Etiqueta: López Obrador

  • ¿Le tenemos que hacer caso a las encuestas?

    Hace un año aproximadamente, me encontré a Roy Campos, el mandamás de Consulta Mitofsky en Twitter, lo agregué a mi cuenta para así estar al pendiente de los estudios (porque sea como sea, algunos de los que publican son interesantes) y el tuvo la cortesía de seguirme también. En ese instante me acordé que hace varios años, allá en la campaña del 2006, López Obrador fue con López Dóriga porque según esto, Consulta Mitofsky había amañado una encuesta para hacer creer a la población que había perdido puntos. Entonces entré a la página de Consulta Mitofsky cuando en ese entonces esos estudios estaban colgados en su página para ver si era cierto lo que decía López Obrador. Comparé los dos estudios a los que hizo referencia el tabasqueño, comparé con «ojo de mercadólogo» las metodologías, y efectivamente, Obrador tenía razón. Las metodologías eran distintas entre una y otra encuesta, que se supone una encuesta mediría lo mismo que la otra en un determinado transcurso de tiempo. Me llamó mucho la atención porque una empresa tan reconocida como Consulta Mitofsky estaba haciendo algo que sería motivo suficiente para que en la universidad me hubieran reprobado.

    Decidí preguntarle a Roy Campos y le enseñé el video (para ese entonces, los estudios ya no estaban en la página), y le pregunté que que sabía de eso. Y Roy Campos me dijo que no sabía nada de eso (siendo que el es el dueño de la empresa); después su tweet desapareció (aunque no me bloqueó ni me dejó de seguir). Roy Campos se había ido por la tangente y había evadido el cuestionamiento que yo le hacía. Y viendo que una casa encuestadora de las más reconocidas cometa estas desfachateces surge la pregunta ¿Le tenemos que hacer caso a las encuestas?.

    Resulta que el 10 de enero, Consulta Mitofsky sacó una encuesta donde asegura que Peña Nieto solo perdió 3 miserables puntitos por todas las penosas anécdotas de diciembre. Roy Campos aseguró que las redes sociales en México todavía no pueden determinar una elección por la baja penetración que tienen en la sociedad, pero la penetración que tiene por ejemplo Facebook en la Ciudad de México es bastante alta, más del 50%  de los capitalinos tiene una cuenta en esta red social. Lógicamente, a nivel nacional si la penetración sería un tanto más baja, pero sería todavía considerable. En Twitter la penetración a nivel nacional tiene más o menos un 13% según la AMIPCI.

    Lo curioso es que todos los que usamos estas redes sociales (y también lo he visto en blogs y foros), es que son muy pocas las personas que simpatizan con Peña Nieto. Lo que nos diría que su voto duro pues es la gente pobre, y las peñaliebers (esas mujeres que votarán por el porque es un galán de telenovela). Y yo no se si las redes sociales puedan impactar una campaña, Facebook me dice como que sí, Twitter me dice que tal vez no tanto. Pero sigo preguntando ¿Le tenemos que hacer caso a las encuestas?.

    Es cierto que fueron como 3 encuestas las que mostraron una tendencia parecida (Mitofksy, Parametría, y Excelsior). Pero creo que las encuestas no siempre reflejan la verdad, e incluso en algunos casos la manipulan. Muchos dan por sentado que como se trata de un ejercicio cuantitativo, estadístico, de ciencias exáctas; el resultado es más confiable que la percepción. Pero también es cierto que esos números son fáciles de manipular, desde la forma en que se toma la muestra, la forma en que se plantean las preguntas (que se sesguen para inducir una respuesta en específico, como por ejemplo, preguntar, ¿votaría usted por Enrique Peña Nieto después de su destacable gobernatura?), o simplemente se pueden inventar los números y falsearlos al ver que las cifras reales no concuerdan con lo que se quiere mostrar.

    Es curioso también que López Obrador, diga que estas encuestas están mintiendo. Que el tiene el 27% de las preferencias y está arriba de Vázquez Mota (según las casas encuestadoras Nodos y Covarrubias, las mismas que se encargaron de elegir al candidato del PRD). El afirma que las primeras encuestas buscan posicionar fuerte a Peña Nieto a su favor con estadísticas mentirosas. ¿Será cierto, será parte de su «compló imaginario? ¿Entonces quienes son los que nos mienten?, ¿Consulta Mitofsky, Parametría, Nodos o Covarrubias?. No se como esté el asunto con Parametría, pero con Consulta Mitofsky es clara la relación utilizando la lógica: Si Televisa maneja la campaña de Peña Nieto, y si Consulta Mitofsky es la casa encuestadora que trabaja para Televisa; entonces Consulta Mitosfky trabaja para Peña Nieto.

