Etiqueta: masas

  • Harlem Shake

    Harlem Shake

    Se dice que para manipular y controlar a una sociedad, hay que tratar a los ciudadanos como si fueran niños de edad temprana. Varias de los teóricos de la conspiración afirman que existe un orden mundial que lo controla todo, y que una de sus estrategias es esa, reducir la inteligencia de los ciudadanos a un estadio infantil. Sea lo que sea, alguna estrategia o bien, una iniciativa totalmente autónoma, lo que vemos con el Harlem Shake es básicamente eso, la vuelta de la humanidad a la edad temprana, muy temprana.

    Entiendo por qué el «shake» (sacudir, agitar), pero no el «Harlem«. No veo algo que lo relacione con el afamado barrio de Nueva York, incluso los habitantes de este lugar se muestran horrorizados porque un «baile» de este tipo lleve el nombre, valga la redundancia, del lugar donde habitan. El tema, compuesto por un tal Bauuer, en realidad no se hizo para este baile oligofrénico. Pero un blogger cómico llamado Filthy Frank se encargó de elaborar el primer video que contra todas sus expectativas, hizo en pocos días olvidar que existía el Gangnam Style.

    El Harlem Shake consiste en lo siguiente: Al iniciar el tema, una persona que generalmente tiene una máscara aparece bailando, mientras todos los demás que aparecen a cuadro hacen sus actividades ordinarias (en una casa, una oficina) como si estuvieran ajenos al baile de esta primera persona. Cuando la canción llega a su climax, de repente aparecen en escena varias personas (que pueden ser las mismas que hacían dichas actividades ordinarias o bien también se agregan otras nuevas) con disfraces o vestimentas raras, realizando un baile amorfo, algunos con alguna leve incitación sexual, y en la mayoría de los casos llevando sus impulsos emocionales hasta una edad infantiloide. Algunos «bailan» como si se estuvieran electrocutando, otros repiten patrones, otros nada más se mueven sin ningún sentido, mueven sus brazos, cargan objetos, se vierten líquidos en su cuerpo como si sufrieran algún estado de demencia.

    Los humanos a veces necesitamos refugiarnos en lo mundano, y es totalmente sano hacerlo. Salimos con nuestros amigos, llegamos a cantar y/o bailar canciones que catalogamos como «gustos culposos», a veces tomamos, y a veces se nos pasan las copas. Bien, vemos alguna comedia, incluso alguna telenovela; como por una forma de escapar de la realidad, cosa que no es mala mientras se esté consciente de que la «realidad» existe. Pero me pregunto que tan sano puede ser llegar a este grado de infantilismo.  Entiendo que el humano se frustre por todas las reglas y etiquetas que a veces tiene que seguir en la vida diaria. Vaya que en México, un país de simulaciones y apariencias, sabemos que es eso, y por eso los mexicanos en nuestras tradicionales fiestas sacamos a nuestro verdadero ser (como lo menciona Octavio Paz). Pero no creo que el ser humano esté tan reprimido como para sacar sus impulsos de esta manera.

    Como defensor de la libertad de expresión. Defiendo el derecho de que estas personas realicen estos bailes y los suban. Pero también tengo el derecho a sentir preocupación por esta forma de exhibicionismo y expresarlo, donde en un baile de 30 segundos, el individuo pierde toda la noción de la razón (parece que ni el alcohol lo logra así) y saca a relucir sus instintos primitivos. No sé que pensarán varios de los «Harlem Shakers» (sobre todo quienes cuyos bailes son más radicales) cuando en unos años se vean en un video de Youtube haciendo estos tan oligofrénicos bailes.

    Hace unos meses, una amiga mía me mostraba un video de un curso llamado Club de Baile donde se comentaba que para un mayor gozo de este, debía existir cierta precisión, como por ejemplo, marcar una pauta tantos pasos; y no realizar bailes amorfos y sin sentido. Me pareció totalmente congruente el video. Pero después de ver el Harlem Shake, veo que hay excepciones, pero lo que hace atractivo a ese baile, no es su «amorfidad», sino el aspecto infantiloide, donde el individuo se despoja radicalmente de todo aquello que se ha programado para funcionar en sociedad (sea bueno o malo) con el fin de realizar una regresión primitiva.

