Etiqueta: Presidencia

  • Ser primera dama en México

    Ser primera dama en México

    Siempre se habla de los presidentes que ha tenido la nación. Ese mito llamado Lázaro Cárdenas, el represor Díaz Ordaz, los presidentes que «fregaron» al pueblo (aquí muchos podrían poner a todos), los emperadores, los laicos, los tontos. La percepción del la figura presidencial es algo paradójica. Cada que vienen elecciones se finca la esperanza en un cambio, como si el simple cambio de mandatario nos pudiera traer progreso. Se cree todavía que el presidente es ese poder supremo que lo puede todo, al que se debe de recurrir en caso de cualquier problema. Pero a la vez la población padece al presidente, se burla de él, lo critica, y si le preguntamos a la gente común cuales han sido presidentes ejemplares, podrán mencionar a muy pocos, o a ninguno.

    Ser primera dama en México

    A la primera dama se le ve como algo secundario, como un accesorio (amén del país machista que somos), o bien puede tener la iniciativa y alentada por la corrupción o falta de carácter de su marido Presidente, alimentar su ego, hacer y deshacer. Tal como lo muestra el libro de Sara Sefchovich en su libro «La Suerte de la Consorte«, una obra que todo mexicano debería de leer y que sería algo así como la versión femenina de la trilogía de Enrique Krauze (esta última a mi gusto, la mejor referencia histórica para que el mexicano conozca su historia).

    Y la verdad, si buscar un buen presidente en México es muy difícil, también es difícil hacerlo con las primeras damas. Algunos pensarían que son un pan de Dios, porque según nuestra idiosincrasia, deben se ser mujeres sensibles, que se preocupan por los niños, por el marido. Pero la verdad es que a través de la historia de México han habido dos tipos de primera dama. El primer tipo es el más común y repetido, y es la dama sumisa al marido presidente en sus diferentes presentaciones (desde las que se quedaban en el hogar y nada más, hasta las que se limitaban a acompañarlos en sus giras). El segundo es aquella dama con iniciativa, pero despilfarradora y alimentada por la corrupción o permisividad del presidente en turno. Así lo fueron Carmen Romano de López Portillo, María Esther Zuno de Echeverría, Eva Sámano de López y por supuesto, la inolvidable Marta Sahagún.

    A mi juicio, la que más se ha acercado a ser una buena primera dama es Margarita Zavala, quien ha tenido más iniciativa sin llegar a la megalomanía de las anteriormente mencionadas (posiblemente debido a que es la única que ha estado dentro de la política) y aún así hay temas que se le pueden cuestionar como el tema de la Guardería ABC, entre otros.

    La verdad es que el trabajo de la primera dama a través de la historia en México no ha servido de mucho. Han llevado a cabo diversas campañas asistencialistas, dado donativos, dirigido al DIF, y su trabajo no se ha traducido en resultados palpables, y lo más que han hecho es contener temporalmente un problema que se tiene que resolver de raíz. Las primeras damas están lejos de ser el ejemplo del gran talento de la mujer y de su capacidad para influir positivamente en la sociedad. Y es que en esa figura, que ni siquiera está institucionalizada, quedan muy patente dos males: Uno que aqueja a las mujeres que es el machismo y la falsa creencia histórica de que la mujer debe de encargarse del hogar y no de las actividades «de los hombres», y el otro que aqueja a todos por igual, y es la corrupción.

    Yo estoy de acuerdo con Sara Sefchovich en que se debe de institucionalizar la figura de la primera dama, la cual, como el Presidente, sea una servidora pública que goce de sueldo y que los mexicanos puedan exigirle resultados. Las primeras damas (término creado por los estadounidenses quienes les han dado más importancia a esta figura) posiblemente existen como recurso para mostrar ese lado amable y familiar del Presidente, pero su trabajo no debe limitarse al hogar, incluso se les debería exigir tener preparación para tomar ese puesto. Porque la historia nos ha enseñado que muchas campañas creadas por ellas han sido producto de la improvisación y de las ocurrencias.

