Etiqueta: López Obrador

  • Andrés Manuel

    ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADORCuando se comenzaba a delinear quiénes serían los o las candidatas que competirían por la Presidencia de la República, yo estaba esperanzada en que Marcelo Ebrard Casaubón quedara como favorito para el PRD. Sin ser perfecto, me gustaba el trabajo que había realizado en el Distrito Federal; me agradaba su respeto por los derechos humanos, su lucha por la inclusión, la defensa al Estado laico, el reconocimiento por que el trabajo doméstico de las mujeres sea considerado como trabajo y deba ser remunerado, su apoyo a los medios de transporte alternativos, etcétera.

    Su gobierno se caracterizó por ser de vanguardia, y las leyes que pasaron durante su mandato probaban un entendimiento real del concepto constitucional de igualdad, no uno fingido o de segunda, como lo era la Ley de Sociedades de Convivencia antes de que se aprobara el matrimonio homosexual.

    Realmente me gustaba Ebrard. Hasta me gustó, no sin cierto pesar, cómo acató el resultado de la encuesta que señalaba como favorito a su antecesor en la Jefatura de Gobierno del DF, y se hizo a un lado, respetando la preferencia mayoritaria para Andrés Manuel López Obrador.

    Fue un revés para mí el saber que Andrés Manuel había sido el ungido como candidato del PRD, y que Marcelo se quedaba al margen, ya que de esa forma me quedaba sin favorito o favorita alguna para acudir a las urnas en julio próximo.

    No me agradaba lo que el PAN estaba haciendo en el país, no sólo en el aspecto del combate a la violencia, cuya necesidad es discutible, sino la forma en cómo, ideológicamente, estaba regresando a México al siglo XIX. Tampoco me gustaba el PRI, no por su pasado, sino por su presente, por la traición que sus integrantes habían estado cometiendo a su propia historia partidista, olvidando su característico centro para dar un contundente paso hacia la derecha; por las historias de corrupción y cacicazgo; por la condonación que han hecho de sus gobernantes cuestionados, tan sólo por no dañar la imagen del tricolor.

    Por eso me habría agradado que nominaran a Ebrard, porque así hubiera podido apoyar a algún candidato por convicción, y no por eliminación, como lo haré en esta ocasión para no ceder mi voto a la cargada de ningún partido. ¿Pero qué nos ofrece el PRD? AMLO se presenta nuevamente como el candidato de la izquierda, pero no llega con la fuerza, ni el impulso de hace 6 años, donde una inercia parecía catapultarlo naturalmente desde la Jefatura del DF hasta la Presidencia de la República; en esta ocasión llega debilitado.

    Para quienes recordamos el clima electoral de 2006, no nos es fácil digerir a este nuevo Andrés Manuel, quien intenta revertir los derroches agresivos del pasado que ahuyentaron a la clase empresarial del país, con un discurso de amor y tolerancia que todavía no suena creíble. Su irrespetuoso “cállate, chachalaca” dirigido al entonces presidente Vicente Fox, y la campaña de miedo que le montó el PAN, con el slogan “López Obrador es un peligro para México”, aún resuenan en la memoria popular, lo que hace que nos preguntemos: ¿Quién es este hombre que hoy vuelve a pretender la máxima magistratura del país? ¿El aprendiz de dictador enfermo de poder, o el idealista amoroso convencido de tener los elementos para redirigir el rumbo de México? No son las respuestas el problema, sino el que las preguntas existan.

    Por otro lado, es de reconocer el equipo que Andrés López ha armado, los nombres que ha sabido poner a su lado en su propuesta para su gabinete en caso de resultar ganador: Marcelo Ebrard como secretario de Gobernación, Juan Ramón de la Fuente en Educación Pública, Elena Poniatowska para la Secretaría de Cultura y Genaro Góngora Pimentel en la Consejería Jurídica de la Presidencia, tan sólo por mencionar algunos. La importancia del éxito de cualquier gobierno no reside solamente en su cabeza, sino en el cuerpo que lo conforma, y en este caso López Obrador ha sabido armar un buen equipo, aunque me habría gustado que en el mismo se contemplara la equidad de género.

