Etiqueta: marte

  • ¿Por qué indignarse de la misión en Marte cuando hay pobres es una tontería?

    ¿Por qué indignarse de la misión en Marte cuando hay pobres es una tontería?

    De pronto en las redes sociales me he encontrado con memes e ilustraciones de personas indignadas porque la NASA invierte millones de dólares en la misión en Marte cuando en la Tierra hay pobres. Uno de esos memes afirma que en la tierra no hay vida inteligente porque han gastado un dineral para descubrir agua en el planeta rojo cuando en nuestro planeta hay pobres que apenas tienen acceso de agua y se están muriendo.

    ¿Por qué indignarse de la misión en Marte cuando hay pobres es una tontería?

    ¿Pero saben? Indignarse por eso es una tontería.

    Primero, porque la raza humana debe de seguir evolucionando. Toda la investigación especial tiene una razón de ser dentro de nuestro instinto de supervivencia. No podemos esperar a que «no haya pobres» para seguir dando pasos adelante como especie.

    Las misiones que se llevan a cabo no son una tontería ni un lujo. ¿Sabes que significa la existencia de agua en Marte? No es cualquier cosa. Esto incrementa exponencialmente la posibilidad de establecer colonias en un futuro, y eso nos puede traer beneficios; no sólo se trata de personas que puedan vivir allá, se trata de recursos naturales, de investigación. Tal vez nuestra generación no obtenga beneficios de ello, pero sí las que vienen.

    Segundo. La pobreza no se resuelve con carretadas de dinero. El Live Aid de 1984 organizado por Bob Geldof es recordado por conciertos pletóricos como el de Queen, el de U2 y algunos otros conjuntos. Pero también es recordado porque todo el dinero recaudado que se entregó a África, no sólo no sirvió, sino que gracias a éste, los gobiernos dictatoriales de ese continente se vieron beneficiados; gracias a ese dinero pudieron reforzar su gobierno con todas las consecuencias negativas que eso tuvo para la población.

    La pobreza es un problema multidimensional que no sólo se resuelve con dinero. La pobreza se resuelve con sociedades más libres y educadas, con gobiernos más democráticos, con innovación y avances tecnológicos. En realidad, a pesar de la desigualdad prevaleciente en el mundo la pobreza ha disminuido: En 1990, el 47% de los habitantes padecía pobreza extrema, veinte años después sólo el 22% la padece; en 1990 42% de los niños menores a 5 años pasaban hambre, para 2010 esta cifra se redujo al 26%. No podemos esperar a que esos indicadores lleguen a 0% para poder invertir dinero en exploración espacial.

    La pobreza disminuye progresivamente, no de la noche a la mañana a billetazos.

    Tercero. Los principales responsables de la pobreza extrema son los países donde ésta se da. La NASA es una institución estadounidense financiada por el gobierno de ese país. El dinero que el gobierno de los EEUU gasta en la NASA representa el 0.2% del PIB (muy poco). Indignarse por eso es equivalente a reclamarle al Conacyt por hacer inversión en investigación y desarrollo cuando hay niños que se mueren de hambre en Burkina Faso.

    Es más, es como sugerir que en vez de que el gobierno invierta en Investigación y Desarrollo y becas, use ese dinero para la «Cruzada contra el Hambre».

    ¿Por qué nadie dice nada de los gobiernos de Nigeria o Zimbabwe quienes se enriquecen a costa de los pobres y se dejan corromper por empresas multinacionales que atentan contra el medio ambiente de su país a cambio de maletas de dinero con lo cual los líderes políticos pueden vivir como millonarios en un país donde más de la mitad de la población se muere de hambre?

    Cuarto. Tiene que ver con un acto de congruencia. Me pregunto si quienes se indignan colaboran de alguna manera o donan algún porcentaje de sus ingresos (aunque sean 100 pesos al mes) para combatir la pobreza. Les pregunto por qué prefirieron invertir su dinero en un smartphone para hacer activismo en redes en vez de ayudar a los niños desnutridos que están pasando hambre.

    Porque es fácil hacer activismo de sofá e indignarse de «cualquier cosa», porque eso no requiere ningún esfuerzo, ni siquiera el de entender el por qué de las misiones ni molestarse en entender nociones básicas de economía.

    Pero a todo le queremos poner un pero. Negamos nuestra inteligencia como raza porque hay pobres, pero cuando salimos a la calle, ninguneamos a los migrantes porque «ensucian nuestra colonia» e ignoramos a los niños de la calle quienes son en gran parte de los casos golpeados por sus papás si no llevan dinero a la casa. Ahí sí deberíamos de preguntarnos si hay inteligencia en nuestro planeta, o si más bien la usamos.

    Porque la verdad, hacemos que nos indigna la pobreza o sólo nos indigna cuando está de moda o sale en la portada de un diario internacional. Y también se convierte en una moda reclamarle a la NASA por sus investigaciones cuando ellos ni siquiera tienen nada que ver.

