Etiqueta: López Obrador

  • Presidentes mesiánicos contra presidentes moderados

    Presidentes mesiánicos contra presidentes moderados

    Presidentes mesiánicos contra presidentes moderadosEn 2007 (después de que Peña Nieto cumpliera dos años en el gobierno) viajé al Estado de México unos días para trabajar levantando encuestas a empresas, por lo cual me tuve que desplazar en taxis de un lugar a otro, me tocó cubrir toda el área conurbada de la Ciudad de México en el oeste, es decir, estuve en Tultitlán, Atizapán, Tlalnepantla, Naucalpan y Cuautitlán Izcalli. Después de ver la campaña de Enrique Peña Nieto, todas las acusaciones que se vertieron en su contra, me recordaron este viaje, porque por ejemplo, en Cuautitlán me tocó ver pasos a desnivel que estaban a la mitad y habían abandonados a su suerte (Peña no cumple), se notaba ya el contraste con el Distrito Federal que de la mano de Marcelo Ebrard mostraba signos de progreso. También me llamó la atención en Atizapán, toda la propaganda política a favor del gobierno de Peña Nieto cuando ni siquiera era campaña. Un puentecito por aquí, y como 20 lonas y papeletas (de ese tipo de publicidad electoral contaminante del siglo pasado) haciendo alusión al «compromiso con el Estado de México», al ver esto hace ya cinco años, lo primero que dije es, el viejo PRI de aquí no se ha ido, y me marea. Pero toda esta publicidad contrastaba con una mala gestión del Gobierno del Estado de México.

    López Obrador a mi parecer gobernó bastante mejor el Distrito Federal que Peña Nieto el Estado de México, aunque el progreso de la capital creo que se le debe más a Marcelo Ebrard. López Obrador tampoco es un hombre que base su peso político en los resultados (no los presumió mucho en campaña). Más bien ha sido un hombre el cual ha logrado que mucha gente finque su esperanza en él. Más que la viabilidad de las propuestas, más que su capacidad, el hecho de escuchar la palabra cambio y renovación dentro de un país estancado suena atractivo, también su carisma y el ver que el si apunta con los problemas que sí parecen obvios a la vista de todos.

    Tanto Obrador como Peña Nieto comparten algo en común, el mesianismo, el primero es un mesías político, el redentor de la democracia, el líder de las masas; Peña Nieto sale peor parado porque el es un mesías mediático, lo cual es peor dado que la política ni siquiera es su atractivo; el es un galán de telenovela, en sus mítines se sube a las tarimas como rockero, e incluso se balancea al público, más digno de sí, un rockero, o su par intelectual Justin Bieber. Este mesianismo fue la razón por las que muchos los votaron (haciendo hincapié en Peña Nieto), pero si vemos el historial de los presidentes, vemos que los «mesiánicos» han dado peores resultados que los moderados y bajo perfil. Curiosamente desde López Portillo, hay una alternancia entre presidentes moderados y mesiánicos.

    López Portillo fue mesiánico, vean nada más como nos fue, De la Madrid fue moderado, ciertamente no gobernó bien pero lo que se sufrió con él fue consecuencia de la mala administración de López Portilo; Salinas fue mesiánico, se robó las elecciones y nos dejó sumidos en una crisis, Ernesto Zedillo fue moderado, el país con él se recuperó de dicha crisis, y a el le debemos tanto la construcción de una macroeconomía sana como el aumento de la libertad de expresión; Vicente Fox fue mesiánico y populista, si no nos fue mal con él, fue porque los vientos corrieron a nuestro favor, incluida una bonanza petrolera mal aprovechada; Calderón fue moderado, y aunque técnicamente nos fue peor, esto se debió a una crisis externa, incluso las políticas que se podrían considerar más mesiánicas de FCH fueron las que menos éxito tuvieron, como la lucha contra el narco, donde Calderón se erigió vestido de militar como el mesías de la seguridad nacional.

    Ahora dicho patrón nos dice que tendremos un presidente mesiánico, y así lo es con Enrique Peña Nieto. A este mesías muchos lo odian, pero algunos lo aman, como aquellas mujeres que viven pegadas en el televisor viendo la programación de Televisa. El mesianismo le dio el triunfo elecciones (ya de por sí dudoso), también debido a lo que nos dice la historia, no podemos esperar mucho de él, posiblemente nos sumerja en una crisis y anuncie una devaluación guiñando el ojo, o bien, pasándose el puño por el mentón tal cual galán de cine o de telenovela, para de esta forma paliar la frustración que causaría una noticia así en la población.

  • López Obrador tendrá que aceptar el resultado

    López Obrador tendrá que aceptar el resultado

    López Obrador tendrá que aceptar el resultadoIrregularidades hubieron muchas, y sí, la gran mayoría a favor del PRI, quien no quiera ver y piense que las elecciones fueron totalmente limpias está totalmente ciego. Paradójicamente se utilizaron medios democráticos para impulsar e imponer a un candidato de una forma antidemocrática, al aprovecharse de la pobreza e ignorancia de la gente para fanatizarla, enajenarla y casi casi como si fuera un mecanismo conductual, hacer que un sector de la población votara por Enrique Peña Nieto, esa es una forma de imposición. Pero al final del día Peña Nieto ganó legítimamente, las irregularidades a favor del PRI no alcanzan para dar la vuelta e imponer fraudulentamente un candidato con tres millones de votos de ventaja. Con todas las irregularidades e intentos de manipulación, el proceso en las casillas estuvo blindada gracias a la participación de la ciudadanía y casi todas las anomalías (que por supuesto influyen) se dieron fuera de estas.

    Se han mostrado irregularidades en el PREP donde se le quitan votos al PRD en algunas de las casillas, en cada casilla hay aproximadamente 500 votos, (tal vez un poco más), para alcanzar los tres millones la suma dan 6,000 casillas, pero naturalmente el número de votos que se muestran han sido manipulados y quitados al PRD son menos, digamos unos 100, entonces, tendríamos que hablar de una manipulación en 20,000 casillas, lo que a mí francamente se me hace muy difícil si no es que imposible. Luego hay que sumarle que varias de estas casillas se van a impugnar, lo cual hace más difícil un fraude. En el 2006 si se podía pensar en la posibilidad de un fraude porque la diferencia de Felipe Calderón sobre AMLO era de 300,000 votantes, por lo cual, estaríamos hablando de 2,000 casillas, lo cual ya no se ve tan difícil, pero en este último caso, pensando en que la mayoría de las casillas se instalaron en poblaciones urbanas y por lo tanto ser investigadas, debieron salir muchas más irregularidades.