    Estoy seguro que en esta campaña las encuestas serán un cochinero, vengan de donde vengan. No les hagan caso, no dejen de votar por X o Y candidato solo porque tal encuesta ya dice que no va a ganar. A mi me parece que quieren «poner» a Peña Nieto a como dé lugar, y no, no se me haría raro que en caso de que los resultados fueran adversos para el mexiquense, se cometiera un fraude electoral.

  • Chepina Vázquez Mota y el Peje, puras fallas con ustedes

    Seguimos en la precampaña, donde parece que los políticos nos quieren convencer que «no votemos» por ellos. Ya hace unos días los partidos políticos lanzaron varios spots tan vacíos, insulsos, y hasta cínicos, con los que según ellos, pretenden convencernos que votemos por uno u otro partido. Y Peña Nieto hizo el ridículo en tan solo dos semanas, el cual le tiene que dar gracias a que la penetración de Internet en los hogares mexicanos todavía no es lo suficiente grande como para que su quemón lo haya mandado de la cima a la sima. Pero ahora nos toca hablar de Josefina Vázquez Mota y López Obrador. Hay caray, la verdad es que no me dejan opciones.

    Empezamos con la chepina. ¿Se acuerdan de esa campaña sucia del 2006 del PAN?, su artífice fue Antonio Solá quien acuñó las frases «Peligro para México», y «8 de cada diez gatos prefiere a López Obrador» (digo, con esta última frase, el supuesto humanismo del PAN se va a la basura al alentar el racismo) y ahora fue contratado por Josefina Vázquez Mota para que le diseñe su campaña. Los que hemos visto su forma de hacer propaganda, sabemos que su estrategia no es tanto hacer crecer a su candidato, sino degradar a más no poder a los opositores, sin importar que la sociedad se polarize o se divida. Aunque creo que es obvio que los focos apuntarán a Enrique Peña Nieto, quien en estas dos semanas ya le dió mucho material al tal Antonio Solá para que haga su trabajo.

    Antonio Solá no solo ha trabajado en México, sino que tiene una amplia experiencia (con no muy buenos resultados) creando publicidad para partidos de derecha. Trabajó hace 4 años para el ahora Presidente de España Mariano Rajoy, cuando contendía contra Zapatero. Sus campañas tuvieron la misma tónica, pero no le funcionaron y en ese entonces Rajoy perdió. También ha fracasado en Argentina donde salió triunfadora Cristina Kirchner, en Guatemala no evitó que llegara el socialdemócrata Alvaro Colom, y lo mismo sucedió con el ascenso al poder del izquierdista Alan García en el Perú. En el 2009 volvió a ser contratado por el PAN y los resultados fueron desastrosos, le costó la presidencia del CEN del PAN a Germán Martínez y la pérdida de varios escaños en el congreso.

    Naturalmente la contratación de estos publicistas es sintomatológico de que el candidato (en este caso candidata) no tiene las suficientes propuestas o la capacidad para atraer al electorado, y ante la falta de capacidad política, entonces les resulta más redituable denigrar a ese oponente y agarrar parte de los votos que por medio de esta campaña. Y tal vez le pueda funcionar a Josefina, ya que Peña Nieto tiene mucha más tela que cortar que la que tuvo Zapatero, Alan García u otro de los candidatos que le tocó denigrar a Antonio Solá. Y hablando de falta de propuestas políticas, hay que ver el libro que lanzó Josefina Vázquez Mota, llamado «Nuestra Oportunidad» donde de propuestas no hay nada y es una simple recolección de entrevistas con personajes políticos y hasta futbolistas.

    Por otro lado tenemos a López Obrador. La pifia no la cometió él, sino uno de sus partidos (específicamente el Partido del Trabajo) a quienes se les ocurre publicar un obituario por el deceso del dictador norcoreano Kim Jong-il, pero no es cualquier obituario, sino que resaltan su gran trabajo en Corea del Norte, diciendo que ha liberado a su pueblo del «capitalismo salvaje». Al principio pensé que se trataba de una mala broma, pero luego entré a la página oficial del Partido del Trabajo y evidentemente, ahí estaba dicho obituario.

    El que el PT haya colocado eso no da por sentado que El Peje piense así, pero seguramente este hecho le podría llegar a afectar mucho, sobre todo cuando está tratando de deslindarse de la imagen radical que se le construyó (y que el contribuyó también) por 5 años. No sé por qué López Obrador ni siquiera les ha pedido que quiten dicha noticia, que aparece junto con las varias imágenes de López Obrador por todo el sitio. Y cabe decir que el PT es un partido muy curioso, porque fue creado por Carlos Salinas para tratar de contener a los izquierdistas y ahora fue invadido por izquierdistas trasnochados que en pleno siglo XXI a pesar de Stalin, a pesar de Mao, a pesar de Fidel Castro y a pesar del propio Jong-il, siguen creyendo en el comunismo.

