Etiqueta: Juegos Olímpicos

  • América Móvil compra derechos de los JJOO. Carlos Slim contraataca a Televisa y TV Azteca

    América Móvil compra derechos de los JJOO. Carlos Slim contraataca a Televisa y TV Azteca

    No es que me caiga bien Carlos Slim, digo, es un monopolista al final del día otrora amigo de Salinas y ahora un poco más como que a la izquierda. Pero si ya se estaba hablando que la Reforma de las Telecomunicaciones tenía un sesgo cada vez más marcado a favor de Televisa y en contra de Carlos Slim (digo, 6 años de campaña presidencial no son gratis), Carlos Slim vino de alguna forma a balancearla. Sí, posiblemente o más bien seguramente con ese olfato del «cerdo capitalista», pero que desde un punto de vista práctico dejará el balance del poder más dividido con una de las formas que más puedes lastimar al duopolio formado por Televisa y TV Azteca: quitándoles los derechos de los Juegos Olímpicos, tanto los de Invierno en 2014 en Rusia, como los JJOO de verano que se celebrarán en Brasil en 2014.

    América Móvil compra derechos de los JJOO. Carlos Slim contraataca a Televisa y TV Azteca

    La transmisión de deportes genera muchísimo dinero, y sobre todo pesa porque una de las áreas posiblemente menos afectadas por la paulatina desacreditación de las televisoras. Sea como sea, todos quieren ver las olimpiadas desde su sillón. La compra de los derechos por parte de América Móvil le da un arma poderosa a Carlos Slim. Si bien esto no asegura que el duopolio se quede sin posibilidad de transmitirlas (bien, pueden comprarle los derechos a Slim) lo que sí puede pasar es que este «tesoro» se utilice para chantajear y obligar a negociar al duopolio. Seguramente algo así pasará, aunque no sabremos bien en que. Se dice que podría usar esos derechos como chantaje para asegurar que se le venda una de las cadenas a licitarse. O bien es una venganza por que el había salido perjudicado mientras Azcárraga, su competidor, salió beneficiado. Pueden haber muchas conjeturas, pero A Priori, Slim, se salió con la suya. Slim hizo lo que la Reforma de Telecomunicaciones no terminaba de hacer.

    La transmisión de mundiales de futbol y Juegos Olímpicos es lo que más dinero genera a las televisoras. Las pérdidas son las suficientes como para que después del solo anuncio del convenio, Televisa pierda acciones en la casa bursátil. ¿Qué va a pasar? Creo yo que de alguna manera al final sí se van a transmitir en TV abierta. Ya sea por el hipotético nuevo canal de Slim, o por el duopolio, quienes tuvieron que llegar a algún acuerdo y tuvieron que ceder. Estos son los empresarios perros, esos pequeños cerdos capitalistas que no se tocan el corazón, que incluso le pueden dar la espalda al pupilo de quien le entregó Telmex a precios muy baratos, con todo e infraestructura incluida.

    Decían que Carlos Slim metió las manos en el PRD (lo cual en este momento no sé) que llevó iPads al congreso. Pero Televisa y en especial Joaquín López Dóriga, no tienen autoridad moral para criticar y decir (en ese momento sin pruebas) que Slim compró a políticos cuando ellos mismos tienen a toda una telebancada legislando a su favor. Cerca quedaron de tacharlo de antidemócrata por poner supuestamente en riesgo el pacto por México. ¡Por el amor de Dios! ¿Gracias a quienes Slim es ahora el más grande de los poderes fácticos? Sin chillar, simplemente, sin chillar.

    Si Slim al final sí se sale con la suya, será una derrota incluso para el presidencialismo, debido a que con todo y oficio no habrían podido acotar a este poder fáctico, como si lo hicieron con Elba Esther Gordillo entre otros. Si lo logra, quedaría patente que el señor Slim está por encima incluso de gobiernos duros debido al poder que le confiere todo su dinero, y eso es, peligroso.

    Carlos Slim parace no estar dispuesto a decir «lo que usted diga Señor Presidente Licenciado Enrique Peña Nieto» y si está dispuesto más bien en mandarlos a volar en Infinitum.

  • La caída de las televisoras

    La caída de las televisoras

    La caída de las televisoras

    Todos sabemos que las olimpiadas y los mundiales son de los eventos donde las carteras de las televisoras se abren para recibir un buen fajo de billetes por parte de los anunciantes. Y es que las televisoras tienen que invertir primero en la compra de los derechos (que cuesta un ojo de la cara) y también deben invertir en la cuestión de logística, tecnología, instalar un set en el centro de comunicación (o como se llame) en la sede del evento. Por eso es que las cosas deben de salir bien, deben de llenar todo lo que puedan de publicidad. Engañar a la gente con la existencia de espectaculares de Marinela en las zonas más importantes de Londres (que a toda luces se nota el uso de computadoras para hacer eso). Necesitan sacar todo el provecho, porque para ellos no existe eso del espíritu olímpico, existe el billete.

