja un sabor agridulce, porque se ve esa «mano del PRI» que muchos temen. El PRI está de regreso, gobernarán como bien lo saben hacer. Al PRI no le gusta que los poderes fácticos lo rebasen, el PRI debe de tener el control de todo. Si a alguien se le pasa la mano, le será cortada la cabeza, aunque sea Televisa. Así son ellos. Así es el PRI hegemónico, ellos mandan, y todos los poderes fácticos actúan subordinados a ellos.

    Repito, a mí no se me hace algo sorprendente, incluso decía que ya se habían tardado. Seguro esto va a sumar puntos al gobierno de Peña Nieto, a mucha gente le gusta ver un gobierno eficaz, más que uno honesto o democrático. Gana también porque se dirá que el PRI hizo en 100 días lo que el PAN no hizo en 12 años. La duda es que tanto impacto tendrá porque a diferencia del 88, la gente sabe que es un quinazo y muchos (como sucede en este momento en las redes sociales) empiezan a especular sobre lo que hay detrás.

    Pronto, conforme pase el tiempo, hablaré más a fondo de esto. Merece sin duda un análisis más profundo. Esperamos todos, que efectivamente, esa señora termine el resto de sus días en prisión.

     

  • El IFE, inequidad e incertidumbre electoral

    El IFE, inequidad e incertidumbre electoral

    ¿Usted cree que solo López Obrador rebasó los topes de campaña?. Deja le respondo: jaajajjajja, pfftt, wtf, ¿28 de Diciembre? ¿April’s fool? ¿Entonces se acabó el mundo?

    El IFE, inequidad e incertidumbre electoral

    Triste, triste el desempeño del IFE. Los dictámenes no solo dejan dudas, sino que a ojos de muchos (incluyendo los míos) se percibe cinismo. No es que no crea que López Obrador haya rebasado los topes de campaña, no dudo que pudiera haber sido así y por ende debería de corresponderle una sanción a la coalición a la que ya no pertenece. Pero vamos, ¿Quién no vio su ciudad tapizada de propaganda priísta? ¿De dónde salió el dinero para comprar votos?. Una amiga que fue consejera del IFE me comentaba como algunas veces algunas pruebas obvias no pasaban por la forma en que se presentaban y me puso algunos ejemplos. Yo me pregunto entonces si la forma en que el IFE hace sus dictámenes son demasiado torpes (que para decir que solo AMLO rebasó dichos topes es que fueron muy muy, pero muy torpes) a un punto en que su sistema termina boicoteándose por sí mismo, o bien hay algo raro dentro de esa institución.

    Panistas y perredistas no lo pueden creer, dicen que es para Ripley. López Obrador dice que ni siquiera gastó lo máximo permitido en campaña (afirmación que por supuesto, va a tener que comprobar y lo debe de hacer, no solo ante el IFE sino ante su gente) y el PAN dice que por qué a la izquierda sí se le castida y al PRI no. Quisiera imaginar que fue lo que mi amiga lo comentó (que vaya, se me antoja difícil) porque de lo contrario esto sería regresión.

    A mi juicio el IFE no es neutral. Curioso que quien haya demandado más las irregularidades de otro termine siendo el más sancionado. Ambas teorías preocupan, de un lado tendríamos a un IFE ineficiente en sus métodos al punto que no logra sancionar a quien debe sancionar, o bien tenemos un IFE totalmente sesgado, inequitativo, De ambos lados vemos a una institución que no esta funcionando bien. Curioso que con unas elecciones más robustas que las de Estados Unidos no se pueda dar certeza a un resultado.

    Creo lo siguiente. La gente encargada de la campaña de AMLO relativo a los dineros, financiamientos, abogados y demás, se vio torpe e ingenua. Las pruebas que presentaron ante el TEPJF para buscar anular la elección fueron pésimamente presentadas, sí, sobre hechos que sabemos que sí ocurrieron, pero su presentación fue demasiado torpe (que eso no justifica que el TEPJF no haya investigado teniendo la facultad para hacerlo). Bajo esta presunción, entonces uno entiende por qué se logran ver los rebases de topes de campaña de AMLO y no los del PRI, seguramente con abogados y contadores mucho más colmilludos. Bajo este supuesto no se pueden justificar resoluciones como las del IFE o las del TEPJF quienes tienen la facultad de indagar, eso sería un acto «colmillocrático».