    ¿Hace mal López Obrador en impugnar? a mi parecer no, porque creo que debe de quedar en evidencia lo sucedido y se deben fincar responsabilidades a aquellos que trataron de manipular e influir en la elección. Pero creo que ya agotados los recursos legales a los que tiene derecho, si los números no le favorecen debe de aceptar el resultado. El IFE tiene la obligación de dar certeza a estas elecciones y creo que no ha hecho un buen papel, sobre todo al no sancionar a un candidato como Enrique Peña Nieto, quien se promocionó durante 6 años en Televisa con recursos que salían de nuestros impuestos, pero esta demanda la debería haber metido López Obrador desde hace tiempo; también se deben investigar los gastos de campaña porque ha quedado más que claro que Peña Nieto rebasó y por mucho el tope de campaña, y por ende deberá aplicar una sanción.

    Hasta ahora, creo que López Obrador no está haciendo nada mal, no es su obligación reconocer los resultados hasta que tenga la total certeza de hacerlo. Lo que hace López Obrador es actuar bajo la vía legal, no es ilegal pedir legalidad por la vía legal, es un absurdo. Gabriel Quadri (palero de Peña Nieto) no puede pedir a López Obrador reconocer los resultados dos horas terminadas las elecciones y en base al conteo rápido (que por más del IFE que sea, sigue siendo la toma de una muestra y no el resultado final). Pero aclaro, una vez agotadas las instancias legales que puede usar, si los resultados no favorecen (cosa que casi seguro que así será), López Obrador deberá aceptar el resultado de la contienda. Hasta ahora a diferencia del 2006, López Obrador no se ha proclamado ganador, ni siquiera ha asegurado que exista un fraude electoral, por el simple hecho de que no ha definido una postura.

    Si con la impugnación López Obrador logra poner en evidencia las manos sucias del PRI, su lucha habrá sido un éxito; pero por el contrario, si con los números en su contra y las instancias agotadas decide descalificar la elección y alega fraude electoral (cuando ahora es mucho más difícil pensar en ello que en el 2006) entonces estaría cavando su tumba y faltando el respeto a aquellos (muchos partidarios suyos) que se esforzaron en que estas elecciones fueran lo más limpias posibles; hasta este entonces veremos si AMLO supo perder o no. Muchas personas alegan fraude (y no solo afines a AMLO) al ver todas estas irregularidades, sobre todo al estar cargadas hacia un partido, pero creo que esto va más por el hecho de que no se ha asimilado la victoria de Peña Nieto, una gran derrota para muchos (y0 me incluyo), y un sentimiento de frustración al ver que en pleno siglo XXI, candidatos así puedan llegar al poder (con todo que ahora somos el hazmerreir de la prensa internacional), y más se entiende con la gente del movimiento #YoSoy132 dado que lucharon mucho para que Peña Nieto no llegara al poder y no lo lograron, además de todas las derrotas que van implícitas con la llegada del candidato (adiós democratización de los medios de comunicación y adiós reforma educativa).

    Sinceramente no creo que pase nada del otro mundo en los días o semanas siguientes. Donde si se podría poner la cosa difícil, es si Peña Nieto a la llegada a la silla presidencial, tiene tentaciones autoritarias, porque con una sociedad más despierta y una juventud más efervescente, quien sabe que podría pasar.

    Por cierto, después de las elecciones, Loret de Mola dijo que las encuestas de GEA-ISA estaban equivocadas, curioso porque todos sabíamos que lo estaban y solo ellos no lo sabían. Con esto queda oficialmente demostrado que estas encuestas estaban infladas a favor de Peña Nieto, y aquellas a las cuales ellos las tachaban de «atípicas» (Uno TV, Berumen, Ipsos-BIMSA) son las que tuvieron la razón. Creo que debería haber una fuerte sanción porque no se vale que nos muestren tendencias con el firme propósito de hacer propaganda electoral y hacernos creer que Peña ya ganó (cosa que de alguna manera si influyó en el resultado).

  • Los Fans del Peje en las redes

    Los Fans del Peje en las redes

    Los Fans del Peje en las redesSiempre lo he dicho, uno de los defectos de López Obrador, no es él, sino algunos de sus seguidores (no todos aclaro). Y estos seguidores dan la muestra palpable del mesianismo que llegó a mostrar López Obrador (tal vez ahora menos pero «ay ta»), estos seguidores ven como a López Obrador como dueño de la verdad, todo lo que está dentro del Peje es verdad, y todo lo que sale de él es una mentira absoluta y una conspiración; es decir, ni siquiera analizan la información que les llega porque para ellos todo el que critica a López Obrador carece automáticamente de autoridad moral para hacerlo. Este tipo de seguidores carecen de una conciencia crítica y se han apegado dogmáticamente al Lord López Obrador, como si fuera a ser la solución de todos los problemas del país.

    Uno de estos tipos, tumbó la cuenta de una amiga mía, la cual volvió a abrir otra cuenta la cual le volvieron a tumbar. Naturalmente no les pareció que ella hablara mal de López Obrador, porque digo, podemos estar de acuerdo o no cuando la gente hable bien o mal de un candidato, pero no podemos negar el derecho a expresarlo y al menos creo que uno puede esperar respeto hacia la persona. Este tipo de seguidores naturalmente no le hacen bien a López Obrador porque reforzarán la idea de que el izquierdista es un intolerante. Un ejemplo fue cuando se corrió el rumor del alcoholismo de Felipe Calderón (que vaya, no se si tenga problemas de alcohol, pero a mi me preocupa más sus resultados como servidor público que sus problemas de salud), cuando despidieron a Carmen Aristegui (y que entiendo la molestia de su despido porque solo preguntó si había algún problema de alcohol y Calderón reaccionó mal al buscar despedirla para lo cual seguramente rectificó porque en una semana ella volvió a su trabajo) se crearon ataques contra Calderón tachando de alcohólico, ciertamente no solo por parte de los seguidores de AMLO, también opositores de FCH fueran priístas o apartidistas; pero los más rudos fueron los seguidores duros de AMLO, lo curioso es que el mismo López Obrador se mostró más tolerante que sus seguidores al minimizar el supuesto problema del presidente con el alcohol y verlo como algo secundario y sin importancia.

    La mayoría de estos seguidores, son de los de antaño. Porque al menos los que «ahora van a votar por AMLO» son más tolerantes y más abiertos a las críticas. Pero los seguidores tradicionales han dogmatizado a la izquierda que representan, y lejos de estar en el debate de las ideas, agreden a quienes piensan diferente a ellos.

