Etiqueta: pornografía

  • La industria del sexo

    La industria del sexo

    En la actualidad la pornografía es vista como algo pecaminoso pero tan típico que se ha vuelto algo completamente normal. Incluso algunos la recomiendan como «material de apoyo» en las relaciones de pareja. La prostitución también es algo muy común y está al alcance de quien quiera los servicios de una sexo servidora, de la misma manera ocurre con los Table Dances. Y es que si tomamos en cuenta que el placer sexual (o genital) es el placer físico más intenso que posee el ser humano, se entiende que la industria que está orientada a satisfacer este tipo de necesidades sea completamente rentable.

    La industria del sexo

    Dejando a un lado argumentos morales, habría que pensársela dos veces antes de adquirir o contratar algunos de estos servicios, porque detrás de esta industria se encuentra una gran cadena de explotación humana. Desde esa mujer que tiene sexo en un video colgado en un sitio web pornográfico hasta la stripper que baila en un tubo mientras todos aplauden y gritan con júbilo.

    Mario Luis Fuentes, el director de CEIDAS (Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social) afirma que el problema de la pornografía y la trata de personas son delitos mucho más graves que el tráfico de armas y drogas porque estos últimos sí son combatidos. Este tema no es algo tan tocado ni tiene la relevancia que tienen otros temas contra el narcotráfico, no muchas veces le han preguntado al Gobierno qué campaña emprenderá para acabar con este problema mientras se les insiste diariamente en otros temas cuya importancia no es necesariamente mayor.

    Datos duros: Según la CATWLAC (Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe) el 79% de los casos de trata de personas tiene que ver con la explotación sexual, y el 99% de los casos quedan impunes.

    Y si crees que este problema es ajeno, déjame contarte algunos expertos calculan que el 50% de las bailarinas y prostitutas son esclavas sexuales (Thomas Schirrmacher). Es decir, si contratas una prostituta, o bailas con una stripper en algún antro, tienes algo así como el 50% de posibilidades de que esta sea una esclava sexual.

    -Las personas que van a la calle a comprarnos, no se imaginan lo que hay detrás. No se imaginan lo que es este mundo. -Matilde, mexicana víctima de trata.  

    Detrás del sexo hay una industria delincuencial de la que no se habla mucho, no sólo toca el tema de la pornografía infantil, sino también mujeres mayores de edad que son utilizadas como esclavas. Según la ONU, México, Brasil, Costa Rica y Colombia concentran un cuarto de todo el turismo sexual en el mundo, y nuestro país no puede garantizar con los estándares mínimos para eliminar la trata de personas.

    No se trata de tomar una postura moralina (eso me tomaría otro artículo), porque si hay un argumento con mucho mayor peso que el moralista para atacar a la pornografía es todo eso que existe detrás de la industria del sexo. Al ver pornografía o contratar una prostituta, posiblemente estés apoyando inconscientemente a estas redes de trata de personas, posiblemente les estés dando a estos delincuentes más argumentos para delinquir impunemente.

  • La Rosa de Guadalupe Parte 2. Televisa y la porno

    La Rosa de Guadalupe Parte 2. Televisa y la porno

    No, no vayan empezar a tratar de decirme: Se congruente, ¿A poco tú no has visto pornografía en tu vida? Como toda persona la he llegado a ver, aunque nunca me ha atraído demasiado la atención, nunca en mi vida compré alguna revista pornográfica. Y no, no tengo la costumbre de ver pornografía en Internet a pesar de que es demasiado fácil acceder a ella (y seguro con eso de la navegación privada) y la mayor parte del día (por cuestiones de trabajo) estoy frente a una computadora. Y las razones no son moralinas, no lo veo porque «es pecado, vas a arder en el infierno». Simplemente se me hace absurdo ver a dos personas teniendo sexo por puro dinero a cambio de que ya sea un puberto curioso, o un adulto sexualmente frustrado y depravado, esté agitando su falo. Además es la máxima expresión de la cosificación de la mujer, de su reducción a un objeto genital. Y curioso que muchos defensores del porno se consideran «liberales» cuando fomentan la misma reducción de la mujer a objeto de los machistas y patriarcales.

    La Rosa de Guadalupe Parte 2. Televisa y la porno

    Aclarando a esto voy a entrar al tema. Una cosa es que todos hayamos visto porno en nuestra vida, y que en la juventud hayamos accedido más a ella. Que el amigo se llevó su «revista», su «película» y lo vimos todos los cuates. Otra cosa es que se promueva como algo que está bien, porque no lo está. Como lo hace Televisa con su programa La Rosa de Guadalupe (que no he entendido las pocas críticas de la Iglesia Católica ante la forma en que usan la figura de la Virgen de Guadalupe) en uno de los episodios donde tanto conservadores, religiosos, progresistas y liberales concordamos juntos en que ese programa lo que hace es destruir a la sociedad mexicana.

