Etiqueta: Obama

  • La insoportable levedad de burlarse de Peña Nieto

    La insoportable levedad de burlarse de Peña Nieto

    ¿Recuerdas este video, verdad?

    https://www.youtube.com/watch?v=COUctQWpqBs

    Hasta por meras cuestiones diplomáticas, un mandatario nunca sería grosero con otro. Pero el lenguaje corporal delata lo que no se quiere decir, y al menos en mi particular opinión, es de notar que para Obama y Justin Trudeau, Primer Ministro de Canadá, Enrique Peña Nieto se encuentra «un peldaño abajo». El video es un tanto penoso por lo que delata.

    Peña con su mano (en un gesto de amabilidad, con esas formas tan particulares del PRI) invita a sus homólogos a bajar las escaleras. De forma inconsciente, Obama y Trudeau lo ignoran, siguen platicando, y Peña vuelve a subir las escaleras para integrarse a una conversación de la que no es parte. Posiblemente su poco dominio del inglés tenga algo que ver ahí y no termine de entender bien lo que están hablando. Es de notar que Peña se siente muy incómodo, y lo primero que viene a la mente es ese niño de la escuela que es rechazado por sus compañeros, y aún así, intenta integrarse al grupo.

    Muchos se preguntan que dirán los demás presidentes de Peña Nieto tras bambalinas. Si Obama y Angela Merkel sueltan algunas risitas por las ocurrencias de Peña Nieto. Eso no lo sabemos, y posiblemente en el gobierno no lo sepan tampoco. Cuando se trata de diplomacia hay que aprender a cuidar las formas y a ser muy respetuoso con los mandatarios de otros países. Dentro de un apretón de manos entre dos presidentes hay muchos intereses de por medio, tratados, acuerdos, intereses económicos y geopolíticos. Por eso es este tipo de relaciones tienen que ser muy cuidadosas. Esto hay que tomarlo en cuenta porque a veces se ignora rotundamente cuando se trata de analizar una situación donde dos mandatarios o dos gobiernos forman parte.

    La insoportable levedad de burlarse de Peña Nieto
    Fuente: El País.

    Estoy seguro que la imagen de Enrique Peña Nieto allá afuera no es muy benéfica para México. Creo que es un lastre, tanto en los medios de comunicación (cosa de la que sí tenemos pruebas) como dentro de muchos otros gobiernos (donde no las tenemos del todo). Podemos inferir lo último cuando otros organismos (como la ONU) emiten una dura crítica, o con videos como el que acabo de publicar. Peña Nieto no da una buena imagen al país.

    Y me preocupa que nuestra intención como ciudadanos sea ridiculizarlo más. Que se note que es un bufón, que es un idiota. No importa que efectos tenga esto en la imagen de nuestro país.

    Porque una cosa es la crítica a su gobierno, y otra cosa es la burla. La crítica no sólo es válida, es necesaria en un país democrático (o que trata de serlo). La burla superficial no abona, porque no lleva a nada, es un mero acto de catarsis en el mejor de los casos.

    Pero a veces la burla se hace sin informarse antes. Todo sea por ver a Peña fracasar. Si fracasa, si muere, si se estrella el avión que «no tiene ni Obama» será el mejor día de nuestra vidas. Un ejemplo claro es aquella conferencia de prensa donde muchos afirmaron que «Obama calló a Peña Nieto».

    Peña Nieto criticó y alertó el creciente populismo (con clara referencia a López Obrador) mientras que Obama se autonombró populista. Pero Obama nunca respondió a Peña Nieto, sino a la prensa (los únicos que afirmaron que «Obama respondió a Peña» fueron algunos medios mexicanos, ningún extranjero). Además el término populismo tiene una connotación diferente en Estados Unidos (un tanto más benigna y moderada que en América Latina donde se usa de forma peyorativa), lo suficiente como para que Obama pueda describirse  como populista.

    Por ejemplo, para nuestro concepto de populista, López Obrador sería un populista, Donald Trump también, pero Obama no. Para el concepto estadounidense, que es un tanto más moderado, Donald Trump no es un populista y Obama sí.

    https://www.youtube.com/watch?v=nzPS-UpRfy4

    Pero esto se ignoró, el chiste era ver a Peña Nieto caer y sangrar.

    ¿Y sabes por qué me preocupa?

    Por el nivel de discurso. En lugar de hacer críticas más profundas (que vaya que el gobierno de Peña tiene mucho material) que abonen a la construcción de una nación fuerte, estás se limitan a burlas, a memes, a anécdotas, y demás. La crítica profunda queda en un segundo plano.