    Y no, quienes tenemos reservas sobre el Peje en ciertos temas, no somos vendidos, ni somos conductores ocultos de Tercer Grado. Cierto que existen periodistas vendidos (Televisa por ejemplo) que ahora en la coyuntura buscan acabar con AMLO (y que también lo hicieron con Josefina) para que Peña Nieto llegue al poder. Pero el discrepar en algunos temas con López Obrador no significa que se esté enajenado por las televisoras, simplemente por nuestro criterio propio llegamos a nuestras conclusiones. Y en lo personal si alguien se molesta conmigo porque no estoy de acuerdo en algunas cosas con AMLO, a mi, pues no me importa. Incluso algunos a estas alturas del artículo se estarán preguntando como es que yo muy posiblemente le de mi voto a López Obrador. El que apueste por él (más porque no llegue Peña que por otra cosa) no significa que en algunos puntos tenga mis reservas o no esté de acuerdo, como lo he hecho notar en artículos anteriores.

    Si la gente cree que AMLO es Hugo Chávez (cosa que yo no comparto) tiene el derecho a tener esa postura y lo que más se puede hacer es debatir con esas personas (debatir, no descalificar), si piensan lo contrario, lo mismo. Pero creo que si se aspira a tener una sociedad democrática hay que actuar en consecuencia, y agredir a personas que no son totalmente obradoristas no es una muestra de ello, y mucho menos tumbar una cuenta de Twitter.

    Lo que hace falta es una sociedad crítica y no dogmática e intolerante. Y este tipo de agresiones lo único que hacen es manchar el nombre del candidato a quien defienden o dicen defender.

  • ¿Que hicieron mal el PRD y López Obrador?

    ¿Que hicieron mal el PRD y López Obrador?

    ¿Qué hicieron mal el PRD y López Obrador?Había hablado unos días acerca de lo que hizo mal el PAN para perder la Presidencia, y ciertamente el PAN es el que más va a sufrir (aunque el Peje hará más rudio) por la derrota. A semana y media parece que va quedando más claro que Enrique Peña Nieto será el próximo Presidente de la República, sobre todo porque AMLO ha empezado a caer y el PRI ha logrado lo que quería, mantener a los dos opositores divididos en partes iguales. Cuando Josefina iba arriba, el PRI dirigió la guerra sucia contra Josefina; cuando se intercambiaron los lugares, las armas apuntaron en contra de López Obrador; y así nos han mantenido divididos a la mayoría de los mexicanos que no queremos que el viejo PRI regrese a Los Pinos. Pero si el PAN tuvo muchos errores también hay que ver los del PRD, en especial los de López Obrador.

    López Obrador fue presuntamente víctima de un fraude electoral. Viendo lo que le pasó a Cuauhtemoc Cárdenas en 1988 y lo que ocurrió en las elecciones posteriores (donde terminó en un humillante tercer lugar en ambas ocasiones), pensó que una estrategia cardenista no iba a funcionar, el optó por tomar Reforma para pedir el recuento, lo cual causó indignación en la población mexicana, especialemente en la que «no vivía en la Ciudad de México». Esto aunado a sus declaraciones polémicas como esa de «al diablo con sus instituciones» se puso de pechito para que sus «adversarios» lo calificaran como un político autoritario, que no tiene respeto alguno por dichas instituciones, y que va a destrozar la economía del país. Se autonombró Presidente Legítimo, lo cual fue severamente criticado y terminó siendo contraproducente para él, aunque en realidad fue un nombramiento simbólico, algo así como el «gabinete en la sombra» creado por el PAN, nada más que con un tinte un poco más mesiánico. Todos estos actos que tal vez pueden parecer legítimos, terminaron siendo contraprudentes, y es que si bien López Obrador habla de las mafias y de las élites que lo persiguen, parecía que actuó como si estas no existieran.

    López Obrador cometió muchos errores postelectorales, eso no se puede negar; las formas no fueron las más adecuadas, y si desde ese momento tenía el fin de buscar la presidencia en el 2012 (que seguro así fue), se equivocó. Ciertamente AMLO es el lider social que tiene México, pero las peculiares formas de ese liderazgo no gustan a muchos. En el 2009 volvió a jugar con las instituciones como con el caso de Juanito, un personaje demasiado «sui géneris» el cual iba a tomar protesta en la delegación Iztapalapa para que declinara en favor de Clara Brugada, ya que los perredistas la habían despojado de su candidatura. Técnicamente López Obrador jugó con Juanito al cual le dijo -No te la vas a creer-. AMLO hizo de esas cosas buenas que parecen malas, muy malas, y tampoco de la forma que lo hizo fue muy buena, porque Juanito fue evidentemente utilizado y por el solo hecho de que Juanito es Juanito. Ni para hacer estas jugadas se concibe que una persona con una ignorancia al punto de que se presentó afuera de la Expo Guadalajara para decir que el quería debatir porque tenía ¡15 millones de votos!, ese acto fue deleznable, desde el punto que se le quiera ver, AMLO sacó lo peor de sí, incluso creo que esto es mucho más reprobable que el bloqueo de Reforma excesivamente satanizado.

    Su poco sentido del pragmatismo sentenció a AMLO y a las izquierdas. En el caso de las alianzas PAN y PRD argumentaba que era una contradicción ideológica y hasta tal punto lo puede ser, pero a veces en la política es necesario el sentido pragmático para evitar un mal mayor. El PAN y el PRD gobiernan en coalición en los estados donde gobernaban los nefastos Mario Marín y Ulises Ruiz, y seguramente un gobernador que representara el continuismo de estos dos, era mucho menos deseable que Moreno Valle y Gabino Cué respectivamente. En el Estado de México la coalición no se dió porque López Obrador no quiso, con la llegada de Peña al poder lamentarán el gobierno del priísta Eruviel Ávila, en cambio una coalición hubiera hecho que Peña no tuviera las dos entidades federativas más pobladas del país (y hay posibilidades de que no tenga la tercera, Jalisco), lo que hubiera sido un contrapeso para el régimen peñista que se avecina. Ciertamente no se puede entender mucho una alianza entre derecha e izquierda, pero en 1988 se aliaron contra el fraude porque tenían una cosa en común, su sentimiento democrático, al igual que en los gobiernos de coalición que lograron sacar a regímenes autoritarios. Igual podría decirse que era una contradicción total que Roosevelt y Churchill se aliaran con Stalin en la Segunda Guerra Mundial para acabar con el nazismo. Si Roosevelt hubiera dicho -por principios no me alío con comunistas- o Stalin hubiera dicho también que -Yo no me junto con capitalistas voraces- el nazismo se hubiera expandido y quien sabe que hubiera ocurrido. A pesar de sus grandes diferencias tenían un punto de vista en común de mayor peso (ya luego al vencer a Hitler, estos se convirtieron en acérrimos enemigos).