    Aquí abajo, adjunto la imagen:

  • La «República Amorosa» de López Obrador

    ¿La felicidad, el amor y la moral como leyes que emanen de la constitución?

    Mucho se ha hablado de la república amorosa que propone Andrés Manuel López Obrador, algunos se han burlado de él, y otros más han decidido darle el beneficio de la duda al ver el cambio dramático de un personaje irascible, polarizador, que critica de frente y no se calla nada, a una persona que viene a transmitir amor y felicidad. A mí me llama la atención tal vez más para mal que para bien. Tal vez las intenciones de López Obrador no sean malas (así como podemos hablar de las buenas intenciones de Calderón que terminaron en una escalada de violencia), pero el que el Estado quiera imponer una moral, se me hace poco más que preocupante.

    El análisis que hace López Obrador no está equivocado, ciertamente vivimos en una etapa donde los valores escasean y se antepone el materialismo, el consumismo, la egolatría entre otros, por encima de valores mas humanitarios. Tal vez si Andrés Manuel López Obrador fuera un filósofo y viviera lejos del Estado, estaría haciendo bien, pero me precupa el que se quieran imponer valores por medio del Estado, desechando la oportunidad al ser humano de darle la libertad de encontrarlos. Y es que si una persona es envidiosa, materialista, o lo que sea, no lo convierte en un delincuente per sé, por lo tanto no puede ser juzgado por el Estado.

    Algo que falta al mexicano es criterio propio, y eso es debido a la falta de educación y mediocridad intelectual, lo cual, efectivamente desembocan en esos antivalores que menciona López Obrador. Pero querer «imponer» una forma de pensar particular en general, por más válida que sea, me parece un error. Más bien López Obrador debería preocuparse por dotar a los mexicanos (en este caso niños y jóvenes) de herramientas para que se formen un criterio propio, y en base a esto, logren buscar sus valores morales y transmitirlos, sea por medio de la familia, entre ellos mismos. Que el mexicano tenga la libre elección de arroparse a la religión por un decir, o bien que busque los valores en un ámbito no religioso.

    El Estado no es quien deba de ofrecer amor y felicidad a los ciudadanos, debe ofrecer las herramientas para que estos los puedan encontrar. En varias constituciones se dice que el ser humano tiene el derecho a la «búsqueda de la felicidad» y no a «la felicidad». Los conceptos de amor y felicidad varían de acuerdo a la persona, y por lo tanto no se puede imponer un concepto propio a un conjunto de personas. Es decir, si no comulgo con los valores de López Obrador, por más válidos y sustentados que puedan estar, entonces estoy fuera del Estado.

    Cuando López Obrador empezó a hablar de valores, algunos analistas creyeron (tal vez con tino, tal vez no) que había leído al escritor ruso Tolstoi. A mí me suena un poco más a un sermón de misa, y su postura se me hace comparable con algunos actos de la Iglesia, la cual en muchos casos busca imponer sus normas y sus escalas de valores, nada más que si bien la Iglesia solo tiene el poder de la fe de sus seguidores, los ciudadanos tienen la opción de no seguirla si no comulgan con las creencias. El que el Estado las imponga ya es algo más peligroso, con algunos tintes fascistoides, donde ya no solo el Estado debe de tomar el control de la economía, sino que debe de ser el rector de la moral de una sociedad. A mi parecer también veo en una contradicción de AMLO al decir estar en un estado laico, donde supuestamente se respetan las creencias (ya sean morales o de cualquier índole mientras no se atente contra terceros) de los individuos.

    Sinceramente, a mi nadie me va a decir como yo tengo que ser feliz, eso es un asunto personal, no federal. Y es cierto que parte de esto tiene que ver la mercadotecnia, pero yo no me la voy a creer, yo creo en mi mismo, y de los mandatarios, espero simplemente que se encarguen de llevar a la nación por buen rumbo, de lo demás, somos responsables los individuos. No necesitamos populistas mentales, ni redentores para lograr un verdadero cambio en el país.

    Aquí pueden consultar los preceptos de su república amorosa.

  • Bastaron 2 semanas. ¡Que ya no hagan campaña!

