Etiqueta: Josefina Vazquez Mota

  • Lo que debes saber sobre el Estado de México y el futuro del PRI

    Lo que debes saber sobre el Estado de México y el futuro del PRI

    Lo que debes saber sobre el Estado de México y el futuro del PRI

    Si fuera priísta yo estaría muy preocupado. Porque aunque en los consejos y reuniones del partido sienten que son fuertes y lo pueden todo, la realidad, este 4 de junio, podría caer como un balde de agua fría, muy fría. -Sí, más que los baldes del Ice Bucket Challenge-.

    Empiezo diciendo que el Estado de México ha sido y es muy importante para el PRI. Esa entidad es casi como si se tratara de su centro de operaciones, porque tanto el voto duro que ahí ostenta como el presupuesto al que tiene acceso ahí, ha permitido que el partido se siga manteniendo como uno de los más importantes de México.

    Por esa razón esta entidad no ha visto la alternancia, porque el PRI tiene un gran poder ahí y ha procurado mantenerlo a costa de lo que sea.

    Pero este año, el PRI podría perder el Estado de México.

    Y las consecuencias que podría tener esto para el PRI podrían ser desastrosas. Podría tratarse casi de su acabose. 

    A corto plazo porque confirmaría lo que ya es casi un hecho, que perderán la presidencia en 2018. No tener disponibles todos los recursos -económicos y humanos- de los que siempre han echado mano será determinante en la elección del año que viene.

    A mediano y a largo plazo porque sumar al descrédito que el partido tiene, el hecho de que perderán las regiones más pobladas y donde se concentra la mayor parte de los recursos económicos -Además del Estado de México seguramente perderán Jalisco, y quien sabe si vuelvan a recuperar Nuevo León-, podría quitarles tal cantidad de poder de tal forma que nunca recuperen la fuerza que hasta hace poco ostentaban.

    No sin olvidar el envejecimiento del voto duro del PRI y de lo cual he hablado con insistencia

    Pero entremos en materia. ¿Por qué el PRI puede perder el Estado de México? La encuesta que lanzó Reforma es muy ilustrativa. 

    Según Reforma, el candidato del PRI, Alfredo del Mazo lleva un punto de ventaja, lo cual se considera un empate técnico. Esto es así, mientras que en 2011, Eruviel Ávila le ganaba por más de 40 puntos al perredista Alejandro Encinas. En 2011 no había nada más que PRI en el Estado de México, ahora la situación es diferente.  

    Fuente: Grupo Reforma.

    Mi pronóstico es que la elección terminará siendo de dos, entre Alfredo del Mazo y Delfina Gómez. Pienso que Josefina Vázquez Mota terminará -una vez más- desinflándose. Y si la elección es de dos, entonces la derrota para el PRI podría ser casi inminente. Es decir, el PRI necesita un escenario donde tanto Delfina y Josefina se mantengan competitivas hasta el final para que ellas dos se dividan el voto opositor como ocurre actualmente.

    Y esto ocurre la mayoría de las veces, tomemos como referencia las elecciones presidenciales donde la contienda siempre termina siendo de dos, mientras que el tercero termina relegándose. En 2000, la contienda fue entre Vicente Fox y Francisco Labastida, relegando a Cuauhtémoc Cárdenas a un tercer lugar. En 2006 fue entre Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador, relegando a Roberto Madrazo, y en 2012, la propia Josefina Vázquez Mota terminó desfondándose pare dejar la contienda entre Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador. 

    Pero, ¿qué pasaría en ese escenario? Grupo Reforma se molestó en preguntar a la gente cómo votaría si la elección fuera entre dos y no entre tres. En todos los escenarios donde aparece Alfredo del Mazo, el PRI saldría derrotado de forma contundente:

    Fuente: Grupo Reforma

    Peor aún. En el propio Estado de México, el PRI tiene más negativos que cualquier otro partido, así como su candidato quien también tiene más negativos que Josefina Vázquez Mota y Delfina Gómez Álvarez.

    El PRI va en primer lugar -empate técnico- según la encuesta de Reforma, pero todos los otros datos hacen pensar que tendrán una tarea muy difícil. El hartazgo hacia el partido tricolor ya permeó el estado que era intocable, el cual daban por sentado en todas las elecciones. El desgaste de la imagen del partido, aunado a la pérdida progresiva del voto duro debido al cambio generacional puede quitarle al partido tricolor el Estado de México. 

    Y si eso pasa, el PRI podría caer y no recuperarse nunca más. Lecciones como las de Italia y Grecia -países también acostumbrados al patrimonialismo- donde los partidos hegemónicos prácticamente desaparecieron son muestra de que el PRI ni es invencible ni existirá para siempre. 

    Para terminar, les invito a consultar todo el estudio de Reforma para que saquen sus propias conclusiones

  • El PAN ¿Eso qué es? ¿Todavía existe?

    El PAN ¿Eso qué es? ¿Todavía existe?

    Felipe Calderón y Josefina Vázquez Mota se han empezado a involucrar en las campañas de los blanquiazules que contienden a gobernaturas o alcaldías. Con discursos poco emotivos y haciendo hincapié en palabras como «honestidad», se han dado a la tarea de poner de su parte para tratar de que el PAN no salga tan mal parado en las elecciones que vienen.

    El PAN ¿Eso qué es? ¿Todavía existe?

    El que tengan que recurrir a estas figuras nos habla de lo desesperados que están en el PAN, de que se les han acabado las ideas para atraer electores. Por ejemplo, si bien pareciera relucir al hacer el contraste de su gestión con el de Peña Nieto, la verdad es que Felipe Calderón no fue un gran presidente y por lo que veo quienes más lo admiran son «los más panistas», los que se acercan más a el concepto de «voto duro». Mientras tanto habrán otros votos más volátiles que tienen a Felipe Calderón en buen concepto, pero no el suficiente como para que su presencia incida mucho en su voto.

    Calderón y Josefina actúan porque por medio de sus figuras tratan de mostrar que el PAN no está tan jodido. Hasta los más panistas se sienten avergonzados de quienes ahora están dirigiendo el rumbo de su partido: Madero, los moches, «ánimo Montana». Pero la realidad es que el PAN está dividido y que incluso el ex Presidente es parte de la división que aqueja a éste partido.