    Parece que la premisa no es esta: Estoy muy molesto con la forma en que se está gobernando el país; por lo tanto, estoy muy molesto con Peña Nieto.

    Sino más bien a la inversa: Como me cae mal Peña Nieto, entonces quiero que meta la pata; por más veces, mejor. 

    No importa que se ignore el entorno. Retomando el tema de la diplomacia, sería absurdo que Obama contradijera y expusiera en público a Peña Nieto por el mero uso de un término. México es lo suficientemente importante para Estados Unidos como para que Obama se de el lujo de deteriorar una relación contradiciendo a Peña Nieto frente a las cámaras, cuyo gobierno (el de Peña) es lo suficientemente esquizofrénico como para limitar el número de preguntas que se le podían hacer al mandatario en esa cumbre.

    Pero lo que importa es lo fácil, lo superficial:

    Por ejemplo, pocos están hablando de la #Ley3de3 donde el gobierno de Peña perdonó a los empresarios, pero no vetó los artículos donde no se obliga a los políticos presentar sus declaraciones.

    Y todos hacen memes de Peña Nieto siendo ignorado por Obama y Trudeau.

  • Esta campaña no la tiene ni Obama. La inteligente estrategia de AMLO

    Esta campaña no la tiene ni Obama. La inteligente estrategia de AMLO

    López Obrador está haciendo una buena campaña presidencial, es decir, está cumpliendo con su cometido de mantenerse vigente. Muchos hablan de él, lo defienden, lo critican, está haciendo ruido.

    A mí en lo particular, me parece un insulto a la inteligencia de los mexicanos. Sigue empotrado en el argumento del avión, que es un robo, que va en contra de la austeridad y los valores de los héroes de la patria ¿De verdad crees que todos nuestros «héroes» eran austeros y rectos? Habría que recalcar que ese avión lo compró la administración de Felipe Calderón y el gasto se entiende porque por más grande sea nuestra antipatía con el gobierno, no podemos darnos el lujo de arriesgar su vida (amén de todos los secretarios de Gobernación que perecieron en el sexenio de Calderón). Si las cabezas del país murieran, en un país infestado por el narcotráfico y el descontrol, las cosas podrían ponerse muy complicadas. Además, es una herramienta de trabajo, no es un lujo.

    Esta campaña no la tiene ni Obama. La inteligente estrategia de AMLO

    Y me parece un insulto que diga que le va a decir a Obama, cuyo gobierno comprará un avión del mismo modelo, que «se espere al 2018» para comprar el suyo. Para mí es una burla, pero para muchos no.

    Es decir, tantos casos de corrupción e impunidad dentro del gobierno actual como para escoger ese tema, parece algo estúpido. Pero un avión es algo concreto, es una «forma de darle forma» a la corrupción y descrédito del gobierno de Peña Nieto.

    Pero a pesar de que me parezca un insulto y una burla, su campaña funciona. Porque si AMLO quiere tener posibilidades en el 2018, debe mantenerse vigente, y debe de canalizar todo el descontento.

    López Obrador actualmente no está haciendo nada, no está gobernando entidad alguna y simplemente está haciendo política con su partido cuyo fin principal es hacer que gane la presidencia en 2018. AMLO no sólo es fuerte en la capital; su candidato de Veracruz, Cuitláhuac García, está dando pelea; también ocurre lo mismo en Zacatecas con Ricardo Monreal. Considerar que López Obrador no tiene posibilidad alguna de ganar por sus negativos sería ingenuo. López Obrador se presenta como un outsider, igual que Donald Trump en Estados Unidos.

    El Peje está teniendo fuerte presencia en redes. Por ejemplo, constantemente publica videos y pensamientos en medio de su recorrido por todo el país. Habla principalmente de la corrupción, de lo corruptos y cínicos que «son ellos» contra lo rectos e impolutos que «somos nosotros» por medio de esa ya clásica visión maniquea que pudiera llegar a ser más exitosa gracias al descrédito de la clase política (no pocas personas podrían estar de acuerdo con que hay una especie de «mafia del poder» en las élites de nuestro país con lo que ha sucedido en los últimos años). Repite las mismas frases, las mismas palabras, pero el contexto no es exactamente igual al 2006, ni siquiera al 2012. A veces no hay que hacer las cosas diferentes para obtener resultados diferentes, sino hacer lo mismo en tanto el entorno es el que ha cambiado.