    No sé si la política en México esté viniendo a menos, o más bien la libertad de expresión (alimentada en gran parte por Internet y medios electrónicos) esté haciendo que nos demos cuenta de quienes realmente nos quieren gobernar. Pero que yo recuerde de acá a la fecha no había visto un escenario político tan triste y vergonzoso como el que se prepara para el 2012. ¿Por qué digo esto?, porque en solo dos semanas, los políticos que contienden a la presidencia nos han enseñado quienes son realmente. Y esas dos semanas me bastaron para formarme una opinión de ellos. Seguramente en la campaña, además de presentarnos propuestas vacías que dudamos mucho que vayan a cumplir (aunque firmen ante notario o cómo sea), nos mostrarán una extensión de lo mostrado en estas dos semanas.

    Lo de Enrique Peña Nieto es lo más penoso, y lo peor para él es que los «medios no alineados con el régimen» lo están poniendo en evidencia. No es tanto el hecho de si tuvo un desliz o no, sino que nos muestra, al no saber el salario mínimo, o el precio de la tortilla, que realmente le importa un «bledo» lo que realmente a un político le debería importar. Este político no es un estadista y no tiene por qué llegar a la presidencia. El mismo ha cometido casi el mismo número de errores que cometió Fox en su presidencia, y al igual que la gente se acuerda de todas las «pifias» de el exmandatario, seguramente la gente recordará las de Peña Nieto y, contrario a lo que dicen los pseudoperiodistas de Tercer Grado, si llega al 2012 en una elección cerrada, estos acontecimientos podrán pesar. El problema no es equivocarse, el problema es lo que hay debajo de esos errores y es lo realmente preocupante. Y a esto le debemos de sumar lo que ya sabíamos: Que es un candidato fabricado por Televisa, que detrás de el está Carlos Salinas y que hizo alianza con Elba Esther Gordillo y con el niño verde.

    En el PAN, las cosas también han ido bastante mal. Tanto Josefina como Ernesto Cordero se han enfrascado en un pleito donde sacaron a luz públicos cosas íntimas, donde Josefina Vázquez Mota afirmó que en su gestión en la Sedesol (en tiempos de Fox) redujo la pobreza a la mitad (jajajaj, si como no) y que a la llegada de Cordero se crearon más pobres. También Josefina presentó su libro donde se entrevistó con varios personajes de derecha, izquierda moderada o incluso futbolistas, libro donde no propuso absolutamente nada más que demagogia, apeló a la emoción del lector más que la razón, muestra de su falta de capacidad de construír una plataforma sólida, demostrándonos lo mal preparada que está para asumir el cargo de la presidencia. Simplemente, ni Josefina ni Cordero tienen las tablas para llegar a la presidencia, por más que se entrenen en estos 8 meses restantes (cosa que de seguro no harán, apostarán más por el marketing). Cordero no pinta, es gris, no sabe no solo de economía elemental, seguro que no sabe ni como se llama.

    Obrador era el único que iba bien. Pero hizo algo que a mi juicio, me habla de un cinismo y un descaro, y a pesar de que no se haya magnificado esta noticia (lo cual se me hace raro, porque en el 2006 cualquier tropezón era agrandado por los medios) creo que me da idea de este señor. Resulta que a AMLO se le ocurre ofrecerle a Bartlett una senaduría, ¿Quién es Bartlett?, es el expriísta que «tumbó el sistema» en las elecciones del 88. Tal vez la única lógica que le encuentro a esto, es que Bartlett fue junto al panista Javier Corral, quienes no permitieron el avance de la «Ley Televisa» y tal vez lo haya llamado con el objetivo de buscar deshacerse de las prácticas monopólicas de la televisora. Pero aún así no justifico esta decisión. ¿Cómo un candidato que proclamó fraude en el 2006 piensa en ofrecerle una senaduría al que ejecutó el fraude de 1988?. Además de tener a gente como Bejarano a su lado, la verdad que es de pensarse. De Fernández Noroña no hablo porque este tipo podrá ser un radical, un porro, un infantiloide, pero corrupto no es.

    Y todo esto ocurrió en dos semanas. Yo encantado de que aquí le pararan y la siguiente semana fueran las elecciones. A mí ya me dijeron todo. ¿Para que quiero 8 meses más de demagogia, cinismo y promesas que no van a cumplir? actos llevados a cabo con nuestros impuestos y que a fin de cuentas sería dinero tirado a la basura. Ni el PRI, PAN o PRD ofrecen algo nuevo, más bien los electores estamos preocupados y estamos analizando quien de ellos es el que va a destrozar menos el país.

    Y afirmo mi tesis, los políticos no cambiarán al país. Y lamentablemente, aunque nos duela, si representan a la ciudadanía. Entonces está en la ciudadanía cambiar. Si no cambiamos nosotros esto desde abajo, México será igual y cada seis años estaremos en las mismas. No le veo otra opción, o empezamos a involucrarnos, o esto se va a poner feo.

  • ¿Qué deben de hacer nuestros queridos candidatos para ganar el 2012?

