México es como una persona, si esta se vuelve susceptible a las críticas significa que tiene una autoestima baja, si por el contrario las tolera, las acepta como tal y no le da mucha importancia al «¿Qué dirán?», entonces podemos hablar de que esta persona tiene una autoestima correcta. Así, de esta última forma, deberíamos de interpretar las críticas que nos llegan de fuera y no volvernos un país susceptible que se agacha ante las críticas de los demás. Debemos de pensar en ser un país que se quiere y se valora a sí mismo.
Cuando escucho a gente que se indigna en demasía por las críticas de Top Gear, o por lo que piensan los franceses debido a la postura populista de Sarkozy al pedir la repratriación de una secuestradora como lo es Cassez, me llega a la mente el primer México que mencioné, un México con la autoestima baja, que se preocupa mucho por el qué dirán. Más que mostrar un exacerbado nacionalismo, porque en realidad no es eso, muestran una cultura de la vulnerabilidad, donde México es susceptible ante las críticas que nos puedan llegar de fuera. Por el contrario, a quien «se le resbala» y hasta se ríe de los comentarios que hacen sobre nosotros denota una alta autoestima en su papel como parte de la nación.
La realidad nos dice que todavía somos un país susceptible. A la mayoría de los mexicanos les ‘caló’ en el orgullo que nos criticaran en el Top Gear o que los franceses crean que nuestro sistema de justicia es deplorable, pero curiosamente cuando tenemos la oportunidad de criticar o vengarnos de las críticas de otros países, como cuando Vodka Absolut publicó un anuncio donde México supuestamente había recuperado los territorios arrebatados por los Estados Unidos, muchos se sintieron congraciados y se sintieron superiores ante el supuesto rival «malditos gringos nos la pelan». Pero aquí el caso es el mismo. En psicología el complejo de superioridad y el de inferioridad son una misma cosa y proviene de una misma neurosis, es decir de una baja autoestima.
Pero también se dice que la autoestima se muestra en la forma en que nos tratamos a nosotros mismos, como nos vestimos, la forma en que saludamos, hablamos (lenguaje corporal), como nos tratamos, si nos bañamos a diario o si por el contrario somos desaseados, desaliñados y olemos mal. En el caso de México es el mismo ¿como tratamos nosotros a nuestro país? ¿Pagamos nuestros impuestos? ¿Cumplimos con nuestros deberes como ciudadanos? ¿Luchamos día a día por hacer de este país, un mejor lugar para vivir?. El comportamiento de los ciudadanos relativo a esas y otras preguntas habla también de cuanto México se quiere a sí mismo.
Lamentablemente el diagnóstico no es muy positivo. Hacen falta muchas cosas por mejorar. La corrupción por un ejemplo, es una muestra de que México todavía no ha aprendido a quererse, la desconfianza en las autoridades y en la demás gente habla de una desconfianza de México en sí mismo. La violencia dentro de nuestra nación habla sobre como México tiene un fuerte conflicto interno y puede llegar a tomar una conducta autodestructiva (como si se tratara de la adicción a una droga, o ya exagerando un poco, como si se cortara la piel con una navaja). El promedio del actuar de la sociedad sería el diagnóstico de México como país, que efectivamente, es un país con la autoestima baja.
El mexicano está partido en dos, está dividido, tiene la conciencia en eterno conflicto. Es cierto que en todas las naciones hay diferentes formas de pensamiento y a veces es difícil compaginarlas. Por algo dicen que en las pláticas de mesa hay que evitar hablar de política, religión y futbol. Pero en México el fenómeno es marcado. Definitivamente en México estamos polarizados, pero ¿como ocurrió esto y quien lo ocasionó?.
Si un candidato te ofrece una bajada de impuestos y más prestaciones sociales, no le creas: Umberto Eco.
Navegando por Internet y revisando Twitter me entero de una peculiar noticia. Resulta que en un programa de la BBC llamado Top Gear se burlaron del automóvil
Para muchos la noticia no es nueva, para otros se confirma lo que ya sospechaban, pero resulta que Hugo Chávez tiene los ojos bien puestos en México, al parecer nuestro país le interesa mucho y está llevando a cabo operaciones y estrategias para influír en nuestro país. Así lo revelan cables de Wikileaks que han surgido en estos últimos días. ¿Por qué Chávez está interesado en México?. No lo sé, tal vez nuestro país sea territorio clave para esparcir su ideología bolivariana, somos el patio trasero de Estados Unidos y que mejor que sembrar el anti-imperialismo cerca de su enemigo principal, los Estados Unidos.
¿Que creen?, esto se pone más candente. Había hablado la forma en que Wikileaks había cambiado para siempre la diplomacia mundial al sacar los trapitos sucios de varios países, entre ellos, los Estados Unidos. De México no sabíamos nada de nada, pero ahora ya empiezan a llegar los primeros cables de Wikileaks donde México está inmiscuído, y casi todo es en relación a las relaciones diplomáticas de Estados Unidos. Los cables tratan sobre la preocupación de los Estados Unidos en asuntos que ocurren en nuestro país:
La Feria Internacional del Libro de Guadalajara es la segunda más importante a nivel mundial, solo después de la que se lleva a cabo en Frankfurt Alemania. Esta feria logra conglomerar a varios escritores e intelectuales de talla internacional, entre ellos a Premios Nobel como Vargas Llosa, Saramago, Pamuk, Stiglitz y muchos otros que con su presencia, han hecho de esta feria una gran fiesta. Pero el problema aquí es que esta feria, a pesar de su gran importancia, no ha logrado contagiar del hábito de lectura no solo a los tapatíos, sino al país en general que sigue sumido en la pobreza literaria.
Siempre he tenido en mi cabeza la imagen de que el mexicano es agachado, se queja de los problemas pero no hace nada por resolverlos. Si bien creo en el respeto a la autoridad, creo que se ha inculcado en las personas un respeto exagerado a ella, y eso no solo viene del seno familiar, viene de la sociedad y del gobierno mismo. De hecho antes era muy bien visto que las personas estuvieran de acuerdo con las decisiones que tomara el gobierno, el ciudadano no debía oponerse ante lo que dijeran las autoridades o si no podía ser visto como un rebelde –Las decisiones del gobernador son las decisiones del gobernador y hay que respetarlas.