    El formato de ese programa que ya critiqué en la primera parte, deja claro que pretende ser un espacio educativo dirigido a los jóvenes. Analizando su contenido, no tiene fondo en el que se sustenten sus argumentos, los cuales llegan ser más deplorables que los artículos de revistas del corazón impresas por la misma Televisa. Les cuento rápido de que trata el programa (qué pueden ver al final de este artículo):

    Resulta que una joven de 21 años de muy buen ver, se muda enfrente de la casa de un jovencito de 14 años. Desde el cuarto de la ventana de este joven se ve el de la recámara de la mujer. Entonces la comienza a espiar, y ella al darse cuenta, más que molestarse, le empieza a montar un show e incluso se desnuda para él. El joven invita a su amigo a ver el show, este último lleva revistas pornográficas que quedan escondidas en el joven de su recámara. La mamá descubre esas revistas y la pornografía en Internet, y entonces tenemos papeles opuestos de ambos padres que poco llevan a auxiliar a los hijos. La madre se espanta como histérica y dramática al ver que su hijo ve porno (como si fuera algo que nunca podría pasar), y el padre lo ve como algo que está bien porque es «la edad». El padre incluso le dice al hijo que está bien que vea porno, pero que sea más discreto y que no lo mire por Internet porque esas páginas no son seguras. Este joven después trata de acercarse a la vecina, y consigue fajarse con ella, lo cual genera un conflicto con su madre, y al final el joven busca tener relaciones sexuales con ella, para lo cual esta se niega argumentando que lo que pasó entre ellos dos era solo un juego.

    Parece que la moraleja de ese episodio es «no está mal que veas porno, sólo cuida que no lo vea tu madre. Y no es normal que te beses y deseés sexualmente con una vecina 8 años más grande que tú, mejor consigue a alguien de tu edad para estrenarte».

    Voy a lo mismo. ¿Se debe de promover la pornografía como lo hace La Rosa de Guadalupe? La verdad que estoy en rotundo desacuerdo. Ciertamente la madre se alteró demasiado sobre algo que es relativamente natural que suceda a esa edad, por lo cual debería estar preparado para ello. Y más bien tendría que aprender a guiar bien a su hijo, a hablarle del valor de las mujeres, que no son un objeto genital. Pero la discusión la gana el padre, cuyo argumento termina siendo parte de la moraleja. Ver porno está bien porque todos los jóvenes la ven. ¿Dónde quedó la orientación? ¿Entonces el padre va a dejar que su hijo se eduque sexualmente con mujeres que tienen sexo por dinero? Entonces de una vez promuevan lo que se acostumbra en los círculos machistas: -Voy a llevar a mi hijo con una puta pa que se estrene y se haga todo un hombrecito-.

    No sé si los individuos que se estimulan más fácilmente ante una escena sexual les significa una mayor derrama económica a Televisa. Pero su argumento es un absurdo. Alvaro Cueva, un periodista de espectáculos al que leía, hasta que le perdí el respeto por alabar esta serie, decía que uno de los mayores aciertos era que La Rosa de Guadalupe toca temas polémicos que nadie se atreve a tratar y que no caía en lo moralino. No se trata de si es moralino o no, el fondo de los argumentos de la serie es demasiado pobre que termina siendo despreciado por conservadores y liberales por igual. Muchos de esos argumentos son porque se les ocurrió a los escritores de la serie de repente, y eso en el mejor de los casos.

    Como dije. La Rosa de Guadalupe busca confundir a la gente, porque la «trata de educar» con argumentos sin solidez, sin fondo, creados por alguien seguramente con poca cultura y preparación, o si la tiene, con el fin deliberado de enajenar a los jóvenes de nuestro país. Tanto desde una perspectiva religiosa, o atea, ese programa es más que una basura. El prototipo del mexicano de Televisa es ese, una persona ignorante, dócil, con aspiraciones pobres pero que trabaje mucho para dedicar el tiempo libre a las pachangas, las novelas y a la selección mexicana de futbol, consumista más allá de sus ingresos, ah, y que vote por el partido que ahora nos gobierna a todos los mexicanos.

    ¿Creen que esa serie les haya dejado una moraleja a los pubertos de 13 años? Yo creo que es superior el morbo.

