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  • ¿Por qué no me gustan las empresas multinivel?

    ¿Por qué no me gustan las empresas multinivel?

    Voy a empezar con este pensamiento:

    «Todos necesitamos dinero. Ciertamente, el dinero por sí solo no da felicidad, pero sí es una herramienta que te hace más libre y te da mayores posibilidades para desarrollarte. El dinero es un medio, es una herramienta, nunca es un fin. Bajo esta idea, entonces debemos entender que nuestro proyecto de vida nunca puede ser el dinero, sino que éste último debe de servir al primero. Si nos obsesionamos con el dinero, será difícil que lleguemos a él; y si lo hacemos, toda nuestra autoestima dependerá de éste; si nos enfocamos, en cambio, a desarrollar nuestro proyecto de vida, entonces el dinero llegará en consecuencia.»

    ¿Por qué no me gustan las empresas multinivel?

    Uno de los errores que cometen los recién egresados es buscar el puesto de trabajo mejor pagado. La mayoría de los recién egresados no necesitan una cantidad razonable de dinero para vivir, casi todos viven con sus padres y su ingreso tendrá en su mayoría fines lúdicos. Entonces pueden sacrificar cierto ingreso con el fin de obtener un puesto en el que se sientan más realizados, o donde ganen mayor experiencia, porque los ayudará a crecer profesionalmente y encarrilarse en lo que desean hacer. No sólo llegará el dinero como consecuencia, sino que, el joven tendrá un desarrollo profesional más pleno.

    Algo así pasa con las empresas multinivel o de network marketing.

    Cuando una persona trata de invitarme (o enrolarme) a una empresa multinivel, el término que se repite una y otra vez es el dinero, el dinero lo es todo, tienes que cambiar la perspectiva que tienes con el dinero, no seas «el padre pobre», sé el «padre rico». Piensa en el auto de tus sueños, piensa en la casa de tus sueños, piensa en cómo el dinero puede cambiar tu vida.

    Y yo sólo estoy esperando a que deje de hablar.

    Y entiendo que esté haciendo su esfuerzo, entiendo que esté tratando de, enrolarme para ganar más dinero. Pero quedamos que si quieres ganar dinero, no tienes que pensar en el dinero de una forma tan obsesiva.

    Te sugieren dejar tu «monótona vida de empleado» para ser un «empresario independiente». Pero la verdad, es que estás vendiendo productos de una empresa multinivel.

    Voy a hacer franco. Conozco a muchas personas que le han entrado a «la onda de los negocios multinivel». De todas ellas, ni una sola se ha vuelto rica, y la gran mayoría ha dejado ese negocio al poco tiempo (menos de un año). Cierto, hay personas a las que les ha llegado ir muy bien, que parecen tener un talento nato, hay quien sí se compró su Mercedes Benz o se fue al hotel del lujo, pero son los menos, en realidad son muy pocos. Lo mismo pasa con los empleados que logran llegar a puestos directivos o emprendedores que «la arman», hay personas con talento nato que en cualquier circunstancia sobresalen.

    No, no te vas a hacer rico trabajando en un negocio multinivel.

    Un negocio multinivel no necesariamente es una estafa como tal, es un negocio legal. A diferencia de las empresas piramidales que presentan un esquema muy parecido, quienes pertenecen ahí no serán estafadas económicamente ni les robarán su dinero.

    Pero no dejan de ser parecidas a una «típica empresa piramidal», de hecho, el modelo (multinivel al final es un eufemismo) sigue siendo una pirámide, mantiene un orden jerárquico donde por más arriba se esté, más dinero se gana.

    Observa esta imagen:

    Negocio multinivel

    Debido a la mala fama de los «negocios pirámidales», las empresas reniegan de la estructura piramidal, y cuando se trata de presentar la forma en que funcionan, intentan mostrarla con otra estructura donde la cabeza está al centro y no en la cima de la pirámide. Esto genera una sensación de mayor inclusión y equidad. También usan otros nombres como «network marketing» para alejar su negocio del concepto de la «pirámide».

    Pero para efectos prácticos es casi lo mismo. Digamos que no es una pirámide perfecta, cada rama puede generar sus propias ramas, pero al final, el dinero siempre fluirá hacia la punta.