    Josefina es, fue, el tercer lugar de la elección pasada. Y usar a una figura política que obtuvo ese lugar para atraer votos nos habla de lo desesperados que están en el PAN y de los pocos recursos que tienen a la mano para lograr trascender en las elecciones venideras. Si Calderón no se ve emotivo, menos emotividad refleja la ex candidata cuyo discurso se limita al: Yo conozco a éste candidato y sé que es honesto. Con su poco carisma intenta transferirles un poco de autoridad moral pero es muy difícil que cumpla el cometido de generarles votos cuando ella misma no lo pudo hacer en las elecciones pasadas.

    Usar a personajes como Calderón o Josefina nos habla de que al PAN ya se les han acabado las ideas. Para el mexicano promedio, el PAN ya no es una alternativa, sino más bien parte de toda esa partidocracia que detesta, ya no es «el que puede con el PRI», más bien es una suerte de «PRI mocho». El PAN es conservador en tiempos donde las clases medias en México empiezan a tornar un poco más hacia ideologías más liberales. La señora que va los domingos a la Iglesia, el papá tradicionalista y demás figuras empiezan a ser no tan constantes como en años pasados.

    Jalisco era el bastión del PAN, ahora no sólo eso (ahora gobernado por el PRI), sino que ha perdido todos los municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara e incluso el Distrito 10 de Zapopan, otrora el distrito más panista del país, lo condenará en estas elecciones al tercer lugar, por debajo de Movimiento Ciudadano (donde han migrado algunos panistas en busca de hueso) y el PRI, que siempre contará con su voto duro.

    Tal vez en las diputaciones federales todavía mas o menos pinte el partido, pero esto ha sido más bien gracias al desprestigio del Gobierno Federal (que como sea, el PRI sigue en el primer lugar de las preferencias) y de la división y escisión del PRD.

    El PAN debe replantearse como partido, si sus militantes no logran hacerlo, estarán condenados a desaparecer. ¿A poco no?

  • El segundo debate y el guardián

    El segundo debate y el guardián

    El segundo debate y el guardiánCaray, la verdad cuando pase el primero de julio espero poner los temas políticos en cuarentena, porque de verdad que el tema ahorita está demasiado caliente, porque está saliendo «el cochinero». Dicen que el segundo debate (que podrás ver en vivo aquí en www.elcerebrohabla.com este domingo a las 8:00 PM) será como el primero y que la gente no cree que vaya a haber algo diferente; yo creo que se equivocan, empezando por el formato cambió (no al grado que quisiéramos pero lo hizo), porque Javier Solórzano lo conducirá (y ahora sí será moderador), y porque el escenario cambió. Enrique Peña Nieto sigue de puntero y nada más. Las cosas cambiaron en el hecho de que Andrés Manuel López Obrador se metió en la pelea, si bien todavía el que tiene mayores posibilidades de ganar sigue siendo Peña Nieto, su triunfo ya no es tan seguro; ciertamente las encuestas son muy volátiles, pero creo que AMLO debe de estar entre 8 y 10 puntos (difícil pero no imposible) de Peña Nieto, y esto es notorio por el giro que han tomado las estrategias de campaña; porque si López Obrador estuviera derrotado, Peña Nieto y su equipo no estaría preocupado.

    También a este debate se han sumado todos los gates de Peña Nieto, el Twittergate, el Iberogate (de donde surgió #YoSoy132) y ahora el Guardiangate, del cual todavía no vemos que impacto tendrá en las tendencias por lo reciente del suceso. La publicación de The Guardian donde se publican los contratos con Televisa para «tumbar a AMLO» y peor aún que confirmarían que Peña Nieto es una creación de Televisa, es muy relevante. Primero porque estamos hablando de uno de los periódicos más prestigiosos de Inglaterra, y por que estas publicaciones, que a pesar de los reclamos de Televisa, el periódico inglés insiste y cada vez con mayor peso que la información es verídica, le darían mucho más solidez a lo que ya muchos sabíamos (por que sabemos el peso que tiene la opinión internacional), y no solo eso, sino que solidificaría la «teoría del compló» de López Obrador. Hay que sumarle que Peña Nieto no quiso asistir al debate organizado por #YoSoy132 (al cual si asistirán los otros tres candidatos), debate que no sería de lo más benéfico para el mexiquense porque se trata de una invitación de un movimiento «antiPeña», pero al igual le perjudicará el no haber asistido, así como AMLO no fue a uno de los debates en el 2006.

    En el debate, Peña Nieto tendrá que tomar otra postura. Tendrá que atacar directamente a López Obrador con todo lo que ello implica, será un riesgo porque Enrique Peña Nieto tiene cosa que le pisen y López Obrador tendrá más argumentos para atacarlo (en especial esta información que ha expuesto el diario «The Guardian»). Tendrá que atacar pero a la vez ser muy cuidadoso por eso de que no se le da la improvisación, y si bien, puede ensayar los diferentes escenarios como lo hizo para el primer debate, habrá un punto en donde no tenga de donde sostenerse. Podrá criticar a López Obrador por el plantón en Reforma, pero AMLO se lo podrá revirar con el tema de Atenco, podrá criticarle también que está rodeado de gente indeseable como Barlett, pero también ahí Peña Nieto las lleva de perder y de hecho en una sitaución parecida, AMLO le dió un contundente golpe en el primer debate (de hecho el único). A pesar de que Peña Nieto va en el primer lugar, va a la baja, y por eso tiene que hacer algo para detener la creciente de López Obrador y no arriesgar su triunfo. La campaña de Peña Nieto ha ido en declive debido a una cadena de errores, y podría ser peor si no fuera por los errores de López Obrador en algunas declaraciones impertinentes como empezar a tantear la posibilidad del fraude. Parece que todas las demás estrategias lanzadas contra AMLO, como los spots recientes, no han surtido el efecto esperado, más cuando se comprobó fácilmente que algunos de los argumentos de los spots contenían información manipulada, cosa que los seguidores de AMLO expusieron tan solo unas horas después.

