Etiqueta: libertad de expresión

  • Hubo presión desde Los Pinos – Carmen Aristegui

    Estoy enojado, y bajo ese tenor voy a escribir el siguiente artículo. Conste que Carmen Aristegui no es mi «ídolo», ni siquiera la considero intelectual, es una simple periodista con ideologías afines a la izquierda que ha sido valiente al defender su honorabilidad y no caer en los intereses. La periodista acaba de dar una conferencia en el LAMM donde afirma que MVS fué presionado por Los Pinos. Era la cabeza de Aristegui o era la concesión de banda ancha. Parce que el MVS de Vargas no pudo con la presión y decidieron cortar por el hilo más delgado.

    Lo que me queda claro es que la libertad de expresión de México sigue siendo como en los años 70. Un duopolio controla todo lo que se dice sobre el país, y quienes no se alinean a ellos y a los intereses del gobierno son castigados. La atrocidad que acaba de cometer Felipe Calderón es comparable con lo que hizo Hugo Chávez con RCTV. No tengo palabras para describir la injuria que ha provocado el presidente no solo sobre Carmen Aristegui, sino sobre la sociedad, por tan solo preguntar si Felipe Calderón tenía un problema de alcohol.

    No puedo asegurar que vivimos ya en una democracia. Empezando por las dudas sobre la legitimidad del presidente, pero no solo eso, lo que si nos queda claro y si podemos probar es que Calderón es un presidente autoritario. Su partido llamó a López Obrador un «Peligro para México» y hasta el mismo se atrevió a afirmar que el ex-candidato presidencial tenía nexos con Chávez (lo cual no dudaría, pero también es un rumor a fin de cuentas) y no fué castigado, y no debería haberlo sido porque estaba ejerciendo su libertad de expresión. Pero el presidente no pudo aguantar las críticas que conllevaba una simple pregunta y por censurarlas estas se hicieron mucho más grandes. Calderón ya no solo es alcohólico para el mexicano, también es antidemocrático.

    Mucho se criticará a Vicente Fox, pero una de las cosas buenas que hizo el ex-presidente fué abrir las puertas de la libertad de expresión en el país y que ahora Felipe Calderón se ha encargado de cerrar. Se abrieron mecanismos de transparencia como el IFAI que poco a poco se han hecho menos eficaces con FCH y permitió por primera vez que se criticara al presidente en cadena nacional. De hecho una vez un periodista de Univisión le preguntó directamente si este tomaba Prozac y le contestó al periodista que estaba en su derecho de formular la pregunta. Vicente Fox inclusive considera un atentado a la libertad de prensa el despido a Carmen Aristegui, y compara el acto con las censuras que ha llevado a cabo Hugo Chávez en su país.

    Me queda claro que la gran perdedora no solo es la democracia mexicana, también lo es el presidente. Estoy seguro que este hecho marcará por siempre su gestión presidencial, y será recordado por un presidente autoritario. Sus opositores ya tienen elementos para llamarlo así. Pero ahora los opositores ya no son un grupo reducidos de «pejefans» o «rojillos», ahora el conglomerado opositor es mucho más grande y es aquel que valora la libertad de expresión. De seguro este acto será lo que le cueste la derrota en las siguientes elecciones al PAN. Pero ¿que hacer si este problema de autoritarismo parece estar en las venas de los tres partidos más importantes?, ¿que hacer para convertir a México en un país más democrático?. Puedo estar de acuerdo o no con Aristegui en varios temas, no estoy de acuerdo en algunos, pero reconozco que es una de las personas que más ha luchado desde su trinchera por lograr un México abierto y democrático.

    La dictadura perfecta que heredamos del priato autoritario ahí sigue instalada, solo cambian las personas que hechan mano de ella: Un monopolio televisivo que dice lo que se hace, un gobierno que ejerce presión para callar a las voces que no están de acuerdo con él, una oligarquía que manda, hace y deshace lo que quiere en el país, una izquierda pequeña, arrinconada pero que también muestra signos de autoritarismo e intolerancia. ¿Y que estamos haciendo los que creemos en la democracia?, ¿tenemos que hacer una revolución de la razón para cambiar este país?, ¿que hay que hacer?, ¿por qué no hacemos nada?, ¿por qué somos todavía displiscentes ante estos hechos?.