    Cierto, no es imposible que López Obrador gane en las elecciones, pero se antoja difícil. Y algo también es cierto, AMLO llegó a este escenario por circunstancias de la vida más que por sus propios méritos (entre los que se encuentra la presentación de su gabinete, más que eso de la república cojelona), el hecho de que explotara la inconformidad contra un candidato como Peña Nieto (que se veía venir desde meses atrás) le ayudó, más estando en el segundo lugar y que por alguna razón muchos jóvenes al estar hastiados de gobiernos mediocres del PAN y no querer el regreso del PRI lo vieron como la mejor opción (o la menos peor). Los golpes de la campaña de Peña Nieto (no saber tres libros y equivocarse en sus autores, manifestaciones masivas en su contra) en conjunto con una pésima campaña de Josefina Vázquez Mota (que ni siquiera supo capitalizar la aceptación «a secas» que tiene Calderón) revivieron a López Obrador. Muchos nos preguntamos ¿Qué hubiera pasado si ahí estuviera Marcelo Ebrard?, ciertamente no tiene el empuje que tiene AMLO, pero dada la coyuntura se hubiera podido ubicar sin problemas en el primer lugar, porque seguramente prácticamente todos los que le darán su voto a AMLO se lo hubieran dado a Marcelo Ebrard, y este último hubiera acaparado el voto útil a su favor (dejando a Josefina solo con el voto duro del PAN).

    No sabemos por qué se eligió a López Obrador en el PRD, quien el algún momento estuvo a punto de ser expulsado de ese partido. Tal vez fue un error de cálculo (en esos tiempos la victoria de Peña era más inminente y no querían mojar el cartucho llamado Marcelo Ebrard), o posiblemente si a López Obrador le hubieran negado la candidatura, se hubiera ido por su cuenta por el PT y Movimiento Ciudadano, dividiendo el voto de las izquierdas. Lo cierto es que a la izquierda le tocaba llegar al poder y no pusieron precisamente al mejor candidato. Ciertamente López Obrador se ha esforzado demasiado en buscar la presidencia, tan es así que visitó todos los municipios del país, y en varias ocasiones más de una vez. Pero aquí no se trata de votar por el político que «le eche más ganas», sino por aquel que esté más capacitado, y en ese sentido Ebrard hubiera sido una mucha mejor opción.

    A diferencia del PAN, partido que va en declive, el PRD de cierta forma entendió la humillante derrota en 2009 y a pesar de la mala elección del candidato, se vislumbran cosas buenas para la izquierda en México; sea como sea, el PRD se muestra como un partido unido (vaya que se hayan alineado todas las tribus en torno a AMLO ya es de llamar la atención), y no solo eso, sino que los mejores políticos están emanando de la izquierda, los otros dos partidos no pueden presumir de tener gente como Ebrard o Mancera, e incluso Enrique Alfaro (aunque este todavía no tiene la trayectoria de los primeros dos); las esperanzas están naturalmente fincadas en la izquierda, porque es el gobierno que nunca hemos tenido en la presidencia, y porque poco a poco se nota una renovación dentro del PRD con gente que entró a este partido sin haber pisado anteriormente el PRI (como el caso de Miguel Ángel Mancera). Cometieron a mi juicio un error al postular a AMLO, pero el partido va creciendo, y es muy probable que en 2012 sea ya la segunda fuerza en México desplazando al PAN hacia el tercer lugar.

  • AMLO, y la inviabilidad de su política económica

    AMLO, y la inviabilidad de su política económica

    AMLO, y la inviabilidad de su política económicaLo que sucedió en el debate no fue fortuito, el que el candidato arrojara mucha incertidumbre sobre su política económica no se debió a las críticas de Josefina Vázquez Mota, a AMLO no le cuadraban las cuentas y tuvo que venir Fernando Turner a rescatarlo, pero aún así no lograron paliar toda la incertidumbre, y es que  el talón de aquiles de AMLO no es que se vaya a volver un Hugo Chávez (nunca lo he creído en lo más remoto) ni que vaya a establecer un gobierno autoritario como dicen sus adversarios; su talón de aquiles es la economía, y es que sinceramente si bien dentro de su propuesta económica hay puntos interesantes, como un todo a mí no me acaban de cuadrar, y en otras cosas simplemente no estoy de acuerdo.

    No soy un economista ni un experto en la materia, pero creo que tampoco hay que ser expertos para ver esas contradicciones. AMLO cree en el falso supuesto de que el estavo debe de ser el impulsor de la economía, si bien no desdeña a la iniciativa privada (como parecía hacerlo antes), si le presta menos importancia de lo que debería. Su política económica no es chavista, ni comunista ni nada por el estilo; suena un poco como a keynesiano, pero independientemente de la doctrina a la que más se acerque, le falta sustento. Por ejemplo, López Obrador dice que al reducir los sueldos de la burocracia, los privilegios fiscales, y acabar con la corrupción, México tendrá lo suficiente para invertir y dispararse al desarrollo; las dos primeras propuestas son buenísimas, los burócratas ganan mucho en México, incluso más que en algunos países desarrollados y no desquitan su sueldo; acabar con los privilegios fiscales también, porque todos debemos de pagar el mismo porcentaje de lo que ganamos, lo de eliminar la corrupción es fantasioso además de que el DF fue la entidad con mayor percepción de corrupción (aquí debo aclarar también que en estos estudios, en las entidades con mayor concentración poblacional la gente termina percibiendo más corrupción que en una entidad con la población dispersa, por eso no es nada raro que Jalisco y Nuevo León aparezcan también dentro de los primeros 10 lugares).

    El problema de estas propuestas es cuando vemos para que son, no creo ni remotamente que con la reducción de sueldo a burócratas se pueda obtener el suficiente dinero para impulsar al país, y menos con buenas intenciones de acabar la corrupción. Tal vez lo que si podría recaudar más dinero es la eliminación de privilegios fiscales, aunque aquí yo también incluiría al sector informal (porque vaya que no pagar impuestos es un privilegio fiscal), pero de ahí en más todo esto me suena fantasioso. Además yo nunca he sido partidario de que el gobierno sea el impulsor de la economía, incluso gente de izquierda como el candidato por Jalisco Enrique Alfaro (quien acompaña a López Obrador en sus mítines en Jalisco) comenta que el gobierno no es quien deba crear empleo, sino que debe generar las condiciones para que existan más empleos. La intención de AMLO es que el gobierno genere esos empleos, y para eso tendría que invertir por ejemplo en infraestructura (que a fin de cuentas serían empleos temporales aunque tiene como beneficio el impulsar el mercado interno) y como son temporales la única otra forma sería el aumentar la burocracia. AMLO también habla de crear más secretarías, que digo, es muy importante tanto la cultura, como la ciencia y tecnología (dos temas totalmente olvidados por el PAN) pero si ya de por sí tenemos muchas secretarías, esto engrosaría la burocracia (cuando dice buscar lo contrario).