    Como dije anteriormente, ningún candidato o candidata me convencen aún, faltará ver cómo se desarrollen una vez que comiencen formalmente las campañas, pero el PRD, aun cuando viene como tercero en las encuestas, tiene la ventaja de no haber estado anteriormente en el poder, lo que le permite fungir como una verdadera oposición, y establecer una crítica más creíble, además de ser el único partido que, en los hechos, todavía se mantiene en la izquierda.

    Como una mexicana preocupada por el destino de mi país, siento la responsabilidad de no dejarme llevar por prejuicios y hacer un análisis crítico, pero objetivo, que me dirija a la mejor decisión según las cartas que me presenten, lo que, por el momento, me lleva a observar de cerca el desempeño de Andrés Manuel. Veremos qué pasa una vez que se inicien las campañas.

  • Amor Totalitario, el nuevo disco de El Peje.

    López Obrador ha decidido incursionar en la música, dice que «le da tiempo pa pensar», y se decantó por el rap, porque es una forma de manifestarse en contra de lo establecido. Si grupos como Molotov crearon canciones para protestar en contra del sistema ¿Por qué no lo haría el Peje?. Aunque claro que fue difícil la combinación de una música de por sí agresiva,  con su actitud amorosa. Amor Totalitario ha tenido record de ventas incluso antes de su lanzamiento, tiene 5 discos de oro y 10 de platino legítimos. Luis Mandoki por supuesto se encargará de grabar todos los videos y en ellos aparecerán personalidades importantes como Demian Bichir quien ya recibió su Oscar legítimo en el Teatro Blanquita. Cabe decir que Elena Poniatowska le ayudó a escribir las letras para que rimaran.

    El tracklist del disco es el siguiente:

    1. Amor Totalitario
    2. Oscuridad en el Segundo Piso
    3. Televisa te Idiotiza
    4. Marcelo, el Carnal
    5. Que no te haga bobo el Trife
    6. El Salario Mínimo (featuring 50 Cent)
    7. Te quiero yo, y tu a mi. Morena legitimate mix (Barney Cover)
    8. Gimme the power, fucking espurio
    9. Te quiero desaforadamente
    10. Amor Totalitario (versión cumbia rap bananero en trío con Fidel Castro y Hugo Chávez).

    Los discos estarán disponibles en todos los establecimientos autoritados, o sea Tepito, en el baratillo, y con los comerciantes ambulantes del centro.

    Ante el éxito de AMLO. Peña Nieto, Vázquez Mota y Gabriel Quadri sacarán sus respectivos discos. Aquí estaremos muy atentos para cuando los lancen

  • Bartlett, el de la caída del sistema, está mejor con López Obrador

    Manuel Bartlett, el de la caída del sistema, está mejor con López ObradorDe verdad que no entiendo, no cabe en mi cabeza. Nuestra política es tan peculiar que se puede ser heroe o villano como Manuel Bartlett, si ese mismo que según el inconsciente colectivo fue el que hizo que el sistema se cayera (y se callara) para que el PRI pudiera cometer un descomunal fraude en 1988, ese mismo fue el que salvó al país (junto con el panista Javier Corral) de la infame Ley Televisa. Pero parece que al «Peje», el político que ha sufrido no se cuantos fraudes en su niño (dice que el primero lo sufrió cuando jugaba a las escondidillas cuando era niño y el último en las elecciones del 2006) le ha dado el Síndrome de Estocolmo o quien sabe que padecimiento, porque el mismo ha invitado a Bartlett para que se postule como candidato uninominal (menos mal que no es «pluri») al senado por Puebla.

    De verdad no entiendo. Muchos criticaron en el 2006 la cercanía de AMLO con Camacho Solís, quien fuera cercano a Salinas, y los pejistas argumentaban que Camacho se peleó con el innombrable dado que este decidió que su gallo sería Colosio (y finalmente Zedillo). Pero con Bartlett no hay algún argumento para justificar esa invitación. ¿Acaso con el tiempo Bartlett se hizo más bueno? ¿O este asunto de la República Amorosa donde AMLO funge como osito cariñosito supremo implica que debe de haber una reconciliación «total» con sus enemigos? ¿Ahora que falta?, no se, tal vez hasta le de una embajada a Felipe Calderón en Timbuktú para que este esté lejos del acecho de cualquier venganza del narcotráfico.

