Etiqueta: Naturaleza

  • «Desarrollo» vs Arbolado

    «Desarrollo» vs Arbolado

    El hombre ha hecho históricamente varias atrocidades en nombre del «desarrollo», de la necesidad de progreso. Como especie buscamos prosperar, pero no todos los cambios son buenos, y cuando no lo son, se venden como buenos porque ¡es progreso!, ¡si te opones eres un retrógrada!. Luego pasa el tiempo, miramos atrás y nos damos cuenta que habían cosas que debían haber sido conservadas.

    "Desarrollo" vs Arbolado

    Esta fotografía es de la Av. López Mateos Norte en la ciudad de Guadalajara. La primera data de 1983 y fue tomada por un camarógrafo desde una torre que se encuentra en esta avenida. La segunda no tiene un año de haber sido tomada, y la obtuve de Google Maps (nótese los renders de los edificios colocados por aficionados, luego no vayan a pensar que se ha lanzado un Grand Theft versión Guadalajara). ¿Ves alguna diferencia? Sí, hay una muy clara. En la de la izquierda la avenida está llena de árboles, en la de la derecha no hay prácticamente nada.

    Yo recuerdo esa avenida en la década de los noventas, mucha más parecida a la de la primera fotografía. Esta avenida tenía un bello arbolado, con el tiempo, sí, empezaron a haber congestionamientos de tráfico y las autoridades (del PAN) decidieron ampliar el túnel vehicular por lo cual tuvieron que derribar todo ese bello arbolado. ¿Se solucionó el problema del tráfico? Por supuesto que no, pero le pusieron en la torre al arbolado urbano que embellecía esta avenida. La López Mateos (que en algún punto de la ciudad conecta con la Minerva) perdió su encanto y termino siendo una avenida del montón. El ecosistema cambió dramáticamente, de ser una avenida boscosa y acogedora, ahora se percibe una avenida más bien árida.

    Las áreas verdes no son prioritarias para las autoridades, esto en Guadalajara y en muchos lugares de México. En la Zona Metropolitana de Guadalajara se han construido muy pocos parques en tiempos recientes, quienes ya rebasamos la mayoría de edad constatamos que los parques que vemos son prácticamente los mismos, en los nuevos desarrollos prácticamente no existen, y si existen, son pequeños, están dentro de los cotos y han sido desarrollados por la iniciativa privada mas no por el estado. En cambio la tala de árboles es la constante en nuestra ciudad. A un terreno se le da un valor de uso basado en el dinero, en cuanto se puede vender, en lo que se puede desarrollar ahí, pero no se piensa en como este terreno podría abonar a la sociedad, un terreno que podría convertirse en áreas verdes que podrían servir como área de esparcimiento que en cierto punto coadyuvaría a mejorar el tejido social, dado que los niños y jóvenes tendrán espacios para su recreación.

    Lo mismo con las avenidas, se buscan «soluciones» a los problemas de tráfico, soluciones que ya no tienen cabida en otros países por su poca eficacia (véase como en Seúl, Corea del Sur, han demolido vías rápidas para construir parques urbanos). Buscan agilizar el tráfico (en muchos casos sin éxito) sacrificando la imagen visual de las avenidas, porque también es cierto, los árboles pueden tapar anuncios espectaculares.

    Debido a que se ha tomado mayor conciencia por parte de la ciudadanía en este tema, algunos desarrollos buscan que el impacto sobre el ecosistema sea menor. Un caso es el desarrollo llamado Central Park, en frente de Avenida México, que consistirá en varias torres residenciales y corporativas de más de 100 metros, en un terreno privado completamente arbolado. En lugar de acabar con el arbolado, se decidió solo talar en el área donde se van a levantar los edificios y dejar el resto de dicho arbolado intacto, por lo cual se conservará entre el 70% y 80% de este (a ojo de buen cubero). Qué mejor que este terreno  se hubiera convertido en un parque, tendría todo el potencial para serlo. Lamentablemente este terreno completamente arbolado siempre fue privado, por lo cual es difícil convertirlo en algo así.

    Sin embargo falta mucho trecho para lograr tener una sociedad que sepa desarrollarse procurando respetar y promover las áreas verdes. La naturaleza no tiene que estar peleada con el desarrollo, por lo contrario, es parte de este. Porque una ciudad no se puede desarrollar si no logra conservar sus virtudes.

     

  • ¿Por qué no derrumbamos espectaculares para que se vean los árboles?