    Tampoco entiendo la postura de AMLO frente a los subsidios y los impuestos, quiere recaudar más, pero quiere subsidiar la gasolina para que sea más barata y quiere reducir impuestos, ¿así como?. Curiosamente los subsidios a quien más benefician son a el sector más rico del país. ¿No sería más bien buscar sanear a Pemex y hacerla más eficiente?. Digo, AMLO quiere bajar impuestos, aumentar subsidios, y crear más secretarías; y si eso lo ponemos en frente contra su plan de reducir los ingresos de la alta burocracia, y eliminar privilegios fiscales; pues no creo que se vaya a recaudar mucho más de lo que se recauda actualmente, la verdad es que no me cuadra.

    Sobre el gobierno impulsor de la economía, creo que ya está probado que es contraproducente. Más bien creo yo, que el gobierno debe crear condiciones para que se generen empleos, la iniciativa privada debe de ser quien produzca y genere empleos, y el gobierno debe encargarse de crear medidas redistributivas para que esa creación de la riqueza sea beneficiosa para muchos y no para unos cuantos, para esto debe de haber ahora sí tomando la palabra de AMLO, una reforma fiscal para que todos paguen, se aumente la recaudación y se puedan fortalecer los programas sociales, que para este tipo de programas AMLO tiene mucha sensibilidad; tanto que esos programas por los cuales fue acusado de populista en el DF, ahora son replicados por el PAN y el PRI. La política social de AMLO es muy buena, pero debe estar sustentada económicamente. Lula da Silva, expresidente de Brasil, consiguió reducir la pobreza de su país al lograr una mayor recaudación, ciertamente también bajó sueldos de funcionarios, e incluso aumentó el salario mínimo; pero Lula nunca concibió al gobierno como motor de la economía, y si como un distribuidor de ella, por eso a pesar de su éxito en Brasil, la izquierda más dura le guarda recelos porque como Lula perteneció a ella, ahora estos se sienten traicionados porque implementó algunas políticas económicas quesque derechistas.

    ¿AMLO destruirá la economía del país? creo que es irresponsable anticiparse (y tampoco debemos exagerar), y más cuando muchos izquierdistas de la calaña de AMLO que han llegado al poder en otros países han sido pragmáticos en esta cuestión y han logrado más triunfos que incertidumbres en sus países. Dependera de cuanta demagogia tiene esta política económica (es decir, que lo promete y sabe que no va a cumplir) o también la capacidad de darse cuenta que sus políticas no estén funcionando y rectificar. Pero no es un secreto que lo que causa más incertidumbre en López Obrador es la economía, y creo que de llegar a la presidencia sería bueno que replanteara sus propuestas, a menos que, traiga un as bajo la manga.

    Sinceramente Rogelio Ramírez de la O nunca me ha terminado de agradar, no lo siento muy capaz. Mejor AMLO debería regresarse al 2006 cuando quiso que su secretario de Hacienda fuera, sí, Agustín Carstens. No sería nada malo una mancuerna de un presidente socialista con un economista que raya en lo neoliberal (aunque de pronto tiene sus toques keynesianos).

  • #YoSoy132 y las teorías de la conspiración

    #YoSoy132 y las teorías de la conspiración

    #YoSoy132 y las teorías de la conspiraciónYo en lo particular no he me he unido a este movimiento, tal vez porque no tengo tantas energías como un joven de 20 años, y porque no me veo lanzando consignas contra Peña Nieto y los medios de comunicación, si bien entiendo totalmente el repudio hacia lo que representa este candidato, a mi me gusta colaborar con mi entorno de otras formas, y no porque esté en desacuerdo, sino porque a mí esto de marchar en contra de algo no se me da, no es mi estilo.

    En 1968 Díaz Ordaz imaginó que el movimiento estudiantil formaba parte de una conspiración comunista, al menos Díaz Ordaz mantuvo y defendió su teoría conspiracionista y aun así la historia no lo perdonó ni le creyó. Habían argumentos sólidos para pensar eso porque el comunismo estaba en auge en esas épocas, pero no fue así, lo cierto es que el movimiento no fue comunista, ciertamente si hubieron células comunistas, pero al igual hubo células de la CIA, hubo anarquistas, liberales y gente de otras correientes ideológicas. En 2012 con el movimiento #YoSoy132 vemos que pasa algo parecido, pero no es a título personal de Enrique Peña Nieto, porque mientras el dice respetar las diferentes formas de expresión y entender a los jóvenes, muchos miembros de su campaña y partido se han ocupado en ver como pueden reventar este movimiento, no solo en base a cuanto podía afectar a su candidatura (las posibilidades de que Peña gane siguen siendo altas), sino que será una piedra en el zapato si este llega a la presidencia. A menos que Peña compre un baño portatil para las giras presidenciales.

    A diferencia de Díaz Ordaz se han construido varias teorías de la conspiración para afirmar que este es un movimiento completamente manipulado, el más citado es Andrés Manuel López Obrador, pero los mismos priístas han acusado también a Josefina Vázquez Mota de haberlo organizado, aunque el PAN ha tomado una posición ambivalente, porque si bien Josefina ha aplaudido públicamente al movimiento e incluso lo utilizó para atacar a Peña Nieto en el debate y uno de los coordinadores de campaña de Josefina ha criticado a Peña por negarse a participar en el «debate de los jóvenes» también Ignacio Zavala ha afirmado que este movimiento ha sido cooptado por las izquierdas. Se ha dicho que las FARC están detrás de este movimiento, que es fascista, que Carlos Slim lo organizó, o que fue Camacho Solis, que por su éxito, AMLO lo premió con una senaduría. Cuando existen tantas teorías de la conspiración disimiles es porque o no saben que pasa o están inventando con el propósito de reventar este movimiento.