    Josefina Vázquez Mota tiene poco que perder y mucho que ganar. Si decimos que AMLO todavía tiene algunas posibilidades de ganar y apenas está por encima de ella, quiere decir que la panista no debe de sentirse derrotada, a pesar de Fox y de que varios miembros de su partido la abandonaron. Naturalmente tendrá que arriesgar y atacar, deberá hacerlo a los dos; si solo ataca a Peña Nieto, bajará al primer lugar pero no rebasará al segundo lugar, si ataca a Peña Nieto no solo pasa lo opuesto, sino que hará más sólida la teoría de que eso del «PRIAN» existe, más porque está en un escenario donde pareciera que todos le quieren dar la razón a López Obrador, aunque este último por alguna razón ha bajado considerablemente de tono los ataques contra el PAN y Felipe Calderón y solo se ha concentrado en Peña Nieto y «esos» que lo quieren poner. Josefina no podrá sacar provecho de los documentos de The Guardian, dado que su nombre aparece en algunos de los documentos. Josefina ahora si tendrá que mostrar lo «diferente» y por lo tanto deberá ver que diferendo tiene ella con respecto a los otros dos candidatos.

    López Obrador tiene una segunda oportunidad, falló en la primera, pero todo lo sucedido en mayo hizo lo que el no pudo hacer por cuenta propia. Para empezar debe saber que las circunstancias lo pusieron en un papel donde de alguna otra manera no hubiera estado. Y si bien algunos de sus seguidores ya estaban preocupados por el hecho de que los dos candidatos iban a salir contra él (incluso el Reforma afirmó que los coordinadores del PRI y del PAN se juntaron para practicar como iban a acabar con AMLO, pero bueno, el Reforma), ahora AMLO con los spots evidentemente manipulados y con el asunto de The Guardian tendrá oportunidades. Deberá aprender del primer debate, y si bien tiene que atacar, no solo debe de ser más ágil y contundente, sino también ser más propositivo y decirnos que nos da a cambio, porque sobre todo cuando sale de palabras de él, nos deja varias dudas, sobre todo en las propuestas económicas, donde divaga mucho. Tendrá que ser certero y de ninguna manera hablar sobre «los posibles fraudes» o utilizar cinco intervenciones para explicarnos la teoría de la mafia en el poder, lo cual podría hacer en uno solo. Si se comporta como en el primer debate o incluso como en Tercer Grado donde por naturales razones, los periodistas de Televisa fueron más suaves de lo esperado, pero donde tampoco López Obrador se vió bien y al igual que su adversario Peña Nieto (aunque este último de forma más cínica) se deslindó; López Obrador no podrá abonar mucho a su causa.

    Gabriel Quadri podrá ser propositivo en tanto mantenga el registro de su partido, pero a la vez por el pacto con Peña Nieto, el se encargaría de criticar a López Obrador, empezando porque es una persona más inteligente y preparada que Peña Nieto e incluso que el mismo AMLO. Podrá evidenciar la falta de sustento (real) en algunas de las propuestas, y desde su punto de vista liberal (en lo económico) podrá criticar otras propuestas de López Obrador, más que la TV nos ha enseñado, sin siquiera conocer nada del tema, que lo que no es neoliberal es comunista y que no existe Keynes (economista en el cual están basadas varias de las propuestas de AMLO).

    La mesa está servida, desafortunadamente tenemos muy malos candidatos (los tres), pero aún así debemos hacer una elección el primero de julio y los debates pueden ayudar a aclarar un poco el panorama. Triste es saber que muchos de los mexicanos verán el debate por morbo, porque las peleas y descalificaciones «les emocionan» pero ahora si viendo la calidad de nuestros candidatos, como dice Laura Bozzo: ¡Que pasen los desgraciados!

  • Que el Peje no se me apendeje

    Que el Peje no se me apendeje

    Que el Peje no se me apendejeAyer fue un día muy duro y movido en la campaña electoral, y como no lo va a hacer cuando AMLO está prácticamente asegurando que harán fraude y a la vez el PRI y el PAN han lanzado spots contra AMLO sacando fuera de contexto y manipulando información al menos en parte de los argumentos que presentan (es decir, mintiendo) para desacreditarlo e infundir miedo en la población en base a información falsa. En el caso del PAN, cabe mencionar que también lanzó este tipo de spots (que se transmitirán a partir del día de hoy) en contra de Enrique Peña Nieto. Esto seguramente pondrá al país en una situación más riesgosa que la del 2006. En ese año tanto el gobierno federal presidido por el PAN como López Obrador lograron hacer que a pesar de todo, la olla no explotara, sobre todo porque AMLO intentó que la inconfirmidad con el resultado no tuviera tintes violentos, y a pesar del no prudente bloqueo de Reforma, lo logró.

    Ahora no se si la gente pueda tolerar otro clima igual, si AMLO clama fraude aunque busque una solución pacífica, posiblemente mucha gente se va a desesperar y pueda terminar en un conflicto más duro. A diferencia del 2006 tenemos dos candidatos a los que la gente les tiene miedo. La animadversión va en primer lugar en contra de Enrique Peña Nieto, y también mucha gente sigue teniendo miedo a López Obrador. En el 2006 mucha gente en un principio no creyó en un fraude porque el PAN no tenía antecedentes antidemocráticos. El problema es que el PRI, quien tiene al puntero, es el partido con más antecedentes antidemocráticos, y el PAN ha perdido credibilidad, más al ver a Vicente Fox y Manuel Espino pidiendo votar por Enrique Peña Nieto. Ciertamente mucha gente (incluso mucha no afín a López Obrador) cree que puede existir un probable fraude y por eso muchos se han apuntado como observadores electorales para garantizar que las elecciones sean limpias, una situación como la del 2006 no podría ser tolerada y podría terminar en algo muy, pero muy difícil para el país.

    Digo que el Peje no se me apendeje (haciendo alusión a «el Tata»), porque ha asumido una posición de víctima ante la guerra sucia, y pareciera omitir el hecho de que en política todo es estrategia. Incluso el ha sido parte de la guerra sucia, tal vez no por medio de spots, pero si ha involucrado en esa dinámica con sus declaraciones en campañas de contraste y difamaciones (aunque repito, pareciera que sus «adversarios» se empecinan en darle toda la razón). López Obrador debería ser mas estratega y menos berrinchudo, incluso esta guerra sucia podría encausarla a su favor porque varios de los argumentos planteados son muy fáciles de rebatir (al punto que a sus seguidores les tomó unas horas crear un video para exhibir las mentiras emitidas por PAN y PRI), y con un spot demostrando esto sería más que suficiente, no solo porque AMLO lograría mostrar con pruebas contundentes que mienten, sino porque los otros dos partidos quedarían como mentirosos. En las redes sociales se ve el efecto, y es que al ser lanzados los spots en Youtube no se habla de que «AMLO vaya a tomar las armas» sino de que el PAN sacó de contexto declaraciones suyas. Incluso todos los diarios digitales o periódicos como el propio Milenio hablan de eso y no de la posibilidad de un conflicto armado.