    ¿Por qué no derrumbamos espectaculares para que se vean los árboles?

    El exceso de espectaculares y el derribe de árboles para su mejor efectividad no son un ejemplo de una economía dinámica, son más bien ejemplo de una sociedad bananera.

    ¿Por qué no derrumbamos espectaculares para que se vean los árboles?

    Pareciera que para muchos empresarios (relacionados muchos con los anuncios publicitarios), la ecología es algo que no existe. Naturalmente en su visión librecambista, donde lo que es bueno para los negocios es bueno para la sociedad, si un árbol estorba a la visibilidad de un espectacular, o al letrero de un Oxxo, entonces hay que derribarlo. Porque hay que darle prioridad al «desarrollo económico» sobre el balance armónico de la naturaleza (que no genera ingresos). De por sí, el exceso de espectaculares en las ciudades hace ruido, genera contaminación visual. Ahora el que derriben árboles para que estos se vean, la verdad que representa un descaro. Seguramente este tipo de empresarios se justificarán diciendo que quienes los que los critican son «ecologistas radicales, opositodos, ecomarxistas rojillos comunistoides totalitarios, y que se pongan a trabajar».

    Pero es que bajo esta forma de pensamiento donde se privilegia a la economía sobre la armonía, es que se ha logrado que nuestro entorno se desgaste. Lo peor es que para el asunto de los espectaculares existen alternativas, una campaña publicitaria creativa puede no solo generar más posicionamiento de marca en las empresas, sino puede conjugarse con el respeto a la naturaleza y al medio ambiente. En México existe la falsa creencia de que por más se exponga una marca, más posicionamiento y por ende mayores ventas generará, persiste la falsa creencia de la cantidad sobre la calidad, lo vemos en los espectaculares colocados en las avenidas, en los uniformes de futbol llenos de publicidad tal cual Sección Amarilla. Quienes hayan viajado a Estados Unidos (y lo pongo como ejemplo por ser la meca del capitalismo), se darán cuenta que no existe tanta saturación publicitaria. Incluso en lugares donde esta abunda por la naturaleza del lugar (Times Square por ejemplo), podrán ver que esta, está colocada de una manera en que no contamine tanto la mente de quienes la ven.

    Si nos vamos a lugares como Europa veremos una mayor restricción de este tipo de anuncios. En España se prohibieron los espectaculares en las carreteras, solo permitiéndose el famoso toro de Osborne (anuncios que también existen en las carreteras mexicanas) por considerarlo emblemático. Pero parece que mientras los otros países buscan una mayor armonía respetando su entorno y medio ambiente, en México damos pasos para atrás. Si en un tramo de un kilómetro hay tres espectaculares, la marca anunciada en cada uno de ellos tendrá menos posicionamiento que una sola marca anunciada en un espectacular en dicho tramo. Eduardo Muñoz Díaz, representante legal de la asociación civil Empresarios en Publicidad Exterior, afirmó que lograron «bajar» 300 espectaculares porque convencieron a los empresarios de que entre menos anuncios hubiera, más se valuarían sus marcas. Pero para otros, tanta es su ansia por ser vistos, que los árboles son vistos como enemigos, los cuales se deben derribar en aras del posicionamiento de marca y el «buen comercio».

    Estas empresas publicitarias como Vendor o Expo Graphics, buscan que ningún objeto estorbe la visibilidad de sus espectaculares, para poder valuar bien la renta de sus espacios a las empresas, porque por más visible es el anuncio, más posicionamiento genera y por lo tanto debe de ser más caro. Por esta razón también estas empresas se pelean los mejores lugares, sin importar la contaminación visual que estos generan, sin importar si estos arruinan la visibilidad de la ciudad, y sin importar si con esto se atente a la naturaleza, la cual no genera utilidades a las empresas.

    Por eso sería mejor idea derrumbar los espectaculares para que se vean los árboles. Que las empresas busquen alternativas más modernas y más frescas para anunciarse. Es importante el involucramiento de la ciudadanía, porque de esta manera, las empresas que sean cómplices de estos ecocidios serán señaladas, como lo hicieron varias organizaciones civiles en Guadalajara, después de que estas empresas fueran parte de la tala inmoderada de árboles, y quienes se posicionaron ante este penoso evento. El resultado fue que estas empresas quedaron exhibidas ante la opinión pública, y por lo pronto los anunciantes están pidiendo una explicación a los dueños de los espectaculares, dado que esta exhibición puede perjudicar su marca.