    Ninguno de los candidatos me cae bien, ya lo expresado, o representan más de lo mismo, de un PAN que no ha podido con el paquete en 12 años, y con un Peña Nieto y un López Obrador, que más que el «cambio» que tanto presumen, representan un regreso al pasado. Pero bueno ¿Que deben de hacer nuestros queridos candidatos para ganar el 2012?, aquí una serie de recomendaciones para que puedan obtener la Presidencia de la República, es cierto.

    Enrique Peña Nieto

    Sinceramente va a ser ya difícil que alguien le gane, sobre todo porque este tipo tiene un voto duro fuerte (inclusive más que el que tiene López Obrador). Perdonen si parezco clasista pero diré la verdad. La gente que va a votar por Enrique Peña Nieto es gente pobre que tiene muy poca preparación, y por ende se dejan llevar más por las imágenes y las apariencias que por las propuestas y la reputación del candidato. Sin embargo Peña Nieto debe de tomar sus precauciones, de lo contrario, parte de los votos de clase media y alta que tiene se le podrían ir. Tomó la decisión de aliarse con Nueva Alianza (Elba Esther Gordillo) y el Partido Verde, dos partidos que conocemos por su alta corrupción y mala reputación, pero que sin embargo representan más votos para el mexiquense.

    Lo que debería hacer Peña es tomar distancia de Moreira lo más que pueda, el hecho de que destituyan al Presidente del PRI «como mínimo» será benéfico para Enrique Peña Nieto, porque eso nos da a entender que el que regresa es el viejo PRI y que podría endeudar a la nación como lo hizo Moreira con Coahuila. Enrique Peña Nieto no es un estadista y eso se va a notar en la campaña. Los debates seguramente serán una debilidad, más porque seguramente López Obrador y Vázquez Mota cuestionarán mucho del cochinero que hay detrás del PRI y de su campaña. De los tres candidatos, a Peña Nieto es al que más se le puede asociar con términos como «corrupción» (cosa que no sucede con AMLO ni con Vázquez Mota) y a Peña Nieto le será difícil defenderse de las acusaciones, cuando en muchos de los casos son verdaderas.

    Peña Nieto está muy arriba, pero seguramente en campaña, la distancia con el segundo lugar será cada vez más estrecha. Está en un papel parecido al de AMLO en el 2006, aunque Peña cuenta con el apoyo de los poderes fácticos (en especial los medios de comunicación), por lo que una guerra sucia por parte de la oposición tendría menos efecto. Tiene que cuidarse las espaldas, cuidar lo que dice, lo que hace, buscar mantener esa ventaja, ya no puede ir más para arriba de lo que está.

    Andrés Manuel López Obrador

    Realmente Andrés Manuel la tiene difícil. A mi juicio es un cartucho quemado, porque a pesar de que tiene millones de seguidores, son menos que en el 2006 y mucha gente está decepcionada de él. Sin embargo, la estrategia que ha tomado no ha sido mala. Está tratando de emular a Lula da Silva al recorrerse al centro y al sacar de su boca frases como «república amorosa». Ha hecho bien en reunirse con empresarios, y ha recibido el apoyo de algunos de ellos, también lo hizo al viajar a Estados Unidos y España, quitándose el estigma de que nunca había salido del país y era un ignorante. La tiene difícil porque tiene que vencer a Peña Nieto pero a la vez el confrontarlo directamente lo alejaría del centro político y volvería a su imagen clásica. Tiene que ser muy calculador, muy pragmático, y como dijeron por ahí, dejar la tarea a otros de tumbar a palos a Enrique Peña Nieto (esa tarea la podría hacer bien Marcelo Ebrard).

    Como el candidato a vencer es el PRI, debe de dejar el discurso de que el PRI y el PAN son lo mismo y los dos son «la derecha». Ese argumento perdería solidez al ver a una Vázquez Mota enfrentarse a Peña Nieto (porque lo tendrá que hacer), además las elecciones en Michoacán y en el Estado de México le dieron a entender a la gente, que independientemente del concepto que tengan de estos dos partidos, el PRI y el PAN no son lo mismo. También López Obrador debe evitar promesas de campaña que no estén bien sustentadas y sobre todo dichas promesas deben de mostrar que será responsable en el gasto gubernamental y que no habrán despilfarros de dinero.

    Con todo esto, veo difícil que AMLO gane, sobre todo porque solo tiene 8 meses para limpiar una imagen que se deterioró durante más de 5 años.Lula da Silva tuvo que intentarlo 3 veces para llegar al poder, en cambio López Obrador sabe que si en esta no gana ya se le fue el tren.