    Triste es, que volvamos a decir en la sobremesa que las elecciones no fueron limpias. Se discutirá si es incorrecto el término «fraude» en este caso, que más bien hay que utilizar la palabra «irregularidades» e «inmoralidad». La cuestión es la suciedad de las elecciones que tergiversan su carácter democrático.

    Por cierto, interesante el apunte de Javier Solórzano en su videocolumna. Se le hace extraño que el PAN de Josefina Vázquez Mota ni siquiera se haya acercado al límite de los topes de campaña, lo que sugiere que «no le echaron muchas ganas» en su candidatura. Esto puede generar varias interpretaciones y lo dejo al criterio de mis amables lectores.

  • Emilio, Jalisco y los estados endeudados

    Emilio, Jalisco y los estados endeudados

    Deudas, estados endeudados, créditos. El gobierno contrae la deuda, los gobernados pagan.

    Emilio, Jalisco y los estados endeudados

    No soy economista, pero sí se que hay dos tipos de deudas, las buenas y las malas. Pongo un ejemplo, cuando uno compra un carro a crédito adquiere deuda. El comprador sabe que tendrá solvencia para pagar una cantidad cada mes y decide hacerlo así debido a que no tiene el dinero para pagar el automóvil de un golpe. La deuda permite al comprador adquirir un bien que de otra forma no podría obtener en determinado tiempo, y este tipo de deuda es buena. En gobierno sucede lo mismo, un estado se puede endeudar para construir obras necesarias que no se pueden pagar al instante pero se pueden pagar en un mediano o largo plazo y no pone en riesgo las finanzas de una entidad.

    ¿Recuerdan cuando en el 2006 decían que López Obrador endeudó al DF y que de esa misma forma iba a quebrar al país si era Presidente? Te dijeron una verdad y una mentira. En los primeros tres años AMLO aumentó la deuda del DF (con lo que seguramente construyó esos segundos pisos, aunque se habla de opacidad en los recursos), pero la mentira la nocividad, dado que esa deuda era buena. Los organismos financieros como Fitch o Moddy’s le pusieron la mejor calificación al D.F. con «AAA».

    Por otro lado está la deuda mala. Imagina que es el «Buen Fin», te compras un iPhone 5, una pantalla LCD full HD, un iPad, una PC, una cama. Todo te sale en $150,000 pesos y contratas la deuda a crédito. Resulta que tienes que pagar $10,000 pesos por mes y tu sueldo es de $15,000, además tienes que pagar casa, mantener a los hijos y ahí gastas otros $10,000. Es decir, por cada mes que pasa, te faltan $5,000. Esa situación te genera un gran estrés, no puedes pagarle a la institución financiera que te hizo el préstamo. Vas, le pides a tu papá, a tus amigos, les terminas debiendo a todos ellos y se hace una bola de nieve que cuando menos te llevará al buró de crédito y te mantendrá quebrado un buen rato. Lo que sucedió con Humberto Moreira en Coahuila, o Emilio González en Jalisco es eso, se endeudaron a un punto en que no pueden pagar.

    Por lo tanto, en el caso de Jalisco, piden refinanciamientos y crédito al congreso, dado que los bancos piden la liquidación de la deuda pero estos no tienen como pagarla. Ante este tipo de situaciones, las entidades tendrían que hacer recortes en el presupuesto para poder ir pagando dicha deuda, lo cual podría significar recortes en programas sociales, infraestructura y demás partidas que tienen como fin beneficiar a la ciudadanía (pregúntenle a los españoles). En algunos casos esa deuda se tiene que financiar vía impuestos (sea directa o indirectamente), es decir, los ciudadanos tenemos que pagarla.

    El discurso de los panistas es que ellos eran responsables en el manejo de las finanzas. Decían que solo los priístas endeudaban estados, y que López Obrador iba a quebrar las finanzas del país por la deuda. La realidad es que ellos terminaron emulando esas prácticas que tanto criticaron, en especial en Jalisco que triplicó su deuda en el sexenio pasado.

