Etiqueta: Lectura

  • Leer para quitarse lo pendejo

    Leer para quitarse lo pendejo

    Leer para quitarse lo pendejo

    Leer puede llegar a ser algo frustrante.

    Es frustrante porque por más uno lee, más se da cuenta de que es un completo ignorante.

    Y así uno entra en un círculo vicioso, trata de paliar esas lagunas de ignorancia leyendo más y más para solo descubrir lagunas más y más grandes.

    Imagina que quiero conocer a Aristóteles, lo ignoro, me pongo a leerlo para luego descubrir que también tengo que conocer a Platón, y después a Descartes, a Kant, Hegel, y luego tengo que leer todas las corrientes filosóficas, y luego toda la historia que subyace a esas corrientes, y todo se convierte en un loop interminable. Las lagunas de ignorancia ahora son mares. 

    Luego uno se compadece cuando un no leído se comporta como si ya lo supiera todo.

    Yo digo, pobre tipo, si supiera todo lo que ignora y lo patético que se va a ver en retrospectiva cuando se ponga a leer, le va a dar un patatús.

    Porque el ignorante que no lee no se da cuenta de su condición; incluso suele, de una u otra forma, subestimar o relativizar el hecho de que otros saben más por el simple hecho de que no entiende de lo que hablan o hasta le parece aburrido.

    A diferencia de él, nosotros, los que sí leemos, sabemos que somos unos completos ignorantes y lo reconocemos. Sabemos que es imposible dejar de ser ignorantes por completo y nos hemos resignado a ello.

    El ignorante que no lee es la único en su clase, porque es el único que asume que no es ignorante y que lo sabe todo.

    Luego están los snobs, los que se creen intelectuales porque leen mucho, pero en el fondo se saben ignorantes, porque si no creyeran que lo son, entonces ya no tendrían un aliciente para seguir leyendo. Más bien es una pose para disfrazar su falta de autoestima.

    Captan ¿no? Uno lee porque sabe que ignora algo y quiere dejar de ignorarlo.

    Y entonces uno nunca va a poder quitarse lo pendejo del todo.

    Ni aunque le den una estatuilla por su sapiencia.  

     

     

  • Mejor ponte a leer Parte 2 (el mexicano como ignorante)

    Mejor ponte a leer Parte 2 (el mexicano como ignorante)

    ¿Ortega y Gasset? ¿Qué no era la famosa dupla del River Plate?

    Mejor ponte a leer Parte 2 (el mexicano como ignorante)

    Creo que esto amerita una segunda entrega. Me gusta ser insistente en la cuestión de la lectura, porque de verdad veo muy difícil que un pueblo profundamente ignorante pueda salir adelante si no se logra hacer un cambio. Son muchos los factores, la educación, las instituciones, la cultura, pero parte también es responsabilidad de las personas que deciden no leer. El título es sugerente, hablar del mexicano como ignorante es confrontativo, y muchos incluso me dirán que es un insulto. Pero el título está basado en estadísticas fundamentadas. En México no se leen más de 2 libros por promedio. En Alemania, el 60% de la población tiene el hábito de la lectura, en Japón el 91%, en Argentina el 17%, en Chile el 18%, ¿Y en México? Sí, 2%. Solo 2 de cada 100 personas tiene el hábito de la lectura y la verdad, se nota.

    Creo que hay que asimilar donde estamos parados, y nuestra realidad es dura. Parece un insulto, pero no es mi afán, más bien la realidad es insultante. Leer en México parece una cuestión de minorías, -¡Los que leen son intelectualoides desadaptados, hipsters, tetos, teólogos persignados, rojillos subversivos! ¿Cuándo van a sacar la fiesta papaloy?-.

    Triste es ver como otros países latinoamericanos nos rebasan por goleada, símbolo de que su cultura se fortalece más que la nuestra. Argentinos, chilenos, brasileños. ¿Qué estamos haciendo mal? Yo creo que muchas cosas. No se trata de leer con el fin de «mejorar nuestras estadísticas», se trata de que tengamos una sociedad más cultivada. No importa que tengamos herramientas a la mano si no hay voluntad. Lugares para comprar libros los hay pero poca gente va a adquirir uno, bibliotecas no hay tantas por la poca demanda, pero varias escuelas y universidades poseen una. Y qué decimos de Internet que es un mar de conocimiento y lo que abundan son personas pidiendo vidas para Candy Crush en Facebook, tomándose fotos con Instagram en el baño.