    El PRD y López Obrador han querido, igual que los otros dos partidos grandes (PAN y PRI), meter como plurinominales a esos políticos que tienen problemas con la ley para que estén protegidos con el fuero (claro que el PRI es el más descarado en esto). Y con todo esto me pregunto ¿dónde quedaron los principios?, bueno, si es que alguna vez los han tenido o si nuestros politicos conocen esa palabra. Y si quieren díganme que López Obrador es el rayito de esperanza que necesita México, simplemente está hecho de la misma sustancia negra de la que están hechos los políticos de nuestro país. Porque invitar a Bartlett, el orquestador (o al menos el que se encargó de mover la palanca) del fraude de 1988 es una muestra de que si algo falta en la «cabecita legítima» son principios, no lo entiendo, ¿dónde está la justificación?

    Lamentablemente así es la política, es un círculo vicioso. No solo se niegan a hacer efectivas las peticiones de los ciudadanos, sino que tienen el descaro de colgarse de aquello que los ciudadanos no quieren que exista (como los plurinominales) para hacer sus fechorías. La política mexicana decepciona más y más y el problema es que nadie hace nada. Creo que se necesitará una hecatombe, sufrir una dictadura ferrea (para ver si así aprendemos a defendernos) o no sé para que la política deje de ser el chiquero que es actualmente. Esa política tan sucia que permite que personas como AMLO inviten a su otrora enemigos a los que no podían ver, a formar parte de su selecto grupito. ¡Por favor, y que no me venga con el cuento de que es un «compló»!

  • ¿6 millones de empleos?, la chocofantasía de López Obrador

    Andrés Manuel López ObradorEstados Unidos afirma, con todo y sus más de 300 millones de habitantes, que tiene buenas perspectivas y que se crearán 1.6 millones de empleos en su país. Obama es realista y eso es lo que se puede generar. En cambio, un candidato en México, llamado Andrés Manuel López Obrador en un acto claramente demagógico y populista que recuerda a su acérrimo rival Vicente Fox (con eso del 7% de crecimiento y la resolución del conflicto de Chiapas en 15 minutos) nos dice que en el primer año generará 6 millones de empleos, cifra curiosamente muy cercana a los 7 millones de «ninis» que tiene nuestro país. Es decir, en un año se acabarán todos los ninis y todo mundo tendrá empleo, pero ¿de dónde van a salir?

    ¿Del sector privado? Para esto necesitaríamos que se crearan, digamos 500,000 negocios nuevos rentables (asumiendo que en promedio cada empresa genere algo así como 20 empleos directos), ¿Se podría?. Podríamos traer inversión extranjera, pero el «Presidente del Empleo», Felipe Calderón, en sus 5 años donde fue a las convenciones internacionales a rogarles a las transnacionales que invirtieran en nuestro país, no generó prácticamente nada de empleo y no se que tan animadas estén a venir con un país que parece zona de guerra. Así que con el sector privado no podríamos contar mucho.

    ¿Con el sector público? Tendríamos que burocratizar demasiado el aparato gubernamental, crear demasiadas secretarías que no sirvan de nada pero que mantengan a los empleados con los impuestos, o bien, tendríamos que invertir demasiado dinero en infraestructura para generar esos empleos aunque en muchos casos serían temporales, y para generar 6 millones de empleos, el gasto sería tan grande que nuestro país quedaría endeudado. ¿entonces, dónde está la fórmula mágica?, yo no la veo.

    El «rayito de esperanza» tendrá una tarea titánica si quiere llegar al poder, el mismo dijo en una entrevista con Carmen Aristegui que era una persona congruente y cumplía con todo lo que decía. Aunque en realidad en su gestión en México D.F. ni de lejos creó muchos empleos y quedó con alguna cifra parecida a la que arrojó la presidencia de Vicente Fox. Viendo todo esto, yo creo que a López Obrador no le conviene llegar a la presidencia porque así la historia lo juzgará mejor, como un «luchador social» como un Zapata moderno. Si llega y trata de generar esos seis millones de empleos a la mala estamos fritos.

    Igual me estoy equivocando, y de no ganar, posiblemente Sarkozy, Merkel, y Rajoy llamarían a López Obrador para ayudarles a acabar con el paro que existe en Italia, España y Grecia. De esa forma, el candidato del amor llevaría cupidos con flechas que lleven pegado un contrato laboral para así acabar con la crisis en Europa. ¿O qué, no creen que sería buena opción?