    Su famosa frase de «este avión no lo tiene ni Obama» se ha propagado por las redes. No sé quien esté ayudando a manejar la campaña de López Obrador (quien aprovecha las lagunas legales y la displicencia de un desacreditado INE), y no sé si esa frase fue planeada para generar cierto impacto, o se viralizó de forma sorpresiva. Me inclino un poco más por lo segundo, sobre todo al tratar de entender como es que se viralizan los contenidos en Internet. Pero es de notar también que el copy del anuncio estuvo bien planeado y estructurado para obtener un propósito.

    El mensaje es muy sencillo y claro:

    Esa frase ha funcionado muy bien, tan bien, que AMLO la sigue repitiendo en los videos en que aparece. Es su grito de batalla ante la corrupción de la clase política (de la cual en realidad es parte), mientras que él se presenta como un outsider. Más que ser una burla, es un estandarte, «ese avión no lo tiene ni Obama». Hasta los críticos de López Obrador suben memes con la frase, incluso algunos presentadores y «comentócratas» la utilizan en son de broma. Es la frase del momento: «ese avión no lo tiene ni Obama». tan así que ya lleva algunos meses entre nosotros.

    Andrés Manuel sigue vigente, más vigente que nunca. Y el primer paso es ese.

    Actualmente Andrés Manuel no puede mencionar propuesta alguna ni puede hacer muchas cosas que se podrían hacer dentro de una campaña por las restricciones del INE (se limita a aprovechar, como ya dije, las lagunas legales). Pero sí puede diferenciarse del resto presentando a su partido como algo impoluto, cuyos valores rayan en lo religioso, tan puro y tan santo. Y vaya que en un país lleno de corrupción, una alternativa así (aunque no lo sea tan así en la práctica) puede llegar a sonar atractiva para muchos.

    AMLO y su equipo saben lo que hacen. No me parece que estén improvisando, saben que tienen una coyuntura a su favor que nunca han tenido: un gobierno y una clase política tan desacreditada como nunca antes. ¿Le alcanzará a López Obrador? No lo sé, los negativos que tiene, acumulados por varios eventos a través de los años, van a jugar un papel importante. Pero casi toda la clase política actual «tiene muchos negativos también». Si no aparece un líder o una figura destacada que despierte pasiones (sólo se antoja por medio de las candidaturas independientes), podría volverse muy competitivo; sobre todo si el voto se fragmenta.

    Y como la intención del PRI es fragmentar el voto lo más posible, en una mala jugada López Obrador podría terminar como beneficiario.

    Pero también el principal enemigo de López Obrador podría ser él mismo. Como ya ha ocurrido en ocasiones pasadas.

  • La debacle de Barack Obama

    Me pregunto como en un mundo actual, donde el neoliberalismo se desmorona a pasos agigantados para la mayoría de la sociedad (no así para sus pocos beneficiarios que se encuentran en la élite) sigue predominando este sistema económico que da muestras de que no quiere marcharse. El credo neoliberal tuvo su auge  allá por los 70’s con economistas como Milton Friedman (Premio Nobel inspirado en Hayek y Von Misses, y que fué abucheado al recibir su premio por su cercanía con Pinochet), y filósofos como Ayn Rand, A partir de los 80’s con Tatcher y Reagan se implementaron estas políticas, y al caer el Muro de Berlín junto con el colapso del sistema soviético, fue la política que tuvo mayor auge. Aunque los europeos (quienes se beneficiaron del equilibrio entre los dos extremos: capitalismo – comunismo) se mostraron más resistentes a ese cambio.

    El sistema siempre tuvo críticas, pero a partir de finales de los 90’s muchos se manifestaron en contra de él. A partir de los 90’s parecía que el capitalismo había triunfado y que los beneficios iban a ser para todos. Pero las cosas no ocurrieron así. En casi todo el mundo, la brecha entre ricos y pobres se disparó.  Y así a partir del año 2000 dentro de las academias comenzaron a surgir intelectuales críticos del sistema, inclusive en Estados Unidos, con Premios Nobel como Krugman y Stiglitz. Todo indicaba que el neoliberalismo debería llegar a su fin, pero habia un problema. Las corporaciones se hicieron tan grandes y los gobiernos tan chicos, que se antojaba difícil hacer un cambio, hacer una especie de «New Deal» como el de Roosevelt después de la crisis de 1929.