    Algo es seguro y es que este movimiento de origen es genuino. Es genuino porque para empezar el rector de la Universidad Iberoamericana (UIA) siempre ha confirmado su legitimidad a pesar de las acusaciones de Coldwell, y ha mostrado un apoyo a este movimiento, a lo cual le sugiere, debe de pasar a las proposiciones. Además, no creo que un interés político pueda armar tan rápido un movimiento tan grande, y pueda infiltrarse con tal facilidad a una universidad privada; y peor aún, hacer que 131 alumnos se graben con su credencial para mostrar su adhesión al movimiento, es irrisorio creerlo. En el 2009 de igual forma, cuando surgió el movimiento del voto nulo, se sugirió que este movimiento había sido creado por el PRI, porque al anular las boletas el beneficiado sería el partido que tuviera un mayor voto duro; las acusaciones fueron más tenues porque la oposición a un candidato no era explícita, pero las hubo y lo cierto es que fue un movimiento ciudadano (y no me refiero al partido ese). Incluso tomando en cuenta el movimiento anulista, se puede entender el surgimiento de este, incluso era de esperarse, porque desde el 2009 había ya mucha molestia con la clase política. Es genuino porque desde hace casi un mes antes de este suceso, no se quería que Peña Nieto asistiera a las universidades por temor a que ocurriera esto, en algún momento su equipo decidió arriesgarse y pasó. Las circunstancias hicieron crecer al movimiento, si Coldwell no hubiera afirmado que los manifestantes eran acarreados, posiblemente no hubiera existido esa gota que derramó el vaso. Esa afirmación que fue tomada como un insulto hizo que los estudiantes se prendieran, que otras universidades tanto privadas como públicas se aliaran para manifestarse en contra de un candidato.

    Muchos dicen que como puede ser posible que la gente se manifieste en contra de un candidato, pero en realidad no es la primera vez que ocurre. En el año pasado los peruanos se manifestaron en contra de Keiko Fujimori y contra los medios de comunicación. La derecha peruana dijo que este movimiento era antidemocrático, pero habían razones para manifestarse, Keiko es la hija de Alberto Fujimori, un político que prácticamente destrozó al país, además los medios de comunicación estaban cooptados por los mismos Fujimori y personalidades como Laura Bozzo le daban todo su apoyo al clán. Con dichas manifestaciones lograron que no ganara Fujimori y si lo hiciera Ollanta Humala, quien mantiene en muy buen camino al país inca y a pesar de las acusaciones de radicalismo en las elecciones (algo parecido a lo que sucede con AMLO) se ha comportado como un izquierdista moderado con buenos resultados para este país. El PRI en uno de tantos videos que ha lanzado anónimamente en Youtube bajo la cuenta CinePolaca (que se sabe que es priísta porque en todos los videos se critica a AMLO, a Josefina o a Felipe Calderón) dice que esta fue una estrategia de Luis Costa Bonino, que asesorara a Humala, a Lula da Silva y ahora a López Obrador; y sin pruebas contundentes y verídicas afirma que Bonino organizó las manifestaciones en los dos países, aunque no dice que los dos países vivieron situaciones muy parecidas en lo que concierne a la complicidad de los medios de comunicación con ciertos intereses políticos, y menos dice que a la candidata que se criticó en Perú fue a la hija del infame Alberto Fujimori. Suponiendo que ambas manifestaciones fueron manipuladas como afirma el equipo de campaña de Peña Nieto, entonces hasta deberíamos estar contentos, porque a Perú seguramente no le estaría yendo nada bien con la hija del infame Fujimori, y con esa estrategia lograron que no llegara y le fuera mejor al Perú.

    Ahora, que AMLO o MORENA estén metiendo mano y quieran aprovechar el movimeinto, puede ser posible, y es algo totalmente indeseable. Naturalmente quien se ve beneficiado por este movimiento es López Obrador por la misma coyuntura, una relativa mayoría de los jóvenes apoya a López Obrador ciertamente y algunos lo ven como el mejor escenario para que los cambios se planteén se hagan (entiendo y respeto su opinión, más no la comparto), pero esto no sucedió a raiz del surgimiento del movimiento. Hace casi un mes antes, López Obrador fue recibido en el ITESM Campus Monterrey con gritos de «presidente, presidente», también en todos los ejercicios que se han hecho en las universidades (tanto antes como después del incidente de la Ibero), López Obrador tiene mayores preferencias, y en el peor caso que son las universidades privacas más caras, aparece empatado en primer lugar con Josefina Vázquez Mota ¿Habrán sido manipulados todos los alumnos de todas las universidades? yo de verdad lo dudo. Si bien soy escéptico en ver a Obrador el cambio que necesita México, es natural que los jóvenes si lo ven así por convicción propia y no por que fueron manipulados o coaccionados.

    ¿Tiene riesgos el movimiento? Claro que sí, se puede desvirtuar si los políticos empiezan a usarlo como botín político (aunque aquí es responsabilidad de los integrantes que esto no suceda, si no es que ya lo han hecho), también tiene una natural tendencia a la izquierda, y están más identificados con lo que representa López Obrador que con lo que representan los otros dos candidatos (sobre todo Peña Nieto), pero he aquí el peligro, y donde López Obrador podría sacar provecho. Es válido que coincidan en varias cosas, pero aún así, el movimiento debe de buscar mantenerse totalmente ajeno y que los que simpaticen con López Obrador lo expresen en las urnas. Naturalmente no todos los que forman parte del movimiento tienen simpatías con AMLO, muchos son anulistas y varios incluso detestan al izquierdista, por encima de de Josefina Vázquez Mota inclusive. Este movimiento debe de ser muy inteligente y prudente, sobre todo a la hora de las elecciones, deben mantenerse totalmente al margen de MORENA y todo lo que huela a López Obrador porque podrá perder legitimidad, más cuando los intereses están buscando dividir a dicho movimiento a como dé lugar y peor va a ser si se ponen de pechito. También pienso yo que deberán ir apuntalando a cosas más concretas, dejar de cierta forma ser un movimiento antiPeña o «antiloquesea», y concentrarse en atacar el fondo del asunto, y sobre todo ofreciendo propuestas. Ya demostraron que el movimiento tiene mucha fuerza, esta energía que los logros (como hacer que el debate se transmita a nivel nacional, y que tendrán su propio debate con los candidatos) les dan, deberán de encausarla bien. Ser joven en esta situación es una ventaja, porque por su edad tienen más energía para salir y manifestarse, pero a la vez puede ser un handicap por la falta de experiencia. Esta ingenuidad puede afectar al punto de que terminen a la deriva o bien se vean infiltrados, para lo cual tal vez el apoyo de gente más grande (que por lo que he visto, en cierta medida lo hay) los ayude a encausarse.

