Etiqueta: pena de muerte

  • Edgar Tamayo y ese nacionalismo absurdo

    Edgar Tamayo y ese nacionalismo absurdo

    Recuerdo, no se me olvida, cuando los mexicanos queríamos comernos vivos como lobos hambrientos a los franceses por celebrar la liberación de Florence Cassez. Dato importante, no lo saquen de su cabeza.

    Edgar Tamayo y ese nacionalismo absurdo

    La historia va más o menos así, Edgar Tamayo va a una fiesta allá por 1994 en Texas con su amigo  Jesús Mendoza. Los metieron a la patrulla por un supuesto robo, y después de que el policía hiciera una escala, éste recibe tres disparos por parte de Tamayo. El arma no tenía las huellas dactilares de él, ni de su acompañante, pero el mismo Tamayo aceptó haberlo matado porque no lo había dejado hablar con su esposa. Es decir, Tamayo es un asesino.

    El otro lado de la moneda tiene que ver con la pena de muerte. La sentencia letal es un absurdo que no puede sostenerse ni con estadísticas ni con nada. En ese sentido, me parece bien que acudan a instancias como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos entre muchas otras, o que las autoridades mexicanas estén en contra de esa medida, porque la pena de muerte, es tan absurda, que sólo un partido igual de absurdo como la pena como lo es el Partido Verde, la apoyaría.

    Pero una cosa es tratar de evitar que se le aplique la pena máxima y que cumpla su sentencia como la debería cumplir en un país desarrollado, y otra cosa es tratar como hèroe a Tamayo sólo porque es mexicano. Hay que recordarlo, Tamayo es un asesino. Privó de la vida a un policía, que tiene una familia, y seres queridos. ¿Merece ser tratado como héroe? También es cierto que estando en Texas, Tamayo está sujeto a las leyes de ese país, por más absurdas que sean.

    ¿Deberíamos estar «orgullosos» de un mexicano asesino de exportación? No lo creo. La pena de muerte es absurda y retrógrada, pero él privó de la vida a un policía, Tamayo aplicó la pena de muerte a ese policía por «el delito» de no permitirle hablar con su esposa. ¿Por qué hay que defender a un asesino mientras tanto en México, como fuera de él, miles de personas inocentes de nuestra nacionalidad son víctimas de atropellos, de delitos, de asesinatos, las cuales terminan en el anonimato?

    Está perfecto que se luche contra ese tipo de sentencias, me parece perfecto que se ejerza presión para que la pena capital ya no exista. Es un absurdo, y es una muestra de falta de civilización por parte de la cultura estadounidense esa forma de hacer justicia. Pero también hay que dimensionar las cosas. A Cassez a pesar de ser culpable, se le hizo un proceso mal hecho, la vitorearon en Francia, y los mexicanos nos indignamos. Ahora nos toca estar en el otro lado de la moneda para comprobar que ante una situación similar, reaccionamos igual.

    Sí, es lamentable que hayan ejecutado a Edgar Tamayo. Pero también es lamentable, incluso más, el crimen que él cometió. El que sea «orgullosamente mexicano» no lo exime de ninguna culpa derivada de sus actos.

    Tendría que corregir y decir «Tamayo fue un asesino». Porque al tiempo que escribí esto, fue ejecutado con la inyección letal.

  • La Pena de Muerte

    Hace tres años, en México, el Partido Verde lanzó una campaña donde promovía la pena de muerte a los secuestradores y narcotraficantes. Sí, solo en México, un partido llamado «verde» tiene la desfachatez de promover este tipo de propuestas, que a mi juicio solo tendría posibilidad de ser aplicada por partidos como el PRI (quien no ha hecho pronunciamiento alguno), porque el PRD no podría en su caracter de partido de izquierda y el PAN caería en una contradicción ya que dice ser un partido humanista. A pesar de las remotas posibilidades de que un castigo así se pueda aplicar en nuestro país, hay que decir que este tipo de sanciones están muy lejos de ser una solución para la delincuencia y la criminalidad.

    Hay que analizar bien las cosas: ¿En donde se aplica la pena de muerte? Los únicos dos países desarrollados donde esta ley se aplica es Japón y Estados Unidos (y tiene más que ver con las tradiciones que con la eficacia de esta pena), todos los demás países son subdesarrollados, y gran parte de ellos son estados no democráticos como se puede ver en este mapa. Y de hecho en países como Japón, a veces la distancia entre la fecha entre una persona ejecutada y otra por las autoridades es de más de un año, lo que quiere decir que en sus leyes si contemplan la pena de muerte, pero en realidad muy rara vez la aplican. Los países donde esta ley se aplica constantemente son países sumidos en el subdesarrollo, muchos de ellos árabes que son oprimidos por el gobierno y que a veces son sentenciados o ejecutados no por ser secuestradores, sino por ser homosexuales o tener relaciones sexuales.

