Etiqueta: memes

  • El candidato meme

    El candidato meme

    Una curiosa tendencia ha aparecido dentro de estas elecciones. Si recuerdan, hace unas semanas hice una crítica de la politóloga Denise Dresser, quien decía que los millennials quieren un presidente cool. Pues, como un amigo me decía, pareciera que dentro de los cuartos de guerra tomaron nota, porque parece que la estrategia de campaña será convertir a los candidatos en memes «que se vean bien cool«. 

    Y la estrategia podría tener sentido, porque los memes se replican y se viralizan, de tal forma que, cuando es bien ideado, logra tener un largo alcance que tal vez sólo hubiera sido posible alcanzar con una considerable cantidad de dinero invertida en propaganda política. A través del meme se puede hilar una narrativa donde intenten generar la percepción en el público de que el candidato es de tal o tal forma. 

    Los estrategas de campaña saben la importancia que los jóvenes tendrán en estas elecciones. Parte del voto indeciso se encuentra en ese sector que votará por primera vez y por eso han tomado nota de lo que se han hecho en otros países para tropicalizarlo y aplicarlo aquí en México. Si los candidatos no son cool, entonces hay que hacer que parezcan serlo: hay que obamizarlos o macronizarlos

    Ricardo Anaya aparece «echándose un palomazo» con Juan Zepeda del PRD para intentar conectar con los jóvenes. Los asesores buscaron algún ambiente en el cual Anaya se sintiera cómodo y familiarizado, y si algo sabe hacer él es tocar instrumentos.

    Aunque parece que la estrategia no ayudo mucho, ya que en realidad los jóvenes recuerdan más bien el «insulting and unacceptable«. El meme de Anaya no fue el que habían planeado dentro del cuarto de guerra, sino el que los usuarios crearon. 

    A López Obrador le ha sido más redituable este tipo de estrategias ya que las ha aprovechado muy bien para reducir la imagen de rijoso y autoritario que muchos tienen de él. Sus spots de «amlodipino» y «andresmanuelovsky» se han viralizado y él sí que ha conseguido establecer cuál es el meme. Tuvieron tanto éxito que más de un amigo priísta me comentó que estuvo a punto de compartirlo porque estaba «muy cagado». Desde luego que el carisma de AMLO ayuda mucho ya que él suele ser más natural y auténtico que el político promedio a la hora de hablar. A diferencia de lo que sucede con Ricardo Anaya y Pepe Meade, la primera impresión no pareciera ser la de una estrategia diseñada por el equipo de comunicación sino una ocurrencia del candidato. 

    En la campaña del PRI se tardaron en echar mano de estos recursos pero lo hicieron. Después de que José Antonio Meade errara en un mitin al decir «resolvido» en vez de «resuelto», a su equipo de campaña le pareció una gran idea que Pepe Meade publicara en su Twitter una imagen donde hiciera planas que dijeran «se dice resuelto, no resolvido» para darle la vuelta al incidente y apoderarse de la narrativa. La idea, a mi parecer, fue buena,  aunque no tuvo el alcance o el impacto esperado. 

    La intención con este tipo de estrategias es buscar que los candidatos aparezcan lo más naturales y cercanos al electorado, sobre todo al juvenil que gusta mucho de utilizar las redes sociales como Facebook y Twitter. Hay que quitarles el saco, la corbata y el atril y «subirlos al tren del mame», convertirlos en memes que circulen por las redes.

    Pero no siempre funciona: por lo visto en esta campaña, el éxito de este tipo de estrategias depende en cierta medida del carisma del candidato. Obama o Trudeau pueden hacer un meme de su persona porque son personas «carismáticas que caen bien» y porque conectar con el público es algo que se les da de forma natural, a diferencia de Ricardo Anaya (quien puede resultar antipático) o José Antonio Meade (cuya personalidad es más bien débil). 

    Los memes son graciosos, pero en realidad no comunican nada y no deberían ser siquiera referencia para elegir por quien votar, aunque en la práctica sí pueden tener cierta incidencia. Los equipos de comunicación tampoco se dan cuenta que jugar con ellos los puede meter en un terreno escabroso, porque si la estrategia no sale muy bien pueden hacer que quien cree los memes sea el propio público y a costa de la imagen del candidato en cuestión como lo que ya hemos visto en las últimas semanas. 

    Porque parece ser que estas elecciones no constarán de contrastar plataformas, sino memes. 

  • No seas como José

    No seas como José

    Yo no tengo el gusto de conocer a José.

    Y no lo tengo porque José, en este caso es una persona hipotética, que dicen, tiene una vida propia porque no está posteando información de su vida en las redes sociales.

    jose

    Aunque en realidad no creo que postear acontecimientos en las redes sociales sea necesariamente reflejo de la falta de vida propia. Incluso ni siquiera se puede decir eso de quienes quieren llamar la atención.