    Quien está en la punta o en el centro se beneficia de todas las que están en las extensiones, y conforme se van extendiendo las raíces, los miembros progresivamente obtienen menos beneficios. Aunque ciertamente la capacidad de enrolar a cierto número de personas influye en la cantidad de dinero que vas a poder recibir, la posición importa. Una persona en una posición más alta siempre ganará más que otra persona con el mismo número de enrolados, a menos que la persona que se encuentre más cerca del centro (o de la punta de la pirámide) enrole mucho menos que quien le sigue.

    Los primeros que hayan entrado en el negocio tendrán más posibilidades de hacer más dinero puesto que sus ramas se comenzarán a extender más conforme el negocio se expande. Ciertamente quienes entran después, con mayor esfuerzo, pueden generar algún ingreso significante y hacer su propia «sub-pirámide», pero corren el riesgo de que el mercado se sature y deje de ser rentable.

    A diferencia de las empresas piramidales donde la inversión inicial es alta y el riesgo de ser estafado también es alto, en las empresas multinivel la inversión inicial suele ser más bien baja. Las empresas multinivel están bien constituidas, pagan impuestos, y sus productos cumplen con las normas exigidas por las autoridades, aunque eso no implica que sean efectivos y en muchos casos echan mano de lagunas legales.

    Esquema multinivel

    Hasta aquí todo bien, hemos entendido que se trata de un negocio legal y he explicado de forma breve su estructura. A partir de ahí es cuando empieza mi crítica a estos esquemas de negocio.

    En los negocios multinivel te insistirán en la independencia financiera, que muchas personas trabajarán para ti. La realidad es que todos los cursos de coaching, los libros y seminarios no tienen como objetivo que seas independiente, sino que seas rentable para el negocio.

    Ciertamente, en un negocio multinivel no tienes horarios fijos y no tienes un jefe, ganas de acuerdo a lo que trabajas. Pero la independencia termina en el punto que no puedes tener decisión alguna sobre el producto, o sobre las metodologías. Tan sólo tienes que vender y vender.

    Desde esa perspectiva, trabajar como vendedor de seguros puede generar una mayor independencia. Un agente de seguros puede llegar a obtener el número suficiente de clientes como para dejar de trabajar la mayor parte del día, darle seguimiento solamente a los clientes que ya tiene, y «echar la máquina a andar». Esto ocurre porque un seguro es indispensable, nadie se puede dar el lujo de no tener un seguro de gastos médicos o de automóvil, y lo más probable es que lo renueven año con año, a menos que otra agencia de seguros ofrezca mayores prestaciones. No es algo fácil de lograr, pero es plausible. Además una agencia de seguros tiene mayor solidez que casi cualquier empresa multinivel.

    El tema de la «libertad e independencia» en un negocio multinivel es algo más relativo de lo que sugieren, pero es importante hacerles ver el contraste. Para una empresa multinivel ser empleado es malo, muy malo.

    Los negocios multinivel proponen colocar el dinero en el centro, la verdad es que en realidad el dinero es un medio y una herramienta, no un fin.

    Lo primero que hacen es contrastar tu aburrida vida de empleado con esa vida de dinero y viajes a Las Vegas que tendrás con ellos. En realidad lo que están haciendo es una terrible generalización.

    Porque primero, no todos los empleados lo son porque no les queda de otra. Cierto, hay empleados que vegetan en sus puestos de trabajo y que no tienen una aspiración en su vida, pero hay quienes siendo empleados se sienten realizados y sienten que están contribuyendo a algo. Naturalmente las empresas multinivel tratan de ir por los primeros. Quien no se siente realizado piensa más en términos meramente económicos, y un discurso de independencia financiera es un buen gancho.

    Varias veces he afirmado que en México faltan emprendedores y sobran empleados. Pero para este efecto, también sobran los «independientes de multinivel».

    En una empresa multinivel tratarán de cambiar el concepto que tienes sobre el dinero.

    Ciertamente, la mayoría tenemos que cambiar el concepto que tenemos sobre nuestro dinero, en general necesitamos conocer más a manejar nuestro dinero, conocer más los instrumentos financieros disponibles y saber administrarlo. Saber administrar el dinero es algo que urge en el país y es algo que debería de enseñarse en las escuelas.

    Pero la idea de las empresas multinivel es poner el dinero al centro de tu vida. Estás ahí porque quieres la casa de tu sueños o el coche de tus sueños. Para una persona que no se ha trazado un propósito específico en su vida, ese discurso puede sonar alentador, pero en realidad es un argumento estéril y un cliché.