    López Obrador en lugar de ver que esta coyuntura le podría ayudar, se ha puesto nervioso y amenaza cometer los mismos errores del 2006. Ya habla de fraude cuando falta un mes para las elecciones y cuando es una realidad que a pesar de que se ha metido en la pelea, todavía está abajo de Peña Nieto; con esta declaración incluso pareciera despreciar la participación ciudadana y al movimiento #YoSoy132, porque los ciudadanos están organizándose como mencioné, para evitar que suceda un fraude en estas elecciones. Lo más prudente hubiera sido que AMLO no emitiera opiniones públicas relacionadas con un posible fraude, organizar a sus correligionarios para que también vigilen las elecciones y ya dependiendo de lo que sucediera en las elecciones actuar en consecuencia. Afortunadamente en caso de no estar de acuerdo con el resultado, podrá recurrir a la instancia del voto por voto, que ahora el IFE si contempla, de esta forma podría evitarse el bloquear avenidas por 3 meses y mejor aún, más posibilidades de que se esclarezcan los resultados, cosa que no sucedió en el 2006.

    La guerra sucia en que se ha entrado es lamentable y más cuando la herida del 2006 no sana. Además no se me hace prudente porque la situación del país es más insostenible (recordemos que con Fox, los indicadores no eran malos, mientras que con Calderón hablamos de poco crecimiento y de 60,000 muertos en una guerra mal planteada). No creo sinceramente, que un suceso como el del 2006 vaya a ser sostenible. Lo peor es que esta polarización y división que generan los tres candidatos (recordemos que Peña Nieto prometió no dividir el país y no cumplió), se dividirá entre tres, porque ahora no solo es AMLO el mayor «peligro para México» sino que Peña Nieto llegó para dejarlo en el segundo lugar. Y un escenario donde el PRI cometa fraude o se crea que lo haya cometido, con todos los antecedentes de este partido, con un candidato repudiado por un gran sector de las clases medias y altas, con una sociedad que ya sale a las calles; coayudvará en un resultado más fuerte y agitado.

    Es obvio, los tres candidatos (más Quadri) están con sus acciones buscando dividir al país. Por lo mismo este mes lloverá desinformación, descalificaciones y formas de generar terror en la población. Aquí es cuando la sociedad debe de ser fría y no dejarse llevar. Investiguen, busquen en fuentes, no se crean todo lo que les digan ni todo lo que sus amigos publiquen en Facebook o Twitter, racionalicen su voto.

    Aquí les digo, si no están pasando por un buen momento anímico o esta situación les afecta emocionalmente, les recomiendo alejarse lo más posible de las elecciones, no ver TV, no entrar a redes sociales (inundadas de desinformación, que mucha gente se cree y terminen compartiendo) y distraiganse en otra cosa porque esto se va poner feo, muy feo.

  • Josefina con quemaduras de Tercer Grado

    Josefina con quemaduras de Tercer GradoNo entiendo por qué Josefina Vázquez Mota accedió ir al programa de Tercer Grado en Televisa. Enrique Peña Nieto ha cancelado todos los debates que no son del IFE porque sabe que tiene las de perder, y tampoco ha querido asistir a las universidades porque sabe que va a salir abucheado por el alumnado. Es su estrategia y es entendible. Entonces por la misma razón Josefina Vázquez Mota no debió ir al programa porque ya sabemos cual era la intención de los pseudointelectuales de Tercer Grado (entre los que se encuentra un hijo ingrato, un payaso y una conductora de Big Brother). Todos sabíamos que en ese programa iban a tratar de destruir a Josefina Vázquez Mota, dado que Televisa es parte importante en la campaña de Enrique Peña Nieto. Por esa razón no debió ir, si López Obrador no fue a un debate en el 2006 por «ejtrategia«, y Peña Nieto también hace lo mismo, ella debió ser más estratega; más cuando en Televisa le iban a cobrar los ataques que le hizo a Peña Nieto en el debate.

    Ciertamente Tercer Grado no tiene la audiencia de un debate, pero al estar en el canal más importante de Televisa significa que Josefina iba a estar expuesta ante un sector razonable de la población. Josefina sabía que Televisa no iba a estar de su lado como lo estuvieron con Felipe Calderón (de una forma convenenciera), incluso la forma en que la trataron los «quesqueanalistas» como Carlos Marín, Ciro Gómez Leyva y Adela Micha, nos recordó mucho al trato que recibió López Obrador en el 2006 por parte de la televisora. La cuestionaron de todo, que su campaña está mal, que en el PAN no la quieren, que los 60,000 muertos, que su hermana que ejercía sin título, que por qué Molinar Horcasitas el responsable del caso ABC estaba en su equipo, que por qué criticó a Peña con el caso Paulette, que por qué le fue mal en el debate y perdió puntos, por qué de sus inasistencias en el congreso, e incluso los analistas estos sugirieron tácitamente que hubo un pacto con López Obrador para atacar a Peña Nieto. Claro, sin dejar de cuestionar a cada rato el por qué se autonombra «diferente».

    Josefina está sola porque los poderes fácticos no están con el PAN, y la influencia de esos poderes se pueden medir en el sentido de que sin ellos el PAN se ha debilitado muchísimo y está a punto de sufrir una escandalosa derrota en las elecciones (no solo la presidencial, también en estados y municipios). Quisieron jugar como el PRI y se los chamaquearon, no tenían el colmillo y ahí están las consecuencias. El PRI posiblemente en el 2006 apostó por el PAN (al considerar válidas las elecciones del 2006) porque con un Madrazo muy relegado que de antemano se veía perdido y no era la figura mejor vista en el partido, les plantearía el mejor escenario para ir preparando su arma mediática hacia el 2012, Peña Nieto fue promocionado desde antes de las elecciones del 2006 como un proyecto a largo plazo y vaya que les funcionó. Todo fue frio y calculado.