    ¿Qué nos hace falta para interesarnos un poco más por la sabiduría? ¿Los mexicanos habrán entendido ese ignorance is bliss y por lo tanto no se quieren amargar con tanto conocimiento? No lo creo. Es la falta de cultura y la falta de voluntad. No hemos aprendido a valorar la lectura, han existido iniciativas que emergen desde la izquierda o hasta de afines a la derecha política, pero no se ha hecho lo suficiente.

    No sé si tiene que ver también con los esfuerzos para cultivar este hábito. Muchas personas me comentan que sienten aversión a la lectura porque cuando iban en la secundaria porque les pusieron a leer El Quijote. Yo creo más bien que se deben de introducir a los niños y jóvenes a la lectura con libros no solo de su edad, sino que les pueda gustar. Un libro que me ayudó a meterme en la lectura fue El Diario de Ana Frank. Tenía 15 años solamente y la verdad que el libro me impresionó, así también a varios de mis compañeros.

    Lamentablemente en México el ambiente no incentiva mucho el hábito por la lectura. Doña Tele (Televisa sobre todo) fue nuestra nana. Y digo, entiendo perfectamente que nos hayamos identificado con caricaturas o películas que marcaron nuestra infancia, es algo totalmente sano. Pero Televisa ha generado una especie de cultura nociva sobre la sociedad, como el casi único medio poseedor de toda la verdad. Incluso algunos comerciales ridiculizaban la intención de cultivarse intelectualmente. Además, al tener una sociedad que no lee y ve mucha televisión. No habrán muchas personas que nos inviten a tomar un libro.

    No sé que tan fácil sea salir adelante si no tenemos el hábito de leer. Una sociedad ignorante es una sociedad poco educada, es una sociedad manipulable, y no solo eso, es una sociedad con menos herramientas para ayudar a que su país salga adelante. Algunos me dicen ¡Mira a los argentinos, se creen muy cultos, y tienen un gobierno tan corrupto con los Kirchner! Yo les digo, sin afán de ensalzar a los argentinos que ya de por sí tienen un autoensalzamiento de nacimiento: ¡Si ellos que son relativamente más cultos que nosotros están así ¿Entonces cuanto nos hace falta a nosotros?!

    Tarea, pónganse a leer e incentiven la lectura en sus seres más cercanos.

  • Mejor ponte a leer

    Mejor ponte a leer

    Desde que Facebook determina las vidas de los humanos post modernos, nos hemos dado cuenta que todos los días es «día de algo», día de la tierra, día del agua, día del aire, día de la evasión fiscal, día de la mujer, día del hombre, día de los derechos del extraterrestre, día de una gota caída, y por supuesto, hoy es el Día Internacional del Libro que fue decretado por la UNESCO. Y tomo uno de esos tantos días que se celebran para hablar de los libros, porque la verdad que la lectura es muy importante.

    Mejor ponte a leer

    Lo he repetido varias veces, vivimos en una sociedad que no fomenta la sabiduría, por el contrario, fomenta la ignorancia y la imbecilidad con el fin de que los humanos puedan ser más fácil de someter y no cuestionen el sistema en el que viven. Y no, no estoy sugiriendo que al leer te vuelvas un subversivo, pero tal vez sí que seas más crítico con tu entorno. Lo voy a decir aunque duela, pero hay una diferencia notoria entre las personas que leen y las personas que no leen. Se nota la diferencia cuando platicas con alguien que agarra constantemente un libro, y cuando platicas con otro que no lee. El primero tiene un léxico más amplio y además tiene cierto dominio de los temas que se hablan. Cuando no lo tiene se muestra más ávido por saber algo de dicho tema porque es su naturaleza cultivarse. Cuando hablas con una persona ignorante que no lee, notas un poco dominio de los temas de los que se hablan y solamente puede dominar trivialidades.