    Josefina Vázquez Mota

    La panista también la tiene difícil. Tiene algunos puntos a favor: Es mujer, da la impresión de que es una persona sensible y al igual que López Obrador, no tiene algún escándalo de corrupción ni cola que le pisen. Pero también tiene algunos puntos en contra: Tiene muy poca experiencia política, en sus dos últimos puestos (al frente de la SEP y como senadora) sinceramente no hizo mucho; y también la no muy buena imagen con la que seguramente Felipe Calderón terminará su presidencia, dejando la impresión de que el PAN no logró consolidar el cambio democrático, además por supuesto el hecho de que la mitad de la población cree que su antecesor llegó a la presidencia mediante unas elecciones fraudulentas.

    Josefina deberá de utilizar su figura femenina. El simplemente hecho de que sea mujer puede representar para el inconsciente colectivo un tipo de cambio. También debe de tomar cierta distancia de su antecesor. Si muestra que su gobierno será como el de Felipe Calderón seguramente perderá las elecciones. Su feminidad y sobre todo su sensibilidad podrá ayudarla con esa tarea, mientras Felipe Calderón se notó insensible y a veces autoritario (con una connotación negativa, porque eso se reflejó en una actitud necia y resistente al cambio), Vázquez Mota se puede mostrar como una mujer coinciliadora, abierta al debate, a las distintas opiniones, y puede a la vez mostrar sensibilidad por los sectores más vulnerables, con lo cual puede atraer algunos votos de centro e incluso alguno que otro de izquierda.

    Su pelea es con Enrique Peña Nieto, no con López Obrador, y ella a diferencia de AMLO que como dije, está en una encrucijada, si puede atacar directamente a Peña y sacar los trapitos al sol. Vázquez Mota podría representar los valores humanistas que alguna vez sostuvieron al PAN y que se perdieron al llegar al poder, si ella los recupera podrá también obtener más voto útil

  • Ganó López Obrador, perdió la izquierda y perdió México

    A veces no se si lo que la mayoría de la gente quiere es lo más bueno para la sociedad. En sí la forma en que eligió la izquierda al candidato fue respetable, porque  le preguntaron a la gente a quien quería y no eligieron al candidato por caprichos o dedazo, era lo mejor para una izquierda fracturada A Priori, pero el resultado es malísimo, porque con esto se condena la izquierda a perder en las elecciones del 2012 y le abren el camino a Enrique Peña Nieto.

    También fue respetable la postura que tomó Marcelo Ebrard, quien tristemente nos mostró que podría haber sido un candidato decente para el 2012. La inminente terna para el 2012 dice que el PRI va con Peña Nieto, el PAN con Vázquez Mota y el PRD con López Obrador. Creo que desde hace mucho tiempo, los electores no habíamos tenido una oferta tan pobre. Los dos hombres son populistas, cada uno a su manera, y a mi juicio, los dos representan un retroceso al pasado. Vazquez Mota, la mujer, marca el continuismo de una mediocre presidencia de Felipe Calderón que no ha dejado al país con buenos resultados.

    Marcelo Ebrard, como bien mencionó Enrique Krauze, es el único que podía representar a esa izquierda progresista que necesitaba México, alguien que se acercara un poco aunque sea, al modelo de Lula. Se puede no estar de acuerdo en el en algunas cosas, y tal vez su gestión en el D.F. no ha sido como para calificarla de excelente. Pero si mostraba una diferencia con respecto a los otros candidatos y tenía ideas progresistas de una izquierda moderna, y no de una izquierda que se quedó atorada en los preceptos de la revolución.

    También, el que López Obrador se presente como candidato, es una buena noticia para Peña Nieto. López Obrador en la actualidad, si, es más popular que Marcelo Ebrard. Pero de ahí ya no puede avanzar más, porque su popularidad está basada en el voto duro y los que no son parte de este son opositores a López Obrador. El Peje sería incapaz de arrebatarle voto útil a Enrique Peña Nieto. En cambio Marcelo Ebrard como candidato (el cual también es menos conocido que AMLO, hay que aclararlo), hubiera podido hacer una gran campaña, atraer muchos votos útiles (que al parecer era más popular que Vázquez Mota) y tener parte del voto duro de López Obrador, en el caso de que este lo hubiera apoyado como habían quedado (aunque existía alguna posibilidad de que Obrador por necio rompiera el pacto y decidiera ir por el PT y Movimiento Ciudadano fracturando más la izquierda). El caso del 2006 de Calderón (el cual era un desconocido) y que le arrebató prácticamente toda la ventaja a AMLO me dice que tampoco era imposible pensar que Ebrard pudiera hacer lo mismo con Peña Nieto (aunque de todos modos se antojaba difícil).