  • Colomos III, la importancia de la naturaleza en el ecosistema

    Colomos III, la importancia de la naturaleza en el ecosistema

    Colomos III, la importancia de la naturaleza en el ecosistemaQuienes vivan en la Zona Metropolitana de Guadalajara o quienes vengan a la capital jalisciense, seguramente sabrán que es Colomos. Este es un bosque inducido dentro de la ciudad, que sirve como pulmón y ayuda a mantener cierto equilibrio en el ecosistema, se divide en dos secciones conjuntas, Colomos I y Colomos II (es decir, un bosque seccionado en dos partes); estos espacios además sirven de esparcimiento para la ciudadanía, para tanto los que quieren ir de pic-nic o los que quieren ir a hacer ejercicio en un lugar donde lo que sobra es oxígeno. Esta zona es muy importante, no solo por la existencia del bosque, sino por los mantos acuíferos que pasan por debajo de esta zona y que abastecen de agua a varias colonias de la ciudad. ¿Entonces que es Colomos III?, este es otro predio donde se está contemplando hacer digamos un tercer bosque, aunque a diferencia de los primeros dos, no se encuentra exáctamente en el mismo lugar; se encuentra aproximadamente a un kilómetro de los primeros dos bosques hacia el norte.

    El fin de semana tuve la oportunidad de ir, dado que Colomos III es uno de los proyectos de la Organización Civil donde colaboro. No es la primera vez que voy, pero si la primera vez donde me percato del impresionante tamaño que tiene este predio propiedad del gobierno, pero que ha sido de interés para algunos desarrolladores que lo han querido contemplar para desarrollar edificios departamentales. Colomos III tiene 28 hectáreas y en parte de este terreno ya existen árboles medianos que fueron sembrados desde hace 10 años. En esta visita tuve la oportunidad de platicar con el maestro Jaime Eloy Ruiz Barajas quien ha estado también muy involucrado en el proyecto y es un especialista del tema. Me comentaba que bajo este terreno existen dos mantos acuíferos que alimentan a más de 10 colonias de la Zona Metropolitana, y también me hablaba sobre la importancia de hacer crecer un bosque en este terreno, que además de los beneficios mencionados anteriormente que un bosque (valga la redundancia) podría tener a la ciudad, también iba a ser muy benéfico para dichos mantos acuíferos.

    A pesar de la existencia de algunos árboles medianos, la mayor parte de Colomos III es un terreno donde se han sembrado nuevos árboles que no rebasan el medio metro de altura, los cuales tienen que estar siendo regados y mantenidos. Aquí es donde entra la labor de Movimiento Propuesta Ciudadana y del profesor Jaime Eloy, donde varios alumnos de instituciones como la Universidad Panamericana entre otras, hacen su servicio el sábado a las 8:00 de la mañana. El Ayuntamiento de Zapopan quien colabora con las pipas de agua, de las cuales se abastecen los voluntarios quienes por medio de baldes riegan los nuevos árboles que en unas décadas formarán parte del nuevo bosque.

    Les comentaba que este bosque ha estado en la mira de varios desarrolladores porque se encuentra en una de las zonas más opulentas de Guadalajara, colinda con una de las colonias con más poder adquisitivo como son Colinas de San Javier y Puerta de Hierro, y cerca de este predio se han construido clusters de rascacielos que oscilan entre los 20 y 40 pisos (algo así como lo que es Santa Fe en la Ciudad de México), de hecho es curiosa la sensación porque dentro de este terreno, se respira un aire campestre, pero a la vez está rodeado de estos modernos edificios que desde esa distancia parecerían formar parte de una ciudad de primer mundo, pero donde sabemos que al entrar dentro de estos «clusters», el segregacionismo que separa a los inquilinos de estas torres de la ciudad, delata el tercermundismo. Algunos de estos edificios fueron construidos en zonas por donde pasan mantos acuíferos y con una escasa planeación urbana, dado que no se encuentran cerca de una vía rápida y la «exclusividad» de estas zonas no ha permitido la construcción de vías que permitan un tráfico más fluído, claro, hablar de transporte público en esta zona es hablar de nada, menos donde solo pasan dos rutas de camiones.