    Los que estamos en contra de la pena de muerte, no abogamos por la defensa de los secuestradores, de hecho en nuestras entrañas desearíamos que esas personas murieran y sufrieran, pero el cerebro y la razón es más eficaz que las mismas entrañas; y la pena de muerte no resulta eficaz. Argumentan los que están a favor de la pena de muerte, que muchos prisioneros no son sentenciados, que la justicia en México es muy laxa, que los tenemos que mantener con nuestros impuestos en las cárceles. Pero esa misma corrupción es la que no hace deseable la pena de muerte, porque con un sistema de justicia tan deficiente como la mexicana, mucha gente inocente terminaría siendo sentenciada a la pena capital. ¿Recuerdan la película de Presunto Culpable?, el sentenciado posiblemente hubiera sido ultimado antes de que los abogados hubieran logrado probar su inocencia.

    Otra cosa que ratifica mi teoría sobre la ineficacia de estas leyes es lo que sucede en México. Cada vez más gente engrosa las filas de los cárteles del narco. En tan solo 6 años llevamos 60,000 muertos, la mayoría por la guerra entre cárteles y una minoría por esos «daños colaterales», es decir, los criminales al enrolarse a los cárteles están siendo sentenciados por sus rivales a la pena máxima y aún así no tienen miedo en seguir delinquiendo y hacer el mal. Si el gobierno aprobara la pena de muerte, los narcotraficantes y criminales de grueso calibre no dejarían de delinquir; por el contrario, muchos inocentes usados como chivos expiatorios serían sentenciados a la pena capital.

    Y tampoco podemos asegurar que la muerte es el peor castigo para los criminales. En los pocos países desarrollados donde se llevan a cabo estas prácticas, la muerte no es muy dolorosa, el sufrimiento dura apenas unos segundos, sea la silla eléctrica, la inyección letal o en el caso de Japón la horca. Además en todos esos casos los sentenciados tienen derecho a un sacerdote quien les perdone todos los pecados. Así, de esta forma, según las creencias religiosas de los próximos a morir, irán a parar directamente a la gloria. Para los ateos estos no pagarán sus fechorías porque solo perderían la vida y ni de lejos sufrirían lo que hicieron sufrir, y para los religiosos peor, porque estarían tocando las puertas del cielo.

    La pena de muerte es una solución arcáica y retrógrada en una sociedad que debería preocuparse por evolucionar y encontrar mecanismos más efectivos para disminuir la violencia y la injusticia a su máxima expresión. Muchos habrán sentido bonito al ver a Saddam Hussein morir, o al ver a Osama Bin Laden ultimado, pero ¿eso que resolvió?. ¿Acaso ahora todos estamos en un monte haciendo cantando en círculos agarrados de la mano cantando paz encima de un arcoiris? Pero bueno, si crees en la pena de muerte, y el arcoiris no aparece, que el gobierno te lo pague.

  • La pena de muerte, según las víctimas del crimen.

    A los que no estamos a favor de la pena de muerte, se nos dice que no sabemos lo que decimos porque no hemos vivido secuestros, violaciones o torturas. Muchos de los que no estamos a favor, no lo estamos por «proteger a los delincuentes, o darles una segunda oportunidad», yo, en mi punto de vista, no tendría ningún problema en que murieran; el problema es que la pena de muerte no es la mejor solución a los problemas que aquejan a la sociedad y podrían ser contraproducentes.

    Yo entiendo lo que ha de sentir la gente que ha sido víctima del crimen, que han perdido hijos, papás, parientes; entiendo esa sed de venganza que puede surgir, es muy natural. Pero eso no significa que sea la mejor solución, dado que la muerte de los criminales no va a hacer que uno recupere lo perdido.

    Vagando por Internet, me encontré opiniones sobre la pena de muerte de dos personas que han sido víctimas del crimen, no son personas cualquiera, mas bien se podría decir que su sufrimiento fué la que despertó el malestar general de la sociedad. Hablo de Ingrid Betancourt, y de Alejandro Martí.

    Ingrid Betancourt fué secuestrada por las FARC en Colombia durante 6 años, y fué liberada gracias a un operativo.  En su reciente visita a México, ella comentó lo siguiente sobre la Pena Capital:

    «Tendría que existir una justicia perfecta para que la pena de muerte fuera siquiera considerable; ninguno de nuestros países tiene una justicia perfecta. Yo no quiero ni pensar en lo que pudiera ser una pena de muerte en manos de un sistema político corrupto, de una justicia imperfecta. Sería una excelente manera de abrir juicios para eliminar contendientes políticos; sería una excelente manera de lograr por la vía judicial que desaparezcan personas que son problemáticas para grandes intereses económicos, políticos y sociales»

    Ingrid comentaba que aunque a veces se necesitan medidas autoritarias para acabar con el crimen, la pena de muerte no iba a resolver nada, dado que no ha mostrado una reducción de delitos en los países que se implanta.

    Otra persona que recientemente manifestó su opinión fue Alejandro Martí, padre del hijo asesinado y secuestrado Fernando Martí. El comentó lo siguiente:

    …lo mas importante es mejorar los sistemas de justicia, de impartición de justicia, yo creo que las leyes como están sin dar la vida de nadie, están bastante bien, 40, 50 y 60 años no es nada malo, es como una pena de muerte en vivo…”

    Esas son las opiniones de las recientes víctimas del crimen. Faltaría la de Nelson Vargas, quien criticó duramente a la justicia mexicana, dado el alto índice de impunidad y su incompetencia para aclarar crímenes. Solo con comentar que cuando las autoridades encontraron la camioneta donde iba su hija, no hicieron ningún perito, y solo le dijeron  que fuera por ella.