    La transición democrática terminó estancada. Felipe Calderón nos lo acaba de demostrar. Creo que ya es hora de no esperar nada de nuestros políticos y empezar a construír la democracia los ciudadanos desde abajo. Esta claro, ni Calderón, ni López Obrador ni ningúno de ellos desea un país democrático y plural, les aterra tanto la palabra pluralidad que critican y censuran a quienes se oponen a ellos. Es hora de que la ciudadanía tome parte en este juego político, sino nuestro país estará condenado por siempre a la mediocridad y al autoritarismo.

  • La censura gubernamental y su contraproducencia.

    La historia comienza cuando el diputado petista Fernández Noroña, en un acto meramente infantil y absurdo saca una manta donde llama borracho al presidente Felipe Calderón, ¿cual es la reacción en las redes sociales?, la mayoría de los usuarios de Twitter, Facebook, blogs y otros medios descalifican al diputado, le dicen que se ponga a trabajar, que es un vividor, y solo los seguidores del «movimiento legítimo» (que cada vez son menos) lo apoyan. El rumor sobre el presunto alcoholismo del presidente queda entre estos. Luego Carmen Aristegui saca el tema en su programa de MVS y hace la pregunta a la Presidencia: ¿Tiene Felipe Calderón o no un problema con el alcohol?. El rumor sobre el alcoholismo de Felipe Calderón todavía queda entre algunos cuantos mexicanos. El gobierno, se presume, decide censurar a la periodista por medio de presiones a MVS quien asegura que Aristegui rompìó el código de ética. Aristegui termina en la calle, MVS sin su conductora de mayor audiencia, pero el rumor sobre el alcoholismo de Felipe Calderón se vuelve un asunto nacional.

    Lo único que le podría criticar a Aristegui es haber tocado información sobre bases endebles (que no es ninguna justificación para haber sido censurada), pero ella no fué quien logró esparcir el rumor del alcoholismo, vaya, ni siquiera Fernández Noroña con sus constantes alusiones al alcoholismo hubiera logrado por sí solo quemar al presidente. El acto de la censura fué el que convirtió en tema nacional el alcoholismo del presidente. En Twitter muchísima gente se indignó ante el hecho y comenzó a propagar el rumor de que Felipe Calderón era alcohólico. Bromas como «Calderón es el Presidente del Empedo» «Calderón se hecha a Margarita con tequila» o «un cable de Whiskyleaks revela que FCH es un alcohólico» fueron la constante en Twitter. Los que insultaban al Presidente no eran ya solo sus más fervientes opositores, era el grueso de la población, ahora el mexicano promedio cree que Felipe Calderón es un alcohólico.

    No sé si realmente Calderón tenga un problema con el alcohol. Si lo tuviera tendría que tratarse. Pero ser alcohólico creo que es menos grave que ser corrupto o demagogo. De hecho muchos mandatarios a veces hacen uso del alcohol para poder soportar las actividades maratónicas que su puesto les exige. El alcoholismo es una enfermedad y no una falta de valores morales. Pero creo que efectivamente como lo solicitó Aristegui, los mexicanos deberíamos de tener derecho a saber si nuestro mandatario tiene problemas, ¿por qué razón?, porque estamos pagando su sueldo con nuestros impuestos.

    Lo que me preocupa no es si Felipe Calderón es alcohólico, sino que coarte la libertad de expresión de un periodista por preguntar sobre su presunto alcoholismo, creo que lo segundo es más grave que lo primero. Hay mandatarios que a pesar de su problema con el alcohol han logrado realizar un buen desempeño, pero el autoritarismo que se muestra a la hora de ejercer la censura es intrínsecamente preocupante.

    Debido al pésimo manejo del Gobierno Federal en el inconsciente colectivo del mexicano se relaciona a Felipe Calderón con el alcohol sin que tengamos pruebas. Pero no solo eso, también se cree que es autoritario y antidemocrático. Un mejor manejo de la situación que se desató desde la manta hubiera evitado este problema. Pero lamentablemente parece que el gobierno no entendió que en pleno siglo XXI existen las redes sociales y el Internet, es más ni siquiera puso atención a lo que está sucediendo en Egipto con Mubarak, que debido a la censura ejercida por el gobierno egipcio al censurar Internet, las manifestaciones se han recrudecido.

