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  • Maestros del CNTE, mejor pónganse a educar

    Maestros del CNTE, mejor pónganse a educar

    Me da pena al ver a los paleros del CNTE con sus marchas. No hay forma de defenderlos y una disculpa que diga eso, pero así es. El CNTE, un sindicato heredero de ese rancio verticalismo revolucionario entremezclado con sus aires marxistas dizquerdistas. ¡Dejen sus estúpidas manifestaciones y mejor pónganse a educar! Sí. A ellos sí díganles «pónganse a trabajar», «el cambio está en uno mismo».

    Maestros del CNTE, mejor pónganse a educar

    Esta organización, rival del SNTE pero que forma parte de él, más pequeña pero igual de nociva, tiene una larga tradición de bloqueos y marchas que sirven para chantajear al gobierno. Buscan aumentos salariales, pero eso sí, les importa un bledo las terceras personas, empezando por sus alumnos a quien tienen la obligación de educar. Pero ¿cómo van a educar a alguien si no pueden educarse a ellos mismos? ¿quisieran ustedes que sus hijos de grandes se la pasaran marchando por causas meramente políticas o movidos por intereses oscuros?

    Los «maestros» son unos mentirosos. Dicen marchar contra la Reforma Educativa lanzando una sarta de mentiras estúpidas. Que la educación se va a privatizar, que los maestros van a ser despedidos. Mentiras para confundir a la gente, sobre una reforma que ya ha sido aprobada. En realidad como afirma Ricardo Raphael en su columna, quieren chantajear a las autoridades para que les den aumentos.

    Al entrar a la página del CNTE podemos ver de que trata esta organización que dice quiere «reconquistar al SNTE» para ponerlo al servicio de las masas y no de la cúpula. Empezando porque está hospedada en un servicio gratuito (si van a chantajear al gobierno al menos sáquenle dinero para que alguien les haga un sitio un poco decente). Al entrar a una página con un diseño completamente espantoso, leemos un texto con un lenguaje más que formal, denostativo: Con FECAL, la titularidad de la SEP experimentó tres cambios en el periodo. Un examen de las trayectorias…

    Podría pensar que algunas de sus causas son legítimas, ciertamente la posición del gobierno con la educación es algo más que lamentable. Pero me pregunto si ellos están haciendo una «gran contribución» a la educación dejando de asistir a las aulas. La verdad que no. Y también me opongo a los bloqueos a las autopistas. Estoy a favor de que la gente pueda protestar, así como el año pasado la gente salió a las calles por el asunto de los medios de comunicación, y del ahora Presidente. Pero lo que no se vale es perjudicar a terceras personas e incluso al comercio, turismo e industria, con tal de que «les den más». Y peor, desinformando a la gente en lo que la Reforma Educativa se refiere, que sí, es una llamarada de petate, pero no veo yo la privatización o un despido masivo de maestros en ella.

    Sus ideas son tan «novedosas» que se opusieron en Michoacán a la enseñanza del inglés en las escuelas, y lo lograron. Lamentablemente por más «imperialista» que sea el idioma, el inglés es el idioma más extendido en el mundo, y por nuestra posición geográfica es necesario aprenderlo.

    Si bien no estoy a favor de la represión que llegó a utilizar el PRI de Michoacán en contra de estas personas, tampoco estoy a favor de estas marchas innecesarias.

    Entiendo que hay muchas injusticias, pero hay formas, y creo que dejando a los infantes solos en sus aulas no es una de las maneras. Mejor pónganse a educar. A ellos sí díganles -Mejor ponte a trabajar, el cambio está en uno mismo, ¿tienes el valor o te vale?- y demás frasecillas insulsas rebuscadas.

  • ¿Cual es el objetivo de las manifestaciones?, ¿cumplen su cometido?.

    Inicia febrero y mi pluma está más activa que nunca (4 artículos en dos días). Es que esta semana han ocurrido varias cosas de las cuales puedo sacar temas para exponer. Hablaba en el artículo pasado sobre los narcobloqueos en la ciudad de Guadalajara, y el tema de este artículo deriva de ese otro, dado que el día de hoy, alumnos del ITESO decidieron organizar una marcha por la paz como una forma de mostrar su inconformidad contra los atentados que habían ocurrido el día pasado. La marcha inició en la Avenida Chapultepec de la Ciudad de Guadalajara con unos 100 integrantes y terminó con mil en la Plaza de Armas.