    Josefina Vázquez Mota quiso seguir con la imagen de una mujer moderada, bonachona, que a pesar de que los conductores de Tercer Grado querían destruírla, ella bromeaba -jjajajjaja Ciro-, pero no se atrevía a confrontarlos. Creo que si Josefina hubiera cuestionado en su propio programa las intenciones que tiene Televisa con Peña Nieto, le hubiera ido mejor, porque más que verse como radical, se hubiera visto como una candidata fuerte y con temple, y si algo le falta a Josefina es fortaleza, no deja de ser una candidata gris, a la cual le falta caracter e ideas.  Naturalmente estos comentaristas están mejor preparados que Peña para debatir, y con una actitud de «niña buena» pues se la iban a acabar y eso fue lo que ocurrió. A pesar de que Josefina intentó defenderse, y ciertamente se vio algo más natural y menos robótica, creo que los de Televisa terminaron ganones.

    Me da también curiosidad por qué Josefina no se atreve a atacar a la televisora, podría pensar que al ser un poder fáctico muy fuerte le podría afectar enemistarse con ellos, pero de todos modos tenían la intención de destruirla. No es que ella tenga que estar de acuerdo con López Obrador en casi nada, pero si algo concuerdan tanto panistas como perredistas como indecisos, es que Peña Nieto es un producto de Televisa, y creo que si dos candidatos estuvieran criticando a la televisora por este hecho, la teoría podría tener más peso y podría afectar más al mismo Peña Nieto y los intereses que lo rodean. Una persona como Clouthier por ejemplo, seguramente hubiera arremetido contra la televisora, pero esa debilidad de Josefina a veces nos hace pensar que el PAN tiene deudas no solo con la televisora, sino con lo que está detrás y una crítica severa podría meter en problemas a ella y su partido.

    Ciertamente las encuestas actuales también son productos del hastío de dos gobiernos sumamente mediocres del PAN. Pero la influencia de la televisora sobre los mexicanos sigue pesando mucho, y lamentablemente tienen el poder de decir quien es el próximo Presidente de la República. Lo peor es que si con el regreso del PRI regresa un sistema autoritario, la gente le reclamará al PAN el hecho de no haber defendido los principios democráticos que decían profesar, y los verán en parte como culpables de un posible retroceso democrático. Dadas estas circunstancias el PRD podría eregirse como la segunda fuerza, más si logra consolidarse y terminar por componer esas fracturas que le pesaron en el 2009, gente como Marcelo Ebrard, Mancera, o el jalisciense Enrique Alfaro podrían ser figuras importantes para el 2018, gente de izquierda moderada, socialdemócrata. Y si bien al PRD se le podría reclamar también el regreso del PRI, los ojos más bien solo apuntan a López Obrador y a nadie más.

    Creo que estamos viendo una probada de lo que será el siguiente sexenio. Afortunadamente existe Internet y las redes sociales, por lo cual si Peña Nieto pretende controlar la información como sus antepasados la tendrá mucho más difícil. Si en Venezuela, el Internet es libre y no tiene censura, menos nos podremos esperar que fueran censuradas en México. Pero mientras la panista se arriesgó a ir a donde no debió ir nunca. Con la televisora que será la oficialista en el sexenio 2012-2018.

  • Gil Zuarth, Josefina y sus nexos con Salinas

    Gil Zuarth, Josefina y sus nexos con SalinasAhora en campaña está de moda hablar lo que todos ya sabemos, que Salinas está detrás de Enrique Peña Nieto, eso es un tanto lógico y fácil de deducir, por eso no fue tan impactante (ni trascendente) para nosotros el hecho de que AMLO sacara la fotografía (de cabeza) de Peña Nieto con el «innombrable». Pero hay algo que también debemos pensar y es que Salinas parece que no solo tiene metidas las manos en la campaña de Peña Nieto, de hecho, se ha podido llevar bien con el PAN. Cuando Zedillo asumió el poder, Salinas tuvo que huir a Irlanda y su hermano fue metido a prisión, claramente el priísta ejerció el estado de derecho como debía de ser y Salinas en tanto su sucesor se rebelaba y buscaba poner orden en todo el «desmadre» que hizo, tuvo que esconderse. Llegó el PAN a la presidencia de mano de Vicente Fox, quien criticó en su campaña a Salinas y el PRI, pero curiosamente en su sexenio Salinas regresó a México muy tranquilo.

    Salinas parece que tiene sus manos más extendidas de lo que creemos, resulta que el expresidente se la lleva muy bien con Gil Zuarth, el coordinador de campaña de Josefina Vázquez Mota, donde aparece con otros nombrecitos como Javier Duarte. Las fotografías datan del 20 de mayo del 2011, es decir, no tienen ni un año. Esto podríamos pasarlo un poco por alto si Gil Zuarth trabajara «por fuera» para la campaña de Josefina, es decir, si tuviera una empresa que trabaja para hacer campañas a distintos partidos. Pero no es así, Gil Zuarth es un político, diputado federal con licencia por el PAN y ha trabajado con Josefina desde su precampaña.

    También es curioso que en el PAN, partido que fuera ferreo detractor de Salinas, ya no hablen ni digan nada del ex-presidente. En el debate pasado Josefina Vázquez Mota no hizo la más mínima referencia a Salinas (ni lo ha hecho en toda su campaña). Si el PAN fuera un partido totalmente democrático y ejerciera el estado de derecho como dicen que hacen, Salinas estaría en la cárcel, pero lo peor es que Salinas parece tener también influencias en el PAN.

    Aquí están las fotografías de Gil Zuarth con Salinas, Duarte y otras fichitas de ese PRI corrupto que tanto «atacaba» el PAN. Gil Zuarth es el tercero a la derecha.

    Gil Zuarth

    En ese entonces, Zuarth quien parece simpatizar mucho con Salinas en las fotos, era diputado federal del PAN

    Gil Zuarth

    Y para que no quede ninguna duda, aquí Gil Zuarth con Josefina Vázquez Mota y todo el séquito panista (Gustavo Madero, Ramírez Acuña y el infame Molinar Horcasitas, responsable de la tragedia de la guardería ABC)

    Gil Zuarth Josefina

    Se podría decir que AMLO es el único que no tiene nexos con Salinas y por eso es el único que habla de él. Y es notorio que hay una rivalidad, pero es de notar que uno de sus cercanos es Manuel Bartlett, el que orquestó el fraude de 1988, y Camacho Solís, muy cercano a Salinas también (su Secretario de Gobernación), quien se enemistó porque Salinas no lo designó como próximo presidente y en vez de eso puso a Colosio.