    No importa el tema (exceptuando los libros de «auto ayuda» estilo Carlos Cuauhtémoc Sánchez), los libros te dan una visión más amplia del mundo en el que vives. No importa si es literatura, novela histórica, política, poesía, ensayos, y a veces hasta libros técnicos. Todos tienen algo que decir, y desde su trinchera te abre los ojos ante un mundo que desde una posición frívola parece pequeño y repetitivo. Leer fomenta el espíritu y no sólo eso, desarrolla tu capacidad creativa. Sobre todo en el caso de las novelas donde nosotros los lectores tenemos que imaginarnos los escenarios donde esta se desarrolla, lo cual es bueno para nuestras neuronas.

    Insisto en la diferencia entre las personas que leen y no leen. La percepción que tienen del mundo los primeros es diferente a la que tienen los segundos. No es lo mismo un mundo condicionado y prefabricado a la medida de los medios de comunicación que solo gustan de mostrar una muy pequeña parte de la realidad a sus consumidores, que un mundo amplio visto desde la perspectiva de los diferentes autores que se leen en los libros, que generalmente tienen ese objetivo, transmitir conocimiento. No se trata de discriminación porque la realidad es palpable y es innegable. Es como si se hiciera la comparación de aquella persona que hace ejercicio y va al gimnasio frente a aquella a la que se le ve postrado ante un sillón viendo televisión con una hamburguesa grasienta en mano. Esa diferencia sería evidente en el físico. Bueno, pues en este caso, la diferencia en el intelecto es igual de abismal.

    La gente no lee libros porque le da pereza pensar. Pero en realidad no es un hábito tan difícil de adquirir.  El abrir un libro implica algo de esfuerzo, empezando por la búsqueda del tema que se quiere leer, y sobre todo, por el esfuerzo que implica leerlo. Pero al haberlo hecho, ya existe una posibilidad de que se pretenda adquirir otro, y luego otro, y otro, y así, se forma un círculo virtuoso. Es importante comenzar por un tema que no sea difícil de entender (lo cual no quiere decir de ninguna manera que se compre un libro de un pseudo autor de cuarta) y que el lector neófito sepa que le puede gustar. Al leer dicho libro se le abrirá «un poquito» la visión del mundo, lo cual podrá hacer que quiera saber más y por ende, busque comprar más libros.

    La televisión en cambio no requiere de un esfuerzo mayor al de agarrar un control remoto y sentarse en el colchón. Es más fácil ver una historia contada con contenido multimedia, y no niego que algunos de los contenidos sí le puedan dejar algo al individuo (más cuando se refiere a películas o documentales), pero no invita a usar la imaginación, todo está dado. En la TV queda menos tiempo para reflexionar. Mientras en el libro uno hace pausas y relee el párrafo para entender todo lo que va implícito en este, en la TV todo pasa continuamente (yo al menos no he visto a alguien que tenga la práctica de usar mucho el «pause» para meditar sobre lo que se dijo).

    La experiencia de la lectura es totalmente fructífera y redituable. No solo porque es necesario tener bases para entender lo que pasa en nuestro entorno, sino porque la verdad, el ignorante huele a ignorante por todos lados.

  • 3 libros que influenciaron mi vida.

    Me preguntarían, ¿Cuáles han sido los 3 libros que han influenciado mi vida?, hay muchos en realidad, pero para mencionar solo tres. Escogería en primer lugar el libro que hizo que me cultivara en la lectura, el de Miedo a la Libertad de Erich Fromm, otro que si bien son en realidad tres, los considero como uno porque es una trilogía y me refiero a la triogía histórica de Enrique Krauze: Siglo de Caudillos, Biografía del Poder y La Presidencia Imperial. El tercer libro es el 1984 de George Orwell. Aunque también hay otros que me han gustado bastante, la literatura de Dostoievski, sobre todo los libros de Crimen y Castigo y Los Hermanos Karamazov me han gustado mucho. También me gustó mucho el libro de Carlos Fuentes de La Región Más Transparente, el Mundo y Sus Demonios de Carl Sagan. De filosofía no me he adentrado mucho, pero sí hay libros que me han gustado como La República de Platón, también he leído a Schopenhauer, a Nietszche, y uno que me gustó, que es más bien un libro de Introducción a la Filosofía de Raúl Gutiérrez Saenz. También me han gustado los libros de Dumas, Los Tres Mosqueteros, pero sobre todo el Conde de Montecristo. Así como libros de política como el de Giovanni Sartori ¿Qué es la Democracia? entre algunos otros.

