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  • López Obrador, amigo de Carlos Slim ¿no que contra los privilegios?

    López Obrador, amigo de Carlos Slim ¿no que contra los privilegios?

    López Obrador, amigo de Carlos Slim, ¿nó que contra los privilegios?Andrés Manuel López Obrador dice estar contra los privilegios y los intereses que mandan en el país. Posiblemente por eso muchos jóvenes se han decantado por él, porque algo que es muy cierto es que una elite asfixia al país y quiere incluso imponer a un candidato autoritario, ya sea por la «vía democrática» o bien, «por medio de otras vías». Esto, que se hace cada vez más notorio, ante un continuismo que ya no carbura y que es evidente que necesita un cambio, hace que los jóvenes, esos mismos que hace 6 años criticaron a López Obrador, ahora lo apoyen. Más porque es el candidato que no ha llegado, porque ahora la izquierda merece una oportunidad, porque ciertamente el gabinete que está delineando AMLO es destacable, y sobre todo porque ha llegado un candidato (encarnado en Peña Nieto) a quien si le queda bien el saco de «Peligro para México». Muchos de estos jóvenes ciertamente no defienden a López Obrador a capa y espada como sus fanáticos acérrimos y están más abierto a críticas, lo cual es muy bueno porque habla de una convicción democrática en los jóvenes y una capacidad de autocrítica.

    Pero a mí me hace un poco de ruido eso de que sea el candidato que va a eliminar todos los privilegios, cuando se nota que existe una cercanía con el más privilegiado, con el hombre más rico del mundo Carlos Slim. Ambos tienen una cosa en común, su posición ante Televisa. Carlos Slim está tan peleado por los intereses que hay en las telecomunicaciones, que decidió retirar toda su publicidad del duopolio televisivo, y a Carlos Slim le vendría bien un gobierno de López Obrador donde es más factible que se abra la «tercera cadena de TV» que manejaría él. Pero hay que enfocarnos en la relación entre Carlos Slim y López Obrador, la cual a todas luces ha sido buena, empezando porque juntos remodelaron el Paseo de la Reforma y el Centro Histórico de la Ciudad de México. AMLO y Slim trabajaron juntos en el DF, y en las elecciones del 2006 Carlos Slim fue uno de los empresarios que no se sumó a la campaña en contra de López Obrador (porque sabia que a él no le perjudicaba en lo más mínimo su llegada), y si bien no apoyó explícitamente a López Obrador, si le ayudo un poco, porque en ese tiempo Slim empezó a arremeter contra el neoliberalismo y el libertinaje de mercado.

    El último libro de López Obrador «La Mafia que se Adueñó de México … y el 2012» es una de las muestras de esta relación. López Obrador habla de los empresarios que «detentan el poder» y ciertamente en la lista está Carlos Slim, pero cuando empieza a hablar de él, tiene un trato demasiado diferente a los otros empresarios que se beneficiaron con las privatizaciones de Salinas. AMLO dice que el no sabe si es cierto eso de que Slim es un prestanombres de Salinas como dicen, pero que cuando lo conoció le pareció una persona muy austera y sencilla. También, contrario a la costumbre, López Obrador publicó una carta donde Carlos Slim lo criticaba (de una manera constructiva) sobre el plantón de Reforma. AMLO se molestó en publicar esa carta en su libro de una forma íntegra, y replicó a la carta, pero siempre en un tono de cordialidad. También incluso le agradeció a Slim que después de que le dijo que Oaxaca no tenía buena cobertura, el empresario haya retirado la propaganda de «México es Territorio Telcel». Es decir, en el libro primero lo pone en la lista de los empresarios que «detentan el poder», pero cuando empieza a hablar de ellos lo saca del costal, y lo presenta como un empresario que «no es tan malo como dicen que es».

    Ahí no queda la relación Carlos Slim – López Obrador. Miguel Torruco Márques, fue integrado al gabinete que López Obrador utilizaría si gana la presidencia, el fue designado para la Secretaría de Turismo. La hija de Miguel Torruco se casó con Carlos Slim Dommit, hijo del magnate más rico del mundo. Esto nos dice que AMLO no está alejándose de los ricos privilegiados como el dice, más bien al haber una ruptura en la élite (por este rompimiento entre Slim y Televisa), Obrador se está yendo con la otra parte. Es decir, AMLO a pesar de su arremetimiento contra los poderosos, no deja de ser parte de una misma familia, se pelea con parte de ella pero mantiene cercanía con la otra parte. Es cierto, que la mayoría de los magnates no apoyan a AMLO, pero al parecer si tiene relación con el empresario más rico del mundo, y ahí entra la duda ¿también Slim tendrá que pagar impuestos, o el mantendrá los privilegios o incluso los ampliará?

    Esa relación tal vez disipa las dudas de que AMLO podría ser un Hugo Chávez como dicen algunos (no creo que el empresario más rico del mundo coqueteé con un supuesto dictador socialista), pero también deja en claro que Obrador no acabará con todos los privilegios, si bien nos va, acabará solo con los de aquellos que no están cercanos a él, pero ese que tiene el 7% del PIB seguirá muy cómodo haciendo más riquezas en México.