    Ahora el candidato a vencer es Enrique Peña Nieto. Pero a diferencia de lo sucedido con López Obrador en el 2006, el tendrá a los poderes fácticos de su lado. Será más difícil para el PAN o el PRD hacer una campaña de desprestigio, además de que la ciudadanía ya está cansada de ese tipo de campañas, como lo vimos en el 2009.

    El futuro político de México se ve muy oscuro. Y pensar que Felipe Calderón le va a tocar a desempeñar uno de los dos vergonzosos papeles: 1.-Regresarle la presidencia al PRI, como un símbolo de derrota y muestra de que no pudo (el más probable, por mucho) o bien, 2.- entregarle la envestidura presidencial a su némesis, al personaje antagónico que le recriminó un fraude y lo llamó espurio.

  • Andrés Manuel López Obrador Light

    Dicen que para ganar unas elecciones presidenciales lo más prudente es aproximarse al centro. Cuando un candidato se arrincona en la izquierda o en la derecha, adquiere simpatizantes fieles con su causa que nunca le fallarán, pero será detestado por aquellos que se mantienen cerca del centro del espectro político y estos son quienes normalmente definen las elecciones. En el 2006 Andrés Manuel vivió esto, se arrinconó tanto en la izquierda que espantó a muchos de los votantes indecisos. Y eso no le ha pasado solo a él. En las elecciones de Estados Unidos, John McCain se precipitó al final, y terminó arrinconándose a la derecha al afirmar que Obama negociaría con Castro y con Chávez, naturalmente terminó perdiendo.

    Hasta la fecha, para la mayoría de los mexicanos, López Obrador tiene una imagen de izquierdista radical. Tiene un buen número de seguidores, pero para nada son los suficientes como para ganar una elección, máxime cuando los que no lo siguen lo detestan, por lo cual López Obrador no podría contar con el voto útil y si hubiera seguido en la misma postura que ha mantenido durante los últimos 4 años, ni tendría caso que se presentara como candidato de algún partido en las Elecciones del 2012.

    Pero Andrés Manuel López Obrador ha decidido dar un giro que ha sorprendido a más de uno. Creo que todo inició con la campaña de MORENA, en la cual ya no se sentía tanto ese deprecio ante aquel que pensaba diferente a él, pero se ha consumado en una visita que hizo a Monterrey para dar una conferencia con empresarios de la capital regiomontana. Ya había escrito en un artículo que publiqué en Vivir México, en donde hablo de que López Obrador ganó las simpatías de empresarios como Alfonso Romo, presidente de la casa de bolsa Vector, y Fernando Turner, un empresario regiomontano que se unió a MORENA siendo el responsable de la Política Antimonopolio y Sector Empresarial.

    También López Obrador ha emprendido un viaje a Estados Unidos y España para visitar no solo a connacionales, sino también para participar en cículos académicos reconocidos de ambos países, lo cual es soprendente, sobre todo cuando antes López Obrador en otros tiempos era acusado de no visitar suelo extranjero y de ignorar toda la influencia internacional sobre el país. Ahora con esto da a entender que el trato con Estados Unidos sería cordial (callando bocas al menos en teoría a aquellos que decían que iba a tomar una posición antiimperialista) y el mismo dicho que gobernaría con un juicio práctico y no con una visión ideológica.

    Tal vez es una decisión tardía, pero creo que recorrerse al centro fue la mejor decisión que pudo tomar, y esto le pondrá un ingrediente extra a las elecciones. Sigue hablando de la mafia y la derecha, pero de cierta forma los ha arrinconado y ha reducido su tamaño. Es decir, los toma como si fuera un pequeño sector de la población (unos cuantos empresarios privilegiados, unos cuantos políticos) y ya no como un gran sector de la población que está comploteando en su contra. Ahora habla de la importancia de los empresarios, de libre mercado y de la competitividad, palabras antes prohibidos en el subconciente del tabasqueño.

    El no es el primer candidato que se desarrolló en un seno izquierdista y terminó recorriendose hacia el centro. El ejemplo más conocido es Lula da Silva (con el cual podemos encontrar muchos paralelismos con el precandidato de la izquierda). Antes arremetía contra el FMI, contra el neoliberalismo y el imperialismo, al igual que López Obrador no tenía un importante recorrido académico, y también al igual que AMLO, en algunas elecciones denunció un fraude electoral y la orquestación de un complot de la derecha en contubernio con los medios de comunicación. El ahora ex-mandatario brasileño, se moderó en las últimas elecciones y logró atraer a los votantes indecisos y de centro que alguna vez lo odiaron y llegó al poder. No solo eso, se convirtió en uno de los mejores mandatarios de América Latina, si, con una visión más de izquierda, pero responsable y abierta al mercado. Dejó un Brasil que si bien todavía tiene algunos problemas por solucionar, tiene mucho más peso en el panorama geopolítico mundial.