    México no tiene una historia democrática, de hecho cada vez me queda más claro que ninguna de las 3 posiciones políticas tiene una gran convicción democrática. el PRI en 70 años no lo tuvo, la izquierda intolerante encabezada por Noroña tampoco parece serlo (solo están de acuerdo con la libertad de expresión cuando a ellos les conviene) y parece que al PAN tampoco le gusta mucho.

    Recuerdo que cuando Hugo Chávez acabó con la señal de RCTV buscó un pretexto para hacerlo y hacer parecer que no había sido un acto de censura, el mandatario venezolano alegó que se había acabado el contrato que tenía la televisora con el gobierno para poder emitir la señal. En este caso es lo mismo, se habla de un código de ética de MVS donde no se puede informar en base a rumores. Pero, ¿cuantas veces no han hecho eso no solo en MVS, sino en otros medios como Televisa o TV Azteca?. Me viene a la mente el caso Kalimba cuando Loret de Mola en una entrevista con el cantante casi lo obliga a aceptar que había violado a la presunta víctima. Aplicando el mismo criterio Loret de Mola debió ser despedido de Televisa. Se buscaron pretextos para quitar a Aristegui del aire y lo consiguieron, pero hay muchas incoherencias en los motivos del despido. Lo que ya se sabe es que Aristegui se negó a leer una carta redactada desde Los Pinos.

    Perdió Aristegui, perdió MVS, perdió Felipe Calderón, y perdió la libertad de expresión. El gobierno le concedió su máximo deseo a Fernández Noroña, convencer a la gente de que Calderón es un alcohólico. Pero Noroña también perdió, porque más gente se dió cuenta de sus actitudes infantiles en el congreso. ¿Quien podrá haber ganado con todo este alboroto?. Quienes no se involucraron en él. PT = Intolerancia, PAN = Autoritarismo. Entonces ¿ganó el PRI?.

  • Carmen Aristegui despedida de MVS. ¿Y la libertad de expresión apá?.

    Ay Noroñita y tus mantitas, ¿ya viste lo que provocas?

    Carmen Aristegui es un caso muy peculiar en el periodismo de México, es una de las periodistas con un mayor nivel de rating a nivel nacional pero siempre es despedida por situaciones controversiales de los medios en los que se encuentra. Primero fué Grupo Imagen, luego W Radio y ahora es MVS. Aristegui es conocida por no estar alineada con la corriente de opinión de los poderes fácticos, también es conocida por haber sacado a la luz pública los casos de pederastía como los de Marcial Maciel y por publicar temas controversiales en el que hacer del país.

    ¿Que sucedió ahora?. Todo inició con lo que ocurrió en el congreso hace algunos días. ¿Recuerdan que los petistas Noroña y compañía hicieron todo un circo en torno a la manta que sacaron con la que paralizaron San Lázaro?. Pues resulta que en MVS, Carmen Aristegui sacó a colación el tema, y se preguntó si Felipe Calderón tenía un problema de alcoholismo porque en las redes sociales y en muchos otros lados se hablaba sobre la presunta adicción del presidente. Aristegui dijo que la Presidencia de la República debería de dar una respuesta. La periodista nunca afirmó que FCH fuera un alcohólico, lo único que hizo fué preguntarse si lo era dado los fuertes rumores que hay.

    Yo desde que tengo conocimiento de la existencia de Felipe Calderón, he escuchado constantes rumores de que tiene problemas de alcoholismo. De hecho hay videos donde se muestra al presidente con unos presuntos alcoholitos de encima (ver video) y han habido afirmaciones de gente cercana sobre su problema con el alcohol (ver video). Creo que Aristegui no se equivocó en pedir explicaciones a la Presidencia de la República sobre el estado del presidente. Creo que los mexicanos tenemos derecho a saber sobre la situación del mandatario del país y en caso de que el problema fuera positivo, se deberían tomar cartas en el asunto, empezando por invitar a Felipe Calderón a someterse a un tratamiento, dado que ese problema puede afectar su desempeño como presidente de México.