  • #YoSoy132, sus riesgos, intereses, infiltraciones

    #YoSoy132, sus riesgos, intereses, infiltraciones

    México sin duda está viviendo un momento muy agitado. A este se le pone el ingrediente de la participación ciudadana que hace que salgan más burbujas de la sopa. En cuestión de semanas las percepciones cambiaron, y no solo eso, las realidades también. Hoy tenemos un nuevo escenario y del cual puede partir el definitivo que se sentenciará el 1ro de Julio. Independientemente de que no nos podemos basar en una sola encuesta (la de Reforma, que le da solo 4 puntos de ventaja a Peña Nieto), lo cierto es que López Obrador ya se metió en la pelea, y para eso no es necesario ver las encuestas, solo hay que ver la postura del PRI, quienes han empezado a hechar a andar toda su maquinaria para evitar que López Obrador avance. Se percibe en las notas que han salido a partir de dicha encuesta (el charolazo y la afirmación de que la subida de AMLO hizo que subiera el peso también), el PRI tendrá que retractarse en su demagógica posición de no va a dividir a México, porque le tendrá que entrar y le está entrando.

    Ante este escenario, el movimiento #YoSoy132 debe tener muchísimo cuidado, más que ellos son uno de los factores que pueden definir la elección. Me preocupa un poco el viraje de los últimos días. Empiezo por decir que #YoSoy132 ha girado a la izquierda, lo cual a priori no me parece mal, porque movimientos como el #15M o #OcuppyWallStreet también muestran esta tendencia. Se mostraron críticos hacia el neoliberalismo, y ese punto no lo repruebo en lo absoluto, no solo porque comparto su idea, sino porque es la postura de la juventud que ha salido a las calles a manifestarse, que ve en la anarquía mercantil una de las razones de la descomposición económica y social que se viven en el mundo. En este punto, su postura de izquierda no se me hace mal y esta no contraria el hecho de que se declaren «apartidistas», se puede ser de izquierda (y es mi caso) sin ser perredista, patista, o lo que sea. A diferencia del 68, la gente (entre los que se encuentra la generalidad de los estudiantes) no vive rodeada de un furor por el comunismo (aunque el movimiento del 68 no era en su mayoría comunista, como creyó Díaz Ordaz), por el contrario, es una izquierda más pragmática, que busca la justicia social pero no descalifica contundentemente a los mercados. Los jóvenes mexicanos tienen esa postura, porque dada la vida política del país, es posiblemente el camino por el que deban abrirse paso.

    Lo que me preocupa es que el movimiento termine, digámoslo así, afiliándose a la causa de López Obrador. Entiendo que por la postura del movimiento, AMLO es lo que más parece representar lo que buscan (y creo que a medias), pero para generar un cambio real este movimiento debe de alejarse de cualquier interés político, entiendo que varios jóvenes apoyen a López Obrador, y eso no les quita el derecho de estar en el movimiento, pero deben separar su preferencia de candidato del movimiento, si no pondrían a su movimiento en riesgo. Aquí es donde entra el tema de las infiltraciones y es donde deben de tener demasiado cuidado, tanto por parte del PRI como del PRD. A López Obrador este movimiento le está haciendo mucho favor, y a Peña Nieto lo está desplomando, por lo cual los dos candidatos podrían meter las manos para beneficiarse electoralmente. En el primer caso es donde insisto esa separación de la cual hablaba, de hecho curiosamente mientras «más alejados se mantengan de AMLO» terminarán beneficiando más al candidato de las izquierdas, porque habrán menos excusas para descalificar al movimiento. Incluso aquí el PRI en las manifestaciones que vienen, podrían meter por ejemplo, porros disfrazados de «simpatizantes de AMLO» con la leyenda #YoSoy132 para tratar de reventar dicha manifestación y afectar el movimiento.

    Me preocupa por ejemplo, que en la última asamblea, se pida juicio político a Felipe Calderón, no porque sea válido o no, sino porque al descalificar a Peña Nieto, y luego también marcar distancia con el presidente, muchos llegarán a la conclusión de que es un movimiento pro-AMLO. No necesariamente es así, yo en lo particular, conozco a varios miembros de este movimiento que tienen una distancia marcadísima con la figura presidencial y podrían estar a favor de este punto (digo, podrían porque no he tenido la oportunidad de hablar con ellos sobre esto), pero a la vez no ven con buenos ojos a López Obrador y están decididos en anular su voto. Creo que en este sentido el movimiento debe de ser pragmático, más porque en la coyuntura en la que estamos, los priístas aprovecharán para descalificarla (cosa que no han logrado hacer hasta ahora a pesar de sus múltiples intentos). Recordemos por ejemplo, que el 49% de los mexicanos cree que las elecciones del 2006 fueron fraudulentas, pero AMLO tuvo una intención de voto de solo el 20% aprox, durante la campaña hasta mayo que es cuando se notó el crecimiento de las preferencias sobre López Obrador. Muchos indecisos han optado por votar por López Obrador, pero lo harán con reservas (por el menos peor, como dicen y entre los que me encuentro yo también), entre los que también se encuentran muchos jóvenes, sobre todo porque vieron que Josefina se ha desplomado y que esta elección es de dos. Esto nos dice que existe más de un 20% de la población que no es afín a AMLO pero duda de la efectividad democrática del país (al menos como nos lo han vendido) y por esto creen que se necesita un cambio de base.

    Creo que #YoSoy132 está a tiempo de evitar cualquiera de estos problemas, pero el riesgo existe. Tal vez el talón de aquiles de ser un «movimiento juvenil» es que la mayoría de los integrantes pueden caer en la ingenuidad. Independientemente de su afinidad por AMLO, o Josefina o quien quiera que sea por parte de alumnos, ellos son los que más deberían estar conscientes que el futuro del país no solo puede recaer en las manos de un político, cosa que se creyó durante décadas y no le funcionó al país. Tienen derecho a sentir afinidad por quien sea, pero en cuanto llegue al poder, deberán por igual poner los ojos sobre su desempeño y actuar en consecuencia. Deben de ser más decisivos en algunas cuestiones, en la asamblea de Guadalajara en el ITESO algunas personas afirmaron que no supieron explicar muy bien que tan antipeñanieto eran, o por qué eran apartidistas. Deben de ser más determinantes en sus posturas, porque si se quedan navegando su rumbo fijo, serán mas proclives a que terceras entidades los quieran manipular.