    Parece que esta vez no será así, y este fracaso televisivo en el rating, podría ser un síntoma de la caída de las televisoras. Por un ejemplo, Televisa esperaba a 20 millones de personas viendo la inauguración de los Juegos Olímpicos en su señal, pues resulta que fueron 12 millones nada más (casi la mitad); y los programas que se encargan de recopilar los mejores momentos de las olimpiadas como La Jugada Olímpica de Televisa y Pasión Olímpica de TV Azteca (vean la gran creatividad para nombrar a sus programas) tuvieron un rating de 6.6 y 2.8 puntos respectivamente. Por ejemplo, ¿Se acuerdan de la polémica del primer debate presidencial que no sería transmitido por los canales principales?, el debate tuvo un rating de 10.4, el partido de futbol que lo opacaría tuvo 9 y el programa Pequeños Gigantes 17 puntos. Como verán, pues el rating de estos programas olímpicos, no tuvieron nada. Esta es una caída estrepitosa ¿Y por qué es?

    Las televisoras están pagando sus errores. Una de las causas a mi gusto es cada vez el más bajo análisis dentro de estos programas deportivos, los contenidos son un insulto para aquellos televidentes que quieren seguir los juegos, por ejemplo, en TV Azteca algunos conductores de estos programas, ni siquiera son conductores de deportes. Si comparo los clásicos programas de «Los Protagonistas» de José Ramón Fernández con estas cosas, pues la verdad mejor paso sin ver. El argumento de quienes dieron la noticia donde afirman que los televidentes prefirieron ver la televisión de paga si aplica, pero solo en parte. Además no solo fue la señal de paga, sino también Terra que transmite los juegos por Internet (con ciertas fallas en el streaming, pero que resulta mucho más cómodo para aquellas personas que tienen que trabajar). Las televisoras siguen empecinadas en mostrar contenido cada vez más pobre, y es que la sociedad más informada se va alejando más de ellos, y su mercado se reduce a los sectores más desinformados (que conforme estos se vayan informando y teniendo a la mano más opciones, los irán dejando). No es causalidad que Roberto Gómez Junco, a mi parecer uno de los pocos (o el único) que vertía comentarios interesantes decidió presentarle a Televisa su renuncia en medio de los Juegos Olímpicos.

    Creo que esta no es la única razón. Seguramente todo el proceso electoral empañó (con justa razón) la imagen de las televisoras, sobre todo de Televisa, quien ya había hablado de ciertas pérdidas económicas. La imagen de estas empresas seguramente se mermó, más si las cifras del ex canciller Jorge Castañeda donde afirma que el 50% de los mexicanos cuestiona la legitimidad de las elecciones son ciertas (cifras conservadoras a mi parecer). Las manifestaciones, el #YoSoy132, el aberrante sesgo de programas como Tercer Grado que tenía niveles importantes de rating, ya sea porque muchos televidentes lo sintonizaban para burlarse de los «periodistas» o apreciar su cinismo, o bien, ver como se acababan a los candidatos de la oposición (AMLO y Josefina); y muchas otras razones perjudicaron la imagen de esta empresa. Faltaría ver como afecta este «quemón» al Teletón por un ejemplo, campaña directamente relacionada con televisa por el inconsciente colectivo mexicano.

    Lo cierto es que el manejo de la información poco a poco cambia. Cada vez menos gente se postra ante un televisor para que le den toda la información peladita y en la boca: Ahora la gente poco a poco se va acostumbrando a buscar información por sí misma, y en el caso de las olimpiadas algunos sintonizan las televisoras para ver algunos juegos, pero nada más, no esperan que los conductores les digan «todo lo que pasó». Este modelo televisivo poco a poco dejará de ser negocio, y la situación es que por razones que ya conocemos, preferirían en degradar sus contenidos para enfocarse en el sector con menos preparación, que mejorarlos para satisfacer las necesidades de una sociedad más preparada.