    La culpa de que este sistema enfermo siga dominando la tiene en parte la izquierda. Y aquí es donde entro con Barack Obama. Muchos dirán que no es de izquierda (más porque en Estados Unidos ese término es cambiado por el de liberal porque el ser «izquierdista» es algo prohibido), pero si tiene rasgos mucho más socialistas que la gran mayoría de los presidentes estadounidenses, por lo cual se podría considerar como un presidente de centro-izquierda. Pero ¿cual es el problema de Obama?.

    Decía un especialista que los políticos de derecha como Reagan no se habían responsabilizado por las crisis que dejaron sus antecesores. Pero Obama se terminó responsabilizando por la crisis económica en que George W Bush dejó a su país. La percepción del estadounidense es que Obama no ha podido con el paquete, y tal vez sea cierto, pero la posición en que lo dejó Bush fue muy incómoda. Quiso verse tal vez demasiado demócrata y no responsabilizó a su antecesor por la situación que atraviesa Estados Unidos.

    Obama generó expectativas porque iba a desmantelar todo lo que había hecho Bush, iba a retirar las tropas de Iraq, cerrar Guantánamo, e iba a implementar medidas socialistas que incluían la cobertura médica universal. Pero a Barack Obama le ha faltado liderazgo. En Estados Unidos hicieron el gobierno tan pequeñito y a las corporaciones tan «grandotas» que Obama se vió en una encrucijada. Decidió rescatar empresas en quiebra, pero no desmanteló por completo la corrupción que había en el sector empresarial de Estodos Unidos, se volvió indeciso, le ha faltado tal vez algo de caracter, de saber negociar. Todos esperaban de él un Roosevelt y un New Deal pero este no ha llegado. Por eso es comprensible que en las elecciones intermedias perdiera la mayoría del congreso, la gente (si ya no solo en México, en Estados Unidos y en todo el mundo) a veces no tiene memoria histórica, y cuando una opción no funciona optan por la otra aunque haya funcionado peor en su momento. Los estadounidenses optaron por darle una segunda oportunidad a los republicanos (a pesar del desastre que hicieron entre el 2000 y el 2008) y ahora Obama tendrá que negociar. La reforma sanitaria tendrá que ser más chiquita, la retirada de Irak más lenta, al igual que el cierre de Guantánamo.

    Obama pudo marcar un antes y un después, pero no se supo definir. Siendo izquierdista de carrera, trató de ponerse en el centro del espectro político, lo cual es muestra de un evidente titubeo, y la derecha y todo lo que representa (conservadores, corporaciones) se aprovechó de ello. Obama debió arriesgarse e imponer su agenda a pesar de los reclamos de los poderes fácticos, tal y como lo hizo Roosevelt. No se trataba de convertir a Estados Unidos en un país comunista, se trataba de poner un orden a los excesos que el sistema neoliberal había provocado. Otros mandatarios llamados «de izquierda» se han visto rebasados por los intereses de las corporaciones, como en España, y han tenido que adoptar de cierta forma la agenda neoliberal, porque de otra forma, dichas corporaciones ejercerán tal presión que terminará siendo contraproducente. Pero Obama está en el centro neurálgico del mundo (y aunque digan que China se acerca, la mayoría de las corporaciones son estadounidenses), si el lo hacía, podría lograr una reacción en cadena. Casi todas las corporaciones tienen su origen en Estados Unidos, y si el presidente les hubiera puesto un alto, hubiera sido mas fácil para el resto del mundo. Pero Obama no se atrevió.

    Dice Lula da Silva que cuando uno es joven, se acerca a los extremos del espectro político (ya sea de izquierda o de derecha), y cuando crecen, tienden ir más al centro, los izquierdistas se hacen socialdemócratas y los de derecha, de centroderecha. Pero creo que lo que se le olvidó decir es que cuando quedas en el puro centro, quedas en un vacío ideológico, el cual los oponentes aprovechan. Ser de centro es no tener ideología propia, y es lo que le ha pasado en la práctica a Barack Obama. El neoliberalismo no es ya un sistema ideológico, es un sistema que está ahí para satisfacer las necesidades de unos pocos cuantos, sus argumentos son ya fáciles de rebatir. El símbolo del fracaso del comunismo fué el Muro de Berlín, su caída consumó el su fracaso. En cambio nadie se ha atrevido a derribar el muro «neoliberal». Posiblemente porque el comunismo tenía como base un gobierno central (como el Gran Hermano de 1984), y las corporaciones que promulgan el neoliberalismo son descentralizadas y tal vez más difíciles de atacar (que sería como un pulpo que ataca con sus brazos). Obama tuvo esa oportunidad, pero creo que ya es demasiado tarde. Mientras tanto, solo queda sentarse a ver su declive como presidente y la gran posibilidad de que los republicanos vuelvan a tomar el poder. Muchos nos ilusionamos, pero en este mundo se necesita más que buenas intenciones para cambiarlo.