     

  • Si AMLO no gana, a la chingada

    Si AMLO no gana, a la chingadaEl Peje, se ha tenido que ir con mucho cuidado en estas elecciones, y técnicamente lo ha logrado; las críticas mayores se las han llevado Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota. López Obrador ha sido muy cuidadoso en no repetir los errores del 2006, ha hablado del amor, se ha reunido con empresarios y ha atenuado esa retórica sobre «la mafia» y «las élites». Pero pues ahora, le tocó cometer una pifia, y como dicen en mi rancho, muchas veces lo que afecta más no es el «tropezón» sino el querer recomponerlo. Y es que López Obrador le dijo a su asistente que si la elección era limpia, libre y perdía se iba a ir a la chingada. Hasta ahí en realidad no hay mucho de malo, más que el hecho de que usó una palabra altisonante (que como nosotros estamos acostumbrados a endiosar a los políticos, no se los perdonamos) y también que ese argumento lo podrán usar en su contra en caso de que vuelva a aspirar a otras elecciones o que vuelva a autoproclamarse presidente legítimo.

    El error de AMLO más bien estuvo en que a la salida de la reunión con los empresarios inmobiliarios cuando le preguntaron que si perdía se iba a ir a la chingada, el negó el incidente y ellos les dijeron que estaba grabado. Se terminó yendo por la tangente y prometiendo que no iba a volver a utilizar la palabra «chingada». Por supuesto, como sucede con todas las pifias de los candidatos, el tema se convirtió en trending topic en Twitter y no por que sea parte de un «compló» o una estrategia de las élites del poder, sino porque a los ciudadanos les causó gracia y ahora a López Obrador le tocará aguantar vara.

    AMLO tendrá que irse con mucho cuidado, ya vio lo que pasa si da un paso en falso, por más pequeño que sea. Y con más cuidado se tendrá que ir porque el partido de Elba Esther Gordillo, Nueva Alianza, nombró a Gabriel Quadri como candidato a la Presidencia, quien es crítico acérrimo de López Obrador (al menos así se puede ver en su cuenta de Twitter), y quien seguramente se encargará de hacer el «trabajo sucio» dado que Peña Nieto no es precisamente una persona que sepa debatir o confrontar. A la vez buscará arrebatar votos a Vázquez Mota aprovechando que mucha gente se decepcionó del PAN en estos 12 años y desde luego aprovechará ese «hueco» dejado por Marcelo Ebrard. De esa forma buscará debilitar a los dos candidatos para beneficiar a Peña Nieto, así mata a dos pájaros de un tiro. Y si, tal vez solo gane el 1% de las votaciones (porque de seguro los maestros del SNTE votarán por Peña Nieto y votarán por el PANAL en las legislativas para que conserve su registro), pero tomando en cuenta que Peña Nieto va en picada en las preferencias electorales, ese 1% puede ser importante.

    Lo de Quadri nos deja entrever que el rompimiento entre Nueva Alianza y el PRI fue pura «política ficción», el intento de instaurar el «Peñazismo» en México viene con todo, las fanáticas (Peñaliebers) serán la SS y Televisa será como el Goebbels de Peña Nieto. Y lo malo es que si Enrique Peña Nieto no gana en el 2012, estará todavía muy joven como para «mandar todo a la chingada».

    López Obrador la tiene bastante difícil, hacer una buena campaña de 6 meses para tratar de subsanar cinco años de malas decisiones posiblemente no será suficiente. Y el problema es que ya se mandó «a la chingada» sus intenciones de seguir. No habrá 2018 para él, tendrá que «por el bien de todos» dejarle el camino a su carnal Marcelo.

  • Andrés Manuel López Obrador ¿será verdad o será el sereno?