    Todos quisiéramos tener más dinero, todos quisiéramos vivir bien. Pero tener mucho dinero, carros y viajes sin tener un proyecto de vida que vaya más allá y nos ayude a trascender como personas nos hará emocionalmente dependientes del propio dinero. Si el dinero se va, se va nuestra autoestima, se va nuestro honor. Y vaya que una empresa multinivel las fuentes de dinero pueden ser lo suficientemente inestables para que eso pase.

    Y es eso lo que te ofrece una empresa multinivel, una vida superflua: Dinero, coches y viajes. Cuando te hablan de cambiar tu visión sobre el dinero, van en ese sentido.

    Para eso siempre echan mano de libros como Padre Rico, Padre Pobre de Robert Kiyosaki, quien es algo así como el gurú o mentor. No he leído el libro, pero conozco gran parte del pensamiento que imprime en ese libro (por medio de artículos, listas de consejos, y referencias a él). Por ejemplo, Kiyosaki desestima la educación tradicional:

    Mamá y Papá creían en las escuelas tradicionales como las universidades, facultades de derecho y las escuelas de medicina. Ellos valoraban las buenas calificaciones, títulos y credenciales, como el título de abogado o el título de médico.

    Para una persona que solamente le importe el dinero, no le importe en lo absoluto aportar algo a la comunidad y no tenga algún propósito ulterior en su vida, esta frase pueda tener algo de sentido. Pero está claro que ese tipo de perfiles no los necesitamos en el país.

    Robert Kiyosaki y Donald Trump

    En las empresas multinivel se trata de mover el dinero, no de crearlo. Para crear dinero necesitas sí, conocimientos y educación. Cierto, Bill Gates y Steve Jobs dejaron la universidad para enfocarse en sus negocios, pero adquirieron conocimientos constantemente y se rodearon de gente muy estudiada. En un negocio multinivel, sólo vas a aprender a vender, y de acuerdo a sus lineamientos. No vas a adquirir un gran valor agregado como profesionista. No necesitas innovar, no necesitas capacitarte (más allá de los seminarios y coaching de ventas propias del negocio multinivel). vaya, no necesitas tener conocimientos para entrar a un esquema así, no necesitas siquiera un diploma universitario.

    Y constantemente hablamos de que vivimos en la sociedad del conocimiento ¿o no?.

    El problema con la filosofía Kiyosaki y que adoptan este tipo de negocios es ese. Fomentan una mentalidad del acaparamiento donde quien tiene más dinero no debe de ser el que lo crea, sino el que «lo mueve». Ese tipo de cultura va en contra de la cultura de la innovación tan indispensable para que una sociedad se desarrolle. Una persona es más útil innovando o aportando valor agregado que trabajando en una empresa multinivel, cuya única actividad es vender productos. Por eso es que digo que también «sobran independientes de multinivel».

    Si Bill Gates o Steve Jobs se hubieran hecho ricos en un negocio multinivel en vez de hacerlo con sus compañías, el mundo de la computación estaría más rezagado. De hecho, ninguno de los dos pensó meramente en el dinero a la hora de comenzar con su negocio. No es que el dinero no haya importado, pero lo que los movía era meter un producto innovador en el mercado, el dinero para ellos era un medio y no un fin. Ellos se sintieron autorrealizados al ver como sus compañías y sus ideas crecían, eso importó todavía más que su cuenta de cheques.

    Queda patente que los millonarios innovadores de la costa oeste de Estados Unidos fueron movidos por algo más que el dinero cuando observas que Bill Gates dona gran parte de la fortuna a causas benéficas, mientras que Mark Zuckerberg en vez de presumir sus carros de lujo, maneja un Acura o un Honda por las calles de California.

    Y no, esta imagen no es real. De hecho este tipo de mentiras son usadas constantemente para tratar de enrolar gente.

    Bill Gates, Steve Jobs

    Los millonarios tipo Donald Trump tienen una filosofía tipo Kiyosaki, y es la que tratan de enseñar en las empresas multinivel, forman individuos que quieren acaparar mucho dinero pero no aportan nada. La diferencia es enorme, Google y Facebook son grandes plataformas que han cambiado al mundo, Donald Trump es un individuo con tendencias fascistas, cuyas aspiraciones presidenciales son un riesgo para Estados Unidos.

    Pero hablábamos que en una empresa multinivel es muy difícil que llegues a ser rico.

    Y lo entiendo, muchas personas quieren formar una familia y quieren darles una vida decorosa a sus hijos. No reniego del dinero, por el contrario, todos estamos preocupados por el dinero, necesitamos pagar gastos, queremos salir de viaje, queremos educar a nuestros hijos, queremos invertirlo en un negocio o en un propósito ulterior. Pero el dinero es un medio para todo eso.