    Termino saliéndome un poco del tema, y es sobre el voto útil que ejercerán los panistas, sobre todo la gente mayor con una posición conservadora, que es donde Josefina tiene más votos. Esta es la gente que tiene en más mal concepto a AMLO, siguen pensando que será un nuevo Hugo Chávez o quebrará al país. Y aquí es donde veo la difícil decisión que tendrán que tomar, votar por un «Hugo Chávez» o votar por el PRI que a ellos les tocó vivir en carne fría, sin libertad de expresión, represiones que costaron vidas, crisis sexenales. Yo por este mismo argumento me decanto por ejercer mi voto útil a favor de AMLO, porque el PRI de Peña Nieto representa ese régimen autoritario e incluso lo han demostrado en épocas recientes; en cambio muchos de los miedos sobre AMLO son suposiciones, que incluso sectores empresariales han desmentido. Naturalmente tengo mis reservas frente a AMLO y en otro escenario electoral posiblemente no le daría mi voto, pero yo no creo en ese argumento conservador que pregona Kirk Russell que dice «más vale malo por conocido que bueno por conocer», y prefiero tomar el riesgo. Otra referencia es el desempeño de AMLO y Peña Nieto como Jefe de Gobierno y Gobernador respectivamente. Si bien el desempeño de AMLO no fue muy sobresaliente (aunque le dieron el premio como el segundo mejor alcalde del mundo), fue bastante mejor que el de Peña Nieto, y este último mostró mas tintes autoritarios que el primero. AMLO construyó una avenida sobre propiedad privada para dar acceso a un hospital privado (de donde se desencadenó el desafuero) y Peña Nieto orquestó la masacre de Atenco (asunto que sigue impune).

  • López Obrador quiere resurgir

    López Obrador quiere resurgir

    López Obrador quiere resurgirSin duda esta campaña presidencial ha sido muy distinta a las que el país ha vivido en ocasiones anteriores, en medio de un despertar ciudadano, un candidato de plástico prefabricado en las televisoras, una inconformidad con la clase política y una nueva generación que parece relevar a la otra que hace que muchas cosas cambien. Esta elección se ve diferente a la del 2006, y si bien creíamos que no existiría un «candidato de la esperanza» (como Fox en el 2000 y AMLO en el 2006), parece que López Obrador está volviendo a ocupar ese puesto, pero ahora en lugar de caer desde arriba, sube desde abajo. Hasta hace algunos meses, se decía que López Obrador era un cartucho quemado, que quedaría confinado al tercer lugar y que la que daría batalla a Peña Nieto sería Josefina Vázquez Mota. La realidad es otra, si bien AMLO y JVM se encuentran casi empatados, Josefina va cayendo y Obrador subiendo, la panista incluso pareciera sentirse derrotada y en cambio Obrador empieza a sentir que tiene algunas posibilidades de llegar a la presidencia (naturalmente menos que en el 2006 pero parece haberlas).

    López Obrador cometió muchos errores que de no haberlos hecho ahora podría estar incluso arriba de Peña Nieto. Pero para evaluar la eficiencia de su campaña (de Morena pa’aca) tendríamos que pensar más bien donde estaría sin ella, posiblemente no tendría más de 10% de intención de voto, y ahora supera los 20, incluso las encuestas más decentes lo ubican con 25 puntos. Si bien la distancia frente a Peña Nieto (que estaría entre 8 y 10 puntos, repito, de acuerdo a las encuestas más decentes como Demotecnia que trabaja para el diario español El País) es considerable, todavía no la tiene perdida. En cierta forma Obrador ocupa el lugar de Felipe Calderón en el 2006 y Peña Nieto el que tenía Obrador, este último caso porque el PRI de Peña ha cometido errores que le han quitado puntos así como los cometió Obrador en el 2006. Declaraciones desafortunadas de Coldwell al decir que dentro de la Ibero había infiltrados e iba a mandar a investigar estudiantes desató marchas multitudinarias, declaraciones también de otros miembros del PRI o de gente que sabemos cercana como Gabriel Quadri quien afirmó que los estudiantes eran fascistas, o que Josefina estaba organizando las marchas, o peor aún, el candidato a diputado que afirmó aberrantemente que las FARC estaban infiltradas en el movimiento #YoSoy132 que suenan más que nada a teorías de la conspiración como las que se inventó Díaz Ordaz en su cabeza para ordenar la masacre de Tlatelolco.

    Obrador, a pesar de todo, quiere resurgir como el candidato de la esperanza y es que el panorama actual le ayuda. Repitió hasta el cansancio su «teoría del compló» donde afirmaba que había una mafia en el poder, de potentados y políticos que controlaban al país, lo repitió tanto que parecía hacer honor a la máxima de Goebbels y que mareó a más de uno (yo me incluyo); pero viendo la situación actual pareciera que no estaba tan equivocado, al menos viendo toda la maquinaria detrás de Peña Nieto, Televisa y los poderes fácticos. Al no haber hasta el momento una fuerte campaña de desprestigio en su contra, mucha gente se ha molestado en conocerlo más, y viendo a los otros candidatos, les parece que no es tan mala opción. Parece no ser el político que necesita México y defectos tiene muchos, pero ya no muchos se tragan el cuento de que es un Hugo Chávez o Fidel Castro. Entre los jóvenes de clases medias e incluso altas ha despertado simpatías, y es que el no carga ni con 60,000 muertos, ni con los feminicidios y la masacre de Atenco, claro, esto porque ni el ni su partido han llegado al poder. Claro, ahí siguen muchos de sus seguidores que siguen viendo todo en blanco y negro: «estás con el peje o en contra de él», pero también ha ganado mucho voto útil, aunque este es más volatil y por lo tanto más susceptible a irse si no comete errores.