    No cabe duda que no solo Salinas llegó para quedarse, sino que nunca se fue. Y si bien su proyecto es el de Peña Nieto, tampoco quedaría tan descontento con Josefina. Triste, pero así es nuestra realidad política. No hay para donde hacerse. Y esto es una muestra de que la cultura mexicana está podrida, y menos se va a arreglar con una república pseudoamorosa.

  • Debate presidencial, aclaraciones

    Debate Presidencial, AclaracionesYo estoy de acuerdo, la calidad del debate presidencial fue muy mala, por eso mi artículo anterior lo titulé, el peor debate en la historia de México. Pero muchos evalúan el debate como malo por las descalificaciones, y reclaman que los candidatos se limiten a proponer. Tenemos en mente eso de que la «propuesta» es lo bueno y la «descalificación» lo malo, cuando nosotros mismos caemos en ese juego que tanto criticamos; y para terminar de rematar, creemos que es un problema exclusivo de México. Pero se les olvida que esto es un debate, no un foro de propuestas, para eso están los mítines, los spots o las páginas web. Claro que en el debate se trae a colación las propuestas porque el candidato debe marcar una diferencia con los demás, pero no solo debe de señalar sus ventajas, sino los defectos de los demás, y en este caso es algo totalmente sano, permítanme explicar.

    ¿Creen que no es útil a la hora de elegir su voto saber que Enrique Peña Nieto es un candidato creado por Televisa y que encubrió a Montiel? ¿Creen que no es útil saber que Josefina se ausentó en el congreso y que Molinar Horcasitas, responsable de la guardería ABC quien debería estar en la cárcel está en su campaña? ¿Creen que no es útil saber que algunas de las propuestas de AMLO son demagógicas, populistas e inviables? ¿Creen que no es util saber que Quadri está ahí para mantener el registro del partido de Elba Esther, para que esta reciba más financiamiento? Claro que es útil, y tenemos derecho a saberlo. Más cuando la mayoría de las descalificaciones que se hicieron estuvieron fundamentadas.

    ¿Qué hubiera pasado si los candidatos se dedicaran solo a proponer? ahora los mismos que reclaman las descalificaciones estarían diciendo que el debate no existió y fue un simple foro de propuestas (que a fin de cuentas, muchas veces no se llegan a cumplir). La descalificación tiene una connotación negativa, pero tenemos que tomar en cuenta que los candidatos tienen que hacer todo por convencernos que son la mejor opción, y si para esto necesitan decirnos que el otro candidato es un corrupto porque eso marca la diferencia, pues lo van a hacer. Y esto no es exclusivo de México, en todos los países del mundo existe este tipo de descalificaciones, incluso en Estados Unidos en los debates las descalificaciones tienden a ser todavía más fuertes, y en algún que otro lugar han estado cerca de los golpes.

    Ahora, ¿Por qué fue un mal debate?, no fue por las descalificaciones, sino por la baja calidad política que mostraron los candidatos. Si tuviéramos candidatos aceptables, incluso podríamos hablar de un debate emocionante. El problema es que entre las descalificaciones nos damos cuenta que los políticos que nos quieren representar están lejísimos de ser una buena opción. El ver un Andrés Manuel en posición de víctima de los malos oligarcas donde el pueblo siempre es bueno y los ricos son siempre malos; el ver a una Josefina acartonada, sin ideas claras y sin madera para sentarse en la silla presidencial; a un Peña Nieto que no podía esquivar los golpes de los adversarios por el simple hecho de que tienen mucha cola que le pisen, o ver a Gabriel Quadri haciendo propuestas muy bonitas porque sabe que no va a ganar es lo que hace que la calidad del debate baje. Sin buenos políticos no puede haber un buen debate. También es muy cierto, las estrategias de los candidatos fueron bastante malitas, la forma en que atacaron no fue de lo más acertado, uno porque no sabe improvisar (Peña Nieto) otra por su personalidad gris (Josefina) y otro porque se confió (López Obrador).

    Ahora, sobre López Obrador, para mí es el perdedor y lo sigo sosteniendo. Ya hasta me dijeron priísta por decir eso, pero es que es fácil; de Josefina no esperaba mucho, porque su persona no puede dar más de lo que vimos y es la verdad, pero AMLO si podía dar más. Es cierto, el tenía que atacar a Peña Nieto, en ese sentido no estuvo mal, era la estrategia más adecuada. La forma fue la que estuvo equivocada, naturalmente no ensayó porque se creyó ganador desde un principio ¿les suena familiar? y al llegar tuvo que usar cinco réplicas para decir lo que pudo decir en una, que Peña Nieto era el candidato de Televisa emanado del PRI corrupto. López Obrador se vio lento, se radicalizó de más (si bien tenía que dejar de ser amoroso, no era para tanto) y hasta medio debate le pudo hacer algún daño a Peña Nieto. De hecho Peña Nieto se puso de pechito para que López Obrador lo noqueara y solo una vez lo pudo golpear, esa vez que Peña Nieto sacó a colación a Bejarano, a lo cual Obrador respondió que habría que agregar a Ponce quien está en la cárcel y que Bejarano también estuvo, mientras que Peña que encubrió a Montiel estaba ahí en el debate.

    Se notó que Peña Nieto no tenía mucho con que defenderse, y López Obrador lo desaprovechó, le faltó asertividad. Además en cuanto a propuestas, presentó las peores, las más demagógicas y populistas; se hubiera tomado el tiempo para mostrar propuestas mejores (que si las tiene) o presumir su gabinete, no lo hizo. Y por todo esto es que AMLO perdió, porque era el que más podía hacer, el que más expectativas generó y el que se quedó más corto. De Peña ya sabíamos que sin teleprompter iba a estar débil y a pesar de que trató de prepararse, al final así fue, y con Josefina lo mismo, vimos a la Josefina de siempre. También pareció que Obrador solo se estaba dirigiendo a la gente más ignorante (perdónenme por la palabra pero es la verdad) que es la que consume la TV como único medio de información, y no se dio cuenta que quienes se informan también estaban viendo el debate. Por lo mismo optó por radicalizarse, hablar insistentemente de la mafia. El problema es que no había necesidad de ser tan insistentes, porque tanto panistas, perredistas como indecisos saben que Peña Nieto es un producto de Televisa. También se equivocó al traer a Santa Ana, cuando pudo traer a colación las corruptelas del priísmo más reciente, como a Moreira, Hank Rhon, Mario Marín, Ulises Ruiz, entre otros, muchos de los cuales están ligados con Peña Nieto.