    Pero antes de desear eso, me gustaría ver en México a una presidenta mujer ¿Será que alguien actualmente tiene la capacidad para ello y quiera lanzarse al ruedo?

  • La Presidencia no debe de ser para cualquiera

    La Presidencia no debe de ser para cualquiera

    Varios usuarios se mofaron de un video en Youtube donde aparecía entrevistado el hijo del dueño de la Revista Q (por esa misma revista) con evidentes limitaciones para hablar, con un discurso demasiado simple e ingenuo tratando de convencer a la gente del por qué él quería ser Presidente de la República. Naturalmente el perfil de este joven dista muchísimo de lo que uno esperaría como político. Pero las dolorosas comparaciones de este joven con Enrique Peña Nieto entre los usuarios, no se hicieron esperar.

    La Presidencia no debe de ser para cualquiera

    Es evidente que esta persona no tiene capacidad para aspirar a un cargo de esta envergadura. Y eso me hizo reflexionar hasta llegar a la conclusión de que La Presidencia no debería de ser para cualquiera. Quienes debieran estar al mando de una nación deberían ser personas excepcionales, que logran sobresalir sobre el individuo común. No por nada Hobbes hacía hincapié en la confianza que debería generar el soberano para que el Estado no se desintegrara. Y es que cuando un Presidente no muestra dotes de excepcionalidad, cuando no tiene con qué ser algo más que un individuo común (que es diferente a cuando un político actúa demagógicamente como «uno más del pueblo» para obtener votos), cuando no muestra talento, las dudas empezarán a ceñir su investidura y los cuestionamientos vendrán.

    El hecho de que el famoso sitio de Internet que publica noticias de broma tenga éxito al subir notas cuyos encabezados son «Peña Nieto pidió permiso a la Gaviota para salir a jugar con el granizo» es una muestra del poco respeto que el mandatario genera sobre sus gobernados, y denota limitaciones intelectuales que no se esperarían en una persona con ese puesto. Igualmente el hecho de que López Obrador en el debate electoral no supiera formular una sencilla propuesta económica donde tuvo problemas con las cuentas, mostró al izquierdista como una persona poco preparada. A la panista Josefina Vázquez Mota se le criticaba su poca capacidad de generar empatía hacia la gente.

    Una persona que quiera aspirar a un cargo público de esta envergadura debe de ser una persona preparada, alguien que pueda actuar como estadista, y que busque superarse día a día no sólo tejiendo redes políticas, sino aumentando su conocimiento y experiencia. Ciertamente no todos los políticos que hacen carrera pueden aspirar a estudiar doctorados en universidades reconocidas en el extranjero. Muchos han empezado desde abajo y se han formado inclusive en la pobreza. Pero sí es deseable, que de acuerdo a sus capacidades, se intenten superar, que lean, que conozcan las bases de lo que están haciendo (algo de teoría política básica al menos). No se les pide que sean expertos en todas las ramas de gobierno (que para eso se tiene a un gabinete y asesores) pero que sí tengan nociones básicas de las áreas que los involucran como mandatarios.

    Platón decía que quienes estuvieran frente al poder deberían ser científicos, filósofos, sabios. Que fueran más inteligentes que los demás, porque de esta forma tendrían la capacidad de gobernarlos. Aunque él veía su utopía desde una perspectiva aristocrática, lo ideal es que en un mundo donde la gran mayoría de las naciones pretenden ser democráticas, quienes tengan la capacidad de ser elegidos por el pueblo para gobernarlos, deben de ser hombres capaces, que comprendan la realidad bajo la que están gobernando, y que efectivamente sean servidores públicos que tienen millones de jefes a los que tienen que rendir cuentas. Y así como cuando un individuo lleva su currículum lo más detallado posible, sus diplomas y reconocimientos para poder ser candidato a un puesto de trabajo, los ciudadanos debemos de pedirles credenciales a los políticos por los cuales votamos, exigirles preparación y no promesas de campaña, aunque estén firmadas por notario.