    Curiosamente los más jóvenes optaron por el político más viejo y el que tiene una mayor carrera en la política. Pero siempre como cada seis años, la gente busca fincar sus esperanzas en algún político. Claramente estas esperanzas son más tenues, no solo por lo comentado párrafos atrás, si no porque viendo los movimientos, los ciudadanos empiezan a darse cuenta que pueden incidir más en el quehacer público y la necesidad de esa figura paternalista representada por el presidente se disipa. También los jóvenes voltean a verlo porque no quieren el continuismo del PAN (sobre todo el último sexenio ha sido decepcionante y las esperanzas de cambio que generó el PAN en su momento no cumplió con las expectativas), pero mucho menos quieren el regreso de lo peor del PRI.

    Si antes hablé de como Obrador había desperdiciado el debate y había perdido una gran oportunidad, la ahora llamada «Primavera Mexicana», lo ha colocado sin querer en un punto donde todavía puede tener alguna aspiración. Obrador por lo tanto deberá hacer una buena autocrítica de lo que falló en el primer debate para hacer un buen segundo debate, para que esto, aunado a la «Primavera Mexicana» y a la guerra sucia que el PAN está lanzando contra Peña Nieto que beneficia más a AMLO que a Josefina pueda colocarlo en el campo de batalla. Naturalmente si lo llegara a lograr esto se reflejaría ya en las últimas semanas, por lo cual el PRI no tendría mucho margen de reacción para impulsar una campaña de desprestigio (más cuando su candidato no tiene la autoridad moral para criticar las deficiencias de los otros candidatos).

    Todavía se antoja difícil, pero no es imposible. A pesar de los defectos de AMLO no sería mala idea considerarlo como voto útil o una especie de voto contra el PRI, más cuando Josefina parece estar fuera de batalla. Pero una cosa es clara, y debe quedar clara a la ciudadanía y al movimiento #YoSoy132, si se logra que Peña Nieto no gane la presidencia, no se habrán solucionado los problemas de fondo, esta participación ciudadana debe de ser para siempre, esté Obrador, Josefina, Peña Nieto o Gokú dentro de la presidencia. Los manifestantes deberán vigilar el desempeño de López Obrador en caso de que haga «el milagro» y en caso de que llegue a incurrir en malas prácticas actuar en consecuencia. Este movimiento, de perdurar, podría ser la generación que poco a poco vaya limpiando cuadros políticos, y orille a los partidos a limpiarse. Lo repito, México vive un momento histórico, más cuando este movimiento converge con todos los movimientos mundiales como el #15M o el #OcuppyWallStreet, en la historia de las naciones hay momentos clave para hacer un cambio y México lo tiene en sus manos.

  • AMLO: El hubiera no existe

    AMLO: El hubiera no existeEstoy convencido de que López Obrador es una persona bienintencionada, no ha robado, sus rastros de corrupción (asumiendo que puede tener algunos actos que no salieron a la luz pública) son menores que los del político promedio, y tiene convicciones. Tal vez las formas son el problema, dicen que a pesar de sus «buenas intenciones» es propenso a pasarse por encima a las instituciones, en la búsqueda de sus ideales y de lo que cree que es mejor para la sociedad y el país, también algunas de sus propuestas son «bienintencionadas» pero son inviables. A menos que en este rubro esté siendo pragmático al ofrecer soluciones con un talante populista, que sabe que no va a cumplir, al menos al 100% si llega a la presidencia (más por las mayorías en el congreso).

    A la fecha no he visto un estudio de cambio de intención de voto por estratos sociales para poder fundamentar lo que quiero decir, pero noto que el voto que tiene López Obrador ha cambiado de lugar. Ya no son todos los pobres que votarán por él (estos ahora los tiene Peña), pero yo he notado un incremento en las clases medias que piensa darle su voto, gente que en el 2006 posiblemente no pensó en votar por él, pero ahora viendo el panorama actual, un PAN que ha decepcionado, y un Peña Nieto que pues… ¿Cuántas cosas no se han dicho ya de Peña Nieto?, parte de las clases medias las que no tomó en cuenta AMLO en el 2006, piensan darle su voto. Estos no caen en el juego de la polarización ni ven a AMLO como su mesías, más bien entre los tres candidatos lo ven como «el menos peor», o piensan que ya es hora de darle una oportunidad a la izquierda.

    Aquí es donde digo que «El hubiera no existe«, porque si bien ha captado gente de otros estratos, a todas luces es insuficiente. Convenció a algunos con su «moderación», pero las cosas hubieran sido distintas si no hubiera cometido tantos errores en el 2006 principalmente. Es cierto, que hubo cierto «complot» (o compló como el dice) para que no llegara a la presidencia. Incluso los funcionarios del IFE quienes asegura que en su papel realizaron unas elecciones limpias, dicen que si hubo una maquinaria que hizo lo posible para que López Obrador no llegara. No es la primera vez que le sucedía esto a López Obrador, le sucedió con el fraude que sufrió en las elecciones de Tabasco en 1994, procesos como los del desafuero, lo que hizo que automáticamente cayera en una paranoia de sentir que todos están contra él. Pero si para algo ha tenido problemas López Obrador, es para la negociación y el uso del pragmatismo. Los bloqueos de Reforma, su nombramiento como Presidente Legítimo, el caso de Juanito y Clara Brugada, fueron pésimas decisiones que hacen que en el 2012 termine en el fondo peleando el segundo lugar con Josefina.