    López Obrador y Cuauhtemoc CárdenasEl historiador Enrique Krauze quien hace más de 4 años publicara un artículo llamado «El Mesías Tropical» y que por eso fuera criticado por la izquierda como un «intelectualoide vendido de derechas» parece que ha cambiado de opinión, y es que hace poco afirmó que si en la campaña venidera López Obrador dejaba mostrar ese dogmatismo y culto a la personalidad consideraría votar por él. Krauze dice que López Obrador tiene una gran vocación social, no es una persona corrupta, es limpio, ama a México, se preocupa por la gente pobre y además el diagnóstico del país es válido. Aunque la medicina propuesta por AMLO es lo que hace ruido a «Enrique Krauze», es decir, al igual que Denise Dresser, el historiador piensa que López Obrador tiene el diagnóstico correcto pero las soluciones inadecuadas.

    Es cierto que hemos visto un cambio en López Obrador, lo que a ciencia cierta no sabemos es si es un cambio verdadero o es simplemente un cambio «por encimita», por conveniencia alguna. De pronto de buenas a primeras salió con su propuesta de República Amorosa, como una forma precipitada de tratar de quitarse ese estigma por todas las impertinencias que realizó en los años pasados. En realidad López Obrador está haciendo lo que debe de hacer en la contienda, es más, creo que hasta la fecha es el que mejor está haciendo las cosas, pero lamentablemente la loza que arrastra el tabasqueño es muy pesada y será un gran reto poder deshacerse de ella. Muchas encuestas dicen que van en tercer lugar muy por abajo de Josefina Vázquez Mota, en otras es al revés, AMLO supera fuertemente a la candidata panista, y en alguna otra están técnicamente empatados por lo que no podemos saber a ciencia cierta que tanto le está funcionando su estrategia.

    Yo coincido con Krauze, AMLO es una persona limpia, no tiene muchos indicios de corrupción (aunque si los tienen algunas personas que alguna vez fueron cercanas a él como Bejarano o Padierna) y también creo que ama a este país. Creo que la integridad de López Obrador está por arriba del político promedio, pero también me preocupa el mesianismo que todavía se respira, esa especie de culto a la personalidad que si, se ha atenuado pero persiste; ese dejo megalomaniaco resultado de la idiosincrasia mexicana donde se admiran a los ídolos de barro, y no se les termina de ver como lo que deberían de ser, seres humanos comunes y corrientes. Es cierto que últimamente ha mostrado algo de más flexibilidad, por ejemplo, López Obrador tanteaba generar 6 millones de empleos en un año (tal cual propuesta utópica foxistoide) pero el empresario Turner lo aterrizó y el tabasqueño terminó en reducir esa cifra.

    El gabinete de López Obrador es otro de sus puntos a favor. Ni Vázquez Mota ni Peña Nieto han querido hablar de él (sobre todo este último, tomando en cuenta que Josefina acaba ser elegida candidata), los nombres barajeados por AMLO son bastante interesantes y todos están ubicados entre el centro y la izquierda moderada del espectro político, buen indicio porque estos posiblemente se encargarían de atenuar los «impulsos» de López Obrador, aunque claramente tampoco es una garantía dado que el Presidente tiene la facultad de remover a los miembros del gabinete cuando se le venga en gana.

    Parece que López Obrador apunta a los problemas de fondo del país. Cosa que ni Peña Nieto ni Josefina (que se muestra evasiva al recibir preguntas sobre monopolios y educación), pero a veces las formas nos hacen pensar si no se le «pasará la mano», por ejemplo, acertadamente López Obrador quiere apostar por la ciencia, pero crear una nueva Secretaría como el propone robustecería la burocracía, en cambio podría apuntalar los organismos ya existentes. Con los monopolios sucedería algo parecido, habla de combatirlos lo que A Priori es bastante correcto y acertado, pero no sabríamos como lo haría, y sobre todo, ¿qué ocurriría con los monopolios públicos? Porque hablaba de restituír a una empresa ineficiente como lo fue Luz yFuerza del Centro.

    López Obrador está en una posición donde creo tendría la capacidad (cosa que antes era impensable) de arrebatar algo de voto útil. Sobre todo porque las otras dos alternativas significan ya sea el continuismo (con Josefina Vázquez Mota) e incluso un retroceso al autoritarismo (con Enrique Peña Nieto), seguramente por sus capacidades tendrá más ventaja que sus contendientes, porque sinceramente de los tres es el que más experiencia tiene, y además es el que tiene más dotes de estadista. Obrador deberá seguir, cualquier intento de radicalización, o de una posición de «nosotros los buenos contra ustedes los malos» acabaría con cualquier posibilidad. Esperemos que el cambio de actitud de López Obrador sea genuino, así como sucedió con Lula da Silva o el Peruano Ollanta Humala que parecieran tener un historial parecido al de AMLO. Si es así, podría López Obrador representar un cambio, pero si en realidad es solo una envoltura que cubre al verdadero AMLO de hace 5 años, entonces su presencia en la silla de Los Pinos se podría considerar como riesgosa (aunque a mi gusto menos riesgosa que la llegada de Peña Nieto).