  • Hay agua en Marte, y no somos el centro del universo

    Hay agua en Marte, y no somos el centro del universo

    En lo particular no me cayó de sorpresa la noticia, esto debido a que ya desde hace algunos años se estaba tanteando la posibilidad de su existencia y ya se daba por hecho que ese planeta habría contenido agua en su superficie hace algunos millones de años. Aunque no haya sido algo sorpresivo para mí, la verdad es que este descubrimiento marca un antes y un después. No sólo porque la tierra no es el único planeta que conocemos y que contiene agua, sino que ello hace más factible crear en un futuro asentamientos humanos. El agua de Marte técnicamente podría ser potable, es decir, que podríamos consumir el líquido para sobrevivir.

    Hay agua en Marte, y no somos el centro del universo

    En un principio nos concebimos como el centro del universo. Nuestros antepasados, quienes se desarrollaron en sociedades más precarias y con un nivel de conocimiento más básico que el actual, no tenían los elementos para argumentar que no eramos el centro del mundo. Miraban el cielo y creían que el sol, la luna y las estrellas giraban en torno a la Tierra. Tuvieron que pasar siglos para llegar a la conclusión de que en realidad no era así, no solo se trataba del progreso del conocimiento o de los avances tecnológicos, se trataba de sociedades e instituciones reacias a aceptar cuestionamientos a lo que consideraban la verdad absoluta. – ¡Y sin embargo se mueve!

    Solo somos una raza de monos avanzados en un planeta más pequeño que una estrella promedio. Pero podemos entender el universo. Eso nos hace muy especiales – Stephen Hawking

    La existencia del agua en Marte marca un paso más allá. Si bien, físicamente ya no nos consideramos el centro del universo, seguimos pensando que moralmente lo estamos; consideramos que somos el único planeta con vida inteligente cuando en realidad existe alguna posibilidad de que en nuestro planeta vecino exista algún tipo de vida unicelular. El problema es que el universo es tan extenso que posiblemente jamás lo sepamos, o bien, tengan que transcurrir algunos siglos o milenios para enterarnos de ello. El universo es tan grande que se requerirían miles o millones de años para que una señal emitida llegue a su punto de destino.

    El punto es ese, si en un planeta vecino (se entiende que al ser vecino, tenga características más similares a nuestro hogar que otros planetas) existe el líquido vital y por ende, existe alguna posibilidad de que ahí se aloje algún tipo de vida ¿Qué no habrá más lejos? Posiblemente algún otro tipo de vida inteligente se encuentre suficientemente lejos para conocerlo, si llegáramos a saber de algún tipo de vida así, nuestro sistema de creencias se vería afectado. Parte de nuestra cultura e idiosincrasia toma como referencia el hecho de que estamos solos en el universo; las religiones no suelen hacer referencia a otro tipo de vida inteligente, y si ésta existiera, se encontrarían en un grave problema.

    Pero este tipo de «descubrimientos» también trabajan internamente sobre nuestras mentes. A veces la realidad puede diferir de lo que suponen nuestras creencias, y afirmaciones que damos por sentado. Nuestros antepasados argumentaron que éramos el centro del universo, dado que desde acá abajo, parecía que los astros giraban en torno a nosotros. En esa época, arriesgarse a hacer una afirmación contraria podría provocar en el mejor de los casos, la risa y las burlas de la gente, que al igual de nosotros, eran personas pensantes. De igual forma que ellos ignoraban cosas que para nosotros son obvias, nosotros seguramente ignoramos algunas verdades que en un futuro serán universales y que no sólo serán descubiertas gracias a los avances tecnológicos, sino a los progresos sociales:

    Por ejemplo, hace algunos siglos la esclavitud no era mal vista y era considerada algo natural, hace un tiempo no se podría entender como una mujer podría participar en un proceso electoral. Posiblemente lo que ahora consideramos como tabúes, en un tiempo no lo serán, y es que los seres humanos somos reacios a cambiar y a salirnos de nuestra zona de confort; aunque posiblemente esa resistencia tenga una explicación en torno a la supervivencia humana, tal vez un cúmulo de cambios drásticos pueda provocar inestabilidad dentro de las sociedades que hemos creado y en las que convivimos, y tal vez por ello generamos cierta resistencia, para que dichos cambios no cimbren la estructura de la sociedad en la que vivimos.

    Y de esta forma, la súbita aparición de otro tipo de vida inteligente no sólo podría representar una amenaza en la forma en que nos traten dichos extraterrestres, sino que su propia existencia podría alterar toda nuestra estructura de pensamiento. Aunque los más ingenuos (los que gustan de creer la sarta de tonterías de «expertos» como Jaime Maussan) posiblemente estén psicológicamente más preparados que el promedio.

     

  • Hubo vida en Marte, y el capitalismo acabó con ella – Hugo Chávez.