    Si no se hubiera equivocado, si su postura ante el fraude que dice que le cometieron hubiera sido diferente, si hubiera tomado en cuenta que habían intereses que querían acabar con él y hubiera actuado en consecuencia, posiblemente López Obrador tendría grandes posibilidades de llevarse la presidencia, y lo constatamos porque con todo y sus errores ha logrado convencer a algunas personas de las clases medias que voten por él. Sin estos errores hubiera sido más gente a la que hubiera convencido, y más porque la percepción del trabajo de Felipe Calderón no es muy buena. Incluso si hubiera actuado con más prudencia en estos momentos si hubiera podido atacar con mas enjundia a intereses como los que representa Televisa, ya que las clases medias y altas en su mayoría, ven ahora a Peña Nieto como el nuevo peligro y asumen que Televisa está detrás de su campaña.

    Tal vez lo trae de sangre, con tal de seguir sus convicciones, que al menos según él son legítimas, es reacio a negociar, y propenso a mandar al diablo a las instituciones. Es como un rebelde sin causa que protesta contra todo lo que está mal, pero cuando se está dentro de la política las formas cambian. Si no se hubiera equivocado podrían ser buenas noticias para la izquierda mexicana, ya que el tendría posibilidades de llegar a la presidencia, y en caso de que tuviera un buen desempeño (esto merecería un artículo aparte para discutir), en el 2018 posiblemente lo secundaría Marcelo Ebrard. Si no gana las elecciones del 2012 (cosa muy difícil) lo recomendable es que se retirara, o buscara luchar desde una trinchera. Si su intención era pasar a los anales de la historia, debe estar tranquilo, porque estoy seguro que de aquí a 100 años, la gente sabrá que existió un López Obrador, y posiblemente la historia lo juzgue mejor de lo que un gran sector de la sociedad lo juzga ahora.

     

  • Elecciones 2012 al día – López Obrador se trepa al segundo lugar

    Elecciones 2012 al día - López Obrador se trepa al segundo lugarA veces en el futbol termina más interesante la pelea por el «no descenso» que por ver quienes calificarán a la liguilla. Y eso está pasando en política, y es que se antoja difícil que Enrique Peña Nieto pueda ser alcanzado. Muchos especialistas dijeron que abril definiría todo, y las cosas se mantienen igual, y parecerá que van a seguir igual. Parece más importante lo que pasa «allá abajo» que lo que pasa arriba. Y es que al menos si pierde AMLO, al menos a diferencia de su antecesor Cuauhtemoc, podrá decir que quedó en segundo lugar y no en tercero. Ya hace algunos días López Obrador estaba emparejando a Josefina y hoy ocurrió lo que esperábamos que ocurriera, o al menos así lo dice GEA-ISA, López Obrador ya llegó al segundo lugar con el 19.3% de las preferencias, mientras que Josefina Vázquez Mota terminó en 17.9%, aunque también esto podría considerarse un empate técnico dado que no supera el margen de error.

    Parecía, según el ejercicio de ADNpolítico, que Josefina repuntaría, pero todo ese avance que tuvo en una semana lo perdió en tres días. Y ya se encuentra en tercer lugar. Ciertamente lo más prudente es que debamos esperar unos días para confirmar esta tendencia donde López Obrador se trepa al segundo lugar, pero lo que si es real es que la brecha que existía entre Josefina y López Obrador se cerró, y que de seguir la tendencia, lo más probable es que el PAN termine hasta el tercer lugar en estas elecciones, lo cual va a ser bastante doloroso.

    Lo más preocupante para Josefina es que ya desde hace más de una semana hicieron cambios de estrategia e iniciaron la campaña de «guerra sucia» contra Enrique Peña Nieto, la cual no ha tenido la mínima afectación. Es más, pareciera que la contrarréplica del priísta podría funcionar más; a diferencia de López Obrador, los asesores de Peña Nieto (y digo los asesores por naturales razones) han contenido bien los ataques haciendo uso de una propaganda que parece que ya ha rebasado los topes de campaña, como lo han denunciado el PRD y el PAN.  Parece que el caso Josefina está perdido, han probado de todo y no les ha funcionado nada.

    No tengo alguna encuesta a la mano, pero lo que percibo es lo siguiente. AMLO perdió voto en las clases bajas (donde ahora Peña Nieto manda), pero ha ganado en las clases medias. En Internet tiene mucha popularidad y lo vemos en las encuestas en línea que publican varios sitios web. También en el ITESO, una de las universidades privadas de Guadalajara perteneciente a los jesuitas, se levantó un estudio al alumnado donde López Obrador apareció en primer lugar en las preferencias con la mitad (51.6%) seguido de Vázquez Mota (30.17%), ciertamente el ITESO tiene una inclinación más progresista, pero también es cierto que el nivel socioeconómico de sus estudantes es medio, medio-alto y alto. ¿Qué quiero decir con esto?, que López Obrador al tener más preferencia en las clases medias termina por afectar a Josefina Vázquez Mota. López Obrador hizo tardíamente lo que no hizo en el 2006, recorrerse al centro, y ciertamente le está funcionando, pero solamente para aspirar quedar en el segundo lugar.

    La campaña de Peña Nieto sigue impecable, lo están cuidando demasiado. Y se habla mucho de que han querido inflar las encuestas, e incluso he escuchado testigos que han sido encuestados que me han comentado que primero les comentan «todas las virtudes» del mexiquense y luego les preguntan por quién van a votar. Pero hasta en el mejor escenario para la oposición Peña Nieto sigue teniendo una ventaja considerable. Y si no hacen nada extraordinario ya podemos ir pensando quien será nuestro próximo presidente.