    ¿Sería lo mismo con López Obrador?. No lo sé. Yo tengo muchas discrepancias con él, pero esta repentina moderación habla bien del tabasqueño. Tal vez sea demasiado tarde, más cuando en 2 meses se definen las elecciones internas y falta menos de un año para las elecciones federales. Tendrá qué seguir ese mismo camino que ha emprendido para quitarse hasta donde le sea posible esa etiqueta de izquierdista radical.

    Mi duda es, ante este cambio de posición, ¿Qué pensarán sus seguidores más radicales?, ¿Qué pensarán Fernandez Noroña y Di Constanzo? ¿Qué pensarán las grandes empresas que no pagan impuestos y las televisoras?, ¿Qué pensará el mexicano común?.

  • El saludo letal de Marcelo Ebrard

    Un día, a Marcelo Ebrard se le ocurre saludar de mano a Felipe Calderón. El Jefe de Gobierno de la Ciudad de México era el único mandatario de una entidad federativa que no reconocía el triunfo de Felipe Calderón en el 2006, pero ahora decide saludarlo. ¿Cómo se puede interpretar esto?. Fácil, no creo que Marcelo con esto haya aceptado los resultados electorales, simplemente quiso dar un mensaje. A mi forma de interpretar las cosas, quiere mostrarse al pueblo como un candidato izquierdista que quiere debatir, que esta abierto a las opiniones divergentes y que es un demócrata. Quiere alejarse de esa izquierda intolerante que representa para muchos López Obrador, que si bien tiene muchos seguidores, estos, al menos en su mayoría, no estarán dispuestos a votar por Ebrard.

    El saludo pone en evidencia el rompimiento con López Obrador. Aunque AMLO diga que el saludo entre ellos dos fue intrascendente. Ebrard ya sabe que irán por distintos caminos, y que cómo bien López Dóriga afirmó alguna vez, López Obrador va a aparecer en la boleta el 2012, llueve, truene, o relampagué. Las casas encuestadoras han jugado un confuso papel, mientras Consulta Mitofksy en sus estudios decía que en unas elecciones abiertas entre ellos dos, López Obrador ganaría (por muy poco, pero ganaría), la casa encuestadora GEA-ISA dijo que por el contrario, Ebrard tendría más posibilidades. ¿Qué metodología habrán utilizado ambas casas encuestadoras para que los resultados fueran tan diferentes?. Las huestes de AMLO ya hablan de un ‘compló’. “Otro fraude contra AMLO vía encuestas del CISEN”, cabeceó el SDP (Sendero del Peje), voz oficiosa del tabasqueño en la red.

    Ebrard la tiene difícil, sabe que no le podrá arrebatar a AMLO el capital político que tiene. Si Obrador se va por el PT o Convergencia, sus seguidores seguramente votarán por este partido. Marcelo Ebrard aspirará a obtener votos entre los indecisos, pero no puede obtenerlos de los dos extremos del espectro político mexicano. Ni de la derecha conservadora (por sus posturas liberales) ni de la izquierda dura (que siguen a López Obrador), tendrá que apostar a obtener votos del centro, pero muchos de estos estan acaparados por Enrique Peña Nieto, entonces tendrá que ver la forma de arrebatárselos. También estarán con el las minorías (homosexuales, feministas), pero son eso, minorías.

    Unos dicen que el saludo con FCH fue porque espera una alianza con el PAN en el 2012, lo dudo, lo veo muy difícil, los presidentes de ambos partidos ya han descartado esa posibilidad. Ebrard simplemente se quiere mostrar como el izquierdista demócrata, como si fuera un Zapatero o un Lula da Silva. El despido de Martí Batrés ante la crítica por dicho saludo a Calderón aclara todavía más el mensaje que le envía a López Obrador, aunque algunos lo tachen de autoritario por dicha decisión (no creo que le preocupe tanto a Ebrard sobre todo de donde vienen esas críticas).

    Si estuvieramos en un país con más convicción democrática, y mas madura socialmente, posiblemente Ebrard tendría más posibilidades. No por esto quiero decir que esté de acuerdo con todo lo que el hace. Pero creo que el voto duro (que beneficia a Peña Nieto y a López Obrador) va a hacer muy difícil que Marcelo gane las elecciones en el 2012. Creo que estratégicamente fue una buena decisión de distanciarse de López Obrador y mostrarse como una figura diferente a él. Pero repito, lo veo muy difícil, creo que Marcelo Ebrard no cabe en un país como México, el cual está más acostumbrado a preferir a políticos con cierto talante autoritario, y donde la mayoría de su población está descontenta con la democracia.