    Confío en que tanto López Obrador como Josefina (quien deberá cambiar mucho) logren hacer una muy buena campaña. Estas elecciones se tratan de evitar que México regrese al PRI autoritario de antaño, y no es que todos los priístas sean malos; hablaríamos otra cosa si la candidata fuera no sé, Beatriz Paredes. Pero el PRI del Peña Nieto es la peor cara del partido tricolor, no necesitamos profundizar, solo con mencionar los nombres de Moreira, Carlos Salinas, Mario Marín, Arturo Montiel y algunos otros sabemos de lo que hablamos.

  • El romance frustrado ¿o no? entre Peña Nieto y Elba Esther Gordillo

    Esto de la política se pone cada vez más interesante, todavía faltan varios meses (por ahí de Marzo entraremos al campo de batalla) y cada vez hay más cosas de que hablar. Ciertamente por ejemplo en el PAN estamos viendo puros debates insípidos de tres personas bastante grises que a lo que veo, si siguen así, la o el que sea candidato no va a tener muchas posibilidades de ganar. López Obrador es el que está haciendo una mejor campaña a mi juicio (aunque tal vez pueda ser tarde) al barajear un gabinete lleno más de hombres políticamente competentes (Ebrard, Juan Ramón de la Fuente, Federico Turner, Rogelio Ramírez de la O) y no de esos personajes dudosos (Bartlett, Noroña, Bejarano, Padierna). Pero el que pone el show es sin duda Enrique Peña Nieto, que a pesar de que con encuestas mañosas que nos quieren hacer creer que es prácticamente el presidente electo, es de notar que va en picada.

    Elba Esther Gordillo quería meter a sus familiares en la cámara de diputados y senadores, lo cual parece ser que a Coldwell, el presidente del PRI, no le pareció y la misma maestra, como según eso dijo, «mandó todo a la chingada». Esto puede tener varias lecturas, algunos dicen que tiene que ver con que la alianza con la maestra afectaría la imagen del PRI, pero hay que tomar en cuenta que quien dio el corte fue Elba Esther. Si el rompimiento fue como nos lo quieren mostrar Enrique Peña Nieto sería el más afectado. El PANAL con el voto de los maestros generalmente anda ganando un 4% de la votación, dos puntos más de los que se necesitan para mantener el registro. Entonces tendríamos que descontarle a Peña Nieto cuatro puntitos más aunque no sabríamos como quedarían las preferencias, porque como sabemos, las encuestas, en especial la de Consulta Mitofsky, están amañadas.

    Los demás partidos y sus candidatos (excepto Ernesto Cordero, que seguramente su máximo promotor Felipe Calderón le habló de lo útil que puede ser «su amiga) ya le cerraron la puerta. Sabemos que López Obrador nunca la aceptaría, y Josefina Vázquez Mota declaró que no haría alianza con ningún otro partido. Pero aquí va la otra posibilidad. Tal vez este «rompimiento» sea una estrategia, y aunque los dos partidos (PRI y PANAL) vayan separados, la maestra puede decirle a su gremio que voten por Enrique Peña Nieto, tomando en cuenta que mientras voten por Nueva Alianza para la elección legislativa, conservarán el registro; así como sucedió en el 2006 cuando los maestros votaron por Felipe Calderón. Quiza el PRI quiere evitar esa mala imagen, y que la gente se entere de la alianza una vez que ya hayan votado. Recordemos que si bien el «viejo PRI» como le llamó la misma Elba Esther, es el que supuestamente no aceptó negociar las posiciones en el c0ngreso, parece ser que la maestra y Peña Nieto tienen todavía una buena relación.