    Dentro de todo esto (porque rara vez en México una campaña electoral se percibe como algo bueno), hay una buena noticia, y es que una reforma política que se estaba proponiendo desde varias trincheras, como las redes sociales, fue aprobada en el congreso, lo cual es un avance más para pasar de una democracia representativa (incipiente claro) a una democracia participativa. A partir del 2015 existirán los candidatos independientes, la consulta popular y las iniciativas de ley ciudadanas.

    No dejen de visitar nuestra sección: ¿Quién es quién? Elecciones México 2012.

    P.D. no es que no quiera hablar de Gabriel Quadri, es que es solo un accesorio electoral. Con su combi y su look greñudo parece un hipster, no no no, más bien un #hipSNTEr.

  • Todos esos van a votar por el Peje

    Todos esos van a votar por el PejeSeguidores de AMLO pasan constantemente videos de muchas personalidades que van a votar por López Obrador. Que Hector Bonilla, Susana Sabaleta, Damián Alcazar, el propio nominado al Oscar Demián Bichir. Luego seguimos con los intelectuales, donde no todos están con el pero sí una mayoría (tómese en cuenta que Loret de Mola o Brozo ¡no son intelectuales!) como la Poniatowska, Pitol, y otros muy importantes que tal vez no apoyan abiertamente al Peje pero están pensando en darle su voto como Carlos Fuentes o hasta el mismo Enrique Krauze (el que escribiera esa famosa columna de «el mesías tropical»), luego seguimos con músicos, actores, cantantes. Pero es que esto no nos debe sorprender, es totalmente normal no solo en México sino en gran parte del mundo. Los actores, músicos, artistas (que si merecen el término), escritores, intelectuales (al menos la mayoría) y demás sectores suelen votar por la izquierda y tienen ideas progresistas. Incluso en Estados Unidos es muy común, mientras los dueños de las casas cinematográficas de Hollywood se entienden mejor con los republicanos, los actores y directores suelen votar por los demócratas (a excepción tal vez, de ese gobernador de California que imprimió su sello republicano tanto en Terminator como en Un Detective en el Kinder), incluso algunos como el reconocido Oliver Stone afirma admirar a Hugo Chávez.

    Si AMLO fuera demasiado mal político terminaría ahuyentando incluso a este sector, pero con lo que es le alcanza para recibir su apoyo, y en algunos casos dicho apoyo le beneficia por que algunos de los artistas (la minoría, si) son admirados por el grueso de la población mexicana como Demian Bichir. Es natural que lo apoyen, porque el PAN siempre ha tenido un increible desprecio por la cultura, y el PRI, pues digo, no creo que un hombre con copete fabricado en las filas de la televisora predominante sea muy agradable para aquellos que se dedican a componer o a actuar. Y no es que le quiera quitar méritos a AMLO, pero es que este tipo de apoyo es normal, y además este tipo de apoyo tampoco se da porque sea un gran candidato, sino porque la oferta que hay sabemos que es de muy bajo nivel, y entre los tres, escogen al que represente más sus afinidades. La derecha en cambio, está respaldada por empresarios, por la jerarquía católica (exceptuando las ramas más liberales como la Teología de la Liberación), economistas, tecnócratas. Tal vez por eso creo que pesaría más el apoyo de empresarios como Romo o Turner a López Obrador (o debería de).

    Lamentablemente para el Peje y para el país la intelectualidad y la cultura siempre queda al margen (y no porque a México le convenga que gane el Peje, sino que la ignorancia es mayoría), la mayoría de los artistas, pintores o escritores son valorados por un sector muy específico de la población; entre algunos ciudadanos con tendencias a la izquierda, algún que otro magnate que a pesar de sus riquezas no pierde el gusto por la cultura e incluso invierte en ella, y alguna que otra persona con inclinaciones más hacia la derecha (la minoría) que si tiene un aprecio por la cultura. Algunos incultos incluso los desprecian porque «van a votar por el Peje» cuando en sus obras y su talento hay algo mucho más alla que una inclinación política. Por ejemplo, yo no tengo que ser comunista para admirar los murales de Diego Rivera.

    Por otro lado, es curioso ese desprecio del PAN a la cultura y más curioso por sus lazos cercanos por la Iglesia. Quiérase o no, la Iglesia también ha generado cultura desde hace siglos, tanto en la arquitectura, la música y la pintura. El arte sacro en realidad es muy bello y no se necesita ser necesariamente religioso para entender su belleza, en el Distrito Federal, en el Munal pueden encontrar pinturas religiosas de una gran calidad y sorprendentes, o que decir de las obras de reconocimiento internacional como las pinturas de Miguel Angel. Pero el PAN no promueve ni la cultura cercana a su ideología ni la que considera lejana. Y por el otro lado, curiosamente el mismo «estado laico» es el que mantiene museos para promover el arte sacro.

    El Peje no es, muy probablemente, el presidente que necesita México y mis dedos no alcanzarían para contar sus defectos (esto mismo se replicaría con los demás candidatos), pero este hecho curioso y normal a la vez me hace pensar que la cultura es una parte importante de una nación, le da identidad, y si bien su arte no es algo tan tangible en los índices de crecimiento económico porque no construyen máquinas, ni inventan productos ni tampoco trabajan en una maquila; no solo si colaboran indirectamente al hacer la vida más placentera de los que se dedican a actividades más técnicas, sino que es una forma en la que una nación se expresa y busca contar una historia, una nación que está formada por hombres pensantes y no autómatas que forman parte de una maquinaria.