  • Sobre la toma de protesta y la violencia

    Sobre la toma de protesta y la violencia

    1.- De lo que se puede rescatar en la toma de protesta es la civilidad que hubo a pesar de las fuertes inconformidades. No hubo toma de tribuna y Peña Nieto tomó protesta sin problema alguno. No es necesaria una toma de tribuna para recordarnos las ilegalidades en las elecciones, y creo que eso el tiempo nos lo ha enseñado.

    2.- Lo que se vivió afuera fue diferente. Se mostraron signos de intolerancia por ambos bandos, tanto el gobierno que coartó el libre tránsito al hacer un gran cerco en San Lázaro, más grande de lo necesario. Y por otro lado varios manifestantes que usaron la violencia y destruyeron tanto mobiliario urbano de la ciudad como propiedad privada.

    3.- En lo particular no creo que esas personas violentas e inadaptadas hayan sido estudiantes, posiblemente ni del movimiento #YoSoy132 (al menos el original, tomando en cuenta que cualquiera puede decir que es de ese movimiento sin serlo.). Pudieron haber sido varias cosas:

    • Gente inadaptada y subversiva que se integró a las manifestaciones para hacer destrozos.
    • Gente de algunos grupos de izquierda radical, o de intereses totalmente opuestos al gobierno; quienes quieren apoderarse de una legítima inconformidad social y encausarla a sus intereses. Sean macheteros, del SME, morenos o quienes hubieran podido ser.
    • O bien, fueron gente porril enviada por el gobierno actual para deslegitimar movimientos en su contra.
    • Pueden ser uno, varios o todos los casos mencionados al mismo tiempo.

    4.- La violencia es absurda. Si quisieran lograr «vencer al gobierno» por medio de la violencia necesitarían conformar un ejército más grande que el del propio gobierno y con mejores armas. Las revoluciones armadas suelen ser contraproducente (ej, Revolución Mexicana). Esta gente debería leer más teoría política, y leerse un librito que se llama «De la Dictadura a la Democracia»

    5.- Que Peña Nieto haya ganado por medio de la compra de voluntades y la ayuda de las televisoras aprovechando la ignorancia de la gente es algo totalmente deleznable y que se debe señalar. Pero también es deleznable que gente destruya propiedad privada, monumentos históricos o pinte paredes propiedad de terceros para mostrar su inconformidad, e igualmente se debe señalar.

    6.- El que se enoja pierde. La oposición a Peña perderá legitimidad gracias a unos cunatos vándalos. En cambio, Peña la gana dado que en su mensaje presidencial abordó los temas de nuevas televisoras y reforma educativa que deberían ser bandera de la sociedad (que lo vaya a hacer o si lo hace, lo haga de forma sucia, lo diría el tiempo).

    7.- No justifico de ninguna forma la violencia. Pero todo en la vida es causa y efecto. Y seguramente todo esto (exceptuando la posibilidad de infiltrados priístas solamente) tiene que ver el daño al inconsciente colectivo que causaron los gobiernos tricolores en el pasado. No soy creyente del Karma como algo que rebasa lo racional y lo lógico, pero si fuera así, se podría decir que el karma ha actuado. Un ejemplo, lo sucedido en Atenco alimentó la ira de un sector radical que dice representar esta causa.

    8.-  Sería grave que cualquier movimiento en contra del gobierno que sea pacífico, o inclusive propositivo termine siendo descalificado automáticamente por lo que unos han hecho. Máxime que se necesitan contrapesos ante un gobierno que a ojos de muchos deja dudas en el respeto a los derechos democráticos.

    9.- Hay muchas confusión es cierto, no sabemos si esto tuvo un interés oscuro (probablemente así sea), y tal vez nunca sepamos que fue. Pero esto no debe desalentar a los mexicanos a su lucha por un mejor país.

    10.- Ante estas situaciones debe de prevalecer la cordura. Quienes pudieran estar detrás procurarán que los ciudadanos se dejen llevar por las emociones y no por la razón.

    11.- Nunca he escuchado ni en México ni en otra parte del mundo, que un presidente democrático llegue al poder en medio de protestas y repudio por un gran sector de los ciudadanos del país. Podría ser la excepción, pero creo que más bien es la regla.