    Creo que (aunque yo no crea esa teoría) les volvió a hacer creer a sus detractores que podría ser un Hugo Chávez, por la dicotomía entre «buenos y malos», AMLO no se definió bien y eso le puede afectar. Si AMLO se hubiera preparado, en dos o tres intervenciones hubiera podido noquear a Peña Nieto y usar su tiempo restante para presentar propuestas, no lo hizo, e incluso ni tiempo le dio para sacarle todos los trapos al sol, un claro ejemplo, la masacre de Atenco. Por eso es el perdedor, porque es el que cumplió menos con las expectativas.

    Con Quadri, hay que recalcar porque algunos ya están pensando en votar por él. El se dedicó a proponer, pero era lo más cómodo porque no iba a recibir ataques y solo criticó algunas de las propuestas de Josefina y López Obrador (no me pregunten por qué). Por esta confusión de que la gente cree que un debate debe ser una «expo» de propuestas, se terminó viendo mejor y por eso es el ganador del debate, no porque deba serlo, sino porque para la percepción de la gente lo fue. Ciertamente, algunas de sus propuestas son interesantes, ciertamente es una persona inteligente y preparada, pero es fácil hablar y prometer cuando sabes que no vas a llegar a la presidencia; lo peor que votar por Quadri no hará de ninguna manera que esas promesas terminen aplicándose, más bien significarán más recursos para el partido de Elba Esther Gordillo y por ende, para ella misma.

    Creo que habrá un mejor debate cuando tengamos mejores políticos, y cuando el formato se adecue a lo que es un debate, porque ciertamente se pudieron criticar a pesar de las limitaciones, pero un formato más tipo estadounidense o frances hubiera sido más fructífero. Pero creo que las descalificaciones son inherentes a los debates, quien espere puros comentarios positivos se debe preocupar, porque no conocerá los defectos de los candidatos y estos sí o sí influirían en el candidato que llegara a la presidencia, y entonces tomaría por sorpresa a todos ¿quisieran eso ustedes?

    Lo triste fue con lo que se quedaron los mexicanos del debate. Un par de bubis, y una foto de Peña con Salinas «patas pa’rriba».

    Y si creen que las descalificaciones es algo solo en México, vean el debate de Hollande vs Sarkozy rumbo a la Presidencia de Francia, los ataques fueron incluso más personales que lo que vimos aquí:

  • El peor debate de la historia de México

    El peor debate de la historia de MéxicoTodos sabíamos que en este debate iban a existir confrontaciones. Era lógico dado que Enrique Peña Nieto es el puntero, pero creíamos que por el formato del debate, estas no iban a ser tan directas. La situación aquí es que hubo tanta descalificación que el mismo formato no importó. Antes del debate muchos decían que se debería adoptar el formato estadounidense o el frances, los cuales se prestan más para la confrontación y la descalificación, pero no fue necesario, porque hubo más descalificaciones que en cualquier debate de estos países (bueno, más bien en todos los países hay descalificaciones). El problema, y por lo que digo que es el peor debate de la historia de México, es porque los candidatos nos dejaron ver el bajo nivel político que tienen, lo que al menos a mí me orilla cada vez más a anular mi voto, no por estrategia, sino por principios. Vamos candidato por candidato:

    Enrique Peña Nieto

    Enrique Peña Nieto se preparó bien, en la mayoría de los cuestionamientos pudo responder (a veces con verdades, a veces con mentiras), pero ya no se vió ese fuerte titubeo y pudo aprender a salirse aunque sea un poco, del guión. El problema con Peña Nieto es que su tarea debería haber sido defensiva, el mismo dijo que no iba a dividir México, pero en el debate le entró con todo a la guerra sucia, e incluso empezó el debate descalificando la gestión del PAN, lo cual fue sorprendente. Otro error que cometió fue que lanzó varias acusaciones contra sus opositores donde el mismo Peña Nieto tenía una cola más larga que le pisen. Por ejemplo, acusó a López Obrador de los nexos con René Bejarano, pero Obrador o Josefina fácilmente lo revertían con nombres como Montiel o Salinas. Peña Nieto prefirió no divagar, prefirió verse seguro aunque para esto tuviera que mentir, como con las acusaciones que le hizo Josefina Vázquez Mota sobre su mal desempeño como Gobernador en el Estado de México. A pesar de eso, se notaba una falta de credibilidad en sus palabras.

    Peña Nieto lanzó propuestas (a medias), pero estas se dispersaron entre los pleitos que desencadenó contra Josefina y López Obrador; incluso sugirió que el PAN y el PRD se habían puesto de acuerdo para atacarlo. Aunque claramente, el también entró a la guerra de manera directa. Su estrategia no fue la mejor sinceramente, aunque se preparó para no depender tanto del guión y el teleprompter, se dejó llevar por los ataques y entró al ruedo, cosa que a él no le conviene, sobre todo porque ante sus detractores, no tiene mucha autoridad moral.

    Claramente Peña Nieto no es el ganador del debate, de hecho lo confinaría prácticamente al tercer lugar. Pero para efectos de las encuestas, creo que salió avante. No va a perder mucho y va a seguir manteniendo su ventaja, lo cual lo hará prácticamente el próximo Presidente de la República, más porque creo que en el siguiente debate, los otros candidatos no podrán ofrecer ya mucho, sobre todo porque ahora se les vió desesperados.