    En total podría decir que en unos 5 años he leído algo así como 60 libros. Un poco de más de 10 libros por año. Digo, si lo comparamos con el promedio mexicano pues si estoy muy por arriba, aunque pues no lograría llevarles al ritmo a los europeos que leen 20 o más libros anuales. Pero lo que si se es que esos libros me han ampliado el panorama sobre el conocimiento del mundo y las cosas, además de darme un criterio propio. Gracias a esto, puedo no solo emitir opiniones más congruentes y fundamentadas, sino que puedo reflexionar con una mayor facilidad sobre lo que pasa en este mundo, y entenderlo. Muchos dirán que un político no tiene que ser leído, pero al no serlo perderá esta ventaja y tendrá una visión muy estrecha y limitada de las cosas de las cosas. Naturalmente saberse desempeñar en un alto cargo público, especialmente la presidencia, la carencia de cultura será una gran desventaja, porque tendrá más dificultades para analizar lo que pasa en el mundo que lo rodea.

    Hay dos tipos de ignorancia, la que es resultado de circunstancias socioeconómicas, por ejemplo, una persona pobre que tiene prioridad ganarse el sustento y pensar en que va a comer, y la otra es la ignorancia por convicción, que son aquellas personas que aún teniendo los recursos económicos para poder cultivarse en la cultura, deciden no hacerlo. Esto a pesar de que estas personas hayan estudiado en universidades de paga de prestigio. El primer tipo de ignorancia es entendible y justificable, el segundo no, el segundo tipo de ignorancia habla mal de la persona a diferencia del primero, porque habla de una mediocridad intelectual, de una especie de conformismo. Adquirir el hábito de la lectura es un tanto más difícil que postrarse ante una televisión, porque el televidente necesariamente actúa como una persona pasiva por que ya todo le está dado por medio de sonido e imágenes, en cambio el lector es más activo en el sentido en que tiene que racionalizar lo que está leyendo, y en algunos casos, como las novelas, tiene que imaginarse las situaciones dentro de su mente, lo cual, según expertos, aumenta el nivel de creatividad de las personas.

    Además la lectura es algo que no solo se aprende, sino que se ejercita, y que a través de la experiencia, el lector empezará a buscar libros tal vez más densos y que al principio le hubiera sido complicado leer por la falta de cultura. La lectura es un reto, porque te hace mejor día a día, alimenta el alma y el espíritu. La cultura no es sinónimo inequívoco de éxito, pero si te da más herramientas para acercarte a él.  Además la lectura hace más rica intelectualmente a la persona, naturalmente tiene más temas de los que conversar y dichas conversaciones son amenas, a veces incluso hasta para la gente que no tiene la costumbre leer.

    Si algunos dicen que no leer «no importa», están muy equivocados. A menos que tengan la firme intención de crear una sociedad de autómatas enajenados controlados por los medios de comunicación y los bombardeos publicitarios.

    Por último, para el que crea que no leo, aquí les muestro mi biblioteca personal. La foto tiene un año, por lo que pueden dar por sentado que ahora hay unos diez libros más ahí. Si quieren ver los títulos, den clic en la imagen para ampliarla.

  • La prole contra Peña Nieto ¿En verdad leemos?