  • Enrique Peña Nieto y sus capacidades intelectuales

    Enrique Peña Nieto y sus capacidades intelectuales

    Ser un ávido lector no te garantizará ser un buen presidente, pero ser lo opuesto si hará que las posibilidades de que seas un mal presidente se incremente. No se puede dirigir un país sin tener las suficientes nociones de tu entorno.

    Enrique Peña Nieto y su intelecto

    Por curiosidad, me puse a analizar los discursos de nuestro nuevo Presidente de la República, y la verdad es que me parece un poco preocupante todo esto. Peña Nieto es un hombre muy bien entrenado, muy disciplinado, y sí, esa es una virtud en él. Habla de una manera clara, concisa, se presenta como un hombre conciliador (aunque cuando le das rienda suelta muestra tintes autoritarios en su persona). Peña Nieto tiene buen porte, parece ser un hombre de buen gusto, habla con propiedad. Sabe mover bien las manos, su presentación es impecable, sabe usar bien la mirada, tiene buena oratoria. El problema es que está tan entrenado que parece haber perdido toda espontaneidad. Pero en realidad no es un problema, porque un Peña Nieto espontaneo, exhibiéndose tal cual es, preocuparía a muchos.

    En estos discursos veo una muy preocupante incapacidad de su parte para profundizar de los temas de los cuales está hablando. Sí, algunas de sus propuestas parecen buenas, pero Peña muestra una profunda ignorancia sobre estas. Parece no saber de lo que está hablando. Había comentado anteriormente que parece que el PRI sabe más que es lo que quiere hacer que el PAN en el gobierno, y tiene una agenda mejor estructurada. Pero naturalmente esta no es diseñada por el próximo presidente, de esta se encargan asesores suyos y gente detrás.

    En las elecciones pasadas, López Obrador supo cubrir sus limitaciones con su gabinete dream team. Sabemos que hay temas que AMLO no domina (empezando por la economía y como generar riqueza), y a pesar de su terquedad, se dio cuenta que necesitaba ayuda urgente en algunas áreas. Las limitaciones en Peña Nieto son más profundas, porque son de forma y fondo. López podía ser el creador de las ideas y delegar a su gabinete su diseño. Peña Nieto no tiene siquiera ideales. Por lo tanto lo recomendable es que se limite a ser el ejecutor de la agenda diseñada por sus asesores. Pero esto puede ser preocupante a la hora que se tenga que tomar una decisión de último minuto y donde no pueda consultarlo ni con Videgaray o alguno de sus otros asesores.

    El PRI siempre se empecinó en ofrecer presidentes fuertes, con don de mando. Esta vez busca generar esa misma percepción sobre alguien que no tiene esas cualidades. Porque si bien a los panistas se les vio como presidentes de menos peso, con Peña Nieto incluso podemos ver a un presidente más débil por su falta de autonomía. Un Presidente al cual se le aplaudirán sus logros y se le criticará por sus errores, el es quien dará la cara, pero posiblemente no quien tomó las decisiones para lograr x o y percepción sobre su trabajo. Si Peña fracasa, los que toman las decisiones no saldrán tan afectados, porque el primero es el que tendrá que dar la cara.

    Peña y su equipo tienen una tarea difícil. Ante la inconformidad de un sector de la sociedad no podrá flaquear o mostrarse como débil. Se han preocupado por cuidar mucho esa imagen, pero el que la gente se de cuenta de que no es Peña Nieto el que se encarga de hacer todo podría terminar afectándole, porque le restará poder a su figura. Aquí aplica el dicho de que la mona aunque se vista de seda mona se queda. Peña está demasiado bien entrenado, pero parece que no hay forma de disimular sus capacidades intelectuales, que son bajas para lo que se esperaría de un mandatario.