  • El caso Osama Bin Laden. ¿Una contradicción?.

    El asesinato de Osama Bin Laden está dando mucho de que hablar, por lo cual creo que es metirorio dedicarle otro artículo a este caso. Empezamos por el entierro que recibió Osama. En el artículo pasado comentaba que según la tradición islámica, a los muertos se les tenía que aventar al mar, pues resulta que no es así. Clérigos de Arabia Saudita desmintieron los dichos de Estados Unidos y dicen que eso es totalmente falso, que a los muertitos se les debe de enterrar en tierra firme. ¿Entonces por qué carajos lo aventaron al mar? ¿Les dió miedo a que fuera a revivir?.

    La Casa Blanca está debatiendo si mostrar o no las imágenes del cadaver al público (ojalá y lo hagan para acallar todas esas voces que no creen en la muerte del terrorista árabe), supuestamente una bala le atravesó un ojo (confirmado por Estados Unidos) y a raíz de todo esto, se publicaron presuntas imágenes donde aparece Osama Bin Laden muerto, pero solo se trató de una imagen trucada donde «photoshopearon» a Osama Bin Laden con otro cadaver.

    También ya supimos que Barack Obama si tuvo incidencia en la captura de Osama Bin Laden, quien tenía la opción de seguir vivo si no se resistía (Bin Laden optó por resistirse). Tenían tres opciones: un asalto de comandos estadounidenses con helicópteros, un ataque con bombarderos B-2, o una incursión conjunta con los servicios de espionaje paquistaníes. Obama eligió la opción más arriesgada, según el diario el país que fué la primera. La segunda se desechó porque se necesitaban unas 32 bombas de más de 900 kilogramos cada una para volar el complejo y de esa forma tal vez no hubieran podido saber si en realidad hubieran matado al radical musulman.

    Claro, no dejan de llover las teorías de la conspiración. Muchos siguen pidiendo las pruebas de que Osama Bin Laden esté realmente muerto. Y más cuando ni los vecinos de la fortaleza de Bin Laden se habían percatado de su presencia. Yo a pesar de todas las teorías de que nunca existió, que si fué un invento de disneylandia, que si es un complót del los iluminati, le doy mi voto de razón a los Estados Unidos. Pero me pongo a pensar, ¿diez años tuvieron que pasar para que capturaran al autor intelectual del derribo de las torres gemelas? Entonces algo está fallando en los servicios de inteligencia, ¿que pasa con la CIA apá? La misma CIA que permitió la incursión de drogas a los Estados Unidos y acrecentó los cárteles de droga en México, todo para el caso Iran-Contras. Siempre me he temido que hay algo oscuro dentro de esa organización.

    No se me haría raro que surgieran algunas contradicciones en torno al caso Bin Laden. Lo mejor que pueden hacer, ya lo repetí, es sacar esas fotografías a la luz. Yo se que sería la barbarie y que muchos se alegrarán, festejarán y harán ediciones en Photoshop (unas muy buenas, otras no tanto) del cadaver de Bin Laden, pero creo que la verdad deberá ser mostrada, sino las especulaciones y las teorías del complot rondarán por el inconsciente colectivo mundial.

     

  • Osama Bin Laden ha muerto

    Para los estadounidenses, el terrorista Bin Laden ha sido algo así como la némesis de su nación. El se adjudicó los atentados del 11 de Septiembre del 2001 (aunque hay todavía varias teorías conspiratorias empecinadas en decirnos que los mismos estadounidenses se tiraron las torres) por lo cual era entendible ese odio de la población estadounidense contra este terrorista árabe. Ahora que Osama Bin Laden ha muerto, la mayoría de los estadounidenses han salido a festejar a las calles como una forma de catarsis para paliar el resentimiento que tenían después de la muerte de miles de estadounidenses en aquel atentado.