    Fuentes:

    W Radio

    Enlace Radial

    El Universal

     

     

  • ¿Populismo Ecológico?

    Como algunos ya se darán cuenta, el Partido Verde está renovando su imagen (ha cambiado su logotipo) para verse mas fresco, y mas familiar, envían correos masivos y se anuncian en espectaculares para reposicionarse en la población.

    Y bajo estas estrategias mercadológicas aprovecharon que una gran parte de la sociedad mexicana está pidiendo la pena de muerte contra los secuestradores y los narcos, como lo podemos constatar en los espectaculares y vallas publicitarias con este anuncio.

    No es que no quiera que se mueran y sufran los secuestradores; pero lo he repetido, que la pena de muerte no va a solucionar los problemas, sobre todo por que el problema que permite que los secuestradores sigan haciendo de las suyas es la impunidad (la poca probabilidad a ser castigados) y no el tamaño del castigo. Y sí, dirán que en tiempos de Porfirio Díaz colgaban a los asesinos y maleantes y había mucha paz; nada mas que en esa época (debido al tamaño de la población, y a un regimen autoritario y totalitario) no existía mucha impunidad a causa del mismo régimen (toda la sociedad estaba reprimida).

    Si la impunidad se redujera su mínima expresión, seguramente la gente ya no estaría hablando de pena de muerte.

    Estoy de acuerdo que todos estamos hartos de los narcos y los secuestradores; pero la pena de muerte no soluciona el problema de fondo (es como cuando AMLO quería subir los sueldos por decreto). Y es aquí la irresponsabilidad del Partido Verde, porque ofrece una solución tentadora a la gente que está harta de las olas de violencia que hay en el país, pero mas que ofrecer una solución en realidad quiere decirle a la gente lo que quiere oir para que crean en el Partido Verde y voten por el; Y lo mas curioso es que la propuesta venga de un «Partido Ecologista». La gente que pide la pena de muerte es la menos culpable, yo mismo entiendo esa reacción ante la ola de violencia e inseguridad, pero el Partido Verde lo ve como una oportunidad a explotar.

    A fin de cuesta es una solución populista, o mas bien ecopopulista.

  • Si corto una hoja podrida, saldrá otra, y si la corto, saldrá otra

    Después del caso de Fernando Martí, al que me referí la otra vez. (Y no, no soy un resentido social, por el contrario, lamento muchísimo su muerte, pero creo que a las autoridades debería preocupar por igual las tragedias de los pobres y de los ricos). Bueno, regreso al tema porque el paréntesis estuvo muy largo, donde quería decir que después de la tragedia ocurrida, volvió a la mente de muchos la pena de muerte. ¡¡Máten a todos los delincuentes!!.

    Yo soy al primero que le darían ganas de matar a esos inadaptados, escorias sociales; pero no creo que matarlos sea la solución, y ahí es donde se equivoca la gente que tiene fé en la pena de muerte. ¿Por qué?, porque nos saldría el tiro por la culata con el sistema tan corrupto y tan injusto que existe en el país, porque casi siempre atrapan al que riega la mota y no a los principales narcos, que muchas veces incluso son compadres de los policías.

    Además yo creo que a muchos de estos raptores les sale mas fácil estar muertos que estar toda su vida en la carcel (excepto los que tienen muchísima lana y lujos), un ejemplo es el mochaorejas Arizmendi al cual metieron al reclusorio de Las Palmas en una prisión totalmente aislada (seguro el quisiera estar muerto).

    Se dice con todo derecho, ¿por qué usar los impuestos del pueblo en estos hijos de perra?; y yo digo a las autoridades ¿por que no los ponen a trabajar, para que al menos costeén sus gastos?-. Así si sufrirán, y los que clamarían por la pena de muerte, son los mismos criminales.

    Otra de las razónes, es la obvia y mas lógica. ¿Por que la pena de muerte solo se aplica en países subdesarrollados y autoritarios? (y Estados Unidos que a fín de cuentas tiene tasas mas altas de criminalidad que otros países);y en esos países siempre hay mucha gente inocente que perece, o gente es matada por ser contrario a las ideas del gobierno y de las élites.

    Calderón propuso la Cadena Perpetua, y yo creo que a priori está bien, y ojalá se realizara como yo comenté, que pongan a trabajar a esos malvividos, para que el dinero que se invierte en esos reclusos, mejor se invierta en la gente pobre para que tenga mejor educación, alimentación y oportunidades. Porque una de las razones por las que existe tanta criminalidad, es la diferencia abismal entre pobres y ricos (mejor ataquen los problemas de raíz), y si bien la decisión del presidente es buena, para nada es suficiente.

    En estas situaciones hay que dejarse de sentimentalismos, y hay que ser prácticos y pragmáticos.