    Para el PRI y los intereses allegados a él, su perfil fue una ventaja para regresar al poder, pero será una desventaja para ejercerlo. Cierto que un Presidente no tiene que ser un experto en todas las áreas, pero debe tener ciertos conocimientos sobre ellas. Peña en su visita a Alemania demostró desconocimiento sobre lo que sucede en la Unión Europea. Es de notar que en las visitas a los mandatarios siempre están Luis Videgaray y sus asesores más cercanos. Posiblemente las expectativas que pueda tener uno sobre su presidencia recaerá más sobre el gabinete y sus asesores, que sobre él mismo.

  • La Presidencia del Terror II

    La Presidencia del TerrorHace 3 años propuse un gobierno que por sus cualidades fuera capaz de acabar con el país, elegí a los políticos más indicados para hacer eso. Pero ya ha pasado tiempo de aquello y después de la aparición de nuevos políticos en el escenario y tomando en cuenta que vienen las elecciones del 2012, me di a la tarea de hacer una versión más actualizada, más nociva, y que podría destruír al país en un santiamén. Este «dream team» haría una dictadura totalitaria que convertiría a México en el país más subdesarrollado desde el momento en que estos personajes tomen posesión en sus cargos.

    Presidencia: Carlos Salinas de Gortari (PRI)

    Ya nos jodió una vez, y lo puede hacer de nuevo. Pensaría en Peña Nieto, pero este al ser un títere de Salinas, lo prefería confinar a otra secretaría. El Salinas renovado ya no nos haría creer que por algún momento nos estamos dirigiendo al primer mundo, sino que desde el primer instante nos sumiría en una crisis y todos sus empresarios cuatachos sacarían todas las reservas del país a Estados Unidos o a China. Se necesita alguien inteligente para que nos joda sin que nos demos cuenta hasta que estemos jodidos y Carlos Salinas de Gortari es la mejor opción.

    Secretaría de Gobernación: Elba Esther Gordillo (PANAL)

    Se necesita de un líder, de alguien que sepa acarrear gente, alguien que asuste a la población con solo verle la cara y que por el miedo que transmite, volver a la gente dócil y que obedezca al gobierno autoritario como borrego. También tendría una posición importante para mantener la ignorancia dentro del país, porque no solo tendría los tentáculos en la educación, sino que desde su puesto, podría transformar con la ayuda de Televisa a la sociedad en una masa sumisa e ignorante. Lo único es que Elba Esther trabajaría desde un bunker y todos sus mensajes a la población serían transmitidos por televisión, esto porque como ya llevamos 3 muertitos en este puesto, no podemos dejar que una persona tan importante en esta dictadura muera.

    Secretaría de Relaciones Exteriores: Gerardo Fernández Noroña (PT)

    Necesitamos a un porro golpeador que ponga en ridículo a nuestro país, que se pare en el estrado de las Naciones Unidas a insultar a todos los presidentes y acusarlos de vendidos con tal de que todos los países rompan con México y logre que todas las empresas retiren sus inversiones de nuestro país. Inclusive podría sacar una manta diciendo: Ne vous laisseriez un lecteur bu votre voiture comme Sarkozy? Ne pas, non? Alors, pourquoi laisser mener l’Union européenne? ¿Tú dejarías conducir a un borracho como Sarkozy tu automóvil? ¿No, verdad? ¿Y Por qué lo dejas conducir la Unión Europea?.

    Secretaría de Economía: Humberto Moreira (PRI)

    Necesitamos a un político que sepa endeudar al país a la perfección de tal forma que no se sepa a donde fue a parar ese dinero. Humberto Moreira lo podría hacer con toda impunidad. Su experiencia en Coahuila nos mostró que podría quebrar al país sin que nadie reciba ninguna represalia por hacerlo. Además tendría protección de los de arriba para hacer lo que le plazca. Podría desviar 25 millones de dólares para hacer fiestas y cosas por el estilo.

    Secretaría de Desarrollo Social: Juan Molinar Horcasitas (PAN)

    Necesitamos que este instituto más que ayudar a la gente vulnerable, la extermine para de esta forma acabar con la pobreza (aunque claro que con las políticas implementadas con el gobierno, todos pasaríamos a ser pobres y solo el gobierno quedaría vivo). Si logró exterminar a más de 40 bebés en la Guardería ABC, podrá exterminar a toda la «prole mexicana». Claro, para neutralizar las críticas que podría recibir, se nombraría a Platanito de subsecretario.