    Van tres días y las bromas contra el desliz (que para mí representa más que un simple desliz) continúan. Naturalmente sabemos que Enrique Peña Nieto es una persona ignorante. Peña Nieto en alguna ocasión le dijo a Manuel Espino que no le gustaba leer, cuando este le regaló un libro escrito por el expanista llamado «Señal de Alerta», y una persona que no lee y no se informa pasa determinantemente a ser una persona ignorante, y disculpen la ofensa para quienes no lo hacen (que no me preocupa porque no creo que lleguen a leer este artículo). Pero también creo que después de todo festival de insultos donde yo creo que la gente en realidad estaba inconscientemente preocupada porque el PRI regrese al poder, más que por el hecho de que Peña no leyera, debemos reflexionar. Porque ciertamente no se puede esperar mucho de un presidente inculto, pero tampoco la cultura es garantía de que un presidente logre una buena gestión, Echeverría y López Portillo eran personas muy letradas y dejaron a la nación en ruinas.

    Entiendo la reacción de la gente en las redes sociales, a mi me preocupó mucho el hecho, más que por demostrar ignorancia, demostró que sin el guion o sus asesores enfrente no es nadie y eso es muy peligroso para el país. Pero también esto debe de llevarnos a una profunda reflexión, y es ¿En realidad leemos mucho los mexicanos?. A mi me parece que esta muestra de ignorancia de Peña Nieto, así como la tuvo Fox, así como la mostró Ernesto Cordero cuando se le «volteó la tortilla» al criticar a Peña y equivocarse el también, es representativo de todos los mexicanos. Dicen que el pueblo tiene el gobierno que se merece, y es que el gobierno es parte del pueblo. Los políticos a fin de cuenta emergieron de la misma sociedad que somos parte. La pregunta incómoda es ¿Todos los que critican a Peña Nieto en verdad leen?.

    Yo me puedo jactar de que si lo hago, leo entre 8 y 10 libros por año, leo varios diarios por Internet además (y no me considero un erudito cultural, existe mucha gente que me da la vuelta). Pero a veces pienso que muchos de los que han criticado buscaron títulos de libros en Internet y no los leyeron, que criticaron sin verse primero al espejo. No quiero justificar a Peña Nieto, para nada, pero no puedes criticar a alguien si padeces del mismo mal. Y lo digo y lo reitero, los políticos son parte de la ciudadanía, son mexicanos, no son marcianos de tres cabezas ni seres especiales. Son un reflejo de nosotros mismos, solo que en un estado de mucho poder, poder que les hemos dado, dada nuestra pasividad y conformismo.

    Estoy de acuerdo en la preocupación de la llegada de Peña Nieto, pero hay que ponerle el ejemplo, así que todos agarren un libro y a leer. Y no solo eso, tenemos que construír ciudadanía. Si el ciudadano se une, el poder de los políticos se merma. ¿Vas a darles todo el poder, o te vas a quedar sentado retuiteando los graciosos chistes de Peña?. No es solo la «prole» contra los de arriba. Somos los mexicanos contra nosotros mismos, contra nuestros complejos.

  • Enrique Peña Nieto, en la época de los dinosaurios no existía la escritura

    Seguramente dentro de la cabeza de Enrique Peña Nieto estarán rondando muchas cosas, y tratará de justificar su desliz aludiendo a Lula da Silva, quien ni estudió la primaria y llegó a la presidencia del Brasil. Pero Peña Nieto estaría ignorando un factor clave. La vida del ex-mandatario brasileño no permitió de alguna forma que pudiera estudiar, se tuvo que formar desde abajo y por su liderazgo destacó en sindicatos, lo que lo catapultó a la política, pero a pesar de todo, si uno ve hablar a Lula da Silva, se percatará que no es precisamente una persona ignorante. Con Peña Nieto pasa todo lo contrario, el candidato tuvo una preparación académica, estudió en escuelas conservadoras, y con todo y eso cometió un fuerte desliz que dañó seriamente su imagen (aunque en puntos porcentuales no afecte tanto, dado que los que se mofan de él o son panistas, amloístas, o son electores apartidistas). Es peor mostrar signos de ignorancia cuando la vida te ha dado la oportunidad de no serlo, que mostrarlos porque no se te dieron las oportunidades. Lula, a pesar de sus carencias, se preparó lo más que pudo para hechar a andar a un país. Peña Nieto no, el depende un guión o en su defecto, un teleprompter para que creamos que en su cabeza existe algo de inteligencia.