  • El acceso a la pornografía

    Siendo sinceros, todos cuando fuimos adolescentes pasamos por nuestra etapa en la cual nos empiezan a atraer las mujeres, comenzamos a sentir nuevas sensaciones, y por lo mismo buscamos medios para satisfacer esas nuevas necesidades que sentimos. Todos alguna vez sacamos de contrabando las revistas de Playboy y Penthouse y vimos aquellos forros de mujer que nos llamaron tanto la atención. ¿Quien no recuerda aquel amigo que llevó su porno a la escuela para que todos los hombres la viéramos?.Revistas donde mujeres que se iban quitando progresivamente la ropa hasta quedar con las piernas abiertas. Yo recuerdo cuando sucedió eso en la secundaria, la maestra quemó la revista y nos hizo rezar quien sabe cuantos Padres Nuestros.

    Todo mundo pasó por esas épocas. Y tal vez más que ser algo pecaminoso, puede ser parte natural del descubrimiento sexual del hombre. Pero una cosa es «pasar por esa etapa» y otra es «volverse adicto y dejarse a llevar por ella», y algo de lo que a mí en lo personal me preocupa, es la facilidad con la que se puede obtener contenido pornográfico actualmente, lo cual puede llevar a los adolescentes de hoy a caer en lo segundo.

    No se necesita ser religioso para saber que la pornografía desvirtúa el valor real de una mujer, reduciéndola a un mero objeto por medio del cual se puede obtener placer, eso hasta el más ateo lo debe de saber. Pero eso es algo que muchas veces los niños y los adolescentes no pueden comprender (por su misma edad), y lo que se me hace realmente preocupante, es la facilidad con la que ahora se puede acceder a contenido pornográfico vía Internet.

    Me puse a investigar un poco, y realmente es fácil el acceso a la pornografía. Cuando yo era joven, el Internet apenas daba sus primeros pasos y para conseguir material pornográfico le teníamos que pedir el paro a un primo de 18 años, ir con el del puesto de la esquina que era muy compa, o encontrarlas entre las revistas tiradas de la casa del tío. Pero ahora para encontrar pornografía es facilísimo. Si en Google ingresamos la palabra «chicas» en el buscador de imágenes, de las 21 imágenes que despliega, 4 son claramente pornográficas (soft, pero pornográficas). Si buscamos su equivalente en ingles, es decir «teens», casi el 40% de las imágenes son pornográficas y una que otra entra en el terreno del hardcore (pornografía fuerte).

    Me pregunto, ¿por qué no hace algo Google para evitar la infiltración de pornografía en sus buscadores de imágenes?, sobre todo con palabras que ni siquiera son muy explícitas como «chicas». Es cierto que hay filtros para bloquear la pornografía, pero seamos sinceros, los jóvenes siempre se las ingenian para evitarlos, y muchas veces no son muy eficaces, como el SafeSearch de Google, que aún en el modo estricto se suele escapar alguna imagen pornográfica.

    En el caso de Youtube si hay cierta censura. Todo está permitido en los videos (fajes y besos, ya sea heterosexual u homosexual) mientras no se muestre algún miembro íntimo del cuerpo o algún acto sexual. Pero por la web pululan varios sitios de Internet con nombres parecidos a «Youtube» (y con la mismas características) que tienen contenido pornográfico de todo, soft, hardcore, lesbianas, y todo es gratis, y al acceso de cualquier persona.

    En el caso de un adulto de 18 años para arriba, se supone que tiene la decisión de ver o no el contenido, y ellos son responsables por lo que ven. Pero, ¿que pasará con un adolescente de 12 años al tener acceso a la pornografía más hardcore que hay en el planeta sin pagar un peso?. Orgías, tríos, actos sexuales temáticos (por si los normales ya no causan placer) y otros muchos tipos de actos sexuales de lo más escabrosos.

    Y si hablamos de mayorías de edades. Yo dudo que todas las personas que participan en los actos pornográficos tengan 18 o más años, por favor. Creo que las autoridades de los respectivos países deberían tener ahí pistas para detectar redes de pornografía infantil. En esos sitios afirman y aseguran que todos los participantes en esos actos son mayores de edad. Yo no les creo.

    No me quiero imaginar los intereses que hay detrás de esos videos. Creo que lucrar de esa forma con el cuerpo de la mujer es de lo mas aberrante que puede haber. Y tampoco me quiero imaginar que hay detrás de esas conciencias ya no solo de las niñas, sino de los «padrotes» que están detrás de las cámaras o que participan en los actos. Cuanta mente enferma debe de haber ahí.

    Por eso, ojalá todos los que pueden hacer algo (desde los buscadores por internet, hasta los gobiernos de los respectivos países), deberían hacer algo más para que esa cantidad de pornografía no sea tan accesible a los menores de edad. Y mejor aún, que eviten que menores de edad participen en actos pornográficos. Es cuestion de dignidad humana, ya no de moral.

    Revisión de este tema aquí.