    Es bueno saber que a pesar de esas modas por talar árboles para que «el letrero del negocio del dueño se vea» como ocurrió con un Burger King ubicado cerca del Expiatorio de la ciudad, o de quemar deliberadamente bosques para posteriormente desarrollar cotos y condominios con el slogan de «vive cerca de la naturaleza» como ocurrió con el Bosque de la Primavera, existe gente que se preocupa por preservar el entorno y promover desarrollos naturales que le podremos heredar a nuestros hijos. Ciertamente, tendrán que pasar años o incluso décadas para que este bosque tome forma como la que tienen las primeras dos secciones de Colomos, pero cualquiera en su sano juicio preferiría esperar un tiempo para tener un nuevo bosque a tener una ciudad llenos de edificios que en ese tiempo se verán viejos, y donde debido a la falta de áreas naturales, se tendría un ecosistema muy deteriorado.

    Mi visita a este bosque tuvo varias razones, empezando porque quería conocer más a fondo este proyecto (por lo cual tenía que estar ahí y presenciarlo en vivo) dado que donaré un sitio web para este proyecto, y claro además quería colaborar y poner mi granito de arena. Y para los que creen que solo me dedico a estar escribiendo tontería y media en este sitio, aquí les dejo la prueba de uno de los tantos arbolitos que regué en mi visita al bosque. Por cierto, quien quiera colaborar, me lo puede hacer saber por este medio y yo con todo gusto les informaré:

    Arbolito

     

  • Sonidos extraños en el cielo

    Algunos dicen que son los aliens, otros que es el HAARP, hay quienes inventan teorías de la conspiración relativo a este fenómeno, está la gente como Jaime Maussan que le busca provecho, y están algunos otros (entre los que yo me encuentro) que piensan que este fenómeno debe de tener una explicación científica. Pero lo que es cierto, es que varias personas han subido videos de unos sonidos extraños en el cielo, que seguramente espantarían a más de uno, porque algunos de estos parecen incluso música de películas de ciencia ficción apocalípticas. Algunos usuarios han analizado estos videos, y en algunos casos han llegado a la conclusión de que son un «fake» (como decimos en el argot del Internet) donde se comprobó al aislar el sonido y cambiarle la velocidad que eran rugidos de animales o sonidos de metales; pero en otros casos no parecen serlo, porque algunos se escucharon en transmisiones televisivas donde los narradores (en este caso, de juegos de beisbol) se preguntan ¿Qué es ese ruido tan extraño que se está escuchando? Además, muchos usuarios en Internet afirman haberlos escuchado en persona.

    Como digo, estos sonidos deben de tener una explicación científica, y no creo que se tarde mucho tiempo en que alguien de una explicación. Pero estos curiosos sucesos dejan que pensar, porque prácticamente todos los que se han publicado (en este caso en Youtube), se subieron desde el año pasado hasta ahora. Aquí es donde muchos nos preguntamos, como si ya desde hace tiempo existen las redes sociales, esto acaba de aparecer. Tal vez la respuesta esté en algún fenómeno que ocurrió en el planeta en épocas recientes. Algunos incluso afirman que posiblemente esto sea consecuencia de las tragedias nucleares que ocurrieron con el terremoto de Japón el año pasado.

    Sinceramente yo no creo que esto tenga que ver con extraterrestres, con teorías de la conspiración, o que el supuesto fin del mundo en el 2012 se acerca. Pero si creo que existen posibilidades de que estos sonidos sean una consecuencia del mal trato que le estamos dando al planeta. Tampoco creo que sea una campaña viral como algunos afirman,  por el simple hecho de que a la hora que cierta empresa anunciara que fue la que realizó la campaña, provocaría indignación entre mucha de la gente que dio estos fenómenos por cierto, lo cual afectaría la imagen de la marca más que posicionarla.

    La naturaleza nunca nos va a dejar de sorprender y siempre nos enseñará cosas nuevas, no solo porque las investiguemos; en algunos casos como podría ser este, ella podría tener la iniciativa. Los sonidos llaman mucho la atención porque son estruendosos y no son algo a lo que los humanos estemos acostumbrados escuchar; tal vez sí, en películas de ciencia ficción, pero nunca en vivo. Les dejo a continuación un video, el cual se cree que es verídico por el contexto. Existen muchos en la red, pero sería más fácil que ustedes los buscaran bajo el título «sonidos en el cielo» o «strange sounds in the sky» o cualquier combinación que se les ocurra:

  • ¿Aquí o más allá?