     

  • Dejen de quejarse, ternuritas

    Dejen de quejarse, ternuritas

    Dejen de quejarse, ternuritas

    La palabra «ternuritas» ha sido utilizada muchas veces por las plumas priístas para criticar al movimiento #YoSoy132 y todos estos movimientos que no les gustan, porque sabemos de antemano que a muchos les interesa tener una sociedad sumisa, aletargada, conformista. Ricardo Alemán la utilizó, Sergio Sarmiento quien presume ser libertario, de repente se despoja de su ropaje libertariano para escribir en favor del régimen entrante (y es que no se puede ser libertario y priísta al mismo tiempo). Muchos se quejan de los movimientos sociales y los sentencian antes de que se definan siquiera. Estas personas quejumbrosas, que gritan -pónganse a trabajar-, por omisión están dejando de contribuir a la sociedad y están contribuyendo a no solo dejar las cosas como están, sino a la regresión. Que debe haber críticas a los movimientos, ¡por supuesto!, pero por eso mismo uno en lugar de quejarse debería ponerse a ayudar. Afirman algunos que están usando a los jóvenes, pero en caso de que fuera así, no dejan estos de creer que están buscando algo bueno por el país, hay una intención fidedigna en cambiar las cosas. Estas personas que se quejan, con mayor razón deberían ayudar a dichos jóvenes, su experiencia podría ayudar a refinar el movimiento y ayudarlos a llevarlo por un mejor cauce.

    Estarse quejando de las cosas en la sobremesa es muy mexicano, y los motivos de las quejas son las mismas, quesque Salinas y sus crisis, quesque AMLO y sus berrinches, quesque Calderón y sus 60,000 muertos. Salir a la calle y buscar un cambio es loable, puede funcionar, puede que no, pero para que sea lo primero, si estos jóvenes que no solo arremeten contra Peña Nieto (con toda razón) sino que critican el monopolio de los medios entre otras cosas, son apoyados por más gente, gente con experiencia, el éxito será más seguro. ¿Qué Morena quiere meter mano, que el PRI, que X o Y? pues en lugar de quejarse y criticar mejor pónganse a colaborar caray, porque digo, si esto termina influyendo en la historia, preferiría saber que fui de los que trató ser parte de ella, y no de los que se estuvieron quejando. Yo aquí mismo he hecho alguna crítica constructiva a este movimiento, mostrando alguna discrepancia en la forma de concebir algunas cosas, pero mi intención no ha sido desvirtuarlo, sino totalmente lo contrario, buscar contribuir de alguna manera.

    Estas ternuritas quejumbrosas no solo las vemos aquí. Hablando de las olimpiadas, veo que también hay muchas y me molestan, en serio me molestan. Un clavadista tiene una ejecución algo deficiente, no alcanza medalla y ahí van todos -Mediocre, por eso México está como está-, yo reto a estas ternuritas a que se suban a un trampolín y se echen un clavado de triple giro. Peor aún, he escuchado a algunas «ternuritas» criticar a varios deportistas por obtener la medalla de plata y no la de oro. Cierto que a veces la mentalidad juega y nos boicotea, pero al menos en los deportistas veo una firme intención de ir derribando poco a poco esos complejos. Caray, ver a los mexicanos competir de tú a tú con los chinos, deportistas que tienen que sufrir literalmente y a veces inhumanamente para llegar a las olimpiadas tal cual robot.

    La gente siquiera se da cuenta que el problema de la falta de competitividad deportiva ni siquiera reside en los atletas, sino en todo el sistema, que por cierto, con todo y «directivos» han habido progresos en el deporte, basta ver las medallas que ganábamos en los años 80 y 90 comparadas con las que ganamos en el nuevo milenio; hasta los directivos lo hacen ya «un poco menos peor». Pero para muchos ellos tienen la culpa de no traerse tantas medallas, si un atleta fracasa, entonces todos lo condenan. Pero eso sí, no toman en cuenta que también los atletas estadounidenses, chinos, surcoreanos, todos llegan a fracasar. Caray, estos deportistas creo que nos ponen un ejemplo de lo que deberíamos ser los mexicanos, y todavía un mexicano ternurita postrado en su sillón, con la cerveza en su panza y rascándose varias partes del cuerpo a la vez, sintoniza Televisa y se mofa de los atletas mexicanos porque no ganan tantas medallas como lo hacen los chinos ¡por favor!. No falta el ternurita que grite a los atletas (que ni lo escuchan porque los ve por la tele) -¡No gasten mis impuestos en las olimpiadas y mejor pónganse a trabajar!.

    Ternuritas también los que se burlan de que Peña Nieto es un ignorante (la afirmación, falsa no es) dado que no sabe mencionar tres libros, y estos tampoco se molestan siquiera en leer un libro por año. No tienen autoridad moral para criticar. Creen que como él va a ser Presidente, tiene la obligación de prepararse, pero ellos no, ellos si pueden ser mediocres, echar la flojera y dejar de prepararse. Luego los que se quejan de AMLO por su acento y ellos ni siquiera saben hablar español, o los que critican a López Dóriga por su infame «Juay de Rito» pero eso sí, nunca han tomado un solo curso de inglés. ¡Dejen de quejarse, ternuritas!.

    Dejen de quejarse, y si me quejo es porque tengo autoridad moral para hacerlo. Critiquen, pero hagan, colaboren, dejen de ponerle el pie a aquellos que sobresalen, dejen esa mentalidad mediocre y tonta. ¡Basta ternuritas!.