    Una empresa multinivel no te da casi nada más allá del dinero. Eso la pone en desventaja incluso frente a varias modalidades de empleo (cuando a un empleado lo ascienden a gerente o director, no sólo es movido por el dinero, sino por el rango y por el reto que significa la nueva responsabilidad). Una empresa multinivel no es un proyecto de vida, estando ahí no habrás creado nada, nada es tuyo más que el dinero que generes, todo lo demás será artificial.

    Luego vienen los productos. Casi ninguna persona que no es parte de esas redes utiliza sus productos. Los productos, sus propiedades y su branding no están orientados al público en general, por el contrario, está orientado a los mismos vendedores. Se trata de que los vendedores se convenzan del producto y salgan a venderlo. Generalmente quienes los usan son sus amigos cercanos y familiares (a los que muchas veces también tratan de enrolar).

    Un ejemplo son los productos de Omnilife (de Jorge Vergara, el dueño de las Chivas). Recuerdo que muchas personas sugerían que había lavado dentro de esa empresa puesto que pocos conocían a gente que utilizaran esos productos. Pero la razón es que en realidad quienes los consumen son, o los mismos vendedores, o gente muy cercana a ellos. Todo el mundo sabe que es Omnilife (así incluso se llama el estadio de las Chivas), pero nadie conoce los productos Omniplus o Power Maker. Algunos productos pueden cumplir con lo que ofrecen y sirven, muchos otros en realidad están ahí porque sólo cumplieron con los requisitos mínimos que las autoridades piden, aprovechando de vacíos legales que puedan encontrar.

    Recordemos, el core business de una empresa multinivel no es su producto, sino la estructura de ventas. Importa más convencer a los vendedores que al consumidor final. El vendedor, sugestionado, a quien le repitieron muchas veces lo rico que se podría hacer, tendrá muchas razones para vender (o sobrevender) el producto que tiene en la mano. Productos naturistas, cosméticos, herbolarios, alternativos, para la salud. El negocio multinivel estará más motivado en crear una gran red de mercadeo que en lanzar un gran producto. Muchos productos entre varios negocios multinivel son muy similares y no tienen un valor agregado o ventaja competitiva, básicamente porque ahí no reside la esencia del negocio.

    Para terminar.

    Seguramente un vendedor me dirá que estoy peleado con el dinero, que me estoy conformando con mi vida de empleado (aunque no soy empleado, soy freelancer y por tanto, independiente), que lea a Kiyosaki y a Donald Trump. Es totalmente falso.

    Se trata de no poner el dinero en el centro (modelo Kiyosaki y Donald Trump), como si nuestra integridad y autoestima dependiera de los billetes verdes. Se trata de vivir una vida integral, donde el dinero sea un medio, una herramienta al servicio de nuestra vida (modelo Bill Gates o Mark Zuckerberg), no lo opuesto, que la vida quede al servicio del dinero. Pensar en el dinero como fin último hace nuestras vidas miserables, de nada sirve tener casas grandes o autos de lujo cuando somos personas ignorantes, vacías y nuestra vida no tiene un sentido más allá del dinero. Pensarlo como un medio para desarrollar nuestro proyecto de vida, sí que es una buena estrategia si queremos hacer lo que siempre hemos querido hacer.

    Y siento decirte que los negocios multinivel, como ya lo dije, ponen el dinero en el centro. El dinero, los coches y los viajes es lo más importante, es prácticamente lo único que importa.

  • Las relaciones sociales en tiempo de estafas piramidales

    Las relaciones sociales en tiempo de estafas piramidales

    Una de esas personas de las que hace mucho no sabía nada (más de dos años), me saluda en Facebook. Ni siquiera sabía que existía, ni que la tenía como contacto. La última vez que la había visto, me había invitado a su evento multinivel. Esa vez se había portado muy amable. Ella era bonita, simpática y tenía un poco de carisma. Me sonreía, porque ella sabía que tenía una sonrisa bonita, y así pensó en persuadirme aquella vez. Algún ingenuo (o urgido) habría caído. Pero yo ni era ingenuo ni estaba urgido.

    Las relaciones sociales en tiempo de estafas piramidales

    Pero que yo recuerde, mi «NO» a entrar a esa «pirámide» había sido contundente, categórico e implacable. No sé por qué ella me guardó en su lista de prospectos.