    Eso señores, es el Harlem Shake, y va a estar de moda un buen tiempo. No lleva ni un mes, pero tristemente creo, a menos que otro fenómeno viral lo opaque, que seguirá siendo la sensación en algunos meses.

    Y bueno, para los gustosos de este baile que posiblemente estén molestos por lo que acabo de relatar. Les daré el gusto de ver mi sitio haciendo Harlem Shake.

     

  • Humano o estadística

    Humano o estadística

    ¿Es correcto el término «Rebelión de las Masas» de Ortega y Gasset? Sí, porque la rebelión se da como masa. Pero al rebelarse la masa, no lo puede hacer la individualidad.

    Humano o estadística

    1.- ¿Eres un ser humano?  Demuéstralo. El ser humano tiene libre albedrío, tiene la capacidad de decidir, tiene la capacidad de ser libre. El que no es libre es porque decidió no serlo, porque temió serlo y prefirió pasar desapercibido.

    2.- ¿Humano o estadística? Con solo el hecho de nacer, ya serás parte de la estadística, serás contado en el censo de población, tu existencia servirá junto con la de millones más para que algunos doctores y científicos locos traten de analizar a la humanidad en masa, con el mero fin de analizarla, para venderle productos caros e innecesarios, para lavarles el cerebro o para reclutarte en la armada. Muchos han decidido ser solo un número.

    3.- Nacer, crecer, estudiar, trabajar, masturbarse, casarse (en el mejor de los casos) envejecer y morir. ¿No es tan común eso que se puede considerar una triste forma de degradación humana? Para que un sistema masivo y enajenante funcione, se necesitan humanos que solo aspiren a nacer, crecer, estudiar, trabajar, masturbarse, casarse (en el mejor de los casos) envejecer y morir.

    4.- ¿Es posible realizarse cuando la única aspiración es trabajar y prepararse para ser uno de esos millones de números que hacen que el sistema funcione, con herramientas que no son tuyas, encaminado a logros que tampoco son tuyos? El empleado capitalista, el obrero comunista, no importa la ideología del sistema. A fin de cuentas es ser un engranaje de un SISTEMA. ¿Qué haces que te haga diferente?

    5.- Gracias a la mass media, no es necesario autorrealizarte como ser humano para, valga la redundancia, autorrealizarte. Un comercial de un jóven con un iPhone 5, un empleado de medio pelo con un puesto gerencial que conduce un auto que le da status. En el mundo de hoy puedes sentirte autorrealizado siendo únicamente un número,  aunque siendo sinceros, no te estás autorrealizando.

    6.- El sistema es cínico, o al menos lo parece. Con el fin de que seas un simple número, te enseñan casos de éxito de gente que decidió no ser un simple número (Einstein, Ghandi bla bla) pero de alguna forma confusa en que terminas convencido que para no ser un número, tienes que ser un número.

    7.- No culpo al sistema, muchas veces sus dirigentes llegan a actuar como un número y son parte de este. Los dirigentes son el engrane más grande, pero es lo mismo, siguen siendo un engranaje. Los dirigentes también terminan seducidos por nosotros los mercadólogos y por la ideología política tonta.

    8.- Todo está predefinido. La mayoría de la gente toma la ideología que más les gusta y la toma como verdadera (política, religiosa, económica, filosófica), la mayoría no tienen los arrestos para confrontarla. Junta a dos libertarios, a dos socialdemócratas, a dos musulmanes, a dos estoicos, a dos positivistas. Los dos miembros de cada pareja siempre hablarán igual y repetirán las mismas cosas. El prehumano ejerce su libertad limitadamente escogiendo lo que hay en el bufet del sistema.

    9.- Las modas. Todos se quieren ver tan diferentes a los demás, que terminan viéndose tan iguales. Paradójico, buscan reforzar su presunta individualidad masificándose. Tan curiosos somos los seres que aspiramos a realizarnos como humanos.