    Secretaría de Educación: Enrique Peña Nieto (PRI)

    Necesitamos una sociedad totalmente ignorante, y que mejor que una comandada que por un secretario que no ha escrito un libro, que no conoce el título de tres libros y que habla inglés como macuarro. También el promovería que la sociedad viera las novelas en Televisa, que ahora sería solo una novela de 10 horas de duración donde aparecerían él y la gaviota. Algo así como el «Aló Presidente» de Hugo Chávez pero con un tinte melodramático y con personajes atractivos para que la prole se distraiga de lo que de verdad importa. A la vez el estaría a cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que a partir de su toma de posesión, pasaría a llamarse la Secretaría de Infraestructochur.

    Secretaría del Amor: Andrés Manuel López Obrador (PRD)

    Se llamaría a López Obrador para fundar esta nueva secretaría, inspirada en el Ministerio del Amor de 1984 de la novela de George Orwell con tintes mexicanizados. Se aprovecharía la imagen amorosa que trata de transmitir López Obrador para que una vez que llegue el gobierno totalitario siembre el odio y la radicalización en contra de aquellos que se opongan al régimen totalitario.

    Secretaría del Trabajo y Previsión Social: Josefina Vázquez Mota (PAN)

    Necesitamos a alguien que no sepa que es trabajar, y quien más que Josefina Vázquez Mota que solo asistió al 6% de la votaciones en el congreso y no hizo nada en la secretaría de la educación. Además su oratoria robótica que sería escuchada obligatoriamente en todas las empresas (ya nacionalizadas) de México, provocaría sueño en los trabajadores, con lo cual la productividad del país se desplomaría.

    Secretaría de Hacienda: Carlos Slim Helu (Independiente)

    ¿Son una pesadilla los impuestos actualmente?. Pues para nada es mala idea que una persona que nos cobra precios altos por las tarifas telefónicas, y nos hace cobros de servicios que nunca hemos consumidos se encargue del SAT, para de esa manera exprimir a los contribuyentes. Se crearía el ITTU (Impuesto Telefónico a Tasa Única) donde el ciudadano tendrá que declarar las llamadas que hizo y pagar un impuesto por ellas.

    Secretaría de Salud: Agustin Carstens (Independiente)

    El es el único que repite en la Presidencia del Terror, que mejor para dirigir la salud de los mexicanos que un obeso mórbido. Además se alega que gracias a él se incrementaría el PIB porque para un país obeso se tendría que producir más tela e insumos para prendas de vestir, aunque en realidad estas serán importadas desde China, las cuales serán manufacturadas en sweatshops de trabajo esclavo.

    Secretaría de Medio Ambiente: Monsanto (Empresa Estadounidense)

    En este caso, se eligió una empresa que se encargará de destruír el medio ambiente creando productos transgénicos y desechando los residuos tóxicos a los ríos y lagos más importantes del país. Todo será transgénico (incluso los mexicanos recién nacidos lo serán), incluso el aire que respiremos será producido en el laboratorio artificialmente; se talarán todos los árboles se reemplazarán por plantas ornamentales de plástico.

    Secretaría de la Defensa Nacional: Jorge Kahwagi (PANAL)

    ¿Qué mejor que alguien se encargue de la seguridad del país que un político que ha sido boxeador (que llegó a ganar por medio de peleas arregladas) y que ha retado a golpes a El Místico?. Además, el alcohol como comprobamos, hará que tome decisiones con lucidez en temas tan importantes como la seguridad nacional y el narcotráfico.

    Secretaría de Fiestas y Convivios: Jorge Emilio González (PVEM)

    El se encargaría de hacer las fiestas y convivios realizados en la República Mexicana, donde se llevarán a cabo orgías en areas naturales protegidas por la UNESCO, y donde morirían búlgaras y extranjeros por intoxicación con Bacardí, o bien por suicidio.