    Pero los entrenan para hacerles creer que son personas valiosas, capaces y que pueden mover montañas. La verdad es que a mí ese tipo de negocios se me hace una aberración.

    ¿Para qué me estará buscando? Déjame adivinar, déjame adivinar. Lo primero que recordé fue el nombre de la empresa piramidal, ella comenzó con una introducción que consistía en tratar de hacerme sentir especial:

    – ¡Hace mucho que no sabía nada de ti! ¿Cómo estás? – Como si fuera una persona especial para ella, como si le cayera muy bien. Pero conozco muy bien esos trucos, los conozco más que ella misma.

    Y entonces, mencionó la palabra mágica:

    ¿Qué andas haciendo ahorita? ¿Te acuerdas de (inserte aquí el nombre de la empresa piramidal)?

    Su aspiración era que le dijera que me estaba yendo de la chingada y que entrar a (inserte aquí el nombre de la empresa piramidal) sería un aliciente para mí.

    Pero ¿cómo podía cortarla de tajo sin herir sus susceptibilidades? Traté de responder mejor la primera pregunta «¿Qué andas haciendo ahorita?» para desarmarla:

    – Ahorita me está yendo muy bien, trabajo por mi cuenta y tengo la intención de ir a estudiar al extranjero, por lo cual ando con muchos pendientes en este momento.

    Jaque Mate. ¿O no?

    Vamos a ser sinceros, a la mujer en cuestión le importo un bledo, y básicamente me importa un bledo que le importe un bledo. La comprendo, sé lo que hacen en esos negocios; bastó con ir al seminario de introducción al que me invitó hace 3 años (desde esa vez no me saludaba en Facebook) con el pretexto que era una entrevista para un proyecto. Que te mientan para que vayas a uno de esos seminarios es motivo suficiente para rechazarlos.

    Me quedé ahí por curiosidad para ver el lavado de cerebro que les hacían, quise entender sus técnicas de persuasión. Que se van a volver millonarios, que son especiales, que sí pueden, que no son una empresa fraudulenta porque patrocinaban a un equipo de medio pelo de la liga de Estados Unidos. A los que venden más (pero no ganan ni un 1% de lo que les prometen) se los llevan de viaje, y si venden todavía más, se los llevan a un país todavía más exótico. Saben jugar con las necesidades de la gente.

    Les dicen que son grandes, que sí pueden, que son poderosos. Les dicen que lean su libro sagrado, el cual es el infame libro de «Padre Rico, Padre Pobre de Robert Kiyosaki. – Lee a Kiyosaki, es tu nuevo gurú, todos sus libros, hasta los que escribió con Donald Trump: – Pero va a construir un muro y nosotros lo vamos a pa… ¡Que te calles y leas a Donald Trump también!

    Y por eso entiendo que me haya buscado cuando no le importaba un bledo. La pobre mujer simplemente siguió un manual de instrucciones llamado «Cómo enrolar a un prospecto por segunda vez»:

    • Paso 1, comunícate con el prospecto.
    • Paso 2, hazlo sentir especial y pregúntale sobre su vida.
    • Paso 3, recuérdale sobre (inserte aquí el nombre de la empresa piramidal).
    • Paso 4, suelta la pregunta gancho. La frase matadora.
    • Paso 5, si la respuesta es afirmativa, invítalo a un seminario de introducción (A.K.A. cocowash). Si la respuesta es negativa, insiste y háblale cómo es que tu vida ha cambiado con (inserte aquí el nombre de la empresa piramidal), cuéntale una historia bonita, o cómo enfrentaste a la adversidad con (inserte aquí el nombre de la empresa piramidal). No importa que tu vida sea una mierda (lo más probable, porque te estamos viendo la cara), recuerda que eres parte de (inserte aquí el nombre de la empresa piramidal), y por eso ya eres especial y privilegiada.
    • Paso 6, si la respuesta vuelve a ser negativa, manda al prospecto a la chingada.

    Mientras la mujer trataba de aplicar los pasos conmigo, ella se decía en su interior ¡Sí puedo, soy poderosa! ¡No voy a ser víctima! ¡Yo lo puedo generar!. Al mismo tiempo, yo repasaba mi feed de Facebook después de un día entero sin entrar: Las versiones alternativas del video de la mujer con la máscara de Chewbacca, medio leía un artículo de un amigo que se las da de economista crítico del neoliberalismo, tomaba un sorbo de agua, y le contestaba a la dama, ¡aha!, ¡ah, ok! ¡Ah, está bien! ¡Mucha suerte!