    Denise Dresser lo vaticinó, Peña Nieto no es nadie si se necesita salirse del guión que le han armado. Una muestra fue cuando en una entrevista con Jorge Ramos de Univisión, no supo decir claramente de que murió su esposa, pero en estas instancias llegó al colmo. López Obrador estuvo cerca de cometer un desliz similar cuando Victor Trujillo le quería hacer preguntas de primaria, a lo que el ahora de nuevo candidato se negó aludiendo que tenía su estrategia (que de todos modos le llovieron críticas), pero Peña Nieto decidió arriesgarse a salirse de su guión y a participar en un espacio donde las lleva de perder, dado que tiene que improvisar. Es cierto, que cualquiera puede llegar a confundir el autor de un libro, pero si vemos el video completo, nos percataremos de que no se trata de un error, se trata de una muestra fehaciente de ignorancia y de su incapacidad de «ser» sin la ayuda de otras personas. Quienes estaban en el recinto de la FIL afirman que uno de sus asesores con las manos le decía que se callara, pero Peña Nieto siguió hablando.

    Tuvo más errores de los que incluso se mencionan en las redes, no solo se equivocó al decir que La Silla del Águila era un libro de Enrique Krauze cuando en realidad era de Carlos Fuentes, también cuando trató recordar otro libro del historiador mexicano, mencionó: -Algo que tiene que ver con Caudillos-. Seguramente se refería al libro Siglo de Caudillos que efectivamente era de Krauze, pero luego afirmó que ese libro hablaba de como transitó México de la Revolución al México institucional, otro craso error, porque Siglo de Caudillos habla de la historia de México desde el grito de Hidalgo hasta las épocas de Porfirio Díaz (1810-1910). Los que hablan de ese tránsito que menciona Peña Nieto son las otras obras de Krauze que nunca mencionó, Biografía del Poder (centrada en la Revolución Mexicana) y La Presidencia Imperial (desde la institución del régimen del partido único hasta el mandato de Carlos Salinas). Luego fue más bochornoso cuando dice que leyó «la antítesis del libro, de ese libro», donde no solo se expresó torpemente, sino que los libros más conocidos que han hecho una antítesis de la historia, lo han hecho con la historia oficial (la que se enseña en las escuelas públicas). Y Enrique Krauze en realidad no comulga con la historia oficial.

    Pero ese fue no solo el primer golpe al deterioro de su imagen pública. El novio de la hija de Enrique Peña Nieto, Paulina, Tuiteó una frase que decía «Un saludo a toda la bola de pendejos, que forman parte de la prole y que critican a quien envidian», dicho comentario fue retuiteado por la hija del candidato (donde tácitamente muestra estar de acuerdo con el comentario). Eso prendió más las reacciones de los usuarios de Twitter y dentro de la lista de los 10 Trending Topics que aparecen en el sistema, la mitad iban dirigidos a Peña Nieto y a su hija. Por alguna razón cerraron las cuentas tanto del novio como de la hija.

    Pero esto no era suficiente para que Peña Nieto tocara fondo. Algunos medios lograron extraer información de la cuenta de Angélica Rivera, la esposa de Peña Nieto. Esta cuenta es privada y no todo mundo puede accesar a ella, pero por medio de personas que si tenían acceso, comunicaron los polémicos tuits que ha hecho la esposa. Dice: -Osea sí el PRI fue corrupto y mentiroso pero ya supérenlo no sean resentidos. Carlos Salinas ha sido el mejor presidente de México me consta-. También existen otras frases todavía más polémicas como: -Osea yo creo que si los indios quieren salir de donde están que se pongan a trabajar y dejen de estar de flojos o violentos como en Atenco-.