    Josefina Vázquez Mota

    Tal vez era la más predecible, en cuanto como iba a actuar. Sobre todo al principio, se notó ese efecto «robótico» en la oratoria. Criticó duramente a Peña Nieto, y en un principio parecía salir avante, porque a pesar de que Peña Nieto refutaba sus acusaciones, Josefina transmitía más credibilidad. El grave problema vino cuando Peña Nieto encontró su talón de aquiles en las inasistencias del congreso. Si cuando Cordero la acusó de ello, Josefina no supo defenderse, igual iba a pasar con Peña Nieto y en efecto así sucedió. Incluso Peña Nieto tergiversó premeditadamente los conceptos para decirle que si las reformas estructurales no se aprobaron, fue porque Josefina estuvo ausente. La panista volvió a divagar y a verse con falta de argumentos ante tal acusación.

    Tampoco fue prudente el asunto de Paulette, más cuando ese asunto fue algo meramente mediático. Josefina atacó, denigró, pero no se atrevió ir al fondo del asunto. Sus ataques no hicieron mucho daño a Peña Nieto. Además las propuestas de Josefina se notaron vagas, difusas (al igual que sucedió con Peña y Obrador) mientras que por el contrario Quadri fue muy concreto. Josefina se perdió, sobre todo al final, y no logró su cometido, seguramente seguirá (y si le va bien) en un lejano segundo lugar en las encuestas. Todavía no sabemos que propone Josefina, no sabemos cual es su plataforma política, incluso las propuestas de Peña Nieto suenan algo más atractivas (independientemente de si son de su autoría, de Videgaray o de algún alumno de la UP).

    Josefina ya no podrá hacer mucho. No se atrevió marcar la diferencia y vimos algo no muy distinto a lo de siempre, tal vez más agresiva, pero con una connotación más negativa. No solo no supo como bajar a Enrique Peña Nieto, sino que no hizo nada para poder ella subir. Se sigue viendo gris, sin personalidad, simplemente Josefina no tiene posibilidades ni la talla para llegar a la presidencia.

    Andrés Manuel López Obrador

    Andrés Manuel López Obrador fue definitivamente el perdedor del debate. Empezó mal, en algún momento se recompuso y volvió a caer, se puso de cabeza al igual que la fotografía de Carlos Salinas con Peña Nieto que presentó, fotografía que es imagen de este artículo porque representa lo que fue el debate. Ciertamente AMLO tenía que dejar un poco su «República Amorosa» y ser más confrontativo, pero se fue hasta el otro extremo y se radicalizó. En las primeras cuatro intervenciones habló de «la mafia en el poder», pero no supo ser incisivo, generalizó, y no fue hasta después que sus críticas fueron más directas. Escuchamos lo de siempre, y de todos fue el que menos propuestas presentó, aún y cuando tenía elementos para por medio de las propuestas hacer una diferencia.

    Perdió López Obrador porque él era el que tenía más oportunidad de marcar diferencia. Hace solo unos pocos días salió vitoreado de la Ibero e incluso se metió al Tec de Monterrey (Campus Monterrey) donde todos los alumnos de clase media alta y alta gritaron «Presidente, Presidente». No solo eso, varias de sus propuestas parecían buenas y parecían marcar diferencia; tuvo la oportunidad de «presumir» a su gran gabinete y no lo hizo. Prefirió acurrucarse en esa posición victimista, mirando al pasado, a lo que ya sucedió, al complot en su contra y creo que eso le podrá costar votos de las clases medias que hasta ahora le estaban dando el beneficio de la duda. Tal vez si, el le hizo un poco más daño a Peña Nieto que lo que le hizo Josefina porque fue más agresivo, y en algunas ocasiones Peña Nieto no supo defenderse contundentemente, pero en cuanto él mismo, se terminó viendo mal.

    López Obrador se confió, no fue a ensayar siquiera, creyó que siendo como él es (peor aún, sacando su peor versión). Todos sus seguidores creyeron que iban a masacrar a Peña Nieto y no lo hicieron, tan solo le ocasionó una que otra pequeña herida al priísta, las cuales pueden ser curadas con unas pocas puntadas. López Obrador se vio lento, eso le quitó tiempo; lo de la fotografía de Carlos Salinas es un claro ejemplo porque en su primera intervención no tuvo tiempo para mostrarla, y en la segunda la mostró de cabeza. Hasta el final mostró algunas de sus propuestas de forma muy vaga y ni siquiera dejó una impresión positiva con su discurso final como si lo hizo en el debate del 2006. Me pregunto, si el IFE hubiera accedido a organizar un debate por semaomo lo quería AMLO ¿aguantaríamos los ciudadanos volver a ver todo este cirquero pseudopolítico?

    Gabriel Quadri

    A pesar de ser de Nueva Alianza, a pesar de sus nexos con Elba Esther Gordillo que son demasiado obvios, podemos decir que fue el ganador del debate. Tal vez porque su posición le sugería proponer más y criticar menos. Creo que la maestra hizo una buena elección, porque Gabriel Quadri no solo fue propositivo y conciso en sus propuestas, sino porque a pesar de todo, es una persona inteligente y más preparada que los otros tres candidatos. Tal vez si Quadri fuera más popular le hubiera entrado también con todo a los garrotazos, pero con tal de conservar el registro de su patrona, se dedicó a proponer, porque sabiendo que los demás iban a criticarse y denigrar, el podía marcar diferencia para lograr el 2% que necesita su partido.

    Quadri habló de propuestas interesantes, relacionados con la ecología (tema que domina), la eliminación del subsidio a la gasolina para ese dinero usarlo en programas sociales y algunas otras cosas más. Aunque atacó muy poco, atacó a quienes sabíamos que iba a atacar, criticó algunas propuestas de Josefina y otras de Obrador, pero de Enrique Peña Nieto no dijo prácticamente nada ¿mera coincidencia?

    Conclusión:

    Simplemente, el peor debate que he visto, y eso en gran medida debido a la poca calidad de candidatos que tenemos. Ahora todos se autoproclaman ganadores, pero en realidad los tres principales candidatos perdieron. Tal vez Peña Nieto salió avante, pero si hacemos una analogía con un partido de liguilla de futbol, en el debate Peña Nieto perdió 2-0, cuando en el partido de ida había ganado 4-0. Quedan muchas dudas, pero la que más me ronda la cabeza es ¿Por qué fue Obrador y no Marcelo Ebrard?. Peña Nieto se puede ir a dormir tranquilo, a pesar de sus equivocaciones logró el cometido y este era que no lo bajaran y lo metieran a la pelea, seguramente las encuestas le seguirán dando una amplia ventaja.