    La campaña de Peña Nieto se sigue tambaleando cada vez más, y si no fuera porque los otros dos partidos no nos enseñan candidatos que valgan la pena, Peña Nieto estaría en gravísimos problemas. Hace poco Enrique Peña Nieto le comentó a la senadora Maria Elena Orantes López que no podía ser candidata porque era mujer lo cual la hacía más vulnerable, lo cual causó que esta renunciara al PRI. Lógicamente en Televisa y en especial, en su programa Tercer Grado, criticaron a la senadora (que según eso fue tentada por las garras de López Obrador) y no comentaron las verdaderas razones por la cual había Orantes López había decidido renunciar al PRI.

    Es lógico, el candidato a vencer es Enrique Peña Nieto. Con todo y lo que se puede criticar es mucho más deseable ver en la presidencia a Vázquez Mota o a López Obrador que al mexiquense por todo lo que representa. Por cierto, hablando de Vázquez Mota, se hizo mucho ruido porque la panista dijo varias incongruencias en una entrevista donde se veía notablemente cansada, y según algunos, pasada de copas. Creo que Vázquez Mota se equivocó al tratar de justificarse al decir (y seguro inventar) que había estado en el hospital con su hija, porque la verdad creo que meter a los familiares en una justificación no habla bien de uno. Pero sinceramente si dijo incongruencias o haya estado algo pasada de copas como sugieren algunos, que digo yo, ¿Quién en su vida no se ha pasado de copas?. La verdad ese incidente no se me hace algo preocupante, ni siquiera nada relevante ni motivo alguno para tomar en cuenta. Como alguien me dijo, lo preocupante de Josefina Vázquez Mota no es que diga incongruencias en mal estado, sino que no tenga nada que ofrecer en un estado lúcido.

     

  • Consulta Mitofsky y sus encuestas amañadas a favor de Peña Nieto

    Yo una vez lo dije, los estudios de opinión, por más que tengan una metodología, por más «cuantitativos que sean», pueden ser falseados, inclusive si los resultados arrojados por el levantamiento el campo son verídicos, estos pueden ser acomodados de cierta forma para generar una impresión equivocada en el electorado, sobre todo cuando la mayoría de la gente no conoce la metodología de estas encuestas. Una mala interpretación de resultados que per sé son fiables puede cambiar todo el panorama, esos lo sabemos los mercadólogos; y a veces ni siquiera es necesario apelar al cambio de metodologías entre una encuesta y otra para presentar ciertas tendencias a propósito como lo hizo Consulta Mitofsky en el 2006 en perjuicio de AMLO. La metodología puede estar bien hecha, pero basta con manipular la interpretación y también con manejar de cierta manera los números arrojados para decir un resultado, que tal como se presenta, es una rotunda mentira.

    Eso es lo que pasó con la Encuesta Mitofsky que lanzó el 10 de enero y que preocupó tanto a los opositores de Peña Nieto porque según Roy Campos, en diciembre Peña Nieto había bajado solo 3 puntos. Con esto dan a entender a la gente que Peña Nieto sea como sea, resbale o tropiece, llegará a la Presidencia de la República. Pero si analizamos bien las encuestas, esto en realidad no es así.

    Analizando la encuesta de Mitofsky se pueden ver omisiones que cambian radicalmente el resultado, por ejemplo, ellos aseveran que Peña Nieto tiene como 20 puntos de ventaja sobre los demás contrincantes. Pero abajo de las gráficas aparece una leyenda que tal vez no tenga mayor importancia para la gente común que no está familiarizado con las metodologías de los estudios cuantitativos. Dice esta leyenda en letras chiquitas que no se suma el 22% de la gente que no declara su preferencia. Y sin embargo ese 22% no lo incluyen en la gráfica. ¿Qué pasaría si incluyéramos ese 22% en la gráfica?. Vamos a hacer la prueba. Primero, les presento la gráfica tal y como la presenta Consulta Mitofsky. (la hice en Excel tomando los datos de la encuesta, para después poder hacer comparaciones):

    En esta gráfica, que es la «oficial» vemos que Enrique Peña Nieto tiene una considerable ventaja sobre los otros dos contendientes. Pero en esta gráfica no se está incluyendo a aquellos que todavía no deciden su voto, que es el 22%, si los incluyéramos, la gráfica quedaría de la siguiente manera.