    ¿Como pasó todo?. Resulta que la noche del Domingo 1ro de Mayo, Barack Obama anunció la muerte de Osama Bin Laden, en un operativo que encabezaron los Estados Unidos: «El terrorista más buscado del mundo murió durante un ataque de un equipo de estadounidenses en Abbotabad, una ciudad de Pakistán localizada a 50 kilómetros de Islamabad«. El cuerpo del terrorista fué arrojado al mar como lo mandan los ritos mortuorios propios de la religión islámica. Naturalmente los integrantes de Al-Qaeda y todo el séquito de musulmanes radicales amenazan con represalias por la muerte de su jefe mayor.

    La muerte de Bin Laden me imagino que ha de traer felicidad y algarabía, a casi una década del aniversario del atentado de las torres gemelas. Para los estadounidenses se hizo justicia. Pero a pesar de todo ello no hay que olvidar todo lo que hubo detrás de esos atentados y todo lo que motivó a Bin Laden y sus hombres a cometer los atentados. No hay que olvidar que alguna vez los Estados Unidos apoyaron al grupo de Bin Laden al tratar de combatir el comunismo soviético, tampoco hay que olvidar los negocios que tenían los Bush con los Bin Laden en torno al petroleo, no hay que olvidar tampoco el trato que se les daba a las minorías árabes; pero tampoco hay que olvidar el radicalismo con el que se mueven algunos grupos extremistas en algunos lugares de Asia, pero también como este odio fue alimentado por los Estados Unidos y el occidente que trataron de imponerles su manera de pensar.

    Es curioso que el mismo día en que había sido beatificado Juan Pablo II, Bin Laden haya sido muerto. Es como un reencuentro entre lo bueno y lo malo. Aunque para muchos lo bueno en realidad no era tan bueno (sobre todo por las acusaciones por la relación con Marcial Maciel) y lo malo, en realidad no era tan malo (porque había sido un odio alimentado por los Estados Unidos). pero para la mayoría de las personas Juan Pablo II y Osama Bin Laden representaron el bien y el mal en este mundo. Eran Dios y el Diablo.

    Se va Bin Laden pero no se van las huellas de odio que quedaron diseminadas, gran parte del oeste asiático sigue odiando a Estados Unidos y viceversa, los grupos radicales siguen existiendo y seguirá siendo así hasta que lleguen a un común acuerdo y un respeto por sus creencias y sus costumbres, lo cual se ve bastante difícil, por la incompatibilidad entre las dos formas de interpretar al mundo.

    Quien gana es Barack Obama, porque fué bajo su presidencia que se dió muerte al odiado terrorista árabe, y no bajo la de George W. Bush, quien había prometido que iba a mover mar y tierra para hayar vivo o muerto a Osama Bin Laden. Con este acto Obama logrará posiblemente calmar un poco las aguas en los sectores conservadores que tanto lo han criticado, porque aunque en realidad no tuvo nada que ver, ni siquiera comandó dicho ataque, si fué bajo su mandato que se dió esta agraciada muerte.

    ¿Que piensan ustedes sobre la muerte de Bin Laden? ¿Creen que por fin se hizo justicia? ¿Creen que Estados Unidos también debería de pagar? o ¿Solo lograron derrumbar un accesorio de un complejo entramado social que forman las redes de Al-Qaeda?

  • La derrota de Obama

    La derrota de ObamaYo creo que el elector estadounidense es un caso patológico para ser analizado en un centro psiquiátrico. para haber castigado así al presidente 44 es que no recuerdan nada del 43.

    Esta frase con la que he iniciado este post, la publicó un contacto en Facebook y me hizo pensar, -¿que es lo que quieren entonces los estadounidenses?. George W. Bush había terminado su gestión con un 30% de popularidad y Obama, creo que sin merecerlo, tampoco va muy bien, tiene aproximadamente el 44% de la aprobación del pueblo estadounidense. Los índices económicos en Estados Unidos a menos de dos años de la crisis no son de los mejores, tienen un paro del 10% (uno de cada diez estadounidenses no tiene trabajo) y también parece que ha sido eficaz, según comenta Antonio Caño de El País, las fuertes sumas de dinero que ha invertido Karl Rove, uno de los asesores más poderosos de George W. Bush.