    De alguna forma los ciudadanos pagamos las irresponsabilidades financieras de los gobernantes. Se podrá justificar la deuda en la realización de los Panamericanos (que salieron bastante más caros de lo que presupuestaron) igual que Grecia lo hizo con las olimpiadas del 2004, una de las razones por la cual el país helénico está en quiebra. Emilio González Márquez sale como llegó, con el pie izquierdo. Se dicen muchas cosas, pero la realidad es que el PAN de la mano de Emilio manejó muy mal las finanzas del estado, y eso podrá acarrear problemas en el corto y en el mediano plazo. Lo peor es que estas irresponsabilidades financieras las hacen de tal forma que los ciudadanos no nos demos cuenta, y nos enteramos cuando esto explota.

  • ¿Y nos podría ir bien con el PRI?

    ¿Y nos podría ir bien con el PRI?

    Aquí en este espacio he sido muy crítico con el PRI de Peña Nieto, y creo que hay razones de peso para serlo las cuales ustedes ya conocen. También creo que es estúpido desearle «mala suerte» (lo pongo entrecomillado porque yo no creo en la suerte) al nuevo gobierno porque no simpatizamos con este, o porque no nos dan muchos motivos para creer en este. Eso no significa de ninguna manera que hay que alinearse, por el contrario, prefiero mantener una postura escéptica. Eso sí, pensando antes en mi país que en mis simpatías con X o Y político.

    ¿Y nos podría ir bien con el PRI?

    Últimamente he tenido la corazonada de que nos puede ir bien. ¿El PRI ya cambió?. No creo que vaya tanto por ahí, sino que para ellos las reglas del juego son muy diferentes. Existen más contrapesos, una ciudadanía mucho más despierta y exigente. Un López Obrador al que acuso de terco y obstinado, que si bien fractura a la izquierda, ha puesto temas de relevancia que terminan imprimiéndose en la retórica de los gobernantes en turno (nada más ver que algunas de sus propuestas están contenidas en el Pacto por México).

    Es un hecho que el PRI ya no puede gobernar a «la antigüita». Veo a un gobierno de Peña más dispuesto a negociar que sus antecesores, sabiendo que lo tiene que hacer para procurar su supervivencia. Sus propuestas son comentadas, discutidas, criticadas. Ya no puede existir, al menos como antes, ese secretismo. A pesar de sus intentos de censura, existen medios de comunicación más plurales los cuales tienen el suficiente peso como para pensársela dos veces si se quiere censurar a una figura importante (no me quiero imaginar la respuesta de la sociedad si censuran a Carmen Aristegui), saben que tienen que actuar de otra forma, y en esa coyuntura creo que incluso podríamos ver avances.

    La Reforma Educativa es una muestra. Independientemente del propósito con el que fue efectuada, dicha reforma significa un avance importante. No solo porque limita el poder de Elba Esther Gordillo, sino porque se acaba con el clientelismo que existe en la asignación de plazas a los maestros, y los obliga a ser más competitivos. Cierto, la reforma es mejorable, pero ya se dio un paso. Y tal vez el móvil podría ser la legitimación por parte del mandatario, pero digo, prefiero una reforma educativa a una guerra mal planteada contra el narcotráfico. Desde luego los contrapesos influyen, la demanda de la sociedad por esta situación seguramente fue determinante, reclamos de ciudadanos de a pie, del #YoSoy132, de perredistas.

    Los contrapesos parecen ser más eficientes incluso para evitar tentaciones populistas. El PRI históricamente usa el gasto como forma de legitimación, pero ahora saben que van a escarbar en su propuesta económica y política para encontrar el más mínimo error. Así como AMLO tuvo que hablar de economías resposnsables, en la práctica el PRI parece pensársela más antes de hacer gastos innecesarios para mantener contenta a la población artificialmente, ahora van a gastar pero no «tanto, tanto».

    Claro que hay muchas preocupaciones sobre el nuevo gobierno, y las debe de haber. Y precisamente esa postura crítica de un sector ante este, es la que presionará más al gobierno a hacer las cosas mejor. Esto es un juego por el poder, y el PRI sabe que para tenerlo, debe de saber satisfacer a una necesidad cada vez más exigente y sabedora de lo que realmente necesita. Mientras sea más grande este tipo de sociedad y más pequeña la sociedad tradicional clientelar, entonces estarán más orillados a gobernar bien si quieren mantener dicho poder.