  • El Peje no me cuadra

    El Peje no me cuadra

    El Peje no me cuadraCuando vi el segundo debate y vi las propuestas económicas de López Obrador, sinceramente «me saqué de onda»; no necesitó que Josefina lo criticara para sacarme de onda, la verdad a mi no me cuadraban las cuentas. No sé como le iba a hacer López Obrador para sacar 300 mil millones de puros recortes de sueldos de funcionarios públicos, y AMLO casi casi da a entender que este con este dinero impulsaría la economía. Naturalmente con esta propuesta se puso de pechito para que Josefina (e inclusive Felipe Calderón) sacara la teoría de que AMLO iba a quebrar al país. Dos días después el que sería su secretario de economía, el empresario Fernando Turner sale a explicar en que consiste este plan, y al verlo todo explicado ya las cuentas me cuadran mucho más. Ciertamente no soy economista y alguno de ellos nos podría explicar mejor, pero al ver la explicación de Turner me deja un poco más tranquilo con respecto a esto. Aquí la situación que me preocupa de López Obrador no son tanto sus propuestas, sino su lentitud mental y la poca capacidad que tiene para explicar algo, cosa que se vio en el debate. Ciertamente en intervenciones de 2 minutos y medio no puedes explicar de que trata toda tu propuesta, pero si la puedes abordar de diferente forma.

    Por ejemplo, si nos ponemos a analizar el debate, muchas de las propuestas de Peña Nieto son populistas e incluso inviables, como eso de que «si el gobierno no tiene las medicinas que te las pague», o por ejemplo, la propuesta de Josefina de hacer el Internet un derecho universal también es una medida populista porque el gobierno no tiene los recursos para lograrlo. El problema de Obrador es como aborda estas propuestas. Los otros candidatos nada más dicen, AMLO trató de explicar el «como» pero no le salió, se hizo bolas y eso generó incertidumbre entre los que estábamos viendo el debate. AMLO no necesita ser un experto en economía, para eso uno presupone que se debe de rodear de gente capacitada (al parecer así lo está haciendo), incluso se puede ser buen presidente sin estudiar siquiera la universidad (como es el caso de Lula da Silva), pero el problema de López Obrador es que o tiene problemas para decir las cosas, o las dice de una manera que el cree (y ahí estaría en un error porque a los que tiene que convencer es a los indecisos) que vendiendo sus propuestas de forma populachera va a atraer votos pero al llegar al poder no hará exáctamente lo que prometió. Pero es natural que esto genere incertidumbre, al punto que Turner tuvo que ir con inversionistas de Estados Unidos a explicar bien el proyecto para evitar cualquier problema.

    Lo que me preocupa dentro de todo esto es que AMLO no es un buen estratega, López ha crecido por la inconformidad de la población con el desempeño del gobierno y en cierta medida por la personalidad mesiánica que suele mostrar (aunque esto fue más notorio en 2006 que en 2012). AMLO es mal estratega porque en el 2006 no fue al primer debate por «estrategia», lo cual le costó muchos puntos; ahora ha sido quien ha dejado más que desear en los debates. En el primero se concentró en atacar a Peña Nieto y a explicar la teoría de las élites. A muchos no les gustó la posición de AMLO, lo criticaron de poco propositivo, pero en el segundo debate se fue al otro extremo al hablar de todas sus propuestas (cosa que ni siquiera hizo bien) y dejar completamente de atacar, más cuando podía usar ese as bajo la manga llamado «The Guardian». Es un hecho de que está rodeado de muy buenos hombres, e incluso lo ha hecho para tratar de disminuir sus defectos como en el gobierno del DF (y no me refiero a gente corrupta como Ponce o Bejarano, sino otros especialistas de más bajo perfil, pero muy capaces).

    A mi me preocupa la poca capacidad estratégica de López Obrador, y yo creo que un presidente debe de ser un buen estratega, porque con puras buenas intenciones no se saca adelante a un país. A mi parecer AMLO tiene las mejores ideas y parece que es el que hace el mejor diagnóstico del país, pero no nos sabe decir los comos (porque el intentarlo termina siendo un arma de doble filo), y tienen que salir los miembros de su gabinete al rescate. Muchos mandatarios han tenido éxito porque su capacidad estratégica logra opacar su poca capacidad en otras areas que finalmente son delegadas, como el caso del mismo Lula da Silva. Es más, incluso Hugo Chávez es mucho mejor estratega que AMLO (ya que a muchos les encanta la comparación), ciertamente la estrategia de Chávez no va en función de mejorar el país venezolano, sino en perpetuarse en el poder.

    Si llegara AMLO al poder (cosa poco probable, mas no imposible), el éxito de su gobierno radicaría en cuanto se deje asesorar por sus hombres cercanos; el podrá desarrollar sus ideas, y su gabinete aterrizarlas. Si logra delegar bien lo que el no puede hacer, podríamos tener una presidencia más que aceptable, pero si no lo hace y es reacio a escuchar las sugerencias de su gabinete, y si busca implementar sus ideas como las explicó en el debate, entonces podríamos estar en serios aprietos y ahí si, habrían suficientes argumentos para justificar la incertidumbre que genera el tabasqueño. Contra lo que se cree, en el Distrito Federal se dejó asesorar, el manejo de las finanzas si bien no fue excelente, si fue más que aceptable, contrario de lo que se piensa. Gobernar el Distrito Federal no es lo mismo que gobernar un país, y al estar al frente de una nación un presidente debe de ser muy cuidadoso con el manejo de las finanzas, por eso es que entiendo la incertidumbre que genera este personaje.

    Lo malo de López Obrador es que es una persona predecible, como yo mismo lo he mencionado, siento que no está bien, tal vez por su atropellada trayectoria política, por el cansancio; pero creo que todo esto le ha venido afectando a la psique y ese es un problema que debería arreglar en caso de que ganara las elecciones, porque para ser presidente debes estar bien, ya vemos lo que pasa cuando un presidente con problemas (Fox) nos gobierna. También la cuestión de la intolerancia y la cerrazón que muestra preocupa. Evidentemente es una persona más honesta que el político medio (ya para que sus mismos detractores lo digan), así lo hace ver su trayectoria casi limpia de corrupción (no así algunos cercanos), y creo que por esto siente que tiene una superioridad moral y por lo tanto se siente dueño de la razón. Esta posición es contraproducente, porque se podrían tomar muy malas decisiones en aras de la «honestidad valiente».

    Por cierto, hablando de las finanzas del DF, a más de una persona se le vino la mente eso de que «AMLO endeudó a la capital y si llega a la presidencia va a quebrar al país», pero para eso hay que remitirnos a los datos oficiales. En los primeros dos años, si aumentó la deuda del DF, pero a partir del 2003 se mantuvo estable. Si comparamos al DF con otras entidades veremos que hubo varias entidades federativas que tuvieron un mayor incremento en el porcentaje de la deuda que el DF con AMLO, la mayoría priístas, pero también entidades gobernadas como el PAN como Aguascalientes incrementaron su deuda con una mayor proporción que el DF. De hecho del 2000 al 2010 (es decir, sumando el gobierno de AMLO con 4 años de Ebrard) el DF adquirió menos deuda que la media nacional. Curioso que ahora que se hable del riesgo de la ecomomía que implica AMLO ya no se hable sobre este tema, y es que si se quiere explicar como AMLO podría ser un riesgo para la economía, al menos, su gobierno en el DF no se podría utilizar para que este argumento tome fuerza.