    Tremenda y cómica declaración se acaba de hechar el mandatario y «dictador democrático» de Venezuela. Se le ocurre decir que hubo vida en Marte y el capitalismo acabó con ella. Lo que no entiendo es como aquí con el capitalismo pasa lo contrario, los seres humanos nos seguimos reproduciendo como conejitos a pesar del capitalismo. Sobre todo en los países subdesarrollados, los cuales segun él son las principales víctimas del imperio del dinero y del capital, la polación sigue creciendo y creciendo, y paradójicamente los países que muestran un mayor estancamiento en la población son aquellos países dominantes, como lo son los países europeos, o Estados Unidos.

    Lamento decirle al dictador democrático Hugo Chávez Frías (@chavezcandanga en su Twitter) que el capitalismo es inherente a la naturaleza del ser humano. Los regímenes socialistas fracasaron por eso, por ser inhumanos, porque había que inhibir la naturaleza esencial del ser humano de querer más y más, de querer sobresalir, de querer amasar poder, se tuvo que ejercer desde el gobierno una represión tal al instinto humano, que se le salió de las manos. Sin motivación por adquirir más dinero y más bienes que los que el estado determinara, y por lo tanto al no haber competitividad, la población se limitó a hacer lo mínimo por cumplir con sus cuotas de producción, y por lo tanto los niveles de productividad bajaron, la calidad de los productos eran más malos que en los países capitalistas. Solo destacaron en algunas áreas donde había mucho adoctrinamiento ideológico, y donde había competitividad (con sus contrapartes capitalistas) que fueron la ciencia, la tecnología (siempre al servicio del estado y no del consumidor) y las artes, tal como lo demostró la extinta Unión Soviética.

    Yo creo que sería más creíble la frase si Hugo Chávez hubiera planteado la frase al revés: «Hubo vida en marte y el socialismo acabó con ella». Venezuela no se sostiene por sus niveles de competitividad e innovación tecnológica, se sostiene por las grandes cantidades de yacimientos de petroleo que hay bajo sus aguas y que administra la PDVSA. Ni siquiera su gobierno es capaz de generar riqueza con el petroleo extraído, sino que los utiliza para financiar los programas sociales que, si, pueden beneficiar a los que menos tienen, pero que no pide nada a cambio. Es una riqueza que no se reinvierte y por lo tanto son recursos perdidos.

    Es fácil criticar al capitalismo, y es cierto, como todos los sistemas no es perfecto y por lo tanto necesita de cierta regulación por parte del estado para que funcione bien y funcione para todos. Pero lo cierto es que el capitalismo ha demostrado, sobre todo en este último siglo, ser el menos malo de todos los sistemas económicos, los países más desarrollados del mundo son capitalistas. La Unión Soviética por su parte fué una potencia mundial, pero no lo fué gracias a la calidad de vida de su población, los soviéticos nunca se acercaron a las aspiraciones materiales que tuvieron los estadounidenses.

    Al capitalismo se le puede achacar de individualista, de egoísta, ¿pero acaso el ser humano no lo es?, estaría bien limar esos excesos de egoísmo y de individualismo en las familias, de generar una visión más comunitaria; pero nunca debería hacerlo el estado, y menos como una imposición como lo hicieron los países comunistas o como lo quiere hacer Hugo Chávez en Venezuela. El peor sistema para los seres humanos es aquel que limita su instinto y su capacidad de satisfacer sus necesidades naturales y eso es lo que debería entender muy bien el mandatario de Venezuela, y el socialismo que pregona lo hace cabalmente.

    Entonces si Hubo vida en Marte, mi comandante Chávez, ¿quien acabó con ella fué el capitalismo, o más bien hubo un extraterrestre parecido a usted que les quiso imponer el socialismo «bolimarciano» a todos los habitantes de ese planeta?.

  • ¿Estamos Solos?

    Para quien no lo sepa, últimamente han salido revelaciones importantes sobre Marte. El descubrimiento de agua por parte de la sonda Phoenix, y las fotografías que nos han llegado por parte de este objeto nos hacen pensar un poco mas.

    Lo primero, es que gracias a la tecnología, hemos tenido oportunidad de ver imágenes de este astro, las cuales nos hacen ver a Marte como si fuera nuestro propio planeta. Imágenes de una misma calidad que una camara fotográfica profesional terrestre nos enseña que ellos también tienen arena, piedra, y cielo (y un parecido con los cañones de Colorado).

    Lo segundo es que con el descubrimiento de agua y de yacimientos que probablemente alguna vez fueron ríos, no deberíamos descartar que alguna vez existió vida ahí. Si bien la atmósfera actualmente no permitiría el desarrollo de vida (es gas metano sobre todo), probablemente en el pasado tuvo otras composiciones diferentes.

    Lo que mas me ha impresionado es ese cielo rojizo, un poco parecido a un atardecer (sobre todo cuando hay humo de por medio). Para imaginar como sería marte, solo miren la fotografía, y un frio equivalente a alguna zona perdida en Siberia.

    Si existen miles de planetas como estos en el mundo, sería muy probable que en algún rincón haya alguna forma de vida.