    Llegó por fin el ominoso 2012, año que según algunas de las interpretaciones del calendario maya será el último de esta era y probablemente de la especie humana. Los seguidores de estas profecías han adelantado que pudiera tratarse de una catástrofe de consecuencias monumentales, desencadenada por algún fenómeno astronómico.

    Se especulan muchas cosas: la llegada de un cometa, que algunos llaman Planeta X, Nibiru, Ajenjo o Hercólubus, que podría poner en riesgo la vida en la Tierra, ya sea porque chocaría contra ella o porque su gravedad afectaría nuestra corteza causando terremotos u otros eventos cataclísmicos; un incremento en la actividad del sol que produciría enormes erupciones que podrían alcanzar la atmósfera de la tierra; la inversión polar, que estaría acompañada de desastres naturales, además de la desaparición de la magnetosfera (una especie de escudo protector contra las llamaradas solares), por un periodo indeterminado de tiempo, lo cual nos dejaría a merced del caprichoso sol, que en una tormenta solar podría, desde freír las telecomunicaciones, hasta vaporizar la superficie terrestre; la alineación de la Tierra con el centro de la galaxia, lo que nos dejaría expuestos al agujero negro que habita en medio de ésta, el cual podría absorbernos o fundirnos con una emisión de rayos gamma, etcétera.

    Hay además algunas otras teorías aún más radicales, como que los mayas, que ahora viven en Las Pléyades, regresarán para llevarnos a otra dimensión; que pasaremos de la tercera a la quinta y despertaremos como seres de luz; que tendremos contacto con seres extraterrestres y otras consecuencias más.

    La realidad es que el mañana sigue siendo tan impredecible como hoy, y nadie sabe lo que realmente ocurrirá el 21 de diciembre de 2012, o el 15 de agosto, o el 3 de marzo, o cualquier fecha por venir, a excepción del 9 de julio próximo, donde puedo predecir que cumpliré años. El futuro es por antonomasia incierto y eso produce incertidumbre, lo que, acompañado con el miedo a lo desconocido y las teorías apocalípticas, puede causar una histeria colectiva conforme nos acerquemos al día citado.

    El 21 de mayo del año pasado vivimos una probadita de lo que puede suceder cuando la gente se deja llevar por los autodenominados profetas que vaticinan el fin del mundo, cuando Harold Camping aseguró que en dicha fecha tendría lugar “el arrebato” mencionado en las escrituras bíblicas. Cientos de personas dejaron sus trabajos para seguir el llamado del “profeta” y difundir “el mensaje”, donando sus ahorros para quedarse tan sólo con el dinero necesario para vivir hasta la fecha anunciada. De más está decir que, cuando no pasó nada, hubo familias enteras desilusionadas que habían perdido hasta el último centavo de sus ahorros personales, en medio de una de las peores crisis económicas en los últimos 120 años.

    Otras profecías anteriores, como la del 2Yk al acercarse el año 2000, que aseguraba una destrucción nuclear o un retroceso a la edad de las cavernas por un error de los programadores informáticos; o la de Nostradamus, que pronosticaba el fin de los tiempos para 2009, tampoco se cumplieron, dejándonos tan vivos como el día anterior, con la excepción de aquellos que, por diversas causas, iban muriendo.

    Considero que la raza humana, al experimentar vidas finitas cortas, tiene una necesidad imperiosa por colocarle un final similar a la existencia global; sin embargo, me asombra que se relacione el Armagedón con diversas creencias religiosas, en lugar de poner atención a las costumbres y manías diarias que ya están disminuyendo la calidad de vida no sólo de la humanidad, sino de todos los que compartimos el espacio dentro de esta esfera azul. Problemas reales que sí pueden cambiar la vida como la conocemos, por lo menos para algunos países o sectores sociales.

    La contaminación del agua, del aire y del suelo, además de la sobreexplotación de los recursos naturales, ya están teniendo consecuencias importantes en algunas regiones del mundo. El incremento artificial en el calentamiento de la atmósfera ha contribuido a la aparición de fenómenos meteorológicos conocidos como El Niño o La Niña, causando sequías e inundaciones en diversas partes del mundo, con las consecuentes crisis agrícolas. El avance en las tecnologías ha llevado a algunas especies al borde de la extinción, como es el caso de las ballenas, las cuales son cazadas por su carne y para producir aceite; la avaricia de las compañías balleneras es tal que la desaparición de las mismas les tiene sin cuidado, al grado de no darles el tiempo suficiente para reproducirse, por miedo a que esto les represente costos económicos.