    Todo esto no solo muestra que Peña Nieto es un títere de papel, creado por Televisa. Sino que el y su familia forman parte de una élite que ven con desden a los mexicanos, al llamarlos proletarios o al mostrar evidentes signos de discriminación hacia los indígenas como lo hizo Angélica Rivera. Cierto, Peña Nieto está arriba en todas las encuestas por un amplio margen, pero una encuesta reciente de Reforma dijo que entre Julio y Noviembre, Peña Nieto solo ganó 3 puntos de popularidad, mientras que Andrés Manuel López Obrador ganó 8 puntos y Josefina Vázquez Mota ganó 10. Todavía la campaña oficial no empieza y Peña Nieto comienza a cometer errores que podrían ser imperdonables. Tiene el apoyo de Televisa y las élites, pero parece que aún con todo su poder, les costará ocultar al Peña Nieto de carne y hueso, al que no quieren que veamos.

    Los debates serán clave en las elecciones. Alguna vez afirmé que López Obrador estaba en una encrucijada porque si lo atacaba directamente se iba a desvanecer esa imagen «amorosa, conciliadora y que se recorre al centro del espectro político», pero con lo sucedido en la Feria Internacional del Libro, no necesitará atacarlo, simplemente tendrá que lanzar preguntas incómodas al priísta para que trastabillé y muestre su verdadera cara. Seguramente en los debates, Josefina y Andrés Manuel, tendrán la gran oportundad de golpear duramente a este personaje. Y de esta forma atraer los votos indecisos (que son muchos, según la encuesta de Reforma) a ellos.

    P.D. Juanito, si el famoso ex-delegado de Iztapalapa que todos conocimos, le recomendó a Peña Nieto que se pusiera a leer. Si esa recomendación viene de un personaje de la talla de Juanito, es que Peña Nieto tiene un problema muy grave.

  • ¿Quiúbole con la lectura en México?

    Para empezar quiero aclarar que no tengo nada en contra de Yordi Rosado ni de Gaby Vargas quienes han tenido un tremendo éxito con sus libros, ellos son los menos culpables de que sus libros hayan roto records de ventas, ellos hicieron su esfuerzo por la obra que elaboraron y lograron triunfar. Pero es que me llama la atención: La serie de libros Quiúbole con? se ha convertido en lo más leído en los últimos 40 años. Sí, así como lo oyen ustedes, este libro que habla sobre superación personal, autoestima, sexualidad y demás temas para los jóvenes es lo más leído en México, superando los libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez y otras obras mayores y menores.

    Algo tiene ese libro de Vargas y de Rosado (que nunca lo he leído, mas si lo he ojeado alguna vez en un Sanborns) que ha generado tantas ventas. Puede ser un libro fresco, ameno, muy ad hoc para los jóvenes de hoy; pero no se trata de una obra cultural, una novela de algún reconocido autor, alguna novela famosa histórica ni nada que nutra de forma positiva la intelectualidad de la persona que lo lee. Si se dice que en México la gente lee de uno a dos libros al año, hay que tomar en cuenta este dato ¿que libros son los que más se leen?. Y entonces ya podemos sacar conclusiones de por qué estamos como estamos. La mayoría de los libros que se leen no son libros que aporten algo culturalmente significativo.

    Me acuerdo que uno de los entrevistados en mi artículo – entrevista sobre los líderes dijo que se debían de fomentar lectores en lugar de televidentes. Estoy totalmente de acuerdo con él, pero yo le agregaría algo más al comentario. Se deberían de fomentar lectores de calidad. ¿De que sirve que tengamos lectores que solo leen libros de ínfima calidad cultural como son este de Quiúbole con… o los de Carlos Cuauhtémoc Sánchez?. Esos libros no son muy distintos de una revista del corazón juveniles (ej, Eres, Tú) o bien, son simple superación personal sin una base psicológica bien fundamentada. Se les llama libros porque tienen el formato de un libro, pero me la pensaría dos veces al llamarles libros porque no cumplen el cometido que debería cumplir un libro: Nutrir la intelectualidad de la gente.