    No tengo que tener simpatía por el mismo candidato para reconocer el gran talento de Demian Bichir o la intelectualidad de Carlos Fuentes, si es estúpido negar una amistad a alguien con inclinaciones políticas diferentes, es todavía más estúpido ignorar la obra de personas que no piensan igual que uno.

     

  • Y arrrrrrranca la campaña

    Las campañas servirán para que los ciudadanos conozcan a sus candidatos. Bueno, eso es en el papel, porque los que nos hemos puesto a analizarlos ya los conocemos muy bien e incluso sabemos las propuestas, porque desde antes de la veda electoral las habían mostrado, ya fuera en sus páginas web o por medio de entrevistas; ya conocemos por donde van y la carrera que tienen. Para algunos de nosotros, la campaña será como ver a nuestro mejor amigo que tenemos desde la infancia dar un discurso de la historia de su vida. A otros, los que no están interesados en la política, tal vez les será algo de utilidad ver los debates para conocer a fondo a las opciones que tienen para votar. Los que ven mucha TV serán bombardeados con spots, los que más bien estamos más tiempo pegados frente a una computadora (en mi caso por trabajo, porque escribo y porque prefiero buscar información acá) pues no tanto, pero si veremos muchos sitios con banners de los candidatos.

    Al parecer, Peña Nieto tiene todas las de ganar, no me atrevo a asegurar una victoria, pero veo difícil que Vázquez Mota o López Obrador lo puedan alcanzar. Ciertamente se puede pensar que varias encuestas están amañadas (por X o Y partido) incluso comprobé el caso de Consulta Mitofsky, pero viendo la generalidad de las encuestas incluyendo la de Covarrubias (que sabemos que es la encuesta del PRD) todos nos muestran a Peña Nieto en un todavía cómodo primer lugar, y estas encuestadoras utilizan el voto bruto (donde incluyen a los indecisos), cosa que no hacía Mitofsky anteriormente para generar una percepción más favorable hacia el candidato priísta. ¿Por qué creo que Peña Nieto es el que más posibilidades tiene?. El priísta cayó mucho con los incidentes de la FIL, lo de «la prole» y diversas pifias más que hicieron que perdiera varios puntos de ventaja. Pero en estos dos últimos meses se cuidó y se mantuvo estable. Lo peor para los demás es que Josefina y AMLO ya no suben. Vázquez Mota subía conforme la gente la iba conociendo (era naturalmente la candidata menos conocida porque no tenía ni los antecedentes de AMLO ni el apoyo de las televisoras como en el caso de Peña) pero se ha quedado estancada.

    Algo simbólico de este estancamiento de Josefina fue su nombramiento en el Estadio Azul, que solo permaneció cerca del lleno en los primeros minutos y al final cuando dio su discurso terminó casi vacío y el escenario fue lamentable, porque mientras hablaba de mercado interno, de sus supuestos ideales y de que es mujer, lo único que se veía lleno eran las escaleras hacia los accesos de salida del inmueble que hospeda al equipo del Cruz Azul (equipo que llena más el estadio cuando es colero general y juega contra los Tecos). Obrador tal vez esté haciendo técnicamente la mejor campaña, ha disminuído considerablemente sus negativos, pero estos negativos se han convertido en neutros y no en votos. Da lo mismo que el 50% de la población te odie o sea indiferente hacia tí, porque en ninguno de los dos casos te van a votar.

    El tiempo para revertir la ventaja de Peña Nieto es poca, si hubiera seguido la tendencia a la baja en estas últimas semanas tal vez si podríamos hablar de que el priísta pudiera ser fácilmente alcanzable, pero se terminó cuidando y logró guardar una ventaja, y creo que si Peña se cuida y no repite los errores en la campaña que acaba de iniciar (a la hora de escribir esto), va a ser difícil de alcanzar, tiene el apoyo de Televisa y es el que más voto duro tiene. Otra cosa, después de lo ocurrido en el 2006, en lugar de recontar las casillas (lo cual hubiera sido más prudente), el IFE decidió ponerle miles de candados a las elecciones, redujo de 6 a 3 los meses de campaña (al menos esto es positivo en cuanto a la reducción de gasto del erario), y no permitió la guerra sucia. En 3 meses, Calderón por medio de una campaña de guerra sucia orquestada por Antonio Solá y la campaña de desprestigio a la cual se sumaron varias empresas, lograron reducir una ventaja de 7 puntos de AMLO a casi nada (ya si las elecciones fueron fraudulentas es otro tema), ahora la ventaja de Peña sobre Josefina es de 9 puntos y no tendrá a la mano ni los recursos que tuvo Calderón ni los poderes facticos, aunque ciertamente el voto indeciso acapara el 34% de los votantes (más que el 30% que tiene Peña Nieto según el ejercicio de ADNpolítico.com), los indecisos naturalmente se irán en su mayoría o con Josefina o con Obrador, pero también es verdad que no sabemos cuantos de esos indecisos no vayan a votar y vayan a engrosar las filas del abstencionismo.

    Creo que para que no gane Peña Nieto tendrá que pasar algo demasiado negativo con él (no es que no lo crea probable, es que después de los errores que cometió lo van a cuidar demasiado) o que algun0 de los otros dos candidatos haga algo increíblemente bueno. Creo que en campaña el que puede subir más puntos es Obrador, sobre todo a la hora de los debates (que a la vez tienen limitaciones y restricciones para que estos sean abiertos), y si logra convertir a esos que en lugar de verlo negativo lo ven como indiferente a votos con un nuevo estirón, podrá sacar varios puntos, pero se antoja aún más difícil que gane por su condición de tercer lugar, creo que a lo que podrá aspirar es a rebasar a Vázquez Mota y dejarla en segundo lugar, a menos de que suceda algo verdaderamente milagroso.