    Visto desde fuera de los Estados Unidos, pareciera que Obama está haciendo un buen trabajo, (yo creo que sí lo está haciendo), con la reforma sanitaria que tanto se necesitaba en un país donde decenas de millones no tienen ninguna protección de gastos médicos, con la retirada parcial de las tropas de Iraq. Pero parece ser que para los norteamericanos la cosa no es así, ellos quieren palpar mejorías inmediatas en su economía, quieren que haya más empleo, y por razones posiblemente ajenas a él (más bien acreditadas al gobierno anterior) no lo hay. Como dice el mismo Antonio Caño, Obama es un gran gestor, pero un mal político, porque si bien ha logrado reformas y cambios que se van a palpar en el largo plazo, no ha logrado satisfacer las necesidades primarias de los ciudadanos, por eso es razonable pensar que si es bien visto fuera de los Estados Unidos, ha sido criticado fuertemente dentro este país.

    Obama dijo para el New York Times: «Probablemente hay un orgullo perverso en mi Administración -y yo asumo la responsabilidad por ello- de que íbamos a hacer lo que había que hacer aunque fuese impopular a corto plazo«.

    El Tea Party también parece estar siendo una razón con cierto peso por la que Barack Obama está perdiendo popularidad, y por la cual el partido demócrata perdió la cámara de representantes (y salvó de perder la del senado). De hecho varios miembros del Tea Party ganaron gobernaturas y escaños en el congreso. Y es que para ellos se ha convertido en deporte olímpico criticar a Washington por todos los males que está sufriendo el pueblo estadounidense, y lo malo es que se lo están creyendo. No se si tenga razón Vargas Llosa al opinar lo siguiente sobre el Tea Party: «Algo que, más allá de la caricatura que se quiera hacer de ellos, sintoniza muy bien con la esencia del norteamericano»

    No eximo a Barack Obama de todas las problemáticas que sufren actualmente los estadounidenses, tal vez pudo haber hecho «algo más» en otros rubros. Pero pareciera ser que una buena porción de los estadounidenses no tienen memoria y no recuerdan al nefasto presidente que antecedió al actual, y el cual fué el responsable en gran parte del sufrimiento del pueblo norteamericano. No puedo dejar de mencionar mi inclinación socialdemócrata y ser afín a las políticas y a la forma de pensar de Barack Obama, y tal vez eso sesgue un poco lo que esté opinando, pero a mi juicio el hasta ahora ha hecho una buena presidencia, ha tenido los pantalones que otros políticos a los que le gustan prometer (¿Quien no recuerda a Vicente Fox?) les faltaron. De lo que ya no estoy tan seguro es si el intelectualismo de Barack Obama es compatible con el norteamericano promedio. Tal vez ellos prefieren más «Liberty» y «Free Market» y menos «State intervention» y «Taxes».

    Otra cosa Loable para Barack Obama a mi parecer es que ha aceptado la responsabilidad de la derrota. Pudo haber culpado a su antecesor y no lo hizo. ¿Cuando veremos a los políticos mexicanos hacer eso?.

  • Los ultraconservadores estadounidenses contra Obama

    ¿Que pasaría si pusiéramos en una licuadora la intolerancia de López Obrador, un magnate millonario y al cardenal Juan Sandoval Íñiguez?. El resultado sería algo así como un ultraconservador estadounidense. ¿Por qué como López Obrador?. Porque los «neocons» son muy nacionalistas e intolerantes con la oposición, ¿por qué como un magnate millonario?, porque pregonan el neoliberalismo más radical como el único sistema económico que funciona, y ¿Por qué como Juan Sandoval Íñiguez?, porque estos son muy religiosos y creen que han sido enviados por Dios para salvar a norteamérica de sus enemigos.

    Todos sabemos que Obama está haciendo una buena presidencia en Estados Unidos (creo que junto con Lula uno de los mejores de Ámerica). Está cerrando Guantánamo, está retirando progresivamente a las tropas de Irak (cuya guerra fué un gran fiasco) y por fín está implementando un sistema de salud en el país norteamericano (sabemos que el sistema de salud público de Estados Unidos es mucho más deficiente que los europeos, y me atrevo a decir que hasta el IMSS es mejor) donde más de 30 millones de personas no tienen seguro médico. Pero parece que hay un sector al que no le parece que el presidente norteaméricano esté tomando este tipo de medidas, y estas críticas vienen de la rancia derecha estadounidense.

    Los de la derecha con su clásica intolerancia al estado (a pesar de que el neoliberalismo ha demostrado su fracaso total) están criticando a Obama de querer implementar el socialismo en Estados Unidos, lo han llamado racista, musulman y lo han comparado con Sadam Hussein (por tener el mismo apellido). Ahora los ultraconservadores, por medio del movimiento de los Tea Parties, han conseguido aglutinar a su rebaño (a miles de estadounidenses derechistas) en el monumento a Lincoln, el mismo lugar donde Martin Luther King pronunciara su discurso «I Have a Dream» (tengo un sueño). El que se muestra al frente de este movimiento es el famoso comentarista conservador de la Fox Glenn Beck, quien fué el que hizo la convocatoria donde se invita a la gente «a restablecer el honor y los valores que fundaron esta gran nación».