    Los motivos de las marchas son muchas, hay de diferentes intensidades, desde las marchas contra la inseguridad hasta las marchas contra la globalización, o bien, marchas contra las autoridades como las que han venido ocurriendo en Egipto. Clasificaría las manifestaciones en tres tipos: Las que emergen desde arriba, es decir, hay una entidad superior que convoca a los ciudadanos a manifestarse, puede ser alguna corriente política, un sindicato o los medios de comunicación, ejemplos de este tipo de manifestaciones son la marcha en contra del fraude del 2006 o la marcha en contra de la inseguridad en el Distrito Federal convocada por los medios de comunicación. Después se encuentran las marchas ciudadanas, que son relativamente nuevas en México (aunque para recordar la primera, nos tendríamos que remontar a los sucesos de Tlatelolco en 1968), estas son organizadas desde abajo por los ciudadanos u organizaciones civiles, un claro ejemplo es la marcha contra la inseguridad que convocaron los alumnos del ITESO. Por último están las marchas híbridas, donde participan desde sindicatos, partidos políticos, pero a estas también se agregan ciudadanos sin ninguna afiliación, un ejemplo son las marchas antiglobalización donde muchos ciudadanos participan voluntariamente, pero otros son invitados por sindicatos y partidos de izquierda.

    Marchas contra el neoliberalismo han sido muchas, sin embargo sigue siendo el sistema económico predominante en el globo terraqueo; marchas contra la inseguridad y la violencia han sido infinitas, pero México sigue siendo un país inseguro y violento. Los seguidores de López Obrador se manifestaron para que se contara voto por voto y no lograron el conteo de todas las casillas computadas.  Así podemos enumerar un sin fín de manifestaciones que se han llevado a cabo. De hecho las pocas manifestaciones que han cumplido su objetivo principal per sé, han sido violentas, como en el derrocamiento de líderes autoritarios.  Entonces, ¿que está ocurriendo con las manifestaciones que no logran concretar el cambio que se proponen?.

    Las manifestaciones si tienen una utilidad y es palpable. Primero, es una vía donde los ciudadanos se sienten apoderados y logran expresar su inconformidad o pensamiento frente a una situación, es una valvula de escape para sacar esa tensión que la injusticia provoca. Segundo, otra utilidad de las marchas es que logran exponer el problema, es decir, la manifestación logra dar ese primer paso que es concientizar a la población o a las autoridades sobre el problema por el cual se está protestando. Un claro ejemplo son las manifestaciones altermundistas. A partir de la manifestación llevada a cabo en Seattle, se puso en mesa de debate a la globalización, se imprimieron libros (cabe destacar el No Logo de Naomi Klein), se abrieron sitios web y se creó toda una red de ciudadanos encargados de vigilar el curso de la globalización. Es decir se logró concientizar a la sociedad y a las autoridades sobre el problema. Pero ¿Por qué no lo ha resuelto?.

    Creo que el error está en que se cree que las marchas por sí solucionarán tal problema. Es cierto, las marchas son un medio democrático que empodera al ciudadano, pero parece no ser suficientes para cambiar su realidad. Esto es porque después de las marchas debería seguir un siguiente paso, el cual muchas veces no se toma y se deja al aire. Ya se logró concientizar a la sociedad, ¿ahora que sigue?. Hay que tomar cartas en el asunto. Lo malo es las manifestaciones ya no sirven para eso.

    Me viene a la mente dos manifestaciones históricas en nuestro país, uno fué la de Tlatelolco, y la otra fué la manifestación contra el fraude perpetrado por Carlos Salinas contra Cuauhtemoc Cárdenas. La primera marcha (la del 68) fué multitudinaria, histórica porque en ella participaron millones de personas y porque terminó en un cruel asesinato perpetrado por el gobierno de Díaz Ordaz. En realidad, ¿que logró la manifestación?. Nada, no logró ningún cambio de los que se habían propuesto y muchos de los manifestantes terminaron siendo engañados y absorbidos por el gobierno de Echeverría. ¿Por qué?. Porque los manifestantes creyeron que con la pura manifestación iban a lograr el cambio, este nunca llegó y ni siquiera logró marcar un parteaguas en la democracia mexicana. Lo único que logro fué exponer el autoritarismo del PRI de entonces.

    La manifestación contra el fraude de 1988 fué diferente. No fué tan multitudinaria pero si logró un parteaguas para crear el estado democrático (aunque sea incipiente) que tenemos en la actualidad. Ni el PAN ni el Cuauhtemoc Cárdenas se fueron con la idea de que con la pura manifestación se iba a lograr justicia, decidieron tomar acción por caminos diferentes. El PAN negoció reformas con Salinas de Gortari a cambio de legitimidad, el gobierno históricamente laico abrió relaciones con el vaticano y se lograron reformas económicas que no se hubieran hecho sin la intervención del PAN. Cuauhtemoc Cárdenas fundó su propio partido, el PRD, el cual ahora es la tercera fuerza electoral en México. Si no hubieran tomado cartas en el asunto y hubieran dejado todas las energías en la manifestación, posiblemente nuestro país seguiría sumido en el priato autoritario.

    El idealismo y las energías impresas en la marcha a veces desbordan emociones, pero a veces las desborda de tal forma que no permite racionalizarlas y encausarlas para construír algo diferente y lograr el cambio que se propone. No basta con marchar contra la violencia o la inseguridad, es necesario que los ciudadanos tomen cartas en el asunto y lleven a cabo acciones para erradicarla. De otra forma, las marchas quedarán en sonido que se pierde en el aire.