    Bueno, ahora resulta que a la Presidencia de la República no le agradó la cuestión que hizo Carmen Aristegui, y presionó a MVS para despedir a la conductora que es la que más rating le da a la cadena. MVS alega una transgresión al código de ética por basar información en rumores. Pero vamos, hay de rumores a rumores, y ya era un rumor bastante fuerte el que el presidente tenga problemas de alcoholismo. ¿Qué entonces eso no es un atentado a la libertad de expresión?, ¿qué en México debemos mitificar a la figura presidencial y elevarla a la categoría de infalible, como si esta no tuviera ningún defecto?.

    Despedir a un periodista por hacer un cuestionamiento sobre el presidente en mi rancho (y en todo el mundo) se le llama atentado a la libertad de expresión. Más cuando este despido viene bajo presiones de la Presidencia de la República. ¿Que en caso de haber sido falsa esa afirmación no podría la Presidencia de la República haber mandado un comunicado donde se niegue esa afirmación, o ya en el caso extremo una solicitud a la periodista para que se retracte de lo dicho?. Porque si tuvieron que mandar a despedir a un periodista es porque hay algo de fondo: «Si el río suena es porque agua lleva».

    Podré estar de acuerdo en algunas cosas y en otras no con Carmen Aristegui, pero creo que Carmen no cometió ninguna ilegitimidad para que la removieran de su cargo. Es más ni siquiera hizo una afirmación, hizo una pregunta a la Presidencia de la República. Y la verdad, con todo esto que sucedió, a mí el gobierno me acabó convenciendo más de que, efectivamente, Felipe Calderón es un borracho.

    Esto no solo le acarreó problemas a Aristegui, sino que los rumores del alcoholismo del presidente se propagarán más, y tal vez terminará uniéndose al club de Sarkozy, Berlusconi, Emilio González Márquez, y Porfirio Muñoz Ledo (porque por quien no sabía, el político amigo de AMLO, Noroña y compañía también le entra a los alcoholes).

    Actualización: Lydia Cacho escribe lo siguiente en Twitter:

    Hablé por teléfono con ellas: staff de #Aristegui.la carta de disculpa fue escrita en Los Pinos,Carmen no accedió a leerla al aire.

    A continuación podrán ver el video de la polémica emisión, y juzguen ustedes.

  • Respuesta a los comentarios de «Los Emos»

    Hace un tiempo escribí un post titulado «Los Emos«, donde yo mostré mi rechazo a tal movimiento, por lo cual mucha gente (perteneciente a esta tribu urbana en su mayoría) criticó mi postura ante dicho movimiento.

    En la actualidad se habla mucho de la tolerancia, pero creo que a veces este término se malentiende un poco. Podemos llamar intolerantes a aquellos grupos de chavos que golpearon a los emos en Querétaro o aquellos que los insultan, o aquellos que les niegan derechos básicos por ser simplemente emos, dado que nosotros no tenemos ningún derecho sobre sus vidas mientras no hagan daño a nadie.

    Otra cosa es que yo, en un mundo de libre expresión, tengo derecho a rechazar o criticar lo que yo quiera, porque simplemente es lo que siento; eso no me hace una persona intolerante. Si yo voy en el autobus y el pasajero del lado huele mal porque no se hechó desodorante, tengo derecho a sentir rechazo y taparme la nariz. Si un político es de izquierdas, y yo soy de derechas (o viceversa), tengo derecho a hacer crítica y a oponerme de una forma pacífica a las políticas del candidato opositor. Habrá a quien no le moleste lo anterior, o tal vez a mí no me molestarán otras cosas que a otros si les molestan.

    De igual manera yo siento rechazo por los emos, porque en la mayoría de los casos, estas personas quieren denotar lástima o compasión. Una cosa es tener un temperamento melancólico, o ser una persona sensible; pero otra cosa es mostrar a gritos un sentimiento de derrotismo interior. Una cosa es que exista gente sensible que escribe canciones tristes o escriba películas melancólicas o depresivas, porque a fin de cuentas está construyendo una expresión con su forma de ser; pero en el caso de los emos, el mensaje es -compadécete de mí.