    Naturalmente todos los líderes históricos del movimiento de Martin Luther King están encolerizados (es como si el Cardenal hiciera el viacrucis en el monumento a Juárez, algo así de incongruente). Y si bien parece ser que es Glenn Beck el que está detras de esto, en realidad hay varias empresas en este movimiento antiobama. Entre los principales responsables están los hermanos David y Charles Koch, dueños de campos petroleros, refinerías, oleoductos y complejos petroquímicos, quienes afirman que Obama está encaminando al país hacia el «abismo comunista». ¡Háganme el favor!.

    No entiendo como en pleno siglo XXI existe gente con esta mentalidad. Porque ellos son los mismos que dicen que la evolución no existe y que los dinosaurios se extinguieron hace mil años. Da mucha pena y verguenza saber que en un país como el estadounidense siga existiendo gente tan radical que ya ha demostrado el fracaso de su pensamiento tanto en lo social como en lo moral. Por más que Obama haga una gran presidencia, este tipo de gente intolerante nunca se va a quedar callada, lo que los mueve no es la razón, sino el fanatismo.

  • Barack Obama logra reforma sanitaria.

    Una vez lo dije, Obama no solo era un fenómeno mediático, hubieron algunos ingenuos que dijeron que iba a ser un Fox, un presidente populista que iba a prometer las perlas de la virgen y que nos iba a dar «espejitos chiquillos y espejitas chiquillas». Obama va en serio y ha logrado lo que no habían logrado  (como Bill Clinton) o no habían querido (como George W. Bush) sus antecesores, y es crear una reforma sanitaria que beneficiará a más de 32 millones.

    Estados Unidos es un país rezagado en materia de salud si lo comparamos con otros países desarrollados. Actualmente los servicios de salud pública (como Medicaid y Medicare) son una reverenda porquería. De hecho hay quienes se atreven a asegurar que en México hay una mejor cobertura de salud pública que en Estados Unidos, que nuestro Importa Madre Su Salud (IMSS) es más eficiente (eso y con todas las colas para formarse) que la salud pública estadounidense.

    Sabemos que Estados Unidos es el país del Libre Comercio y de la no intervención estatal. Pero hay áreas donde la mano invisible de Adam Smith no parece funcionar y una de ellas es la salud, y la derecha estadounidense había preferido mantener su dogmatismo librecambista sin importar que varios millones de estadounidenses de escasos recursos económicos se quedaran fuera de la cobertura médica (la cual es manejada por consorcios privados); esos mismos derechistas conservadores que alucinaron con el martillo y la hoz del socialismo, cuando vieron que la votación en la camara del congreso allá en el Capitolio, por un estrecho margen (219 votos a favor contra 212 opositores) daba el camino libre a Barack Obama.

    Todos los republicanos conservadores votaron en contra, inclusive algunos demócratas (una gran minoría) también. Barack Obama tuvo que negociar con los demócratas conservadores que votaron a cambio de que los abortos no se financiaran con dinero del erario público.  Y todo esto solo pudo suceder con una mayoría absoluta de los demócratas en el congreso, porque de otra forma hubiera sido impensable lograr sacar adelante esta reforma.

    Son 32 millones de personas los que pasarán a tener una mayor cobertura sanitaria, aunque se dice que todavía quedarán fuera unos 15 millones, la mayoría de ellos inmigrantes indocumentados. Pero la reforma también beneficiará a quienes ya están protegidos con un seguro médico privado: Por ejemplo, la normativa prohíbe a las aseguradoras que nieguen tratamiento a sus clientes a quienes se diagnostica una enfermedad grave y costosa, y permitirá a los trabajadores que pierdan su empleo mantener las mismas condiciones de su cobertura sanitaria. (fuente).

    Ojalá y en México tambien se pensara en generar una mayor cobertura, más allá de soluciones a media como el seguro popular (más a sabiendas que el sueño de los panistas es privatizar la seguridad social). Sabiendo que si Estados Unidos se avienta a un pozo, México también lo hace, al menos que esta vez si lo hagan y se piense en una mejor cobertura. Porque creo que si a algo tenemos derecho todos los seres humanos es a la salud.