    10.- Debido a esto, el 99% de los humanos no actúan como humanos, sino como estadísticas. El 99% nace, crece, estudia, trabaja, se masturba, se casa (en el mejor de los casos), envejece y muere. El otro 1% simplemente decidió hacer algo con su vida. Y tan acostumbrados estamos a ser números, que expresé la diferencia entre hombres numéricos y hombres humanos en porcentajes.

    Un alienado se columpiaba sobre la silla de la tele, cuando veían que se dormía, fueron a llamar a otro alienado. Dos alienados se columpiaban sobre la silla de la tele, cuando veían que se dormían, fueron a llamar a otro alienado. Tres alienados… 

    Fin

  • La rebelión de las masas twitteras

    La rebelión de las masas twitteras

    Cuando una cantidad considerable de integrantes de una población o agrupación se manifiesta como un ente diferente y sobresaliente, inherentemente al llegar a la condición ya no de mayoría, sino de grupo numeroso, termina convirtiéndose en lo «normal», de lo que siempre han querido rehuir. 

    La rebelión de las masas twitteras

    El Twitter es muy curioso. En México, como afirmó una vez Jorge Zepeda Patterson, Twitter fue, digamos, tomado en gran parte por aquellas personas afines a la izquierda, sobre todo porque estos son los que menos acceso tenían a los medios de comunicación tradicionales. Naturalmente ahora se puede ver una gran masa de usuarios con diferentes preferencias políticas, panistas, perredistas, priístas, aunque al parecer la izquierda sigue siendo mayoría por su afán de buscar formas alternativas de informarse.

    Lo curioso es que muchos de los usuarios que (y supongo que esto sucede en muchas otras latitudes del planeta) buscaban manifestarse en contra de lo que era el mainstream, del influjo de los medios de comunicación tradicionales, terminaron siendo masa, comportándose como ella, donde el pensamiento colectivo va por encima del individual. Y no es que sea malo en lo absoluto, es más bien curioso porque a veces esto deja entrever que es una condición humana.

    La viralización de contenidos o anécdotas incita al usuario a comportarse como masa. Un ejemplo de esto ocurrió cuando tras un temblor que se sintió en el Distrito Federal, Marcelo Ebrard, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México escribió «tenemossismo», así sin espacios. Debido a este pequeño incidente donde la omisión del tecleo de la barra espaciadora hizo la diferencia, los usuarios se mofaron e hicieron de esto un memé donde aprovecharon para burlarse de Peña Nieto, o incluso de los «hipsters de La Condesa». Esa frase mal escrita de Ebrard se convirtió en Trending Topic mundial.

    Muchas anécdotas han sido viralizadas en parte por el comportamiento en masa de los usuarios. Desde muchas anécdotas de Peña Nieto, hasta la caída del Rey Juan Carlos en España, o el incidente del Ecce Homo en España también, que hizo que no solo en ese país, sino a nivel mundial, la gente creara memés de acuerdo a lo sucedido. Y no me iría mucho más allá hablando de los ya tradicionales memés de Internet, el conocido «Forever Alone», el «Ay si, Ay si», el del basquetbolista Yao Ming entre otros, que se han popularizado en la red.

    Es casi inevitable el comportamiento en masa del ser humano. Habrán quienes destacan de la masa, quienes son minoría. Pero siempre serán minoría por una razón, porque no se puede destacar siendo mayoría. Incluso a veces alguno de esos «minoritarios» sucumben ante la tentación del comportamiento masificado, y luego no es raro que veamos a algún personaje reconocido o extraño retweeteando algún memé, o algún contenido que se ha convertido en Trending Topic.

     

  • Gangnam Style y las masas

    Gangnam Style y las masas

    Los juro, que yo tenía mi Gangbrain Style apunto de lanzar antes de que el coreano ese lanzara su rola. Me plagió. Su canción (plagio descarado de la mía) es la más visitada de Youtube. Mi tema tiene 5 visitas (yo entré 5 veces a verlo). Seguiré siendo un ente anónimo, sí, inteligente, sí, guapo, sí, billetudo, pero anónimo; mientras ese regordete vive su fama de 5 minutos.