    Pongo otro ejemplo, imagina que a un hombre de caracter sensible lo cortó su novia, lo cual lo deprime y va a llorar con su amigo porque le duele mucho. Eso es algo natural o incluso positivo para la persona y su salud, porque está sacando sus sentimientos y se está desahogando. Otra cosa es que esa persona, al ser cortado, grite en público a los 7 vientos que es una basura porque su novia lo cortó y quiere que todos se compadezcan de el. ¿Entienden?.

    Los hombres nos podemos caer, no somos de hierro ni somos como el estereotipo anticuado donde el «hombre se aguanta» que tantos años de esperanza de vida nos ha quitado. Los hombres nos podemos caer, pero para esas caídas tenemos amigos cercanos, parientes o psicólogos «a los cuales nosotros les vamos a pedir ayuda para que nos podamos levantar, pero sabiendo que dependemos de nosotros mismos», en cambio, los emos quieren hacer de las caídas un estilo de vida, y gritarlo a los 4 vientos.

    Con esto no quiero decir que apruebo todas las salvajadas que han sufrido por parte de otros grupos; estoy totalmente en contra, y los emos a fin de cuentas tienen el derecho de serlo. Pero yo también tengo el derecho de criticarlos.

  • Respuesta a los comentarios de "Los Emos"

    Hace un tiempo escribí un post titulado «Los Emos«, donde yo mostré mi rechazo a tal movimiento, por lo cual mucha gente (perteneciente a esta tribu urbana en su mayoría) criticó mi postura ante dicho movimiento.

    En la actualidad se habla mucho de la tolerancia, pero creo que a veces este término se malentiende un poco. Podemos llamar intolerantes a aquellos grupos de chavos que golpearon a los emos en Querétaro o aquellos que los insultan, o aquellos que les niegan derechos básicos por ser simplemente emos, dado que nosotros no tenemos ningún derecho sobre sus vidas mientras no hagan daño a nadie.

    Otra cosa es que yo, en un mundo de libre expresión, tengo derecho a rechazar o criticar lo que yo quiera, porque simplemente es lo que siento; eso no me hace una persona intolerante. Si yo voy en el autobus y el pasajero del lado huele mal porque no se hechó desodorante, tengo derecho a sentir rechazo y taparme la nariz. Si un político es de izquierdas, y yo soy de derechas (o viceversa), tengo derecho a hacer crítica y a oponerme de una forma pacífica a las políticas del candidato opositor. Habrá a quien no le moleste lo anterior, o tal vez a mí no me molestarán otras cosas que a otros si les molestan.

    De igual manera yo siento rechazo por los emos, porque en la mayoría de los casos, estas personas quieren denotar lástima o compasión. Una cosa es tener un temperamento melancólico, o ser una persona sensible; pero otra cosa es mostrar a gritos un sentimiento de derrotismo interior. Una cosa es que exista gente sensible que escribe canciones tristes o escriba películas melancólicas o depresivas, porque a fin de cuentas está construyendo una expresión con su forma de ser; pero en el caso de los emos, el mensaje es -compadécete de mí.

    Pongo otro ejemplo, imagina que a un hombre de caracter sensible lo cortó su novia, lo cual lo deprime y va a llorar con su amigo porque le duele mucho. Eso es algo natural o incluso positivo para la persona y su salud, porque está sacando sus sentimientos y se está desahogando. Otra cosa es que esa persona, al ser cortado, grite en público a los 7 vientos que es una basura porque su novia lo cortó y quiere que todos se compadezcan de el. ¿Entienden?.

    Los hombres nos podemos caer, no somos de hierro ni somos como el estereotipo anticuado donde el «hombre se aguanta» que tantos años de esperanza de vida nos ha quitado. Los hombres nos podemos caer, pero para esas caídas tenemos amigos cercanos, parientes o psicólogos «a los cuales nosotros les vamos a pedir ayuda para que nos podamos levantar, pero sabiendo que dependemos de nosotros mismos», en cambio, los emos quieren hacer de las caídas un estilo de vida, y gritarlo a los 4 vientos.

    Con esto no quiero decir que apruebo todas las salvajadas que han sufrido por parte de otros grupos; estoy totalmente en contra, y los emos a fin de cuentas tienen el derecho de serlo. Pero yo también tengo el derecho de criticarlos.