  • El gobierno eficaz del PRI

    El gobierno eficaz del PRI

    Se dice que cuando se le pregunta a un priísta por qué votó por el PRI, afirma que «roban pero dejan robar» o «roban pero sí saben gobernar»; naturalmente no todos, ni siquiera creo que la mayoría piense así, pero explica un poco la cultura dentro del propio partido. De que roban, roban (y no solo en el PRI, en todos lados y en todos los partidos, aunque unos más que otros),  pero entiendo por qué los priístas añoran ese «gobierno eficaz» de resultados y no buenas intenciones, se empieza a notar con Peña Nieto.

    El gobierno eficaz del PRI

    Todos sabemos que el actual Presidente no es el mandatario con el IQ más alto, o con el mejor nivel de cultura. Pero yo lo dije, bastaría con que se rodee de personas capaces para poder limar esas asperezas. Es más, incluso, los que están detrás contrastan en demasía con lo que es Peña Nieto (lo que sin duda le ayudará al mandatario a revertir esas aseveraciones sobre su intelecto, debido a que el da la cara, la figura es él). Llega el PRI, y la verdad que es un partido con demasiado colmillo, capaz de cambiar la percepción de la gente de un día a otro. Un partido que siendo tildado de antidemocrático tiene la capacidad de negociar y de salirse con la suya.

    Peña Nieto en una semana parece hacer lo que nunca pudo haber hecho Calderón. Su gobierno sí parece estar dispuesto a «rebasar por la izquierda» para tratar de aminorar el impacto de sus más ferreos opositores (empezando por López Obrador). Quiere mostrarse como un gobierno fuerte, sólido, «democrático», abierto. Por eso ha juntado a sus opositores para firmar el Pacto por México que contiene propuestas de los tres partidos. Lo notorio es que el PRI decidió ceder a cambio de mostrarse como un gobierno más legítimo, claro ejemplo es el abortar la propuesta de privatizar PEMEX para darle gusto al PRD.

    Las decisiones tomadas en la primer semana han tenido un fuerte impacto mediático (que es lo que se buscaba). Buscan atender (o quieren hacer parecer eso) las peticiones de la ciudadanía. Vemos a Peña otorgando un premio a Solalinde, creando la Ley General de Víctimas, anunciando una nueva reforma educativa y tomando decisiones que marginan a Elba Esther Gordillo (el que pudiera ser el quinazo), seguro de desempleo, seguro para mujeres mayores, democratización de medios. E incluso algunas cosas que por las circunstancias sabemos que sí se van a cumplir.

    Parece que el gobierno de Peña ha encontrado una buena fórmula para dar el primer paso, convencer a los ciudadanos. También para mostrarse como un gobierno fuerte, que sí puede, el cual está por encima de cualquier poder fáctico (incluso ese que les dio la presidencia). No solo eso, cuando algunas de estas cosas se lleven a la práctica (las que veo posibles son la marginación de Elba Esther y la licitación de las nuevas cadenas) mucha gente se va a convencer. Desde una perspectiva pragmática esta postura «negociante» del PRI me parece positiva, pero también creo que es necesario guardar un sano y prudente escepticismo. De acuerdo al comportamiento de la oposición se pueden dar avances, pero también un exceso de confianza podría ser contraproducente. No olvidemos que este PRI es casi el mismo dentro del gobierno de Carlos Salinas, no olvidemos al Grupo Atlacomulco, Atenco, y muchas cosas más. No dan un paso en falso, ellos saben lo que hacen, son muy astutos. Esta historia incluso parecería un poco a la de Salinas donde creímos que llegábamos al primer mundo (aunque en ese entonces no había una oposición tan fuerte).

    El Pacto por México es una buena noticia, pero el papel de la oposición es importante para poder lograr cambios tangibles. Yo lo afirmé antes de la llegada de Peña a la Presidencia de la República. El PRI tenía que ceder, necesitaba legitimarse, lo está haciendo y la oposición debe aprovecharlo. Si no lo hace se aplicará la máxima de Lenin donde el PRI daría un paso atrás para después dar dos adelante en búsqueda de erigirse como el partido hegemónico.

    Por cierto, ver que el mismo partido que creó esos poderes fácticos pretenda deslindarse de ellos, y ver que en los gobiernos del PAN no los tocaron… Entiendo por qué el PAN de estar en la presidencia pasó a ser la tercera fuerza.