    Quisiera que alguien me explicara desde un punto sociológico como esta canción se ha viralizado como lo hizo. Dejando del lado que no me gusta mucho eso de la música mainstream, si bien está bien hecha y compuesta esa canción, no logro ver ese diferendo. Sí, es un tema pegajoso. Sí, llegó cuando muchos hablaban de que los coreanos despuntarían algún día en el tema de la música electrónica. Tal vez entonces hablamos de música de masas. Que en tres meses consigue 100 veces más visitas que los votos que «consiguió» Peña en las elecciones pasadas.

    El tema ese del tal PSY, el Gangnam Style, ha unido a los hombres ordinarios, a los hombres comunes y corrientes, a esos que son mayoría, a esas masas uniformes en cuestión de gustos y criterios. Una muestra de que no siempre se necesita un emisor unidireccional como es la TV para lograr que la masa tenga algo en común. Solo bastó un video en Youtube para que eso se lograra. Así como la macarena, PSY logrará de una gran fama efímera. Sin saber todavía cual es su gran talento, todos los reflectores apuntan a él.

    La calidad terminará pesando. En algún rato será olvidado. Posiblemente PSY tenga, como suele suceder, algún otro tema que se vuelva conocido, pero sin la fama de este y luego desaparezca. PSY es víctima del mundo del consúmase y deséchese. Pero sin ese mundo no sería efectivamente, nada. PSY es famoso debido a la existencia del hombre común y corriente, de aquel que posiblemente no se esfuerza mucho por adquirir un hábito o gusto musical (patrón repetido en varias esferas de la vida). Escuchar y bailar el Gangnam Style es parte de una necesidad de pertenencia. Bailarlo en el antro significa estar en sintonía con las demás personas que juntas forman una masa.

    En un periodo no muy largo de tiempo aparecerá otro tema pegajoso que condenará a PSY al ostracismo. Mientras tanto PSY tiene la capacidad de llenar estadios y explanadas como si se tratara de uno de esos grupos de rock de arena que han tenido que luchar para llegar al estrellato, bandas como U2, The Rolling Stones y otras que empezaron tocando en un pequeño Pub. En tanto PSY vivió ese proceso mucho más rápido (si es que lo vivió) pero lo malo para él, es que, al paso del Gangnam Style, ese gusto durará poco. Y en no mucho tiempo se volverá un nostálgico de su efímera gloria.

  • Masas mexicanas maleables, manipulables, al gusto

    manipulacion masivaMe sorprende, bueno, en realidad no tanto; más bien se me hace indignante y siento coraje con ambas partes, tanto con los manipuladores como con quien se deja manipular, pero pareciera que a las masas uno las puede dirigir a donde uno quiera. Claro, se necesita su trabajo, no las puedes soltar demasiado ni las puedes ahorcar, tienes que encontrar el punto medio para que dichas masas sean dóciles, piensen y actúen como deseas; y de esta forma sin que ellas se den cuenta, terminen siendo como tus siervos, obedezcan y trabajen para ti, mientras los integrantes de las masas se asumen como independientes y autónomas (aunque algunos de ellos no conocen estos conceptos) cuando no lo son.

    Traigo a colación dos casos: AMLO 2006 y Enrique Peña Nieto 2012. Una mayoría relativa (pero suficiente para que cambiaran el resultado en las urnas) fue convencida de que López Obrador era un «Peligro para México». Todo esto fue hecho en base a suposiciones. Si AMLO en su gestión en el DF mostró alguno que otro rasgo autoritario, entonces es Hugo Chávez, si AMLO se pronunciaba en contra de la oligarquía AKA empresarios honestos y motor de desarrollo del país (aunque sabemos que los que sostienen a México son las pequeñas y medianas empresas), entonces era Hugo Chávez o Fidel Castro. Como algunas de sus propuestas tenían tintes populistas, entonces también era Hugo Chávez (aunque varias de esas medidas asistenciales terminaron siendo copiadas parcialmente por el PAN, como el Seguro Popular), e incluso también se usó una que otra mentirilla para ponerle la cereza al pastel, como el hecho de que AMLO había endeudado el DF, que si, cargaba una fuerte deuda, pero así estaba cuando llegó, y la dejó casi igual cuando se fue (es decir, la variación de la deuda fue mínima), ese dato lo pueden consultar en el INEGI o solicitarlo al IFAI.