    En realidad conozco gente que cae en el exhibicionismo en las redes sociales, y no le hacen falta amigos y gente que los quieran. En muchos casos ciertamente puede haber una relación con algún problema de índole psicológico (alguna pérdida, algún problema) como los que la gran mayoría de los mortales tenemos.

    Sí, me preocupa que mucha gente relacione su autoestima con lo que ve en las redes. Sobre todo por el sesgo cognitivo que produce la información posteada ahí, y que orilla a pensar a muchas personas que las vidas de los demás son mejores que las suyas. Las personas tienden a narrar su vida con base en acontecimientos agradables, y publican más bien poco de aquellos desagradables o que les hacen sufrir (que si los despidieron del trabajo, que si se pelearon, que si se sienten solos).

    Pero ese es su problema. ¿Saben?

    Y las redes sociales como Facebook fueron concebidas para eso, para que la gente interactúe y comparta sus momentos.

    La gente no comparte necesariamente por exhibicionismo, muchas personas lo hacen simplemente por compartir sus acontencimientos con los demás y es válido. Si una persona bajó 10 kilos y lo quiere postear ¿cuál es el problema?

    Y si lo hace en exceso, si realmente quiere llamar la atención porque tiene algún problema de autoestima, es muy su problema. Si es tu amigo tal vez podrías hablar con él. Si no lo es ¿cuál es tu problema?. Si te molesta, simplemente déjalo de seguir.

    ¿Y cuál es el problema con que las personas suban las fotografías de su nuevo bebé? ¿Y cuál es el problema con que suban la fotografía de su último maratón?

    En realidad, habrá que preguntarse que hacen en las redes aquellos que no están de acuerdo con que sus amigos suban imágenes de la radiografía del bebé, el nuevo empleo o su crítica sobre algún asunto político. Ese es el propósito de las redes. Si es tu caso, tal vez lo más prudente es que cierres tu cuenta.

    Porque no tiene sentido que estés usando un servicio del cual reniegas su dinámica.

    Cierto, hay personas que publican contenidos hasta el cansancio, hay quienes comparten contenidos desagradables o deprimentes, o quienes son demasiado exhibicionistas. Tan fácil es como dejar de seguir a esas personas, o bien, bloquear sus contenidos sin dejarlos de seguir para no herir susceptibilidades. Tan fácil como eso. Si estás harto de que tal persona suba fotos de su comida o quiera llamar la atención, ahí están las funciones para dejar de ver sus contenidos.

    ¿Por qué?

    Porque ellos tienen el derecho de usar su cuenta de Facebook como se les venga en gana. Aunque sea una persona lo suficientemente deprimida como para postear que tiene ganas de suicidarse.

    Porque las políticas de Facebook no los obliga a dejar de publicar ciertos contenidos porque a ti no te gustan. De hecho Facebook tiene un algoritmo que hace que las publicaciones de los usuarios más relevantes para ti (es decir, las publicaciones con las que más interactúas) aparezcan con más frecuencia en tu muro, con el fin de que la información que aparezca ahí sea la que más te interesa ver.

    Lo que quiere decir que posiblemente te molesta que tus amigos y gente con la que tienes algún tipo de relación (y no desconocidos que por alguna extraña razón los agregaste) publiquen cierto tipo de contenidos. Tal vez te molestan las frases como «No pain no gain» o «Es viernes y el cuerpo lo sabe» que un amigo tuyo posteó.

    elchapo

    Y es que hay que entender a las redes sociales como una extensión (no sustituto) de la vida real. Aún tomando en cuenta el sesgo cognitivo al cual me referí (que la gente tiende a postear información agradable de sus vidas en detrimento de la desagradable), la gente refleja mucho de quien es en sus redes.

    Y se sobreentiende que tú tienes amigos con los cuales tienes muchas cosas en común. Y por ello interactúas con sus publicaciones.

    Pero si estás en Facebook y esos contenidos te generan alguna molestia, posiblemente existan otras razones que no quieres aceptar.

    Posiblemente tú como José, te sientas sólo.

    Posiblemente tú como José, te sientas mal al ver los bebés de tus amigos mientras que tú ni novia tienes. O posiblemente te molesten los viajes de tus amigos cuando tú siquiera has salido del país porque tu sueldo es lo suficientemente miserable (producto de tu mediocridad profesional) como para irte de viaje.

    O posiblemente  a ti, como a José, te moleste ver a tus amigos correr maratones cuando tú ni tienes el hábito de salir a trotar.

    ¿O entonces por qué te causa tanto conflicto?

    José no es tan inteligente como pensabas que era, te han mentido.

    No seas como José.