    Secretaría de la Libertad de Expresión: Federico Doring (PAN)

    Con esta secretaría se buscaría que libertad de expresión fuera erradicada. Federico Doring tiene mucha experiencia impulsando el ACTA. Con el nuevo gobierno se impondría no solo la ley S.O.P.A. sino también la ley A.T.O.L.E (Administración Tiránica Orientada a Limitar Expresión). El Internet se restringiría y solo se podrá accesar a la página del gobierno y a Televifacebook, una red social donde todos los mexicanos tendrán la obligación de publicar lo que están haciendo, anunciar con quien están teniendo alguna relación y quienes son sus amigos, para así tenerlos controlados.

  • El Talk Show de Felipe Calderón

    Los mandatarios a veces quieren hacernos creer esa falsa ilusión de que están cerca de los ciudadanos apareciendo en los canales de televisión y respondiendo a las preguntas (siempre seleccionadas y pasadas por rigurosos filtros) de los ciudadanos. Eso es lo que hace el Presidente Hugo Chávez con su programa Aló Presidente, el cual tiene horas de duración, y es un monólogo donde también se dedica a responder varias preguntas de sus seguidores (no de sus detractores). De esta forma crea la falsa ilusión de cercanía y de democracia al hacer sentir que está cerca del pueblo. Nada más que se olvida una cosa, Chávez es un dictador.

    A pesar de los pesares, Felipe Calderón vió en esa fórmula (con algunas modificaciones en su temática) una oportunidad para acercarse a la ciudadanía. El gobierno Federal creó una especie de Talk Show donde Felipe Calderón se dedica a responder las preguntas de los asistentes, esto por medio de un moderador. Naturalmente se seleccionan a los participantes de forma que no vaya a afectar la imagen del presidente. Entre los participantes ninguno preguntó, por ejemplo, sobre las alianzas con Elba Esther Gordillo, o si se robó las elecciones del 2006.

    No se realmente de que sirven este tipo de «Talk Shows» donde el presidente lo único que hace es aparentar que está haciendo un buen trabajo y que está preocupado por la ciudadanía. Seguramente en ese tipo de programas no nos va a responder las tareas pendientes que tiene con la nación, sino que se va a vanagloriar de sus logros como si fuera una especie de «mini-informe». A mi me gustaría más que el presidente se dedicara a trabajar y a generar resultados, y los participantes deberían de estar también trabajando y no servir como una especie de aduladores que le hacen preguntas complacientes a Felipe Calderón.

    El problema es que Felipe Calderón hasta parece que te cae bien (lo mismo sucede con muchos chavistas al ver Aló Presidente), tengo que aceptar que tiene buena capacidad de oratoria, a pesar de que no es un hombre simpático. Sabe hablar bien y se adapta fácilmente al tipo de preguntas que le formulan (que claro, ninguna de ellas es polémica). Todo el show se percibe totalmente controlado, pareciera que estuviéramos con Cristina Saralegui o ya de perdis con Nino Canún.

    Curiosamente en el «diálogo ciudadano» habla de las guarderías, y de como las mamás se han beneficiado, pero jamás habla de la guardería ABC. Habla de los empleos, pero no dice por qué hay tanto desempleo en México. Felipe Calderón no se atreve a enfrentar su realidad porque saldría perdiendo y naturalmente el talk show le restaría puntos. Todo tiene un propósito y no es el de beneficiar a los ciudadanos, sino el de beneficiar la imagen del Presidente de la República. Hechó mano de los canales del estado como el canal 4, el 22 y el 40 para transmitir su Talk Show.

    Esto simplemente es una pérdida de tiempo. Me desespera que mandatarios como Chávez o el mismo Calderón usen el tiempo que le pagamos con nuestros impuestos (o los impuestos de los venezolanos) para mejorar su imagen ante la sociedad. El presidente debe (como lo dice el origen de su palabra) presidir a una nación, debe de ser el lider que conduzca el barco, no darse delirios de grandeza o buscar reafirmar su imagen, eso no ayuda nada a un país.