    Vemos que los indecisos están arriba de los candidatos panistas y perredistas. Enrique Peña Nieto sigue con la misma ventaja. Pero hay un detalle, esos indecisos al final tendrán que votar por alguien. Y hay que tomar en cuenta otra cosa, el 51,7% de los encuestados no quisieron contestar o no saben por quien hacerlo. Dejemos el mejor de los escenarios para Peña Nieto y asumiremos que la tendencia de la gente que va a votar de ese 51.7% es similar a la que nos mostraron, y que en ese 51.7% se concentra la mayor parte de los que se abstendrán de votar o anularán su voto (otro error en la encuesta fue no considerar el voto nulo o preguntar si se van abstener de votar).

    Sabemos que Peña Nieto se sostiene por medio del voto duro, es decir, todos los que van a votar por él se ven ya reflejados en la gráfica. Pero ese 22% restante es considerado como voto útil, del cual Peña Nieto obtendrá un ínfimo porcentaje, mientras que beneficiará mayormente a Josefina Vázquez Mota y a Andrés Manuel López Obrador. Sabiendo que la mayoría de los abstencionistas se encuentran en ese 51% entonces vamos a hacer un juego. Vamos a suponer que ese 22% (en el mejor de los escenarios para Peña Nieto que sería que ese 22% se dividiera entre los dos y no recayera en un solo candidato), 11% es para AMLO, 11% es para Josefina Vázquez Mota. Entonces ¿Como quedarían los resultados?, sorpréndanse.

    Verán que ahora con el voto útil, la distancia de Peña Nieto frente a sus opositores se reduce a la mitad. Solo estaría arriba 7 puntos de Josefina Vázquez Mota y a 10 puntos de AMLO. En realidad, Peña Nieto ya se vería más alcanzable de lo que realmente está; y como dije este sería el mejor de los dos escenarios para Enrique Peña Nieto. Ahora imaginemos que el voto útil no se reparte entre los dos, sino que mucha gente sigue pensando que AMLO es un Peligro para México, y por lo tanto el voto útil se reparte 16 puntos para Josefina Vázquez Mota y 5 puntos para AMLO (no hago el ejercicio de la forma opuesta, es decir, AMLO con la mayoría del voto útil, porque el resultado sería muy parecido al que quiero mostrar).

    ¿Qué pasa?, que Enrique Peña Nieto estaría en realidad solo un punto arriba de Josefina Vázquez Mota, Si AMLO se llevara el voto útil en la misma proporción, estaría 3 puntos abajo de Enrique Peña Nieto.

    Esto, naturalmente no lo dice Consulta Mitofsky, porque al ser la empresa de «Televisa», lo que pretende hacer es que la gente crea que Peña Nieto es inalcanzable y por lo tanto, se abstenga de votar sabiendo que ya no se pueden modificar los resultados. Pero en la realidad es todo lo contrario, y si tomamos el escenario más favorable para Enrique Peña Nieto, 7 puntos no es tanto; y si por ejemplo tomamos en cuenta que perdió 3 puntos por lo de diciembre (que en realidad estoy convencido de que fueron más), que pierda esos siete puntitos no sería nada descabellado.

    Lo dije alguna vez, si Roy Campos de Consulta Mitofsky, dice que Peña Nieto es líder en las redes sociales y que su error de diciembre casi no le afectó; pero vemos por otro lado que se están esforzando demasiado por cambiar la pésima percepción que tiene en las redes utilizando bots, y cuentas falsas; quiere decir que esto de que sea «lider en las redes» es una falacia, y peor aún, que saben que las estadísticas reales no son las que nos quieren presentar, porque si fuera así, ni preocupados estarían de incidir en el voto útil y solo se preocuparían para el voto duro.

    Televisa y las casas encuestadoras aliadas ya hecharon a andar toda la maquinaria. Lo peor, es que estas encuestas amañadas de Consulta Mitofsky podrían llegar hasta ser de utilidad para «justificar con números» un fraude electoral.

    Todo el análisis lo hice asumiendo que los resultados arrojados por el estudio en campo por Consulta Mitofsky son verídicos. En caso de no ser así, el panorama para Peña Nieto sería peor, porque entonces ni siquiera sería el puntero en la preferencias de la población actualmente.