Etiqueta: Molotov

  • Gimme the Power. A 14 años ¿y que ha pasado?.

    gimme the power¡Cómo pasa el tiempo!. Recuerdo que iba en la preparatoria cuando salió el sencillo de Molotov Gimme the Power. El grupo revolucionó la música mexicana no solo por el estilo de la música, sino porque gracias a la globalización, a las nuevas alternativas a «Siempre en Domingo», se abrió escenario para bandas nuevas. Pero Molotov revolucionó sobre todo por el contenido de sus canciones, altisonantes, agresivas. Pero me llama la atención esa canción llamada Gimme the power, que era básicamente una canción cantada con coros en «spanglish» y motivos mexicanos con influencia de bandas norteamericanas.

    Esa canción fué de las primeras que se atrevió a retar al gobierno y al sistema establecido. En esa época gobernaba Ernesto Zedillo y un gran sector de la gente ya estaba cansado del gobierno del PRI, del corporativismo, de la corrupción y los malos manejos. La canción invitaba al pueblo a emerger, a tomar el poder y a «cambiar al país». Los oligarcas de entonces, sobre todo las televisoras (que son los mismos de ahora) ignoraron el peculiar hecho. Pero en ese entonces ya muchos de los hogares tenían cable, y por supuesto, tenían MTV, quienes se encargaban de reproducir sin censura las canciones de Molotov.

    La canción Gimme the Power generó algo en los jóvenes de esa época entre los que me encontraba yo. Nos dimos cuenta de que algo estaba «jodido» y que algo teníamos que hacer. Pero me pregunto ¿y que pasó entonces?. Creo que ese desencanto se ahogó con la alternancia en el poder, muchos creímos que esos «burócratas», esos que «mantenemos con el sudor de nuestra frente», esos que «nos manejan mal» se habían ido cuando llegó Vicente Fox. Pero en realidad se quedaron ahí y no se han ido.

    El intento de Molotov por concientizar a la sociedad quedó en eso, en un mero intento. El poder se las ingenió para mantenerse ahí. Ahora el activismo y el descontento social no está dirigido solo por una banda de música; sino que un sector de la población ha salido a las calles a manifestarse como antes lo hacía Molotov con sus videos. Independientemente de que en algunas movilizaciones hayan líderes con intereses políticos, en muchas otras son manifestaciones que emergen desde abajo, desde los ciudadanos. A pesar de ello el poder sigue intacto y sigue beneficiándose de los ciudadanos. ¿Cuando será la época en que los ciudadanos tomen el poder?. Lamentablemente creo que falta mucho, apenas estamos viendo un despertar ciudadano el cual a los políticos ni les inmuta. Ellos siguen robando, corrompiendo, haciendo alianzas a lo oscurito. Todavía falta más para «cambiar al gobierno de nuestro país».

    Ya van 14 años de la canción que hicieron famoso a Molotov ¿Y que ha pasado?. Se los pregunto a ustedes y les dejo el video:

  • Stalin y sus verdugos

    Han descubierto la razón de por que en algunos artículos me he referido al comunismo soviético. La culpa la tiene este libro que acabo de leer de Donald Rayfield llamado «Stalin y sus verdugos». Este libro no es una tibia crítica a Stalin; y ni siquiera es solo una biografía. Es un detallado texto acerca de la dictadura de Stalin, y aquellos que llegaron a ser su mano derecha, como Dzerzhinsky, Menzhinsky, Yagoda, Yezhov y Beria.

    En este libro, el lector puede encontrar las sombrías bases sobre las que se sostuvo el imperio soviético, y sobre todo, la dictadura de Stalin, el nacimiento de esta, las instituciones que hicieron posible esta dictadura, desde la «Cheka» en tiempos de Lenin; hasta el GPU, el NKVD etc.. (Stalin consolidó su dictadura después de la muerte de Lenin, como todos sabemos. Se habla de la represión a escritores, médicos, artistas, judíos, kulaks, extranjeros, e incluso a gente del mismo partido o de la misma ideología que Stalin consideraba que eran un peligro. El terror que implementó Yezhov también es de llamar la atención, la colectivización de las granjas y las tierras, los gulags (una especie de campos de concentración), y las traiciones.

    Cabe notar también la forma en que Stalin se deshacía de sus «manos derechas» cuando a este ya no les convencía; les daba un premio de honor, para luego relegarlos a otro puesto, buscar (o inventarles) motivos para arrestarlos y asesinarlos. Molotov fué uno de los pocos que pudieron morir en cama, y en una horca o con un fusil.

    En este libro se demuestra una vez mas por qué el comunismo es una utopía que nunca podrá funcionar. Simplemente la concentración tan abultada de poder es un germen de dictadores (Stalin, Mao, Castro, etc… etc…).