    Nada es seguro, como dice el comentarista Enrique Bermudez «esto no se acaba, hasta que se acaba», pero si es cierto que Peña Nieto tiene una ventaja considerable, y ciertamente la imagen y el historial que arrastra no es para nada bueno, pero el problema es que sus opositores no son lo suficientemente buenos como para poder darle una vuelta contundente y tampoco su imagen es buena en general. ¿Qué pasará con el país?, la verdad no tengo un buen presagio, pero no solo en el caso de Peña Nieto, sino en el de Josefina y Obrador, porque creo que nos estamos dando cuenta que si bien las decisiones de los políticos pueden influír en nuestras vidas, ellos también son ciudadanos y representan «muy bien» a la idiosincrasia mexicana allá arriba. Creo que para que esto cambie y tengamos una mejor oferta política, el cambio debe de empezar en la sociedad, la política ya es consecuencia de la ciudadanía y no al revés. Creo que ahora más que nunca, mi desempeño como ciudadano en la sociedad puede incidir en el país de una manera más contundente y positiva, que el ejercer el voto el primero de Julio.

    Esperen ¿alguien vio a Gabriel Quadri?, creo que se perdió, iré al departamento de objetos perdidos para ver si de casualidad no tienen por ahí a un títere.

  • ¿Cómo definir el voto?

    ¿Cómo definir el voto?Es un dilema, varios estamos en una encrucijada, todos aquellos, que si bien no somos mayoría, pero somos los suficientes para decir que somos muchos, y que no formamos parte del «voto duro», no sabemos por quién votar, y a veces conforme pasa el tiempo y se acercan las elecciones, en lugar de inclinarnos por un candidato, nos terminan confundiendo más; y en lo particular como van las cosas parece que votaré sintiendo «asquito» (si es que los candidatos no me orillan a hacer un «de tín marín de do pingue» ) porque realmente, como dice Carlos Fuentes, todos los candidatos son muy pequeños para el tamaño de los problemas que tiene México. Sinceramente creo que los tres partidos (más los partidos satélite) hicieron una muy mala elección al nombrar a sus candidatos, porque en los tres casos tenían políticos más capaces de dirigir a una nación.

    Es cierto, que no es mandatorio que un presidente hable bien el inglés para hacer una muy buena labor en la silla presidencial, e incluso el tener estudios o no no define el papel de un presidente (véase a Lula da Silva), pero si algo percibo en los tres candidatos es un halo de mediocridad intelectual. Ninguno de los tres candidatos habla inglés, López Obrador y Josefina Vázquez Mota lo aceptan, Enrique Peña Nieto hace como que puede hablarlo pero termina en el ridículo. Al candidato del PRI no le gusta leer y no sabe hablar sin un teleprompter enfrente, López Obrador tardó más de 10 años en acabar su carrera en la UNAM (convertido automáticamente en un fósil) y Josefina Vázquez Mota se tituló 15 años después de egresar de la Universidad Iberoamericana. Parece que ninguno de los tres es un ávido lector. De Peña Nieto ya no digamos, de Vázquez Mota, cierto que escribió un libro de superación personal, pero no se nota que sea una persona con mucha sabiduría, y López Obrador tal vez se salva un poco, es el único que ha escrito libros (uno, el titulado Proyecto Alternativo de Nación, se lo escribieron otras personas) aunque tampoco lo podemos catalogar de culto.

    ¿Cómo definir el voto?. En el 2009 decidí anular mi voto esperando ver si de esa forma podría haber alguna reacción, por lo contrario de lo que piensan muchos si hubo algo, gracias a este movimiento se pusieron en la mesa del congreso algunos temas, e incluso se aprobaron algunas iniciativas. Gracias a esto, por ejemplo, Isabel Miranda de Wallace, puede contender por el PAN en el D.F. como candidata ciudadana. Pero en el 2012, al tratarse de elecciones presidenciales creo que no sería la mejor opción; y tal vez sería lo mejor votar por el menos peor, o en mi caso como haré, para evitar que llegue el más peor. Porque a pesar de la mediocridad de los candidatos,  creo que si existen diferencias entre unos y otros.

    Por supuesto, hablo de las elecciones federales. En las locales y estatales ya he definido mi voto, por el estado de Jalisco votaré a favor del izquierdista Enrique Alfaro (quién a pesar de estar bajo la bandera de un partido chico: Movimiento Ciudadano, tiene algunas posibilidades de ganar), quién hizo una gran labor como Alcalde de Tlajomulco (municipio perteneciente a la Zona Metropolitana de Guadalajara), y por el municipio de Zapopan daré mi voto al priísta Hector Robles. Ciertamente no soy priísta ni de lejos pero el candidato por Zapopan tiene una buena trayectoria en la política. Me pregunto cómo es que no existe gente con la capacidad política como Alfaro o Robles luchando por la presidencia,  y es triste, porque a veces parece que en México los políticos honestos y capaces se quedan en el camino.

    En realidad es frustrante, es cierto que apenas van a comenzar las campañas, pero dada la baja capacidad política de la terna de participantes, auguro más una guerra sucia que una batalla de propuestas. Ninguno parece tener la fórmula ya no digo, para que el país se catapulte al progreso, sino simplemente para que a México le vaya bien y punto. Lamentablemente esta es nuestra realidad, y creo que los mexicanos deberíamos preocuparnos y mucho, porque dicen que el gobierno es la representación del pueblo, o dicho en una forma más vulgar, el pueblo tiene el gobierno que se merece.