    ¿Que es lo que debemos de hacer para que la gente se acerque a libros que tengan contenido nutritivo para sus mentes?. En México hay los espacios para hacerlo, los libros no son demasiado caros como para no poder comprarlos, hay muchos autores mexicanos, extranjeros, variedad, tiendas, hay todo para poder acercar la lectura a la gente, pero ¿que es lo que pasa que la gente no se acerca a los libros cuando los tienen a la mano?. Lo vuelvo a repetir, los menos culpables son los autores de este tipo de libros que se venden como pan caliente, ellos están en el derecho de hacer su negocio, tendríamos que ver más bien lo que hay que hacer para que los libros que de verdad valen la pena fueran los que se vendieran como pan caliente.

    La lectura es reflejo intrínseco de la cultura y el desarrollo de un país, y en ese ámbito, duele decirlo, pero estamos reprobados. Entonces si nos tendríamos que replantear y preguntar: ¿Quiúbole con la lectura en México?.

     

  • México, país de pocos lectores.

    La Feria Internacional del Libro de Guadalajara es la segunda más importante a nivel mundial, solo después de la que se lleva a cabo en Frankfurt Alemania. Esta feria logra conglomerar a varios escritores e intelectuales de talla internacional, entre ellos a Premios Nobel como Vargas Llosa, Saramago, Pamuk, Stiglitz y muchos otros que con su presencia, han hecho de esta feria una gran fiesta. Pero el problema aquí es que esta feria, a pesar de su gran importancia, no ha logrado contagiar del hábito de lectura no solo a los tapatíos, sino al país en general que sigue sumido en la pobreza literaria.

    En México hay un debate sobre cuantos libros se leen anualmente en promedio por sus habitantes. Algunos afirman que el mexicano promedio lee medio libro al año, otros dicen que dos o tres (contando los libros de texto obligatorios), pero todos concluyen en una cosa: El nivel de lectura en México es raquítico, y más si lo comparamos no solo con otros países cuyas economías son más avanzadas donde se leen más de 20 libros al año, sino que sigue viéndose muy pobre si lo comparamos con otras economías similares como Brasil, donde se leen 4.7 libros al año. En otros países como España, el número de libros leídos es de 7.7.

    ¿Por qué en México no se lee?. Es una pregunta difícil de explicar, dado que en México han abundado los intelectuales a través de la historia. A diferencia de países como Estados Unidos donde se valora más el emprendurismo y la economía, en México históricamente se ha valorado más los aspectos culturales, aunque hay quienes critican a la academia mexicana por ser una institución cerrada que no ha sabido abrirse al público, como lo afirma Enrique Krauze en una entrevista. La pregunta se podría explicar en las clases sociales bajas, puesto que estas reciben un nivel pésimo de educación, y donde muchos de sus integrantes padecen lo que se le llama «analfabetismo funcional«.

    Pero entonces está pasando algo para que las clases medias y altas del país no lean. Habrán quienes le echen la culpa a la televisión, pero la televisión también existe en aquellos países donde si se lee. Otros argumentarán que es la falta de tiempo libre, pero lo mismo ocurre en los países desarrollados. Creo yo más bien que no se ha logrado impulsar eficientemente el hábito de la lectura en la población, a pesar de que existen los intelectuales y los círculos académicos, parecen estar más bien ensimismados como afirma Krauze, y no han sabido cultivar el hábito en el público.

    Es también difícil pedirle a la gente que de la noche a la mañana adquiera el hábito de leer, los hábitos son en ocasiones difíciles de adquirir y creo que esos mismos hábitos se deben de inculcar desde la infancia. Algo que me he percatado es que a veces en las escuelas quieren introducir a los chavales al mundo de la lectura con libros densos como el Quijote. Creo que ese es un error y creo que se debería empezar por lo básico, por libros fáciles de leer, para que progresivamente las personas puedan ir adentrándose en el mundo de la lectura, de lo contrario verán este hábito como algo tedioso e indeseable.

    Muchos creen que la lectura es una pérdida del tiempo. Grave error. Las personas leídas son gente con más criterio y gente menos propensa a ser manipulada que el resto. Una población leída es una población más madura que tiene una mayor capacidad de desarrollo. No es un secreto que es en los países desarrollados donde se lee más. Por eso yo creo que es importante que se debe de hacer algo para sacar al país del rezago en la materia, para que logre ser una sociedad más desarrollada y más culta. ¿o, que piensas tú?.