    La sobreexplotación de los bosques para producir leña, muebles, o inclusive para crear espacio para la creciente demanda de vivienda, es también otro elemento que no hemos logrado ver a gran escala, donde los afectados no sólo son el medio ambiente, sino también los pobladores del área devastada; un ejemplo claro de eso es Haití, donde la tala de árboles llegó a tal extremo que al día de hoy este recurso está prácticamente agotado, provocando que este país esté a merced de los fenómenos naturales; en las palabras de Salvano Briceño, director venezolano de la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (EIRD) de la ONU: “En Haití, los factores de riesgo aumentaron de tal forma que cualquier amenaza natural desencadena una catástrofe”.

    La naturaleza se encuentra amenazada, los daños provocados por el derrame petrolero en el Golfo de México por la empresa British Petroleum no se han terminado de cuantificar, mientras el mundo se encuentra cerca de una crisis energética por nuestra necesidad desmedida por consumir combustibles fósiles y el incesante incremento de la población.

    Por si esto fuera poco, estamos estancados en una crisis económica de la cual los mejores analistas no tienen predicciones muy halagüeñas, pues mientras Estados Unidos es incapaz de recapitalizarse con un aumento en sus impuestos por la lucha entre republicanos y demócratas, la Unión Europea rechaza devaluar su moneda para combatir la inflación gracias a la creación (y mantenimiento) del euro, lo que desencadena consecuencias económicas en el resto del mundo. Además, las relaciones internacionales se encuentran tensas por las recientes amenazas que se han hecho entre Irán y Estados Unidos por el Estrecho de Ormuz.

    Lo anterior, sin dejar de tomar en cuenta el tenso momento electoral que estamos por vivir en un México en guerra contra la delincuencia organizada, me hace preguntarme si, en este 2012, nuestra mayor amenaza se encuentre en lo que podría acontecer más allá de los cielos.

  • Homenaje a la naturaleza

    Hoy no voy a hablar de temas polémicos ni nada de eso, ahora vamos a relajarnos un poco, a romper un poco con la rutina y simplemente mostraré un «muy creativo» video que hizo un tal Alan Poon sobre la naturaleza llamado «Bowerbirds in Our Talons». Espero que les guste y sea de su agrado.


  • Reflexiones sobre Haití.

    La naturaleza es muy caprichosa. No distingue entre clases sociales, de hecho las principales víctimas de sus fechorías son la gente humilde. Porque sus casas no son lo suficientemente fuertes como para soportar sus caprichos, ni cuando hace soplar el viento, ni cuando hace mover la tierra.

    Llama la atención que Haití haya sido la siguiente víctima de la madre tierra, porque estamos hablando de uno de los países más pobres del mundo, y como país con escasos recursos que es, entonces debemos de hablar de una tragedia de enormes proporciones, que hace que hablemos de la pérdida de miles de vidas.

    A diferencia de lo que ha ocurrido en México, los haitianos vieron la caída de sus principales monumentos, de su catedral, de su palacio de gobierno y de otros inmuebles que eran orgullo para esta ex-colonia francesa, que a pesar de haber sido la segunda colonia en independizarse en toda América (solamente después de Estados Unidos) no han logrado algún progreso económico ni ninguna estabilidad política. Y lamentablemente ahora les tocó a ellos vivir un movimiento telúrico de grandes proporciones.

    Es increíble ver como la naturaleza puede arrebatar todos nuestros anhelos de creernos dioses, de construír puentes, torres, túneles; con solo un movimiento tectónico de dos minutos de duración. Como puede arrebatar también nuestros proyectos de vida, como nos puede quitar de las manos a nuestros seres queridos, e inclusive quitarnos la vida.

    Los haitianos eran tan pobres que tuvieron que enterrar a siete mil víctimas en una fosa común, como si se tratara de un campamento de concentración. Ni siquiera tenían los recursos económicos para poder ser enterrados dignamente como muchos de nuestros familiares lo han sido. La duda es, ¿se recuperará Haití de esta enorme catástrofe?, porque a pesar de todos los conflictos políticos, masacres y demás tragedias que han vivido, precisamente han nombrado a este evento telúrico, como el peor día de la historia de Haití.

    Esta tragedia nos deja mucho que pensar, nos hace ver que los humanos no somos invencibles, y que la vida de cualquiera de nosotros podría cambiar en cualquier momento, por el capricho de la naturaleza.