    La gente se espantó y la sociedad se polarizó, claro, AMLO cayó en el juego de una forma poca inteligente y contribuyó a radicalizar más las cosas, pero quedó en eso, en un político nocivo para el país, que si, tiene bastantes defectos, pero que entre ellos no se encuentran (hasta lo que sabemos) la corrupción, y la falta de integridad. Todavía a 6 años, existe gente que le tiene miedo a pesar de que en el 2012 es muy difícil que gane. Todo el bombardeo mediático hizo que la gente pensara como querían que pensara, como si hubieran sido programados para ello. Cierto que algunos de nosotros no simpatizamos mucho con López Obrador (al menos yo no lo hago con ninguno de los 4 candidatos), pero lo hacemos por convicciones propias y no por el efecto de la manipulación mediática.

    Tomamos ahora a Enrique Peña Nieto, si hiciéramos una campaña sucia, no tendríamos que basarnos en suposiciones o «pronósticos de lo que podría pasar», simplemente tendríamos que apelar a los hechos para poder convencer a al gente del peligro que podría representar el mexiquense; basta con hojear sus resultados en el gobierno, basta con ver la estela de corrupción que ha dejado y ver quienes integran su círculo cercano. Como detalles minoritarios y menos trascendentes podríamos incluir los incidentes de la FIL, el asunto de su hija y la prole y otros más. ¿Qué pasa con Peña Nieto?, que va en un todavía cómodo primer lugar. Es cierto que ha perdido algo de ventaja, y eso es debido a un sector minoritario de la población que está menormente expuesta a la «mass media» y se informa por otros medios como Internet; pero sigue ahí arriba. Si hubieran decidido hacer una campaña en contra de Peña Nieto como en el 2006 con AMLO, seguramente no solo hubiera perdido las elecciones, sino que quedaría relegado hasta el tercer lugar. Pero la campaña mediática juega a su favor, se presenta como un galán de telenovela aprovechando la forma en que un importante sector de la población se siente identificado con los personajes telenoveleros y automáticamente le dan su voto.

    Es muy fácil cambiar la percepción de la gente, y de esa forma es fácil llevarla a donde la deseén llevar. Tal vez por eso a la gente que ostenta el poder no le molestó tanto la cacareada transición democrática, porque incluso en este escenario, donde la democracia se limita a tener más de un partido en el congreso, votar cada 3 años y que un sector minoritario pueda expresarse libremente, para ser escuchado solamente por ese sector minoritario; esta gente puede estar tranquila porque el poder no se le va a ir de las manos. Los mecanismos de control ya no son tan brutos y despiadados (represiones violentas, asesinatos), más bien son sutiles y en lugar de usar la fuerza utilizan la psique de las personas. Este corporativismo político y empresarial puede sobrevivir en un estado llamado democrático (aunque habría que ver si se aplica bien el término). En un estado democrático se asume que las personas son libres, pero la mayoría no lo son. Dirán que no estamos presos ni que estamos rodeados por mercenarios apuntándonos a la cabeza, pero incluso así, en un estado frankliano se puede ser libre donde a pesar de vivir en un campo de concentración nazi, Victor Frankl nunca perdió la libertad de pensamiento. Acá en México la libertad de pensamiento existe para unos pocos a pesar de no estar bajo los barrotes de una prisión o con una pistola en la sien, y solo la ejercen aquellos que tienen el valor de asumirla.

    En tanto los demás, seguirán siendo una especie subhumana como individuos, pero muy útiles en su rol como masa, porque para los poderes dos cabezas no son mejor que una, más bien un millón son mejor para ellos que una, porque entre ese millón de cabezas se anulan y tienen menos capacidad de pensar que una sola cabeza.