    Por eso el Peje no me cuadra, no creo (y nunca creí) que fuera a ser un Hugo Chávez. Pero tampoco entiendo la gran esperanza que este político genera, cuando al fin y al cabo, pertenece al mismo entramado político y al juego de intereses (nada más ver su relación con Slim), AMLO a fin de cuentas es uno de muchos, es también reflejo de la idiosincrasia mexicana, para bien y para mal.

  • Que el Peje no se me apendeje

    Que el Peje no se me apendeje

    Que el Peje no se me apendejeAyer fue un día muy duro y movido en la campaña electoral, y como no lo va a hacer cuando AMLO está prácticamente asegurando que harán fraude y a la vez el PRI y el PAN han lanzado spots contra AMLO sacando fuera de contexto y manipulando información al menos en parte de los argumentos que presentan (es decir, mintiendo) para desacreditarlo e infundir miedo en la población en base a información falsa. En el caso del PAN, cabe mencionar que también lanzó este tipo de spots (que se transmitirán a partir del día de hoy) en contra de Enrique Peña Nieto. Esto seguramente pondrá al país en una situación más riesgosa que la del 2006. En ese año tanto el gobierno federal presidido por el PAN como López Obrador lograron hacer que a pesar de todo, la olla no explotara, sobre todo porque AMLO intentó que la inconfirmidad con el resultado no tuviera tintes violentos, y a pesar del no prudente bloqueo de Reforma, lo logró.

    Ahora no se si la gente pueda tolerar otro clima igual, si AMLO clama fraude aunque busque una solución pacífica, posiblemente mucha gente se va a desesperar y pueda terminar en un conflicto más duro. A diferencia del 2006 tenemos dos candidatos a los que la gente les tiene miedo. La animadversión va en primer lugar en contra de Enrique Peña Nieto, y también mucha gente sigue teniendo miedo a López Obrador. En el 2006 mucha gente en un principio no creyó en un fraude porque el PAN no tenía antecedentes antidemocráticos. El problema es que el PRI, quien tiene al puntero, es el partido con más antecedentes antidemocráticos, y el PAN ha perdido credibilidad, más al ver a Vicente Fox y Manuel Espino pidiendo votar por Enrique Peña Nieto. Ciertamente mucha gente (incluso mucha no afín a López Obrador) cree que puede existir un probable fraude y por eso muchos se han apuntado como observadores electorales para garantizar que las elecciones sean limpias, una situación como la del 2006 no podría ser tolerada y podría terminar en algo muy, pero muy difícil para el país.

    Digo que el Peje no se me apendeje (haciendo alusión a «el Tata»), porque ha asumido una posición de víctima ante la guerra sucia, y pareciera omitir el hecho de que en política todo es estrategia. Incluso el ha sido parte de la guerra sucia, tal vez no por medio de spots, pero si ha involucrado en esa dinámica con sus declaraciones en campañas de contraste y difamaciones (aunque repito, pareciera que sus «adversarios» se empecinan en darle toda la razón). López Obrador debería ser mas estratega y menos berrinchudo, incluso esta guerra sucia podría encausarla a su favor porque varios de los argumentos planteados son muy fáciles de rebatir (al punto que a sus seguidores les tomó unas horas crear un video para exhibir las mentiras emitidas por PAN y PRI), y con un spot demostrando esto sería más que suficiente, no solo porque AMLO lograría mostrar con pruebas contundentes que mienten, sino porque los otros dos partidos quedarían como mentirosos. En las redes sociales se ve el efecto, y es que al ser lanzados los spots en Youtube no se habla de que «AMLO vaya a tomar las armas» sino de que el PAN sacó de contexto declaraciones suyas. Incluso todos los diarios digitales o periódicos como el propio Milenio hablan de eso y no de la posibilidad de un conflicto armado.

    López Obrador en lugar de ver que esta coyuntura le podría ayudar, se ha puesto nervioso y amenaza cometer los mismos errores del 2006. Ya habla de fraude cuando falta un mes para las elecciones y cuando es una realidad que a pesar de que se ha metido en la pelea, todavía está abajo de Peña Nieto; con esta declaración incluso pareciera despreciar la participación ciudadana y al movimiento #YoSoy132, porque los ciudadanos están organizándose como mencioné, para evitar que suceda un fraude en estas elecciones. Lo más prudente hubiera sido que AMLO no emitiera opiniones públicas relacionadas con un posible fraude, organizar a sus correligionarios para que también vigilen las elecciones y ya dependiendo de lo que sucediera en las elecciones actuar en consecuencia. Afortunadamente en caso de no estar de acuerdo con el resultado, podrá recurrir a la instancia del voto por voto, que ahora el IFE si contempla, de esta forma podría evitarse el bloquear avenidas por 3 meses y mejor aún, más posibilidades de que se esclarezcan los resultados, cosa que no sucedió en el 2006.

    La guerra sucia en que se ha entrado es lamentable y más cuando la herida del 2006 no sana. Además no se me hace prudente porque la situación del país es más insostenible (recordemos que con Fox, los indicadores no eran malos, mientras que con Calderón hablamos de poco crecimiento y de 60,000 muertos en una guerra mal planteada). No creo sinceramente, que un suceso como el del 2006 vaya a ser sostenible. Lo peor es que esta polarización y división que generan los tres candidatos (recordemos que Peña Nieto prometió no dividir el país y no cumplió), se dividirá entre tres, porque ahora no solo es AMLO el mayor «peligro para México» sino que Peña Nieto llegó para dejarlo en el segundo lugar. Y un escenario donde el PRI cometa fraude o se crea que lo haya cometido, con todos los antecedentes de este partido, con un candidato repudiado por un gran sector de las clases medias y altas, con una sociedad que ya sale a las calles; coayudvará en un resultado más fuerte y agitado.

    Es obvio, los tres candidatos (más Quadri) están con sus acciones buscando dividir al país. Por lo mismo este mes lloverá desinformación, descalificaciones y formas de generar terror en la población. Aquí es cuando la sociedad debe de ser fría y no dejarse llevar. Investiguen, busquen en fuentes, no se crean todo lo que les digan ni todo lo que sus amigos publiquen en Facebook o Twitter, racionalicen su voto.

    Aquí les digo, si no están pasando por un buen momento anímico o esta situación les afecta emocionalmente, les recomiendo alejarse lo más posible de las elecciones, no ver TV, no entrar a redes sociales (inundadas de desinformación, que mucha gente se cree y terminen compartiendo) y distraiganse en otra cosa porque esto se va poner feo, muy feo.