    A continuación les dejo el video. Este «Talk Show» ya lo había llevado a cabo hace algunos años (por lo que verán que habla de la influenza y otros temas relacionados), pero el mandatario lo ha decidido relanzar, más ahora que su imagen está de capa caída, y que vienen tiempos electorales.

  • La mitad de Felipe

    Felipe, Felipillo, El Hijo Desobediente, Fecal. El presidente al parecer tiene muchos apodos y son fáciles de recordar, pero lo difícil de hacer es una evaluación de la primera mitad de la presidencia de Felipe Calderón.

    Es difícil hacer una evaluación porque a Calderón le tocó gobernar en un momento difícil para nuestro país y para el mundo en general. Además sabemos que el presidente actualmente no tiene la misma cantidad de poder que tenían sus antecesores priístas de hacer y de deshacer lo que quisieran en el país. Ahora el presidente tiene que lidiar con poderes fácticos, con la oposición y otras entidades dentro del país para poder imponer su estilo de gobernar.

    Si evaluaramos al presidente como el responsable de la situación actual del país, seguramente sería reprobado. El país sufre crisis de inseguridad, económicos (aunque los números dicen que comienza la recuperación) de liderazgo y de salud. Pero también es cierto que su antecesor Vicente Fox no atendió los problemas de seguridad, también es cierto que la crisis viene de fuera, y también muchas otras cosas que no se le pueden achacar directamente al presidente.

    Pero es cierto que tampoco estamos ante un gran desempeño en la silla presidencial. El combate al narcotráfico está muy lejos de lograrse, y se están perdiendo muchas vidas en el transcurso, es cierto también que la calidad educativa ha descendido en el primer triénio de Felipe Calderón (con la complicidad de Elba Esther Gordillo), y no podemos negar que el desempeño del Presidente y del Secretario de Economía en el problema de la crisis económica mundial no ha sido muy buena, y que las reformas fiscales propuestas por el ejecutivo han castigado a quienes si pagan, y no han logrado hacer que paguen los que no lo hacen. De su mandato heredamos el malogrado IETU, y un aumento general a los impuestos.

    También es cierto que Calderón no ha cumplido muchas de sus promesas. Había prometido generar empleos y lo único que ha habido son puertas cerradas, también prometió bajar los impuestos y estimular la competitividad cuando en realidad ha hecho lo contrario. Un emblema es la fotografía del cartel donde había prometido acabar con la tenencia, la cual es recordada a cada rato cuando Felipe anuncia impuestos nuevos.

    Pero no podemos subestimar las cosas positivas que ha logrado en el país. Logró regresar el respeto a la investidura presidencial que con Vicente Fox había sido una broma, y también logró acabar con una empresa ineficiente como es Luz y Fuerza del Centro. También ha logrado mantener el orden en un país que es una olla de presión a punto de explotar, cuyas humaredas se llevaron a su amigo Juan Camilo Mouriño.

    También ha causado polémica como con la reforma a Pemex, que fué interpretada de una forma diferente por los distintos sectores del país, y que al final no logró pasar como el quería. Y que decir de su legitimidad, la cual sigue siendo severamente cuestionada por más de un tercio de la población.

    Lamentablemente el presidente se ha quedado solo, ha sido criticado por los empresarios por su reclamo a pagar sus contribuciones, ha sido severamente criticado ya no solo por sus opositores que cuestionan su legitimidad, sino por la clase media que tendrá que pagar más. Y es por eso que las calificaciones que obtiene Felipe Calderón actualmente no son positivas, y no solo lo reflejan los números, sino la estrepitosa derrota que tuvo su partido en las elecciones intermedias.

    No creo que Calderón sea un mal presidente. Creo que hemos tenido que tolerar a varios mucho más ineptos que él en sexenios pasados. Pero si me atrevo a decir que su mandato ha quedado en la mediocridad, que ha sido gris. A veces suele ser demasiado decisivo, pero también suele ser demasiado titubeante en aquello donde se debe de ser decisivo. Y en estos 3 años tendrá que lidiar con una mayoría opositora en el congreso, para lo cual deberá tener un as bajo la manga, porque… the time is running out.