    La mujer, al obtener una respuesta negativa de mi parte, volvió a intentar. – Hoy soy muy feliz con (inserte aquí el nombre de la empresa piramidal), me dijo. Le deseé suerte en su negocio. Es decir, básicamente la batee.

    Si le hubiera importado hubiera seguido la conversación. No lo hizo. Esa emoción por volver a saber de mí se enfrió súbitamente. El Paso 6 decía que si la respuesta era negativa me mandara a la chingada. Y eso hizo. De pronto «ya no estaba emocionada» por saber de mí, y la conversación paró. Yo perdí un minuto de mi vida que hubiera podido invertir en sacarme una lagaña del ojo:

    Bueno, si de todos modos estaba viendo el video de la mujer histérica con la máscara de Chewbacca.

    Después de cortarme, me saqué mi lagaña, ella se puso ansiosa, hojeó su libretita para encontrar más prospectos a quienes enrolar, porque tiene que enrolar al menos uno antes de echarse a dormir.

  • Trabajos Piratas

    ¿Quien no ha oido escuchar de los famosos empleos multinivel?, donde te prometen las perlas de la virgen y te dicen que te vas a volver millonario viendo como mucha gente trabaja para ti. Bueno, pues resulta que hay una empresa que se llama Equinoccio Internacional, la cual presuntamente viene de Monterrey y está en expansión (aunque parece que llevan años expandiéndose y no terminan).

    Estos tipos llenan las salas de sesión de la siguiente forma: Invaden de Vacantes bolsas de trabajo como OCC, las cuales están disfrazadas (obviamente no se menciona nada de que es una empresa multinivel) y se ofrecen a gentes de diversas carreras que puedan caer en el perfíl que buscan (administración, mercadotecnia, recursos humanos). Ya que te contactaste con ellos, ya sea por OCC, por mail o teléfono, estarán insistiendo para que entres a trabajar en Equinoccio. Una chava estará buscándote por teléfono, y un tal Humberto Guajardo te estará mandando correos para invitarte a entrar (ni en los correos dicen que son).

    Cuando uno va a la entrevista (la primera vez uno no piensa que es una empresa multinivel), piensa que se trata de un negocio pequeño que está creciendo (tienen su sede en Guadalajara en la colonia Ladrón de Guevara), y también se da cuenta que hay muchos candidatos postulándose para el puesto. Después invitan a pasar a todos a la conferencia (mas de 20 personas) y uno voltea a ver sus productos (típicos de las empresas multinivel, con diseño gráfico obsoleto, tipo productos de los infomerciales de la noche), y entonces es cuando al menos yo me di cuenta de lo que se trataba.

    Pero para matar mi curiosidad decidí quedarme en este recinto para ver todo el lavado de cerebro: Primero pasó un tipo por el que no dabas un peso por el (venía de Monterrey, Dizquegresado del ITESM) a decir como había cambiado su vida gracias a ese empleo. Que según eso ellos no eran ninguna de esas empresas piramidales (aunque al final dijeron que todo en la vida era una pirámide), que mas bien era una gran oportunidad para hacerse millonario, porque en los empleos tradicionales nunca se puede subir de cierto nivel.

    Después de eso pasaron unos videos con unos mensajes subliminales muy notorios, donde se veía como uno llegaría a ser si trabajaba en Equinoccio: Apostando en la Vegas, viajando por todo el mundo, ligando chicas. Se veía tan falso que juraba que nadie se iba a quedar.

    Pero cuando nos invitaron a decidir si queríamos entrar o no, para mi sorpresa, fuí el único que me paré junto con otro señor. Todos estaban hipnotizados ante los hipotéticos beneficios de Equinoccio Internacional, los cuales no dejan de seguir hablando por teléfono (ya les dije que no quería saber nada de ellos, tanto por teléfono como por mail). Pero cuando uno busca empleo en OCC es imposible no dar con ellos, porque ponen empleos ficticios con diferentes nombres de empresas, y al final llega el famoso correo de Humberto Guajardo.

    Ojalá los de OCC y todas las bolsas de empleo virtuales se enteren y hagan algo, porque publican tanto, que esta empresa por si sola, denigra la calidad de estos sitios. En OCC publicaron un aviso una vez de que no tuvieran cuidado con este tipo de empleos, pero parece que no se dan cuenta (ya me imagino cuanto ha de pagar Equinoccio para abrir sus múltiples cuentas).